Hacemos una reflexión acerca del articulo de Jessica Stillman, publicado en la revista Inc.
La verdad obvia es que todos somos terribles cuando comenzamos un nuevo hábito o pasatiempo. Pero por muy natural e inevitable que sea, mucha gente realmente odia ser mala en las cosas. De hecho, a menudo nos damos por vencidos (o incluso no empezamos) porque nos sentimos muy incómodos con nuestra propia incompetencia.
La solución no es castigarte por no hacerlo mejor o más rápido.