Después de conversar largamente sobre el asunto, uno de los interlocutores dijo al otro: “Ahora que ya sabes que Dios es tu Padre, ¿de qué alegría no será colmado?
Las cosas buenas producen alegría. Una sonrisa, una noticia, una acogida, un negocio. Busco por instinto lugares y espacios que producen alegría. Y quiero volver a ellos una y otra vez.
La alegría es un sentimiento grato y vivo que manifiesto con signos exteriores, como gusto, paz, confianza y fortaleza. Y más si es adquirir la seguridad de que Dios es mi Padre.
Padre Hernando Uribe Carvajal