Programa 18 - 8a temporada - 4 enero 2008 - Primera hora -
«Escrito en la piel»: Ya en 1976 Chicho Ibáñez Serrador hablaba de un libro como él decía con "una extraña piel". Las historias de estos objetos de encuadernación 'maldita' sobreviven hasta hoy. Cuenta la leyenda que el astrónomo y director del observatorio de París, Camille Flammarion encontró en una recepción a una joven condesa, se quedó maravillado de su piel. Nunca supo de ella, pero al cabo de los años, recibió un extraño paquete en su domicilio: eran trozos de piel, los hombros de la condesa que había solicitado, en su lecho de muerte, que se enviaran a Flammarion con un objetivo: que el astrónomo encuadernada un libro concreto. Esta obra era 'Las tierras del cielo'. El libro existe y todavía hoy se conserva.
Hablamos con el doctor Manuel Moros Peña acerca de esta extraña pasión por encuadernar con tejidos del cuerpo humano, de la dificultad que entraña el seguimiento de estos macabros libros. Según Moros Peña la 'tradición' podría tener su origen en los siglos XVII o XVIII; en aquella época cuando se ajusticiaba a algún delincuente, su cuerpo se entregaba a los médicos para que dieran clases de anatomía. En ese momento, era tradición aprovechar la piel de estas personas para encuadernar sus propias biografías, sus fechorías recogidas por periodistas y relatores de la época...