NADA MÁS QUE MÚSICA

NADA MÁS QUE MÚSICA

By MANUEL ALCAINEMusic
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NADA MÁS QUE MÚSICA episodes

  • Nada más que música - Elton John - Leon Russell - The Union
    Bueno, pues ya estamos aquí de nuevo. Parece que fue ayer cuando nos despedíamos hasta el final del verano y… aquí estamos. Y aquí estamos contentos y felices de poder llegar hasta vuestras casas a través de esta ventana abierta al mundo que es la radio, la radio por internet, claro.
    Y vamos a retomar las cosas donde las dejamos, en la música, los músicos y sus historias. Hoy nos visitan dos músicos de altura que traen bajo el brazo un disco irrepetible: “The Union”, un trabajo conjunto de Elton John y Leon Russell que salió al mercado en octubre de 2010 y que llegó disparado al puesto número 3 de las listas.
    Este es su primer corte, If It wasn’t for bad. “Si no fuera por malo”, una canción compuesta por Leon Russell.
    Elton John y Leon Russell
    “The Union”
    If it wasn’t for bad, corte 1
    El inglés Elton Hohn lleva 50 años subido a un escenario, y aunque ahora parece que se retira, ha lanzado más de 30 álbumes de estudio y ha vendido más de 300 millones de copias en todo el mundo, siendo uno de los artistas de más éxito en la historia de la música pop.
    El estilo de Elton John siempre ha sido clasificado como solt rock o glam rock, pero lo cierto es que ha cultivado infinidad de géneros como el country, el disco, el R&B y alguna que otra incursión en las maneras más duras del rock, sobre todo al principio de su carrera, para evolucionar, supongo que por la edad, hacia las baladas románticas, años 1980 y 1991, unas baladas por las que hoy es más conocido.
    Es curiosa la forma de componer que tiene el tandem formado por Elton John y Berni Taupin, su letrista de cabecera. El método es el siguiente: Bernie escribe un conjunto de letras y se las manda a John. Este se sienta al piano y trabaja con ellas hasta conseguir la música, lo que, según ha dicho, generalmente logra con rapidez. Nunca escriben las canciones juntos. Y funciona, que suerte.
    Hight hundred dollar shoes, ”Zapatos de 800 dolares”, canción escrita por Elton John
    Elton John y Leon Russell
    “The Union”
    Hight hundred dollar shoes, corte 2
    Elton John lleva meses viajando por todo el mundo con una larga gira de despedida, no en vano es una de las pocas superestrellas que sigue viva y en activo. Le acompañan su polémica autobiografía “Yo”, así la titula, y el estupendo biopic “Rocketman”, dos productos destinados a revaluar el legado artístico y a rubricar su despedida profesional. A lo largo de la gira cumplirá 73 años.
    Y, bueno, como a todo bicho viviente, la edad no perdona y la merma de facultades ha llegado al escenario. El año pasado, en mitad de un concierto en Auckland (Nueva Zelanda), el cantante tuvo que parar, y, llorando, confesó que no podía seguir porque había perdido la voz por completo. El diagnóstico oficial es una “neumonía atípica”, ya en proceso de curación, pero que ha conseguido mostrar la vulnerabilidad de una figura tan excéntrica como extraordinaria y que podría precipitar el adiós definitivo de un artista legendario cuya voz parecía inmune al paso del tiempo.
    Vamos con el tercer corte del disco, Hey ahab, una canción de Elton John.
    Elton John y Leon Russell
    “The Union”
    Hey ahab, corte 3
    El que no hará más giras es el compañero de John en este trabajo. Leon Russell, y no las hará porque desgraciadamente falleció en noviembre de 2016, en su casa de Nashville, a los 74 años tras sufrir un infarto.
    Leon había empezado su carrera musical en Lawton (Oklahoma) formando una banda en la que, por cierto, también estaba un jovencísimo J.J. Cale.
    Trasladado a los Angeles, entra a formar parte de la “troupe” de músicos de estudio y colaboró con gente como Phil Spector, los Byrds, Gary Lewis & the Playboys, Herb Alpert y el mismísimo Frank Sinatra.
    En 1967 fundó su propio estudio y cambió de imagen: barba, melena y sombreros de copa. De esta guisa, se integró en Delaney & Bonnie, y se inventaron un estilo que llamaron “rock del pantano”, un estilo que no era otro que country sureño. Esta relajada forma de hacer música fascinó a los británicos y, al parecer, influyó estéticamente en estrellas como George Harrison o Eric Clalpton.
    Vamos a escuchar nuevamente a la pareja en una canción de Elton John, Monkey suit.
    Elton John y Leon Russell
    “The Union”
    Monkey suit, corte 7
    Pero el que definitivamente propició su ascenso a primera división fue Joe Cocker. Cocker, que había grabado ya algunas canciones de Russell, tenía contratadas unas fechas por Estados Unidos pero no tenía banda, así que Russell le solucionó el problema y la gira fue uno de los grandes eventos de 1970, dejando constancia de ello una película y un doble LP. También es verdad que Joe Cocker quedó un poco maltrecho tras la gira por que, según cuentan las crónicas, alli se aplicó con estricta disciplina el principio básico de “sexo, drogas y rock and roll”.
    A partir de 1970, y con su propio sello, editó discos extraordinarios de otros artistas como Dreddie King o J.J. Cale pero su estrella se apagaba por este alejamiento voluntario del gran público.
    Nuevamente un inglés sacó a Russell de su letargo. Elton John ya había coincidido con Leon Russell y siempre había declarado su admiración por el torrencial pianístico de Russell, así que, a instancias de Elton, en 2010 grabaron a medias este magnífico The Union.
    In the hands of angels, “En manos de los ángeles”, una de las aportaciones de Russell al disco.
    Elton John y Leon Russell
    “The Union”
    In the hands of angels, corte 14
    Esta grabación y la reedición de algunos de sus trabajos anteriores volvieron a poner en la escena a este excelente músico. Le duró poco. En 2014 visitó España dando conciertos en los que se evidenciaban sus problemas de salud.
    Del trabajo de estos grandes artistas nos queda, desde luego, el disco, pero también un documental, que lamentablemente yo no he visto, en el que se muestra la colaboración y fabricación de este excelente trabajo. Por él desfilan personajes como Neil Young, Brian Wilson, Brooker T. Jones, Robert Randolph o Don Was, entre otros.
    Vamos a despedirnos con A drem come true, una canción compuesta para la ocasión por ambos.
    Elton John y Leon Russell
    “The Union”
    A drem come true, corte 09
    Y nada más por hoy. Os agradecemos vuestra lealtad incontestable y esperamos y deseamos contar con ella a lo largo de una temporada más.
    Sabed que vuestra casa está en “Sienteloconoido.Caster.fm” y que aquí os esperamos todas las semanas. Gracias por vuestra atención y hasta el próximo programa. Entre tanto… y como siempre… ¡¡¡Buenas vibraciones!!!.
    34 min
  • Nada más que música - Joaquín Sabina - Juez y parte
    “Juez, porque cuento y opino sobre lo que veo, y parte, porque estoy metido en lo que veo”. Así justificaba Joaquín Sabina en una entrevista publicada en 1984 la elección del título de su cuarto trabajo de estudio. Juez y parte.
    En este disco colabora la banda que le acompañó en directo durante muchos años, Viceversa, y aparece por primera vez en los crédito el Sr. Pancho Varona, su alter ego para siempre, hasta el momento, en los escenarios, en los estudios y en su repertorio.
    A Sabina nadie le negará su extraordinaria capacidad para el retrato y el autorretrato. Y si no, vamos a escuchar su canción Whisky sin soda, y luego hablamos.
    ¿Si o no? Bueno, ahí queda.
    Vamos a hacer una breve semblanza del artista de Úbeda. Nació en 1949, o sea, 72 añitos. Siempre ha escrito, tanto poemas como música y ya, a los catorce años, tenía su primera banda.
    Por aquella época, Joaquín supo simultanear sus andanzas con la lectura y empezó a leer a Fray Luis de León o Jorge Manrique. También a Proust o Joyce.
    Su padre, que por cierto era policía, quiso comprarle un reloj cuando aprobó cuarto y reválida pero él prefirió un guitarra. El reloj se lo quedó su hermano. Según cuento él mismo, este detalle fue un pequeño detonante que propició un distanciamiento con su hermano. Éste se hizo policía como su padre y él..., cantante.
    Un cantante que sigue autorretratándose. Cuando era más joven.
    De la Universidad de Filosofía y Letras de Granada tuvo que salir por piernas por pertenecer al Partido Comunista. Para entonces ya había colaborado con la revista Poesía 70 compartiendo páginas con Luis Eduardo Aute y Carlos Cano. El lanzamiento de un cóctel molotov contra una oficina del Banco Bilbao como protesta por el proceso de Burgos fue la gota que le obligó a exiliarse. Como no tenía pasaporte, le dejaron uno y, con nombre falso, y acompañado por una novia inglesa que tenía en ese momento, puso pies en polvorosa, dirección París y posteriormente a Londres.
    Durante esta época, su casa de Londres sirvió de refugio para miembros de ETA. Años más tarde dijo que: “la izquierda de este país, a la que orgullosamente he pertenecido y creo pertenecer, debería pedir perdón por su complacencia con ETA durante muchos años. Yo tuve en mi casa de Londres a etarras y era una gente encantadora que pegaban tiros en la nuca, algo que nos parecía una cosa muy graciosa en ese momento. Y hacíamos mal. Porque de aquellos polvos vinieron estos lodos. Así que creo que la gente como yo está obligada a estar muy en contra y decirlo muy alto por cobardes que sean. Y yo lo soy como el que más.”
    Pues eso.
    Finalmente, tras la muerte de Franco, volvió a España con un pasaporte legal que le había proporcionado el cónsul español en Londres, a la sazón, D. Fernando Moran.
    Una vez en Madrid, comenzó a frecuentar el circuito de bares y fue en uno de ellos, La Mandrágora, donde conoció a Javier Krahe y Alberto Pérez. El periodista Fernando García Tola los vio actuar y les invitó a su programa de televisión Esta Noche, que presentaba Carmen Maura y mas tarde a Si yo fuera presidente.
    Los éxitos se sucedieron ya interrupción. Actuaciones multitudinarias en Las Ventas, giras por México, Argentina y Venezuela, gestión de la sala de conciertos Elígeme, en Malasaña, etc.
    Junto a su inseparable Pancho Varona, fundó en 1989 Ripio, una editorial con la que desde ese momento registró todas sus canciones.
    Los discos y las giras se sucedieron, y las colaboraciones con otros artistas se hicieron habituales, como la gira que hizo con Ana Belén y Víctor Manuel en 1994, o la que hizo con los Rodríguez en 1996 que les llevó por toda España y Latinoamérica.
    Por cierto, en Latinoamérica, fue sonada la bronca con Fito Páez que, después de grabar un disco conjunto, “Enemigos íntimos”, suspendieron más de 70 conciertos que tenían vendidos y promocionados.
    Incompatibilidad de caracteres.
    Nuestro amigo Sabina disfruta de una delicada salud. Después de sufrir un leve infarto cerebral del que, afortunadamente se recuperó sin secuelas, cayó en una profunda depresión que le hizo reflexionar sobre su modelo de vida un tanto “excesiva”. Así que dejó la cocaína. También dejó de fumar durante ocho meses, “los más largos de mi vida”, según sus palabras.
    La depresión sigue haciendo estragos en su carrera y le obliga a suspender conciertos y a reducir su actividad musical. Sin embargo, este contexto le permite desarrollar su faceta literaria como poeta.
    Como apoyo a nuestro hombre, en octubre de 2003 apareció el disco “Entre todas las mujeres”, donde artistas de la talla de Rosario Flores, Ana Belén, Chavela Vargas o Julieta Venegas versionan varios de sus temas.
    Temas como este “Rebajas de Enero”.
    La vida y milagros de Joaquín Sabina dan para mucho más, y desde luego, nos ocuparemos de ello más adelante. Por hoy nos despedimos de “Juez y parte” con, creo, la canción más famosa de Sabina. Una canción compuesta por Juan Antonio Muriel, un cantautor malagueño que puso música a una letra de Sabina.
    La canción es tremenda pero refleja fielmente la historia real de una chica de Logroño. Nos cuenta Sabina: “Una chicha muy hippie y extraordinariamente hermosa a la que conocía y con la que me acostaba cuando iba a Logroño. Luego vino a Madrid y cayó en picado. Eso le llevó a la heroína y en ese momento hice la canción.”
    “Princesa”
    Y nos vamos, nos vamos hasta la próxima temporada. Ha sido un placer hacer esta sección. Espero que os haya entretenido porque ese es nuestro objetivo fundamental al hacerlo. Volveremos en Septiembre con más música, más músicos y más historias. Os esperamos a todos. Hasta entonces ¡buen verano! Y… ¡Buenas vibraciones”
    32 min
  • Nada más que música - Simon and Garfunkel - Puente sobre aguas turbulentas
    Cincuenta y un años tiene el disco que vamos a repasar hoy, y todavía conserva la frescura y la calidad del primer día. Quinto y último álbum del dúo estadounidense Simon and Garfunkel, se publicó en enero de 1970 e inmediatamente se convirtió en un éxito mundial. Vendieron más de veinte millones de discos en todo el mundo. Es muy fácil que tengáis uno por casa, mirad por ahí.
    Grammy al Mejor álbum del año y Mejor canción del año por el tema que da nombre al disco.
    Pero el éxito no lo es todo. Al terminar la promoción del álbum, el dúo se separó. Garfunkel se dedicó al cine y Simon inició su exitosa carrera musical como solista.
    Esto es “Puente sobre aguas turbulentas”.
    Este trabajo contó con la colaboración de los mejores músicos de estudio del momento, gente acreditada en más de 1000 discos, y digo cada uno, de los más importantes artistas de su época, entre los años 60 y 80.
    Joe Osborn, al bajo; Larry Knechtel, al piano; Fed Carter Jr., a la guitarra; Hal Blaine, a la batería y el grupo folclórico “Los Incas”. Y lo cierto es que el trabajo de esta gente queda de manifiesto en la grabación.
    Una grabación en la que se emplearon 800 horas y en la que hubo sus más y sus menos entre Simon y Garfunkel.
    Algunas canciones que se grabaron durante las sesiones no llegaron al álbum. Simon había propuesto la canción “Cuba si, Nixon No” pero fue descartada por Garfunkel. A su vez, éste propuso cambiarla por “Feuilles-O” con la que Simon no estuvo de acuerdo. Era el principio del fin.
    “El condor pasa” es una canción que forma parte de una zarzuela del mismo nombre compuesta por el peruano Daniel Alomía en 1913. Se estima, supongo que a voleo, que se han hecho más de 4000 versiones de esta canción. Bueno, pues esta es la de Simon and Garfunkel.
    Escrita por Paul Simon, la canción “Cecilia” parece ser que se gestó en una fiesta nocturna, en la que el dúo y unos amigos comenzaron a golpear en un banco de piano.
    Grabaron el sonido en una grabadora de cinta y, más tarde, en el estudio, emplearon la reverberación e hicieron coincidir el sonido con el tempo de la línea de guitarra que había compuesto Simon. La canción nos cuenta la historia de amor entre dos amantes en la que ella no parece muy de fiar.
    “Cecilia”
    So Long, Frank Lloyd Wright, también compuesta por Paul Simon, es igualmente fuente de conflicto. Garfunkel declaró que el origen de la canción fue la petición que le hizo a Simon de que escribiera un canción sobre el famoso arquitecto Frank Lloys Wright. Por su parte, Simon declaró que había compuesto la canción sin tener ni idea de quien era su protagonista.
    A esta letra se le han dado varios significados. Por un lado, el texto parece estar alabando el trabajo del famoso arquitecto pero por otro, Simon está hablando de la inminente ruptura del dúo.
    Garfunkel no se dio cuenta de esta circunstancia hasta años más tarde, y aunque al principio se sintió dolido (en una entrevista manifestó “nunca me dejó entrar en su secreto”), en la actualidad ha hecho las paces con la canción y dice que “puede ignorar este subtexto porque la canción es preciosa y muy divertida de cantar”.
    So Long, Frank Lloyd Wright.
    En una entrevista concedida a la revista Playboy, Simón comentó que había escrito The Boxer en un momento especialmente delicado para él. La crítica se estaba ensañando con su música y el era el boxeador encajando golpes. Siempre ha dicho que la letra es autobiográfica, todo el mundo le golpeaba y el amenaza con dejarlo todo si no paraban.
    La canción tardó en grabarse 100 horas, parte de ella en los estudios Columbia Records en Nashville y Nueva York y las voces el coro se grabaron en la Iglesia St. Paul’s Chapel, aprovechando la gran acústica que proporcionaba su espectacular cúpula de azulejos.
    Curiosamente, esta canción se grabó un año antes del lanzamiento del disco.
    The Boxer.
    Hace 50 años que Simon & Garfunkel se separaron cuando eran el grupo más exitoso del mundo. El motivo, en pocas palabras, es que no podían ni verse: su rivalidad artística acabó destruyendo la amistad que los unía desde niños. Esa tensión surgía exactamente del mismo lugar que su éxito, los talentos de uno complementaban las carencias del otro, las hermosas canciones de Paul Simon conectaban con el espíritu de todo el que las oyese gracias a la voz de Art Garfunkel. Ambos envidiaban el rol del otro en el equipo, Paul pensaba que el público veía a Artie como la estrella porque era el vocalista principal e incluso algunos creerían que Artie componía las canciones. Pero Artie sabía que Paul era el autor de las canciones y por tanto controlaba el futuro del grupo. Ninguno de los dos superó jamás esta situación. Lástima.
    Baby driver. Y es que, … son como niños.
    Nada más por hoy. Yo también soy de la opinión de que fue una lástima no poder disfrutar más tiempo de este grupo. Pero los egos tienen estas cosas.
    Disfrutad todo lo que podáis esta semana y yo os espero aquí, en sienteloconoido.caster.fm el próximo jueves. Hasta entonces… ¡¡¡Buenas Vibraciones!!!
    30 min
  • Nada más que música - Mark Knopfler and Chet Atkins - Neck and Neck
    Hoy vamos a darnos un paseo por el mejor country rock que podemos escuchar interpretado a la guitarra. Bueno, eso creo yo. Lo hablamos al final.
    El disco que os he traído esta tarde es el famoso Neck and Neck, un clásico ya en la historia de este género, interpretado nada menos que por Mark Knopfler y Chet Atkins. El álbum se lanzó el 9 de Octubre de 1990 y fue muy bien recibido por la crítica y por el público.
    En este trabajo, los dos músicos se influenciaron muy positivamente, rejuvenecido el uno y empapado el otro, ambos consiguieron un sonido que nos lleva a las raíces del country con sensibilidad jazzistica.
    Poor boy blues, la canción que vamos a escuchar ahora fue escrita por Paul Kennerly, un músico y productor inglés que trabaja asiduamente en el mundillo de la música country estadounidense
    La grabación de este disco, en la década de 1990, se anticipó a la disolución del grupo Dire Straits. Knopfler se sentía comprimido dentro del corsé en el que se había convertido la banda y habida cuenta de la tibia acogida que había tenido el último álbum del grupo, decidió emprender su carrera en solitario.
    Al principio, en su primer disco sin el grupo, el estilo de Dire Straits continuaba vigente pero poco a poco se empiezan a conocer nuevas canciones impensables en un álbum de rock al uso como los que publicaba el grupo.
    Un grupo que, al final, no quedó como amigos. En 2018 fue incluido en el Salón de la Fama del Rock and Roll pero solo tres miembros de la banda le acompañaron.
    Vamos a escuchar otro corte de este disco. There’ll be some chages made, un estándar de jazz publicado por primera vez en 1921 e interpretado por Ethel Waters, una famosa actriz y cantante de la época, asidua de los escenarios de Broadway.
    Chet Atkins fue un ejecutivo discográfico y productor en los años sesenta. Pero también era un guitarrista con mucho talento, tanto, que inventó el popwise, o lo que es lo mismo, el "Sonido Nashville" y con él, rescató la música country de una caída comercial imparable. Como guitarrista, dominó los estilos country, jazz y clásico y desarrolló a la perfección el estilo de tocar acordes y melodías simultáneamente, gracias a su personal manera de utilizar el pulgar y tres dedos. "Todas las innovaciones son fruto de tener la guitarra en las manos durante 16 horas. De ensayar, de equivocarte, de probar y, al final, ver si lo que haces le gusta a la gente.”
    Y parece que sí, que les gustó.
    Just one time.
    El Country es un género de música popular que se alimentó del blues, de la música antigua europea, sobre todo Irlandesa, y que se originó principalmente en el sur de los EEUU, concretamente en Bristol, Tennessee, a principios de la década de 1920.
    Esta música se interpretaba, en sus orígenes, con instrumentos de cuerda, la guitarra, el banjo, violín y contrabajo. Más adelante, un aportación francesa, se añadió el acordeón y la armónica. En la actualidad todo se ha electrificado un poco y se ha añadido, además, un instrumento que le da al género una personalidad propia, la steel guitar.
    Hoy, el término country, es como un cajón de sastre. Desde el sonido Nashville, pasando por el Bluegrass hasta la música westerns.
    Volvemos a nuestro disco de hoy, Yakety axe.
    “I’ll see you in my dreams” es una canción popular escrita por Ishan Jones en 1924. Ha sido interpretada por infinidad de artistas: Louis Armstrong, Bing Crosby, Doris Day, Ella Fitzgerald, The Platters, Jerry Lee Lewis, en fin… En cualquier caso, la versión que de esta canción hizo Django Reinhardt y su quinteto del Hot Club de Francia, fue la que, seguramente, inspiró a Knopfler y Atkins para hacer la suya.
    “I’ll see you in my dreams”
    Mark Knopfler debe rondar los 72 años. Su talento par componer éxitos y su particular habilidad con las seis cuerdas, ha llevado a numerosos músicos a contar con él en grabaciones y actuaciones en directo. Así, el intérprete ha colaborado con Eric Clapton, Bob Dylan o Van Morrison, entre otros, y por supuesto, con Chet Atkins, uno de sus ídolos.
    Un ídolo que dedicó toda una vida a crear un nuevo estilo basado en utilizar el dedo pulgar para la línea de bajos y las yemas de los dedos para las armonías. Y lo consiguió. Lo consiguió con unos tonos limpios, brillantes y dinámicos que resaltaban su técnica depurada y que, en su momento, llevó a la guitarra eléctrica a una nueva dimensión. Desgraciadamente, Atkins falleció en 2001.
    Pero bueno, la suma de estas dos estrellas, nos ha proporcionado, para toda la eternidad, un álbum extraordinario.
    The next time i´m in town.
    Nada más por hoy. Es envidiable la habilidad de unos pocos elegidos para hacernos volar con su música. Pero bueno, nosotros pobres mortales, nos conformaremos, y no es poco, con escucharles. Volvemos la semana que viene con más música, más músicos y más historias. Os espero a todos. Hasta entonces… ¡Buenas vibraciones!.
    31 min
  • Nada más que música - Van Morrison - 'Down the road’
    Bueno, pues hoy nos las vamos a ver con el viejo “león de Belfast”. Si nos ajustamos a los tópicos que le acompañan, lo vamos a ver con sus gafas de sol, su sombrero y su saxo; con su escrupulosa puntualidad (tanto para entrar como para salir del escenario) y con su inexistente comunicación con el público (de hecho no saluda). Vale, pero… todo esto se relativiza cuando empieza el espectáculo.
    Señoras y Señores, con todos ustedes… VAN MORRISON.
    Acabamos de escuchar Down the road, de su disco del mismo título y que nos acompañará durante el programa de hoy.
    George Ivan Morrison, más conocido como Van Morrison, nació el 31 de agosto de 1945 en Belfast, Irlanda del Norte. Allí fue donde, rodeado por la mejor colección de disco que hubiera podido imaginar, propiedad de su padre, George Morrison, conoció a gente como Ray Charles, Solomon Burke, el blues de Muddy Waters, el gospel de Mahalia Jackson, el jazz de Charlie Parker o el country de Jimmie Rodgers.
    El padre de Van, que era un buen aficionado, vio el interés del niño por la música así que le compró su primera guitarra acústica cuando tenía once años. Un año más tarde ya tenía su primera banda, los Sputniks, que tocaban en los cines y salas locales.
    Tras los Sputniks vinieron un montón de grupos y durante este tiempo también aprendió a tocar el saxofón y así fue como, en calidad de saxofonista, se unió a Them.
    Vamos a seguir con su trabajo Down the road. Escuchamos ahora Meet me in the indian summer.
    Down the Road, el disco que estamos escuchando hoy, es el vigésimo noveno álbum de estudio de Van Morrison. Se publicó en mayo de 2002 y, como estamos viendo, está barnizado con un tono nostálgico, tanto en las letras como en la música, con unos arreglos que entremezclan el blues y el R&B con el country y el folk. Es como si este trabajo nos llevara de vuelta a la década de 1950 y 1960.
    A lo mejor, por eso, el disco fue un éxito comercial y uno de los álbumes del artista mejor recibidos por la crítica. La revista The Music Box dijo al respecto: “Cada pocos años, Morrison logra entrar en un espacio mágico que resume tanto su carrera como su influencia en un único golpe. Tal es el caso de su última obra maestra, Down the Road, en el que Van recuerda con cariño el folk, el blues y el jazz que escuchó mientras crecía.”
    Escuchamos ahora Hey Mr. DJ.
    Habíamos dejado a Van iniciado su andadura con sus nuevos compañeros Them, el grupo con el que saltó a la escena musical internacional. Esto había sido en 1964, cuando el músico había respondido a un anuncio que buscaba gente para tocar en un nuevo club de R&B en Maritime Hotel, un antiguo salón de baile frecuentado por marineros. Y aquí fue donde sonó por primera vez su primer éxito: Gloria.
    Los directos del grupo se hicieron famosos pero no tuvieron continuidad. Morrison comentó en alguna ocasión: “Them vivió y murió en el escenario del Maritime Hotel porque nunca logramos capturar la magia y la energía de nuestros conciertos y llevarlas a los discos de estudio”.
    Tras el éxito de Gloria, y aprovechando la inercia de la “invasión británica” que habían empezado The Beatles, el grupo llevó a cabo una gira por EEUU entre mayo y junio de 1966 y que incluyó actuaciones en el Whisky a Go Go de Los Angeles. Curiosamente, sus teloneros fueron The Doors.
    Problemas con los visados y con su representante hicieron que la banda regresara al Reino Unido. Después de dos conciertos en Irlanda, el grupo se separó.
    Talk is cheap, corte número cinco del disco.
    La carrera en solitario de Van Morrison está resumida en 34 álbumes de estudio, cinco en directo, siete recopilatorios y más de 60 sencillo. Tras la disolución de Them, Morrison ha publicado en torno a un álbum de estudio por año, producidos por su propia compañía “Exile Productions” y se ha convertido en uno de los artistas más influyentes de la música contemporánea. El crítico Greil Marcus dijo de él: “Ningún hombre blanco canta como Van Morrison”.
    Su trabajo ha sido reconocido por el mundillo y en 1993 ingresó en el Salón de la Fama del Rock and Roll y en 2003 lo hizo en el Salón de la Fama de los Compositores.
    Morrison ha abarcado muchos géneros musicales, desde el Blues y R&B, pasando por el pop, el jazz, el rock, el folk, el country y el gospel. Pero, a pesar de esta promiscuidad musical, Van Morrison siempre se ha considerado a sí mismo como un cantante de Soul.
    Vamos a escucharle. Choppin wood.
    Van Morrison estuvo en Zaragoza el 17 de noviembre de 2006 y durante el concierto cumplió cumplió puntualmente con todos los tópicos que hemos comentado al principio. Recuerdo concretamente un enorme temporizador que se puso en marcha en el momento justo de su aparición en escena y que, con puntualidad británica, hizo desaparecer al artista del escenario al llegar al minuto 90.
    Pero da igual. El concierto fue extraordinario. Canciones propias, versiones, clásicos, todo arropado por una banda absolutamente extraordinaria, aspecto que pudimos comprobar gracias a los generosos solos que el cabeza de cartel les permitió desarrollar. En fin, 90 minutos inolvidables.
    Les escucharmos ahora en una preciosa versión de Georgia on my mind.
    Bueno amigos, se acabó por hoy. Volvemos la semana que viene con más música, más músicos y más historias. No os lo perdáis. Y mientas esperamos… ¡Buenas vibraciones!.
    33 min
  • Nada más que música - Al Stewart - 'Year of the cat'
    Nuestro invitado de hoy nació en Glasgow, Escocia, el 5 de septiembre de 1945, que tuvo su época dorada en los años 60 y 70 cultivando un estilo único que consistía en combinar canciones de folk-rock con cuentos de personajes clásicos y acontecimientos históricos.
    La familia de Al, bueno su madre y él, el padre había fallecido en un accidente aéreo unos meses antes de que él naciera, se trasladó a EEUU, a Los Ángeles concretamente y fue allí donde produjo la mayoría de sus trabajos.
    Uno de estos trabajos, seguramente el más importante, es “Year of the cat”, producido por Alan Parsons en 1976.
    Este es el tema principal y que da título al álbum: “Year of the cat”.
    Year of the cat es su séptimo álbum de estudio.
    El álbum fue un éxito inmediato en todo el mundo a pesar de la peculiaridad de su forma de componer. Stewart tenia toda la música y orquestación escrita y completamente grabada antes de que tuviera un título preparado para cualquiera de las canciones. El mismo declaró que así lo había hecho en los seis álbumes anteriores y que, en ocasiones, tenía tres o cuatro letras para cada canción. Bueno pues, cuando menos, el procedimiento es peculiar.
    Vamos a escuchar ahora “Lord Grenville”, una canción escrita en memoria de Sir Richard Grenville, un marinero inglés que murió en la batalla de Flores, durante la guerra anglo-española de 1591.
    Hablando de la canción “On the border” en una entrevista con la BBC, Stewart explicó”: “El primer verso es sobre el movimiento separatista vasco y luego el segundo verso es sobre lo que entonces fue la crisis de Rhodesia con Mugabe” La canción dice: “La mano que enciende las granjas ha extendido la palabra a los que están esperando en la frontera”. Treinta años después de escribir la canción, Mugabe estaba prendiendo fuego a todas las granjas blancas.
    Hay un anécdota sobre la guitarra española que suena en esta canción. Peter White había sido contratado como pianista para las sesiones de grabación. Cuando estaban trabajando en esta canción, Alan Parsons, el productor, dijo “Puedo oír una guitarra española en esto”. Bueno, allí nadie se atrevía a tocar el instrumento, que además no estaba en el estudio. Mandaron a un auxiliar a comprar una guitarra y trajo una barata, de unas 30 libras, y se la dieron a Peter que, sin ser especialista y con ese instrumento básico, nos dejó una línea de guitarra preciosa.
    On the border.
    Sand in your Shoes trata sobre una chica que creció en el campo, parece que era una conocida de Al Stewar, pero con el carácter y las maneras de una chica de ciudad. En la canción se hace referencia al hecho de que, a pesar de su estilo de vida sofisticado, todavía lleva restos de barro en sus zapatos.
    Es una canción con un ritmo muy sostenido y una melodía cautivadora. En general, está considerada como una de las mejores de toda la obra del artista.
    “Sand in yor shoes”, Arena en los zapatos.
    “Si no viene de forma natural, déjalo”. Este es el título del mejor sencillo de Al Stewart; descaradamente comercial y con un buen solo de guitarra, dura más de 4 minutos, pero no se habría escrito si Al no hubiera sufrido un caso típico de bloqueo del escritor. En su biografía nos cuenta cómo, mientras escribía "El año del gato”, pasó todo un día sentado mirando una hoja de papel en blanco. No se le ocurría nada, solo pudo escribir: "Nada que sea forzado puede tener sentido. Si no viene naturalmente, déjalo", que era, exactamente, lo que le estaba pasando.
    Se fue al cine y cuando regresó miró lo que había escrito y dijo "Bueno, esto suena bien como título para una canción". Se sentó y lo terminó en un minuto.
    De alguna manera, la canción refleja como se sentía en ese momento. Aunque comercialmente estaba en lo alto, tenía dinero, fama, conciertos y reconocimiento, todavía arrastraba la pena de haber perdido al amor de su vida, a Mandi.
    Como la mayoría de los músico en gira, Al Stewart ha pasado mucho tiempo en habitaciones de hotel, por lo que era natural que, al igual que otros músicos, escribiera una canción sobre ellos. Según su palabras: “Trato de entender a las personas que viven en habitaciones de hotel, personas ricas y que pueden permitirse su propia casa pero que prefieren vivir en una habitación de hotel”.
    Lo cierto es que la canción nos transmite una profunda carga de amor y soledad.
    Broadway hotel.
    Pues esto ha sido todo, nos escuchamos la próxima semana, aquí, en Sienteloconoido.caster.fm, no os lo perdáis. Y mientras tanto...¡Buenas vibraciones!
    31 min
  • Nada más que música - George Harrison -'All things must pass'
    Cuando McCartney anunció su salida de The Beatles el 10 de abril de 1970, anuncio que significó de hecho la ruptura definitiva del grupo, George Harrison vio que había llegado su momento, que por fin la ataduras y el liderazgo de sus compañeros desaparecían y que él podía dar rienda suelta a su creatividad.
    En enero de 1970, Harrison innvitó al productor estadounidense Phil Spector a participar en una grabación de John Lennon. Esta colaboración llevó a Spector a sustituir primero a George Martin en la producción de Get Back y, más tarde en la producción del que sería el primer disco en solitario de George Harrison tras la disocución de The Beatles: “All things must pass.”
    Phil Spector escuchó por primera vez las canciones de Harrison a principios de 1970 y, años más tarde, admitió que la cantidad y calidad del material era interminable. Harrison había acumulado canciones desde 1966, y había escrito, en colaboración con Bob Dylan algunas más.
    La que acabamos de escuchar, Wah- Wah, tuvo su origen en una discusión con McCartney y en su salida temporal del grupo en el 69.
    Otra canción del álbum, “What is life”, algo así como “Así es la vida”, se publicó como el segundo sencillo de este trabajo y fue un éxito inmediato. La nómina de músicos acompañantes es tremenda: Eric Clapton y toda la banda de Delaney & Bonnie and Friends que, añadiendo el Wall of Sound (el famoso muro de sonido de Phil Spector) y un prominente arreglo de cuerdas, dieron como resultado esta excelente canción.
    Construida alrededor de un riff de guitarra, es una de las composiciones más populares de Harrison y la crítica ya la ha clasificado como un “clásico”.
    What is life.
    El primer sencillo del álbum, “My Sweet Lord”, una canción que tantos quebraderos de cabeza le dio a Harrison a cuenta de la demanda de plagio, que perdió por cierto, bueno pues surgió como un ejercicio para componer una canción gospel que en un principio cedió a su amigo Billy Preston. Esta versión se grabó en los Olympic Studios de Londres en enero de 1970, con Preston como principal músico y rodeado del guitarrista, el bajista y el batería de The Temptations.
    The Edwin Hawkins Singers estaban también de gira por el Reino Unido, por lo que Harrison los invitó a participar en la grabación.
    Harrison había escrito la canción como una alabanza al dios hindú Krishna pero al mismo tiempo quería que la letra sirviera como una llamada a abandonar el sectarismo religioso, y para eso mezcló de forma deliberada el Aleluya judío, cánticos de Hare Krishna y oraciones y textos de la literatura india.
    My Sweet Lord.
    El tercer disco de la edición original de All Things Must incluía temas instrumentales que Harrison y otros músicos habían improvisado durante las sesiones de grabación. Son canciones sencillas, construidas con mínimos cambios de acordes o con un solo riff., sin que por ello tengan una menor calidad.
    En una entrevista con la revista Billboard en diciembre de 2000, Harrison comentó sobre estos temas instrumentales: “Las improvisaciones, yo no quería simplemente tirarlas a la basura pero al mismo tiempo tampoco eran una parte sustancial del disco: fue por eso por lo que las puse aparte, como una especie de bonificación”.
    Este tercer disco de vinilo, en la versión original me refiero, incluía una funda de diseño, en la que se observa un bote de mermelada con el título de Apple Jam en la tapa y dos hojas de manzano en el exterior.
    Vamos a escuchar un par de estas canciones. En primer lugar Plug me in
    Otra de estas improvisaciones Thanks for the pepperoni, un rock and roll al estilo clásico. El título de esta canción parece que salió de un verso extraído de un álbum del cómico Lenny Bruce, famoso por su estilo satírico y de crítica social.
    Thanks for the pepperoni.
    Isn’t it a pity es una canción que Harrison compuso en 1966 y que fue rechazada por The Beatles, o sea, por Paul y Jhon y que nunca se incluyó en ninguno de los álbumes del grupo. Mal ojo, porque rápidamente alcanzó los primeros puestos en las listas de éxitos y ha sido versionada por gente muy importante como Nina Simone, Matt Monro, Paul Young o Roberta Flack.
    La canción es una balada y el eje emocional y musical del álbum. Se ha interpretado como “una profunda reflexión sobre el fin de The Beatles”.
    Isn’t it a pity
    Hemos llegado al final de nuestra andadura por hoy. George Harrison, un buen músico, que tenía sorbido el seso por el espíritu y la religión pero que hacía canciones tan bellas como las que hemos disfrutado hoy.
    Amigos, amigas, tened una feliz semana (es una orden) y nos vemos la próxima aquí, en Sienteloconoido.caster.fm, nuestro lugar de encuentro. Y mientras tanto… ¡Buenas Vibraciones!
    32 min
  • Nada más que música - Raimundo Amador - 'Noches de flamenco y blues'
    Raimundo Amador Fernández, o sea, Raimundo Amador, gitano, sevillano y un músico como un castillo. Guitarrista, cantante, compositor y arreglista.
    Su padre fue el que le enseñó a toca la guitarra y a los 12 años andaba por las calles de Sevilla tocando por unas monedas. Se fogueó por los tablaos y fue allí donde conoció a Camarón y a Paco de Lucia. Con Camarón colaboraría posteriormente en la grabación del mítico “La leyenda del tiempo”.
    En 1997, junto con su hermano Rafael y Kiko Veneno formaron el grupo Veneno, un grupo que tendría un peso enorme en el devenir de la nueva música andaluza.
    Pero hoy nos ocuparemos de su labor en solitario, y concretamente de uno de sus trabajos más importantes: Noches de flamenco y blues, un disco en directo que contó con acompañantes de lujo como Juan Perro, Kiko Veneno, Remedios Amaya, Charo Manzano y, como no, del genial B.B. King.
    Vamos a escuchar el primer corte del disco: Pa mojar.
    Raimundo Amador
    El grupo Veneno tuvo una vida efímera por lo que, en 1981, se juntó nuevamente con su hermano Rafael para dar forma a lo que más tarde se llamaría fusión. Fusión del flamenco y el blues. Como resultado de estos esfuerzos, alumbraron un grupo que haría historia: Pata Negra. Esta banda se creó en 1978 en el barrio de las 3000 viviendas de Sevilla con un estilo mestizo que el propio grupo llamaba “bluesleria”. Grabaron un álbum, “Blues de la Frontera” que fue reconocido como uno de los mejores discos editados en España en la década de 1980.
    Las desavenencias con su hermano le hicieron abandonar Pata Negra para crear una nueva banda, también de blues y flamenco, junto al antiguo guitarrista del grupo Guadalquivir, Luis Cobo, “El Manglis”. El grupo se llamó “Arrajatabla”.
    Seguimos con Noches de flamenco y blues y con una canción de Alberto Moraga, “Candela”.
    Tras la disolución de la banda, inicia su carrera en solitario en 1995 con el álbum “Gerundina”, el nombre de una de sus guitarras, y en el que colaboraron Andrés Calamaro y B.B. King, éste último en su éxito “Bolleré”, compuesta por Cathy Claret, una compositora y multinstrumentista francesa, nacida en Nimes pero residente en España.
    Contaba Raimundo en una entrevista que, siendo como era B.B. King, un hombre recto y religioso, si se hubiera enterado del significado de Bolleré, un famoso papel de liar, además de no participar en el disco, le hubiera pegado dos tiros. Lo religioso no quita lo valiente.
    Bolleré, Raimundo Amador y B.B. King.
    En una entrevista reciente, Raimundo comentó, y cito literalmente:
    “La libertad creativa de los años setenta estaba avivada por las drogas. Por eso salió así. Por las drogas se ha hecho esa música, con ese descaro y ese desagarro tan grande. Le pasó a Jimi Hendrix y a otros, como los Doors; pasaba con el LSD y con todas esas cosas.
    En fin, es bueno si estamos aquí contándolo, como ahora como estoy yo, pero si te vas para allá y te mueres joven, pues es distinto.
    A mi la droga me hizo mucho daño, pero soy un superviviente. Me podía haber quedado a mitad de camino.
    Se puede salir. Si. Mírame, estoy en la gloria. No fumo y no bebo y he decidido que voy a aguantar hasta que pueda sin nada de eso. Llevo sin fumar 14 años. Ni porros ni tabaco ni nada.
    AMEN.
    Vamos a escuchar ahora un tema compuesto por los hermanos Amador, Rafael y Raimundo: “Blues de la fontera”.
    Nos vamos a despedir de Raimundo Amador y de su trabajo haciendo honor a su título: Noches de flamenco y blues. Así que, vamos con el flamenco: Tio Diego, bulerías en directo.
    Y este es el blues: Amor en vano junto a Juan Perro. Una versión del un blues clásico del rey del blues del delta, Robert Johnson. Blues del bueno.
    Y nada más por hoy amigos, volvemos la próxima semana con más música, más músicos y más historias. Así que… ¡¡¡Buenas Vibraciones!!!
    31 min
  • Nada más que música - Jackson Browne - Running on empty
    Clyde Jackson Brown, más conocido como Jackson Browne, es uno de los cantautores más importantes de los últimos tiempos. Nació en Alemania, siempre se le ha considerado como estadounidense. Durante su espectacular trayectoria profesional, ha lanzado un gran número de canciones con las que ha marcado un antes y un después en numerosos aspectos.
    Hoy lo conoceremos a través de su trabajo “Running on empty”, algo así como “Correr en vacío”, su quinto álbum. Un disco en el que nos cuenta sus vivencias en torno a la vida en la carretera y que fue grabado durante sus giras, unas veces en el escenario y otras en el autobús o en las habitaciones de hotel.
    Vamos a escuchar el primer corte que da nombre al disco: “Running on empty”.
    Para este disco, Browne escribió en solitario solamente dos temas, colaboró en otros cuatro y el resto fueron versiones. Fue disco de oro y de platino y es el álbum más vendido de Browne hasta la fecha.
    Pero para llegar hasta aquí, Jackson Browne hizo un largo recorrido. Ya hemos dicho que nació en Alemania, hijo de un militar estadounidense destacado en ese país. Cuando tenía tres años , se trasladó a los Ángeles, California y en la adolescencia empezó a cantar folk en los locales de su entorno. Cuando un nuevo traslado le llevó a Nueva York, nada más llegar se unió a los Nitty Gritty Dirt Band, grupo con el que ya empezó a interpretar sus propias canciones.
    Al mismo tiempo, trabajó como reportero, informando sobre acontecimientos musicales en Nueva York.
    Vamos con su música. De su LP Running on empty, “The Road”.
    Para darnos cuenta de su importancia en la historia de la música pop, basta repasar la nómina de los artistas que han grabado sus canciones: Nico (de la Velvet Underground) , Sstseve Noonan, Gregg Allman, Joan Baez, The Eagles, Linda Ronstadt, The Byrds, y tantos otros. Browne no publicó su propia versión de muchas de estas de sus canciones primerizas hasta unos años más tarde. Cuando lo hizo, la revista Rolling Stone citó a Browne como “una nueva cara a tener en cuenta”.
    Jackson Browne siempre ha sido muy activo políticamente y muy sensible a los problemas medioambientales, participando en numerosos movimientos anti-nucleares mediante conciertos, como el que dio en 1978 delante de la planta de reprocesamiento nuclear de Barnwell, Carolina del Sur, o el que dio en los terrenos donde se construía la Central Nuclear de Seabrook. Allí, 1.414 personas fueron arrestadas. El mismo fue arrestado cuando protestaba contra la Planta Nuclear del Diablo Canyon.
    Esta actividad social no levantaba todas las simpatías que cabía esperar. De hecho, su disco “Lives in the Balance”, que es una condena explícita al Presidente Reagan y a la política de EE.UU. en América Central, tuvo un éxito importante solo entre sus incondicionales y fue rechazado por el público más conservador. Y este público, en EE.UU., es muy numeroso.
    La letra de la canción que da titulo al álbum dice: “Hay una sombre en las caras de los hombres que avivan las llamas de las guerras que se libran en lugares de los que ni siquiera sabemos pronunciar sus nombres”, en clara referencia a las guerras apoyadas por los Estados Unidos en Nicaragua, El Salvador y Guatemala.
    The load out. Jackson Browne.
    Es muy probable que Jackson Browne no haya firmado ninguna entrega verdaderamente trascendental desde que comenzó la década de los ochenta. Es posible. Pero el hecho incontestable de habernos dejado sus cinco primeros álbumes le colocan para siempre entre los mejores cantautores que han conocido los tiempos.
    Y uno de esos cinco trabajos es este disco que hoy estamos escuchando: Running on empty.
    La última canción de este disco que vamos a escuchar es “Stay”, “Quédate”. Una de las canciones del álbum que no es de Browne. Esta famosa canción la compuso Maurice Williams, un músico de gospel reconvertido al rock and roll, en 1953 cuando tenía 15 años de edad y tuvo el honor competir en las listas con el mismísimo Elvis Presley.
    Como en otras ocasiones, la canción ha tenido infinidad de versiones pero creo que la de Jackson Browne es la que más repercusión ha tenido. Bueno, puesta es la versión de “Stay” que hace Jackson Browne.
    Muy bien amigos, hemos terminado por hoy. Hay ocasiones en las que el artista, por el afán de atraer las cámaras, se posiciona con tal o cual proyecto social sin sentir, en su fueron interno, ninguna vinculación con la causa, solo persiguiendo sus quince minutos de gloria en el telediario. No es el caso de Jackson Browne que, además de ser un extraordinario compositor y cantante, aúna en su persona a un auténtico activista en pro de causas sociales, medioambientales y políticas. Un gran tipo, digno de mención.
    Amigos, hasta la semana que viene. Y mientras tanto… ¡¡¡Buenas Vibraciones!!!
    30 min
  • Nada más que música - Jaco Pastorius (Live in New York City)
    Por estas fechas, hace ahora unos 34 años, moría, arrinconado en un hospital y después de haber recibido una paliza de un portero de discoteca, el hombre que revolucionó la forma de tocar el contrabajo, un tipo que derrochaba alma de jazz y espíritu punk, un hombre que paso sin esfuerzo de la cima a la autodestrucción, un hombre que tenía un talento innato y que llegó a la fama muy rápidamente pero que debido a su diagnosticada bipolaridad alimentada con sus excesos, le ocasionó la muerte a edad muy temprana, a los 35 años. Hablamos de uno de los mejores bajistas del mundo: Jaco Pastorius.
    Hoy vamos a recordarle escuchando el primer álbum de su trilogía Live in New York City, un disco grabado en vivo en la ciudad de Nueva York en noviembre de 1985.
    Su primer corte... Dania.-
    Pastorius nació el 1 de diciembre de 1951, en Norristown, Pensilvania, hijo de Jack Pastorius, batería y cantante de orquesta, se aficionó pronto a la música y siguiendo los pasos de su padre, empezó tocando la batería. Un accidente deportivo le imposibilitó seguir con el instrumento y, aprovechando la oportunidad de una vacante de bajista en el grupo que tocaba por aquel entonces, se compró un bajo por 15 dólares y pasó a ocupar, sin más, el puesto de bajista de la banda.
    Con, más o menos, 17 años, Jaco empezó a apreciar el jazz y, con grandes esfuerzos, consiguió comprarse un contrabajo acústico. La humedad de su casa hizo que el instrumento se agrietara y quedara sensiblemente perjudicado, así que, lo cambió por un bajo eléctrico, un Fender Jazz Bass de 1962 , al que, posteriormente, le quitó los trastes para emular así el sonido acústico.
    Teen Town, Jaco Pastorius al bajo. Atención.
    J
    Pastorius no tuvo una vida fácil, todo lo contrario, muy pronto se vio con la obligación de alimentar a su familia. Se casó a los 18 años con Tracy, una camarera que realmente fue el amor de su vida. Con solo 22 años Pastorius había formado una familia y ya tenía dos hijos.
    Su oportunidad le llegó de la mano de Bobby Colomby, batería de la banda Blood, Sweat & Tears. El tal Bobby quería ligar con Tracy pero ésta le dijo que estaba “casada con el mejor bajista del mundo”. Bobby le siguió la broma y dijo que le gustaría oírle tocar.
    Jaco llegó a la sesión descalzo, un bajo y una pelota de balón cesto. Empezó a tocar y dejó a todos con los ojos como platos. Colomby se lo llevó a Nueva York y allí empezó todo.
    Pastorius empezó a escalar los peldaños que habían de llevarle a lo más alto. Empezó a grabar con los mejores: Ian Hunter, Pat Metheny, con Jony Mitchell, que por cierto, lo definió como “el bajista de mis sueños”.
    Y fue entonces cuando recibió la llamada de Joe Zawinul, líder de Weather Report. Se habían conocido durante una gira por Miami en 1974 y un años después, cuando la banda se quedó sin bajista, Jaco se incorporó al grupo. Con su aportación, y en pleno auge del jazz fusión, la Weather Report dio un salto de calidad enorme. Pronto empezó a desplegar toda su valía en el escenario. Además de sus solos, su puesta en escena se hizo espectacular. Baste con recordar su truco de espolvorear talco por el escenario para poder deslizarse con sus pies descalzos con pasitos que emulaban a su admirado James Brown. Todo un número.
    Estando como estaba a merced de sus debilidades, el mundo de Jaco Pastorius se vino abajo. Se pasaba los días deambulando totalmente borracho y pasaba del llanto a la risa en segundos. De repente, su colegas empezaron a evitar tocar con él porque nunca sabían en qué podía terminar la aventura. Jaco se quedó solo con sus demonios.
    Cuando Nueva York le dio la espalda y se convirtió en persona non grata en todos los sitios nocturnos, decidió volverse a su pueblo, donde los bares poco a poco también le fueron cerrando las puertas.
    En una entrevista grabada en video, el entrevistador inicia la conversación con una catarata de elogios. Pastorius, con los ojos inyectados en sangre, la mirada perdida y el rostro de alguien diez años mayor, solo atina a contestar: “¡Consígueme un show!”. La gran paradoja: el mejor bajista del mundo no tenía dónde tocar ni caerse muerto.
    Al final lo hizo el 21 de septiembre de 1987. Unos días antes había sido expulsado del Midnight Bottle Club. Cuando empezó a patear la puerta, el portero del local le propinó una tremenda paliza que le provocó una hemorragia interna masiva. Fue hospitalizado y nunca volvió a la calle.
    Su agresor se declaró culpable de cargos de homicidio involuntario y finalmente sólo pasó cuatro meses en prisión.
    Supongo que son legión los bajistas a los que su prolífica y, desgraciadamente, corta carrera, ha inspirado para tocar su instrumento de una forma distinta. Jaco Pastorius, otro gran músico.
    Y nada más, os espero a todos la próxima semana. Hasta entonces… ¡Buenas vibraciones!
    31 min

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"Nada más que música" es una sección del magacín cultural transmedia "Siéntelo con Oído" que producimos en Zaragoza y publicamos todos los jueves en nuestro blog: Https://www.sienteloconoido.es. Tiene un solo objetivo, entretener. Para ello vamos a contar con el mejor aliado posible, la música, nada más y nada menos.

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