Todos estamos “convencidos” que los niños
son los seres más importantes en nuestras vidas.
Pero lo que vemos en la realidad es que esta frase es solo un decir.
Estamos creando niños y jóvenes obsesivos por lo “light”, lo superficial, la imagen, el que dirán, la apariencia…
Adolescentes consumidores, devoradores de marcas;
niños consentidos, producto de padres consentidos,
que desconocen las realidades de otros niños
que viven en la más absurda miseria.
Dios no mira las cosas que tenemos,
mira la pureza del alma, la honestidad para seguirle,
mira nuestra preocupación por el más débil,
por el más necesitado de afecto.
Al final Dios, “nos examinará en el amor”
Autor: Desconocido