Von Radio Matraca
Apenas 500 años después de la caída de Tenochtitlán, les zapatistas invadieron Madrid con su escuadrón marítimo 4-2-1. En esta geografía, que renombraron „tierre insumisa“, le hablaron a la Europa de abajo y a la izquierda.
Transcripción:
Hermanas, hermanos, hermanoas:
Compañeros, compañeras, compañeroas:
Por nuestras voces hablan las comunidades zapatistas.
Primero queremos agradecer.
Agradecer que nos hayan invitado.
Agradecer que nos hayan recibido.
Agradecer que nos hayan hospedado.
Agradecer que nos hayan alimentado.
Agradecer que nos hayan cuidado.
Pero sobre todo agradecerles que, a pesar de sus diferencias y contrariedades, se hayan puesto de acuerdo para esto que hoy hacemos. Que tal vez les parecerá poco a ustedes, pero para nosotros los pueblos zapatistas es muy grande.
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Somos zapatistas de raíz maya.
Somos de una geografía llamada México y atravesamos el océano para decirles estas palabras, para estar con ustedes, para escucharles, para aprender de ustedes.
Somos de México y en ustedes y con ustedes encontramos cariño, cuidado, respeto.
El Estado Mexicano y sus gobiernos no nos reconocen como nacionales de esa geografía. Somos extraños, extranjeros, indeseables, inoportunos en los mismos suelos que fueron cultivados por nuestros antecesores.
Para el Estado Mexicano somos “extemporáneos”. Eso dice el acta de nacimiento que, después de muchos gastos y viajes de nuestros poblados a las oficinas del mal gobierno, logramos obtener. Y lo hicimos para poder llegar hasta ustedes.
Pero no hemos llegado hasta acá para quejarnos. Ni siquiera para denunciar al mal gobierno que padecemos.
Sólo les decimos esto, porque es ese mal gobierno el que le ha exigido al Estado Español que pida perdón por lo ocurrido hace 500 años.
Deben comprender que, además de ser un sinvergüenza, el mal gobierno de México es también ignorante de la historia. Y la tuerce y acomoda a su conveniencia.
Así que dejemos de lado a los malos gobiernos que cada quien padecemos en nuestras geografías.
Ellos son sólo capataces, empleados obedientes de un criminal mayor.
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Quienes formamos el Escuadrón Marítimo Zapatista, y que nos conocen como el Escuadrón 421, hoy estamos frente a ustedes, pero sólo somos el antecedente de un grupo más grande. Hasta 501 delegados. Y somos 501 sólo para demostrarles a los malos gobiernos que vamos delante de ellos. Mientras ellos simulan un festejo falso de 500 años, nosotros, nosotras, nosotroas, vamos ya en lo que sigue: la vida.
En el año 501 habremos de recorrer los rincones de esta tierra insumisa.
Pero no se preocupen. No vendrán los 501 delegados y delegadas de un jalón. Sino que por partes irán llegando.
Ahora mismo, en las montañas del Sureste Mexicano, se está preparando la compañía zapatista aerotransportada a la que llamamos “La Extemporánea” y que está formada por mujeres, hombres, niños y niñas zapatistas.
Con esta compañía aerotransportada viajará también una delegación del Congreso Nacional Indígena-Concejo Indígena de Gobierno y del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y el Agua.
Todas, todoas, todos han padecido para conseguir papeles y vacunas. Se han enfermado y se han aliviado. Han tenido hambre y han estado lejos de sus familias, sus comunidades, su tierra, su lengua, su cultura.
Pero todos, todas y todoas están animados y entusiasmados por llegar a encontrarles. Pero no es en actos grandes, sino que en los lugares donde ustedes resisten, se rebelan, luchan.
Tal vez a alguien le parezca que nos interesan los grandes actos y el impacto mediático, y así valoren los éxitos y fracasos.
Pero nosotros hemos aprendido que las semillas se intercambian, se siembran y crecen en lo cotidiano, en el suelo propio, con los saberes de cada quien.
El mañana no se gesta en la luz. Se cultiva, se cuida y se nace en las sombras inadvertidas de la madrugada, cuando la noche empieza apenas a ceder terreno.
Los terremotos que sacuden la historia de la humanidad empiezan con un “ya ba