Nos hemos preguntado algún día: ¿Quién es mi prójimo?
Estamos acostumbrados a buscar al prójimo allá lejos,
mientras el se halla codo a codo con nosotros. ¿No será aquel pariente enfermo y necesitado o quizás la oveja negra de la familia?
Mi prójimo es el amigo que me ha ofendido, es el sacerdote que tropieza, es quien nos trae el periódico, el que barre la calle, la empleada del banco, el conductor del bus, el policía, el trabajador de la finca, la empleada del servicio.
Todos ellos son caminantes y han sido despojados de algo,
Como en la parábola del hombre que bajaba de Jerusalén a Jericó, han sido despojados de su tiempo, de su salud, de su juventud, del salario justo, de sus prestaciones sociales, de su dignidad, de su alegría, de su espacio, de su tiempo, de su vida de familia. A todos a diario los hemos encontrado a la vera del camino...
Autor : P. Alexander Pareja Botero