·Os he estado pidiendo a todos, desde el principio, que llevéis una vida santa, puesto que Yo soy santo. Os he estado pidiendo, queridísimos Míos, que cambiéis vuestras vidas, para que podáis heredar Mi Reino. Cuando Mis ángeles, a quienes se les había otorgado suprema autoridad, se rebelaron contra Mí y la destrucción se apoderó de los mejores de ellos, Mi Justicia no los perdonó. Fueron precipitados al inframundo en espera del día del Juicio. Ellos también serán juzgados ante los ojos de todos. Y ¡ay!… ¡Qué terrible visión será ésa! Yo juzgaré a cada uno según lo que haya hecho y haya dejado de hacer. Delante de Mi Trono, todos permanecerán en silencio y con pavor, pues el Día de ese Juicio Final será tan espantoso que hará temblar a todos de pavor delante del Juez Supremo que Soy Yo.
Todos vosotros veréis un número inmenso de ángeles caídos que fueron expulsados del Cielo y que combatieron con amargura y rencor al Arcángel Miguel y a sus ángeles. Sí, vuestros ojos verán a Mis Rivales, los Rivales del Santísimo, del Ungido. Todos vosotros veréis a aquellos ángeles caídos, adeptos de Lucifer, la serpiente primigenia que trató de llevar a todos Mis hijos y Mis hijas por el camino de la perdición. Veréis multitudes de aquellos que profanaron Mi Nombre y transgredieron Mi Ley, aquellos que rechazaron ser criados y adoptados por Mi Santidad y prefirieron ser marcados en la frente por el Embaucador1. Sí, Vassula, se te ha mostrado una dura visión" . Fragmento del Mensaje de la Verdadera Vida en Dios del 20 de julio de 1992