La Semana Santa y Fiestas de primavera se traducen, además de en ocio y reencuentros, en salir, comer a deshoras y en la ingesta de alcohol de una forma continuada. Por estos motivos, nuestra salud se puede ver resentida. Así, desde la enfermería se puede acompañar en la "reincorporación a la cotidianidad" tras los excesos con la bebida, comida y falta de sueño.La enfermera Silvia García nos cuenta que especialmente el más preocupante viene siendo el problema con los excesos de alcohol, de lo que cuesta restablecerse, especialmente en los jóvenes, que son los que más expuestos están ante estos excesos.