Defiendo causas, pero no defiendo políticos. Los políticos pasan y las causas quedan. Los políticos, además, se traicionan, y promueven peleas que después no asumen
Desde hace casi dos siglos, pues, hemos padecido numerosas conspiraciones. Casi todas fracasaron y triunfaron unas pocas. Pero siempre hirvieron rumores, muchos rumores... como ahora.
Los reporteros reales de las veredas y la periferia, no estarán seducidos por los dos pesos y la charlatanería con los que pretenden inscribirlos en Radio Petro AM.
Pensé que su locura podía ser contagiosa; que la sociedad entera perdería la razón por culpa suya, y entonces me invadió una ola de angustia y sentí la necesidad de salir del lugar.