Noviembre 22, 2018 - Una de las satisfacciones más grandes es saber que somos apreciados inclusive por gente que hemos decepcionado. De la misma manera, es mucho más difícil dar un amor incondicional que recibir un amor incondicional. Somos heridos por palabras ásperas, promesas rotas, o una confianza que ha sido traicionada. Y pensamos en vengarnos o remover nuestro afecto. Es ahí cuando necesitamos más del amor de Dios...el tipo de amor que dura para siempre.