Carlos Cuesta analiza las derivadas del caso Forestalia y desgrana las diferentes tramas que acechan al Gobierno sanchista.
Carlos Cuesta ha alertado en La Noche de Cuesta sobre un nuevo caso Forestalia que, según sus palabras, "coge una fuerza brutal en el panorama". Se trata de Forestalia, una empresa que, según Cuesta, lleva años implicada en redes de tráfico de influencias y contactos políticos en España.
El periodista ha recordado en su editorial que la investigación de esta trama comenzó cuando el Gobierno de Javier Lambán estaba en funciones. "Nosotros empezamos a informar cuando estaba el Gobierno de Javier Lambán, ahora fallecido, y en aquel Gobierno socialista llegaron a amasar tal cúmulo de ramificaciones, contactos políticos, etcétera, que cuando nosotros les hicimos en el año 2024 la primera radiografía, resultaba que era nada más y nada menos que un enjambre de 850 sociedades", ha señalado.
Cuesta ha precisado que, aunque Fernando Samper era el responsable máximo de Forestalia, "había una parte importante que correspondía a la familia Sumelzo, ya saben, la familia de la secretaria de Estado, en estos momentos, de Pedro Sánchez".Funcionamiento de Forestalia
El periodista ha descrito la operativa de la empresa: "Forestalia entraba en contacto con políticos del Gobierno de Aragón, conseguía las licencias de explotación de las renovables, muchísimas de eólica, otras fotovoltaicas, y la inmensa mayoría de los casos no explotaba absolutamente nada más que la cara dura".El caso Forestalia salpica al Mº de Hacienda de María Jesús Montero: Tragsatec era "la guardia pretoriana" de la tramaMiguel Ángel Pérez | Paco Cobos | Pablo Pardo
"Por eso había una sociedad por proyecto, endosaba esa licencia dentro de una sociedad, vendía a la sociedad para que no se le pudiera acusar de estar vendiendo la licencia, y se lo traspasaba, evidentemente con unos beneficios más que notables, a una compañía que sí fuese una compañía energética de verdad", ha explicado.Conexión con otras tramas
Cuesta ha comparado la dinámica de Forestalia con otros casos de corrupción que, según él, siguen un patrón similar. "La dinámica Forestalia es la dinámica del caso Mascarillas, es la dinámica del caso Obras Públicas, es la dinámica del caso Hidrocarburos, etc.", ha asegurado.El cargo de Ribera obtenía contraprestaciones económicas de Forestalia a través de una "compleja estructura" societariaMiguel Ángel Pérez | Paco Cobos | Pablo Pardo
El periodista ha apuntado que la presunta corrupción no se limita a Aragón, sino que "también vendía o empaquetaba en esas sociedades y posteriormente vendía sociedades que llevaban dentro licencias concedidas por el Gobierno de España, por el Ministerio para la Transición Ecológica, el de Teresa Ribera".Patrón sistemático
Cuesta ha identificado cinco rasgos característicos que se repiten en todas estas tramas:
Cargos públicos gestionando licencias o contratos: "Un cargo de Teresa Ribera, de nombre Eugenio Domínguez, se encargaba de solicitar y tramitar todas las licencias que afectasen a Forestalia". Este patrón se repite en Mascarillas, Obras Públicas, Hidrocarburos y SEPI, con cargos como José Luis Ábalos, Santos Cerdán, Reyes Maroto o María Jesús Montero.
Empresas públicas preparando los trámites: Tragsatec, Ineco, LogiRail, ADIF o la SEPI, todas implicadas en distintas tramas, habrían facilitado la operativa.
Ministerios implicados en la tramitación: Hacienda, Interior, Economía o Transición Ecológica, según Cuesta, aseguraban informes técnicos o dejaban pasar operaciones sin supervisión.
Redes societarias camuflando ganancias: "Una red societaria se encargaba de camuflar las ganancias", con ejemplos en Forestalia, Mascarillas, Obras Públicas, Hidrocarburos y SEPI.
Gobiernos haciendo la vista gorda: tanto el Gobierno de Aragón, como los de Baleares, Canarias y el de Pedro Sánchez, "hacían la vista gorda" frente a controles medioambientales, licencias y contratos estratégicos.
Una corrupción sistémica
"En España, sí, tenemos una corrupción sistémica", ha advertido Cuesta, y ha responsabilizado al presidente del Gobierno: "El último responsable de toda esta corrupción es quien, por omisión o por acción, tenía que haberlo sabido o tenía que haber dejado de estar".
El periodista ha criticado además a la Fiscalía por su inacción: "Anda que no tienen trabajo por hacer y no lo hacen", ha afirmado.