Un ejercicio basado en la respiración del rectángulo, diseñado para ayudarte a recuperar la calma y reenfocar la mente. A través de un ritmo respiratorio equilibrado y guiado, esta práctica favorece la regulación del sistema nervioso y la claridad mental.
En el centro simbólico del rectángulo se encuentra tu brújula interna: ese punto de orientación personal desde el cual dirigir tus decisiones. Una pausa consciente para volver al equilibrio, reconectar con tu dirección y continuar el día con mayor presencia.
Precauciones: No se recomienda para personas con epilepsia, antecedentes de convulsiones, embarazo, afecciones cardíacas graves o trastornos respiratorios. Realiza la práctica en un lugar seguro, preferiblemente tumbado, y detén el ejercicio si aparece mareo intenso o malestar. Escucha siempre a tu cuerpo y respeta tus límites.
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