Hubo un tiempo gélido cuando el Rebaño Sagrado se encontraba inmerso en la oscuridad del fracaso y los malos resultados. La metrópoli en Guadalajara exigía gloria, éxitos, prosperidad y el retorno al prestigio, pero hacía mucho tiempo que la parcialidad rojiblanca carecía de un virtuoso que los guiara por la senda del triunfo.
Sin embargo, no hay mal que dure cien años ni rebaño que lo resista y en la Perla Tapatía llenaban los costales de oro para traer a un redentor digno que fuera salvación de la ciudad y devolviera la alegría que se fue en otros tiempos.
Hoy te contamos la historia del pastor que cambió la suerte a los fanáticos del Guadalajara con un copioso periodo lleno de victorias, que duró poco, pero lo suficiente para que hoy en día la afición de las Chivas suspire profundamente recordando al que se fue.
Acompañado por una plantilla comprometida con su entrenador, Almeyda guió con prestancia, calidad y pantalones a un equipo que se hundía bajo su propio peso. Las Chivas recobraron su esencia en ese corto periodo de tiempo y hoy la afición constantemente pide el regreso del argentino.
Y cómo los chivistas no van a tener al ‘Pelado’ sobre un pedestal si el sudamericano no solo les entregó 5 títulos en 7 finales, sino que se identificó con el club, lo amó y se convirtió en el mexicano al que todos deberíamos aspirar, aquel que apoya y confía plenamente en sus connacionales, aquel que con sus arengas y motivación convence a cualquiera para creer en sus capacidades y llegar a lo más alto.