Carlos Cuesta recuerda las palabras de Puente sobre las infraestructuras ferroviarias y desgrana el informe del IEE sobre el mantenimiento del AVE.
Carlos Cuesta ha denunciado en su editorial la gestión del Gobierno en materia ferroviaria tras conocerse nuevos datos sobre el accidente de Adamuz que dejó 46 fallecidos, alertando de un problema estructural de falta de inversión en mantenimiento.
En La noche de Cuesta, el periodista ha señalado que el borrador del informe de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios apunta a un fallo prolongado en la infraestructura. "La vía por la que pasó el tren llevaba rota 22 horas", ha afirmado, subrayando que el deterioro no fue repentino: "Una vía no se rompe de golpe, se va rompiendo poco a poco por fatiga, por golpes, por vibraciones o por falta de mantenimiento".Falta de control y mantenimiento
El periodista ha cuestionado cómo pudo pasar desapercibido un fallo de esa magnitud. "Se había cortado la transmisión de electricidad y eso tuvo que dejar una alerta", ha explicado, planteando dudas sobre los sistemas de supervisión: "Un día nos explicarán si no hay sistemas para recopilar esas alertas o si es que importa todo un soberano pimiento".El borrador del informe sobre el accidente ferroviario de Adamuz concluye que la vía estaba rota desde el día anteriorLibertad Digital
En este contexto, ha criticado los planes de inversión anunciados por el ministro Óscar Puente: "El famoso programa de 3.000 millones de euros, un día nos lo explicarán, porque lo cierto es que la vía llevaba rota 22 horas y no se había enterado nadie".Desplome de la inversión por pasajero
Cuesta ha analizado además un informe del Instituto de Estudios Económicos que evalúa la inversión en mantenimiento ferroviario. Según ha explicado, aunque el gasto por pasajero creció hasta 2020, posteriormente se ha desplomado.
"En 2020 se alcanzó un pico de 31,7 euros por pasajero, pero se ha desplomado hasta los 8,5 euros", ha indicado, matizando que ese aumento previo estuvo condicionado por la pandemia: "Se disparó porque cayó el número de pasajeros, no porque se estuviese metiendo el dinero que hacía falta".
El periodista ha comparado estos datos con etapas anteriores: "En 2015 eran 11,7 euros, en 2016 10,5 y en 2017 10,2, más que los 8,5 actuales", concluyendo que "el último dato registra la peor inversión en mantenimiento de toda una década".Liberalización sin inversión
En este sentido, Cuesta ha señalado que la liberalización del sector ferroviario no fue acompañada del aumento necesario de inversión. "Se multiplicó la utilización de la vía, pero no la inversión", ha explicado."Ni una sola palabra": el doloroso desprecio de Adif a las víctimas de AdamuzJesús Sánchez
Según Cuesta, esta situación fue advertida por técnicos y trabajadores: "Los sindicatos decían ‘esto pega botes’ porque las infraestructuras están deterioradas"."Una mentira colosal"
El periodista ha acusado al Gobierno de ofrecer una imagen irreal del estado del sistema ferroviario. "El campeón del mundo de lanzamiento de bulos nos ha vuelto a lanzar una mentira colosal", ha afirmado en referencia al ministro de Transportes.
En su opinión, las cifras contradicen el discurso oficial: "Cuando decía que la inversión se había disparado en mantenimiento, estaba negando la realidad".Comparativa internacional
Cuesta ha aportado también datos comparativos con otros países europeos, asegurando que España se encuentra por detrás en inversión.Otra avería en la red de Adif colapsa los trenes con origen o destino Madrid: "Llevamos 50 minutos tirados en la vía"Libertad Digital
"Dinamarca invierte 424 millones por cada mil kilómetros de vía y España 129", ha explicado. En mantenimiento, la diferencia es aún mayor: "Países Bajos invierte 336 millones y España 45,5".Consecuencias del modelo
El periodista ha criticado que la política ferroviaria se haya centrado en la expansión en lugar del mantenimiento. "La mayor parte del esfuerzo inversor se ha concentrado en la expansión de la red", ha señalado, denunciando que esto responde a intereses políticos: "Electoralismo, inaugurar tramos y hacerse fotos".
A su juicio, esta estrategia ha deteriorado el servicio: "Aquí no funciona absolutamente nada".