Los hechos pasan, ¡y hay que dejarlos ir!
Por eso a veces es tan importante destruir recuerdos...
regalar presentes, cambiar de casa, papeles por romper.
Los cambios externos, pueden simbolizar procesos interiores de superación.
Dejar ir, soltar… desprenderse. Aprender a perder y a ganar.
Hay que pasar la hoja, hay que vivir sólo lo que tenemos en el presente.
EL PASADO YA PASÓ no esperen que le devuelvan,
no espere que le reconozcan, no espere que alguna vez
se den cuenta de quien es usted. Suelte el resentimiento,
la vida está para adelante, nunca para atrás.
Porque si usted anda por la vida dejando "puertas abiertas" por si acaso… nunca podrá desprenderse ni vivir lo de hoy con satisfacción.
Noviazgos o amistades que no clausuran, posibilidades de regresar (a qué) necesidad de aclaraciones, palabras que no se dijeron.
Cierre el capítulo. Dígase a usted mismo que no… que no vuelve, pero no por orgullo ni soberbia, sino porque usted ya no encaja allí en ese lugar, en ese corazón, en esa habitación, en esa casa, en ese escritorio, en ese oficio.
Usted ya no es el mismo que se fue, hace dos días,
hace tres meses, hace un año, por lo tanto no hay nada a que volver.
Recuerde que nada ni nadie es indispensable.
Ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo.
Sólo es costumbre, apego, necesidad.
Pero cierre , clausure, limpie, tire,
OXIGENE...despréndase, sacuda, suelte…
!!Esa es la vida!!
Por: Paulo Coelho