Dice San Marcos: “Toma Jesús consigo a Pedro, Santiago y Juan, y los lleva, a ellos solos, aparte, a un monte alto. Y se transfiguró delante de ellos…”.
“Yo soy así y nada ni nadie me va a cambiar”, “así soy y así
moriré”, "¿por qué voy a cambiar yo, por qué no ellos?". Estas y
otras frases se pueden escuchar cuando nos tocan en aquello
que nos cuesta superar. Este es un tiempo fuerte de gracia y
de conversión. Hace unos días nos recordaban con la imposición de la ceniza que nuestra vida es: caduca, perecedera, temporal, pero siempre necesitada de Dios, nada podemos sin Él...
Autor: Julio César Villalobos