El testimonio vibrante de Pedro en la primera lectura nos ayuda a adentramos hoy en el gozo de la Pascua, expresado claramente en la antífona del salmo responsorial: "Este es el día en que actuó el Señor, sea nuestra alegría y nuestro gozo». La Pascua es certeza de la actuación de Dios en favor de los hombres, por eso, en el origen de nuestra celebración hay un
hecho real y verdadero: el Señor resucitó, venció el
dominio de la muerte y el pecado sobre los hombres.