La fama de aquel hombre se había extendido por todo el reino,
se decía que conocía el secreto de la felicidad, el rey que vivía
siempre angustiado, acosado por el miedo de perder lo que
poseía, se quejaba de la cantidad de problemas que llegaban
a su mesa de los miles de súbditos que gobernaba, confundido
además de cómo sería la mejor forma de educar a sus hijos,
en fin se sentía atrapado, cuando escuchó de la fama de aquel
hombre mandó en su búsqueda. Ya en presencia del rey
éste le cuestionó: ¿Cuál es el secreto para ser feliz? Y
simplemente contestó: Aprender.
Autor: Miguel Ángel Cornejo