La cuaresma es tiempo de arrepentimiento.
Podríamos pensar: ¿de qué tengo yo que arrepentirme?.
Arrepentirse significa tener conciencia del propio pecado.
Tener conciencia de que algo he hecho mal,
y podría ser que hemos dejado un poco de lado
la conciencia de lo que es fallar.
Fallar no solamente uno mismo o a alguien a quien queremos, también la conciencia de lo que es fallarme a mí.
Pudiera ser también que hemos perdido el sentido
de lo que significa encontrarnos con Dios,
y quizá por eso tenemos problemas para entender verdaderamente lo que es el pecado, porque tenemos problemas para entender quién es Dios...
Autor: Padre Cipriano Sánchez