Una de las consecuencias de la Guerra en Irán ha sido que se haya prestado poca atención a las elecciones en Castilla y León. Es una lástima, porque son relevantes tanto para la comunidad autónoma como para consolidar el ciclo de contundentes derrotas que está sufriendo el sanchismo en las elecciones autonómicas. Alfonso Fernández Mañueco representa muy bien el carácter castellano-leones de seriedad, honradez y eficacia. A Sánchez le convenía que la convocatoria se viera eclipsada por cualquier acontecimiento, porque el panorama es bastante malo, afortunadamente, para su candidato que no lo conoce nadie.