NADA MÁS QUE MÚSICA

NADA MÁS QUE MÚSICA

By MANUEL ALCAINEMusic
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NADA MÁS QUE MÚSICA episodes

  • Nada más que música - Nat King Cole - 'The extraordinary'
    Hoy dedicaremos nuestros espacio a recordar a un famoso pianista de jazz estadounidense, considerado por muchos como uno de los más influyentes músicos de la era del swing, tanto en su faceta de pianista como en la de líder de grupos, sin olvidar que fue uno de los mejores cantantes de toda la historia del jazz, no en vano vendió más de 75 millones de discos en todo el mundo.
    Y efectivamente, lo han adivinado, hablamos Nathaniel Adams Coles, nacido en Montgomery, estado de Alabama, el 17 de marzo de 1919. Señoras y Señores, con todos ustedes… Nat King Cole.
    Su padre, Edward Coles, era carnicero y diácono en la Iglesia Bautista. Cuando su familia se trasladó a Chicago Nat era todavía un niño. Allí, su padre se convirtió en ministro de la iglesia y su madre, Perlina Adams, era la encargada de tocar el órgano de la iglesia. Ella fue la única maestra de piano que tuvo Nat en toda su vida. Pero le enseó bien, aprendió tanto jazz como música góspel y música clásica.
    La familia vivía en el barrio de Bronzeville, famoso a finales de los años 20 por su vida nocturna y sus clubes de jazz. Nat visitó con frecuencia estos locales, y es donde escuchó por primera vez a Louis Armstrong. El flechazo con el jazz fue a primera vista.
    Anything for you. “Lo que sea por ti”
    Influido por estos músicos y enamorado de esta música, Nat inició su carrera artística a mediados de la década de los 30 cuando aún era un adolescente. Adoptó el nombre de Nat Cole, abandonando la "s" de su apellido familiar. Su hermano mayor, Eddie, bajista, se unió a la banda de Nat cuando éste realizó su primera grabación en 1936. Tuvieron un cierto éxito como banda local en Chicago y se convirtieron en habituales en los escenarios de los clubes. De hecho, el sobrenombre de "King" (rey) se lo dieron a Nat en uno de estos locales. Cole participó también como pianista en numerosas giras de otros artistas, y en esto estaba cuando, girando, llegaron a Long Beach (California), y Nat decidió establecerse allí.
    Unforgettable. “Inolvidable”.
    Nat, que ya había tenido experiencias con grupos, se trasladó a Los Ángeles donde formó el "Nat King Cole Trio". El trío estaba compuesto por Nat al piano, Oscar Moore a la guitarra y Wesley Prince al bajo.El trío actuó en Los Ángeles desde finales de los 30 y participó también en numerosos programas de radio, cosa muy habitual en la época.
    A Cole se le consideraba un pianista de jazz brillante. Apareció, por ejemplo, en los primeros conciertos de "Jazz at the Philharmonic". Un grupo compuesto únicamente por piano, guitarra y bajo en aquella época plagada de grandes bandas, significó una auténtica revolución e impuso un estilo que más tarde imitaría otros grandes del jazz y del blues como James Brown y Ray Charles.
    Cole actuó también como pianista acompañante de artistas de la categoría de Lionel Hampton.
    Sin embargo, Cole no consiguió llegar al gran público hasta 1940, fechas en las que grabaron las canciones que escuchamos hoy.
    Como ésta: Walkin’my baby fack home.
    Aunque había cantado diversas baladas con el trío, se avergonzaba de su voz y jamás se consideró un buen cantante, cantaba, pero como un complemento más de su espectáculo. Evidentemente, su éxitos posteriores desmintieron todos sus miedos.
    A principios de los años 40, el King Cole Trío firmó un contrato con la discográfica Capitol Records, compañía con la que continuó durante el resto de su carrera. En la década de los 50, la popularidad de Cole era tanta que el edificio de la Capitol Records era conocido como "la casa que construyó Nat".
    Nat King Cole y I’m gonna sit right down.
    En 1958, Nat "King" Cole dio un golpe de efecto que le permitió extender su ya amplia popularidad a los países de habla hispana. Y lo hizo grabando un disco en español con canciones de varios países hispano-americanos.
    En unos estudios de La Habana (hoy pertenecientes a la discográfica cubana EGREM) y de México, grabó su primer LP en este idioma, titulado Cole Español haciéndose acompañar por la orquesta de Armando Roméu hijo y de un conjunto de mariachis, algo sorprendente en un artista proveniente del jazz. Nuestro amigo se aprendió de memoria frase por frase todos los temas por que el hombre no sabía ni una palaba de español y, entre sus muchas cualidades, no se encontraba el don de lenguas.
    Y para muestra, este botón: Ansiedad.
    Cole alcanzó el número uno de ventas en 1950 con esta canción: «Ansiedad». A partir de ese momento se inició una nueva etapa en su carrera, y se convirtió principalmente en cantante de baladas aunque no olvidó sus raíces en el jazz lo que no evitó que algunos críticos le acusaran de "haberse vendido" a la música comercial.
    Nat King Cole se convirtió en el primer afroamericano en tener un programa de radio propio y en 1950 repitió la proeza, esta vez en un programa de televisión. Cole luchó durante toda su vida contra el racismo y se negó a actuar en los lugares en los que se practicaba la segregación racial. En 1956, mientras actuaba en Alabama, sufrió un ataque por miembros del "Consejo de ciudadanos blancos" que pretendían secuestrarlo. A pesar de que sufrió diversas heridas completó la actuación, en la que anunció que sería su última actuación en el sur.
    Nat King Cole interpreta: Send for me
    A lo largo de su carrera, compartida con otros grandes músicos con los que formó grupo, empezando por Oscar Moore y Wesley Prince, demostró su maestría con el piano y conquistó, inesperadamente para él, con su voz. Casi sin querer fue adquiriendo el papel de cantante que lo equiparó a otros grandes crooners de su época, como Frank Sinatra.
    Con su pose de seductor, se apoderó del mundo del espectáculo porque, a sus incondicionales, no les importaba u color, ni siquiera que tocara para republicanos o demócratas o que no se ciñese a los cánones del jazz y se arropara también de orquestas.
    El propio Nat achacaba parte de la calidez de su voz a su vicio de fumador, al cual nunca renunció, hasta el punto de que le causó la muerte. King Cole falleció a causa de un cáncer de pulmón galopante, con 46 años, privando al mundo de una de sus mejores voces y pianos del jazz.
    Hoy hemos visto al Nat King Cole más intimista, más baladista. Dentro de unos días volveremos con este artista para recordar sus éxitos como pianista de jazz. Estoy seguro de que todos conocíais a Nat King Cole pero creo que ha sido bueno refrescar algunas de sus mejores canciones, una música que derrocha swing por todos los poros de su piel y que creo que nos acompañará siempre.
    Por hoy nada más, nos vemos o nos oímos la próxima semana. Hasta entonces… ¡Buenas Vibraciones!!!
    31 min
  • Nada más que música – Phil Collins – ‘Face Value’
    Face Value es probablemente el mejor disco en solitario de Collins, marcado siempre por el éxito y la magnitud de “In the air tonight” que acabamos de oír, uno de los mejores temas pop de todos los tiempos. Pero tras el tema inicia se esconden un conjunto de canciones de la más diversa índole: pop rock, progresivo, comercial, que a juicio de muchos, y de mi mismo, rozan la perfección del género. Un ejemplo: Behind the lines.
    Esta canción Behind the Lines (en castellano “Detrás De Las Líneas”) es en realidad una canción de Génesis, publicada en su álbum Duke de 1980. Es la primera parte de una suite musical de 30 minutos que ya había grabado el grupo.
    Phil Collins grabó una versión diferente para este álbum, modificando la versión con coros y la sección de vientos de Earth, Wind & Fire, el famoso grupo de Chicago, convirtiendo la canción en un número más movido y que llevó en su repertorio en la mayoría de sus conciertos durante la década del 80.
    Como hemos dicho antes, el álbum cuenta con canciones de diferentes géneros. Aunque técnicamente es una oferta de rock y pop, la base de muchas de las canciones se encuentra en R&B con ligeras influencias de funk, especialmente en “I’m Not Moving”, para la que Collins utilizó un vocoder para los coros. Como sabéis, un vocoder no es otra cosa que un sintetizador de voz.
    La siguiente canción, “The roof is leaking”, El techo está goteando.
    Este disco es muy curioso porque, después de estar diez años tocando rock progresivo con Génesis y tocar jazz fusión, su mayor influencia escondida fue el llamado género “Motown”, iniciado en los 60s en EE. UU. con artistas como los Jackson 5, Diana Ross & The Supremes, etc. Por eso fue que, para los arreglos, incluyó la sección de vientos de la banda de funk Earth, Wind & Fire.
    La curiosidad que os decía viene también a cuento porque, en aquella época, que un músico inglés fuera por estos derroteros era algo que no encajaba pero que, al final, se habría de volver parte del estilo de la carrera solista de Phil Collins y que le dio muchos frutos. De esa combinación de influencias salieron canciones como I Missed Again, un tema de ritmo movido pero con un trasfondo de negatividad que rodea al disco. “I missed again”, Estoy perdido otra vez.
    PHIL COLLINS
    Un hecho sorprendente es que, según cuentan, durante la grabación del álbum, Collins aprendió a tocar lo que sería su segundo instrumento preferido, el piano.
    Algo que casi nunca ha hecho en su carrera ha sido cantar y tocar batería a la vez, pero fue diferente en el caso del piano. Phil Collins grabó la voz, la batería y además el piano en cada una de las canciones del álbum.
    Por otra parte, y para los que piensan que Collins es un poquito “ñoño”, el propio artista nunca ha escondido el hecho de que le gusta componer e interpretar canciones románticas y que, éstas, atraen más a un público adulto que un público joven.
    If Leaving Me is Easy, algo así como “Si dejarme es fácil” es la balada más triste del álbum. La forma en que canta la canción deja en evidencia el dolor que sentía en el momento. En la letra canta acerca de la remota esperanza de que su expareja vuelva con él y la incredulidad de que lo suyo haya acabado.
    Este disco se publicó el 9 de febrero de 1981, e inmediatamente se convirtió en un éxito. Número uno en el Reino Unido, Canadá y otros países europeos. Las ventas del álbum llegaron a cinco millones ejemplares solo en los Estados Unidos y fue cinco veces disco de platino en el Reino Unido y diez veces platino en Canadá. No hubo gira en solitario de este álbum porque Collins no tocaría en vivo como solista hasta 1982.
    Vamos a despedirnos de Phil Collins con el corte que cierra el álbum: Tomorrow never knows, una canción que The Beatles, escrita por John Lennon y que publicaron en su disco Revolver.
    Ahora deberéis estar atentos porque, cuanto termina la canción, podeis escuchar a Collins cantando muy bajito “Over the rainbow”, haciendo referencia al asesinato de John Lennor que se había perpetrado recientemente.
    Pues esto ha sido todo por hoy, la semana que viene volveremos con más música, más músicos y más historias, hasta entonces… ¡Buenas Vibraciones!
    30 min
  • Nada más que música - El Blues I
    Hoy vamos a escuchar blues, que viene a significar, más o menos, melancolía, tristeza, bueno, que no es la alegría de la huerta. El blues, tiene, musicalmente hablando, un patrón repetitivo que suele seguir una estructura de 12 compases y utiliza acordes específicos de este género.
    El blues ha ido evolucionando desde la música vocal, sin acompañamiento, interpretada por trabajadores negros y pobres, a una gran variedad de subgéneros y estilos y su popularidad ha saltado las fronteras que le eran propias en el sur de los Estados Unidos para extenderse por todo el mundo.
    Hoy, y en días sucesivos, vamos a recordar a un grupo de músicos de blues que dejaron su huella en la historia de la música.
    Y nos encontramos en primer lugar con uno de los más conocidos, John Lee Hocker, cantante y guitarrista de blues, que nació, como no, en el estado de Misisipi, uno de los 50 estados de los EEUU, que está considerado como el más pobre de la unión, con altas tasas de desempleo y la menor renta per cápita del país. Paradójicamente, es la más religioso, el más conservador y el que tiene leyes más restrictivas con el juego y el alcohol.
    Bueno, pues aquí nació John Lee Hocker. Vamos a escucharle en su conocido Boom Boom.
    Chester Arthur Burnett, o lo que es lo mismo y para entendernos, Howlin Wolf (lobo aullador), fue un músico afroamericano, cantante de blues, guitarrista y armonicista que nació, como no, en Misisipi.
    Con una voz y una presencia física características, Burnett se colocó entre los principales artistas del blues eléctrico; el músico y crítico musical Cub Koda declaró, “nadie puede igualar a Howlin Wolf en su singular capacidad para el rock.”
    El tipo medía 1,98 m de estatura y pesaba cerca de 136 kg, cosa que hizo de él un músico “imponente”. Su voz ha sido comparada con “el sonido de las máquinas pesadas que operan en un camino de grava”. Junto con su contemporáneo y rival profesional Muddy Waters, formaron los dos pilares del Memphis blues.
    Lo oímos ahora interpretando Litle red rooster.
    Y aquí tenemos al contrincante del lobo aullador, Muddy Waters, otro vecino de Mississippi; un músico de blues estadounidense, generalmente considerado como el padre del Chicago blues. Su figura y su sonido fueron, del mismo modo, una de las máximas inspiraciones para la escena del blues británico, que comenzó a despuntar en el Reino Unido hacia principios de la década de 1960.
    Sus giras por Inglaterra a principios de esta década marcaron, posiblemente, el primer antecedente de una banda amplificada haciendo algo cercano al hard rock.
    Entre sus admiradores prominentes en la escena rhythm & blues inglesa de los años 60 sobresalen los Rolling Stones, quienes se bautizaron con ese nombre por la canción de Waters de 1948 “Rollin’ Stone”.
    Eric Clapton es un gran admirador de Waters, de hecho, Cream grabaría una versión de “Rolling and Tumbling” en su álbum debut Fresh Cream, de 1966.
    El gran éxito de Led Zeppelin “Whole Lotta Love” está basado en la canción de Muddy Waters “You Need Love”.
    Y, en fin, Jimi Hendrix, que versionaría la mencionada “Rollin’ Stone”, citó a Waters como “el primer guitarrista que le llamó la atención y le impresionó de joven”.
    Angus Young, de AC/DC, Led Zeppelin, bueno, un largo etcétera. Muddy Waters: Hoochie Coochie Men.
    Por cierto, su última aparición en vivo fue durante un concierto de Eric Clapton en Florida, en el otoño de 1982.
    4-Bo Diddley
    Si en el rock and roll Elvis Presley es el rey y Chuck Berry su poeta, Bo Diddley, nuestro siguiente invitado, fue su arquitecto. Su estilo personal ha influido y sigue influyendo de tal modo que según pasa el tiempo su figura se agranda en el panorama de la música rock. Por otro lado, su fama no fue premiada en el aspecto económico como cabría haber esperado. La crudeza de su estilo le cerró las puertas a ventas millonarias, puertas que sí se abrirían de par en par para muchos músicos y bandas en los que influyó.
    Su instrumento, con marca registrada, es la guitarra square-bodied que él mismo desarrolló y con la que tocó en miles de conciertos; desde sudorosos clubes de Chicago a giras con viejas glorias del rock and roll, pasando por actuaciones como telonero para The Clash o de artista invitado por los míticos Rolling Stones. Su entusiasmo por este instrumento le hizo poseer una espectacular colección de guitarras. La recordareis, es una guitarra con caja rectangular. El era un gran músico, pero la guitarra era más fea que yo.
    Le escuchamos ahora interpretando su Diddy Wah.
    5-Albert King
    Albert King fue un influyente guitarrista y cantante de blues. Está considerado como uno de los TRES REYES DEL BLUES a la guitarra junto con B.B. King y Freddie King.
    Albert King nació en el seno de una humilde familia de Indianola, Misisipi, en una plantación de algodón, donde trabajó sus primeros años. La primera influencia musical la recibió de su propio padre, Will Nelson, que tocaba también la guitarra habitualmente
    El tipo era otro tiarron, por lo que, sus más de 1’90 metros y sus 118 kilos de peso le valieron el sobrenombre de The Velvet Bulldozer (la apisonadora de terciopelo).
    El sello característico de Albert King fue, a parte de su calidad artística, su forma de coger la guitarra: como intérprete zurdo la usaba invertida, pero a diferencia de otros guitarristas zurdos como, por ejemplo, Jimi Hendrix, King jamás invirtió el orden de las cuerdas, de modo que para él las cuerdas más agudas permanecen arriba.
    Gente como Jimi Hendrix, Eric Clapton, Mike Bloomfield, Gary Moore, y Stevie Ray Vaughanle tuvieron presente en sus oraciones durante toda su vidapara agradecerle todo lo que les había enseñado. Para los curiosos, el solo de guitarra de Eric Clapton en el éxito de Cream, Strange Brew es una emulación del solo de King en su éxito con Stax, Oh, Pretty Woman.
    Le escuchamos interpretando Born Under a bad sing.
    6-Sonny Boy Williamson
    Aleck Ford, que más tarde se haría llamar Rice Miller, pero que realmente fue conocido como Sonny Boy Williamson, fue un poeta, músico, cantante y compositor estadounidense, que ha sido considerado como la leyenda definitiva del blues.
    Sonny Boy nació en la plantación de Sara Jones, en el estado de Misisipi y, aunque no es seguro, parece que nació alrededor de 1912.
    Vivió y trabajó en la plantación hasta 1930, fecha en la que decidió dedicarse profesionalmente a la música y empezó a trabajar con grandes artistas como Big Joe Williams, Elmore James y Robert Lockwood, Jr. Fue durante esta época cuando Miller desarrollaría su estilo y personalidad.
    Al comienzo de los años sesenta permaneció algún tiempo en Inglaterra, donde grabó con numerosos grupos y artistas, como The Animals y Jimmy Page.
    Que el estado de Misisipi es la cuna de los mejores bluesman de la historia ya no lo duda nadie. Nuestro siguiente invitado, Elmore James también nació en el Condado de Holmes, Misisipi y fue un guitarrista de blues considerado el padre de laslide guitar.
    Comenzó su carrera musical en Misisipi junto a nuestro viejo amigo Rice Miller (más conocido como Sonny Boy Williamson II), con el que permaneció varios años hasta que consiguió su primer contrato de grabación en 1951. Fue entonces cuando se trasladó a Chicago, donde inició su carrera solista acompañado del grupo “The Broomdusters”.
    Su estilo sin trabas y apasionado se distinguía por el sonido característico del slide blues, que puede apreciarse en canciones como “Dust my broom”.
    7-Elmore James
    Nos despediremos por hoy del blues con, casi, el mejor, con B.B. King. Este músico es ampliamente considerado uno de los músicosde blues más influyentes de todos los tiempos, recibiendo el apodo de «Rey del Blues» y el sobrenombre de «uno de los tres reyes de la guitarra blues» junto, como ya hemos comentado, a Albert King y Freddie King. Según Edward M. Komara, King «introdujo un sofisticado estilo de solos basados cuerdasdobladas y en sus brillantes vibratos que influirían prácticamente en todos los guitarristas de blues eléctrico que le siguieron».
    B.B. King
    Con los años, King desarrolló un estilo de guitarra identificable gracias al uso su guitarra eléctrica Gibson ES-335, a la que llamaba “lucille”, y que dio nombre a una línea de guitarras creada por la compañía en 1980. King es también reconocido por su gran cantidad de actuaciones en directo, con un promedio de 250 o 300 conciertos anuales durante la década de 1970. Alguna de ellas, aquí, en Zaragoza.
    Volveremos con el rey, ahora le escuchamos interpretar “Sweet Sixteen”
    36 min
  • Nada más que música – Joe Pass – ‘Appassionato’
    Personalmente, me gustan todos los instrumentos musicales. Tanto por sus prestaciones, sus exigencias, su sonido e incluso por su imagen. Me parecen preciosos. Pero hay uno que encabeza mi lista de preferencias. Es la guitarra; española, acústica, eléctrica, de 12 o 6 cuerdas, en fin, todas.
    Y hoy tenemos la suerte de poder desentrañar un disco excepcional de un músico extraordinario: Joe Pass y su famoso “Appassionato”.
    Joe Pass nació en Nueva Jersey en 1929 y fue un músico de jazz con una técnica endiablada y con un conocimiento tremendo de las tripas de este género tan complejo. No tuvo una vida fácil, su dependencia de las drogas le complicó la vida hasta tal punto que tuvo que estar diez años retirado de la circulación para su recuperación. Esto no le impidió trabajar con gente como Frank Sinatra, Sarah Vaughan, Joe Williams, Della Reese, Johnny Mathis, en fin, con lo mejor de su época., y tampoco le impidió dejarnos grabadas joyas como el disco que hoy vamos a recordar: Appasionatto.
    Este disco se editó en 1991 por la prestigiosa compañía Pablo Records y para la ocasión estuvo acompañado por John Pisano, a la guitarra, Jim Hughart, al bajo y Colin Bailey a la batería.
    El primer corte que vamos a escuchar es, “Relaxin’ at Camarillo” una composición del saxofonista Charlie Parker que, al parecer, se inspiró en su estancia de seis meses en el Hospital Estatal de Camarillo en el Condado de Ventura, California, después de cumplir una pena de prisión por incendio y resistirse al arresto. La melodía es un blues en C mayor que se ha convertido en un estándar de jazz.
    “Body and Soul”, o lo que es lo mismo, “Cuerpo y alma”, es una canción clásica del repertorio melódico estadounidense, compuesta en 1930 por Johnny B. Green. La canción se hizo muy popular en la época, tanto, que en 1947 dio título a una película clásica de boxeo, que protagonizó John Garfield.
    La versión más reciente es la que grabaron a dúo Amy Winehouse y Tony Bennett para el disco de éste último Duets II. Fue, que se sepa, el último trabajo grabado por Winehouse.
    Pero nosotros escucharemos la preciosa versión instrumental que nos regala Joe Pass.
    El siguiente corte, “Tenderly” es una canción compuesta por Walter Groos en 1946 y que, como todas las que estamos viendo se ha convertido en un popular estándar de jazz. Versiones notables han sido grabadas por cantantes, como Sarah Vaughan y Nat King Cole,y pianistas, como Art Tatum y Bill Evans.
    Podemos decir que “Tenderly” disfruta, o padece, según se mire, del capricho de los artistas. Ha sido grabada en tiempo de vals por el cantante y pianista brasileño Dick Farney, en tiempo de blues por Sarah Vaughan, como música latina, ver la grabación que hizo el cubano Vicentico Valdés o como samba, según la versión del trio brasileño Surdina.
    La versión de Joe Pass es ésta.Joe Pass
    “Li’l Darlin'”, otro famoso estándar, fue compuesto en 1958 por Neal Hefti expresamente para la Count Basi Orchestra y grabado por primera vez en el álbum de 1957, The Atomic Mr. Basie. La composición, en palabras del escritor de jazz, Donald Clarke, es “una lección objetiva sobre cómo balancearse a un ritmo lento y, en algunos casos, un ejercicio de lo lento que un conjunto puede tocar sin desmoronarse”.
    Tenemos la tendencia a valorar más la habilidad técnica, o sea, la velocidad de un instrumentista cuando, en opinión de algunos, el tempo lento es mucho más difícil de medir y de expresar.
    Paco de Lucía decía que “tocar rápido lo puede hacer cualquier practicando 12 horas al día, tocar con gusto solo lo hacen unos pocos”. Así que, lo que vamos a escuchar ahora es una balada. Jos Pass.
    Coleman Hawkins fue un saxofonista tenor de jazz estadounidense que a pesar de que su carrera se desarrolló ligada a la música swing y a las big band, tuvo un papel muy destacado en el desarrollo de bebop en la década de 1940. Miles Davis dijo una vez: “Solo cuando escuché a Coleman, aprendí a tocar baladas”. Vamos a despedirnos de Joe Pass escuchando la versión que hace de un tema de Coleman Hawkins: “Stuffy”.
    32 min
  • Nada más que música - Diana Krall - 'Live in Paris'
    Mi más sincero deseo de felicidad y bienestar para todos en este año 2021 que iniciamos. Hemos dejado atrás nuestro particular “annus horribilis” y sería interesante que éste, si no es mucho pedir, fuera un poquito mejor. No es tan difícil, digo yo.
    Por nuestra parte lo vamos a iniciar de la mejor manera posible, con música, con buena música, y lo haremos de la mano de una de las divas del jazz del momento, la pianista y cantante canadiense Diana Krall.
    Para ello, nos vamos a centrar en su primer álbum en directo, “Live in Paris”, un trabajo que fue lanzado el 1 de octubre de 2002 por Verve Records y grabado durante varios conciertos que la artista dio en el Olimpia de París entre los días 29 de noviembre y 2 de diciembre de 2001.
    Lógicamente, a lo largo de estos conciertos la artista ofreció a su público canciones de todos sus álbumes anteriores, lo que nos permite una visión amplia del conjunto de su obra.
    Se inicia el concierto con I love being here with you, una canción de Peggy Lee, también compositora y cantante que siempre ha sido reconocida como una de las personalidades musicales más influyentes en la historia de la música popular. Gente como Frank Sinatra, Ella Fitzgerald, Judy Garland, Dean Martin y el mismísimo Louis Armstrong la citaron siempre como una de sus cantantes favoritas.
    Let’s fall in love, el corte que escucharemos a continuación, es una canción escrita por Harold Arlen, que compuso la música y por Ted Koehler que escribió la letra. Esta canción era el leitmotiv de la película del mismo nombre y se publicó en 1933.
    Se trata de un estándar de jazz que juega, en las manos de Diana Krall, con un precioso ritmo de swing.
    “The look of love” es una canción compuesta por Burt Bacharach y lanzada por el cantante de pop inglés Dusty Springfield en la película de James Bond de 1967.
    Se han grabado numerosas versiones de esta canción pero la más conocida es la de Sergio Mendes y su Brasil 66 en el año 1968. Esta es la de Diana Krall.
    ‘S Wonderful es una canción de 1927 compuesta por Gerge Gershwin, con letra de Ira Gershwin. El tema formaba parte de la banda sonora del musical de Broadway “Funny Face”, estrenado también en 1927.
    Esta es una canción muy famosa que también ha conocido versiones de todos los colores, especialmente, por su armadura, en tiempo de jazz.
    Fue incluida en la película de 1951 “Un americano en Paris”, interpretada por Gene Kelly, así como en la versión para el cine de la obra de Broadway, “Funny Face”, interpretada en esta ocasión por Audrey Hepburn y Fred Astaire.
    Y de esta manera la ve Diana Krall.
    Nos vamos a despedir de este excelente trabajo con un auténtico clásico, “Fly me to dhe moon” (lit. Llévame volando a la luna), una canción escrita en 1954 por Bart Howard. Curiosamente, la canción fue titulada originalmente “In Other Words” (lit. En otras palabras) y fue un éxito inmediato. Pero todo el mundo la titulaba “Fly me to the Moon”, por su primera estrofa, y tuvieron que transcurrir algunos años para aue los editores cambiaran el título oficialmente.
    Desde entonces, se ha convertido en un estándar del jazz, grabado hasta la saciedad. Frank Sinatra lo hizo en 1964 y su versión estuvo estrechamente ligada a las misiones Apolo de la NASA hacia la luna.
    Nosotros escucharemos la de Diana Krall.
    Bueno pues… esto ha sido todo por hoy. Volveremos a revisar, más adelante, algún otro disco de Diana Krall, seguro que nos merece la pena.
    Por mi parte, me despido hasta la próxima semana en la que volveremos a empaparnos con la música y la historia de otro músico.
    Hasta entonces… ¡¡¡Buenas Vibraciones!!!.
    31 min
  • Nada más que música - The Kinks
    Hoy vamos a recorrer la historia de un grupo mítico a través de sus singles, grabaciones que van desde 1964 a 2007 y que comprimen la historia del rock en esas pequeñas joyas que son los discos. El grupo, un clásico: The Kinks.
    Este grupo londinense lo fundaron los hermanos Ray y Dave Davies en 1963 y formó parte de la llamada invasión británica de los EEUU.
    The Kinks está reconocido como uno de los grupos de rock más importantes e influyentes de todos los tiempos. Su música se alimenta de una amplia gama de géneros, entre los que se cuentan el R&B, el music hall británico, la música folclórica y el country. Ray Davies (cantante principal, guitarra rítmica) y Dave Davies (guitarra principal, voz) permanecieron en él durante los 32 años de trayectoria del grupo.
    Uno de sus primeros sencillos fue Long Tall Sally, un blues de doce compases, tamizada por el rock and roll, y que había sido escrita por “Little Richard”, y grabada por él mismo en marzo de 1956.
    The Beatles hicieron una versión mucho más agresiva de esta canción y la llevaron en el repertorio de sus conciertos hasta el último momento. Desde luego, nada que ver con ésta.
    Volvemos a los Kinks. Los dos hermanos asistían a la misma escuela y fue allí donde formaron su primera banda, la Ray Davies Quartet, junto con su amigo y compañero de clase Pete Quaife y el amigo de este último, John Start. Tocaron por primera vez en un baile escolar y el éxito obtenido animó al grupo a tocar en pubs y bares locales. La banda tuvo numerosos vocalistas, entre ellos Rod Stewart, otro estudiante de la misma escuela que cantó con el grupo en varias ocasiones a principios de 1962 hasta que éste formó su propio grupo.
    You Really Got Me» fue escrita por Ray Davies. Se publicó en un sencillo en agosto de 1964, y al mes siguiente llegó al núm. 1 del UK singles chart y permaneció en ese puesto durante dos semanas. Este gran éxito los llevó en volandas a la fama y a ser una de las bandas británicas más representativas.
    La canción, que se basa principalmente en un riff ejecutado con acordes de quinta, es clave para los posteriores géneros del rock and roll, en particular en el hard rock y el punk rock porque los nuevos ritmos se basarían en estos acordes.
    All Day and All of the Night" fue escrita por Ray Davies. Esta canción tiene una estructura muy parecida a la de otros éxitos de la banda pero es más compleja en cuanto al riff y el solo de guitarra. Se publicó el año 1964 y alcanzó el puesto nº 2 en UK Singles Chart y el nº 7 en los Estados Unidos.
    Y otra vez con las demandas. Ray Davies demandó a la banda californiana The Doors por la canción "Hello, I Love You", la cual tiene un riff muy parecido. Finalmente la demanda fue ganada por The Kinks.
    Esta es pues la genuina All Day and all of the night.
    A pesar del título, Suuny Afternoon, no nos hace la crónica despreocupada de una tarde de verano. Lo que nos cuenta es la historia de un tipo que vivía la vida a todo trapo hasta que hacienda le quitó su dinero, su casa y el yate y que, su nuevo estado, solo le permite disfrutar de una tarde soleada. La canción fue escrita por Ray Davies, que por entonces estaba pasando por un momento muy difícil. Los Kinks estaban en la cresta de la ola, pero las tensiones internas, las demandas, y una carga desmesurada de trabajo les habían convertido en unos pequeños miserables. Davies también estaba lidiando con la paternidad, e incluso dejó la banda por un tiempo.
    Mientras se recuperaba, Davies escribió "Sunny Afternoon", creando un alter ego para expresar sus sentimientos. "La única manera en que podía interpretar cómo me sentía era a través de un aristócrata polvoriento y caído en desgracia, triste y decadente, y convertido finalmente en un canalla.
    Waterloo Sunset (en español «Anochecer de Waterloo») fue lanzada como sencillo por primera vez en mayo de 1967. Compuesta también por Ray Davies, es una de las canciones más conocidas del grupo. Fue interpretada en vivo por Ray Davies en la ceremonia de clausura de los Juegos Olímpicos Londres 2012.
    La letra, escrita en tercera persona, describe a dos amantes pasando por un puente sobre el Támesis y dirigiéndose a la Estación de Waterloo.
    Pese a su complejo arreglo, las sesiones para «Waterloo Sunset» duraron solamente diez horas; Dave Davies comentó luego sobre la grabación: “Pasamos mucho tiempo tratando de obtener un nuevo sonido de guitarra, para dar una sensación única al tema. Al final usamos un efecto de eco, que sonaba novedoso porque nadie lo había hecho desde la década de 1950.”
    El sencillo fue uno de los éxitos más grandes del grupo en el Reino Unido, alcanzando el número dos en las listas.
    “Lola”, otro gran éxito de The Kinks, también fue escrita por Ray Davies. En esta ocasión nos cuenta un encuentro romántico entre un chico y un travesti en una discoteca del Soho Londinense.
    Lanzado en junio de 1970, el sencillo fue un éxito inmediato.
    En el libro The Kinks: The Official Biography, Ray Davies dice que escribió esta canción después de que el mánager del grupo, Robert Wace, hubiese pasado la noche bailando con un travesti.
    Dice Ray: Recuerdo un incidente en una discoteca. Robert Wace había estado bailando con una guapísima chica negra y dijo: "Creo que me estoy enamorando". Y nos pareció bien hasta que nos fuimos a las 6 de la mañana, y entonces le dije: "Pero… ¿Has visto su barba?" y él dijo "Sí, pero con la borrachera que llevo, no estoy para minucias…”
    La canción fue vetada por la BBC aduciendo publicidad encubierta de Coca-Cola. La cadena no permitía ningún tipo de referencia corporativa o patrocinio. Así que, tuvieron que cambiar la primer versión en la que se citaba a Coca Cola por una segunda en la la cita es “cherry cola”, algo más genérica.
    En 1969, los Kinks publicaron un magnifico single titulado “Plastic Man” en el que Ray Davis, nuevamente, criticaba la vacuidad de todos esos “Hombres de plástico” que nos rodean. Una magnifica canción que no entró en las listas de éxitos de su país porque la BBC, nuevamente la BBC, prohibió su difusión debido a que el primer estribillo terminaba con las palabras “plastic bum”, una frase que en argot viene a significar “culo”. Demasiado atrevido, al parecer, para los muy educados responsables de la cadena pública británica.
    Victoria es el tema que abre el álbum Arthur (O la decadencia del Imperio Británico), y que hoy cerrará nuestro programa.
    En el más puro estilo satírico, Ray Davies, como no, yuxtapone la dura realidad de la vida en Gran Bretaña durante el siglo 19 con las paternalistas aspiraciones del Imperio Británico en la época victoriana ( "Desde el Oeste al Este / desde los más ricos a los más pobres / La reina Victoria los amaba a todos"), y pone de manifiesto el cinismo de la corono británica cuando adula a la oprimida clase obrera haciéndoles parecer idiotas: "Aunque soy pobre, soy libre / Cuando sea grande voy a luchar / Por esta tierra moriré", Por la corona moriré”. Pues nada.
    Bueno amigos, hemos llegado al final. Hemos repasado una selección de sencillos que hicieron de The Kinks un gran grupo. Como el tiempo nos persigue, otra vez…, nos despedimos hasta la semana que viene, y como siempre… ¡¡¡Buenas vibraciones!!!
    31 min
  • Nada más que música - Sweet and Lowdown – Woody Allen
    Seguro que os acordáis de la película Acordes y desacuerdos, una película de Woody Allen, acerca de un guitarrista ficticio llamado Emmet Ray, que según la película pudo haber sido el único guitarrista comparable a Django Reinhardt, durante la época de la Gran Depresión.
    La trama nos cuenta los momentos de gloria con su quinteto y su guitarra; sus romances y sus tropiezos; su gusto por la opulencia, la bebida y el billar. Allen dota a su protagonista de una particular sensibilidad, extrañas aficiones (matar ratas a balazos en el vertedero o ver pasar trenes, por ejemplo) y una pasión casi enfermiza por la música.
    La película está muy bien pero, lo que no tiene desperdicio, como en muchas otras películas de Woody Allen, gracias amigo, es la banda sonora.
    Y vamos a empezar con “I'll See You in My Dreams", una canción escrita por Isham Jones, y publicada en 1924. Originalmente grabada por el propio Isham Jones y la Ray Miller Orchestra, estuvo en las listas durante 16 semanas durante 1925. Por supuesto, la canción también fue grabada por Django Reinhardt, el ídolo de nuestro personaje.
    Esto es “I’ll see you in my dreams”, en la versión para la película de Dick Hyman Grup.
    Caravan" es un estándar de jazz estadounidense que fue compuesto por Juan Tizol y Duke Ellington y interpretado por primera vez por Ellington en 1936. Irving Mills escribió la letra de la canción pero la verdad es que nunca se canta. Ah pero, eso sí, se han grabado más de 350 versiones.
    Hemos pasado, como de puntillas, sobre el nombre de Juan Tizol. Buen, pues merece la pena reseñar, que este trombonista puertorriqueño, es coautor de los mayores éxitos de “el duque”, (también “Perdido” lleva su firma), y que durante los más de quince años que estuvo en la orquesta de Ellington se convirtió en el mayor exponente puertorriqueño en la historia del jazz.
    "Viper Mad", algo así como Víbora Loca, es una composición de Sidney Bechet y Rousseau Simmons que se publicó en 1924 interpretada por la vocalista Blossom Seeley .
    El propio Bechet grabó una versión como líder en 1938, con la Orquesta de Noble Sissle .
    La letra, que festeja el consumo de marihuana, dice que se llamaba "víbora" al fumador de yerba, debido al silbido de la inhalación. La letra dice, más o menos: "Envuelve tus chuletas alrededor de esta barra de té / Sóplate este medidor y ponte alto conmigo / El buen té es mi debilidad, sé que es malo / Me envía, puerta, y no puedo esperar, Estoy loco por las víboras ".
    Mucha metáfora, verdad?
    Viper Mad, interpretada para la ocasión por el autor, Sidney Becket.
    Old Fashioned Love, el corte que escucharemos a continuación fue compuesto por James Price Johnson, un pianista estadounidense nacido el 1 de febrero de 1894 que fue uno de los músicos más importantes en la época en que se empezaba a grabar, y que revolucionó la técnica de ragtime hacia lo que finalmente se llamaría jazz.
    Este hombre ejerció una gran influencia en músicos tan importantes como Count Basie, Duke Ellington o Art Tatum, sin ir más lejos.
    Johnson compuso muchas canciones de éxito, incluido el himno no oficial de los locos años veinte, “The Charleston” y siguió siendo el rey de los pianistas de jazz de Nueva York durante la mayor parte de la década de 1930.
    Old Fashioned Love está incluida en la banda sonora de la película de Woody Allen versionada por Dick Hyman Grup.
    La canción Just a Gigolo fue publicada por primera vez en Alemania en 1929 e interpretada por varias orquestas.
    La versión original tiene un contenido muy interesante. Viene a ser una visión poética del colapso social vivido en Austria después de la Primera Guerra Mundial , representado por la figura de un ex húsar que se recuerda a sí mismo desfilando con su uniforme, mientras que ahora tiene que arreglárselas como bailarín en un music-hall de mala muerte.
    En las versiones posteriores, nuevos letristas se encargaron de cambiar el sentido del texto y, aunque mantuvieron una triste historia, perdieron el valor histórico que tenía el original.
    La canción ha tenido numerosas versiones, como la Louis Armstrong o la Marlene Dietrich en su última aparición cinematográfica.
    En esta ocasión, son nuevamente Dick Human Grup los encargados de versionar para la película Just a Gigolo.
    Otra de las joyas con las que Allen nos obsequia es esta estupenda versión de All of me, Todo de mi, un estándar de jazz escrito por Gerald Marks y Seymour Simons en 1931.
    Grabado por primera vez por la famosa cantante de los años 20 y 30 Ruth Etting, con el paso de los años se ha convertido en una de las canciones más versionadas de mundo del jazz, con aportaciones de músicos tan notables como Billie Holiday, Frank Sinatra o Willie Nelson.
    Como no, en la película se hace referencia a la estupenda versión que grabó Django Reinhard.
    Los técnicos han desmenuzado la canción dándole mil vueltas y explicando lo inexplicable. Los simples aficionados que solo gozamos de un poco de oído, nos sentimos pagados con reconocer, cada vez e inmediatamente, sus primeras notas. Fruto de la improvisación, por cierto.
    Y si, la versión de la película está a cargo, nuevamente de Dick Human Grup.
    Vamos a terminar el repaso del álbum con un título que lo resume todo: “Todo esto no es nada, si no tiene swing” una canción compuesta por Duke Ellington y grabada el 2 de febrero de 1932. El tema fue compuesto por Duke Ellington y la letra fue escrita por Irving Millis.
    La letra no es tan extensa como en las canciones que estamos acostumbrados a escuchar, pero aun así, el mensaje es claro y conciso: todo lo que necesitas es Swing. Durante toda la canción, se repite y se argumenta el mismo mensaje, revindicar el Swing.
    Una idea que os dejo. Buscar la versión que grabaron Lady Gaga y Tony Bennett para su álbum de Jazz en común Cheek To Cheek. Impresionante.
    Y hemos terminado por hoy. Nos han quedado alguna que otra canción que hubiera merecido mejor suerte pero, bueno, las que hemos oído merecían la pena.
    Volvemos la semana que viene. Con más música, más músicos y más historias. Hasta entonces… “Buenas vibraciones”.
    32 min
  • Nada más que música - Santana Abraxas
    'Abraxas' fue el segundo álbum de la banda de rock Santana, o sea, de Carlos Santana, y fue publicado por Columbia Records en 1970.
    Con este álbum, Santana consiguió, según rezan las críticas del momento, «un disco que iba más allá del rock, y en el que su corazón latino bombeaba sangre hasta las extremidades del jazz y la salsa».
    El disco se editó con una espectacular portada doble, que reproducía el cuadro Anunciación (1961), de Mati Klarwein.
    La revista Rolling Stone llegó a decir que «Santana hacía por la música latina lo que Chuck Berry había hecho por el blues». El álbum vendió más de un millón de copias, y llegó al nº1 del Billboard 200, en EE. UU.
    Vamos, que el disco marcó época, por lo menos para Santana.
    En este disco se encuentran algunas de las canciones que han hecho inolvidable e imprescindible a su intérprete.
    Por ejemplo, Black Magic Woman, una canción de la banda británica Fleetwood Mac, escrita por el guitarrista Peter Green y que había sido publicada como sencillo en 1968.
    Santana la versionó para su álbum Abraxas, cantada por Gregg Alan Rolie, y con bastantes más arreglos instrumentales que la original. Además, a diferencia de la original de Bleetwood Mac, Santana la mezcla con el tema “Gypsy Queen”, del músico húngaro Gabor Szabo, dándole un aire un poco más exótico.
    Esta es Black Magic Woman.
    Oye cómo va» es un mambo compuesto por Tito Puente en 1963.
    El arreglo de Santana, en un nuevo estilo que ya empezó a denominarse “Rock latino”, incluye, en la instrumentalización original de Tito Puente, guitarra eléctrica, órgano Hammond y un kit de batería de rock, y solo descartó la sección de trompetas de la orquesta.
    Hay varios solos de guitarra de Santana y un solo de órgano, a cargo de Gregg Rolie, todos ellos enraizados en el rock y el blues, pero que mantienen lazos similares a los del arreglo original. La canción fue incluida en el Salón de la Fama del Grammy Latino en 2001.
    Tito Puente comentó sarcásticamente: "Todos han oído hablar de Santana. Carlos Santana. Puso nuestra música, rock latino, en todo el mundo, y me gustaría agradecérselo públicamente porque grabó una canción mía y eso me dio crédito como compositor. Pero claro, ahora, desde ese día... todo lo que tocamos ... ¡es música de Santana!"
    Oye como va, … Santana.
    A pesar de que Santana comentó en su momento que “Neshabur” era el lugar donde un revolucionario negro, Toussaint Loverture, derrotó a Napoleón en Haití, lo cierto es que se equivocó completamente porque, realmente, no hay un lugar llamado Neshabur en Haití, ni asociado con la Revolución Haitiana , ni ha habido un solo evento en el que el ejército francés bajo Napoleón (que nunca estuvo en Haití) fuera derrotado por los rebeldes de Toussaint (que, por cierto, ya había muerto en la celda de una prisión francesa.
    Posiblemente Santana confundió la masacre de Haití en 1804 , en la que casi toda la población blanca de Haití fue asesinada, con la destrucción y posterior masacre de toda la población de Nishapur (también llamada Neshabur) en el actual Irán por los mongoles en 1221. Y que, evidentemente, nada tiene que ver.
    En cualquier caso, la canción “Incident at Neshabur”, compuesta por el pianista Alberto Gianquinto y el propio Santana, es un instrumental con una clara influencia jazzística, con unas variantes rítmicas espectaculares y trazos de hard rock progresivo y con una conclusión relajada soft rock. Un buen tema, ... creo.
    " Samba pa ti " es un instrumental que escribió Carlos Santana después de presenciar a un saxofonista de jazz tocando en la calle, y según sus palabras “Esta es la primera canción que siento que puedo llamar mía”
    "Samba Pa Ti" es una de las canciones más populares y aclamadas de Santana, y que todavía la lleva en sus giras.
    La canción es preciosa, tiene un tono maravilloso que mezcla sosiego, melancolía y sensibilidad. Mucho estilo.
    La actuación de la banda de Santana en el festival de Woodstock lo catapultó a un público internacional y obtuvo grandes elogios de la crítica, y, al mismo tiempo, le puso en contacto con las nuevas tendencias, con nuevos caminos por los que desarrollarse, quería elementos más jazzeros y etéreos en su música, influenciado como estaba por gente Miles Davis, John Coltrane en el jazz o los Cream o Traffic en el rock.
    En estaba cuando el cantante y teclista Rolie escribe “Mother’s Daughter”, otro temazo que os va a recordar a Cream desde los primeros compases.
    El autor habla en la canción de su deseo de encontrar una mujer que le trate mejor… no tengo tiempo de aguantarte, ya basta de tonterías… en fin…
    Mother’s Daughter.
    Y se acabó, nuestro tiempo y este estupendo trabajo de Santana. Nos vamos a despedir precisamente con un tema que lleva ese título: Se acabó.
    Compuesto por Chepito Areas, percusionista nicaragüense, aportó al disco y a la carrera de Carlos Santana el sonido inconfundible que tantos éxitos proporcionó.
    Entre otras, su participación en el histórico Festival de Woodstock allá por el año 1969.
    Se acabó.
    Se acabó, se acabó amigos. Así que, hasta la próxima semana. Como siempre, os deseo muy “Buenas Vibraciones”. Ah, muchas gracias por los aplausos.
    31 min
  • Nada más que música - Revolver (The Beatles)
    Para mucha gente, ‘Revolver’ es el mejor disco de The Beatles, no en vano es el reflejo del mejor momento del grupo, los primeros años de marihuana y alucinógenos, cuando empezaron a dedicarse sólo a grabar y pasaron de hacer giras, cuando dejaron de ser un grupo de pop un poco ñoño y se convirtieron en compositores, más ácidos, más serios, que vomitaban sin parar canciones imprescindibles. En ya habían dejado entrever todo esto pero en Revolver las nuevas maneras se hicieron sólidas, unas maneras que duraron hasta el final de su carrera.
    Y fue en este disco cuando Harrison empezó a aportar canciones y talento con mayor seguridad al grupo. Se inicia el álbum precisamente con una canción suya, Taxman.
    En este tema de Harrison se hace referencia a Harold Wilson y a Edwar Heath, primer ministro laborista y líder conservador respectivamente, y al abusivo tipo de impuesto sobre la renta de las personas con más ingresos que, al parecer, en algunos casos podía llegar al 95% de sus ingresos y ya sabemos que Harrison podía ser muy sensible con estos temas de la pasta.
    And Your Bird Can Sing es la primera canción de Lennon en el lado B del disco, y parece ser que fue una respuesta a The Rolling Stones, a quienes en veces Lennon los veía como imitadores y en particular a Mick Jagger, por haber intentado coquetear con Cynthia Lennon, su novia. Más adelante, John Lennon despreció la canción diciendo "Es mía, y es una total porquería". Bueno, el tiempo le quitó la razón.
    "Eleanor Rigby", es una de las canciones más notables de McCartney en el álbum. Fue lanzada como sencillo en la cara A junto a "Yellow Submarine" —otra de sus composiciones— simultáneamente a este álbum. "Eleanor Rigby" enmarcó la imaginación lírica de McCartney en un intenso arreglo de cuerdas grabado por George Martin bajo la dirección del propio McCartney. Según Martin, su arreglo instrumental se lo había inspirado la partitura que Bernard Herrmann había hecho para la película Fahrenheit 451, de François Truffaut.
    En esta época el grupo estaba pasando por un gran cambio, George Harrison y de John Lennon ya habían experimentado con el LSD y Ringo se les unió con un renovado entusiasmo. Solamente McCartney se mostraba reticente.
    Mientras esto pasaba en el estudio con la banda, Barry Miles, el famoso escritor inglés, muy conocido por sus ensayos y escritos de temas relacionados con la cultura underground, lideraba un incipiente movimiento de contracultura, que fue muy influyente en la cultura musical.
    En este contexto se gestó Revolver.
    Otra de las canciones que Harrison aportó fue Love you to, una de las canciones más aclamadas del álbum. La aportación de la cultura india a la canción es evidente y fue la primera vez que un grupo de música popular de occidente recreó música con influencias de oriente.
    En una decisión que lamentaría más tarde, Epstein, el manager de la banda autorizó la realización de unas entrevistas para que los miembros de los Beatles, por separado, conversaran con la famosa periodista Maureen Ceave, cada uno en su entorno y que pudieran expresarse con total libertad. Estos artículos serían publicados más tarde en el diario The Evening Standard de Londres en marzo del mismo año.
    La periodista observó y puso de manifiesto las diferentes personalidades de los miembros de la banda. Lennon tenía una actitud intuitiva, era perezoso y estaba insatisfecho de su fama, McCartney por su lado, tenía una gran confianza en sí mismo y un gran interés por aprender y explorar nuevas posibilidades musicales y, con el conformismo de Lennon, ejercía de líder del grupo. Por su parte, Harrison, ya había alcanzado una gran madurez en sus composiciones y estaba obsesionado con la cultura india y en concreto por el sitar, instrumento del que, en esa época, no se separaba. Y, bueno, Ringo se dejaba llevar.
    Pero lo más importante de estas entrevistas, bueno las consecuencias realmente de una de ellas, fue la transcripción literal de un comentario, inofensivo a priori, de Lennon: “Somos más famosos que Jesucristo”… y se lio la de dios.
    I’m only sleeping es una canción en la que Lennon y Harrison se turnan en los solos que, mediante la magia de la mesa de mezclas, le dan un tono somnoliento y realmente siniestro.
    Durante esta década de los sesenta, la experimentación con los sonidos, las cintas, y todos los artilugios electrónicos, hoy absolutamente trasnochados, hizo que tanto Paul como John se interesaran y, cómo no, compitieran, en ver cuál de los dos aportaba las novedades técnicas más interesantes.
    Pero no fueron ellos, sería el técnico de sonido Geoff Emerick, que con apenas 19 años, llevó al límite la tecnología de la época para crear el sonido característico de los Beatles y revolucionó el arte de la ingeniería sonora dando el banderazo de salida a lo que más tarde sería habitual en un estudio de grabación. Acompañó al grupo en su camino a la fama y en sus mejores trabajos. Años más tarde escribió un libro, El sonido de los Beatles, memorias de su ingeniero de grabación, que desde luego os recomiendo si estáis interesados en el grupo.
    Here, There and Everywhere, otra canción del álbum, fue escrita por McCartney y parece que siempre ha sido una de sus favoritas. También George Martin la ha citado en alguna ocasión como una de las mejores canciones de Paul. La canción se grabó en tres días, un montón de tiempo para la época y, por primera vez, se utilizó una sola pista para el bajo, exigencia del autor: Paul McCartney.
    Una rareza; esta canción está incluida en el disco Camilo, grabado por Camilo Sesto íntegramente en inglés.
    For no one, compuesta por Paul, fue un quebradero de cabeza, no para el grupo, si no para Alan Civil, trompa solista de la orquesta sinfónica de la BBC, convocado para la ocasión. Se le pidió un solo de trompa pero Paul, autor de la partitura, desconocía la tesitura de este instrumento y los compases que había escrito eran muy agudos para el instrumento.
    Siendo como era el mejor instrumentista de Londres, en un principio se negó siquiera a intentarlo.
    Sudando como un poseso, consiguió, por fin, sacar adelante la interpretación y aunque acabó destrozado, quedó muy satisfecho de su aportación.
    For no one.
    Dicen las malas lenguas que la canción Doctor Robert hace referencia a un tal Dr. Robert que existió en la realidad, y que medicaba a sus pacientes con drogas alucinógenas; y bueno, de esto habla la letra de la canción.
    El Dr. Robert era probablemente Robert Freymann, un farmacéutico de Nueva York que en la década de los 60, suministraba todo tipo de sustancias lícitas e ilícitas a la comunidad artística de la "Gran Manzana". Esta mala reputación finalmente llegó a los oídos de John Lennon y Paul McCartney que inmediatamente compusieron Doctor Robert. El auténtico Dr. Robert perdió su licencia por mala práctica en 1975 . También existe la teoría de que se refiere a Robert Zimmerman, es decir, Bob Dylan, que fue el que les suministró marihuana por primera vez.
    Sea como fuese, ésta es la canción: Dr. Robert.
    De manera increíble, y sin saber muy bien lo que habían hecho, Revolver se había completado en algo más de diez semanas (con la mayoría de fines de semana libres, eso sí).
    Revolver se publicó en agosto de 1966, justo en el momento en que los Beatles se encontraban en plena gira internacional, una gira que iba a ser la última del grupo. Obtuvo un éxito inmediato de crítica y público, y la única pregunta que se hacía la gente era cómo demonios iban a poder superarlo.
    Lo que no sabíamos la gente es que ya se estaba preparando una nueva grabación: Sgt. Pepper’s, y que ésta iba a derribar todas las barreras existentes.
    Pero eso es otra historia.
    Bueno amigos, pues a mi juicio, esto que hemos escuchado hoy, es una obra que marcó un antes y un después en la historia de la música pop. Hubo después un montón de grupos y de artistas que firmaron trabajos iguales o mejores que éste, pero, todos, bebían de esta fuente porque… aquí empezó todo.
    Que tengáis una feliz semana y, como siempre, os deseo unas buenas, muy “buenas vibraciones”.
    32 min
  • Nada más que música - Calle 54 - II
    Como lo prometido es deuda, volvemos hoy con la segunda parte de la banda sonora de esta excelente película o documental, como queráis, que firma Fernando Trueba y que se llama Calle 54.
    Bebo Valdés grabó su primera descarga de jazz cubano en 1952, Cachao lo hizo cuatro años más tarde. Ambos son una leyenda, no solo en el entorno del Latin Jazz, en el mundo entero. Se conocían desde la infancia pero, por esas cosas de la vida, nunca habían grabado juntos. Y, con gran acierto, eligieron para histórica ocasión una canción eterna, “Lagrimas Negras”.
    Lo que hacen estos hombres es imposible de transcribirlo en un pentagrama porque el sentimiento, el feling, no se enseña en el conservatorio. A ambos les tocó vivir el destierro forzado y el ostracismo durante varios años. Cachao se vinculó a músicos en Nueva York, y vivió entre esta ciudad y Las Vegas, hasta que recaló en Miami, donde apenas tocaba en pequeños eventos sociales. De Chucho es bien sabido que partió a Europa y se estableció en Suecia, donde se enamoró y para subsistir tocaba en hoteles y restaurantes de Estocolmo.
    Ambos tuvieron la suerte de que fueron rescatados del olvido. A Cachao, Andy García. A Bebo, Paquito D’Rivera. Cuando eso sucedió, por fortuna para los amantes de la música, el enérgico caudal de la genialidad de ambos resurgió en unos cuantos proyectos, pero especialmente en este de Fernando Trueba, quien los reunió en lo que es el único documento de fácil acceso hoy día, como fue la interpretación de Lágrimas negras, cada uno desde su instrumento y con la complicidad de la sabiduría.
    Padre e hijo, Bebo y Chucho Valdés. No han tenido una relación fácil. Apenas se veían desde la revolución cubana. Bebo emprendió el camino del exilio en 1960 y tuvieron que pasar 18 años para que padre e hijo se reencontraran. Tampoco fue fácil esta primer encuentro, más bien bastante tenso, hizo falta tiempo para limar asperezas. Antes de esta grabación hacia cinco años que no se veían pero no hubieran estado más próximos si hubieran convivido bajo el mismo techo. Fernando Trueba, gracias amigo, les convenció para que “conversaran” a dos pianos utilizando “La comparsa”, de Lecuona, como puente.
    Veréis que, desde la primera nota, Chucho está en función de su padre, a su servicio. El alumno rinde homenaje al maestro.
    Unos meses después, Chano Domínguez comentó: “Tantos grandes pianos reunidos en esta sesión… pero ninguno como Bebo”.
    Esto es “La comparsa”.
    Volvemos a encontrar en la sesión a Eliane Elías, la pianista brasileña. Y en este caso, fuera de cámara. Ya no se rueda, solo se disfruta de la música, que continúa con vida propia.
    De forma más o menos improvisada, Eliane nos obsequia una romántica versión de su hermosa balada “Eso fue todo”. Un dialogo entre amantes (piano y contrabajo) que no llegaron a más. Las escobillas de Takeishi hacer las veces de un corifeo griego, testigo de un amor que nunca fue.
    Jerry González conoció a Chano Domínguez apenas una semanas antes de iniciarse el rodaje. El encuentro se produjo en el club Bailey’s del Miami Film Festival. Como unas almas gemelas, y de la noche a la mañana, se hacen inseparables. Para celebrarlo, nos dejaron una dulce versión del famoso bolero “Cómo fue” que es puro swing y sentimiento.
    Cuando parece que todo ha acabado y los músicos se van dispersando, vemos que todavía quedan unos supervivientes en pie de guerra. Así que, en un abrir y cerrar de ojos, se monta un delicioso “Boulevard francés”, el famoso estándar de Bud Powell capaz de alegrar al más amargado. Y como de jolgorio va la cosa, enseguida aparece Paquito con su saxo alto. Por arte de magia, el boulevard francés se traslada al malecón de la Habana.
    Y como de una película se trata, finalmente llegan los créditos. A petición de Trueba, Jerry despide la sesión con el riff de los Apache, solo que los músicos que nombra protagonizan buena parte de la historia del jazz latino durante su medio siglo de existencia.
    Y fin.
    Todos los que participaron en Calle 54, técnicos, músicos, invitados, fueron conscientes de haber vivido una experiencia única e irrepetible. Nosotros lo hemos podido constatar a través de los discos. Esta música es el testimonio de la pasión de unos locos de jazz latino.
    Nos veremos en el manicomio.
    Hasta la semana que viene amigos, y, como no …
    ¡¡¡Buenas Vibraciones!!!
    32 min

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"Nada más que música" es una sección del magacín cultural transmedia "Siéntelo con Oído" que producimos en Zaragoza y publicamos todos los jueves en nuestro blog: Https://www.sienteloconoido.es. Tiene un solo objetivo, entretener. Para ello vamos a contar con el mejor aliado posible, la música, nada más y nada menos.

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