Hermanos y hermanas: Hoy, domingo XVIII del Tiempo Ordinario descubrimos a través de la Liturgia, que, desde el comienzo, nos acompañan varias formas de hambre y de sed: Hambre y sed de atención, de cariño, de amistad, de amor verdadero, de justicia, de paz, etc. Muchas veces corremos detrás de ilusiones que nos vende la sociedad de consumo, pero Jesús nos dice: "Yo soy el pan de vida". Solo él puede saciar nuestros anhelos profundos, con su Palabra y Eucaristía.