En la voz de: Julieta Grinspan. Actriz, profesora de teatro, dramaturga, escritora, conspiradora, cronopia general y docta en las artes linderas a lxs mencionadxs oficiocaciones.
Asegura la autora de este texto que el tal pertenece a un período en que se entregó a ejercicios literarios y que, de todos los golems creados entonces, sólo éste perdona. Sigue diciendo que, “seca de inspiración legítima, suscribió a la práctica de cebar musas mediante el intentar retratos de personajes, descripciones de naturalezas muertas, proposición de situaciones insólitas para probar el talento en la difícil resolución, y las otras artimañas muchas que hay para distraer la mano mientras ésta no halla su altura”. Más allá de eso, si le hacemos caso a Saussure, apenas, y nos despreocupamos de tener que mentar sin tregua “la gran causa”, nos es simpático suponerles vida, existencia y destino a las palabras y a los predicados que, después de todo ¿por dónde no son criaturas que nos la pasamos creando y que, aunque autorxs de ellas, acabamos finalmente siendo por esas criaturas reinventadxs? Y si la tal operación invertida no pudiera darse, entonces ¿no sería vana toda actividad artística?