¡Obtén una doble porción!
La invitación de Jesús a seguirle no es un asunto cualquiera. Entre más lo seguimos, mucho más seremos semejantes a Él. ¡Imagínate lo que esto significaría para nuestro éxito diario! Multiplicaríamos nuestra sabiduría, porque Jesucristo es sabiduría sublime y “el que anda con sabios, sabio será” (Proverbios 13:20).
También obtendríamos la rara cualidad de la creatividad, la cual es esencial para el éxito, ya que también Jesús es el Creador (Juan 1:3). Sobre todo, creceríamos en el carácter de Cristo, porque Él es la expresión perfecta de todas las cualidades de carácter de Dios.
Aparte de todos estos beneficios, hay algo aún más emocionante.
Aquellos que siguen a Jesús, pueden recibir una “doble porción” de Su poder si tan solo cumplen con este requisito. ¿Sabes cuál es?
Muchos héroes de la fe lograron cosas más grandes que las que hizo aquel al que ellos seguían, porque cumplieron este requisito.
· Samuel sirvió a Elí y después hizo cosas mayores que Elí.
· Josué sirvió a Moisés y luego logró hacer lo que a Moisés le falló.
· David sirvió a Saúl y logró mayores victorias que Saúl.
· Eliseo sirvió a Elías y obtuvo una doble porción de su poder.
Cada uno de estos hombres permanecieron fieles hasta el final. Elías explicó este prerrequisito a Eliseo cuando éste le pidió una doble porción de su poder:
“…Si me vieres cuando fuere quitado de ti, te será hecho así; mas si no, no” (2 Reyes 2:10).
Jesús estipuló lo mismo cuando dijo a sus discípulos: “seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre; mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo” (Mateo 10:22). La palabra “salvo” viene del griego “sozo” y se puede referir a una vibración física, emocional o espiritual. Durante el ministerio de Jesús, muchos de sus seguidores se ofendieron y dejaron de seguirlo, pero el Señor les dijo a los que permanecieron fieles con Él:
“…El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también, y aún mayores hará, porque yo voy al Padre” (Juan 14:12).
Los discípulos fieles obtuvieron una doble porción del poder de Jesús porque el Espíritu Santo fue enviado a ellos. A través del gran poder del Espíritu Santo, ellos lograron grandes cosas para Dios. Propongámonos imitar su ejemplo al seguir fielmente al Señor Jesucristo hasta el final.