El profeta lacarías proclama el amor que Dios tiene por su pueblo, amor celoso; que siempre interviene en su historia paro proponer una renovación de su Alianza, más allá de nuestras debilidades, pues él está comprometido con nosotros. El evangelio nos ofrece el criterio de Jesús frente al criterio de este mundo que sólo pone su mirada en lo grandioso, espectacular y aparente, la propuesta del Maestro, miro al pobre, a lo que no cuenta ni hace noticia, y no excluye a nadie. ¡Señor, purifica nuestro pensar y que asumamos tu voluntad!