A ti me acojo, Señor, al comenzar el día, protégeme.
En ti pongo mi confianza como un niño en su madre, ayúdame.
A ti abro mis proyectos y los planes de este día, acompáñame
A ti ofrezco lo que soy y lo que tengo, acógelo.
A ti que eres Dios de la vida, te pido fuerza, anímame.
Mi corazón te ama y, lleno de gozo exulta en ti.
Bendíceme, Señor, guíame por el camino justo;
Como un gran escudo defiéndeme, sé mi fortaleza.
Que tus alas, Señor, me cobijen y guarden
Mientras yo voy viviendo el día de hoy.
Amén.
Fuente: motivaciones.org (Del Salmo 5)