Carlos Cuesta desgrana las conversaciones que aparecen en el informe de la UCO sobre las mascarillas en Baleares.
El último editorial de Carlos Cuesta en La Noche de Cuesta, de esRadio, se ha centrado en el nuevo informe de la UCO sobre el caso mascarillas en Baleares, un documento que, según el periodista, desmonta la versión ofrecida por la actual presidenta del Congreso, Francina Armengol.
El informe, conocido en las últimas horas, analiza las gestiones realizadas durante la pandemia en la compra de material sanitario, en un momento en el que Armengol presidía el Gobierno balear. Cuesta ha sido tajante al respecto: "Este informe revela que al menos se intercambiaron 65 mensajes entre Francina Armengol y Koldo García Izaguirre", una cifra que, a su juicio, contradice frontalmente la defensa de la dirigente socialista.Mensajes que contradicen su versión
Armengol había sostenido que su relación con Koldo García fue prácticamente inexistente. Sin embargo, el análisis de la UCO apunta a una comunicación fluida y directa. Cuesta ha ironizado sobre esta contradicción: "Esto es lo que Francina Armengol traduce diciendo que prácticamente no tenía trato con este señor".
Según ha detallado, los mensajes incluían expresiones de cercanía y peticiones concretas de gestión. Entre ellas, solicitudes como "Necesito hablar con el ministro" o respuestas como "Llámame cuando puedas, cariño, te mantengo informada". Para el periodista, este contenido refleja una relación "cercana" que sitúa a la presidenta del Congreso en una "tesitura delicada".
Además, ha recordado que Armengol declaró ante el Tribunal Supremo negando tener constancia de esos contactos: "No lo recuerdo ni tengo constancia alguna de ello". Cuesta ha cuestionado esa comparecencia, subrayando que se realizó por escrito, sin posibilidad de repreguntas.Contratos rápidos y sin objeciones
El editorial también pone el foco en la rapidez con la que se cerraron operaciones de compra de mascarillas. Según el relato, en cuestión de horas desde el primer contacto se activaron mecanismos administrativos, se fijaron precios y se organizaron envíos.
Cuesta ha descrito ese proceso como una "celeridad inusitada", señalando que el informe acredita que Armengol facilitó contactos dentro de la Administración para cerrar contratos por valor de 3,7 millones de euros. "A la hora ya estaba el flete en marcha, a las pocas horas ya estaba el vuelo en marcha", ha relatado.
Otro elemento destacado es la ausencia de reclamaciones por material defectuoso durante la etapa del Ejecutivo balear. Según ha explicado, esas irregularidades no se denunciaron hasta el cambio de gobierno en 2023, cuando el nuevo Ejecutivo inició acciones por incumplimiento de contrato.Un patrón repetido en otras regiones
Cuesta ha enmarcado el caso de Baleares dentro de un esquema más amplio que, según sostiene, también se produjo en otras comunidades como Canarias, entonces presidida por Ángel Víctor Torres. A su juicio, el funcionamiento de la trama fue "exactamente el mismo".
El periodista ha señalado que la iniciativa de las operaciones no partía de los gobiernos autonómicos, sino de la propia red investigada, que ofrecía propuestas cerradas para la compra de material sanitario o la gestión de infraestructuras.
Asimismo, ha extendido este patrón a varios ministerios del Gobierno central, mencionando Interior, Sanidad y Transportes, además de distintas entidades públicas.La incógnita del beneficio final
Uno de los puntos centrales del análisis ha sido la falta, por el momento, de pruebas de enriquecimiento personal de Armengol. Cuesta ha reconocido este hecho, pero ha planteado una duda clave: "¿Por qué tenían tanto empeño en que la trama triunfara si no iban a conseguir ellos dinero?".
A partir de ahí, ha apuntado a una posible derivación de fondos hacia estructuras superiores, mencionando investigaciones abiertas sobre la financiación del PSOE. "Parte del lucro tenía que ir a otro sitio", ha afirmado.
En este contexto, ha situado la responsabilidad última en el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, al recordar que fue quien centralizó la compra de mascarillas durante la pandemia. "Quién podía estar al cabo de la calle: Pedro Sánchez", ha concluido.