Podcast Arbol de Vida

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By david saportasReligion & Spirituality
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Podcast Arbol de Vida episodes

  • La Masacre de Hamás en Israel del 7 de Octubre del 2023
    Contenido.
    Así sucedieron los crímenes demoníacos perpetrados por los Fraudestinos.
    Una pequeña exhortación introductoria.
    Todos se confabulan contra Israel.
    ¿Se es cómplice de la conspiración contra Israel por desinformación o por gusto?
    ¿Qué pasó el 7 de Octubre del 2023?
    Videos de la masacre recopilados en mis canales de Telegram.
    ¿Tiene usted alma similar a la de los monstruos?
    ¿Cómo se planificó la masacre del 7 de octubre?
    ISRAEL en GUERRA – «MI PROPIA HISTORIA» con el Rabino Yonatán Galed.
    La Situación Actual y de Siempre en Israel.
    Gaza antes del 7 de Octubre del 2023.
    Gaza – La más grande base terrorista del planeta jamás vista.
    Hamás es Gaza y Gaza es Hamás.
    La masacre del 7 de octubre – Una conspiración global genocida fallida contra Israel.
    Gaza es una sociedad sociópata y racista.
    ¿Le importan acaso los civiles fraudestinos a los anti sionistas?
    ¿Le interesan los fraudestinos a alguien en realidad?
    No Jews, No News – No hay Judíos, No hay Noticias.
    Propaganda Antisemita – «El conflicto árabe – israelí» es por tierras.
    Narrativas Fraudestinas.
    Historia ocupacional de la Tierra Santa de Israel.
    Fraudestina es el único país del mundo que NUNCA existió antes de ser «ocupado».
    Antecedentes de Fraudestina.
    Evidencias de la mentira fraudestina y las agendas conspirativas.
    La falsedad de los mapas de Palestina en redes.
    Israel NUNCA le ha quitado la tierra a nadie.
    Resumen destape de las mentiras fraudestinas.
    Detalles de lo que es Cisjordania (Margen Occidental).
    Historia de la Margen Occidental Ocupada por los Fraudestinos – Judea y Samaria.
    Origen de la farsante identidad del pueblo fraudestino.
    ¿Cómo se gestó el odio actual al pueblo de Israel?
    ¿Qué va a pasar en los próximos meses en la guerra de Israel contra los monstruos?
    Periodismo antisemita a la orden del día.
    Así yo le respondería al periodismo antisemita.
    El Doble Estándar Maligno y Silencio Atronador Antisemita.
    La verdad es que usted es un antisemita.
    La Respuesta Militar de Israel en Gaza y Falsa Equivalencia de Víctimas.
    La Ignorancia antisemita como común denominador de odio.
    ¿De qué ayuda humanitaria hablan?
    Marchas Pro Monstruos.
    Proporcionalidad.
    ¿Ha visto usted las películas de Liam Neeson de «Persecución Implacable»?
    «Desproporción» es el concepto del momento.
    ¿Qué es la «proporcionalidad» en guerra según la legislación internacional?
    Irracionalidad e ignorancia de masas es el común denominador, además del antisemitismo.
    Los Zombies Van Contra Israel.
    Estamos presenciando el colapso de occidente.
    ¿Por qué la estupidez es inmoralidad, perversidad y malignidad?
    ¿Qué se debe pensar sobre las «víctimas colaterales» de niños en guerra?
    ¿Qué se ha visto ha sucedido en el mundo como reacción a la masacre del 7 – 10?
    ¿Qué ha acontecido en Gaza y cuál ha sido la respuesta de Israel a la masacre?
    ¿Se puede esperar convivir con la fraudestinos o llegar a algún acuerdo con ellos?
    Culpemos a Israel.
    Las Mentiras Sin Fin de Gaza.
    No hay nada mejor en el mundo que nuestros guerreros de Israel.
    ¿Cómo se relaciona todo lo anterior con la revelación de la Torá?
    El Mal existe y debe ser combatido.
    Todos somos guerreros.
    Carta de Aristóteles a Alejandro Magno.
    La guerra apenas comienza.
    David Saportas Liévano
    7 hr 10 min
  • Salvación y Dualidad Parte 10 - Fariseísmo versus Vida Eterna
    Fariseísmo versus Vida Eterna – Dualismo versus Unificación.
    Leer este artículo que aquí escribo, en caso que sea leído, para la gran generalidad, totalidad, pluralidad o colectividad en el espectro de la posibilidad de recepción y lectura de estas palabra (prácticamente inexistente), sin duda que se consideraría una pérdida de tiempo, una inutilidad, un esfuerzo indeseado y reprobable. Digo lo que digo como diagnóstico e inferencia. Es obvio que la posibilidad de verificación y feedback del postulado es nulo. Aun así la reflexión y exhortación a la comprensión de lo que aquí digo y se comparte, se deja como evidencia de argumentación explicativa y aporte al espacio de masiva opinión de perdición que nos inunda, ahoga e invade de infinitas maneras presuntuosas. Sí… La masa entera concluye que abordar, leer o dedicar una mínima atención al concepto fariseísmo o a este artículo se considerará superfluo, inútil, insulso y similares. Nada más falso concluir de esta manera al demostrar que la misma vida eterna se encontrará en la comprensión del concepto. Y por ello conviene investigar el asunto.
    Esta última afirmación será igualmente causa de burla en la misma sintonía con la que se ignora todo lo que subyace detrás de la sabiduría inconmensurable del significado escondido en la palabra fariseísmo. Es decir, hablar de vida eterna y fariseísmo es algo que no sólo no pasa por la mente de nadie, sino que mucho menos se puede siquiera concebir que haya una relación, que exista un conocimiento posible de alcanzar para entender el concepto de la vida eterna, su realidad, sus misterios y mucho más, y por cuya ausencia de comprensión nos cataloga en nuestra habitual y aceptada condición de ignorancia, oscuridad y confusión de percepción de la vida. Ausencia de comprensión que nos define como fariseos. Una condición de carencia de discernimiento en la diferencia entre tiempo y eternidad. Una categoría de desconocimiento del significado, propósito de la vida y de la esencia raíz de la vida eterna… Comprensión, percepción, entendimiento, consciencia y por sobre todo fruto de sentimiento, acorde.
    Comprensión de la dualidad y conciliación de la fe y el conocimiento que proporciona la vida y la eternidad. Que proporciona la liberación de la esclavitud de la forma y la dualidad. Como se establece bíblicamente… El justo por la fe vivirá y se es salvo por fe. La comprensión como cúspide del conocimiento de Dios hasta donde nos sea permitido, al mismo tiempo que como sumisión a lo incognoscible del mismo y aceptación de ejecución de Su Voluntad en libertad, temor y amor. Conceptos estos que requerirían la misma eternidad como consumación de comprensión y sensación de placer y éxtasis. Conciliación perpetua, interminable y constante de trabajo y esfuerzo con descanso y gracia. Armonía y reconciliación entre Shabbat con Obras y también Fe con Méritos; entre destino y libre albedrío, sufrimiento y felicidad, experiencia y reflexión, nacimiento y muerte. Y por ello conviene transitar el camino hacia la comprensión. Nuestro devenir existencial depende de ello desde siempre, antes, ahora y después. Un devenir de responsabilidad y a la misma vez inesperado en bondad y gracia.
    En nuestro estado actual de existencia, atrapados en la esclavitud del tiempo, hablar de fariseísmo para algunos será un tema trivial, intrascendente y hasta ridículo. La gran mayoría, por no decir la totalidad, pensarán conocen el término según el paradigma más generalmente conocido de diccionario en su faceta antisemita profundamente ignorante, distorsiva y difamatoria. Religiosos cristianos y catedráticos humanistas tendrán las mismas preconcepciones recién mencionadas, quizás con algunos matices más refinados, pero igualmente antisemitas, ofensivos o descalificativos. Por el otro lado en el judaísmo se tendrán nociones con precisiones mucho más acertadas en un rango de mayor o menor comprensión y asociación al verdadero significado histórico de la palabra. No obstante, no creo sea probable que exista el apropiado discernimiento del concepto trascendente de la palabra en el judaísmo, sea cual sea su orientación doctrinal o denominación religiosa. Y lo afirmo bajo el contexto mismo nominal que implica decir judaísmo.
    Es decir, la sabiduría incuestionable del judaísmo que se sustenta en la revelación de la Torá en toda su extensión. Dicho más explícitamente, no se accede a la verdadera y completa sabiduría e instrucción de vida entendida como judaísmo o revelación divina, si no se consideran los textos neotestamentarios decodificados kabbalistamente con la conexión mesiánica a la Torá. Sin éstos la misma queda incompleta y sin el beneficio de trascender la condición restringida, limitante y condicionada del fariseísmo. Condición en donde nos encontramos todos atrapados de una u otra forma, en mayor o menor grado. Y repito… No piense o concluya que usted conoce el significado y trascendencia de la palabra y el concepto, si jamás ha cuestionado e investigado el tema con verdadera relevancia, objetividad, honestidad y anhelo durante décadas, hasta ser direccionado desde arriba a las fuentes adecuadas (y que son muy pocas, valga la pena decir). Ciertamente no serán encontradas dentro del mismo fariseísmo de forma explícita.
    Sea como sea la explicación detallada, en líneas generales el cristiano con su interpretación ignorante, prejuiciosa y presuntuosa con tintes antisemitas, descalifica al fariseo, mientras que el judío descalifica al cristiano por su ignorancia y con justificación como víctima de difamación, persecución y violencia a la que ha sido sometido milenariamente. Desde la perspectiva entre estos dos extremos, es obvio concluir que la justificación y la razón está de parte del judío inobjetablemente. El cristiano desconoce las alturas que se alcanzan como fariseo y que son requisito obligado de superación de la esclavitud y condición misma farisea. Parece contradictorio… Se profundiza la condición farisea para superar la misma. Un concepto y conocimiento complejo de entender. Un camino a transitar en el esfuerzo arduo de comprensión de nuestra realidad dual. Es lo que se intentará explicar en algo con este artículo.
    Dicho lo anterior, entonces se deduce que tampoco se puede afirmar que el judaísmo fariseo tiene la razón de comprensión de la existencia. Como se sentencia en los textos neotestamentarios… «Porque os digo que, si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos». (Mateo 5:20). El judío fariseo se ha justificado en la belleza inobjetable de cumplimiento de la ley como evidencia de perfección y belleza externa e interna. La belleza de las vestiduras externas reflejan la belleza de la condición interior. Y hay que decir que esto es completamente cierto y a la misma vez falso como evidencia de requisito o manifestación de perfección, según los parámetros celestiales del espíritu.
    Hablo de manifestación dialéctica, lo cual se explica reconociendo que la búsqueda y evidencia de virtud en la vida, con todo lo que ello implica de compromiso personal con una constitución de comportamiento y principios rectilíneos inquebrantables (y que se conoce en el judaísmo como el camino halájico), es inobjetable de calificarse como ideal. Entrar a detallar todo lo que este idealismo implica y cómo se vive, es entrar en el conocimiento de las mismas profundidades de la sabiduría revelada de la Torá en ese sentido. Sería un absurdo intentar resumirlo con frases y artículos como este que aquí escribo. Si se quiere saber de qué se trata, pues se debe entrar a estudiar la Torá día y noche a una yeshivá (centro de estudios de judaísmo) por años. Es lo que hacen los rabinos.
    Los énfasis de estudio en estas facetas halájicas de la Torá se direccionan en superación de los malos rasgos de carácter, superación de los instintos malignos, del egoísmo, de la corrupción inherente y circundante, de la protección a la rienda suelta de nuestro instinto al mal, como búsqueda de placer a cualquier costa, rectificación de la codicia, rectificación de la envidia, robo, engaño, mentira, asesinato, falsos paradigmas de asociación con lo criminal, lo falso, lo incorrecto, freno a los deseos impuros, la búsqueda de servicio al prójimo, el cumplimiento de los deberes humanos y divinos, cumplimiento de mandamientos en acción y omisión, autocontrol, comer kosher, cumplir Shabbat, hacer oración, ayunos, santas convocaciones, etc, etc.
    Todo esto se denomina rectificación, rechazo al mal, escogencia de la vida, obediencia, temor de Dios, amor a Dios, temor al castigo, búsqueda del bien y mucho más. Seguir esta constitución de vida tiene como requisito el conocimiento revelado de la Torá. Una confirmación de que el ignorante NO puede ser bueno. Vivir reactivamente sólo por medio de la intuición, el devenir de los acontecimientos y sometido a la influencia masiva de los paradigmas equivocados de este mundo y nuestro entorno, viviendo como robot y en completa oscuridad, definitivamente NO conecta con la vida y la perfección. Mucho menos con la trascendencia.
    No conocer estos aspectos significa tener una vida animal en el mejor de los casos, y peor aún, es convertirse en un ser demoníaco. Es completamente demostrable de forma redundante y extensa esto que aquí afirmo. La falsedad del mundo con todo su rastro de miserias, destrucción, injusticias, mentiras, narcotización de percepción, disonancias cognitivas, justificaciones corruptas y demás nos avasalla por todos los frentes.
    Así que criticar dicha búsqueda de perfección no es lógico, no es coherente, no es justificable. Es la misma justificación del mal como única opción. Una justificación deseable y corrupta por conveniencia, deseos, apetitos, egoísmos, euforia y similares. A la misma vez es evidencia de diagnóstico del sufrimiento, hipocresía y evasión de la realidad que nos define. Se concluye que la hipocresía se vive más bien en el lado cristiano y no en judaísmo fariseo. Pero ésto sólo como conclusión de inicio. Al final el fariseísmo sucumbe también a la hipocresía. Cada uno con su propio paquete particular. Hecha la aclaración, se podría afirmar que esta sabiduría de vida o por lo menos búsqueda de rectificación en la vida del judío, son vestiduras de belleza internas y externas. Y siendo esto cierto en evidencia, entonces cualquiera podría concluir que son falsas las afirmaciones neotestamentarias sobre las limitaciones del fariseísmo. Por ejemplo lo que dice el versículo de Lucas 11.43. «Ay de vosotros, Fariseos, que amáis las primeras sillas en las sinagogas, y las salutaciones en las plazas».
    Pues ni falsas las palabras de Mashiaj de critica al fariseísmo, ni falsas las vestiduras de belleza exterior de los fariseos. Y ésto es así porque mientras Mashiaj se expresa y diagnóstica con énfasis del requisito del reino de los cielos (Olam Habá), los fariseos de justifican diferencialmente en comparación con todo lo demás de este mundo (Olam Hasé) que NO es bello, mientras que el fariseísmo en contraste sí lo es. Esta «sutileza» de parámetro de referencia define con exactitud el criterio de interpretación entre fariseos y las enseñanzas del reino de los cielos. Y es por ésto que el fariseísmo considera como blasfemias y ataque a la Torá las palabras del Mesías de Israel y los textos del nuevo testamento, pues sus indicadores de juicio, fundamentados en su interpretación literal incompleta y limitada de la Torá son diferentes a los que la revelación mesiánica (la Torá de Mashiaj) explica y amplia.
    Es esta «sutileza» de falta de comprensión de la diferencia de terrenos opuestos de diagnóstico y entendimiento de la Torá, la que ha producido una inmensa y absurda controversia, generalmente maliciosa, ofensiva, trivial, soez y mal intencionada de ataque mutuo de parte del cristianismo al judaísmo y del judaísmo al cristianismo con sus recíprocas descalificaciones, insultos y agravios. Y así como el fariseísmo considera blasfemias las escrituras neotestamentarias y las palabras de Mashiaj por no entenderlas, así igualmente el ignorante cristiano considera al judaísmo y a la Torá obsoletos (igualmente sin entender), y acompañado además con el odio antisemita generalmente asociado.
    Tanto el uno como el otro ignoran la revelación del reino de los cielos y se injurian uno al otro con ínfulas de razón. Y sin embargo no hay exacta similitud o equivalencia de razón entre los dos grupos religiosos; es decir, entre cristianos y judíos (hablando nominalmente). Realmente NO se trata de diferencias entre dos teologías. Se trata de TRES teologías, a saber… La judía farisea con su interpretación lunar de la Tora, la cristiana falsa disociada de la Torá y del nuevo testamento y la revelación del reino de los cielos real en los textos neotestamentarios interpretada bajo la verdadera lupa solar de la Torá (la interpretación de Mashiaj).
    Y es por ésto que NO hay equivalencia en la descalificación mutua entre cristianos y judíos, pues mientras que la descalificación cristiana es totalmente ignorante y absurda por ese mismo hecho de ignorancia de la Torá, en el judaísmo hay dos descalificaciones que se interpretan como una, y que NO son iguales… La primera correspondiente a la descalificación aceptable y procedente, razonable, justa, sensata, evidente y lógica que se corresponde con el rechazo al absurdo, falsificación de la Torá y la mentira del cristianismo; y la segunda descalificación, ya absurda y carente de razón y justificación, correspondiente a la difamación y rechazo de los textos del nuevo testamento.
    Con todo esto anterior como contexto, el cristianismo empoderado con el versículo de Lucas 11.43. «Ay de vosotros, Fariseos, que amáis las primeras sillas en las sinagogas, y las salutaciones en las plazas», embiste contra el judaísmo para impugnarlo con sus distorsivas e ignorantes interpretaciones del versículo y considera hipocresía la belleza de las vestiduras de búsqueda de virtud del judaísmo, desde su perspectiva lunar disociada de la solar. Si Yeshua lo dijo es porque es cierto… Pero teniendo en consideración la perspectiva solar y no la lunar. Pues en la perspectiva lunar, este fruto es obligado, aunque no meta.
    La meta está en la perspectiva solar. El cristianismo se exalta con ínfulas de razón pretendiendo estar al nivel de entendimiento de las palabras de Mashiaj, y sin embargo ni siquiera se percatan qué están muy, muy por debajo de los frutos lunares fariseos de bellezas de vestiduras de este mundo… La Torá escrita en piedra para un mundo acorde a este requerimiento después del pecado del becerro de oro en el Sinaí y por lo cual Moshé rompió y fragmentó las primeras tablas… La Torá de Mashiaj para un mundo solar y no lunar. Una sola Torá cuando se integra.
    El judaísmo siendo consciente y conocedor de esta crítica maliciosa cristiana que se emite en absoluta ignorancia de lo que hay en virtud detrás del trabajo fariseo, califica con razón al cristianismo y a los textos del nuevo testamento como enemigos de la verdad, la voluntad divina, la Torá y obviamente del pueblo judío. Y no obstante el judaísmo es inconsistente con el verdadero sentido de la sentencia de Mashiaj que revela un conocimiento profundo de desconexión de la práctica farisea con el lado oculto de la palabra, con el reino de los cielos, aún así, el judío fariseo es consciente de la realidad incoherente evidentemente funesta y trágica como condición general de este mundo, por lo menos en lo referente a las enseñanzas de vida virtuosas de la Torá.
    Otra cosa es diferente con respecto al diagnóstico que rodea al mundo con tinieblas como conspiración global. En ese aspecto el fariseísmo sin conexión solar es víctima y también está capturado. Y aunque hablo de cristianos, el diagnóstico totalitario, tanto de paradigmas de vida acorde a la Torá y tinieblas conspirativas, aplica a las masas seculares, ateas, comunistas, orientales, a toda otra religión y a todo el planeta. Triste diagnóstico que con seguridad nadie aceptará para su desgracia.
    Para el judaísmo el nuevo testamento es blasfemo y causa de la historia criminal del cristianismo de persecución y asesinato continuado de judíos durante casi dos mil años, bajo las inculpaciones de que los judíos matamos a Dios. Es la historia del antisemitismo cristiano en todas sus modalidades a través de la historia… Esto es incuestionable en cuanto a la razón que asiste al judaísmo. Y por ello el judío ha sido víctima también de su mismo prejuicio contra las escrituras neotestamentarias.
    Por supuesto que hay una historia de la transición del judaísmo mesiánico del primer siglo al cristianismo antisemita del tercer siglo en adelante. Y por supuesto, también hay muchos más aspectos de todo tipo (incluyendo los misterios mesiánicos) al respecto, que han hecho que el judaísmo se haya marginado de su herencia y sus propios textos, a los que llaman asquerosos… Y es aquí precisamente donde se destaca la dialéctica mencionada. El judaísmo tiene razón para ser enemigo del cristianismo antisemita; pero NO de sus propias escrituras, conocidas como nuevo testamento. Sí… La afirmación del versículo que dice «Ay de escribas y fariseos» es cierta; pero NO por la evidencia e interpretación cristiana. Todo lo contrario… Si escribas y fariseos tienen de que preocuparse, muchísimo más los cristianos.
    La belleza farisea es cierta hasta cierto punto. Y ese punto es revelado por el mismo Mesías de Israel en el nuevo testamento. La exigencia de perfección y belleza de la ley sin las conciliaciones y conexiones que se logran acceder con ese otro lado oculto de la existencia, no se revela, ni se vive, tal que toda la apariencia estricta de perfección en lo más alto de meta y compromiso fariseo, termina convirtiéndose en otro tipo de cadenas y esclavitud en desamor, frialdad, sectarismo, desprecio y un sin número adicional de facetas distorsionadas. Al final una faceta opuesta a la belleza inicial alcanzada. Al final, una cara opuesta y dual de la misma moneda de separación del mal inicialmente aspirada lícitamente con rectitud y con el mismo aval de la Torá. Un camino de entendimiento, si se quiere, igual o más extenso de aprendizaje de la letra de la Torá calificada como sabiduría (lícita, obligada, deseable, pero incompleta sin la conexión con el otro lado oculto).
    La gran mayoría se revuelca en la inmundicia y no le importa. No la diagnostica y se hace cómplice con la maldad ¿Acaso los califica como mejores? De ninguna manera. Preguntas difíciles con respuestas difíciles. Apartarse es obligado hasta alcanzar el nivel requerido. No se puede permanecer en la inmundicia. Nunca se saldrá de ella si no se hace el esfuerzo. ¿Cuáles son los énfasis que debemos entonces entender? Es decir, la burbuja es necesaria. Pero la misma, igualmente siendo dual, debe vivirse o estructurarse de la forma correcta, sin desechar el mundo. No se avala de ninguna manera la fantasía cristiana, ni la utopía progresista humanista. Otra característica más de interpretación de la infinita dualidad que nos rodea.
    Aunque hay que decirse… No es un diagnóstico completo. Aun intentándose vivir en burbujas sectarias, aun así, la separación de la realidad de la vida común y de la gente común en estos tiempos globalizados, no sólo NO garantiza inmunidad a la influencia maligna aplastante del sistema mundial, sino que devalúa y rebaja el mérito de responsabilidad, trabajo y compromiso con la obligación del pueblo judío como cumplimiento al mandamiento de ser «luz a las naciones». Y ésto no sólo afecta a las naciones, por cuya situación se juzga de «arriba» a quien tiene el conocimiento y el deber de compartirlo y no lo hace, sino que pervierte e impurifica la condición farisea. Dualidad por todos lados… Por un lado el fariseo se eleva, pero si su marginamiento e intento de separación del mal se distorsiona en burbujas selectivas de discriminación, su elevación se convierte en descenso.
    No casualmente, ni por nada la palabra hebrea «perushim» significa fariseos. Palabra que significa «apartados», lo cual debe ser el objetivo y punto de partida para separarse del mal. Y ello exige el discernimiento entre el bien y mal… Algo que el cristianismo en su imaginación e ignorancia no hace, quedando atrapado en las mismas profundidades del mal sin percatarse de ello. Esto es obvio que requiere extenso estudio y sus respectivas demostraciones. Y claro que puede demostrarse ampliamente. Apartarse es discernir el bien del mal. Y es el primer paso obligado. Este es el mérito del fariseísmo. En su más alto nivel es sabiduría sublime (porque hay muchos niveles de fariseísmo). El Zohar describe 7 niveles del mismo. En el primer siglo se dice se conocían 8 niveles del mismo. Pero sin duda que hay muchos más. Pero aún lo más sublime del fariseísmo sigue siendo fariseísmo. Es decir, escritura en piedra y literalidad.
    La vida, sea como sea que se viva, nos conecta siempre con ese otro lado oculto de vida y existencia que siempre está presente (un tema muy extenso por explicar y que se corresponde con la revelación del reino de los cielos, según lenguaje neotestamentario). El desconocimiento de ese lado, no obstante se percibe de forma inconsciente y nos hace sufrir en anhelos incomprensibles como punzadas de exhortación a su búsqueda consciente. La ausencia de dicha consciencia nos sume en insatisfacción constante en el mejor de los casos, y nos embriaga y conduce generalmente al error, sometiéndonos al dominio del príncipe de este mundo; del Satán, quien usufructúa la bendición y bondad que Dios pródiga para toda su creación, aprovechando la ignorancia y el error del «ser humano». Pero la vida allí está y continua siendo emanada desde ahí para todos y para todo.
    Por ello aún sin Torá, es factible aún vivir las bondades de la vida. Y en la ignorancia, Dios manifiesta aún así gracia sobre los pecadores. Gracia de la cual el mismo fariseo, al especializarse en su distorsión de perfección, se margina, habiendo más vida temporal, a veces (no siempre), en algunos de aquellos sin Torá (incluyendo a cristianos que reciben un resplandor temporal y fugaz de luz celestial). El problema aquí es que es misericordia temporal. No es fruto permanente de vida.
    El judaísmo fariseo tiene razón en su defensa y justificación ante lo evidentemente falso y torcido que es fruto del cristianismo, y por supuesto también fruto de los valores humanistas (por más éticos que se formulen en el mejor de los casos). Pero es incompleto y por ende falso en su presunción de culminación, excelencia, esplendor, santidad alcanzada y objetivo cumplido de los requisitos de la Torá… Es decir, el judaísmo fariseo es falso por incompleto en su presunción de alcance de entendimiento y consumación de perfección de la Palabra, Voluntad y Manifestación de Dios.
    Mientras que el judaísmo busca la perfección de la vida aquí en nuestra existencia consciente como único lado de conocimiento a través de la sumisión y obediencia a la instrucción divina, el cristianismo justifica la misma perfección incompleta de un solo lado, descalificando la sumisión a la ley (la Torá) bajo pretexto de libertad y gracia, apropiándose y distorsionando la Torá de Moshé y del Nuevo Testamento. Mientras el judaísmo califica como belleza de vestiduras su propia devoción, su compromiso, su disciplina y cumplimiento de mitzvot (mandamientos); mientras califica su inobjetable esfuerzo, su honestidad y coherencia ética con los retos seductores de la vida, su lucha en el discernimiento entre el bien y el mal, entre muchos más aspectos, y siendo todo esto efectivamente apariencia de hermosura, por el otro lado, el cristianismo desconoce y menosprecia todo este esfuerzo y accionar de vida, calificándolo de hipocresía; o peor aún, difamando con los más abyectos y maliciosos términos al judaísmo.
    Pero no sólo hay diferencias entre judaísmo y cristianismo. Hay coincidencias, no obstante, entre ellos. Por ejemplo… Ambos se descalifican mutuamente, decretando el infierno al otro. Y ambos citan las escrituras sagradas. Los cristianos citan al nuevo testamento y los judíos citan el Talmud. Ambos desconocen o ignoran el Lado Oculto del aspecto inconsciente de la existencia. El cristianismo confunde este lado oculto con el ocultismo prohibido en la Torá como práctica y comunicación con el otro lado «malo» (Sitrá ajará), mientras que el judaísmo lo confunde con el sistema operativo dimensional de mundos o la estructura sefirótica no visible del Olam Hasé (este mundo). Y sin embargo, ese otro lado, ese lado oculto de inconsciencia es desconocido por las dos religiones. Lo desconoce el cristianismo debido a que desconoce la Torá, y lo desconoce el judaísmo debido a que desconoce la revelación del reino de los cielos, llamada Nuevo Testamento.
    En ese sentido de desconocimiento de ese lado oculto (la revelación del reino de los cielos), tanto el cristianismo (con todas sus modalidades mesiánicas disfrazadas de judaísmo), como el judaísmo no cristiano (ortodoxo, conservador, reformistas, caraítas, ebionitas, etc) son similares como fariseos, lo cual sin duda que sería un sorpresa mayúscula en cristianismo y judaísmo. La letra en piedra es lo mismo que literalidad y esclavitud a la percepción sensorial ligada al tiempo de forma lineal. Es la sumisión y servidumbre a la rigidez de la causa y el efecto como default de este Olam Hasé (este mundo denominado lunar en lenguaje kabbalista).
    Que no se piense que esta frase recién citada o todo o que aquí he dicho se puede entender con la misma literalidad de estas palabras o de forma fácil. Requiere años y vidas de estudio e inmersión de vida. No que yo lo sepa o lo viva… Pero la inferencia si es posible hacerla a través de la perspicacia de diagnóstico del absurdo, la contradicción y la incoherencia. Requiere del conocimiento profundo de la sabiduría de la kabbalá… Y por supuesto también requiere del tránsito fariseo de los rudimentos (Halajáh, Talmud, Sabios de Israel y mucho más). Así que valga la advertencia de NO simplificar el asunto.
    Nuestra existencia “lunar” regulada por esta dualidad excluyente de opuestos, nos crea todo tipo de confusiones de percepción; nos seduce con la mentira y nos engaña con infinidad de sutilezas interpretativas de la realidad diaria. Y sin conocimiento de esta adhesión al lado “lunar” de este mundo, de manera completamente automática y totalitariamente por defecto operativo, nuestras vidas transitarán de un lado para otro en los engaños de la dualidad, invirtiendo absolutamente todo en términos del bien y el mal, adheridos a la idolatría (en el peor de los casos), y sin duda alguna a la ilusión del fariseísmo de hacer el bien, en el mejor de los casos.
    La dualidad nos condiciona obligatoriamente por defecto en la trampa de la escogencia. Que no se piense que es fácil entender el concepto y la vivencia. De ello depende el destino de nuestras almas, rectificación y salvación. He escrito en mis libros al respecto y muchos artículos que he compartido. Por ejemplo la serie «Salvación y Dualidad» y que a la fecha consta de 9 episodios o capítulos compartidos. Faltan más por compartir. Es extenso y no obstante, aún así es a duras penas una minúscula parte de lo que deberíamos comprender. Comprender la dualidad es la misma victoria en la lucha contra las fuerzas del mal que nos rodean siempre. Es sinónimo de escogencia continua del bien, rechazando el mal.
    Ello significa apartarse del mal. Bien podría considerarse una limpieza y una decisión de vivir apartado en una burbuja. Y aunque dicha lucha por apartarse es una obligación y un beneficio deseable tal cual como lo es seleccionar la comida que se ingiere, la selección de lo que se mira, la selección de lo que se piensa, de lo que se relaciona con uno (dime con quien andas y te diré quién eres), la selección de lo que se estudia, de lo que lo rodea a uno mismo, la selección de lo que se aspira, se ambiciona y de lo que se escoge en todo sentido, pues uno se convierte en lo que se selecciona, hay un lado oculto (como ya se ha mencionado), que de no involucrarse en la ecuación, termina desvirtuando y corrompiendo el verdadero sentido y significado de la separación (havdalá en hebreo). No escoger bien nos direcciona a la enfermedad y a la muerte.
    Aislamiento y separación, conceptos y vivencias que al igual que todo concepto o definición de la palabra tiene aspectos duales, que según la exigencia direccionan a la vida o a la muerte. Las redefiniciones se deben hacer con esta sabiduría revelada de la havdalá, según jurisprudencia divina, en absolutamente todos los conceptos que definen la existencia. Es decir, en toda palabra. De aquí la importancia del conocimiento, pues es lo que nos direcciona en la escogencia. Trivializar todo lo que esto implica es perdición en lenguaje bíblico. Así de sencillo. Tristemente, no se sabe el significado de nada en nuestra actual condición como humanidad. ¿Acaso se sabe que significa perdición y salvación? No creo se tenga idea. Y se vive pensando que nada pasa en la potencialidad de trascendencia del alma… Pero resulta que si sucede. Sea como sea todos vamos a morir y vamos a enfrentar la hora de la verdad.
    Todo es dual y por consiguiente de relevancia vital y trascendente. Conocer los detalles de esta dualidad es acceder a la sabiduría de la vida y los secretos existenciales del mismo sistema operativo que nos regula en todo. De no conocerse esta sabiduría en detalle somos veletas direccionadas y movidas por el viento sin voluntad propia, y por consiguiente sin libre albedrío. Se diría que conocer estos detalles del funcionamiento del sistema operativo que rige nuestras vidas es conocer la cadena causa consecuencia, tal que se infiera se hace referencia a un sistema infinitamente más amplio al conocido del desarrollo de la ciencia.
    En el mejor de los casos se pensaría que al final de cuentas no hay porque separar la ciencia de la espiritualidad y que ya llegará el momento que la ciencia materialista, que se idolatra, se amplíe a terrenos menos materialistas aún no conocidos, y que son sólo estados más sutiles de materialismo que en nada se contradicen con lo espiritual. De hecho, la tecnología moderna cada vez más nos muestra estas realidades de manipulación y control de lo invisible con un aumento exponencial de capacidades operativas de software y hardware cuánticos, capaces de emular en algo el cerebro humano. Las agendas del nuevo orden mundial apuntan a la implementación de un sistema operativo de control total de cada faceta de la actividad humana en el planeta. Y todo ésto lo vemos desarrollándose frente a nuestros ojos, como para ignorar estas reflexiones.
    Parece todo ésto muy seductor y lógico. Se podría decir que sería la mejor versión moderna de lo que aquí se diserta… La mejor versión (humanista) de la definición de la palabra fariseísmo. Una realidad de control de todas las probabilidades para elegir la mejor opción. Claro… Primero hay que definir el significado de la «mejor opción» en los términos de la revelación divina. Por supuesto, la utopía humanista, disociada del entendimiento de la trascendencia explicada con el prisma de la Torá, supondrá y definirá todas las probabilidades de selección o escogencia, exactamente de manera opuesta o contraria a las que se definen con la ayuda de la Torá. Por ejemplo, definiendo la mejor conveniencia en el cálculo de la más eficaz productividad, obtención del máximo placer posible, la consecución del mayor confort, satisfacción, inmediatez, etc, etc, al mejor estilo de la novela «mundo feliz».
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    David Saportas Liévano
    2 hr 51 min
  • Salvación y Dualidad Parte 12 - Hervir o no Hervir. Esa es la Cuestión. Transformación Hacia la Verdadera Vida.
    Hervir o no Hervir. Esa es la Cuestión. Transformación Hacia la Verdadera Vida.
    ¿Qué significa hervir? ¿Cuál es el proceso para hervir? No… No estoy hablando de cambio climático, ni todas las farsas asociadas. Quizás la frase con imaginación podría extrapolarse a diferentes interpretaciones, como asociación con el proceso de ponerse de mal genio, de explotar en ira, de excitarse eróticamente, de calentar los músculos previamente a un esfuerzo físico, de vibrar de entusiasmo con «fuego» en medio del fragor de una contienda, de una labor, etc. Igualmente podría relacionarse con conceptos de dinamismo, presteza, diligencia y similares. Y sin duda que hay semejanzas con el concepto de hervir (digo yo). Sin embargo, hay diferencias. Pues en todos los ejemplos citados, el proceso de duración o catalizador de arder, rebosar o de ebullición es diferente. Podría ser inmediato por estimulación o podría tener requisitos de tiempo más exigentes.
    Pues ésto es precisamente lo que quisiera disertar. Pasa desapercibida la reflexión, y sin embargo hay gran enseñanza detrás. Y además muy sencilla de comprender… Todo lo contrario a poner el concepto en ejecución. Todos hemos visto por experiencia propia el proceso de hervir agua. Es el ejemplo más común. Ponemos el agua a hervir para hacer un café, cocinar y muchos más usos. Toma tiempo el proceso. Depende de la potencia del fuego usado la duración. El proceso aplica para cualquier líquido. Hay aquellos que requieren mayor temperatura de ebullición. Son especificaciones propias de cada líquido. La temperatura de ebullición del agua es de 100 grados centígrados.
    Se debe poner el agua sobre el fuego a calentar y esperar que poco a poco la temperatura del agua vaya subiendo hasta que la misma llegue a 100 grados. Sólo cuando llegue a 100 grados, el agua empieza a hervir. Y cuando empieza a hervir, empieza a transformarse el agua en vapor. El agua va perdiendo su condición inicial de agua y se vuelve vapor que se eleva, se vuelve más sutil. El agua empieza a «volar» si se permite la expresión. De permanecer el agua sometida al fuego, se seguirá transformando hasta que se evapore toda… Y ahí, se nos empieza a quemar la olla. Jeje. Cuando la transformación es total, el agua desaparece como líquido. Ya no la vemos; pero aún así, continúa existiendo en otro estado de manifestación.
    La sabiduría de la Torá nos permite saber y afirmar que toda manifestación física, no sólo proviene de las predefiniciones y realidades espirituales, sino que también es espejo de las mismas. De esta forma la observación inteligente en todo sentido de nuestra realidad física con énfasis comparativo de asociación entre lo material y lo espiritual con conocimiento de la Torá, nos abre infinidad de puertas de aprendizaje de nuestra Neshamá (alma cuya dimensión y grandeza menospreciamos), de la voluntad divina, del propósito de la vida y de la misma creación.
    Con esta premisa en cuenta, se debe concluir que al igual como sucede el fenómeno de trasformación del agua en vapor (y todos los líquidos para transformarse en gases), así de forma paralela y por alegoría metafórica sucede con nuestras almas y cuerpos. Y sucede en analogía con todo proceso físico. Tal como cuando estudiábamos química en el colegio con los estados y trasformaciones de la materia… De sólido a líquido y de líquido a gaseoso, y viceversa, para cada elemento de la tabla periódica. Y como tal para cada posible manifestación de nuestros cuerpos y estados existenciales.
    Nos podemos calentar y nos podemos enfriar. Nos podemos trasformar hacia arriba y hacia abajo… Cada uno acorde a su particular especificación, pero también todos y cada uno sometidos a las leyes físicas y espirituales subyacentes. Y lo dicho (digo yo) se infiere debe considerarse una ley universal. Podemos trasformar el líquido en sólido (que se llama solidificación en química) o como se plantea el énfasis de este artículo, pasar de líquido a vaporización. Las posibilidades desde la perspectiva física son cambios que se producen cuando varía la presión y/o la temperatura. Aquí en nuestro planeta (y supongo en todo sistema solar similar al nuestro), se manifiestan de forma natural los estados sólidos, líquido, gaseoso y plasmático. Los cambios de estado que se dan entre estos son: vaporización, fusión, solidificación, sublimación, sublimación inversa, ionización y desionización.
    Una pequeña clase de física o química de bachillerato como recordatorio o insinuación de las posibles extrapolaciones a nuestro ser, para subrayar y destacar que las definiciones de los misterios de nuestra vida, NO son los postulados de costumbre infantiles interpretados religiosamente o humanistamente. Sólo una introducción para resaltar el concepto de hervir y la transformación. Hay trasformación si se llega al punto de ebullición. En el caso del agua llegar a los 100 grados. Y el requisito es obligado. Si usted calienta el agua a 20 grados, será sólo una calentadita. Agua tibia. Y se volverá a enfriar si se saca del fuego. Igual si calienta el agua a 50 grados, 70 grados, 90 grados, e incluso 99.9 grados. El fuego debe seguir ardiendo para llegar a los 100 grados. Si usted apaga la estufa antes, el agua NO hierve y se enfría. Lo podrá repetir todas las veces que quiera, por miles de veces… Y sin embargo NO va a hervir el agua. No habrá transformación de agua en vapor. Seguirá siendo agüita tibia y fría.
    Siendo este proceso análogo con nuestra alma y cuerpo, es evidente se va iluminando el sentido de la parábola y enseñanza. Se puede asemejar el proceso de mantener el fuego encendido hasta llegar a la temperatura requerida, como la disciplina y compromiso de esfuerzo en una persona para lograr un objetivo. Y ésto NO es novedad en lo absoluto. Todas las prédicas de superación personal, de motivación, de coaching, liderazgo, psicología, empoderamiento y similares tratan el asunto. Y se podría concluir… ¿Para qué todo este «carretazo» de física? Ya se sabe todo ésto. Nada revelador que valga la pena. Tengo que decir que NO estoy seguro de que sea cierta la conclusión. Pero sí que estoy seguro que todo intento en este sentido a nivel masivo de paradigma, está equivocado, no es confiable, no es efectivo y cada vez menos deseable planetariamente.
    Hay detalles que aquí no son del todo evidentes. Comprometerse con una tarea o un objetivo de vida, tal como se enseña en todas estas prácticas, filosofías y tendencias de superación personal, no necesariamente se ajustan a la descripción del proceso físico de evaporación. Y lo digo con conocimiento de causa. He sido conferencista sobre el tema por varias décadas como actividad paralela a mi profesión de ingeniero. Conozco a profundidad toda la enseñanza, teoría y práctica del asunto. Hay una condición que bien puede pasar desapercibida y que hace los paralelismos no exactos. Y el detalle está en que el proceso de transformación de agua en vapor exige sea constante, segundo a segundo en la exposición del agua al fuego. No se trata de períodos de dedicación a una meta.
    Claro que cualquier formulación de esfuerzo continuo es válida y produce resultados asociados a lo que aquí se expone. Se verifica con la obtención de un título universitario, con la experticia de una profesión, con funciones especializadas, con éxito empresarial y muchísimo más. Funciona con probabilidad de éxito en cualesquiera de las metodologías de superación personal cuando se ejecutan con el requisito de esfuerzo y tiempo. Hay tendencias de éxito en líneas generales. Aunque toca decir que NO hay garantía en los cálculos. Así NO funciona el sistema operativo de la realidad divina. La ley tiene tendencias que se cumplen por voluntad divina en apariencia inexpugnable en la naturaleza (pero no obligan, pues son potestad operativa segundo a segundo de la Voluntad de Dios); mientras que dicha tendencia en el libre albedrío humano es menor. También depende de la aprobación divina. Pero también Dios honra y respeta tendencias y el libre albedrío humano.
    No siempre los resultados son directamente proporcionales a los esfuerzos y nunca nada es blanco y negro para concluir. Las «ecuaciones» no son simples. El esfuerzo se recompensa sin duda de muchas formas, pero no siempre. El justo sufre y el malvado prospera. Y sin embargo la justicia de Dios es perfecta. Hay tontos que triunfan sin esfuerzo y hay inteligentes que fracasan trabajando como burros. El cumplimiento de estas sentencias no son aplicadas en una sola área de la vida. Todo depende en dónde, o en qué área de la vivencia humana se desarrollen y ejecuten. El progreso puede ser espiritual o material. Y puede haber muchos diferentes aspectos a considerarse para clasificar y analizar la ley de la Torá como sistema operativo. Si se quiere profundizar un poco más sobre estas disertaciones del sentido de la vida acorde a la estructura funcional se recomienda estudiar mi artículo al respecto en el siguiente enlace.
    Mente a Favor del Cuerpo o Cuerpo a Favor de la Mente.
    He dicho lo anterior referente a los postulados de la superación personal para aclarar que NO se trata de una metodología infalible de causa y efecto. Funciona como tendencia, pero NO es garantía. No es una predefinición tipo ecuación o proceso tipo el ejemplo de la evaporación del agua. Y por ello NO es exacto decir que la analogía de hervir es lo mismo que las enseñanzas de compromiso con metas y objetivos como consecución inexpugnable de resultados.
    Parece confuso que se hagan estas aclaraciones… ¿Para qué? ¿Qué sentido tienen? ¿De qué me sirve? Respuesta: Pues como siempre… En las sutilezas está lo fundamental, el secreto y lo valioso. ¿Y qué es lo valioso de toda esta palabrería?… El entendimiento preciso. Conviene verlo y formularlo de forma precisa nivel por nivel. Y también en cada aspecto seleccionado. Y si se trata de transformación trascendental, que mejor aspecto que el de la mente. Y ésta se transforma principalmente con estudio.
    Siempre que se persiga un objetivo específico, debe ser sin interrupción alguna. En realidad, es mejor estudiar una hora seguida que dos horas con interrupciones. Las interrupciones rompen nuestra concentración y limitan nuestra habilidad de retener información. Le quitan el poder a nuestro estudio. Ideal determinar algún espacio de tiempo en el que se deje todo lo demás afuera, en el que uno mismo NO se desvíe de la actividad en la que se esté concentrado. Que no ocurra que te sientas, e inmediatamente te paras a abrir la ventana. Y luego vas por un vaso de bebida. Y luego te paras nuevamente a cerrar la ventana. Y después enciendes la radio.
    Vale la pena aplicar el concepto a todo. Por ejemplo… Fija la idea en tu cabeza: «voy a hacer la actividad ‘X’ por una hora seguida. ¡Sin interrupciones!». Por 15 minutos completos, no te detengas. No te cambies de lugar, no tomes ninguna bebida, ¡no interrumpas ese momento a menos que sea algo de vida o muerte! Puedes practicar esto mientras vas en el autobús, o cuando estás esperando en el consultorio del dentista. Establece un objetivo de 15 minutos para enfocarte exclusivamente en una sola cosa. Puede ser un problema que estás teniendo en el trabajo, una meta personal, o algún problema amoroso.
    Por ejemplo, te puedes decir a ti mismo, «los siguientes 15 minutos voy a emplearlos para pensar en mi familia, en cómo puedo ayudarlos, en por qué los quiero y en el placer que siento por tenerlos en mi vida». Luego, al final de los 15 minutos, aprecia cuán bien empleaste el tiempo. De otra forma, éste hubiera sido perdido…Poco a poco, incrementa el tiempo. Primero 15 minutos, después 30 minutos, después una hora y después dos horas. Una vez que hayas llegado a cuatro horas, ya estarás del otro lado. El Gaón de Vilna, un gran estudioso judío del siglo 18, decía que las primeras tres horas con 59 minutos son como preparar el horno. Para la cuarta hora, la olla estará hirviendo. Y no te detengas. Porque si remueves la olla del fuego (aunque sólo sea por algunos minutos) tendrás que recalentarla otra vez desde el principio.
    La sutileza de esta enseñanza está en el proceso continuo. No se puede hervir si se interrumpe el proceso. Y la diferencia entre hervir o no hervir está precisamente en la transformación. En el caso del estudio, la mente empezará a funcionar a partir de allí con mayor agudeza y capacidad de retención de la información, capacidad de análisis, de comparación, de profundización, etc. La mente y el cuerpo se fusionan para posibilitar el entendimiento de forma perdurable tal que se haga parte de uno y sin olvido completo. Pues como se dice en ámbitos de Torá… Estudiar y no recordar es como tener un hijo, pero muerto. Y lo estudiado debe considerarse como si fuese un hijo… Debe mantenerse vivo y presente. Es un fruto que se debe sembrar, madurar y recoger. Cuando ésto sucede, nos vamos transformando poco a poco. Igual que el agua se va convirtiendo en vapor poco a poco.
    Se va creando una nueva vasija de recepción. O como se dice en lenguaje kabbalista, un nuevo keli. Como se anotó, llegar a las 4 horas, como en el caso de sugerencia de estudio, como aconseja el Gaón de Vilna, quizás no se logre de la noche a la mañana y se deberá trabajar en ello como un proceso. Tal cual como cuando los deportistas entrenan para su especialidad, como por ejemplo si se quiere correr una maratón, hacer 100 flexiones, levantar pesas, aumentar la masa muscular, adquirir resistencia, rebajar peso, etc. Siempre hay un proceso de por medio. En el caso de los ejercicios físicos, por ejemplo, para obtener resultados de mejora de salud, los médicos recomiendan períodos mínimos continuos que obliguen sudar… Por ejemplo, recomiendan mínimo 30 minutos seguidos. No se obtendrán beneficios notables con rutinas de 5 minutos, ni con 10, ni con 20 minutos. Sin embargo, para llegar a los 30 minutos, si la condición física es deficiente, se deberá empezar con 5 minutos, 10, 20, hasta llegar a los 30 minutos como mínimo. De ahí para arriba es mayor ganancia.
    Las cifras aquí citadas no son para que sean interpretadas como fórmula. Cada aspecto en el que se quiera aplicar la técnica será único y acorde a cada individuo. Pero el objetivo de este artículo sí es hacer énfasis y hacer explícita la cifra recomendada por uno de los más grandes sabios de Israel, el Gaón de Vilna; la cifra de 4 horas seguidas de estudio sin interrupción. Pues sin dudarlo ni un segundo, debe ser una cifra exacta de revelación celestial. Los grandes de Israel cuando afirman algo, es porque es revelador, verdad, trascendente, conveniente, importante, vital y hay que escucharlo… Y ponerlo en práctica cuando hay sintonía. Y que NO se malinterprete mi afirmación. No hablo de infalibilidad en los sabios para que se extrapole a muchos asuntos dialécticos que se pueden debatir y desafiar. Una dimensión de discusión infinitamente más compleja, como para simplificarla en blanco y negro. Por ejemplo, para asociarla con el rechazo del judaísmo oficial al Mesías de Israel.
    Así que, sin complicarnos, la cifra de las 4 horas y la enseñanza asociada vale la pena aceptarla, por muchas razones evidentes y demostrables. El tema es susceptible de ampliarlo con mucha argumentación. Algo de ello es lo que aquí se presenta. Pero se puede ir más lejos y con mayor contundencia… Póngalo usted mismo en práctica y verifique resultados. Y valga la pena hacer la advertencia. No espere resultados inmediatos, ni simplifique la metodología a ejecuciones mínimas o esporádicas. Se trata de hacerlo costumbre. Sólo mire la correspondencia paralela con el mantenimiento constante del estado físico o la forma. Debe ser constante, pues de lo contrario se pierde. Y no obstante el paralelo NO es exacto completamente, aunque lo inmediatamente anterior dicho sí lo es, en caso de que interprete como un asunto puntual de un par de veces.
    La importancia de realce sobre el matiz en el estudio, el esfuerzo mental y concentración continua de ejercicio periódico, a diferencia del paralelo físico, radica en que en la dimensión mental en este sentido no hay desgaste, ni límites, como si lo hay con la resistencia física, que se restringe y condiciona en la capacidad de resistencia del cuerpo, de su estado, de la edad y similares. Se dirá que sucede igual con la mente, y ello no es completamente cierto. Pues tal semejanza efectivamente sí ocurre cuando la mente es producto o consecuencia de postulados, motivación o cálculos con premisas de arranque mundanos, materialistas, frívolos, codiciosos, preocupantes, afanosos, fatigosos, forzados, gravosos, demandantes bajo presión etc, etc. En estos casos la mente y cuerpo se ven sometidos a la fatiga del estrés con sus respectivas consecuencias de tensión, ansiedad, angustia y agotamiento. Incluso la enfermedad y el colapso. Así que es claro que NO es de ésto que estamos hablando. Todo depende de la premisa de motivación de inicio.
    En las sutilezas de definiciones exactas está la exquisitez de frutos. Y la definición exacta aquí es la meta de estudio, por qué y para qué. No estoy diciendo que las sutilezas que producen buen fruto sean sólo provenientes del estudio. El concepto aplica para toda la infinita gama de posibles escogencias para abordar un tema, una necesidad, un objetivo, etc. Y en todo el posible espectro, incluyendo el estudio, las escogencias se nos presentan siempre con su dualidad de elevación y degradación; de escogencia correcta o incorrecta; de paz o caos; de conveniencia o inconveniencia; etc. Nunca se trata de temas en blanco o negro con una sola postulación de entendimiento. Cuando simplificamos la vida en ese sentido de facilidad, ignorancia y negligencia, el fruto cosechado siempre será el error. De ahí la importancia de las exactas predefiniciones con anticipación y conocimiento correcto.
    La exhortación aplica para todo. Cada caso según su particularidad. Pero aquí hablo de estudiar lo correcto… Y lo correcto es la transformación. Es decir, hervir, acorde a la sentencia del Gaón de Vilna. Y se hierve para trascendencia estudiando la Torá. Esta afirmación no debe presuponerse se fórmula como dogma académico rígido y literal. La Torá es una dimensión desconocida de muchas caras. Se habla de las 70 caras de la Torá. Aquí se incluyen todas las posibilidades de entendimiento de este mundo. Y por supuesto incluye la literalidad académica. Si no se sabe nada de ello, pues es deber conocerlo. Es decir, por ejemplo, leer la biblia literalmente. Por lo menos hay que conocerla, de tapa a tapa (incluyendo el nuevo testamento).
    Y habrá que leerla muchas veces y familiarizarse con su narrativa, aún a sabiendas que toda ella es una metáfora y que tiene niveles de interpretación, incluyendo la literal. Significa también acceder a enseñanzas que hablen de ella, así no se tengan certezas sobre cuán correctas sean las enseñanzas. Hay que dejar que el conocimiento vaya madurando para ser capaz de analizar, comparar, separar y concluir por uno mismo de manera continua en forma de retroalimentación constante. Luego se podrá ampliar más y más los campos de estudio de la Torá a todo tipo de textos y exponentes de la misma.
    Ahora bien, si se habla de Torá como lo importante para la transformación, NO se excluye cualquier otro tipo de conocimiento que aporte mayor entendimiento, pues la Torá no son sólo textos, la Torá es la misma creación. Los textos sagrados nos dan pautas de decodificación. La realidad y su observación nos aporta todo. Y hay que hacer la conexión entre los dos aspectos. Esto bien puede tomarnos no sólo una vida, sino innumerables existencias. Y digo esto último, no para dramatizar la tarea como algo imposible, sino para dar contexto de lo que se debe hacer sensible a la consciencia, tal que sepamos la importancia de nuestro trabajo, nuestras posibilidades, tranquilidad y premura al mismo tiempo del significado del esfuerzo y la necesidad de tener los pies bien puestos sobre la tierra con sensatez y esperanza.
    Debemos hervir aplicando la técnica recomendada, enfocados en la dirección correcta… El estudio de la Torá como objetivo de entendimiento de la vida y nuestra existencia. Ello implica consciencia de responsabilidad trascendental. De ahí la importancia de la definición de la dirección correcta. Pues de ser una dirección contraria, a pesar de aplicar la técnica, no nos dirigiremos a la transformación hacia la vida y lo celestial, sino quizás a lo opuesto en muerte y perdición. No sería vaporización del agua, sino congelación. Rigidez de esclavitud y destrucción. Ya se dijo… En las sutilezas está el fruto como trigo o como cizaña. Hacia arriba o hacia abajo. Tanto si se usa la técnica recomendada, como si no se usa.
    Se puede ser practicante de la técnica para convertirse uno mismo en un gran científico como Albert Einstein e ir más allá de los conocimientos de la teoría de la relatividad, trabajando en ello 20 horas diarias. El fruto será más que visible; y además de gran magnitud. Pero no será fruto de transformación de vaporización, sino de congelación. Claro, ésto en la definición más fría y rígida del ejemplo sin ningún tipo consideraciones adicionales reflexivas filosóficas y de vida misma del individuo. Igualmente, sin esfuerzo de aplicación de la técnica… Pues no habrá ningún fruto ni siquiera. No habrá congelación, pero tampoco habrá nada. ¿Qué califica el estado final como peor? Bueno… Eso ya depende de las condiciones particulares internas del individuo. Pero transformación de vida, no hay.
    La vida simple con ausencia de percepción trascendental que nos rodea masivamente, y que todos vivimos y conocemos de alguna forma, por más compleja y demandante que se viva en actividades, protagonismos en cualquier área, liderazgos, aportes al desarrollo y al conocimiento humanista, por más reconocimientos obtenidos y superación de retos vivenciales materialistas que se califiquen como excelencia, éxito y demás, NO califica per sé como transformación hacia la vida y el entendimiento de elevación (denominado en el nuevo testamento Metanoia en griego). ¿Cómo se califica entonces la vida de todos nosotros, de todo el planeta? Pues la gran mayoría hemos vivido bajo tales circunstancias adaptativas. Yo diría que excepto las pocas excepciones, la totalidad de habitantes del planeta hemos vividos con sufrimientos, con fracasos, en consecuciones de resultados de supervivencia, éxitos particulares pequeños, éxitos notables (así sea la minoría), etc.
    ¿Cómo se califican nuestras vidas? Respuesta… Ausentes de vida. Nuestra existencia es obligada, impuesta, hace parte de un proceso de prueba de rectificación, es una consecuencia, es una responsabilidad trascendental, es una demanda muy exigente y a la vez una oportunidad de misericordia inmerecida que se debe agradecer y afrontar, y mucho más que debe conocerse aquí. Dicen los sabios de Israel «contra tu voluntad naces y contra tu voluntad mueres». Y que no se traiga como argumento de descalificación el suicidio… Algo que tiene su explicación en sintonía, por supuesto, y que no se va a explicar aquí. Pero la pregunta persiste. ¿Y entonces todo lo vivido qué? ¿Es mi culpa? ¿Y si nunca supe de ésto? ¿Y si no es verdad? ¿Y si no tengo acceso a la instrucción? ¿Y si nunca tuve tiempo? ¿Y si no tengo tiempo? ¿Y si no entiendo nada de ésto?, etc, etc.
    Realmente se pueden ampliar este tipo de preguntas, objeciones, incógnitas y disculpas por miles si se quiere. Y todas y cada una de ellas deben y pueden ser respondidas. Y con seguridad que tienen respuestas explícitas y profundas. No lo digo por imaginación… Ha sido parte de mi experiencia personal por más de 30 años con asociación a la Torá. Es un proceso que se sufre. Si no es así, NO califica como fuego de encendido sobre agua que se evapore. Y precisamente encontrar todas estas preguntas y respuestas posibles es de lo que se trata la materia prima con la cual podemos calificar nuestras vidas. No se trata de un aspecto académico, aunque el mismo sea parte del proceso.
    La vivencia particular en su intensidad interior con nuestras adhesiones, preocupaciones, anhelos, luchas, incógnitas, búsquedas y demás en sintonía será lo que nos califique como zombies autómatas o no. La experiencia con todas sus alegrías y sufrimientos, decepciones y esfuerzos, logros y fracasos, etc, etc, en sus más íntimas sutilezas guardará en verdad la realidad de nuestra esencia, así como la evolución o involución del alma en nuestro tránsito específico en vida.
    Sucede con todos con muchos aspectos adicionales que a la gran masa les es desconocido. Es lo que se debe encontrar. Pues las rectificaciones son de todo tipo. El proceso largo de rectificación es posible… Este proceso nos allega al conocimiento esencial hasta cierto punto, pero es el camino demasiado largo. Es el camino del sufrimiento a las malas. Y esto podría tomar miles y miles de reencarnaciones y muchos más estados del alma que toman quizás eones de tiempo (incluyendo la posibilidad de perdición). Todo lo vivido cuenta en la ecuación del alma. Y es una ecuación de mucha complejidad. Aquí no convienen las fantasías y simplezas en la ignorancia. Por lo tanto, conviene el conocimiento esencial. Es el camino corto a través de la Torá que es el antídoto al reto del mal y enfermedad que por defecto nos define en todo y nos captura en la muerte y los ciclos circulares de tiempo al infinito, disociados de la eternidad de vida.
    Oportunidades para allegarse al trabajo del alma, del entendimiento y la rectificación, a través de la transformación (lo que aquí he llamado hervir para vaporizarse), son muchas, y es un camino largo; pero a la vez cada oportunidad es única, pues cada oportunidad pérdida, cada involución experimentada en cada vida por falta de interés, pérdida por negligencia en el uso del libre albedrío, nos enfrenta al sufrimiento presente y futuro, y con el riesgo de no superarlo por deficiencia cada vez mayor de conciencia o fruto de vida. Así que NO es un tema menor para desestimar.
    En algún momento hay que percatarse de esta importancia. Por ejemplo, si usted ha leído este artículo y le da un mínimo de credibilidad. Podría ser la motivación de arranque necesaria. Pero si se deja todo pasar, pues la causa, efecto del «karma» quizás le esconda las oportunidades en el futuro, quedándose sometido al destino escogido por negligencia y desinterés, confirmando vidas cada vez más zombies o autómatas (en el mejor de los casos, pues hay muchos destinos del alma con menos posibilidades de expresión del alma).
    Es aconsejable y apropiado saber de qué se trata la vida y los procesos que nos constituyen. Y por eso se requiere no sólo vivir, sino también estudiar. Vivir, conocer y sentir… Tres requisitos mínimos para ser integrados a nuestra existencia en el uso correcto de escogencias de vida en el uso de nuestro libre albedrío, que nos direccione hacia los procesos de rectificación de nuestra alma. Y esto se debe entender a través del conocimiento. Es un proceso continuo consciente elegido por voluntad propia y esfuerzo comprometido. No es algo puntual, no es un producto de una vida (aunque excepcionalmente podría serlo si el esfuerzo es el apropiado), no es un mérito exclusivamente propio y no es algo para simplificar en ignorancia e imaginación. Es un conocimiento preciso multidimensional que nos atañe a todos y los más minúsculos aspectos de nuestras vidas, en todos los sentidos (conocidos y desconocidos).
    Por ejemplo, en el aspecto primario de entendimiento de proceso de la rectificación del alma, la Kabbalá Luriánica nos explica de forma detallada, cómo está compuesta nuestra alma y los requisitos de rectificación de cada parte de la misma. Pero más aún, nos revela secretos inimaginables e imposibles de concebir, a menos que se acceda a dicho conocimiento, sobre las cualidades del alma y la interrelación que existe entre todas las almas en sus diferentes niveles. Conocimientos éstos que, al ser absorbidos en entendimiento por nuestro intelecto, impacta nuestra esencia significativamente. No entender es lo mismo que morar en una prisión con esclavitud. El entendimiento nos libera a dimensiones sublimes desconocidas.
    Así que NO acepte la simplificación de su existencia con todo tipo de justificaciones a su actual condición de esclavitud confortable, no porque usted sea feliz necesariamente; quizá esté sufriendo y no sea su vivencia para nada confortable. Pero de eso NO es lo que hablo. Usted así sufra, se siente confortable con la percepción de la realidad que ya ha aceptado. Usted sufre y las sus formulaciones de superación de su sufrimiento las plantea desde su ignorancia aceptada y condicionada. De eso es que hablo.
    Su alma en el mejor de los casos se encuentra fragmentada en 125 partes o tiene el potencial de adquirir dichas 125 partes fundamentales de composición que en unidad significan la vida eterna. Dichos fragmentos se clasifican por mundos, por partzufim (caras, según lenguaje kabbalista), por niveles de emanación, etc. Cada fragmentación se corresponde a paradigmas y manifestaciones de vida muy específicos. Se rectifica parte por parte. Y también se malogra parte por parte en árbol sefirótico espejo al de la vida en ascenso, con un «árbol sefirótico» del mal, en sentido opuesto. Todo lo que se deja al azar, no va hacia arriba en principio, una vez agotadas las provisiones de gracia y misericordia que de arriba se nos otorga un y otra vez… Va hacia abajo cuando el desprecio a la gracia se apodera de nuestra consciencia y alma.
    Y esto que acabo de citar por muy complejo que sea, aun así, puede complicarse mucho más… Muchísimo más. El alma se puede fragmentar mucho más, más y más. En fin… Todo con sus consecuencias, por supuesto. Por difícil que sea comprender toda esta sabiduría, en algún momento hay que empezar. El objetivo debe ser hervir, en algún momento, en alguna vida (quizás no en ésta). Pero todo depende de que usted tenga es voluntad de inicio sea como sea que pueda posibilitarla, desde ya. Hay mucho que se puede empezar a corregir desde ya, con los principios y definiciones correctas. Ya se dijo anteriormente de forma enfática. Hay que empezar bien. ¿Pero cómo a mi nivel desde ahora? ¿Cómo saber mi punto de inicio?
    La vida no es unidimensional. Debe ser estudiada desde cada ángulo y analizada al revés y al derecho. Pero recuerde y tenga siempre presente… Aborde cada meta de forma fragmentada, pero no olvide que la vida no se trata de fragmentación, sino de integración. No califique la fragmentación como meta alcanzada única. Hay que ir por partes, pero todo debe intentarse ver de forma integral. Y lo integral es la visión de largo plazo aquí señalada de rectificación del alma y transformación de la mente. Así entonces, nos tenemos que abocar siempre a una dualidad de enfoque en lo individual y lo general al mismo tiempo. Lo que sea relevante parte por parte, cada vez que sea identificado.
    Por ejemplo, con la Torá (de forma fragmentada e integral al mismo tiempo), esto como un fragmento; y, por otro lado, otro fragmento de percepción de vida en cualquier otro tópico de vida en sintonía. Igualmente, con dualidad en lo específico y lo general. Una doble dualidad a ser conciliada e integrada. Quizás no se entienda aún. Pero si en algo se puede ilustrar, significa avanzar por partes, pero nunca idealizando la parte. Lo único que se debe idealizar es la rectificación y su perspectiva futura multidimensional. Por ejemplo… Ni diga: Ahhhh, mi vida es perfecta. Ya lo logré… Tengo casa, carro y beca. Así que a continuación voy a enunciar algunos tips de inicio.
    Defina el tema de mayor importancia y preferencia con relevancia. No se confunda con los hobbies o pasatiempos. Estudie un mismo tema por un largo período de tiempo. No esté saltando superficialmente de un tema a otro. Como actividad de vida pragmática (no trascendental), escoja un tema que le guste y hágase experto por lo menos en un aspecto. Cualquiera que sea el tema que escoja, siempre habrá más para aprender. Inclusive cuando se mueva hacia otras áreas del conocimiento, tiene que estar alerta para tomar información pertinente a los temas previos. Esto permite hacer referencia cruzada y, como consecuencia, genera un entendimiento más profundo. Que la especialización NO sea impedimento de abordar otras facetas o áreas de actividad. El pragmatismo debe ser inteligente, pero no camisa de fuerza.
    Es de suponer que quien lea estas líneas, ya tendrá una carrera o actividad de especialidad de vida encima desde hace mucho. Pareciese que el tip está de sobra. Ideal iniciar la vida con este conocimiento. Algunos dicen que «todo nos llega tarde». Pero eso es falso… Mejor tarde que nunca. Cuando hay sabiduría y las condiciones obligan o ameritan, el consejo aplica. Y además siempre es válido. Consejo útil y efectivo para tener en cuenta con cualquier iniciativa que se califique importante, sea cuando sea que se tome. La especialidad, al igual que todo concepto, tiene su interpretación o faceta dual. Puede ser beneficiosa y provechosa (y así se debe procurar); pero al mismo tiempo puede ser un impedimento de apertura hacia otras áreas de comprensión, limitando las capacidades de expansión de la mente, aprendizaje y adaptación de convivencia y creatividad. Y mucho más si se trata de trascendencia.
    Respecto a cualquier cosa que estudie, asegúrese de no olvidarla. ¿Cuántas veces entró un pensamiento en su cabeza con una increíble claridad y al día siguiente ya se había ido? El pensamiento quedará en el aire si no se captura de alguna forma. Tiene que meterse en sus huesos y penetrar su mente. Esto significa repasar constantemente lo que uno aprende de una forma u otra. La repetición verbal es muy poderosa. Clarifica una idea y la trae a la realidad. Esa es la razón por la cual en el judaísmo repetimos dos veces al día el Shemá, y por la que repasamos la Torá año tras año. Los Sabios del Talmud repetían 40 veces cualquier pensamiento innovador, y una idea vital 101 veces.
    Hay sabios de la era moderna que también aconsejan lo mismo. Por ejemplo, como el Rabash, que aconseja leer su libro Shamati 200 veces. Es un libro de 800 páginas en letra pequeña. Yo a duras penas lo habré leído unas 15 veces. Me falta mucho. Para eso, puedes resumir las ideas en algún lema que recuerdes; por ejemplo, con una frase como “haz que cada segundo cuente” o “vive al máximo”. Cualquier cosa que te mueva y te llene de energía, repítela una y otra vez. Hazlo tu refrán, tu música de fondo. Cuando ya hayas agotado una frase, inventa otra. Cualquier cosa que funcione tiene poder.
    Por supuesto, postulados como «vive al máximo» y exhortaciones de vida de mucha seducción deben ser consideradas con sabiduría y con cautela. El mundo está lleno de dichos refranes y postulaciones que se interpretan en el mundo de forma disociada de la Torá. El engaño dual siempre estará presente. De ahí la necesidad del conocimiento de la Torá. Pero recordemos… Toda definición es siempre dual. No se descalifica porque sí. Vivir al máximo no necesariamente se interpreta como vivir en farra. La conexión al bien siempre será el reto de decisión.
    Nuestros Sabios dicen: «Haz del estudio de la vida tu ocupación primordial, y de tu profesión algo secundario». La pregunta no es «a qué te dedicas para mantenerte», sino «a qué te dedicas en la vida». Si te ves como un ‘pensador’, entonces pensar se convierte en una prioridad. Por lo tanto, actualiza tu definición de ti mismo. Descubre cuál es tu razón para vivir y vívela plenamente. Imagina que alguien te pregunta: ¿Qué haces? Tú probablemente le contestarías: «soy abogado», o «soy ingeniero», o «soy contador». ¡Pero eso es un error! Imagina que ves a alguien preparándose para ir a dormir, y le preguntas: ¿qué haces? Él te responde: «Soy un dormilón». ¿Eres un dormilón? ¿Cómo te mantienes haciendo eso? ¿Quién te paga por dormir?
    Exactamente, ese es el punto. Cuando se suman las horas de una vida, resulta que se gasta más tiempo durmiendo que siendo un abogado. El tú esencial no es el abogado. Es el que piensa, el que busca, el que vive, el que respira, el que ama, el que crece constantemente, el que desea excelencia, el que está hambriento por saber más. Hay que Identificare con esa parte de uno. Ese eres uno realmente. Pregúntale a una mujer con cuatro hijos: ¿Quién eres? Ella te contestará: «Soy una madre». Pero, ¿ese es el único aspecto de quién ella es (aunque sea el más importante)? Ella también es amiga, educadora, cocinera, enfermera, psicóloga de niños, pensadora, buscadora de información y de la verdad, y mucho más. Desafortunadamente, desarrollamos este problema de identidad a muy temprana edad.
    A todo niño se le pregunta: ¿Qué quieres ser cuando seas mayor?». Esta pregunta tiene sutiles implicaciones que pueden dañar una personalidad en desarrollo. El niño está pensando: ¿Cuál es el problema con ser yo? ¿Mi yo es tan terrible que debo convertirme en algo diferente cuando crezca? Nuestros Sabios dicen: «Haz del estudio de la vida tu ocupación primordial, y de tu profesión algo secundario». La pregunta no es «a qué te dedicas para mantenerte», sino «a qué te dedicas en la vida». Si te ves como un ‘pensador’, entonces pensar se convierte en una prioridad. Por lo tanto, actualiza tu definición de ti mismo.
    Descubre cuál es tu razón para vivir y vívela plenamente. Contesta la pregunta ¿para qué vives? Porque si no sabes para qué vives, entonces ¿para qué vives? Más aún… Quien NO sabe para qué vive, no ha vivido aún. También podríamos formular las preguntas de otra forma. ¿Estarías dispuesto a morir por un ideal? ¿Sabes por qué estarías dispuesto a morir? Si nos sabes por qué estarías dispuesto a morir, entonces no sabes porque vives. Y si no sabes porque vives, entonces, ¿para qué vives?
    Al final de cuentas, tienes que decidir: ¿la vida es buena o no? Esto nos lleva a una pregunta aún más básica: ¿la vida tiene un propósito? Si no lo tiene, entonces no hay razón para no perder el tiempo, porque de cualquier forma nada importa. Se puede perder todo el tiempo posible, pues nada vale la pena. Pero si crees que existe un propósito en la vida, ¿por qué querrías perder, aunque sea un poco de ella?
    Deberías querer entender cada aspecto de la vida, para hacer lo máximo con el limitado tiempo con el que cuentas. El judaísmo dice que el peor crimen es el asesinato. El peor asesinato es aquel que es premeditado. El peor asesinato premeditado es el de un familiar. El asesinato de uno mismo, es decir, el suicidio, es aún peor. El suicidio espiritual es peor que el suicidio físico. Matar el tiempo es un suicidio espiritual.
    Somos lo que pensamos. Nuestras ideas determinan la realidad. Si alguien piensa que hay personas persiguiéndolo, entonces no importa si esto es verdad o no, él estará asustado. O si un niño inteligente piensa que es tonto, ésta se convertirá en su realidad. Pureza intelectual significa elegir tus ideas. Distingue cuáles son verdad, y cuáles son falsas; cuáles hacen sentido, y cuáles son tontas. Y luego, limpia tu mente; saca la “basura”, de forma que no se mezcle con el resto de las ideas que hay en el interior de tu cerebro. Hay que limpiar la mente… Pero, ¿cómo se hace eso, si no sabemos diferenciar lo negro de lo blanco?
    Y hoy sí que se vive dicha confusión de manera psicótica. Para la muestra un botón… El progresismo y la invasión del marxismo cultural y la tiranía comunista, socialista y de izquierda. Todo torcido y criminal. Y aceptado como bueno. De aquí la importancia de la educación. La mente no se puede dejar libre al viento para que sea direccionada por cualquier influencia externa maligna. Limpiar la mente NO significa dejarla en blanco y vacía. Limpiar la mente significa alimentarla con el conocimiento correcto. Sólo así se podrá distinguir el bien del mal, y eliminar la confusión con que torcemos toda decisión.
    Entra en contacto con tu mente. ¿En qué estás pensando? Cuando articules una afirmación, pregúntate a ti mismo… ¿Realmente creo eso? Si una idea falsa es repetida muchas veces, puede convertirse en tu realidad, incluso si en un principio no creías en ella. Clarifica tus ideas. Por ejemplo, todos están de acuerdo que es malo dañar a otros. Pero, ¿es verdad que uno nunca debería dañar a alguien? “Bueno, nunca deberías dañar a alguien sin una buena razón”. ¿A qué te refieres con nunca dañar a alguien sin una buena razón? Si él te daña primero, ¿la venganza es una buena razón? ¿Ves la confusión? Clarifícalo.
    Otro ejemplo: Todos quieren ser buenas personas (toda persona decente, pues también hay muchos que no lo quieren ser). Y tú probablemente también quieres ser una buena persona. Entonces, ¿cuál es la definición de bueno? Los terroristas islámicos, comunistas, socialistas y similares piensan que hacen lo correcto al intentar deshacerse del imperialismo occidental asesinando a diestra y siniestra. Tienes que obtener claridad, para que de esta forma realmente sepas lo que ya sabes. Haz una lista de las 100 cosas de las que estás convencido. Mis padres me aman. Tengo 10 dedos en las manos. La tierra es redonda. Bueno… La estupidez terraplanista será para muchos hoy día su verdad inobjetable. No pongas estas cosas en las que tienes certeza en el mismo cesto junto con ideas que no están claras, porque si lo haces, las ideas que no están claras contaminarán toda la cesta.
    Escríbelas y ordénalas. Pregúntate a ti mismo, ¿cómo sé que mis padres me aman? Porque tengo evidencia en base a la forma en que me tratan… Pero tienes que ser sincero y objetivo. No te auto victimices como hacen muchos hijos con sus padres, a quienes les manifiestan infame ingratitud inmerecida con inculpaciones y falta de reconocimiento de sus sacrificios y amor. ¿Cómo sé que la tierra es redonda o plana? Aborda el tema con profundidad y seriedad honesta. Aborda cada tema con esfuerzo, investiga, usa la lógica, las evidencias. Si no sabes del tema, ni sabes de matemáticas, si no tienes la información, por lo menos reconoce tus limitaciones y no te mientas a ti mismo, ni te dejes llevar por el fanatismo y preconcepciones. Es una cuestión de actitud inteligente. Cuestiona a quién o qué le crees… Y ésto es vital y relevante hoy más que nunca, pues el panorama de mentira y manipulación a nivel global es completamente infernal.
    Antes de aceptar una idea o una información clasifícala por orden de importancia. ¿Existen extraterrestres? A menos que hayas visto uno personalmente, pues NO consideres que tu opinión inmediata al respecto es la verdad incuestionable. No es inteligente deducir que porque NO los has visto, entonces NO existen. Hay un infinito de cosas, seres, eventos, etc, que no ves; y no por eso no son reales. La presunción es estúpida. ¿Cuántos estudios e investigaciones has hecho al respecto para emitir tu opinión como axioma? ¿Acaso tu opinión salida de la nada por creencia te avala? Es respetable que cualquiera emita su opinión (por ignorante que sea). Todos tenemos derecho a expresarnos. Pero NO toda opinión es respetable. De la mente y de la boca puede salir cualquier dictamen, parecer, juicio, criterio, convencimiento. Cualquier sentir, ya sea inteligente o estúpido, con argumento y sin ningún tipo de conocimiento, prudente o atrevido, etc.
    Aprende a pensar con coherencia. Uno de los mejores parámetros o escalas de medida para calificar la asociación con la verdad es la coherencia. El descarte del absurdo nos aleja de la mentira y las definiciones erradas. Nos purifica y nos permite aumentar nuestra capacidad de discernimiento. No hables en automático con los primero que se te venga a la cabeza. Mucho menos con arrogancia y presunción. Cuando tengas abundante información y autoridad sobre un tema, pues estarás en capacidad de defender tu conclusión con audacia, lógica e inteligencia. No seas como el periodista, que, al aire con absoluta seguridad y arrogancia, concluye con su opinión ignorante que no existen los extraterrestres. Sabrán de eventos cotidianos, pero ciertamente que no serán autoridad sobre el tema.
    Creo que entendiste la idea. Finalmente, relaciónate con las ideas como si fueran reales. Una vez que decidas que cierta idea es correcta, tradúcela a una idea concreta. Por ejemplo, toma el sentimiento de “no quiero perder mi tiempo”, y transfórmalo en la idea de “la vida es preciosa”. El siguiente paso es llevarla desde tu mente a la acción. Ignorarla y seguir adelante con tu vida es una actitud esquizofrénica. Interésate en la verdad, independiente de adonde te lleve. Si encuentras que algo es verdad, y esto está en conflicto con tus creencias previas, deshazte de tus prejuicios. Sé implacable en tu búsqueda por la verdad. “¿Debo cambiar toda mi vida? Está bien, no tengo miedo”.
    No contamines tu objetivo. Enfocarte en lo que quieres es el primer paso para alcanzarlo. “Confuso es lo mismo que difuso”. Si no sabes hacia dónde vas, nunca llegaras a ningún lado. El sentimiento de falta de propósito suele venir por no tener claros los objetivos personales. Debes saber cuáles son tus metas y prioridades en todo momento, y tener un plan sobre cómo alcanzarlas. Lo más importante es que sepas por qué estás viviendo, es decir, cuál es tu objetivo principal. Si estás dispuesto a morir por algo, eso es bastante decir.
    ¿Quieres ser una buena persona? Toda persona está dispuesta a morir con tal de ser una buena persona. ¿No es cierto? Una vez que tengas una meta, necesitas enfocarte. Todos necesitan alguien que les dé ánimo, y no hay mejor persona para eso (que esté disponible de inmediato) que tú mismo. Intenta darte a ti mismo una charla de motivación, como si fueras un entrenador de fútbol: “Voy a lograr cosas hoy. Voy a concentrarme. Voy a ir en búsqueda de la verdad y nada me detendrá. La próxima vez que alguien comparta conmigo una pieza de sabiduría, voy a escucharla, apreciarla, pensar sobre ella y aplicarla”. Haz de tus metas algo real. Tienes poco tiempo para lograr todo lo que quieres en la vida. Comienza ahora y entrégate por completo. La concentración total es un camino a la sabiduría.
    Desconcentrarse es muy fácil. Y antes de empezar cualquier actividad importante, la clave es enfocarse. Se puede uno preparar con una declaración… Por ejemplo, decir: «estoy listo para hacer la actividad». Es una declaración de que enfocaremos nuestra mente, por determinado período de tiempo, a dicha actividad, y de que bloquearemos los pensamientos y emociones extrañas a ésta. Intenta decir en voz alta “ahora voy a estudiar”, o “ahora voy a honrar a mis padres”, etc.
    Establece qué vas a hacer, cierra el resto de los compartimentos y concéntrate. Tu mente está aquí, y no en otro lugar. Si el cuarto está muy caluroso o muy frío, no importa. No te interesan los deportes, la política o las finanzas en este momento. Estás concentrado solamente en la tarea que tienes frente a ti. Cuando tomas la decisión haz de cuenta que estás «muerto» para el mundo.
    Imagina al dueño de un local comercial, quien apenas tiene un momento libre para respirar. A él le gustaría tener una vida más significativa, pero su negocio le demanda atención constante. Los clientes simplemente no lo dejan tranquilo. Una noche, él sueña que muere por causa de su duro trabajar. El sueño es tan sobrecogedor, que cuando se despierta, se levanta de la cama, mira el espejo y ve a un hombre anciano y con el pelo gris.
    Inmediatamente se va a la sala de estar y comienza a leer libros de filosofía. Su esposa se da cuenta que él no está en la cama. ¡Son las 3:30 de la mañana! ¿Qué estás leyendo a esta hora que es tan importante? “Querida… ¿te das cuenta que podría morir en cualquier momento, y habría gastado los mejores años de mi vida en la tienda? He decidido que desde hoy no voy a ir a trabajar sino hasta el mediodía. Voy a dedicar mis mañanas a estudiar sabiduría”. ¿Estás loco? ¡No puedes hacer eso! exclama su esposa. ¿Qué le voy a decir a los clientes? El esposo contesta… ¿Qué le vas a decir al ángel de la muerte cuando venga por mí? ¿Que los clientes están esperando? Por cuatro horas cada mañana, ¡considera que estoy muerto!
    Por supuesto que no es simple tomarse un tiempo libre. Pero lo que sea que hagas, cuando sea que lo hagas, hazlo estando completamente inmerso y envuelto en ello. Actúa como si estuvieras “muerto para el mundo”. Por ese período de tiempo, que nada te aleje de la significativa tarea en la que estás enfocado. Nada más existe.
    Sólo utilizamos una pequeña fracción de nuestra capacidad mental. Aprende a concentrarte y a evadir las distracciones. ¡Alcanzarás todas tus metas más fácilmente! El atleta olímpico está allí, totalmente inmóvil, repasando el salto una y otra vez en su mente: comienza a correr, se aproxima, se impulsa, vuela por los aires y aterriza. Él está 100% enfocado. La meta está definida. La mente está pura. El tiempo se detiene. Cuando nos concentramos completamente, alcanzamos gran pureza intelectual y emocional. Todos lo hemos experimentado… Un momento de concentración total en el que logramos concretar todo nuestro potencial. Estás en la universidad, el examen final es mañana y de repente tomas conciencia. Te quedas despierto toda la noche, sin comer ni beber. Nadie te puede hablar. Nada más entra en tu mente. Estas en un 100% allí.
    El judaísmo dice que la mente tiene 70 “caminos”. Esto puede sonar extraño, pero la realidad es que todo el tiempo estamos utilizando múltiples caminos de forma simultánea. Para desarrollar la concentración, elige un pensamiento, enfócate intensamente, y trabaja en él. Obviamente el prerrequisito para que puedas concentrarte completamente en una idea es que ésta debe ser interesante e importante para ti. Una vez que hayas dominado el uso de un “camino”, entonces podrás expandirte hacia los otros 69 caminos de tu mente.
    ¿Recuerdas cuando aprendiste por primera vez cómo manejar un automóvil? No podías concentrarte en nada más. Si alguien comenzaba a hablar, tú le pedías que se mantuviera en silencio. Todo tu foco estaba puesto en el camino. Ahora, piensa en todas las actividades que eres capaz de hacer hoy en día mientras manejas: enciendes la radio, planeas tu día, hablas por teléfono, disfrutas del paisaje, buscas estacionamiento – ¡y también manejas el automóvil! Al controlar distintos “caminos” puedes incrementar de forma exponencial tu poder para vivir.
    Es sabido que Rav Iehoshua Leib Diskin (siglo 20, Israel) podía escribir dos cartas, una con cada mano, mientras mantenía simultáneamente una conversación; y eso sin contar lo que estaba pasando por su mente. Esta habilidad no es algo que viene de la noche a la mañana. Al igual que el malabarismo, antes de que puedas tener la coordinación necesaria para hacer malabares con tres bolas y lanzarlas hacia arriba, primero tienes que saber cómo agarrarlas cuando caen. En el judaísmo decimos “shiviti Hashem lenegdi tamid”, “Pongo a Dios frente a mí, siempre”. Uno de estos “caminos” debe estar reservado para Dios de forma constante. Es como cuando estás casado y enamorado: no quieres ir a algún otro lugar y olvidar a tu esposa. Asimismo, no es bueno que olvides a Dios. Ve por la vida con Él en todo momento.
    Limpiar la mente es prerrequisito para obtener claridad y discernimiento. Pero no es lo único que debemos purificar. También debemos procurar purificarnos emocionalmente. La emoción nos influye de muchas formas. Es una fuerza que nos empuja, muchas veces de forma inconsciente. En un partido de fútbol, por ejemplo, hay 22 jugadores detrás de un balón y un objetivo de juego. Lo mismo puede decirse de los espectadores y que pueden ser millones. Todos hemos visto cómo corre un equipo de fútbol al campo de juego luego de escuchar una charla motivadora. Ellos están frenéticos. ¡Muévanse del camino!
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    https://toraverdadyrealidad.wordpress.com/2023/09/19/salvacion-y-dualidad-12-2/
    David Saportas Liévano
    2 hr 22 min
  • Salvación y Dualidad Parte 11 – Esclavitud, Ley y la Dimensión Desconocida del Amor.
    Salvación y Dualidad Parte 11 – Esclavitud, Ley y la Dimensión Desconocida del Amor.
    Reino de los Cielos… ¿Anhelo, Obediencia o Cálculos? Este fue el planteamiento final del anterior episodio de la serie. En dicho episodio se hizo una disertación sobre el significado del fariseísmo según interpretación comparativa con el parámetro del mundo venidero, que también se denomina la realidad solar, reino de los cielos o vida eterna. Más aún, una exégesis explicativa de las limitaciones de la vivencia farisea obligada en nuestra condición lunar de existencia actual, y que nos impide entender y vivir la dimensión desconocida del amor. Una dimensión que se colige o especula es imposible de percibirse bajo condición de entendimiento fariseo y superficial de la realidad. Vivimos en el «agua» y sólo podemos ser pescados para salvarnos del ciclo temporal infinito circular del tiempo. No podemos salir del agua por nuestra propia cuenta.
    Cuando se habla de fariseísmo se habla de una conclusión de vida o de interpretación de la Torá cuyo objetivo y sentido es por un lado, exclusivamente una vivencia en este mundo con armonía, «paz y amor», mientras por el otro, se trata de una practica de cumplimiento estricto y metódico de los mandamientos según halajáh (en el mejor de los casos), ya sea con algo de conocimiento o sin el mismo (autómata), con el objeto de alcanzar el «mundo venidero». Esto debe suponer incluye todo aspecto posible de asociar a estos aspectos mencionados. Por ejemplo, altruismo, bondad, bienestar en todo sentido, salud, comodidad, dicha, fortuna, confort, riqueza, abundancia, felicidad, placer, tranquilidad, ventura, conveniencia, etc, etc. El fariseísmo judío concluye que la Torá en el aspecto vivencial son exclusivamente instrucciones de vida a través de mandamientos, que, al ser cumplidos, según su interpretación, nos proporcionarían dicha vivencia de «paz» y «amor», según paradigmas aceptados. Una vida sin problemas, tranquila y con felicidad.
    Aun si nuestra vida fuese tranquila y todo estuviese solucionado, aún hay un cúmulo de asuntos feos delante: injusticias, infamias, enfermedades, muerte. A mayor aturdimiento, mayor el cúmulo. El desarrollo de la ciencia hoy en día es grandioso. ¿No debieran ir las cosas mejor que nunca? Pero se ven insatisfacciones como nunca antes, injusticias, terrorismo, guerra, hambre, miserias. Se nos olvida que el defecto ineludible de existencia en este mundo (Olam Hasé), es la dualidad con todo su paquete de doble cara, como el árbol del conocimiento del bien y el mal. Se nos olvida la acción del Satán siempre presente cabalgando sobre la dualidad.
    Valga la pena resaltar, que no obstante este artículo tiene un énfasis de diagnóstico sobre nuestra percepción farisea del mundo (que sería la mejor alternativa de esclavitud lunar), así como referencias explícitas al judaísmo, de ninguna manera se quiere dar a entender implícitamente, aprobación alguna al cristianismo como religión inventada disociada de la Torá. Mis diagnósticos sobre el yerro cristiano los he expuesto en algo, extensa y profundamente en mis anteriores artículos de esta serie de Salvación y Dualidad. En especial en la parte 6 de la serie.
    Está escrito que lo que temes, lo estás atrayendo. Si te lo imaginas, estás formando su imagen; se convierte en forma y te sucede. Cuando las cosas le van mal al ser humano, cuando está desesperado al filo del abismo, las partes de alma no conscientes del ser, se dan cuenta y acuden al consciente de alguna forma. Significa que nos vienen reflexiones de todas las capas del alma. ¿Por qué pues me toca a mí? Muchas personas piensan de similar forma, porque cada una cree que es el centro del mundo. Y lo es, para sí mismo lo es. Cada persona que vive a imagen y semejanza de Dios, es el centro del mundo. Da soporte al mundo porque en realidad existe un solo ser humano, y cada Yo es esa única persona. ¿Cómo vivimos nuestro destino, qué es lo que nos mueve en realidad?
    Se deduce de las conclusiones de kabbalistas comentaristas al libro de Job, (cuando señalan que hay 19 conversaciones, incluida la conversación con Dios, y que el número del nombre de Job es 19), que nosotros mismos conducimos estas conversaciones con nuestro Yo interior, pudiendo reconocer una especie de biografía de cada persona. Porque sentimos que estas conversaciones, justamente, son también nuestras preguntas. Si nos encontramos en medio de dificultades –lo que es casi siempre– quisiéramos saber en primer lugar cuál es su sentido. ¡Una injusticia total! ¡Dios conoce mis intenciones y sabe que lo quise para bien! Quisiéramos poder controlar los constantes trastornos que sufrimos. Pero a mayor bienestar, mayores dificultades, más depresiones.
    Cuando se decodifica la Torá en algo y se nos revelan algunos de sus infinitos secretos en algo, se sabe que nada es aleatorio, ni casualidad letra por letra en la misma. De este modo se sabe que el significado del nombre de Job es “enemigo”. Estoy hablando del libro bíblico de Job. En este libro de la biblia se nos revelan muchos secretos ocultos del alma. Job significa enemigo… Es la lucha constante dentro de la persona: si me baso exclusivamente sobre mi consciencia, habrá que eliminar todo lo inconsciente. No quiero saber nada más de ello y así, estoy luchando contra mí mismo.
    O quizás caigo en el otro extremo, me siento místico y como tal, lucho contra el materialismo. Éste es el enemigo de dentro: un lado echa a tierra el otro. El intento de dar una respuesta filosófica, encuentra enfrente una omnipotencia que somos incapaces de comprender, que funciona de forma desconocida. Ante ella se estrellan todos nuestros intentos, por muy honestos que sean. Esa omnipotencia parece conocer una legalidad que para nosotros no es tal. La prioridad dentro de nosotros son estas reflexiones filosóficas, reconocer relaciones, hacer que la causalidad encaje. Un manual de instrucción se debe corresponder con una fórmula. Queremos control sobre la fórmula. El problema es que la misma es infinita en cálculos, y de entrada debe inferirse es imposible preverla. La mentalidad farisea ésto no lo acepta. Rechaza el razonamiento, a pesar se reafirme doctrinalmente en el paradigma del cálculo de la razón.
    Cuando se tiene una mínima chispa de alma divina; cuando se despierta un mínimo dicha parte de nuestra alma y consciencia, cuando se tiene el potencial (porque hay aquellos que tienen su consciencia cauterizada o no tienen potencial), se llega a la conclusión de que nada en el mundo concuerda. Sí por casualidad llega a suceder inconscientemente que la causalidad encaja con nuestras presunciones filosóficas, en el silencio, habla alguna parte de nuestra consciencia dormida, lo que es lo mismo una parte del alma y se nos enfrenta. Pues la cadena de las reflexiones causales sólo va hasta cierto punto, luego se pierde el hilo.
    Tres o cuatro capas pueden seguirse, luego la filosofía se vuelve insoportable aun para los filósofos. Por ello, las preguntas y respuestas con esa parte oculta del alma que de pronto se hace oír, llevan a la conclusión de que nada en el mundo concuerda. La frustración y desesperación hace su aparición en el mejor de los casos, lo cual se corresponde a esas protestas inconscientes, como minúsculos chispazos del alma, y que desconocemos existe. La alternativa disonante de embriaguez, indiferencia y autoengaño, obviamente será lo más general, y el peor de los casos, en demostración evidente de ausencia de alma divina… De Neshamá.
    ¿Cómo puede nada concordar si excluimos lo más importante, la vida y la muerte? Nuestro enemigo interno, ese qué no se conforma con la embriaguez del mundo, que no se deja embaucar con disonancias cognitivas, ese que no se deja seducir con la apariencia, con el engaño, con lo incompleto, quisiera recibir una respuesta de Dios; porque dice que aquél que me ha creado no me ha creado por nada. Sin Su respuesta, sin embargo, mi vida habrá sido inútil. Mi persona misma contiene tales maravillas, el mundo, la naturaleza con todos sus milagros ¿Todo para nada? Ese que confronta a Dios mismo, rechaza la versión interpretativa farisea de la realidad. Es Job dentro de nosotros mismos.
    Detrás de todo ello, detrás de tanta grandeza y belleza debe de haber algo muy poderoso, quizás la gracia, diría Job. Algo enteramente diferente de las muy inteligentes explicaciones de la ciencia, que, en todo caso, evitan hablar de la vida y de la muerte, del amor, de la decepción y de la alegría. Sólo, si quiere averiguar el sentido del mundo y de la vida desde lo manifestado, hay que decir que la enfermedad está para quedarse. La enfermedad suya y la de todo el mundo. La enfermedad que incluye todo el caos circundante y totalitario aquí y allá, con sus inacabables incoherencias, injusticias, disonancias cognitivas, borracheras absurdas y psicóticas de la consciencia; así usted viviendo en su burbuja farisea (en el mejor de los casos), concluya que usted no está enfermo y todo es color de rosa.
    Las muchas palabras, teorías, sistemas, ciertamente encajan aquí y allá, mientras al mismo tiempo, no encajan en otros puntos; es decir, nunca encaja la totalidad… No da respuesta. Vemos que aquí el verdadero ser humano quiere profundizar en las preguntas inconscientemente. Y en la experiencia silenciosa se da cuenta de que las respuestas que puede recibir son muy limitadas. Pero Job, esa parte del alma que quiere conocer a Dios, ese nivel de consciencia que es enemiga de nuestra condición aceptada de muerte, que se conforma con la apariencia y belleza selectiva farisea y que llama vida, no quiere contentarse con esta limitación.
    ¿Qué más quieres? Nos gritan los niveles inferiores de nuestra alma. Quiero que Dios mismo me conteste. Es un diálogo interno en aquél que quiere vivir y salir de su condición zombie. Pero en la naturaleza, en los acontecimientos, habla también la voz de Dios. Quiero oír la voz de Dios yo mismo, y no seguir imaginándome nada, ni aceptar sus opiniones, sólo porque de pura desesperación, yo no sepa seguir.
    Es normal aturdirse de cualquier forma posible cuando la vida y la consciencia más alta de nuestro ser divino nos toca (en caso que se tenga esa posibilidad y potencial). Son conversaciones perpetuas dentro de nosotros, que se manifiestan cuando despertamos del estado narcótico y arrogante que nos domina, y nos define como demonios (así usted se auto denomine kabbalista y erudito) … y sentimos nuestra desesperación. No nos atrevemos a admitirlo, pero sabemos que es así.
    ¿No ha querido Dios que suceda ese pecado? ¿No estamos ante un gran secreto? ¿No es todo mucho más profundo? Yo soy el más joven de todos vosotros, acabo de llegar al mundo, por así decir, pero escucho vuestras conversaciones y veo que no encontráis la salida… Se dice inconscientemente uno mismo, en esos diálogos internos de despertar de la consciencia divina. Un despertar que inicia cuando se busca entender, cuando se busca la verdad con anhelo que quema el alma, cuando se entra en un proceso de transformación de la mente.
    Ciertamente un proceso opuesto a la frialdad farisea consentida y aplaudida como meta, poder y privilegio selectivo alcanzado. Siempre pregunta y respuesta, un círculo, nunca hay salida, siempre nuevas preguntas, nuevas capas, nuevas fases de la vida, sin fin. ¿No podrá ser que el ser humano deba pecar? ¿Que no pueda actuar de otra forma? ¿Para qué la misericordia, si no existiese el pecado? (Pablo usa palabras similares en el Nuevo Testamento). El pecado debe darse, para que la misericordia pueda actuar. Dios ha dado el árbol del conocimiento, y lo ha dado de tal forma que el ser humano esté casi obligado a tomar de su fruto. ¿Cuál es la intención de Dios? ¿Para qué?
    El árbol del conocimiento se volvió nuestra realidad y prisión. Nos ha atrapado en esclavitud de múltiples formas inexpugnables e indesafiables por liberación por nuestra propia cuenta. Debemos ser salvados. El estudio de la Torá con trascendencia de conciliación dialéctica, parece indicar que por un lado la Providencia Divina nos quiere otorgar misericordia, gracia y salvación. Quiere demostrar un amor infinito que seamos capaces de recibir, apreciar, entender y agradecer con reciprocidad equivalente en «magnitud» (valga la contradicción). Y por el otro lado se nos pone a prueba a la búsqueda de dicha salvación y amor inmerecido, para hacerlo merecido y por consiguiente otorgarle carácter de eternidad. Dicho de otra manera, la Torá nos revela una salida a nuestra condición de esclavitud y una relación divina como meta de existencia, llamada salvación.
    Dualidad es la condición de recorrido qué se nos impone. Salvación y Dualidad, una unidad que se manifiesta como un punto de encuentro entre cada uno de nosotros y Dios mismo. Nos movemos hacia ese punto de encuentro y Dios igualmente sale al recibirnos y salvarnos. Esto supone un movimiento de parte y parte. No podemos quedarnos quietos. Dios tampoco se queda inmóvil. Hay una dinámica divina que debemos propiciar. Y para propiciarla nos debemos mover en el árbol del conocimiento del bien y el mal (más dualidad). Este movimiento sólo lo podemos hacer viviendo en esclavitud en el mundo «lunar» donde habitamos. No se imagine la parábola o metáfora de modo literal. Sólo con el estudio de la Torá (nuestra parte de movimiento) y la gracia de Dios (el movimiento de Dios), se propicia el encuentro.
    Nos movemos dentro de nuestra realidad denominada «lunar», donde estamos presos en Egipto y confundidos en Babilonia. No… Esto no es palabrería. Es entendimiento arquetípico que hace parte del camino a transitar. Como personas atrapadas en condición y mundo «lunar», nos movemos igualmente con dualidad entre el bien y el mal. Asociados a la maldad nos adherimos a la vida que conocemos como normal humanista con sus infinitas manifestaciones más y menos malas. Muchas de ellas aceptadas como «buenas» acorde a los paradigmas que regulan nuestra supervivencia física y sensorial. Otras evidentes malas y también mayormente avaladas y arraigadas a nuestra condición más esencial con justificaciones depredativas, adaptativas, doble estándar y un sin número más de rasgos de carácter (muchos de ellos considerados explícitamente malignos, malvados, criminales y similares).
    En el árbol del conocimiento el carácter humanista se posiciona por definición y conclusión en la denominación del mal. Verificar la conclusión exige el estudio de la Torá, por supuesto. El humanismo se considera maldad, pues no se fundamenta en valores divinos revelados. La parte opuesta al «mal» en el árbol del conocimiento es obviamente la del «bien» … Este Lado del «bien», por supuesto, también lo define la Torá. Sus valores son fijados por revelación divina. Así que aquí direccionamos nuestras vidas entre el bien y el mal, bajo precisión denominacional del «árbol del conocimiento del bien y el mal».
    Quienes estudian Torá están posicionados en el árbol del bien bajo esclavitud aún del mundo lunar. De la Torá se dice que es árbol de vida. Es decir, es otro árbol. No es el árbol del conocimiento, textualmente hablando. Pero realmente, la letra de la Torá se encuentra y aplica al árbol del conocimiento y el de la vida. La diferencia entre las dos denominaciones está en la conexión solar que específica al árbol de la vida. Letra y espíritu. Ley escrita en piedra versus ley escrita en el corazón; Moshé versus Mashiaj. Dos lados extremos de la dualidad, cielo y tierra, ley y gracia. Moshé da la ley para vivencia lunar (obligada). Mashiaj da la gracia para vivencia solar.
    En el judaísmo sin Mashiaj, la vivencia religiosa es en líneas generales fariseísmo lunar y frialdad. Hay un compromiso sin igual con la Torá (así se manifieste con aciertos y desvíos en múltiples facetas y facciones denominacionales), un compromiso que es único; no sólo por ser una identidad nacional, étnica, cultural, histórica y sobre todo devocional a la revelación divina, sino único por ser una actitud de búsqueda «lunar» honesta por la verdad, la justicia y la coherencia con profundidad, y a diferencia de todo lo mencionado en las naciones, donde todo parámetro de medida es relativo a conveniencia, así como ausente de principios rectilíneos y absolutos según definiciones divinas reveladas… Es decir, la Torá. Dicho lo anterior, parece injusto hablar de frialdad en el judaísmo, así como de desacreditaciones al fariseísmo.
    El dilema, inconveniencia, obstáculo y problema está en el enfoque «lunar» de este mundo. Así se transiten caminos místicos. Ello también puede ser «lunar», aunque no necesariamente (intuyo yo). Todas las bellezas mencionadas que hacen parte del judaísmo son lunares como potencial de conexión con el reino de los cielos, es decir con el mundo solar. Es la Ley de este mundo, pero también es la Torá de Mashiaj aún no integrada por el fariseo. Lo que busca el judaísmo es esa belleza lunar sin percibir el potencial de trascendencia hacia la Torá se Mashiaj. El judaísmo intuye dicha belleza lunar, la busca y se compromete en sus fuerzas. Eso NO lo hace nadie más, por la misma condición o requisito de adherirse a la Torá. El cristianismo NO lo hace. Las naciones NO lo hacen. Así de simple.
    Jeremías 16.19… ¡Oh Señor, fuerza mía y fortaleza mía, refugio mío en el día de angustia! A ti vendrán las naciones desde los términos de la tierra y dirán: Nuestros padres heredaron sólo mentira, vanidad y cosas sin provecho.
    El judaísmo NO es frialdad de ninguna manera. El fariseísmo intenta alinearse con las bellezas del judaísmo, de la Torá. Pero una cosa es la teoría (que es la enseñanza de la revelación), y otra la práctica o realidad vivencial, que es la asimilación de la teoría. Una cosa es la letra muerta, la letra que mata, y otra la letra viva. Hebreos 4.12… «Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón».
    No se confunda… No mencionan o se afirma que hay dos letras. No son dos Torot (plural de Torá). Es sólo una Torá; una sola letra que se interpreta de miles de formas en la distorsión, y una sola manera conectada con la vida eterna. Una Torá escrita en la piedra (rigidez farisea en el mejor de los casos), y otra escrita en el corazón. Jeremías 31.33… «Pero este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Adonai: Daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón; y yo seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo».
    Soy enfático, y es obligado hacer la afirmación… El judaísmo NO es frialdad. La frialdad está en la actitud farisea. No digo fariseísmo como generalización, pues el judaísmo de este mundo desde hace mucho es fariseo. Quizás en las épocas de los patriarcas y de las grandes almas que bajaron a nuestra existencia (que ha cambiado por cierto muchas veces), la vivencia NO era farisea. No lo sé, y no creo que se pueda afirmar positiva o negativamente. Y la duda es más que válida, pues la obra de Yeshua HaMashiaj NO había sido consumada. Y no se puede afirmar que la época de los patriarcas era la misma en requisitos de conexión solar a los tiempos de visitación de Mashiaj como Ben Yosef. La revelación de la Torá es explícita en tiempos y diferenciaciones de expresión de las «carrozas» celestiales de fundamento de la estructura universal… Es decir, del nacimiento y venida a la existencia de patriarcas, apóstoles y Mashiaj.
    Se sabe por revelación kabbalista que después de la destrucción del segundo templo, nuestra realidad cayó aún más en oscuridad a la parte más baja del árbol de la vida… A Maljut de Maljut. Conocer el árbol de la vida es conocer a Dios en lo que se nos permite y que es obligado. Pues por definición, Dios es incognoscible. No es un conocimiento académico de fácil acceso, ni mucho menos imaginación en ignorancia. Conocer el árbol de la vida es rectificar nuestra alma hasta llegar a la misma unificación con Dios. Es rectificar todos aquellos aspectos de nuestra alma que están dañados; es también adquirir todos esos otros que no tenemos y que sólo pueden ser atraídos de la divinidad a medida que rectificamos los que tenemos y propiciamos el descenso de los que nos faltan.
    Es ascender todas las partes de nuestras almas por el árbol sefirótico desde nuestro estado actual de existencia en Maljut de Maljut, y que es el límite inferior (casi completamente oscuro), justo antes de empezar a descender por el árbol de la muerte, espejo del árbol de la vida a nivel opuesto, y convertirnos en huestes de satanás. Desde nuestra actual posición de existencia física y consciencia en Maljut de Maljut, hasta la cúspide de unificación con Dios (en principio) en Keter de Keter, en el mundo de Atzilut, debemos ascender fractalmente por todas las sefirot que componen cada uno de los mundos que debemos atravesar con todas sus sefirot (que son aspectos del alma y de la realidad). Deberemos ascender desde los mundos de Asia, hasta Yetzirá, hasta Bería y hasta Atzilut. En cada mundo atravesando y elevando nuestras almas en cada estructura de sefirot correspondiente en cada mundo.
    En el mejor de los casos estamos en el límite inferior, más inferior, teniendo todavía posibilidades de ascender. En ese sentido, somos lo que todavía NO se ha perdido, con todavía algo de chispa divina. Nuestra actual condición en Maljut de Maljut está en directa correspondencia de equivalencia de forma con nuestro estado de consciencia y esclavitud a la forma, la materialidad y el mundo físico. Cada estado de consciencia se equivale a nuestro cerebro en capacidades cognitivas, sensoriales, perceptibles y espirituales. Nuestro actual cerebro tiene capacidades de intelecto y consciencia de cerebrito.
    No se crea muy evolucionado por si acaso. Fractalmente estamos a una distancia de Keter de Keter (que sería la consciencia de Mashiaj) de 100 sefirot (como lo muestra el video), sí se multiplica la potencia de la fractalidad de cada árbol sefirótico por dos. Si se eleva a la potencia por 3 estaría a una distancia de rectificación de 1000 sefirot, atravesando todos los mundos. Y así sucesivamente si se calculase la fractalidad sefirótica más profundamente. Hago resalte en esto último, para dar énfasis de lo que significa en etapas, la rectificación de cada parte de nuestra alma y lo que nos tocaría adquirir y en dónde nos encontramos.
    ¿En qué nivel se encuentra su actual cerebro? Y le hago la exportación, ya que la osadía para opinar y concluir sobre la Torá y los personajes bíblicos es muy cínica e ignorante. Estamos desde las mismas profundidades, calificando por ejemplo a Moshé y a los patriarcas a nuestro mismo nivel, siendo ellos perfectamente del nivel de ángeles. Así mismo se ha rebajado la Torá, se ha distorsionado en manos de los cristianos y humanistas, y se ha manoseado de todas las formas posibles, sin saber que la misma Torá que conocemos como biblia, se encuentra oculta a nuestro actual estado de consciencia en Maljut de Maljut.
    Acercarse a ella sin el conocimiento del alma de la Torá, que es el mismo Zohar (acompañado de Talmud y todos los textos de los sabios de Israel que dejaron su legado desde los mundos superiores), sólo crea demonios y caos. Es lo que siempre se ha visto. Darse cuenta del estado en donde se encuentra nuestra incipiente consciencia esclavizada a la materialidad, donde se encuentra nuestro cerebrito, es el punto de partida. Es lo que se llama en lenguaje kabbalista el «punto en el corazón». Es como un encendido de motor, para que usted detenga su caída y haga su trabajo. Pero es usted quien debe hacerlo. Puede tomarle vidas y vidas; pero por lo menos detenga la caída.
    El motor requiere vehículo y gasolina (ya se dijo). Y mucho más… Pero también el motor se puede apagar. En lenguaje bíblico se dice… «el perro vuelve a su vómito». Esta sola frase bíblica no es un mera expresión literaria o semántica. Tiene asimismo una representación especifica explicativa de nuestra condición no rectificada y el mismo proceso de rectificación. Primero la referencia al perro es exacta en naturaleza de comportamiento, cualidad inherente, esencia y alma. Los sabios de Israel han explicado que la última generación será igual al perro. Como tal la denominan. El perro se comporta y guía principalmente con su olfato.
    También dicen nuestros sabios de Israel que el Mesías hará juicios de discernimiento sobre nosotros mediante el olfato. El Mesías nos reconocerá por nuestro olor. Esto es más que obvio, si se profundiza un poco sobre cómo nos sirve este sentido en nuestros procesos de selección y separación. Con el olfato se sabe de forma inmediata si algo huele bien o mal. La asociación con el discernimiento sobre el bien y el mal es más que evidente.
    El perro es esclavo de su olfato. Sólo hay que verificarlo cuando se saca a pasear a la mascota. Su cuerpo es direccionado de forma automática por su olfato. Olfatea en un lado e inmediatamente en otro, direccionando su nariz y cuerpo de sitio en sitio sin control. Y hay que decir que al perro le atraen los malos olores; no precisamente los buenos aromas. Es más, los perros evaden lo perfumado. Les gusta la porquería. El perro en su esencia se rige por el mal olor y se esclaviza a él.
    El concepto se puede asociar a lo que vemos hoy día de forma generalizada en el supuesto “ser humano”, seducido de fragancia en fragancia de los paradigmas torcidos de este mundo lunar materialista ávido de deseos y satisfacción inmediata. Tal cual el perro detrás del mal olor, sin control alguno. Podrían escribirse tratados describiendo esto que acabo de señalar con miles y miles de evidencias y demostraciones. La esencia de perro muy seguramente NO le permitirá aceptar lo que aquí afirmo. Ni modos. Hay más características del perro que se ajustan a nuestros comportamientos mal olientes que tanto nos seducen y gustan. Pero no es el asunto a profundizar por ahora.
    La definición o significado del vomito también es explícita en la parábola. Se vomita lo que ya se comió y por indigestión; porque uno se enfermó con lo que comió; porque el cuerpo lo rechazó. Y cuando se vomita huele mal lo vomitado. Al perro le gusta el mal olor y por ello se come su vomito mal oliente. Lo que se había comido como alimento puro, después de expelido ya no se puede considerar alimento. Bueno… No sólo sucede con el perro. Sucede con muchos animales en la naturaleza. No por ello es una representación arquetípica de justificación a ser imitada en el ser humano. Es exactamente lo contrario, para establecer la diferencia entre el verdadero ser humano y el animal. La palabra de la Torá es el alimento del alma. En la parábola del ejemplo es el alimento que se vomita. No se acepta el alimento… Se rechaza la Torá. Se vomita. Ahora con olor putrefacto, es apetecido por la esencia animal. Y ahí la exhortación bíblica es certera con lo que se verifica en el cristianismo.
    Pero no es exclusivo de cristianos. Sucede también en el judaísmo fariseo de bajos niveles. Sí… El creyente (principalmente cristianos y judíos dogmáticos) en algo se alimenta con las palabras bíblicas; pero las vomita porque NO le caen bien. Van en contra de lo que se niega soltar… Su vida, sus paradigmas, sus costumbres, su cruz, etc. Luego vuelve a su vomito. Es decir, sus paradigmas de costumbre, la palabra distorsionada que huele mal y lo justifica. Y ahí se queda con su religión; con su nivel aceptado de costumbre o de reto; con sus límites autoimpuestos; con su nivel de comprensión inexpugnable; con lo viejo y con lo nuevo relativizado a conveniencia; con sus disciplinas de comida kosher y prácticas de conversión autómatas sin entender un chorizo y sin interés por entender; con su incipiente entendimiento infantil fariseo sin trascender, etc, etc. ¿Se entiende?
    La gracia recibida se puede perder, desperdiciar y rechazar… El motor se puede apagar y quedarse en inercia y frialdad religiosa justificativa o aversión explícita al camino iniciado con algo de entusiasmo o interés. Parábolas similares se encuentran a todo lo largo y ancho de la biblia…. Pero usted sólo las podrá entender si conoce y comprende el Zohar (poco a poco). ¿De verdad cree usted que su cerebro pertenece a los mundos superiores, cuando usted NO puede explicar nada de nada? Quedarse en excusas y religión no ayuda en nada.
    Es en este tipo de discernimientos que se afirman aquí, que se resaltan las diferencias del fariseísmo con el reino de los cielos. El Mashíaj reconocerá a cada cual en su esencia por el «olor», por el olfato. La referencia es significativa al extremo con lo expuesto. Mashiaj quien es el arquetipo solar que trasciende la Ley en su concepción de las delimitaciones halájicas infinitas, de la jurisprudencia de fronteras, de la comprensión de causas y efectos, de los cálculos con conocimiento, de la infinita complejidad que de ahí se deduce, es el mismo que nos muestra una forma de juicio y comprensión, como expresión perfecta de verdad y justicia, que NO se verifica a través de cálculos fundamentados en análisis de la fragmentación y la transgresión de los límites. Seguramente por esta razón es que poseemos el sentido sensorial del olfato, como arquetipo de asociación de lo de abajo con lo de arriba.
    El olfato NO se calcula. Se siente. De seguro que ya tenemos el software escrito como lenguaje fragmentado en nuestros genes. Debe haber un programa biológico y espiritual que lo define y nos permite diferenciar los malos olores de los buenos. Y lo hacemos en automático. Parece ser algo que no ejecuta bajo programación de la ley en su interpretación más rígida de fragmentación. La misma se concilia y se integra con resultado exacto de forma inmediata en nuestra percepción sensorial. La analogía es más que evidente con el significado de integración de la ley rígida y la ley como sentido de gracia. La ley NO desaparece. Simplemente se vive de forma diferente … En esa diferencia es que se estructura la dimensión desconocida del amor, y que NO es el amor limitado de nuestras sensaciones lunares (sombras de lo que es el objetivo solar o reino de los cielos).
    Hablar del reino de los cielos NO es un concepto ajeno al fariseísmo, como éstos mismos de forma selectiva usan el argumento para distanciarse de las escrituras neotestamentarias y del cristianismo. La Torá está llena de referencias al concepto; así que afirmar que es algo cristiano no relacionado con el judaísmo es falso. El libro de «Shamati» del Rabash (por ejemplo) está repleto de referencias expresas literales al «reino de los cielos». Lo mismo sucede en las obras del Baal HaSulam (padre del Rabash). Ni qué decir del Zohar. Se habla por ejemplo con gran prolijidad del deleite de «arriba», de los mundos de la Santidad y la Shejiná.
    He escogido algunos apartes de diferentes partes del libro de Shamati del Rabash (un libro de más de 800 páginas en letra pequeña que recoge algunas enseñanzas del Baal HaSulam), para sustentar todo lo que aquí se ha dicho. Es evidencia específica explicada con detalle en lenguaje kabbalista por el mismo Baal HaSulam. Que no se diga que son especulaciones doctrinales que van contra la Torá, como el fariseísmo con doble estándar ha concluido para distanciarse de Mashiaj, negando su propia revelación ya expuesta dentro de su misma casa.
    Por ejemplo, literalmente (en diferentes extractos) se dice en el libro Shamati…
    El placer y el deleite que el deseo de recibir consigue, debe corresponder con la intención de brindar deleite Arriba cada vez que la criatura sienta placer, puesto que éste había sido el propósito (original) de la Creación: beneficiar a Sus creaciones. Y esto se llama “el deleite de la Shejiná Arriba”. Por esta razón uno debe procurar consejo respecto de cómo puede causar deleite Arriba. Y, por cierto, si uno recibe placer, también se sentirá Arriba (en el Cielo) contento y satisfacción. Por eso, aspira a estar siempre dentro del palacio del Rey, y a ser capaz de jugar con los tesoros del Rey. Y eso, por supuesto, provocará contento y satisfacción Arriba.
    Realizamos correcciones para que la Luz pueda brillar plenamente dentro de los Kelim. Hasta entonces, ese estado es llamado “Divinidad en Exilio”. Esto significa que aún no existe perfección en los mundos superiores. Abajo, en este mundo, debe existir un estado en el cual la Luz Superior se encuentre dentro del deseo de recibir. Este Tikún se considera “recibir con la intención de otorgar”. Mientras tanto, el deseo de recibir es llenado de discernimientos necios e innobles que no hacen lugar para que la gloria de los Cielos pueda ser revelada. Esto significa que allí donde el corazón debiera ser un Tabernáculo para la Luz de Dios, éste se convierte (en cambio) en un sitio de desperdicios y de suciedad. En otras palabras, la vileza se apodera del corazón entero. Esto se llama “Divinidad en el polvo”.
    Todos los mundos en sí son considerados Luz sin Kli (luz sin vasijas) … En ese sentido, no hay apelativo algu­no para ellos. Se disciernen como Atzmutó, y en ellos no hay alcance. No pensemos que allí es posible captar mu­chos aspectos. Esto se debe a que estos discer­nimientos se encuentran en potencia. Luego, cuando llegan las almas, estos discernimientos se manifiestan en las almas que reciben las Luces Superiores de acuerdo con lo que hayan arregla­do y corregido. Así, las almas podrán recibirlas, cada una conforme con su capacidad y califica­ción. Y entonces, estos discernimientos se reve­lan de hecho. Sin embargo, mientras las almas no alcancen la Luz Superior, los mundos seguirán siendo considerados Atzmutó (su escencia).
    Los mundos son considerados Ein Sof (infinito), con respecto a las almas que reciben de los mundos. La razón de esto es que tal conexión entre los mundos y las almas, es decir, lo que los mundos dan a las almas, proviene del Pensamiento de la Creación, que viene a ser una correlación entre las almas y Atzmutó (su escencia). Esta conexión se llama Ein Sof (infinito). Cuando reza­mos al Creador, y Le solicitamos que nos ayude dándonos lo que deseamos, nos dirigimos al ni­vel de Ein Sof. Allí se encuentra la raíz de las criaturas, que busca impartirles placer y deleite, lo que llamamos “Su deseo de hacer el bien a Sus creaciones”.
    El rezo va dirigido al Creador que nos creó, y Su Nombre es “Su deseo de hacer el bien a Sus creaciones”. Él es llamado Ein Sof porque se re­fiere a lo que antecede al Tzimtzum (restricción). Y aun después de la restricción no ocurre cambio alguno en Él, puesto que la Luz es inmutable y Él siempre conserva Su nombre. Por tal motivo rezamos al Creador, llamado Ein Sof (infinito), que ilumina sin restricción alguna ni fin. Y lo que después se convierte en el fin, estriba en las correcciones para los receptores, con el pro­pósito de que puedan recibir Su Luz.
    La Luz Superior consiste en dos discernimien­tos: la persona del alcance y lo alcanzado. Todo lo que decimos respecto de la Luz Superior se re­fiere sólo a la forma en que la persona del alcan­ce se impresiona por lo alcanzado. Sin embargo, ni la persona ni lo alcanzado reciben por sí solos el nombre de Ein Sof (infinito)… En cambio, lo alcanzado se denomina Atzmutó (su escencia), y el sujeto se denomina “almas”, siendo este un nuevo discernimiento que es parte del todo. Es nuevo en cuanto a que el deseo de recibir está allí impreso. Y en ese senti­do, la creación recibe el nombre de “existencia a partir de la ausencia”.
    Todos los mundos en sí son considerados una unidad sencilla, y no hay alteración en la Santi­dad. Este es el significado de “Yo, el Señor, no cambio”. No hay Sefirot ni Bejinot (discerni­mientos) de ninguna índole en la Santidad. Ni siquiera los apelativos más puros se refie­ren a la Luz en sí, ya que esta es un discernimien­to de Atzmutó (su escencia), donde no hay alcance. En cambio, todas las Sefirot y los discernimientos tratan sólo de aquello que la persona percibe en ellos. Esto es así porque el Creador quiso que alcanzáramos y comprendiéramos la abundancia como “Su de­seo de hacer el bien a Sus creaciones”. Para que podamos alcanzar aquello que Él ha­bía deseado que alcanzáramos y que compren­diéramos cómo es “Su deseo de hacer el bien a Sus creaciones”, Él nos creó y nos confirió estos sentidos, y estos sentidos obtienen sus impresio­nes de la Luz Superior.
    Como consecuencia de esto, se nos han dado muchos discernimientos, puesto que el sentido general se llama “el deseo de recibir”, y se divide en muchos detalles según la medida que los re­ceptores sean capaces de recibir. De este modo, encontramos muchas divisiones y detalles llama­dos ascensos y descensos, expansión, partida, etc. Debido a que el deseo de recibir se deno­mina “criatura” y un “nuevo discernimiento”, la palabra comienza precisamente en el lugar donde el deseo de recibir empieza a recibir las impresiones. El habla representa discernimien­tos, partes de las impresiones, pues aquí ya existe una correlación entre la Luz Superior y el deseo de recibir.
    Esto se llama “Luz y Kli” (luz y vasija) … Sin embargo, no existe definición ni nombre respecto a la Luz sin Kli, ya que una Luz que no sea alcanzada por un receptor es considerada Atzmutó, sobre lo cual queda prohibida toda declaración, puesto que es inalcanzable. Y, ¿cómo podemos nombrar y defi­nir aquello que no logramos alcanzar. De esto aprendemos que cuando oramos para que el Creador nos envíe salvación, cura, etc., hay dos cosas que debemos distinguir: 1… El Creador; 2…. Aquello que proviene de Él.
    En el primer discernimiento, considerado Atz­mutó, queda prohibida toda declaración, como acabamos de mencionar. En el segundo discerni­miento, aquello que proviene de Él y que es con­siderado la Luz que se expande dentro de nues­tras vasijas, es decir, dentro de nuestro deseo de recibir, es lo que llamamos Ein Sof. Representa la conexión del Creador con las criaturas, lo que significa, “Su deseo de hacer el bien a Sus crea­ciones”. El deseo de recibir es considerado como la Luz en expansión que finalmente alcanza al deseo de recibir.
    Cuando el deseo de recibir capta la Luz en ex­pansión, esta adopta el nombre de Ein Sof. Llega a los receptores a través de muchos velos, para que estos puedan ser recibidos por el inferior. Resulta que todos los discernimientos y los cambios se llevan a cabo específicamente en el receptor, según el receptor se impresione con ellos. No obstante, debemos entender la materia de la que estamos hablando. Cuando hablamos de discernimientos en los mundos, nos referi­mos a discernimientos potenciales. Y cuando el receptor alcanza dichos discernimientos, estos pasan a ser discernimientos propiamente dichos.
    El alcance espiritual se da cuando el sujeto del alcance y lo alcanzado se unen, ya que sin un sujeto no puede existir forma para lo logrado, debido a que no hay quien obtenga la forma de lo logrado. Por eso, este discernimiento es con­siderado Atzmutó, respecto al cual no es posible declaración alguna. Entonces, ¿cómo podemos decir que lo alcanzado tiene su propia forma? Sólo podemos hablar si nuestros sentidos se impresionan de la Luz en expansión, que es “Su deseo de hacer el bien a Sus criaturas”, y que llega, de hecho, a manos de los receptores.
    Puesto que no podemos alcanzar al Creador, nos es imposible decir qué formas poseen los mundos desde Su perspectiva. Sólo podemos alcanzar los mundos de acuerdo a nuestros pro­pios sentidos y sensaciones, ya que esta fue Su voluntad, para que nosotros Lo alcanzáramos de esa manera. Este es el sentido de “No existe alteración alguna en la Luz”. En cambio, todas las trans­formaciones ocurren en los Kelim, es decir, en nuestros sentidos, donde todo se mide según nuestra imaginación. Nosotros medimos todo de acuerdo con nuestra imaginación. De esto se desprende que, si muchas personas examinaran un mismo objeto o entidad espiritual, cada uno lo comprendería según su propia imaginación y sus sentidos, percibiéndolo cada uno de un modo diferente.
    Además, en una persona, la forma en sí cam­biará acorde con sus ascensos y descensos, como ya hemos explicado antes al decir que la Luz es Luz Simple, y que todos los cambios se llevan a cabo sólo dentro de quienes reciben. Debemos saber la razón de la pesadumbre que es sentida cuando uno desea trabajar en anular su “yo” ante el Creador, y no preocuparse por su interés personal. Uno llega a un estado que parece como si el mundo entero se paralizara, y en ese momento sólo él estuviera ausente de este mundo; y así deja de lado a su familia y a sus amigos con el fin de anularse ante el Creador.
    Sólo existe una simple razón para esto, y es “la falta de fe”. Esto significa que uno no ve frente a quien se está anulando (entregando); es decir, que no siente la existencia del Creador. Esto le provoca pesadumbre. No obstante, cuando uno empieza a sentir la existencia del Creador, su alma inmediatamente aspira a anularse (entregarse) y a conectarse a la raíz, para ser contenida en ella como una vela dentro de una gran antorcha, sin discernimiento mental ni racional alguno. Pero esto le sucede a uno de forma natural, del mismo modo que una vela que se anula frente a una gran antorcha.
    Entonces, resulta que la esencia de trabajo de uno consiste sólo en alcanzar la sensación de la existencia del Creador; o sea, sentir la existencia del Creador y que “la Tierra entera está impregnada de Su Gloria”. Uno debe comprender que jamás llegará a conocer la verdadera medida de la importancia de la conexión entre el hombre y el Creador, puesto que uno no puede calcular su valor preciso. En lugar de eso, según el grado de apreciación que tenga por la misma, alcanzará su valor e importancia. Vemos que aun cuando uno asume para sí la carga del Reino de los Cielos sin ninguna otra intención, aún no recibe una sensación de vitalidad como resultado de esto, como para que se pueda decir que sea esta vitalidad la que le empuje a asumir sobre sí la carga del Reino de los Cielos.
    Y la razón por la que uno asume para sí esta carga, se debe sólo a la fe por encima de la razón. En otras palabras, uno lo hace por medio de trascender (su voluntad) coaccionadamente y de mala gana. De este modo, podemos preguntar lo siguiente: ¿Por qué uno siente esfuerzo en esta labor, con el cuerpo constantemente buscando el momento de librarse de ella como quien no siente vitalidad alguna a través del trabajo? De acuerdo con lo dicho antes, cuando uno trabaja humildemente y sólo tiene el propósito de trabajar con la intención de otorgar, ¿por qué el Creador no le imparte el gusto y la vitalidad implícitos en su labor?
    La respuesta es que debemos entender que este asunto representa una gran corrección. Si no fuera por eso, si la Luz y la vitalidad hubiesen brillado al instante en que uno hubiera comenzado a emprender el trabajo del Reino de los Cielos, uno ya hubiera tenido la vitalidad de la labor. En otras palabras, el deseo de recibir también hubiera consentido a ejecutar este trabajo.
    Hasta aquí las citas textuales tomadas del libro Shamati del Rabash, y que son las palabras que «escuchó» el mismo Rabash durante décadas de boca de su padre el gran Kabbalista, el Baal HaSulam. No estoy muy seguro que sean comprendidas en profundidad y se confirmen sus inobjetables evidencias de relación con las palabras neotestamentarias y lo que se viene exponiendo de las diferencias entre el mundo Lunar y el Solar, entre la Ley y la Gracia, su conciliación e integración. Bien merecería un artículo adicional explicar una a una cada frase citada con relación al diagnóstico del fariseísmo.
    De hecho, todo el libro de Shamati pareciese un midrash explicativo en frialdad de lenguaje kabbalista de la revelación del reino de los cielos del nuevo testamento. La diferencia NO está en el contenido, sino en la forma. Frialdad racionalista de lenguaje kabbalista en contraste con la calidez espiritual del mensaje mesiánico neotestamentario. Esto de ningún modo quiere dar a entender, que una forma o lenguaje sea mejor que el otro. Los dos estilos son necesarios e indispensables. Se deben complementar e integrar. Se deben fusionar, así como igualmente debería suceder con el fariseísmo en su más sublime versión (la Torá de Moshé sin los vicios de la rigidez y desatinos maliciosos de la mentalidad farisea prejuiciosa) y la Besorá (la interpretación de la Torá de Mashiaj, el mensaje del Reino de los Cielos).
    Si se pudiese hacer la comparación (pues la misma por su evidente complejidad de infinitas posibilidades de manifestación, no permite generalizaciones), sería como comparar la religiosidad (empezando por la dogmática y doctrinal) con el racionalismo científico. El ideal es integrar lo espiritual con lo racional. Tanto la frialdad como la calidez se pueden distorsionar. No son buenas y mala por sí mismas. Así sucede con todo. Es la sabiduría escondida a develar del árbol de la vida como conciliación e integración del árbol del conocimiento. Es el camino del medio entre la izquierda y la derecha, el frío y el calor, el odio y el amor, la severidad y la misericordia. Pero de ningún modo interpretado como la mezcla de los opuestos. El camino del medio entre frío y calor NO es tibio. Como decía Mashiaj… «A los tibios los vomitaré de mi boca».
    El camino del medio tampoco es el de la mitad. No se trata de mesura, ni de prudencia, ni de equilibro superficial según nuestras costumbres deductivas sensoriales y paradigmáticas de este mundo. No se trata de cálculos medidos para evitar el extremismo. No se trata de regular la luz, para aceptar el dicho popular qué dice… «ni tanto que queme al santo, ni poco que no lo alumbre». No se trata de nada de lo anterior. Es la sabiduría de la integración del camino de la Halajáh por un lado (lo cual es gigantesco en conocimiento) con la vivencia en el Espíritu Santo, por el otro.
    Cuando se asiste a una misa católica, NO se puede decir que toda la predica y experiencia sea una abominación como muchos cristianos evangélicos y judíos califican. Hay mezclas de sincretismo, distorsiones y simplezas como regla general. Pero en la misma hay citas explícitas a la Torá, al Evangelio, al mensaje mesiánico y hay exhortaciones sentidas en apariencia. Los discursos son bonitos, tienen verdades y muchos feligreses los sienten con devoción cada domingo o cuando asisten. No se puede criticar la misa católica como una práctica indeseable de adoctrinamiento maligno en su totalidad. Uno se convierte en lo que acepta y definen sus rutinas. Uno se convierte en su comprensión o ausencia de ella. Se convierte en sus paradigmas consentidos y admitidos.
    Por lo menos hay que confesar que es mejor escuchar «palabra de Dios» cada 8 días, así sea en la simpleza repetitiva y doctrinal religiosa elemental sin entendimiento, que no escucharla y reemplazarla con la avalancha progresista degenerada que nos asalta planetariamente. El problema está en que lo bonito de la predica (por simple y elemental que sea), viene siempre contaminado con sutilezas distorsivas y muchas veces malignas que pasan desapercibidas y NO son filtradas por el que escucha, debido a su ignorancia. Por ejemplo, el antisemitismo y las adhesiones al paganismo. La mezcla puede ser con tendencias en apariencia «positivas» o definitivamente negativas, dependiendo de cada individuo en particular.
    El problema está en que NO es suficiente el discurso bonito. Algo queda de ello… Eso es deseable. En el judaísmo también sucede en los más bajos niveles. Es idéntico al catolicismo en ese sentido. El problema es que transformaciones en entendimiento NO hay. Se sale de la iglesia y toda la devoción que supuestamente se tuvo en el sermón, desaparece inmediatamente en el mejor de los casos. La pasividad zombie e hipocresía en la asistencia será una condición bastante general, según se concluye. Igual sucede en las sinagogas. La religión y la devoción es para el sábado y la sinagoga. En los negocios es otra cosa.
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    https://toraverdadyrealidad.wordpress.com/2023/10/04/salvacion-y-dualidad-11-2/
    David Saportas Liévano
    2 hr 50 min
  • Salvación y Dualidad Parte 9. ANTISEMITISMO – COSMOLOGÍA EXTRATERRESTRE Y COHERENCIA BÍBLICA.
    Salvación y Dualidad Parte 9.
    ANTISEMITISMO – COSMOLOGÍA EXTRATERRESTRE Y COHERENCIA BÍBLICA.
    Se empieza este artículo haciendo la siguiente afirmación enfática… “Las agendas en contra de la revelación divina, es decir la Torá, son las mismas agendas en contra del judío y el judaísmo verdadero”. Esta conclusión no es sectárea, ni religiosa, ni étnica, ni cultural, ni psicológica, ni humanista en sus muy numerosas posibilidades de argumentación para desacreditar y negar la afirmación. Son entre muchas más descripciones, las mismas agendas cristianas antisemitas y todas aquellas expresiones antijudías… Es toda la amplia gama religiosa y secular humanista de este mundo “lunar”.
    Las sutilezas son infinitas prácticamente; pues es una agenda satánica de grandes huestes en rebelión que saben lo que hacen… Y NO son visibles al ojo público, aunque su expresión religiosa global sí lo sea como la adoración y culto global al cual el planeta entero, de una u otra forma está sometido y adherido. Si quiere saber de qué se trata esto que aquí menciono, recomiendo se observe el video que comparto en el siguiente enlace.
    La Religión Secreta del Mundo.
    https://t.me/verdadyrealidad/5864
    Valga la pena hacer algunas aclaraciones introductorias sobre dicho video recomendado y que sirven igualmente de contexto de inicio a este artículo. Se trata de un video de más de 5 horas de evidencia contundente de la realidad siniestra que nos rodea donde todo es engaño. Y es a duras penas una ínfima muestra. Muchos dirán que lo conocen. Sin duda alguna, los conspiranóicos dirán que saben de estas realidades. Y aun así están atrapados en la dialéctica sirviendo a las tinieblas. Como siempre… Hay descontentos y desaciertos en el video que deberían ser explicados extensamente. Por ejemplo la mención al Zohar y el poco entendimiento que hay sobre el cristianismo que requiere se conozcan innumerables disertaciones explicativas, como los que hacen parte de esta serie de artículos sobre “salvación y dualidad”, desde el episodio número uno hasta éste que aquí se escribe. Este es tan sólo una apertura mínima de ojos. Sólo el inicio… Tragicamente, lo general es que la pereza y la captura no permite avanzar. Empezando con que dudo que alguien vea las 5 horas del video.
    El mensaje «cristiano» del mismo (pues nunca se ha tratado de cristianismo, sino de la revelación divina de la Torá) aunque real, NO es la simpleza que el expositor plantea. Pero puede ser la puerta de entrada para desconectarse por lo menos en algo del satanismo explícito.
    Si quiere contexto acceso inmediato y completo acceda al siguiente enlace.
    Serie Salvación y Dualidad.
    https://t.me/verdadyrealidad/5527
    Todo este diagnóstico de agenda satánica se direcciona desde «alturas» desconocidas, o más exactamente desde profundidades de maldad. Recordemos lo que la misma biblia establece:
    Efesios 2. 1-3… Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados, en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia, entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás.
    Satanás también tiene poder sobre algunas personas. Los «hijos de desobediencia» a los que se refiere Efesios 2:2; Corintios 4:4; Apocalipsis 13:12. Los demonios también están bajo el dominio de Satanás (Mateo 12:24), y uno de sus títulos es «príncipe de los demonios» (Mateo 9:34). Satanás tiene un reino (Mateo 12:26) y un trono (Apocalipsis 2:13). A Satanás se le llama príncipe porque es un gobernante y tiene el poder de manifestar el mal en el mundo influyendo en las personas y ordenando a los demonios.
    «El aire» en Efesios 2:2 se puede referir al reino invisible sobre la tierra donde Satanás y sus demonios se mueven y existen. Desde luego, este espacio podría decirse es la ubicación de la atmósfera de la tierra o «aire». En Efesios 6:12, Pablo escribe, «Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes». Este reino malvado conocido como el «aire» podría ser una ubicación real, pero también podría ser sinónimo del «mundo» según Juan 12:31. Todo este mundo es el dominio de Satanás (Mateo 4:8-9). Aunque Satanás tiene poder y autoridad en el sistema mundial actual en el que existimos, su poder es limitado, siempre bajo el control soberano de Dios (Job 1:12), y es temporal (Romanos 16:20).
    Y todo se regula por jurisprudencia divina de autoridad otorgada por nosotros mismos. Ya he mencionado esto anteriormente y lo he explicado en otros artículos de mis blogs o libros. Son muchas las explicaciones que he escrito al respecto provenientes de la misma Torá. Procedentes de la enseñanza de los Sabios de Israel, de shiurim (lecciones) rabínicos y talmúdico, de textos sagrados, del Tanaj, de la Torá de Moshé y similares. Y hago la acotación, pues los prejuicios predecibles sectarios sin duda no se harán esperar en aquellos que como tal se sintonicen en sus preferencias y zonas de confort. Por ejemplo si se es judío y se lee que se presenta como argumentación versículos neotestamentarios. Dicha actitud mencionada no sólo será obstáculo al entendimiento, sino que peor aún, deforma todavía más nuestra visión estrecha, paradigmas, prejuicios, dogmas y percepción de la realidad que aceptamos y defendemos de forma inexpugnable estúpidamente con presunciones de conocimiento. Sucede con judíos dogmáticos, con cristianos ignorantes y todo el resto de posibles menciones en el espectro “humano” decadente.
    Por qué y cómo creerle a la Torá y a los textos neotestamentarios es un tema mayor para no subestimar. Es la tarea de nuestras existencias. Es el reto a vencer y comprender. Por supuesto, es una exigencia del mayor nivel, no aplicable para cualquiera. Es la cúspide de alcance en la búsqueda de la verdad y el propósito de la existencia. Es el último curso o trecho del camino, para el inicio del trabajo en el entendimiento con certeza… Certeza que obviamente, al no estar usted sintonizado con estas palabras, tal que sean creíbles y entendidas, le es completamente desconocida. Y por ello la advertencia… Jamás se accederá al conocimiento y por consecuencia al entendimiento, si no se aborda previamente el camino de superar la ignorancia poco a poco, para que se transforme en conocimiento.
    No pretenda formular su conocimiento evitando transitar lo desconocido y aspirando a confirmar solo lo conocido que lo ratifique en su certeza falsa. Es exactamente el significado de la fe. No la credulidad imbécil, sino la disposición a recorrer un camino que es desconocido en el inicio, pero con la promesa de que al recorrerlo, se accede a las confirmaciones anheladas de comprensión y certeza. Ese camino tiene nombre propio. Se llama Torá, e incluye a los textos del nuevo testamento. De su actitud depende todo… Es su misma fe en el compromiso y esfuerzo de aceptar el reto y recorrer el camino.
    En el Tanaj no obstante las referencias de lucha contra las tinieblas son muy abundantes, los énfasis que se dan en los textos neotestamentarios como revelación del “Reino de los Cielos” son en contundencia más visibles con propósitos relevantes en la consumación de la agenda celestial de lucha para la redención del cosmos y salvación de alma. “Nuevos cielos y nueva tierra” es la promesa de rectificación y consumación del mensaje de la Torá como plano creacional integral.
    En el Tanaj, a pesar que hay muchos versículos explícitos a las mismas huestes de Satanás con diferentes caretas, como por ejemplo en Isaías 14, Ezequiel 28, el libro de Job, los Salmos, la Torre de Babel, el Faraón y la liberación del pueblo judío se Egipto, las exhortaciones proféticas y mucho más, en el Nuevo Testamento se aporta una mayor comprensión complementaria con el rol mesiánico, no sólo al nivel individual del “ser humano”, sino más específica, detallada y global. El drama cósmico está presente de principio a fin en el Tanaj, en el Zohar y en toda la enseñanza revelada de los sabios de Israel, en perfecta sintonía con el aporte obligado mesiánico del reino de los cielos que se revela en el nuevo testamento.
    Hago la aclaración, pues aunque ésta es necesaria para darle la importancia diferencial al nuevo testamento comparativamente con el Tanaj, sin embargo desde el mismo principio del Jumash (pentateuco) se nos indica el drama cósmico. Y que no se argumente maliciosa e infantilmente el típico razonamiento literal de que a la Torá no se le puede agregar, ni quitar una letra, para descalificar el nuevo testamento. Ello solo denota el nivel de prekinder que se infiere en dichas deducciones. Veamos pues cómo se insinúa lo dicho desde Génesis 1.1.
    La Biblia (Génesis 1:1) comienza con el famoso versículo: «En el principio creó Dios los cielos y la tierra». Luego continúa (Génesis 1:2) diciendo cómo la Tierra estaba en un estado de «tohu v’bohu» a menudo traducido como caos y vacío. Sin embargo, la Biblia nunca dice cómo se produjo este estado de tohu v’bohu/caos y vacío. Algunos pueden descartar esto como insignificante, sin embargo, no fue insignificante para el profeta bíblico posterior Isaías. El profeta escribió (Isaías 45:18), que la Tierra no fue creada en un estado de tohu/caos. Isaías 45:18 dice: «Porque así dice Adonai, el Creador de los cielos, que es Dios, el que formó la tierra y la hizo, él la afirmó; no en el caos fue creada, para ser habitada (fue) formada», Yo soy Dios, y no hay otro». El hebreo original dice: «Lo Tohu B’ra’ah», que se traduce como: «No en el caos fue creada». La siguiente frase en el hebreo original dice: «La’shevet Y’tza’ra», que se traduce como, «Para ser habitada fue formada”.
    Muchos simplemente leerán esta última sección de Isaías 45:18 como, «no en el caos fue creada, para ser habitada (fue) formada», como un sólo pensamiento en el contexto más amplio sobre la creación y la salvación. En este contexto, la frase simple y literal, «no en el caos fue creada» se pasa por alto e ignora. Pero no podemos ignorar una contradicción literal y abierta de Génesis 1:2. Si esta contradicción es así, entonces «En el principio, Dios creó los Cielos y la Tierra» (Génesis 1:1), y según Isaías 45:18, «no fue creada en el caos”, ¿cómo entonces la Tierra se encontró en caos en Génesis 1:2, «Y la Tierra era tohu/caos”. Algo debe haber sucedido entre los versículos uno y dos que la Biblia no registra. Si la Tierra no fue creada en tohu/caos, entonces, ¿cómo sucedió? Si Dios no lo creó de esta manera, ¿entonces el caos tuvo que venir de alguna parte, de algo y por alguna razón?
    Los Sabios de antaño abrieron su discurso con lo que parece una pregunta simple y benigna. Preguntaron: «¿Qué estaba haciendo Dios antes de crear los cielos y la tierra?» Su respuesta fue que antes de crear nuestro mundo, Dios estaba ocupado creando y destruyendo otros mundos. «El rabino Judah Simon dijo: «Que se haga la tarde” no está escrito aquí, sino ‘Y se hizo la tarde’; por lo tanto, sabemos que existió un orden de tiempo antes de esto». El rabino Abahu dijo: «Esto prueba que el Santo, bendito sea, siguió creando mundos y destruyéndolos hasta que creó este, y declaró: ‘Este Me agrada. Esos no Me agradaron’. Rabí Pinchas dijo: Esta es la razón de R. Abahu: ‘Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí, era muy bueno’ (Génesis 1:31). Esto Me agrada, pero aquellos no Me agradaron.” (Midrash Rabbah – Génesis 3:7).
    Al margen de las explicaciones e interpretaciones profundas factibles que de aquí se pueden extrapolar, se puede establecer escrituralmente que hubo otros “mundos” antes del nuestro. Pero, ¿qué significa exactamente esto? ¿Y qué pasó con ellos? ¿Estaban habitados estos mundos y, de ser así, qué les sucedió a sus habitantes? No hace falta decir que los Sabios de antaño tampoco se quedaron callados al respecto.
    Nuevamente, en su manera sutil, ocultaron profundas revelaciones en una historia aparentemente moralista. Los Sabios comenzaron citando algunos versos de los Salmos, «Él ha recordado Su pacto para siempre, la palabra que ordenó a mil generaciones, el pacto que hizo con Abraham, y su juramento a Isaac. Y lo confirmó a Jacob por ley, y a Israel por pacto perpetuo». (Salmos 105:8-10). Con base en las palabras peculiares, «la palabra que ordenó a mil generaciones», los Sabios preguntaron, ¿a qué «mil generaciones» se refiere el Salmo? Según la cronología bíblica, la Torá fue entregada a Moisés en el Monte Sinaí en la vigésima sexta (26ª) generación después de Adán. Entonces, ¿qué eran estas «mil generaciones»? Se contabilizan veintiséis “generaciones” desde la creación hasta el Sinaí, cuando se dio el pacto de Dios (la Torá), entonces, ¿qué pasó con las 974 generaciones restantes? Más aún… ¿Cuál es el significado exacto y oculto de la palabra “generaciones”? ¿Es acaso un conteo de 70 años solares nuestros? ¿Por qué la coincidencia del número 26 con la guematría del nombre de Adonai como tetragramaton?
    El Talmud (Hagigah 13b-14a) dice lo siguiente: «Rabí Shimon el Piadoso dijo: «Estas son las novecientas setenta y cuatro generaciones que se esforzaron por ser creadas antes de que el mundo fuera creado, pero no fueron creadas. El Santo, bendito sea, se levantó y los plantó en cada generación, y son ellos los insolentes de cada generación». Hay numerosos entendimientos e interpretaciones sobre estas «novecientas setenta y cuatro generaciones que se esforzaron por ser creadas antes de que el mundo fuera creado, pero no fueron creadas».
    Muchos de los Sabios de la antigüedad, maestros de la lengua hebrea, reconocieron que sólo porque estas generaciones no fueron «creadas», no significa que no fueron «formadas», o «hechas». Estos otros dos verbos hebreos (yetziráh, asiyáh) indican creaciones físicas reales, pero que no contienen un cierto elemento espiritual indicado por el verbo creación (beriáh). El significado de estos componentes espirituales en términos calificativos de buenos o malos, es asunto para ser examinado muy profundamente. No es algo para simplificar, pues aquí se esconde secretos de la misma cosmología de toda la realidad que nos rodea.
    Lo que podemos concluir de esto es que ciertamente hubo «cientos de generaciones» y de «personas» antes de que Adán caminara sobre la Tierra. ¡Y posiblemente debido a que eran de un origen espiritual más bajo, lo que hicieron y cómo vivieron convirtió la Tierra en caos y vacío! Este es el fundamento de las enseñanzas kabbalísticas de las civilizaciones preadámicas que gobernaron el mundo en la antigüedad. Más allá inclusive… ¿de qué se trata esta antigüedad? De esto he disertado muy ampliamente en mis artículos, blogs y libros. Hay una cosmología que es posible extrapolar a manera de decodificación con extenso fundamento. Pero no es el tema a desarrollar en este artículo particular.
    Sean como sean los detalles especulativos sobre nuestro pasado cósmico, algo que conviene entender y conocer, estos mismos pueblos humanos antiguos destruyeron su mundo, haciendo que Dios mirara hacia el tohu v’bohu (caos y vacío), que estas generaciones habían forjado, y comenzara la creación de nuevo, con un hombre espiritual superior, Adán. ¿Hombre antes que hombre? ¿Seres humanos antes de Adán? La Biblia deja la apertura para esta posibilidad.
    Los Sabios de antaño insinuaron claramente esto. Los antiguos kabbalistas revelaron en sus obras secretas que, de hecho, existían tales hombres. Y más aún, los kabbalistas revelan mucho sobre estos hombres, cuáles fueron sus obras y cuál fue su destino. Los antiguos kabbalistas incluso señalan que un remanente de estos humanos antiguos sobrevivió y fueron tomados bajo la protección Divina como recompensa por su rectitud. Los kabbalistas antiguos creen que los descendientes de los humanos antiguos todavía interactúan con nosotros, el hombre adámico, a quienes ven como sus hermanos y hermanas espirituales menores.
    Todas estas revelaciones son inspiradoras y misteriosas. En cuanto a la cantidad de ellos como verdad literal, ¿quién puede decirlo hoy? Sin embargo, descubrimos hallazgos arqueológicos en todo el mundo que parecen validar la presencia de seres humanos inteligentes miles de años antes de la cronología bíblica. Ahora podemos ver que nada de esto contradice la Biblia. Es importante para nosotros concluir que todavía hay muchos misterios en la Biblia y en nuestro mundo que aún no hemos resuelto. Sólo aquellos con ojos abiertos para ver y corazones abiertos para recibir revelarán las verdades ocultas que Dios ha puesto ahí para que las descubramos. Y precisamente de esto último es que se trata la exhortación específica. ¿Qué debemos ver y descubrir que es relevante para nuestra existencia?
    Primero que todo… Que hay fuerzas ocultas a nuestros ojos que nos manipulan, nos victimizan, nos engañan, nos esclavizan y tienen una agenda siniestra sobre nosotros. Que éstas mismas pertenecen a las tinieblas; que todavía ejercen el poder en nuestro mundo desde las sombras; que definen peligrosamente nuestro destino; que tienen un pasado cósmico en relación con nosotros; que este pasado es de caos y confusión; que los personajes no son imaginados por nosotros; que son extraterrestres; que también se les denomina demonios, ángeles caídos, huestes satánicas y que tienen gran poder sobre nuestro planeta y nosotros mismos.
    Muchos rabinos actuales conocidos, youtubers, ortodoxos, académicos respetables, maestros y guías espirituales dentro del pueblo judío, desestiman estas realidades y exhortaciones. Es más, incluso las descalifican. Les parecen enseñanzas intrascendentes, disociaciones de la Torá, temas extravagantes, realidades inexistentes, banalidades epicúreas, herejías, pérdida de tiempo, etc. No me lo estoy inventando, ni imaginando. Lo puede verificar usted mismo en las redes. Se piensa que la enseñanza de Torá se circunscribe a sus énfasis específicos talmúdicos y halájicos (valiosos sin duda alguna); a sus practicas religiosas (igualmente valiosas) y enseñanzas de refinamiento de las midot (rasgos de carácter), la ética, el musar, aspectos espirituales y quizás algunos otros temas (porque en el judaísmo y su práctica hay muchas facetas).
    También definen a la kabbalá sólo como conocimiento de Dios y su estructura y metodología de unificación, lo cual también es cierto… Pero se delatan en su incoherencia, al afirmar que lo dicho inmediatamente anterior está disociado o no tiene nada que ver con el entendimiento del mal y la necesidad de percatarse de lo que hasta el momento aquí he planteado. Y digo que es incoherencia, pues las mismas enseñanzas kabbalistas que enseñan todo lo valioso que los mismos rabinos argumentan como la naturaleza real de importancia de la Torá en adquisición y desarrollo de virtudes para la vida, es la misma enseñanza que al mismo tiempo identifica y explica la naturaleza y estructura de funcionamiento del mal, peligro e influencia sobre nosotros.
    Y esta es exactamente la referencia explícita en las citas kabbalistas de las realidades ocultas llamadas como entidades extraterrestres. No son sólo citas curiosas de los sabios antiguos que nada tienen que ver con nosotros, como afirman dichos rabinos, y por lo cual minimizan el tema sin comprometer su opinión con un sí o un no respecto a la “creencia” en la vida extraterrestre. Afirman que no es importante sintonizarse con dicho tema, ni investigarlo, pues nada aporta como estudio de Torá. Y esto es completamente falso. Es todo lo opuesto. Si fuese cierto, entonces dicha cosmología bíblica le sobra a la escritura revelada, y por lo tanto invalidaría toda la Torá, despojándola de su carácter divino e infinito en sabiduría integral creación al, haciéndola y reduciéndola a un texto más de enseñanza ética y cultural.
    Tendría que explicarse extensamente en otro artículo o estudio del asunto. Precisamente, estoque aquí afirmo, es parte de lo que significa el concepto de fariseísmo y concepción religiosa de vida en el mejor de los casos, en caminos de rectitud y virtud. El problema es que esta definición por sí sola NO es suficiente por ser utópica. La realidad sin el entendimiento de lo que hay más allá de nuestras percepciones físicas, no puede ser rectificada en su dimensión más interior y oculta, pues es ahí, donde reside el mal. Bueno… Como ya se dijo, es un tema mucho más complejo. La realidad debe ser diagnosticada en primera instancia. Sólo así puede hacerse la respectiva halajá (aplicar la jurisprudencia legislativa) de separación del bien del mal. Sin dicho conocimiento no se puede rechazar el mal explícitamente, y cualquier intento de rectificación en burbujas NO será real sino careta religiosa.
    Así que si se trata de diagnosticar la realidad y rechazar el mal explícitamente como punto de partida a todo nuestro trabajo de rectificación, hay que saber que todo el poder protagonista e importante a nivel global y nacional en cada país que vemos es corrupto y es testaferrato. Sin la certeza de este conocimiento y estructura del mal, usted será obligatoriamente participe del sistema inicuo y por lo tanto cómplice complaciente. Así usted se esconda en su burbuja. Todo protagonismo histórico en todas las posibles ramas de manifestación de actividad, desarrollo, política, conocimiento y reconocimiento tiene todos los visos de haber sido testaferrato controlado y agendado.
    Usted sólo debe calificar y sintonizarse en equivalencia de forma con la oscuridad para triunfar en esta vida asociado a la ilusión y testaferrato con que dichas huestes lo reclutan, y sin que usted mismo, ni si quiere se percate de ello. Y usted concluirá que usted es un genio muy hábil. Ja. Usted concluirá que triunfa en la vida, que “su diosito” lo quiere mucho, que la vida le sonríe, que su éxito se debe a sus sacrificios y esfuerzos exclusivamente, que todo lo que usted ve y concluye con su particular lente es la confirmación de su visión de la vida.
    Usted se entronizará como maestro en sus conclusiones. Y será cierto para usted, como lo es para todos sin excepción alguna. Cada uno de acuerdo a su específica y particular equivalencia de forma con lo divino o con lo infernal; con lo superior o con lo inferior; con el conocimiento de Dios o sin el mismo; con entendimiento o sin éste; con proactividad y sumisión a lo bueno o rebeldía y adhesión a lo malo, etc, etc. No entenderá esto que digo sin el concurso del conocimiento de la Torá. El hecho es que las agendas contra el judaísmo y el judío se dan en todo tipo de frentes. Es la misma agenda de las huestes del mal queriendo infiltrarse en los reinos de la kedushá (santidad), para usurpar la autoridad divina de Dios; para robar la vida y la vitalidad que sólo es posible provenir de los mundos superiores. Es la agenda muy antigua oscura de falsificar toda la obra del Creador, de boicotear la infinita sabiduría de Dios con la versión opuesta del mal y entronizarse como soberano absoluto.
    La descripción de dicha agenda satánica, siendo estructura espejo matrix inversa por misma definición divina de los propósitos de la creación de Dios, siendo estructura para garantizar el cumplimiento de la justicia en el libre albedrío y ejecución del plan divino, bien puede ser infinita. La misma revelación en la Torá así lo define y advierte de muchas formas codificadas y expresas. Ahora bien, lo inmediatamente anterior dicho NO es la predefinición original en la mente divina como estructura propósito por la cual lograr los objetivos de Dios para con el “hombre”, sus huestes y sus criaturas a través de su Creación… Es decir, el propósito de otorgar y compartir su bondad infinita y beneficencia.
    Se hace esta última aclaración, pues hay que saber, que a pesar que todas las predefiniciones de diseño estructurales al infinito se dieron en el “Reshit” (según revelan los kabbalistas y textos sagrados como el Zohar) para ajustar con infinita sabiduría en el tiempo métodos correctivos al devenir existencial, según el libre albedrío otorgado al “hombre” y la creación, lo que vivimos o experimentamos actualmente es consecuencia de una historia y conflicto cósmico muy complejo, y que sin el concurso de la revelación divina a través del estudio de la Torá, nos es imposible conocer.
    La kabbalá verdadera establece que toda expresión de acción, emoción, sensación, producción, habla, etc, hasta el infinito, fue predefinida en el Reshit. Todo poema, todo libro, todo pensamiento, toda desviación, toda provisión, toda posibilidad, toda la infinita gama probabilística interactiva de manifestación(si es que eso fuese posible imaginar, lo cual es imposible), de cada ser, cada criatura en el infinito cosmos, tanto a nivel micro, como macro, ya fue previsto anticipadamente. Concepto éste, igualmente incomprensible en nuestra imposibilidad de comprensión del tiempo.
    No obstante, las herramientas de aproximación al entendimiento si las tenemos… También ya fueron predefinidas en el Reshit. Depende de nosotros extraerlas de ahí, pues lo único que NO fue predefinido es el “libre albedrío”, de donde proviene toda la jurisprudencia, o ley de aplicación en justicia y verdad de la existencia. Todo se predefinió como herramienta para el otorgamiento del regalo de la verdadera libertad (en los términos del Creador y NO en los nuestros), excepto nuestra responsabilidad de vida para aceptarla.
    Ver texto completo
    https://toraverdadyrealidad.wordpress.com/2023/08/08/salvacion-y-dualidad-9-2/
    David Saportas Liévano
    1 hr 46 min
  • JUAN EL BAUTISTA Y TRASCENDENCIA DE ENTENDIMIENTO
    Antes de abordar el tema aquí propuesto con referencia al significado de Juan el Bautista en los misterios de los textos neotestamentarios, tal que se correlacionen integralmente con todos los contextos que hacen de la Torá y la revelación del reino de los cielos un solo cuerpo, se recomienda leer o estudiar los anteriores artículos de esta serie de interpretaciones mesiánicas y conectar las mismas unas con otras. Así mismo se harán algunas disertaciones previas como introducción.
    Desde nuestra perspectiva terrenal o más bien habitual de existencia, es común pensar en el concepto de la "iluminación" como evidencia de estado de trascendencia del ser. Esto puede ser cierto o quizás no sea tan exacto. Sería falso si se interpretase como una habilidad desarrollada mediante entrenamiento, esfuerzo y compromiso. Si se dejase sólo o exclusivamente en ese nivel, no habría trascendencia y sería no más que perfeccionamiento (en caso que sea un fruto "benigno") de efectividad corporal. De hecho es la misma propuesta en el otro lado de la moneda de las huestes satánicas y sus utopías humanistas y "excelencias" de superioridad a través de prótesis técnicas y nuestra mezcla interna con la inteligencia artificial, tal cual se profetiza en la biblia en el libro de Daniel cuando se refiere al cuarto reino de los últimos días.
    Daniel 2.42-43. Y por ser los dedos de los pies en parte de hierro y en parte de barro cocido, el reino será en parte fuerte, y en parte frágil. Y de lo que viste hierro mezclado con barro, ellos se mezclarán con la simiente de los hombres: pero no se unirán el uno con el otro, como no se mezcla el hierro con el barro.
    Generalmente quien tiene aspiraciones de trascendencia o de superación busca mejorarse. Algunos interpretan lo anterior como la búsqueda de la iluminación. Algunos creen que es el nirvana o éxtasis metafísicos. Otros lo identifican con sus aspiraciones materialistas depredativas con búsquedas de poder. También están aquellos que buscan una supuesta iluminación con objetivos humanistas, intelectuales, ególatras, búsqueda del conocimiento y mucho más. Sea como sea... ¿Se Quiere iluminar? ¡Entonces expanda su mente! Expandir la mente es un prerrequisito sin duda alguna. Pero la pregunta clave es... ¿Es el objetivo final?
    En términos benignos, la "iluminación" real se produce cuando encendemos las "luces" dentro de la mente y aportamos claridad al proceso de pensamiento. Encender las luces cerebrales internas no es un evento, sino un proceso. ¿Quiere ser iluminado, realmente iluminado? Entonces hay que cultivar la mente. Aprenda formas de pensamiento críticas y analíticas. Es este tipo de pensamiento analítico penetrante lo que puede liberar la mente de las creencias delirantes. Pero hay que saber que este es solo el primer paso... Y es un gran paso.
    Por otro lado, muchos piensan que la iluminación se produce solo como resultado de una retirada de la mente de las observaciones externas. Es decir, estos mismos concluyen lograrán la "iluminación" exclusivamente a través de la meditación. La meditación ayuda y proporciona también información; pero las ideas, en sí mismas, son como sueños u obras de arte; Están sujetas a interpretaciones interminables. Hay muchas técnicas de meditación; y también hay las técnicas kabbalistas de las mismas. Estas permiten llegar a niveles donde otros tipos de técnicas o métodos no llegan. Sin embargo, los verdaderamente "iluminados" saben que esto no es completamente la verdad.
    Muchos piensan que el racionalismo se basa exclusivamente en observaciones externas, sin ninguna entrada interna e intuitiva de adición. Esto también está equivocado. Durante miles de años, se ha conocido y apreciado el valor del pensamiento analítico por los mejores pensadores y místicos antiguos. La kabbalá filosófica se llama misticismo con mayor frecuencia, pero esto realmente no es así. El estudio talmúdico a menudo se considera la antítesis del misticismo, pero esto tampoco es así. Cuando llegamos a definir correctamente términos como el racionalismo y el misticismo, descubrimos que el gran abismo que algunos piensan que separan a los dos es realmente más como una línea delgada. La intuición y la espiritualidad, sin la forma y el contexto adecuados, flotan alrededor de la mente en la mente, lo que lo lleva a uno a todo tipo de fragmentaciones mentales y emocionales del mundo real. Esto nunca es bueno.
    El racionalismo cuando se define como "todo lo que existe es lo que se ve, y no más", es ciego a lo que existe, y más aún está fuera del sitio. Por lo general, quien abraza esta definición pervertida de racionalismo también abarca el miedo a la exploración. Por lo tanto, esta perspectiva limitada no es racional en absoluto; por el contrario, es la definición de lo irracional. Igualmente no es bueno. La intuición al final debe inspirar y confirmar el intelecto. Los dos juntos forman el todo. Este es el antiguo secreto conocido por los maestros de todas las culturas antiguas y escuelas de todo el mundo. Uno debe tomar el mensaje, "levantarse y poseerlo".
    Se debe aprender a pensar; no qué pensar. Esto significa en términos kabbalistas qué Hokhmá entra en Bináh y lo penetra como esperma que penetra el huevo. Una vez que el intelecto (Bináh) está adecuadamente "fertilizado" por la intuición interna (Hokhmá), los dos trabajan juntos para formar conocimiento completo y preciso (Da'at). Este es el "triángulo sagrado" de la mente. En la kabbalá, esto se llama Yihud Habad. Compare con el entrenamiento con pesas en un gimnasio. Solo se necesitan unos momentos para aprender los ejercicios. Se necesitan meses de trabajo duro para realizar esos ejercicios que llevan a que uno se vuelva grande y fuerte. Así como se sabe que hay que entrenar los músculos del cuerpo para tener fortaleza, también se debería hacer con el músculo de la mente. La mente hay que construirla para avanzar a otras realidades. Construir la mente es alcanzar la iluminación según la creencia en este mundo. Y de nuevo la pregunta... ¿Es la meta alcanzada? Respuesta: NO la es. No es la meta... Es el principio.
    La mente humana es una creación maravillosa que es capaz de muchos tipos diferentes de funciones mentales. Solo cuando la mente se usa en su totalidad se descubren las verdades del mundo externo y del mundo interno. Las verdades se descubren tanto dentro de la mente como fuera del mundo. Esta es una de las lecciones básicas de la kabbalá verdadera, y uno de los secretos subyacentes a la enseñanza kabbalista sobre el Mohín (cerebro) sefirótico. Pero hay que decir que esto NO lo es todo y que hay más... Mucho más y que viene de realidades que no sólo no conocemos, y que adicional a cualquier procedimiento y entrenamiento prerrequisito y obligatorio, solo se recibe por sumisión a un conocimiento y un deseo de sintonía divino único.
    Los religiosos al igual que los místicos también buscan su iluminación. Y se apoyan con versículos bíblicos. Por ejemplo: Deuteronomio 1:21... Mira, Adonai tu Dios te ha entregado la tierra; sube y toma posesión de ella, como Adonai el Dios de tus padres te ha dicho; no temas y no seas pequeño.
    Se asume la tarea de forma religiosa de muchas maneras. El espectro interpretativo de la biblia da para todo. Y de aquí precisamente la necesidad de hacer el comentario respectivo interpretativo que se propone a través de las escrituras neotestamentarias en la figura revelada de Juan el Bautista. Veamos entonces de qué se trata y la relación con todo lo anterior expuesto.
    Hay un extraño comentario de Mashiaj acerca del reino de los Cielos y que debe tomarse con relación a Juan el Bautista. Dice que al reino de los cielos se hace fuerza, se toma por la violencia, y que los valientes lo arrebatan. Conviene atar todo este suceso conforme aparece en Mateo 11. 2-14:
    "Y oyendo Juan en la prisión los hechos de Mashiaj, le envió dos de sus discípulos, diciendo: ¿Eres tú aquel que había de venir, o esperaremos otros? Y respondiendo Yeshua les dijo: Id y haced saber a Juan las cosas que oís y veis: los ciegos ven, y los cojos andan; los leprosos son limpiados, y los sordos oyen; los muertos son resucitados y a los pobres es anunciado el evangelio. Y bienaventurado es el que no fuera escandalizado en mí. E idos ellos, comenzó Yeshua a decir de Juan a las gentes: ¿Qué salisteis a ver al desierto? ¿Una caña que es meneada del viento? Mas ¿qué salisteis a ver? ¿Un hombre cubierto de delicados vestidos? He aquí, los que traen vestidos delicados, en las casas de los reyes están. Mas ¿qué salisteis a ver? ¿Un profeta? También os digo, y más que profeta. Porque éste es de quien está escrito: He aquí, yo envío mi mensajero delante de tu faz, que aparejará tu camino delante de ti. De cierto os digo que no se levantó entre los que nacen de mujeres otro mayor que Juan el Bautista; mas el que es el más pequeño en el reino de los cielos, mayor es que él. Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, al reino de los cielos se hace fuerza, y los valientes lo arrebatan. Porque todos los profetas y la ley hasta Juan profetizaron. Y si queréis recibir, él es aquel Elías que había de venir."
    Como siempre, cada palabra, tanto de la Torá escrita, como de las escrituras neotestamentarias, cada contexto, cada escena, cada personaje, etc, esconde profundos significados a ser develados. Juan pregunta desde la prisión. Esto por supuesto NO es un dato histórico o narrativo de relleno. Yeshua a su vez también pregunta sobre quienes van al desierto a ver a Juan. Es claro que debe haber una correlación entre las palabras prisión y desierto. Es claro que con estas dos palabras se quiere dar a entender algo más que los significados literales. Juan está en prisión significando un estado no sólo físico, sino del alma. Igualmente quienes buscan el mensaje de Juan lo buscan y encuentran en el desierto, significando la naturaleza árida de dicho hábitat. Tanto el estado individual personal interpretado, de acuerdo a la descripción, como el hábitat desértico, representan esa meta ilusoria de liberación señalada en la introducción de este artículo, y que pensamos es la "iluminación". Es lo que se va a demostrar a continuación desmenuzando este solo pasaje bíblico.
    https://toraverdadyrealidad.wordpress.com/2023/07/25/interpretaciones-mesianicas-5/
    David Saportas Liévano
    41 min
  • Salvación y Dualidad - Parte 8. Obediencia, Misericordia y Distorsión Cristiana.
    Salvación y Dualidad - Parte 8. Obediencia, Misericordia y Distorsión Cristiana.
    Hay numerosas verdades muy importantes que siempre nos rodean. Podemos observarlas y aprender de ellas en cada momento. Sin embargo, no las notamos; no porque nos falte inteligencia en principio, sino más bien porque nos falta el interés y el deseo de aprender. La falta de interés, por otro lado, debido a nuestra desidia, sí se convertirá en la causa de pérdida de nuestra inteligencia, en una operación de bucle de retroalimentación continua de causa – efecto, que cada vez, no sólo nos vuelve más brutos, sino más poseídos con paradigmas de error y confusión que se asocian a la mentira y el mal. La desidia conduce a la ignorancia y a la maldad. Ese camino es una realidad que debe evitarse. Es el énfasis del artículo anterior de exhortación en la parte 7 de esta serie. Esencialmente, nos hemos convertido en criaturas perezosas. Sólo nos interesa la búsqueda del entretenimiento y el estímulo del momento; interesarse y mucho menos preocuparse por cualquier cosa que requiera tiempo y esfuerzo para adquirir adecuadamente algo diferente, sólo sucede por ambición ególatra o por necesidad de supervivencia. Nos aburrimos y distraemos muy rápidamente.
    ¡Distracciones! Esta sola palabra debería resumir para nosotros las tentaciones del mal. Aquello que nos impide recibir un mayor bien puede, de hecho, definirse como mal. Y por favor… No distorsione el significado de “bien mayor” con ambiciones de corrupción, cuyo significado más preciso se relaciona con beneficio de transacción materialista. “Nadie da puntada sin dedal” (dice el proverbio popular). Y así, para nosotros hoy, las distracciones son el mayor mal. ¡Pero esto es así sólo porque lo permitimos! ¿Está listo para desconectarse de lo intrascendente y sus vanas aspiraciones? ¡No, no está listo! Que así sea, y Matrix continúa... ¡Lo sé! Le gustan las palabras que sean edificantes, dulces, positivas y agradables y, por supuesto, más entretenidas. ¡No! Aquí no. Este artículo es para desbaratar las preconcepciones facilistas deseadas; para exponer las mentiras doctrinales cristianas y al “deseado de las naciones” con todas sus implicaciones y falsedades.
    Para entrar directamente en el tema, se recuerda que el análisis que se propone a continuación es continuación especialmente de la parte 6 de esta serie, en donde se inició el análisis del texto neotestamentario de Romanos que se cita seguidamente.
    Romanos 11.25-32... Que ha acontecido a Israel endurecimiento en parte, hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles; y luego todo Israel será salvo, como está escrito: Vendrá de Sion el Libertador que apartará de Jacob la impiedad. Y este será mi pacto con ellos, cuando yo quite sus pecados. Así que en cuanto al evangelio, son enemigos por causa de vosotros; pero en cuanto a la elección, son amados por causa de los padres. Porque irrevocables son los dones y el llamamiento de Dios. Pues como vosotros también en otro tiempo erais desobedientes a Dios, pero ahora habéis alcanzado misericordia por la desobediencia de ellos, así también estos ahora han sido desobedientes, para que por la misericordia concedida a vosotros, ellos también alcancen misericordia. Porque Dios sujetó a todos en desobediencia, para tener misericordia de todos.... Hasta aquí las citas bíblicas.
    Dice en estos versículos de Romanos 11 que los gentiles antes eran desobedientes (o sea que ahora son obedientes), y que alcanzan misericordia por la desobediencia de otros. No dice que alcanzan misericordia por obediencia, sino por desobediencia de los judíos. Se supone que desde entonces los gentiles por gracia son obedientes y ello debería ser promesa cumplida. De ahora en adelante los gentiles deberían ser siempre obedientes. Esos otros (los judíos) ahora son desobedientes, dando a entender que antes sí eran obedientes, para que reciban misericordia aquellos que eran desobedientes (los gentiles), y así debido a la misericordia que ellos reciben, estos otros (judíos que ahora son desobedientes), también reciban misericordia, pues antes, aun siendo obedientes, no podían recibir misericordia.
    Como quien dice... Ni obedeciendo se puede recibir la misericordia de Dios; o lo que es lo mismo, ni obedeciendo se agrada a Dios. Los judíos serán desobedientes hasta que entre la plenitud de los gentiles en la obediencia y misericordia (supongo). Según esto los judíos son hasta hoy desobedientes con excepción de unos cuantos (endurecimiento de Israel en parte). Esto dicho es una forma reinterpretativa de los versículos bíblicos en buena lógica superficial inicial. No me lo estoy inventando. Es literalmente lo escrito.
    Parece un trabalenguas la forma en que yo lo redacto. Y también en la forma como los versículos bíblicos lo expresan. ¿Qué necesidad hay de expresarlo así, cuando al final se expresa mucho más claramente?... Porque Dios sujetó a todos en desobediencia, para tener misericordia de todos. ¿Por qué? Pareciese que Dios nos quiere hacer sentir culpables, para que luego a través del perdón que se nos otorgue, seamos agradecidos. Eso significaría entonces que antes NO éramos agradecidos. Ni siquiera obedeciendo. Obedecer NO basta, según se colige de estas asociaciones deductivas. ¿Será así? ¿Es esta interpretación una posible explicación a las consecuencias del "pan de la vergüenza" que mencionan los kabbalistas?
    Nada parecido a mis conclusiones recién anotadas han sido jamás propuestas por las doctrinas cristianas. De ahí sólo han surgido conclusiones simples que han deformado la esencia de la Torá en su integridad. Bueno... ¿Qué decir de todas las distorsiones que se han derivado en las doctrinas cristianas de estos versículos de Romanos 11? Pero no sólo de estos versículos. La misma tendencia y evidencia de distorsión dispensacionalista se ve en todos y cada versículo bíblico que convenientemente los cristianos han usado a conveniencia, ya sea ingenua o maliciosamente. Yo diría que maliciosamente, pues siempre se ignora lo que contradiga sus afirmaciones o confirme sus mentiras.
    Es decir todo lo que ratifique la escogencia divina a Israel, los judíos, la Torá y el cumplimiento de las promesas de Dios. La mala fe de los cristianos en este sentido es más que explícita. Digo que es mala fe, porque la simpleza deductiva jamás se ha cuestionado por ellos en evidencia de conveniencia interpretativa. Y yo pregunto... ¿Es lo mismo mala fe de conveniencia que error, desidia, ignorancia e incoherencia? Sea como sea, la irracionalidad en la superficie siempre es evidente. No es exclusividad cristiana por supuesto. La irracionalidad, sedicia y difamación humanista sobre la biblia y los judíos es mucho peor y digna de premio nobel al prejuicio, osadía e ignorancia.
    Veamos estos versículos un poco más en detalle. La palabra "desobediente" se repite continuamente y es el núcleo de la explicación. Toda la idea gira en torno a la obediencia o desobediencia. ¿Qué implica la palabra obediencia o la ausencia de ella? Se habla de obras y mandamientos... Se es obediente cuando se cumple una orden mediante una acción, una orden. Amores son acciones y no buenas razones, dice el dicho popular. Las acciones son obras. Obediencia implica mandato y cumplimiento del mismo. La ejecución o consumación de la orden se verifica en una acción. Y una acción es una obra. Así que todo el asunto referido a obediencia o desobediencia se trata de obras y mandamientos. Pero no son obras, ni mandamientos como la imaginación e ignorancia secular y cristiana distorsiona e interpreta con sus propios parámetros y sistemas corruptos de medida. Son obras y mandamientos según medidas y entendimiento divino; es decir conexiones a la vida eterna.
    Todo esto contradice se argumente con estos versículos los postulados de escogencia de un nuevo Israel bajo la gracia, como lo dictan las doctrinas dispensacionalistas cristianas. Según podría deducirse en lógica primaria acorde a las citas, los gentiles al alcanzar misericordia debido a la desobediencia de los judíos, entonces ahora ellos son los obedientes. Por eso serían especiales a los ojos de Dios. Debería deducirse lo anterior... Dios quiere que los gentiles sean obedientes con sus decretos y mandamientos. La misma Torá así lo confirma ya que supuestamente Dios NO cambia su Torá (aunque los cristianos digan lo contrario).
    Se dice en la Torá:
    Deuteronomio 10:12... Ahora pues, Israel, ¿qué es lo que el Señor tu Dios quiere de ti sino que escuches cuidadosamente todo lo que te dice y obedezcas por tu bien los mandamientos que te doy en este día, y que lo ames y le sirvas con toda tu mente y todo tu ser?
    Y se dice también en el nuevo testamento:
    Juan 14:21... El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ese es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él.
    Apenas dos menciones de muchas más que podrían citarse.
    Dios quiere que los gentiles sean obedientes, haciendo a la Torá coherente de principio a fin con el asunto de sus ordenanzas. Pero al mismo tiempo, Dios NO quiere ahora que los judíos sean obedientes, haciendo incoherente sus mismos decretos iniciales dados a Israel. Dios cambió... Y cambió de pueblo. Ahora los escogidos son los cristianos. Y éstos deben ahora obedecer. O sea, que la supuesta gracia no excluye que ellos cumplan mandamientos. Esa sería una deducción lógica y con fundamento.
    Y como dije... Entonces se supondría que ahora los cristianos son los que cumplen mandamientos y hacen todo lo que los buenos judíos obedientes antes hacían, pero que por algún motivo no explícito en el texto bíblico específico referenciado, ahora a Dios le desagradan. Por otro lado, también se puede concluir que ahora los "judíos infieles" (según los cristianos) y desde entonces estarían justificados en no obedecer, pues es decreto de Dios. ¿Qué es lo que vemos al respecto ahora y desde entonces? ¿Quiénes obedecen y quienes desobedecen? Pues al parecer Dios no tiene ni autoridad, ni poder en sus designios, pues lo que se ve desde entonces es todo lo contrario. Los judíos obedecen y los cristianos hacen los que les da la gana, pues están bajo la gracia. ¿O será que estamos, y desde entonces, interpretando mal?
    Cuando digo como conclusión primaria que Dios no tiene poder, ni autoridad en sus designios, lo digo en el sentido mismo que las doctrinas cristianas han querido presentar a Dios mismo y al nuevo pacto (según ellos el cumplimiento de promesas de Dios en Jeremías 31-33). Es decir, un evento bajo poder y designio sobrenatural directo de Dios, y que según dicha interpretación sobre la promesa de un nuevo pacto escrito en el corazón (de los cristianos, por supuesto) daría garantía del fruto de perfección en obras y demás, y que la misma irracionalidad cristiana descalifica como obediencia.
    Claro... Las obras que dicen ellos (los cristianos) son las obras que los judíos nunca cumplieron, ni ejecutaron al cuidar al huérfano, a la viuda, al necesitado, visitar a los enfermos, etc. La religión de la "iglesia"... Con ello basta. Y desde hace dos mil años vivimos en el paraíso terrenal. Ja. ¿Como no? En ese sentido es que hago mi afirmación... Deberíamos vivir en el paraíso. ¿Es acaso lo que se ve con el testimonio del cristianismo? Respuesta... Definitivamente NO y nunca se ha visto. Sólo queda entonces concluir que Dios allí falló en su promesa de cumplimiento sobrenatural.
    Todo está mal con estas interpretaciones dispensacionalistas, cualquiera que sea su versión interpretativa. Porque hay muchas que se predican, desde las maliciosas con odio al judío, hasta aquellas que hipócritamente con ignorancia y simpleza agendada, nada lógico cuestionan, afirmando que al final Dios acepta de nuevo a los judíos haciendo un solo pueblo con los cristianos. El problema con esta última y popular conclusión, es que deja innumerables baches incoherentes sin conciliación y haciendo a Dios mismo mentiroso y absurdo. No se confunda... Es la conclusión que debería derivarse de las doctrinas dispensacionalistas cristianas. Es la conclusión que proponen los cristianos… A ellos les importa mucho el “kabod” (honor) de Dios. Ja… O por lo menos el de Jesucristo, sin que siquiera les importe que él mismo confirma que sólo hace la voluntad del Padre y que el Padre es Mayor. La verdad es que les importa un chorizo.
    Pero de ser así, la incoherencia o absurdo propuesto por las conclusiones derivadas de dicha doctrina cristiana, no sólo falló Dios, sino también los "santos elegidos" cristianos. Todo el plan de Dios entonces fracasó (por lo menos los últimos dos mil años). Que los cristianos fallen no sería blasfemia, a no ser que se le otorgue a la promesa divina del nuevo pacto la interpretación cristiana (que Dios abolió todo mágicamente renunciando a todo Su plan creacional). Es blasfemia porque entonces Dios falla por donde se miren todas estas incoherencias. Esto implica que debe haber un error de interpretación por lo menos. O que definitivamente la teoría del reemplazo sea lo que verdaderamente es... Falsedad y agenda de engaño (satánico digo yo).
    ¿Puede fallar Dios en sus designios? ¿Qué otras alternativas de conciliación o interpretación se pueden explorar? ¿Lo dejamos ahí en la incoherencia dogmática para evitarnos el problema de pensar y asociarnos a la búsqueda de la verdad? ¿Lo dejamos ahí en dichos niveles de corrupción? Los cristianos por supuesto que tienen justificación, objeción y respuestas a lo dicho. No por ello son acertadas. Hace parte de la incoherencia que nos asalta por todos lados. ¿Qué dicen al respecto? Todo lo que dicen es muy fragante, tal cual siempre sucede con las semánticas de engaño. Las seducciones y encantamientos de común se presentan con palabras dulces, convincentes, sugestivas, fascinantes y atractivas.
    La mentira y la maldad en este mundo lunar, continuamente se presenta así. Es el mismo conjuro y cautivación de un depredador tratando de convencer a un niño para que acepte droga. Suena extrema la comparación, sin embargo cuando se logra alcanzar discernimiento para diferenciar el bien del mal (con todo lo infinito que es posible asociar a ello), se percibe que dicha comparación no es tan exagerada. Obviamente el espectro de matices de contraste y parangón es infinito, como las mismas posibilidades de eventos de existencia y experiencia. Todas las justificaciones cristianas a la distorsión son eso… Distorsión e irracionalidad en el mejor de los casos; pues realmente es mucho más que eso. Es agenda muy sutil en apariencia. Sin embargo, el conocimiento de la Torá y la mínima inteligencia honesta demuestra que en verdad no son ni siquiera sutilezas de error, sino algo más aberrante. Es lo que se va a demostrar en este artículo y subsiguientes.
    No porque se escuche a cristianos en sus múltiples facetas predicando la “palabra de Dios” (pues no la predican realmente), alabando a Cristo, expulsando demonios, haciendo advertencias sentidas en contra de las trampas satánicas que nos rodean, afirmando que el espíritu santo mora en ellos y les da revelación; no por verificar apariencias de frutos de obras lunares; no por observar en apariencia vivencias superficialmente separadas de la maldad circundante y mucho más que podría citarse a esos niveles, se debe concluir que es manifestación de la verdad de la Torá y de avales del reino de Dios. El cristianismo NO predica la verdad de la Torá… Predican una falsificación. Y ni siquiera es mi opinión o conclusión.
    Si usted revisa todos mis artículos y blogs (también en mis libros si los pide), verificará que adjunto extensa disertación demostrativa, que la mayoría (sino todos), considerarán religión y palabrería de pérdida de tiempo precioso que bien podría usarse en distracciones. Jeje. Así que no lo digo yo… Verifique quién lo dice. No se ofenda con mis palabras... Más bien oféndase con quien profirió palabra de Dios, como la que dejo a continuación de boca del profeta Jeremías. No son mis palabras. Concluya usted mismo quien tendrá la razón y quien cumplirá sus designios. Seguramente usted ¿No es cierto?
    Jeremías 23:9-20… A causa de los profetas mi corazón está quebrantado dentro de mí, todos mis huesos tiemblan; estoy como un ebrio, y como hombre a quien dominó el vino, delante de Adonai, y delante de sus santas palabras. Porque la tierra está llena de adúlteros; a causa de la maldición la tierra está desierta; los pastizales del desierto se secaron; la carrera de ellos fue mala, y su valentía no es recta. Porque tanto el profeta como el sacerdote son impíos; aun en mi casa hallé su maldad, dice Adonai. Por tanto, su camino será como resbaladeros en oscuridad; serán empujados y caerán en él; porque yo traeré mal sobre ellos en el año de su castigo, dice Adonai. En los profetas de Samaria he visto desatinos; profetizaban en nombre de Baal, e hicieron errar a mi pueblo de Israel. Y en los profetas de Jerusalén he visto torpezas; cometían adulterios, y andaban en mentiras, y fortalecían las manos de los malos, para que ninguno se convirtiese de su maldad; me fueron todos ellos como Sodoma, y sus moradores como Gomorra.
    Por tanto, así ha dicho Adonai de los ejércitos contra aquellos profetas: He aquí que yo les hago comer ajenjos, y les haré beber agua de hiel; porque de los profetas de Jerusalén salió la hipocresía sobre toda la tierra. Así ha dicho Adonai de los ejércitos: No escuchéis las palabras de los profetas que os profetizan; os alimentan con vanas esperanzas; hablan visión de su propio corazón, no de la boca de Adonai. Dicen atrevidamente a los que me irritan: Adonai dijo: Paz tendréis; y a cualquiera que anda tras la obstinación de su corazón, dicen: No vendrá mal sobre vosotros. Porque ¿quién estuvo en el secreto de Adonai, y vio, y oyó su palabra? ¿Quién estuvo atento a su palabra, y la oyó? He aquí que la tempestad de Adonai saldrá con furor; y la tempestad que está preparada caerá sobre la cabeza de los malos. No se apartará el furor de Adonai hasta que lo haya hecho, y hasta que haya cumplido los pensamientos de su corazón, en los postreros días lo entenderéis cumplidamente.
    Hasta aquí los versículos del libro de Jeremías. Las palabras proféticas son palabras de Torá. Son palabra de Dios (como dicen en la iglesia, ja). No son narraciones históricas en sus significados como planos de la creación, aunque sí se correspondan en sus interpretaciones literales con eventos acontecidos. Eso hace parte de las estructuras software y hardware de requisitos de manifestación física. La Torá se podría asociar al software espiritual de la vida, entre más aspectos. De esta manera, la Torá vive en su totalidad en cada ser, en cada manifestación. Todo se define en las “proporciones” de definiciones de la Torá que cada cual tenga en su interior. Así se tiene internamente en nuestro interior como potenciales seres humanos, a todos los personajes bíblicos; en mayor o menor proporción; con asociación al bien o al mal; con semejanza al mesías de Israel o al mismo anticristo; con identificación al verdadero mesías o a su equivalente opuesto exacto como “Najash” (serpiente).
    Lo que aquí digo NO es mi conclusión exclusivamente. Esto es conocimiento kabbalista que procede de la misma Torá (como debe ser y no podría ser de otra manera). Es la "locura" que la hipnosis lunar NO permite discernir y por lo cual nuestra percepción de la realidad es ilusión, mentira y profundamente infantil, por no decir subnormal y petulante. No entendemos nada de nada en realidad y creemos que lo entendemos todo. Ja. Aunque nadie o muy pocos conozcan la referencia siguiente, no obstante la traigo presente como mención de paso ilustrativa y de resalte, para que no se piense que estas afirmaciones vienen de la nebulosa. Los 82 libros del gran kabbalista Friedrich Weinreb nos ilustra extensamente sobre todos estos secretos de sabiduría sublime celestial. Aunque dudo que alguien sepa de qué estoy hablando, ni mucho menos entienda media página de uno solo de sus libros, en caso que lo consigan. Sólo muy pocos.
    En nuestro interior están todos los arquetipos espirituales. Por eso tuvieron que venir a la existencia todos los personajes o protagonistas bíblicos (tanto buenos como malos); por eso todas las narrativas históricas tuvieron que ser vividas y experimentadas en la realidad física; por eso cada narración, cada personaje, cada detalle histórico, geográfico, cada evento en apariencia casual, cada acontecimiento, cada dato, cada nombre, cada edad registrada, cada letra, cada secuencia, cada “coma”, cada yud (la letra más pequeña del alfabeto hebreo), etc, etc, es software multidimensional exacto que se replica siempre y a cada instante en todos los tiempos, como planos de manifestación de todo y de todas la vidas que vengan a la existencia. Todo detalle se entiende con la infinita sabiduría que se esconde en toda esta codificación. Y se esconde en nosotros, en nuestras almas… Y por ello todo es posible verlo con nuestros ojos, sentirlo y vivirlo. Se vivirá con influencia del mal y la oscuridad o con su opuesto en el lado del bien y la luz.
    Todos los infinitos matices entre los dos opuestos, con todas sus posibles combinaciones de arquetipos se manifestarán en cada criatura acorde definiciones que se establecieron en el “Reshit” antes de los tiempos. Eso que los cristianos desprecian y llaman ley con desdén. Este es el significado de la equivalencia de forma con la exhortación del mismo Mesías de Israel al decir, “escudriñad las escrituras, porque en ellas hallarán la vida eterna”; también cuando dijo lo mismo señalando, “porque ellas hablan de mí”. La equivalencia de forma con la mente de Mashiaj es la cúspide de transformación personal y conexión solar. Es la equivalencia con lo más alto de comprensión y por ello de vivencia y esencia de la sabiduría de la Torá. En ese momento se es una Torá viviente, tal cual como lo son los sabios de Israel; tal cual es la máxima definición de Dios mismo. El objetivo de bendición de los planos creacionales, la Torá, la palabra viviente, Dios mismo, se cumple y se internaliza en la persona que lo alcanza. Depende de uno conectar con la bendición o la maldición de la Torá. Pero NO porque la Torá sea maldición como dicen los cristianos. Ja. El sistema operativo de lo que hemos sido, somos y seremos está en todos los personajes, narrativas, vestiduras y detalles de la Torá.
    En nosotros viven los verdaderos y los falsos profetas. Los que se asocian a genéticas de un lado u otro; las genéticas y características (en mayor o menor medida) de Judá, de Israel, de Samaria, de Egipto, de los hijos de Ismael, de Edom, de los pueblos, de demonios, de ángeles y mucho más. Tenemos nuestra equivalencia de forma arquetípica con los sacerdotes del templo sagrado y de los paganos, con los cohanim, con la tribu de Leví y las doce de Israel, con los jueces, con los idolatras, con cananeos (a los cuales usted debe desalojar), con amalek (a cuya descendencia usted debe matar), con jebuseos, con los amorreos, con los gigantes, con los erev rav, con el Satán, con Mashiaj, etc. Los propósitos y designios bíblicos de lo que usted debe hacer con todos y cada uno de ellos están detallados en la Torá. Con los del lado del bien y los del mal. Con lo que usted debe conquistar y lo que debe exterminar. Todo está en nosotros con tendencias y combinaciones predefinidas de funcionamiento en los estereotipos de personajes, narrativas y detalles bíblicos hacia un lado u otro.
    Con mayor proporción a lo santo o lo pagano; con mayor definición al mal o al bien, a Dios o al diablo; con más luz o más oscuridad, etc, etc, en infinitas combinaciones y posibilidades arquetípicas. Es el software que nos define por nuestra propia elección. Nada deviene de la nada, como supone la idiotez generalizada en nuestra actual condición como personas sin vida (según palabras bíblicas). Toda la biblia con sus explicaciones en todos los textos sagrados asociados a la Torá como el Talmud, el Zohar, el Midrash, la Hagadá, la Guemará, la Kabbalá etc, así como con todos los textos de los sabios de Israel, y así también como con toda la infinita argumentación distorsiva satánica, vive dentro de nosotros en mayor o menor medida, en maldición o en bendición. Claro... Usted interpretando todo esto como narrativas históricas qué exigen demostración antropológica y acorde a la mentira de este mundo lunar, jamás entenderá nada.
    Lo que se ha aceptado es lo que nos define en nuestra esencia de forma exacta. Dicho lo anterior, quizás se entienda lo que significan las palabras proféticas de jeremías. Usted se puede parecer al pueblo Judío o a los pueblo enemigos de Israel; usted se puede parecer a los patriarcas o a los falsos profetas. Y así con extrapolación a todo personaje y arquetipo bíblico. El cristianismo es manifestación de dichos falsos profetas que viven hoy y siempre en cada uno de sus feligreses, alejados de la Torá; por citar sólo este aspecto; pues ciertamente se pueden citar infinitos más que diagnostican toda la catástrofe de esencia que define a la supuesta humanidad actualmente. No lo digo despectivamente como juicio, sino como diagnóstico que debe tratarse. Tal cual sucede con el enfermo que desea curarse, pues todos hemos estado allí, en la oscuridad y en la enfermedad; en la esclavitud y en la equivalencia de forma indeseable qué nos define con oscuridad en muchos sentidos. Ese es el significado de la rectificación y aspiración a la salvación. No rechace el diagnóstico.
    Cuando el Mesías de Israel dijo que vino sólo por las ovejas perdidas de la casa de Israel, se refería a toda esa genética perdida de las 10 tribus de Israel para empezar. La casa de Israel son las 10 tribus del norte y toda genética aprobada por el cielo que se apartó del pueblo de Israel inicial y se volvió rebelde en las naciones. Un tema que no se va a profundizar aquí y que es muy extenso en argumentaciones. Dice la escritura en Juan 1.11… “A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron. Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios”.
    Los cristianos han distorsionado el versículo adjudicando el versículo a los judíos para enfatizar su teoría del reemplazo. Es decir, dicen los cristianos que Jesús vino a los judíos; y como lo rechazaron, pues Dios los rechaza y patea su propia Torá, promesas, designios irrevocables y palabra, haciendo falsa la misma en todo (haciéndose Él mismo falso. Dicho sea de paso, las idioteces de algunos predicadores son de no creer (o más bien sí). Dicen que las palabras "a lo suyo" se refiere a los judíos de Israel (sin ninguna distinción), y también a los millones que vivían en la India. Ja. Y lo dicen especulando de la nada que Jesús estuvo en la India en sus años perdidos de juventud no registrados en la biblia. No vale la pena mencionar dicha tontería. Pero resulta que hay un problema con dicha doctrina cristiana con los judíos que se delata por su incoherencia. Un problema de los innumerables que pueden citarse, provenientes de sus falsas doctrinas... Empezando con las sentencias de que Dios NO es hombre para que mienta, que los dones de Dios son irrevocables, que Él cumple su palabra, etc, etc.
    Se les olvida muy convenientemente a los cristianos (como cosa rara ja), el versículo de mateo 15.24… “Él respondiendo, dijo: No soy enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel”. Para la época que Yeshua dijo estas palabras (primer siglo), hacia cientos de años que las diez tribus del norte se habían perdido cuando se las llevó el imperio Asirio asimilándose entre las naciones. Usted podrá estudiar sobre el asunto en el libro bíblico del profeta de Yoel y en donde, entre muchas profecías, dice que allá comerán vianda inmunda (supongo que morcilla y chorizo entre otras delicias). Desde entonces a este pueblo de Israel perdido se le llama la "casa de Israel" y "ovejas perdidas". El Mesías NO vino por Judá... No lo digo yo. Lo dijo él mismo. Una conclusión lógica de primaria establecer la diferencia entre judíos y las ovejas perdidas de la casa de Israel.
    En el cristianismo hay una mezcla de Edom con la casa de Israel. Hay en la biblia cientos de amonestaciones proféticas sobre lo que se ha verificado de forma exacta ha dejado el cristianismo como testimonio con sus pastores y feligreses en ese sentido de predicación falsa, imaginativa y catalogada como de profetas falsos. No voy a profundizar en ello. Lo que se debe resaltar como la prueba reina de conclusión a lo que se ha dicho de la amonestación de Jeremías citada, es que específicamente dice la cita escogida del versículo al final, que es para ser entendida en la generación postrera (la de los últimos días), y que todo apunta es la actual.
    Y sí no se percató de lo que dice la amonestación de Jeremías, la repito de forma explícita para que verifique y compare con sus sermones cristianos, con el positivismo secular y religioso y mis palabras. No sólo las de este artículo, sino las de todos los demás que he escrito y compartido.
    Lea atentamente… hablan visión de su propio corazón, no de la boca de Adonai. Dicen atrevidamente a los que me irritan: Adonai dijo: Paz tendréis; y a cualquiera que anda tras la obstinación de su corazón, dicen: No vendrá mal sobre vosotros. He aquí que la tempestad de Adonai saldrá con furor; y la tempestad que está preparada caerá sobre la cabeza de los malos. No se apartará el furor de Adonai hasta que lo haya hecho, y hasta que haya cumplido los pensamientos de su corazón, en los postreros días lo entenderéis cumplidamente.
    Pero usted es más inteligente que el profeta y usted además está seguro que esas palabras no aplican, pues Jesús lo liberó del pecado y la maldición. Bueno… Allá usted. Y si es secular… Dirá que todo esto es mentira religiosa digna de burla. Y a gozar y gozar, que el mundo se va a acabar, y lo bailado y lo comido nadie me lo quita. Bueno… Allá usted. Ni más faltaba.
    Satanás está en sus profundidades en los detalles. Y ahí el veneno es letal. Satanás se disfraza de ángel de luz y aplica la dialéctica de engaño tanto como diablo con cuernos de la forma más grotesca, como con sus opuestos con todo tipo de disfraces en apariencia benignos y muy "santos"... Incluso revela maravillosos secretos bíblicos, siempre y cuando usted le sirva a sus propósitos básicos antisemitas y desvío de los secretos celestiales de requisito de entendimiento. A satanás le encanta la religión y sus simplezas de distorsión. Y por favor, NO simplifique con su arquetipo inoculado de diablo con cachos y tridente. Eso es estupidez al extremo. Es una realidad trascendente; no una ficción barata. Satanás todo lo escenifica con tal de confundir los principios básicos en gracia, obras, fe, justicia, bondad, verdad, etc... Sobre todo con los aspectos de ley y justicia. Y lo escenifica a través suyo; desde su interior, y el interior masivo de todas sus huestes. Es una realidad cuántica y física también, como lo es todo. No se imagine un diablo con cachos dando órdenes desde el infierno rojo ardiente.
    Las doctrina cristiana bajo estos antecedentes y características, por su asociación y semejanza con las influencias satánicas descritas, ha distorsionado la Torá en todos sus principios básicos. Y soy enfático al decir TODOS. Los ha confundido tal cual se asocia co el arquetipo de babilonia, o BEL, que significa confusión. Ahí está metido todo el cristianismo al cual Dios le exhorta a salir de ahí en apocalipsis 18... "Salid de ahí pueblo mío para que no seáis participe de sus plagas" (exhortación para las simiente perdida que a Dios le gustaría rescatar) y que NO son todas las que están en el cristianismo.
    Yo digo que se refiere al creyente cristiano nominal borrego "bueno" en apariencia, ignorante y que en su inocencia y negligencia se ha dejado arrastrar por aquellos que sí son explícitos en su activismo antisemita y falsificador de la Torá. ¿A qué me refiero en este caso particular de confundir principios básicos? Un ejemplo entre muchos que se podrían citar, pero que está en relación con el énfasis de este artículo y los versículos seleccionados para explicar. El siguiente versículo bíblico ayudará en la aclaración.
    Miqueas 6:8... Oh hombre, Él te ha declarado lo que es bueno, ¿y qué pide Adonai de ti? solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios”.... Lea bien. Dios pide explícitamente "hacer justicia" también. No es solamente misericordia y gracia convenientemente por corrupción.
    Concerniente a esto que se viene mencionando, las doctrinas cristianas explican tanto el versículo de Miqueas y los de Romanos 11 citados de la manera popular y generalizada que siempre se ha escuchado en las predicas de iglesias cada ocho días los domingos, en los discursos del papa (demoníaco), en voz de muchos curas pederastas, en los canales cristianos de televisión, todos los días en el sermón matutino, todos los años en semana "santa" por casi dos mil años (inoculando odio a los judíos), etc, etc. Usted sin ser religioso conoce esto de memoria. Ellos (curas, pastores y sacerdotes) dicen:
    Religiosidad carente de misericordia fue lo que el Señor Jesús también reprochó a los fariseos cuando éstos censuraron a los discípulos por cortar y comer espigas en el día de reposo. A ellos dijo: “Y si supiereis qué significa: Misericordia quiero, y no sacrificio, no condenarías a los inocentes” (Mateo 12:7).
    Prosiguen predicando las joyitas así... En otra ocasión, cuando escribas y fariseos reprobaron que el Maestro comiera con publicanos y pecadores, les dijo: “Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos. Id, pues, y aprended lo que significa: Misericordia quiero, y no sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores, al arrepentimiento” (Mateo 9:12-13). Por ello, hoy por hoy, Dios demanda hacer misericordia.
    Y Siguen diciendo los curas, pastores y demás a sus feligreses: ¿Eres compasivo, clemente y benigno con tus semejantes? Dios te pide hacer misericordia. Humíllate ante tu Dios. Humildad, virtud caracterizada por mansedumbre, modestia, paciencia y sencillez. De esto adolecía Israel y Judá. Su pecado los volvió soberbios y orgullosos. En su arrogancia olvidaron a Dios, sus obras y sus muchas misericordias. De ahí que Dios les pida se vuelvan a Él con un corazón contrito y humillado, pues su religiosidad no cubriría su arrogancia y altivez. Hoy Dios nos pide humildad. Él ha dicho: Yo habito en la altura y la santidad, y con el quebrantado y humilde de espíritu, para hacer vivir el espíritu de los humildes, y para vivificar el corazón de los quebrantados (Isaías 57:15).
    Continúan diciendo ellos: Amados (ja)... En tu relación con los demás, ¿Eres sencillo o arrogante, modesto o soberbio? Y en tu relación con Dios, ¿eres humilde? ¿Qué pide Dios de ti? Humillarte delante de Él. “Halla, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma se siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz” (Filipenses 2:5-8).
    También dicen... Con cuánta razón el mismo Señor Jesucristo, dijo: “Porque ejemplo os he dado, para que como yo he hecho, vosotros también hagáis” (Juan 13:15). Y continúan diciendo los pastores con voz santurrona y melodiosa: Querido amigo... ¿Qué pide Dios de ti? Hacer justicia, hacer misericordia y humillarte ante Jehová, tu Dios. Dejemos atrás la religiosidad aparente y volvámonos a Dios en justicia, misericordia y humildad.
    Esto anterior es parte del sermón qué se escucha en cada iglesia todos los domingos, y todos los días. Suena precioso y hay que admitir que todo es cierto, pero NO porque lo digan los cristianos, sino porque es palabra bíblica. El veneno está en las sutilezas y simplicidades al asociar lo dicho con malicia sin contexto a las "historias" bíblicas de Tanaj y los judíos.
    Explícitamente estos sermones católicos y evangélicos que son proferidos irresponsable y tendenciosamente con tintes antisemitas, resaltan que "Jesús reprochó a los fariseos"; implícitamente que los judíos no tienen misericordia; que los infames judíos condenan a los inocentes; que los justos son rechazados por dichos judíos; qué Israel y Judá adolecen de humildad, virtud, mansedumbre, paciencia, modestia y sencillez. Todas estas virtudes son de Justos como los cristianos, pues ellos son la “sal de la tierra”, los herederos del decreto divino. Obviamente los judíos no tienen dichas virtudes, según el sermón difamatorio. Pero de forma incoherente, a la vez también se reprocha a los santos feligreses cristianos poseedores de la herencia decretada que escuchan el sermoncito. Ja. Esto es aberrante y repetitivo de incoherencias con cientos y miles de ejemplos que se verifican, sí usted pone atención con sabiduría.
    La cúspide de incoherencia que se verifica con las doctrinas cristianas se remata en este ejemplo de predica con el último versículo sobre que Dios pide hacer justicia, misericordia y humillarse ante Él. Pues aquí se dice "hacer justicia", y "humillarse" haciéndose "obediente" como lo hizo Yeshua. Los cristianos NO son precisamente ejemplo de esto último, ni tampoco de todo lo anterior. Obedientes a la Torá NO lo son... Reducen toda la infinita complejidad de la Torá y sus requisitos bien entendidos repletos de perlas invaluables de sabiduría al discurso de predica señalado.
    Y de nuevo aclaro... No digo que los versículos sean falsos. Falsos quienes los usan a su acomodo sin hacer las extensas aclaraciones que son requeridas para que NO sean mal interpretados. Eso es maldad implícita. Pero peor aún es maldad explícita en la difamación sobre los judíos. Y esto es diario. Por ejemplo, para que se califique a los judíos con todo lo que procede de estas costumbres de predica y que no es sino evidencia de una agenda de odio antisemita que se repite en cada sermón cristiano directa o indirectamente.
    Cuando se escucha esta típica arenga religiosa que suena hermosa, perfecta y sugestiva, sin duda que se deduce se está en presencia de Dios directamente en el monte Sinaí. Incuestionable y manifiestamente se concluirá que son las palabras epítome de verdad con las cuales no sólo nos sintonizamos, sino que son la evidencia de que hemos encarnado con dicho sello de perfección. Se concluirá como cristiano con emoción y sollozo que el mundo necesita de ellos y son de bendición por su sola existencia. Se pondrá una expresión facial de humildad y regocijo con sonrisa y mirada de satisfacción. Como cristianos, simultáneamente sentirán indignación por lo que son esos infieles judíos que son arrogantes y faltos de cualquier virtud, no obstante también se levanta la bandera con "humildad" del perdón y la misericordia sobre el pecador sin establecer ningún juicio, ni reprobación de la maldad.
    Tal cual la anécdota testimoniada por testigos sobre aquél cura católico, que estando presente frente a las cámaras de gas nazis en plena ejecución de asesinato de miles y miles de judíos (niños, mujeres, ancianos, hombres) en la más horrendas escenas de crímenes infernales nazis, decía con voz piadosa en oración por los nazis... "perdónalos porque no saben lo que hacen". ¿Será que toca explicar el nivel de demencia del cura con su psicópata rezo? Y estoy seguro que una gran mayoría se sintonizará con el curita. Ese es el nivel que nos rodea. Los ejemplos de estas inversiones infernales son por miles actualmente en las noticias, presentadas como grandes actos de bondad y perdón. Ja.
    Lo he visto en las noticias cada vez más y más... Una madre que sale en las noticias en rueda prensa publicitada con bombos y platillos, donde la madre de una víctima asesinada (un soldado de la patria acribillado en servicio por un guerrillero por ejemplo), declara públicamente llorando, con vivas y aplausos, que perdona al asesino. Ella perdona... Pero el asunto es que a ella no fue a quien asesinaron. No se perdona en nombre de la víctima. Ese es un principio fundamental. Y se abrazan con los victimarios mientras son fotografiados por la prensa y se escenifica toda una parafernalia infernal de falsedad e injusticia maquillada de bondad. Se ve aquí en mi país Colombia una y otra vez con todas las agendas de engaño de la izquierda criminal, a través de interminables narrativas de procesos de paz. Mientras tanto el congreso está repleto de genocidas depravados, violadores de niños, asesinos desalmados y que dan cátedra de moral. Ja. Bueno... Este no es el énfasis del artículo.
    Se dirá hipócritamente que se ama al pecador, al mismo tiempo que se resiente contra toda exhortación de defensa de las virtudes y obligaciones que considera impositivas de la ley de la Torá. La solidaridad e impunidad se asocia con caretas hipócritas de piedad con el criminal y se tiene completa actitud contraria con la víctima y las exigencias de justicia y verdad. Se crítica la religiosidad adjudicando la careta misma al judaísmo, mientras hablan de no ver la paja en el ojo ajeno. Al mismo tiempo desprecian la sabiduría infinita de la Torá con doctrina, dogma, prejucio e imaginación de que el conocimiento no se necesita o es su simpleza deductiva en ignorancia de todo.
    Con sólo enunciar la sana doctrina (según ellos) de visitar a la viuda y similares, ya se es salvo... Dicen: "Hermano la salvación es fácil y es sencilla". Y citan algún versículo bíblico. Ya con eso todo está dicho y se justifica todo con desconocimiento absoluto de todo. Y no obstante exhortan se tengan virtudes que jamás explican. La dialéctica y la incoherencia les es desconocida. Viven asaltados por el absurdo y la incoherencia; siendo víctimas de la misma cual veleta al viento, perplejos en la confusión y el dolor, si es que por lo menos no se escudan con todo tipo de embriaguez y disonancias cognitivas. Ejemplificar todo esto en detalle es literalmente infinito en extensión y niveles. Es la misma vida rutinaria que nos rodea. El narcótico de fin de semana tanto en predica y distracción nos mantiene dormidos o peor aún, en dirección de perdición, pensando que se va a la salvación. Parece exagerado, despiadado y sociópata lo que afirmo como diagnóstico.
    Parece injusto con el cristiano nominal ajeno a todo lo que aquí se dice. Se concluirá que además es falso, que es intrascendente, que es fanatismo y anticristianismo; y con seguridad mucho más que no me alcanzo a imaginar ahora. Pero NO lo es enfáticamente. El diagnóstico es exacto. Eso NO me hace anti cristiano, ni sociópata, ni mentiroso, ni sectario, ni prejuicioso, mucho menos nazi, etc… Sólo me hace coherente. Aquí todo lo contrario es evidencia de quienes me puedan calificar así. Aquí los antisemitas son otros. Y siempre lo han sido y lo consideran normal. Así no sean activistas, ni lo vivan explícitamente con odio. Pero el antisemitismo, la mentira y la incoherencia siempre está allí presente.
    Lo he visto personalmente toda mi vida en todos mis círculos cercanos y no cercanos. Eso no me ha impedido integrarme con ellos y compartir con empatía y amistad sincera sin hipocresías, ni odios doctrinales, mientras no se rebose su error con malicia y enemistad explícita antisemita. Eso también lo he constatado personalmente. Las sociedades cristianas parecen el único faro de decencia en el mundo en defensa de principios y valores. Así de mal estamos, y sin embargo lo dicho en el parámetro comparativo sociópata con el mundo que totalitariamente se identifica, es cierto en la mentira que permea todo. Como dice el dicho… “Que entre el diablo y escoja”.
    Argumentación de diagnóstico de la incoherencia es lo que abunda. Pero ¿Y cómo se concilia? ¿Cómo se concilian los versículos de Romanos 11 sobre los designios a la desobediencia con todas sus implicaciones con la ley, mandamientos, justicia, misericordia, obras, etc? Si nos quedamos con sólo el diagnóstico de la incoherencia, se tendría que concluir que algo está mal con la biblia. ¿Está mal el nuevo testamento, los cristianos, los dos? ¿Está mal el antiguo testamento y los judíos? Se deduce (si es que ha entendido y usted es honesto con la evidencia), que ni el antiguo testamento, ni los judíos son la evidencia del error. Los judíos con algo de razón, han concluido que los cristianos y la interpretación del nuevo testamento son la fuente del error. El conocimiento que otorga las aclaraciones kabbalistas del nuevo testamento de conexión solar, permite afirmar con certeza que el error proviene del cristianismo y sus doctrinas. Una agenda de falsificación de la Torá direccionada por la serpiente (Najash en hebreo y cuyo valor guemátrico es espejo de Mashiaj).
    Dicen los versículos bíblicos que Dios sujeta a todos en desobediencia para tener misericordia de todos. Por eso primero sujeta a los judíos en desobediencia para tener misericordia de los gentiles. Refiriéndose supuestamente a los gentiles, el versículo dice... "Pues como vosotros también en otro tiempo erais desobedientes a Dios, pero ahora habéis alcanzado misericordia por la desobediencia de ellos". NO dice explícitamente que los gentiles están ahora o desde entonces en obediencia. No obstante, implícitamente se afirma que están en obediencia, infiriendo ello de la frase, "en otro tiempo erais desobedientes" (es decir, que ahora sí lo son). De los versículos literalmente se concluye que por misericordia ahora sí son obedientes (antes no)... Consecuentemente la misericordia produce obediencia. ¿Obediencia a qué? Si se contextualiza todo el asunto, es inobjetable que se hace referencia a obediencia a la Torá, pues se compara la exhortación de obediencia con el pueblo judío... O sea, con la Torá.
    De las conclusiones anteriores surgen problemas de interpretación en apariencia incoherentes. Se sabe que Pablo era apóstol a los gentiles, siendo él mismo en sus propias palabras fariseo de fariseos. En estos versículos citados se supone que le dirige sus palabras a gentiles. ¿Se puede entonces deducir que gentiles advenedizos, que nada de nada sabían de las más simples enseñanzas de Torá (que sería locura para ellos), podrían ser receptores de las enseñanzas de las palabras de Pablo? Yo concluyo en lógica primitiva que NO. Mucho menos cuando se conoce que los gentiles nada sabrían de los rudimentos básicos de la Torá (que de por sí ya es mucho en conocimiento de la misma), y más aún, que mucho menos podrían siquiera advertir un mínimo de las profundidades de la Torá que se esconden en esta carta a los "Romanos"... Dichas palabras serían más que locura para oyentes completamente ignorantes.
    Objetarán los cristianos dispensacionalistas (y los no dispensacionalistas también), que los gentiles imbuidos por el Espíritu Santo por gracia si entendían dichas palabras de Pablo. Bueno... Por eso he escrito extensamente todo lo anterior en los 7 artículos precedentes y todos los demás artículos de referencia que he adjuntado. La Torá NO avala dicha interpretación simplista. Ni pase mágico, ni ausencia de equivalencias de forma se pueden inferir, para descalificar toda la belleza de contexto integral coherente al infinito en detalles de la Torá. La falta de dicho contexto integral en la interpretación de la Torá es la que acarrea se distorsione y se tuerza la escritura sagrada en absurdos, como el que estoy dilucidando con este solo ejemplo. Si Pablo es apóstol a los gentiles y los gentiles no entienden un chorizo, y no podían entender, entonces realmente ¿cómo se explican estos simples y singulares versículos?
    Pablo podía ser lleno del Espíritu Santo y recibir revelación directa del mesías de Israel... ¿Por qué? Porque era fariseo de fariseos. Tenía equivalencia de forma con lo superior por conocimiento de vida exhaustivo en la Torá (árbol de vida para quienes se allegan a él). Podía también suceder con los judíos qué experimentaron pentecostés... No eran aparecidos. Y digo esto con énfasis en entendimiento de la "locura" a los gentiles de la predicación de la Torá de aquellos que podían ser receptores del conocimiento... O sea, los judíos. ¿Sucedió con gentiles? En la misma medida de los judíos, NO. Pero claro que sí de otra forma muy particular para los advenedizos a la Torá que estaban por fuera de su bendición, pacto y conocimiento... Y sigue sucediendo. Pero sólo como encendido de motor. Es decir, como adopción de la gracia de la Torá y acercamiento a ella cual recién nacido; más no como pase mágico de entendimiento inmediato.
    Se comprende la Torá y las revelaciones divinas cuando se tienen los caminos de entendimiento ya construidos. Carreteras que sirven al tránsito del Espíritu Santo. Dios puede hacer hablar a una burra, como sucedió con Bilaam; Dios puede hacer hablar a las piedras si quiere. Dios puede recrear eventos como el de Pentecostés y hacer que todos hablen y entiendan lenguas que no conocían. Dios puede entregar la Torá a un pueblo de millones de personas en un suceso cósmico único, como sucedió con Shavuot con el pueblo judío. Dios puede hacer que una virgen dé a luz; puede sacar a una mujer de la costilla del hombre; puede crear al hombre del polvo de la tierra; puede hacer caer mana del cielo por décadas, etc, etc. Pero los milagros de ese tipo NO son los caminos de Dios como rutina explícita. Nuestra vida en la realidad lunar es metáfora y parábola. En ese sentido es una ilusión a ser descifrada. Toda la existencia y nuestras vidas están llenos de milagros invisibles nuestros ojos. Todo es milagro en su esencia; incluso la Ley. Pero los milagros visibles y portentos sólo pueden ser puntuales y no la norma divina. Y no porque lo diga yo.
    Es demostrable con el conocimiento de la Torá y la evidencia aplastante que tenemos frente a nuestras narices. Si los prodigios, maravillas y milagros visibles fuera la norma de Dios, pues no habría sido necesaria la entrega de la Torá con todos sus portentos y misterios, que tanto cristianos e ignorantes de la Torá no pueden imaginar siquiera una porción infinitesimal. Si esa fuera la norma y la interpretación mágica, pues la salida de Egipto de los judíos no hubiese requerido de plagas y todo lo acontecido con sus profundos misterios.
    Para esa gracia Dios puede "mover la nariz" cual "hechizada" y con un pase mágico, sacarlos de Egipto en un instante y llevarlos a Israel. Si el asunto fuese solamente una narrativa histórica interpretada en la bajeza de comprensión usual del mundo, pues sería absurdo dedicarle tiempo a la Torá y darle carácter divino. Tocaría sintonizarse con la masa retrasada, subnormal y majadera que se burla con argumentos, que el Dios de los judíos no era muy inteligente al llevar al pueblo que salió de Egipto por 40 años en un desierto, con toda clase de tribulaciones, a Israel, cuando se podía llegar en 6 o 7 días, según Google. Que sapiencia de Google y la de los que hacen este tipo de afirmaciones. Ja.
    Explicar ésto de los milagros y la parábola de la vida requiere de mucho tiempo y conocimiento. No son mis apreciaciones... Es sabiduría revelada de la Torá (como todo). Deberá explicarse en otro espacio para no desviarse del tema aquí puntual que se trata. Ser receptor de emoción, sentimiento y motivación para establecer una conexión hacia la revelación mesiánica como una intuición o presentimiento de certeza, es esa gracia venida de la nada que despierta el "punto en el corazón", la chispa divina de nuestra esencia más fundamental que todavía tiene conexión con Dios. Esa chispa se puede perder o incluso no tenerse en caso de NO pertenecerse al alma general de Adam Kadmón (pues hay una cosmología de razas e infiltraciones que NO tendrían potencial de imagen y semejanza con Dios).
    Este término del "punto en corazón" es una expresión kabbalista de extensas profundidades que explican los procesos requeridos para que se genere el encendido de lo que llaman los grandes kabbalistas "ese punto" que propicia se haga una conexión divina, que jala o atrae el inicio de descenso de la mínima parte de una Neshamá (el alma divina) a las partes inferiores de Nefesh y Ruaj de nuestras almas. Tocaría conocer las vastas explicaciones kabbalistas sobre la conformación del alma para entender estos procesos. La Neshamá para manifestarse en este mundo lunar y en hacerse parte de nuestras almas, es un proceso en principio muy lento de introducción poco a poco. A través del estudio de la Torá y la ejecución de Mitzvot (entre más requisitos), la Neshamá se va asentando como parte nuestra. Y el proceso se inicia con el "punto en el corazón". Parte de este proceso es el cumplimiento de las Mitzvot (preceptos) de la Torá, así como el estudio intenso de la Torá que equivale a todos los mandamientos. Sólo así se va adquiriendo la equivalencia de forma con la Torá; con Dios mismo. Sólo así el alma divina (la Neshamá) va descendiendo a nuestro ser poco a poco.
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    https://toraverdadyrealidad.wordpress.com/2023/05/15/salvacion-y-dualidad-21/
    David Saportas Liévano
    2 hr 24 min
  • Salvación y Dualidad - Parte 7. Exhortación, Diagnóstico, Tentación y Jurisprudencia.
    Salvación y Dualidad - Parte 7. Exhortación, Diagnóstico, Tentación y Jurisprudencia.
    He proferido bastantes críticas descalificativas y fuertes en contra del cristianismo, principalmente en mi artículo anterior "Salvación y Dualidad Parte 6", al igual que en todos los artículos anteriores. No obstante estas críticas han sido contextualizadas, fundamentadas y acompañadas de extensos y profundos razonamientos a la luz de la lógica, evidencia y la coherencia, cualquier persona que haya leído o escuchado las mismas, más aún siendo cristiana, considerará todo lo expuesto como doctrinas de odio, fanatismo, ataques maliciosos o cualquier otro adjetivo similar.
    Que suceda ésto como el peor escenario, no es sino confirmación que el fanatismo, odio, malicias y demás se encuentran opuestamente justo en ellos mismos al ignorar lo que se demuestra es obligado advertir y que no debería ser ignorado, rechazado, ni mucho menos desvirtuado. Por lo menos los argumentos deberían ser considerados con seriedad y honestidad, sí es que se tiene algo de chispa divina (digo yo), por una vida que se asocie en algo con el entendimiento y la coherencia. Por lo menos sí se tiene algo de fuego en el corazón que permita concebir un mínimo reflexivo más allá de la vivencia inmoral adaptativa autómata y auto engañosa que nos impone este mundo "lunar".
    Adicionalmente, tampoco es difícil imaginar las posibles y diferentes reacciones de otras, también numerosas y diferentes personas a las que recién señalo. Lo más predecible es que la gran mayoría no lea, ni reflexione sobre lo escrito aquí en esta serie o el último artículo publicado. Quizás algunos empiecen a leer y abandonen la lectura con ira, ajustándose a lo descrito inicialmente. Otros abandonarán la lectura con indiferencia y desidia. Algunas personas leerán de forma completa. Se dejará lo leído en estado de "stand by", en la nube, en remojo, en el olvido inmediato, etc. Es la norma con casi todos y con la gran mayoría de la información que recibimos conscientemente por nuestros sentidos. Incluso con aquellos que lo entiendan, siendo que eso ya es mucho decir. Quizás a estos últimos les cause algún impacto. Otros entenderán menos y quizás reflexionen algo pequeño. Los unos y los otros divagarán muy abstractamente. Otros de pronto se interesará por un segmento específico.
    Sea como sea, la gran mayoría de quienes se califiquen como interesados en el tema, en todo o en una parte, es predecible se ajusten al diagnóstico de acercamiento superficial a las ideas que se han querido transmitir. Sea como sea, quedará en el archivo y en el olvido sin mayor trascendencia de vida. Sí esto último se corresponde con creyentes cristianos, se está concluyendo que NO tendrá el impacto que si tuvo en ellos, por ejemplo en la elección de su fe cristiana religiosa dogmática (en caso que hayan accedido a ella viniendo de la vida secular). Y valga la pena acotar que no es diferente con quienes nacieron y crecieron en dicha fe religiosa. Tanto quienes decidieron seguir su fe religiosa, como los que nacieron en ella, sus decisiones (con impacto y sin impacto), no obstante no obedecen a una transformación de entendimiento.
    Empezando con la justificación de adhesión a una "locura para el mundo", como se predica en el cristianismo. Es decir, una decisión anímica y sensitiva interpretada como salto al vacío con denominación de fe, donde se consiente el salto por facilidad, azar, supuesta conveniencia, tradición, costumbre heredada, etc, pero por sobre todo por seducción de acceso a un pase mágico de solución a un problema, una insatisfacción y similares. Una sugestión "entendida" como milagro sin requisito de comprensión, pues la maravilla se vende como locura aprobada. Se justifica la locura como condición. Bajo esta perspectiva todo es muy conveniente tanto por la facilidad, como por la ausencia de compromiso. Se promete un regalo.... ¿Cómo rechazarlo?
    Ya se mencionó anteriormente... Lo que es locura para el mundo es la comprensión de la Torá; lo que es locura para el mundo "lunar" es el mundo "solar". No es casualidad que se asocie la palabra lunático con locura. Y lo lunático es la locura de este mundo "lunar". El lunático interpreta la realidad "solar" como locura, pero en realidad la locura es su percepción "lunar", que el lunático considera muy cuerda y coherente. Ja. Lo que es locura para el mundo es el entendimiento trascendental de vida. La supuesta locura de la fe no significa interpretar la sabiduría divina, como ignorancia aceptada.
    La locura de la fe es la confianza en el camino de enseñanza y guía que se va a seguir bajo la dirección de quien hacemos nuestra guía en completa sumisión a dicho guía... Es decir, sumisión a Dios. Un Dios que se conoce en los mínimos requisitos exigidos (Dios que te sacó de Egipto); NO un dios imaginado. Nada que ver con la presunción de locura que se imagina el creyente cristiano. La verdadera locura es la supuesta "sabiduría" de los griegos (según lenguaje bíblico). Es decir, la mentira de este mundo formulada como verdad... Esa es la verdadera locura en términos absolutos. La otra cara dual de la locura es aquella que este mundo loco, no podría aceptar.
    Esto puede explicarse mucho más profundamente. En algo lo referencié en el artículo anterior parte 6. Lo que quiero subrayar es que la llegada del cristiano a su fe religiosa, sea como sea, es una decisión emocional en los advenedizos (supuestamente de impacto transformador en la superficie) y una tradición no mayormente reflexionada en los otros. Ambas decisiones sin lugar a duda son autómatas y sin entendimiento... Por más sentidas y emocionales que se intenten justificar. No me mal entienda. No estoy siendo despectivo, ni estoy atacando al creyente cristiano nominal. Los hay de todo tipo. Entiendo el porqué de los mismos con justificación causal. En ese sentido todo es más que predecible para todos. Pues todos hemos estado allí en las conclusiones inmediatas y superficiales. Todos damos saltos al vacío con incoherencia; incluso si se evita dar ese salto con la lógica insana de este mundo... Igual es un salto al vacío que presupone se sabe, cuando no se sabe. Y por eso también es un salto al vacío.
    Entiendo al cristiano nominal, incluyendo aún a aquél malicioso que no se opuso a las doctrinas de odio antisemitas del cristianismo (con todas sus caretas). Han aceptado las versiones que se les ha vendido con una gran variedad de encantamientos y seducciones. Esto nos ha sucedido a todos; no sólo en lo religioso, sino en todo sentido. Tanto en aspectos religiosos, como seculares, vivenciales, etc. La mayor evidencia de esto que digo se ve con el aplastante éxito de imposición del nuevo orden mundial. Pero ese es otro tema... Se puede decir que todo el planeta es antisemita de una forma u otra. Y es lógico... Pues en el pueblo judío está la custodia de la Torá, está la revelación divina y la misma establece que la "salvación viene de los judíos" (como ya se ha explicado anteriormente en algo). Es claro que el "príncipe de este mundo" se opone a ello... Y mientras se está en "Egipto" (lenguaje metafórico que implica estar atrapado en la vivencia "lunar") se es afín con el príncipe de este mundo. Se sirve a otros dioses. Así de simple.
    Para muchos hablar del príncipe de este mundo, de Satanás, del diablo, de huestes satánicas, etc, les es motivo de burla y calificativos de profunda ignorancia a quienes hacen estas menciones. Tristemente tienen razón en su misma ignorancia y oscuridad en donde están atrapados, pues al igual que la aceptación de todos sus paradigmas que los definen como esclavos, creyendo ser libres, han concluido sus propias versiones infantiles del infierno aprendidas de sus pares religiosos (así ellos se juren posicionados en el extremo opuesto creyéndose "sabios"), igualmente analfabetas e idiotas. Idiotas enseñando a idiotas e idiotas descalificando a idiotas.
    El panorama no podría ser más explícito y gustoso para su amo, el "príncipe de este mundo". Las demostraciones tanto teológicas, filosóficas y diagnósticas de este mundo son inobjetables, redundantes, explícitas, destellantes y abundantemente extensas en evidencia, argumentación y disertación. Y sin siquiera mencionar las revelaciones que proporciona la Torá... Eso sería como hablar mal de un analfabeta por no conocer la matemática de la teoría de la relatividad. No sería justo. Jeje.
    Como sea, será para el secular inflado un ejercicio, que la indigencia intelectual y moral de todo presuntuoso y ególatra pragmático y depredador, le es imposible abordar. Esto lo he explicado ampliamente en mis blogs y libros... La condición zombie del secular en cuanto a sus conclusiones psicópatas de la espiritualidad, en principio es mucho mayor que en el religioso (con sus excepciones que confirman la regla, como sucede con todo y todos).
    Así y retomando el tema... Mi entendimiento justificativo de dichos cristianos nominales es neutral y objetivo. No reprocho la ignorancia con severidad a menos que se persista en ella con sedicia. No juzgo la condición de los incautos, pero tampoco los avalo. Cosa distinta con el cristiano explícitamente activista en su antisemitismo y replicador de la mentira con malicia. Eso ya son niveles de maldad que si deben ser juzgados, expuestos y rechazados explícitamente de forma pública. Como siempre se debe hacer con el mal, con los cínicos, con los osados, los mentirosos, los propagadores de la infamia y todos los adeptos a las interminables listas de ignominia del hombre mediocre presumido, arrogante y fantoche que se ufana de su ignorancia... Execrable y popular en la masa general que nos avasalla y rodea. Se puede ser mediocre e ignorante y hasta aceptar hasta cierto punto. Nadie nace aprendido. Lo inaceptable es serlo, además siendo fanfarrón y cínico.
    Mis exhortaciones no son réplicas de resentimiento de ninguna forma. Son una defensa y denuncia al mismo tiempo. Defensa de la verdad y denuncia de la incoherencia. Allegarse a esta actitud sin duda que es un milagro como principio de sanidad y limpieza. Sentirse cómodo en la inmundicia es enfermedad del alma y perversión de mente y corazón. Encontrar ese milagro que se experimenta con certezas de coherencia, por lo menos en lo que se refiere a la identificación de lo que se demuestra, NO es, de lo que es falso, en la identificación del absurdo, en el rechazo de la irracionalidad y similares... Es lo que se quiere compartir.
    Todo lo expuesto anterior y lo que falta (que sería inacabable según se puede concluir y anticipar), ya sea de interés en algo, en el texto completo, o como sea, dudo que alguien de forma integral y con verdadera actitud por la búsqueda de la verdad le interese, y se asocie a todo lo que se ha intentado explicar en esta serie de artículos; mucho menos con asociación al diagnóstico de análisis de la escritura bíblica que se ha propuesto, y que no obstante es en algo extenso, es sin embargo una muestra minúscula infinitesimal (como suelo decir), de lo que podría inferirse hay adicional a estos estudios en los términos que se plantean.
    Resumiendo, los posibles receptores de esta información (si es que la hay), reaccionaran a la misma inmediatamente con ira, rechazo, indiferencia, con mínimo interés, con algo de atención, con curiosidad, con algo de reflexión y hasta con algo de cavilaciones... Quizás. Esto último lo dudo y concluyo sumariamente que al final todos harán su respectiva disonancia cognitiva para seguir exactamente en la misma perspectiva de burbuja en la que ya se vive. Todos de una u otra forma nos adaptamos a la realidad inmoralmente con disonancias cognitivas en mayor o menor nivel. Esto significa, que no obstante la argumentación, se decidirá no entenderla, se le pondrá barrera y se reafirmarán las convicciones propias y aceptación de paradigmas de costumbre. Las justificaciones y pasiones siempre son inexpugnable como norma general. Por eso ir más allá de éstas es un milagro.
    Las personas se relacionan con su entorno y medio ambiente con auto confirmación por defecto. Todo se filtra con el propio lente. Bien podría decirse que este es el meollo de la egolatría. Siempre juzgamos con nuestros propios intereses y conveniencias. No hacerlo requiere un esfuerzo de superación del ego con actitud de negación de uno mismo. Tal cual las palabras bíblicas mesiánicas de Mateo 16-24... Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame.
    Referirse a los misterios de los conceptos arquetípicos de la cruz no es el propósito aún aquí y requiere de muchas explicaciones detalladas. Sólo una mención de paso, que bien puede asociarse a la egolatría que se advierte. Paradigmas, justificaciones, preconcepciones, hábitos, burbujas, conveniencias "lunares" de este mundo, doble estándar, apetitos, ambiciones y un sin número más de comportamientos, rasgos y adhesiones, pueden considerarse parte del paquete de cada "cruz" individual. ¿Por qué se llama cruz? Ese es otro tema. No obstante valga la pena ilustrar que una cruz es la intersección de dos líneas... Una vertical que interseca una horizontal. Un toque vertical, que se interpreta con conceptos de arriba y abajo, indicación de altura, subida y bajada, con el concepto de lo horizontal, la izquierda y la derecha. Mucho que decir al respecto con imaginación, capacidad de raciocinio e inteligencia.
    Y ni siquiera se trata de una cruz... Es la letra hebrea Tav (la última letra del alfabeto) en su representación arquetípica geométrica del antiguo hebreo y cuyo valor guemátrico es el número 400. Una referencia que se explica en términos kabbalistas como todas las posibilidades de este mundo, del Olam Hasé. Es la culminación del tránsito lunar cuando se insemina verticalmente desde el einsoft (el mundo solar de "arriba") nuestra realidad horizontal cuando se agotan las posibilidades del 400 por elección. Pero la elección es nuestra.
    Tomar la "cruz" (la letra Tav) es cargar la vida misma de uno experimentada en este mundo lunar con todas sus falsedades aceptadas, con todos los paradigmas que nos han definido y seguir con todo ese paquete que fue obligatorio de tránsito, y rectificarlo en el entendimiento con su respectiva transformación y equivalencia de forma con lo superior (con lo solar). No se refiere de ninguna manera a seguimientos sin sentido de interpretación física de forma idolátrica como sucede en el cristianismo. Como decía el mesías... "Escudriñad en las escrituras porque en ella hallarás la vida eterna". Esto ya lo referencié anteriormente en artículos previos.
    Escudriñar no significa aceptar un slogan, ni mucho menos credulidad ignorante. Ya se dijo antes... Primero se enciende el motor del auto; luego se arranca y se transita el camino. Sólo ahí se vivencia el significado de escudriñar. Por supuesto, para encender el auto se necesita la llave de encendido. ¿Cuál es esa llave de encendido? ¿Dónde se encuentra? ¿Dónde se busca? No se puede encontrar algo cuando NO se busca. Cuando se busca donde NO está. Es como aquel relato de alguien que estaba buscando una joya perdida en un sitio iluminado. Cuando se le preguntó dónde había perdido su joya, señalo un lugar oscuro. ¿Y por qué está buscando aquí y no allá? A esto respondió el personaje del ejemplo... "aquí hay más luz".
    Es ridícula la anécdota; y sin embargo es muy ilustrativa para resaltar la incoherencia de la mayoría en este lado dual de la creación; y es el diagnóstico de engaños en este mundo lunar a los que se someten y arrodillan todas las masas detrás de las luces y brillos. El diagnóstico de todos los que doblan rodilla ante Baal... Doblar la rodilla al señor de este mundo que como "Prometeo" (que roba el fuego de los dioses) porta la luz falsa que seduce, encandelilla e ilumina con engaños el camino. Y todos adoran esa luz, y la enseñan como la verdadera... La lógica de su preferencia con la cual todos se justifican con infinitos argumentos.
    Así que el proceso antes, mucho antes de siquiera empezar el camino que lleva a la verdad y la vida, tiene complejos requisitos previos. Es como si dijese que hay un camino arduo y confuso antes de llegar al verdadero, igualmente dificultoso y peligroso, que se recorrería con fe, gracia y bendición de mantenerse en el mismo. Estos dos caminos (el confuso y el verdadero) son igualmente retos en exigencia de entendimiento. El primero es lunar con infinidad de variaciones de bajada, y el segundo es solar, con infinidad de variaciones en subida. El primero se recorre en maldición y esclavitud, mientras que el segundo en bendición y libertad. Por supuesto que éstas son sólo definiciones generales. No es tan simple.
    Muchas veces la bendición incluye sufrimiento; y a la inversa, la maldición aparente bienestar. La dialéctica o dualidad se manifiesta en absolutamente todo. Dificultad en la bendición y facilidad en la maldición. Ataque y agresión en camino de subida y permiso y aparente libertad en camino de bajada. Tolerancia divina en descenso e intolerancia en ascenso. Esto podría extrapolarse muy extensamente en contradicciones de lo que suponemos qué es lo bueno y lo malo acorde a las circunstancias. Y NO es relativismo. Es sabiduría absoluta. La gracia, juicio y el reto siempre estarán presentes.
    Los ejemplos citados, y los que puedan inferirse de forma similar en contradicción a la lógica primaria, no deben concluirse como regla; son ocurrencias dialécticas que obedecen a la aplicación de la jurisprudencia divina específica para cada caso, en equivalencia con la infinita sabiduría, voluntad y misericordia de Dios. Las reglas operativas de nuestra existencia son absolutas, están siempre presentes, es la ley... Pero NO son blanco y negro en la simpleza de nuestras conclusiones ignorantes de la misma. Todo depende de Dios y a la vez también de nosotros. Entender esto, es entender la jurisprudencia divina y la misericordia del camino.
    Primero que todo, el mundo lunar debe transitarse; no se debe tratar de escapar de él. Aquí en este mundo vamos a errar por muchas razones. Es el reto obligado y también la consecuencia de nuestro devenir cósmico. Escapar de las consecuencias es negligencia, incompetencia, cobardía. Y como escape de la responsabilidad, se es prófugo, fugitivo, tránsfuga, solapado, reo ausente, etc. Es la misma definición popular para quien "tira la piedra y esconde la mano"; "tras de ladrón bufón". Eso es lo que proponen las filosofías orientales con sus nirvanas y renuncia del mundo. Y también lo que proponen los cristianos. Un engaño más de satanás, de los infinitos que propone sin cesar y sin descanso. De aquí la necesidad imperiosa de cambio de camino; es decir, de selección de la vía de ascenso y abandono de la descenso. La imperativa necesidad de transitar la ruta solar y no la lunar. Y recuerde... Todo esto es lenguaje metafórico.
    En el judaísmo se ilustra lo anterior con el concepto de la teshuvá (retorno). Se simplifica con exhortación a darse la vuelta 180 grados y devolverse a Dios. En el cristianismo lo llaman arrepentimiento, lo cual si se profundiza es menos exacto al concepto del camino de retorno. También se le denomina "nacer de nuevo" y "Salvación"; y que es justamente el énfasis de toda la serie de artículos que aquí escribo al respecto. Mucho más que decir sobre ésto. Incansablemente muchísimo más, pues en los detalles e infinitas sutilezas está el retorno y la salvación (o nuevo nacimiento); tal cual como también en los detalles también infinitos, están las profundidades de satanás... Y estas mismas se disfrazan como luz de salvación. Son seductoras, fragantes, apetecibles, deseables a la vista, glamorosas, fáciles, sabrosas, etc, etc... La misma descripción de la tentación en el jardín del edén en la conversación de la serpiente con Java (Eva).
    En la biblia se establece que Dios NO dará por inocente al culpable, tal cual se cita en "Números 14-18... Adonai, tardo para la ira y grande en misericordia, que perdona la iniquidad y la rebelión, aunque de ningún modo tendrá por inocente al culpable; que visita la maldad de los padres sobre los hijos hasta los terceros y hasta los cuartos".
    De aquí la necesidad de considerar lo que se viene explicando con estas palabras precedentes. De aquí la necesidad de cambiar de camino; del de descenso al de ascenso; de elegir el retorno; de buscar la llave de encendido, de encontrarla; de propiciar el vehículo de viaje transformando nuestro ser con la adecuada equivalencia de forma; de encender el motor (nuestra alma en su chispa de divina que propicie el descenso de una Neshamá a nuestra alma); de adquirir el punto en el corazón (como dicen los grandes kabbalistas); de iniciar el camino solar; de transitar dicho camino con todos sus retos; de superar los obstáculos con el esfuerzo y sacrificio de cada requisito encontrado; con victoria sobre los ataques constantes del enemigo que a toda costa tratarán de impedir se transite dicho camino; con levantamiento de nuestro ser en cada derrota sufrida; con la sumisión constante a Dios en conocimiento y entendimiento de su Ley y jurisprudencia... Y mucho más. Y todo esto siendo gracia.
    Entender este reto y estatus de guerra es fundamental. Y para ello primero que todo hay que creer que la instrucción y el conocimiento sólo puede provenir de la revelación divina; de la interpretación teológica de la realidad única exclusiva procedente de la biblia; de la fe de seguir el camino de entendimiento que dicha revelación divina de modo irrefutablemente lógico y exclusivo puede ofrecer. Esa sería la interpretación de encendido. Pero primero hay que llegar a esa conclusión con interés, conocimiento y sufrimiento. Se sufre cuando hay interés real... Sí no lo hay, todo es vano. Y por ello he empezado este artículo como lo inicié. ¿A quién le pueden interesar estas exhortaciones? ¿Quién las retiene y las entiende?
    Cuando hay interés por algo es porque hay una búsqueda o una conveniencia de objetivo. Puede ser una necesidad, un deseo, un placer, una curiosidad o quizás algo más. En la búsqueda hay acción y compromiso de involucramiento. Ello implica esfuerzo por entender; esfuerzo para ponerse en acción. Actuar sin entender, no obstante se concluye como incoherencia en nuestra vivencia lunar, lo cual es inobjetablemente cierto según las reglas de este mundo (Olam Hasé) cuando se conecta con actitud de trascendencia, "Le Shem Shamaim" (en aras del cielo) como se dice en el judaísmo, o "Lishmá" en lenguaje kabbalista. Es el principio mismo del significado de la fe como "conexión solar"; lo que es el mismo evento milagroso de la entrega de la Torá al pueblo Judío en el Sinaí, cuando aceptaron la misma proclamando... "haremos y entenderemos".
    Esto que recién digo no es más sino confirmación, con una muestra más, de lo importante que es comprender la dualidad que se manifiesta en todo. Y ahí es donde se encuentra la sabiduría que lleva al entendimiento y consecuentemente al nacimiento de nuevo y la salvación. Esto no es religión, ni filosofía, ni teología, ni imaginación irresponsable. Nuestra vivencia actual en este planeta nos avasalla con paradigmas torcidos, mentira, engaño, astucias malignas, manipulación y persecución satánica implacable, entre muchas más "bellezas" de ignominia. Bajo estas circunstancias actuar sin entender es completamente estúpido. En el mejor de los casos se queda sometido a la suerte, al destino y a la poca o mucha bendición o maldición que coyuntural y karmicamente nos persiga acorde a nuestras acciones y antecedentes.
    En este mundo sin conexiones solares, es decir, distanciados de Dios, no es conveniente actuar sin entender. Y aun así, la previsión y cálculo anticipado al extremo en ese sentido, también nos direcciona a una doble dualidad en ese solo lado de la moneda de vivencia "lunar". Anticipos de seguridad y control en exceso, tanto en proyectos productivos o de vida, suelen también fracasar y derrumbarse estruendosamente. De hecho es lo que se profetiza apocalípticamente como destino del nuevo orden mundial, a pesar de sus agendas de control total y esclavización sobre la humanidad.
    Como de costumbre cada tema o aspecto, por pequeño en apariencia que se aborda con relación a explicaciones de la realidad según la Torá, está repleto de detalles de profundidad que sólo el conocimiento revela. Todo es mucho más complejo siempre. Pero por algún lado se debe empezar o abordar... La complejidad de ninguna manera justifica la complacencia en la ignorancia en lo que sí nos corresponde entender.
    Por el otro lado de la cara dual inicial de la dupla acción - entendimiento, está el opuesto de conexión solar, en donde el requisito de éxito es la fe... Haremos y entenderemos, y que se corresponde con exactitud al significado de los mandamientos divinos. Por eso son mandamientos divinos; las mitzvot, los preceptos de la Torá que el cristianismo desprecia y descalifica. Es el secreto de la acción repetitiva de "conexión solar" con mandamientos lo que conduce al entendimiento. Primero se hace el precepto divino y luego se entiende. Se accede a la sabiduría y conocimiento de Dios después de obedecer a Dios. Obedecer en la dimensión de "conexión solar" es recibir vida y bendición. Es experimentar Shalom (la paz perfecta que sólo Dios puede otorgar), placer de comprensión, certezas de vida, claridad, alegría, confianza, fortaleza y la esperanza de franquear con victoria nuestro devenir divino para alcanzar la misericordia de la salvación. Este es el camino inteligente que conviene. Así que lunarmente se entiende primero y se actúa, con espacios de rendición a la voluntad divina por fe.
    Esto en el caso de un creyente conectado "solarmente"; es decir, a todo aquél que recorre el camino hacia la verdad y la vida, y busca nacer de nuevo con la verdadera conexión. Esto excluye a los cristianos y a todos los demás seguidores de otras religiones. Aplica la exhortación también para seculares, pero con la posibilidad de gracia que se sabe proviene de Dios para absolutamente todos. La diferencia está en que lo que en ese sentido conviene al secular dejar al azar (que debe ser solo un poco), es en algo la posibilidad de propiciar de pronto gracia y misericordia divina de ayuda. Por supuesto, esto es todo lo contrario a la actitud de actuar con negligencia y estúpidamente... Como se establece en el judaísmo: Dios dice... ¿Quién eres tú para que yo te cuide, si tú no te cuidas? Esto significa que la irresponsabilidad al ponerse uno mismo en riesgo evidente de peligro, no se avala desde arriba. El cuidado y directriz de Dios tiene muy amplias jurisprudencias que conviene conocer.
    Adicional a estas anotaciones sobre actuar sin entender cuando hay un interés de búsqueda de un objetivo, hay que aclarar que lo dicho son descripciones extremas u opuestas por ser los dos lados de conexión dual, ya sea solar o lunar. Por ser mención de los dos extremos, entonces también hay un segmento entre los dos, en donde los matices entre las dos definiciones se combinan en mayor o menor medida. Es decir, también en la acción se puede transitar hacia la comprensión y la habilidad. Como dice la canción... "caminante no hay camino, se hace camino al andar". Pero esto no se puede interpretar literalmente en blanco y negro. Aclaración ésta que toca hacer repetitivamente una y otra vez. En los detalles y sutilezas está la bendición solar o la maldición lunar, así como todas las combinaciones posibles.
    Entender y actuar, dos decisiones que deben combinarse y que sólo el interés e involucramiento en ello puede proporcionar alguna respuesta. Todo lo anterior para concluir sobre lo escrito al principio de este artículo con referencia el impacto o interés que estas reflexiones podrían suscitar; para llegar a colegir que lo más probable es que a nadie le interese. No habrá manera de que se alleguen al entendimiento... Y no porque yo lo diga, yo tenga la razón. No porque lo que aquí digo sea mi revelación; sea mi inspiración; sea la panacea, o cualquier otra inferencia presuntuosa de patente, privilegio y prodigio mesiánico. Y no obstante sí lo es... Pero no desde el punto de vista ególatra. El diagnóstico de la incoherencia es el énfasis, sustentado en la importancia de trascendencia. No se necesita ser genio para ver una avalancha que se dirige a uno para aplastarlo. Sólo se necesitan ojos que vean en la dirección del peligro que se acerca.
    La búsqueda de entendimiento coherente no es del interés sino de muy pocos. Prácticamente de nadie (digo yo según concluyo). Y lo digo no por imaginación. Reitero el concepto... Cuando se ve una bola de nieve rodando montaña abajo, creciendo a medida que avanza, no es inteligente deducir que de pronto de detenga y empiece a subir. Y este es el diagnóstico y lo que se ve de forma destellante por todos lados, cuando se accede a este tipo de disertaciones demostrables si se hace el trabajo. El problema es que nadie hace el trabajo. Y por eso, nadie lo ve. Sencillo.
    Las personas sólo buscan confirmar lo que ya de antemano han aceptado. No buscan respuestas; buscan confirmaciones de justificación. No escuchan; sólo quieren ser escuchados e imponer su visión... Así se queden en silencio. NO cambian y defienden su condición a toda costa. Así nací y así me quedo. Yo soy así y punto. A mí gusta así. Esta dentro de mí y así lo decido, así lo siento, así soy, etc, etc. Y se aplica a cualquier tema, costumbre, paradigma, hábito, entendimiento, rasgo de carácter y lo que sea. No hay argumento que valga... Incluso con aquellos que se ufanan de sus búsquedas intelectuales, religiosas y hasta trascendentes. Pura careta justificativa. ¿Así que quien quiere entender con coherencia? Respuesta... Nadie. Y sin embargo... Ahí está la salvación para el que la quiera tomar. No importa que se les diga así escuetamente. No les importa.
    Todo esto lo digo como introducción a las explicaciones que a continuación prosiguen a lo anteriormente reseñado en la parte 6 de esta serie de artículos. Explicaciones éstas que se detallan en este artículo parte 7 y siguientes, con mayor complejidad y profundidad. Hecha la exhortación, se esperaría la misma impactase como motivación al esfuerzo por despertar algo de interés a la comprensión y transformación del absurdo a la coherencia. Y esto es fundamental propiciarlo desde la perspectiva bíblica exclusivamente. ¿Por qué creerle a la Torá como la única opción?... Bueno, esa sería otra demostración muy, muy amplia... Y es un decisión trascendental. Sin duda que el tránsito por estas disertaciones hará parte de dicha decisión y tránsito de camino.
    Las seducciones y argumentaciones en contra para sembrar duda a esta decisión divina, no obstante se ratifiquen comprensiones de vida por bendición, con el placer de la certeza y la lucidez en el discernimiento, siempre estarán al acecho y atacando sin cesar. No perder el foco es el reto y a la vez la herramienta de defensa. El parámetro de conclusión comparativa siempre debe ser la Torá. Hay que adquirir consciencia de esta realidad de lucha y ataque que intentará por todos los medios de separarnos de la Torá cuando ésta es correctamente entendida, cuando se está en el verdadero camino. Jamás se saldrá decepcionado si se fortalece diariamente y sin descanso la argumentación de defensa, pues el ataque es diario y constante.
    El problema y la misma confirmación en duda de lo dicho, es evidente de forma inmediata. La suspicacia más elemental aparece en la mente para cuestionar la advertencia... ¿Y por qué se ha de creer en dicha advertencia? ¿No sería la misma una argumentación engañosa de manipulación que seductoramente nos induciría al dogma y el prejuicio? Respuesta... Completamente de acuerdo sí es que se interpreta y se acepta la objeción de modo aislado. Es decir, como única suspicacia suprema. De hecho dicho recelo y prevención es al cien por ciento recomendable para seguir en todas nuestras vivencias lunares.
    Dualidad ante todo y como siempre. Y son justamente nuestras habituales conclusiones torcidas de escogencia en el reto de la dualidad (del aquí y allá, y el allá y allá) las que nos hacen dudar de lo que se debe seguir con fe inteligente, y a la inversa seguir con fe idiota lo que se debería dudar y dilucidar antes de seguir. Así cabalga Samael el camello de la dualidad. El camino solar es un camino de fe inteligente.. Y es camino de salvación. Contrariamente el camino lunar es un camino de fe estúpida... Y es camino de perdición.
    No concluya anticipadamente que entiende lo que aquí digo, sí nunca ha reflexionado denodadamente este sólo concepto de la fe. Tampoco que por imaginación y abstracción inmediata puede concluir y entender. Bien se puede escribir un tratado sobre la fe (como cosa rara con todas las palabras de la Torá). Y esto último precisamente es la respuesta al porqué la exhortación del asunto en cuestión de no dejarse apartar de la Torá, sólo se puede seguir con absoluta certeza con conexión "solar" de la dualidad.
    Los argumentos existen... La fe no está en aceptar lo imbécil sin entender; está en hacer el esfuerzo de investigar y entender, antes de entender. Y esto significa que ninguna conclusión se saca de forma aislada, sino con abundante y extensa argumentación comparativa que exige el concurso arduo en el ejercicio de pensar y concluir con lógica exquisita demostrativa. La fe, paso a paso se confirma siempre de maneras insospechadas y nuevos y sublimes niveles de comprensión.
    Así que la exhortación sí es posible sentirla en esas dimensiones. Pero si eso es posible de esta manera descrita, podría concluirse que siendo esa la característica de conexión solar y maravillas del camino de vida, pues hay más que garantía de seguridad en el tránsito del mismo. Sin embargo, no hay tal garantía. Las profundidades de satanás, igualmente en la medida que se avanza hacia la comprensión, santidad y justicia, se manifiestan con mayor sutileza, mayor argumentación seductora de muy altos niveles de astuta inteligencia "lunar", mayor poder, mayor seducción convincente, etc.
    Está es la explicación a la sentencia rabínica de que el "Yetzer HaRá" (inclinación al mal) de los Tzadikim (los justos) es muy alto. Y a mayor altura del justo, mayor su Yetzer HaRá. La falta de sabiduría en profundización de cada término citado tanto por los sabios de Israel, como en la Torá, hace se pierdan los niveles sublimes de enseñanza que son posibles de extraerse, rebajando tanto a sabios como a la misma Torá a niveles ridículos y absurdos de interpretación. Bueno... Sucede con el cristianismo de formas patéticas, advenedizos religiosos y humanistas disfrazados de innumerables formas. Así mismo, como con todo aquél supuesto estudioso de las escrituras sagradas que no tome con la seriedad que aquí se exhorta desde la primera letra de este artículo.
    Se trivializa el término "Yetzer HaRá" (inclinación al mal) con su traducción literal. Como quien dice, el Tzadik judío entre más alturas de rectificación alcance con dominio de sus instintos y comprensión de sí mismo y la realidad, entre más conozca a Dios, entonces, es más degenerado. Ja. Y con esta absurda conclusión el cristiano entonces justifica su condición de gracia doctrinal y teoría del reemplazo. Ja... De nuevo. Estas sutilezas son constantes, complejas, interminables, astutas, confusas, muy elaboradas, engañosas, embaucadoras y atrayentes por simpleza y facilidad... Nadie quiere aprender a pensar, pues requiere entrenamiento y aceptación de las enseñanzas y exigencias de la Torá.
    Cualquiera pensará que todo esto me lo invento o es mi doctrina personal cual se constata con cualquier otro fanático. Sin embargo, todo proviene de las mismas escrituras contextualizadas integralmente. La biblia nos advierte de las tentaciones. El mismo Mesías de Israel fue tentado por el diablo. Es decir, el Tzadik más grande podía ser tentado. Es más, la biblia dice que fue tentado en todo. También dice que Dios NO puede ser tentado. Siendo Yeshua parte de la divinidad, ¿por qué si podía ser tentado? Pero por favor... Que no se traiga la respuesta cristiana de cajón conocida y ridículamente argumentada como gran revelación, "que Jesús era Dios siendo cien por ciento hecho hombre, al mismo tiempo que era Dios". La frase NO explica absolutamente nada (como siempre sucede con toda doctrina religiosa... No dice nada, ni trae entendimiento de nada).
    No se puede llegar a conclusiones estúpidas en donde entre más se sube, pues entonces peor se está, o más se baja. Eso deducen quienes no se toman el trabajo de pensar y contextualizar con la sabiduría de la Torá; pues eso de escudriñar las escrituras definitivamente NO es para ellos. Y entonces se concluye que la mayor inclinación al mal del Tzadik es porque tiene más tentaciones, tiene pensamientos más podridos, más tendencias al mal, más malos sentimientos, más deseos lujuriosos, más adicciones, etc, etc. Estudian todo el día Torá, adquieren los frutos de vida eterna de la misma, se perfeccionan en atributos de paz, temperancia, paciencia, bondad, fe, virtud, amor, benignidad y demás frutos del espíritu, etc. ¿Pero a la vez son unos pervertidos? Ja.
    Alcanzan niveles celestiales de comprensión y claridad; y sin embargo, sí su Yetzer HaRá es cada vez mayor, pues entonces es porque cada vez están peor con todas las "bellezas" de bajeza mencionadas en oposición a las verdaderas bellezas de frutos del espíritu. ¿Entonces qué? ¿Cómo se entiende? Jeje... Así es con todas las dialécticas de la Torá y por lo cual los ignorantes de la misma, jamás podrán dar pie con bola en comprensión de la vida. ¿Se entiende la importancia del conocimiento de la Torá y la fe de seguir su camino? El justo por la fe vivirá, dice la biblia.
    La misma sentencia rabínica en cuestión sobre el Yetzer HaRá (la inclinación al mal) en equivalencia y directa proporción matemática de grandeza y bajeza de cualquier persona, se menciona también en el nuevo testamento. Por un lado se dice que Dios NO tienta a nadie; pero por otro, que Dios permite la tentación y la controla. Uno podría preguntar con lógica... Si Dios tiene el control y decide sobre la tentación, pues en últimas al permitir la misma, es igual a que lo hiciese. Se podría expresar de forma más explícita... "No dispara, sólo carga el arma para que otro dispare". Veamos los versículos.
    Santiago 1:12-14... Afortunado el que mantiene la fe cuando es tentado, porque recibirá el premio de la vida eterna que Dios ha prometido a los que lo aman. Cuando alguien tenga una tentación, no diga que es tentado por Dios, pues a Dios no lo tienta la maldad ni tampoco él tienta a nadie. Uno es tentado cuando se deja llevar por un mal deseo que lo atrae y lo seduce.
    1 Corintios 10:13... No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar.
    Explicar al detalle las conciliaciones que develan las maravillosas enseñanzas que hay detrás en estas aparentes contradicciones, y como me toca repetitivamente repetir y repetir, es extenso. No lo voy a hacer aquí para no salirme del tema. Sólo reseñas de paso con algo de esclarecimiento a la exhortación de afianzarse en la Torá. Sin esta exhortación debidamente contextualizada y fundamentada, nada de lo posterior a explicar tendría el impacto de trascendencia que se quiere demostrar.
    A mayor estatura alcanzada en el conocimiento de la Torá conectada solarmente, de forma enfática afirmo, mayor es la rectificación afianzada en nuestro ser. Es evidencia de promesa divina cumplida... "árbol de vida para quienes se allegan a ella". Inferir lo contrario no es dialéctica divina. Sería blasfemia de entrada, haciendo mentiroso a Dios. Un malvado por defecto su inclinación al mal se corresponde con todos los rasgos de carácter, deseos y adicciones citados anteriormente. Se pueden manifestar en dicha persona explícitamente o mantenerse encubierta en apariencia de inexistencia... Pero ahí están. Y lo están porque NO hay consciencia sobre dichos aspectos. Por eso en lenguaje bíblico, antes de subir al "cielo", primero se baja al "infierno". Y eso significa autoconocimiento.
    Este consiste en enfrentar toda nuestra propia oscuridad (para usar un término psicológico si se quiere y menos de interpretación religiosa). La verdad es que no nos conocemos. Lo que está escondido a nuestro consciente en los momentos menos esperados se manifiesta dependiendo de las circunstancias. La irracionalidad que comúnmente nos define en todo, se destapa cual alcantarilla y se acompaña con comportamientos impensables. Prácticamente se manifiesta nuestra locura oculta o controlada. ¿Acaso estoy diciendo que todos somos psicópatas encubiertos? Pues sí de alguna u otra manera. Así no se manifieste nunca explícitamente. En nuestro ser interior no hay mentira que pueda disfrazare de verdad o ignorarse como si no existiese.
    Nuestro ser interior es la verdad de lo que somos, tanto de la verdad, como de la mentira que nos constituye. Esa será la esencia que nos llevamos después de la vida a la otra vida siguiente en sus interminables ciclos. La esencia con todas sus consecuencias. Ahí se quedará uno varado, en compañía con toda clase de demonios en la misma situación, sin posibilidad de discernimiento. Por eso conviene entender desde aquí, antes de llegar allá. Ya explicaré esto en detalle posteriormente en esta misma serie de artículos.
    Las reencarnaciones y rectificaciones por sufrimiento de otras vidas y tránsitos del alma, en algo ayudan a mejorar todo este guardado que todos tenemos. Pero la sanidad del alma, sólo se consigue mediante el conocimiento consciente de la Torá. ¿Entonces cuál es el significado de la equivalencia de forma de la inclinación al mal con malvados y Justos? De interpretarse literalmente esta equivalencia de forma, entonces se concluirá que si la del justo es alta o grande, pues la del malvado se deduce es pequeña. Es decir, los malvados tendrían poca inclinación al mal y serían unos angelitos de Dios. Ja. Por el contrario, los justos serían psicópatas en potencia a punto de estallar. Así concluyen muchos. El Tzadik sólo controla su inmensa psicopatía. Bajo dicha circunstancia, pues el Tzadik vive en el infierno mismo, siendo justo y esforzándose denodadamente por no ser malo, conteniendo al "hombre lobo" que tiene adentro. Ja.
    Por el otro lado, el malvado sin esforzarse en nada, en realidad no es malvado, pues su inclinación al mal sería mínima (según la interpretación idiota). Es más... El ideal es ser la encarnación máxima del mal (cual diablo), pues entonces, por definición extrapolada, en el límite máximo de maldad no habría inclinación al mal, según ecuación matemática de equivalencia de forma. Es muy irónico que el mismo cristianismo sin tener idea de estos conceptos de forma manifiesta y categórica, se alinea muy coincidentemente a estos postulados con sus doctrinas de gracia. Pero no es exclusivo de cristianos y religiosos.
    La influencia cristiana ha dado sus frutos exactos en todas las versiones degeneradas del progresismo e ideologías marxistas de izquierda. Estos reniegan de la religión cristiana, llamándola opio del pueblo, al mismo tiempo que han adoptado dichos principios dizque cristianos (sobre todo argumentados sutilmente con las mismas distorsiones de gracia), para embaucar incautos con sus doctrinas falsas de justicia social, igualdad, perdón y olvido, impunidad, deformación del mal e Inversión de todo.
    En este sentido cristianos y marxistas son iguales y se identifican hipócritamente con ínfulas altruistas, con conclusiones similares a lo que aquí destaco como incoherencia. Es decir, llegar a los paradigmas que idealizan las bajezas de la miseria, la ignorancia, la justificación del mal y del malvado, la disonancia cognitiva, el relativismo de todos los principios rectilíneos, la difamación sobre el justo; difamación sobre la riqueza lícita; difamación sobre el conocimiento, la cultura, la decencia, las buenas costumbres, los valores; difamación sobre los judíos... y la cereza del pastel... Difamación sobre la Torá.
    ¿Cómo se explica o concilia esta equivalencia de forma de la magnitud de la inclinación al mal con malvados y Justos? Respuesta... Que el Yetzer HaRá de los Justos sea más grande que el de los malvados, no significa que las condiciones de maldad internas y externas de los malvados sean pequeñas. Son de hecho mucho peores y mucho mayores que los del Tzadik. El justo las tiene dominadas y rectificadas a consciencia en muy alta medida. No hay comparación en ese sentido con los malvados. Hay abismos de diferencia. Tal cual como de forma incipiente y mínima se podría comparar un salvaje con una persona educada y civilizada. Y no estoy afirmando que la "educación" y el comportamiento "civilizado" (entre comillas), por ejemplo asociado al humanismo o la religiosidad, sea garantía de ausencia de maldad, o del Yetzer HaRá.
    Ejemplo de verificación de ésto que menciono (entre miles y millones posibles de citar) son los nazis alemanes. En la nación supuestamente más culta y educada del momento en el planeta, cuna del iluminismo filosófico, literario, musical, artístico y todo tipo de doctrinas progresistas, cuna de "grandes científicos" (entre comillas) y avances, se gestó el peor "ser humano" y barbarie consecuente, capaz de ejecutar los más viles métodos "científicos" de asesinato en masa con el exterminio de más de seis millones de judíos en cámaras de gases y otros procedimientos, que a la vez fueron grotescos, profundamente desalmados, depravados y crueles. La dichosa cuna de la cultura de la sociedad alemana resultó ser la más pervertida y degenerada. Este es un solo ejemplo. Bueno... Hay que ser honesto. No es patrimonio de exclusividad de los alemanes. Es esencia del mundo entero, y mucho más maquillado con la mentira de la cultura de hoy. Como en los días de Noé.
    Las condiciones internas y externas explícitas de maldad y depravación hacen parte de la inclinación al mal sin duda alguna. Como todo lo manifiesto y conceptual posible de experimentar en este mundo, tanto en la dualidad lunar de la doble cara de la moneda en todo (el aquí y allá, y allá y allá), como en asociación con la conexión solar, hay parte interna y externa. El Yetzer HaRá mencionado para los tzadikim es el oponente externo. No es la condición interna maligna en principio, la cual ha sido en buena parte derrotada a través de la Torá. Es una zona bajo ataque, que el Tzadik la defiende con mucho éxito. El Tzadik ya la limpió y la purificó. El Tzadik NO vive en angustia o dando cabida a malos pensamientos. Mucho menos dando cabida a actos pervertidos. Sus caminos son principios de perfección. No ha llegado a la meta aún. Esa sería la culminación de la salvación. Pero en un alto, muy alto porcentaje es un Tzadik Gamur (Justo completo) desde el punto de vista lunar.
    Debido a su condición de elevada altura, y debido también a las definiciones divinas de diseño del sistema operativo de la realidad, el reto sobre el Tzadik NO puede desaparecer sin que se haya alcanzado la meta solar. Cuando se alcanza esta meta, es otro tema. No se alcanza en vida en principio (por si acaso), excepto para cumplimientos proféticos (por ejemplo la transformación en gloria de los cuerpos). La resurrección de los muertos puede incluir estas condiciones para los que resucitan para vida eterna; porque hay quienes lo harán para condenación. El asunto es que el sistema operativo de funcionamiento Matrix es espejo. Las medidas son exactas e iguales arriba y abajo por requerimientos de exigencia de la justicia divina. Si las alturas celestiales son sublimes en posibilidad, las profundidades de abismo y de perdición lo son en dirección contraria (aunque esto último requeriría se profundice sobre el número 666).
    En la misma medida que uno ascienda y alcance mayor estatura como Tzadik, en la misma medida el efecto automático e inmediato, es que nuestro oponente de maldad externo es del tamaño equivalente o igual a la estatura alcanzada. Si soy un gigante como sabio y Tzadik, las fuerzas del mal también son un gigante de igual tamaño al del Tzadik; y que Dios mismo "autoriza", lo cual no es una autorización explícita del momento, sino una manifestación consecuencia inmediata ya predefinida en el Reshit, cuando todo se definió por Dios como ley en el momento del Tzimtzum inicial. La lucha del Tzadik es con lo externo. Pero esto no significa que a diario se reciban los ataques cual misiles. El Tzadik sí vive en paz y con todos los demás frutos del espíritu. Los ataques del mal, sólo son posibles cuando hay aberturas en las defensas del Tzadik.
    Es decir, si éste se descuida y cae ante alguna transgresión de jurisprudencia por mínima que sea. En este sentido la sabiduría y exigencias divinas se tornan cada vez más sutiles y refinadas cual joyas preciosas y en alturas inconcebibles de perfección. Como dicen los rabinos... A mayor acercamiento a Dios, la tolerancia de acercamiento es más delgada que el espesor de una hoja. La exigencia celestial sobre el Tzadik es enorme. Cuando el Tzadik se equivoca, en ese momento los misiles del Satán recibidos por el Tzadik son desproporcionados en su potencia, en comparación con los que atacan a un malvado.
    Y por favor... No se burle en automático haciendo evidente su nivel. Este es lenguaje aunque metafórico, exacto en descripción de consecuencias. En el malvado no hay ni siquiera necesidad de que se gasten misiles en su contra. Ya está capturado desde adentro. Sus vestiduras están todas manchadas, cual son las de un mecánico de un taller de arreglo de carros, que tiene su overol de trabajo repleto de manchas de grasa y mugre. Una mancha más, una menos, no hace diferencia. En una vestimenta blanca y pulcra, la más mínima suciedad destaca. Esto podría ampliarse muchísimo más, pero deduzco que con lo dicho se puede cruzar con bastante éxito para explicar las aparentes incoherencias citadas y que no lo son.
    Cuando un Tzadik se descuida el ataque del Satán es mortal y devastador. Así le sucedió al gran kabbalista Yosef de la Reina, que se atrevió a desafiar al mismo Satanás en su terreno, al cual venció y lo tuvo a segundos de ejecutarlo. En un descuido de inocencia del kabbalista que se dejó seducir con una solicitud de misericordia del mismo Satán cuando estaba a punto de ejecutarlo a él y a su pareja Lilit y tener éxito único en semejante objetivo, nunca antes propuesto por nadie, el Satán contra atacó e infectó de muerte a Yosef de la Reina y a los otros cinco Tzadikim que lo acompañaron en su "cruzada". Todos murieron y enloquecieron de forma espantosa. Sí no conoce en detalle estos relatos secretos de la historia, y que han sido revelados por los sabios de Israel, no concluya por su lado con tonterías imaginativas. Es sólo un mención al margen de una epopeya inimaginable al profano. Con el Satán NO se juega.
    La historia de Yosef de la Reina sí que es impresionante. Mucho más que cualquier película de Hollywood o escenificación de películas tipo Constantine o la saga de Matrix. Y es literal y de lejos más impresionante. Además no con buen final. La peligrosidad y dimensión de lucha es algo no imaginado. Algo que tiene que ver con la locura del advenimiento del Mesías para los "días finales". La religión no sirve para nada en ese sentido. Es necesario visualizar en algo (y a nuestro muy bajo nivel perceptivo) las inimaginables complejidades, dimensiones y peligros de la realidad y nuestra existencia, a través de la narración de un evento histórico REAL acontecido con quien llegó quizás a ser el más grande Kabbalista que haya venido a la existencia (con excepción del Mesías de Israel), en términos de poder espiritual capaz de controlar la realidad física, ; incluso hasta podría inferirse que por encima de los íconos de reconocimiento más admirados y respetados como el santo Ari, Jaim Vital, Shimon Bar Yohai, Abulafia, el profeta Elías, los Patriarcas y demás personajes bíblicos de tapa a tapa.
    Dirán algunos... ¿Más grande que los gigantes de referencia de la Biblia desde Génesis a Apocalipsis? Es obvio que no se puede aparecer en las santas escrituras sin tener calificativos de grandeza inimaginable a nuestros ojos. Sin ser efectivamente gigantes en todo sentido como carrozas mismas y pilares de la creación. Personajes bíblicos que sí o sí tenían que venir a la existencia física como matrix fundamental de software y hardware constructivos de la realidad, del universo y de necesidad para victoria de manifestación de los propósitos de la creación. Tal cual es el misterio de la vida, obra y resurrección del mesías de Israel en su primera venida como arquetipo propósito del ser humano en primera instancia, además de otros significados.
    Así que será acaso osadía mía o ignorancia atrevida decir que... ¿Más grande que Moisés? ¿Más grande que el Mesías? No lo sé. Exceptuando al Mesías, yo digo que más grande que todos en un sentido que sólo puede ser comprendido si se conoce su historia con los detalles que son narrados por los sabios de Israel de la época que conocieron el evento y un único sobreviviente de sus acompañantes, en algo todavía con cordura antes de morir.
    Hago una pequeña reseña sobre la experiencia de Yosef de la Reina con el mismo "diablo" en su intento de aniquilarlo en sus terrenos infernales, con el propósito de enfatizar la relevancia de toda esta exhortación. Hablo de la historia de un sabio de Israel del siglo 15 en Safed... "la historia de Yosef de la Reina", una historia REAL de enfrentamiento de un sabio de dimensiones inimaginables con el mismo Satán. Una historia detallada de realidades inimaginables en percepción e interpretación.
    Aquí me permito hacer unas cuantas aclaraciones que se hacen pertinentes para mayor comprensión al respecto. Son aspectos específicos de identificación del personaje conocido como "diablo", sobre nuestras realidades dimensionales. Esto bien puede profundizarse con detalles explícitos explicativos con abundancia de fundamentación. No será aquí por el momento. Así que lo primero en aclarar es el término "diablo". Esta palabra para muchos en el judaísmo es sinónimo de ignorancia o imaginación ajena al mismo judaísmo, lo cual es falso. En el judaísmo, incluyendo también a verdaderos kabbalistas que he estudiado, son de la opinión de no asociarse con la palabra y concepto de la palabra "diablo" al estilo cristiano (por ejemplo). Y tengo que decir que yo difiero de dichas conclusiones, y al mismo tiempo comparto en algo la opinión del mismo.
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    https://toraverdadyrealidad.wordpress.com/2023/05/09/salvacion-y-dualidad-20/
    David Saportas Lieváno
    1 hr 45 min
  • Salvación y Dualidad - Parte 6. Irracionalidad Doctrinal y Malicia Cristiana.
    Irracionalidad Doctrinal y Malicia Cristiana.
    El universo y la misma vida atestiguan irrefutablemente una complejidad infinita que presupone una investigación igualmente infinita si debe ser entendida. Pretender saber sin haber investigado y por especulación es absurdo. Pretender tener respuestas en la simpleza y la presunción es peor que absurdo. Que cada cual asuma sus responsabilidades. Que el requisito sea infinito de todas formas no implica que no se deban hacer esfuerzos por alcanzar algo de entendimiento.
    La ciencia verdadera verifica este postulado. Pues si en el pasado todo lo invisible a nuestros ojos se consideraba inexistente, siendo hoy la base de toda ciencia y tecnología, pues por lo menos seamos conscientes que este aspecto se repetirá en evolución de entendimiento hasta el infinito, si antes no sucumbimos. Así que por lo menos cambiemos nuestra actitud ante el conocimiento de forma coherente con la razón y la argumentación.
    Y es que es absurdo pretender que uno obtiene respuestas en lo fácil. Es una completa incoherencia pensar que los misterios de una realidad infinitamente compleja como se evidencia por todo lado de forma inobjetable (sólo los ciegos y los idiotas lo negarían) vayan a ser clarificadas por imaginación o por una interpretación tipo definición de diccionario. Y esto que afirmo aquí es enfático especialmente cuando se trata de un versículo bíblico. En este aspecto tienen razón los críticos bíblicos humanistas cuando se burlan de las escrituras sagradas y cuando objetan que un libro pueda contener a Dios mismo y toda su sabiduría encerrada. Desde el punto de vista infinitamente limitado del humanista y desde el punto de vista opuesto del dogmático religioso, los dos están equivocados y sucumben ante su ignorancia; y no obstante los dos tienen la razón y los dos están completamente equivocados en esencia de comprensión verdadera.
    Sí, el libro, en este caso la biblia, la Torá, sí contiene esa particularidad que encierra todo; pero de forma codificada, lo cual lo asocia a infinidad de otras fuentes. Sí lo contiene todo, pero no como se lo imagina el ignorante religioso. Y en este sentido el humanista tiene toda la razón al criticar al ignorante religioso, pero está equivocado en pensar que su interpretación humanista es válida. Esta es la verdadera patética realidad de ignorantes religiosos y de ignorantes humanistas.
    No se pueden alcanzar niveles profundos de discernimiento de la realidad sin una inmersión intensa de lectura, investigación y experiencia vivencial. Por supuesto, esta metodología o énfasis también requiere o principalmente exige una actitud no sólo abierta al análisis objetivo de la argumentación, de lo leído, de lo investigado, sino mucho más importante, una actitud crítica honesta tanto de desconfianza, como de humildad, para aceptar cambios de paradigmas y preconcepciones bajo los términos de la lógica, la evidencia, la coherencia y la aceptación del desconocimiento en uno mismo.
    Todo lo anterior también con una actitud honesta hacia la búsqueda de la verdad como valor supremo. Esto por supuesto significa salirse de las zonas de confort con las cuales uno se adapta a la supervivencia. Nadie quiere confrontar sus creencias, ni mucho menos confrontarse consigo mismo; y muchísimo menos, nadie quiere enfrentar luchas internas y externas para ser coherente con la verdad escueta (una vez identificada), y caminar detrás de la superación personal ética y moral. Esto significa vivir con coherencia entre lo interno y lo externo.
    Diagnosticar nuestro mundo, la realidad o nuestras propias vidas con énfasis trascendentes, de forma general se puede afirmar no es del interés de nadie. Se pensará que esta afirmación es exagerada, falsa, tonta, presuntuosa, imaginaria o peor aun, innecesaria. Y no obstante lo dicho no es sino confirmación de lo enunciado. Todo lo que sea posible de examinarse de nuestro entorno y existencia, o diagnosticarse con el adecuado conocimiento referido de trascendencia proveniente de la revelación divina decodificada y conectada un mínimo con lógica y coherencia, demuestra exactamente lo opuesto en absurdos ilógicos, irracionales e incoherentes de aceptación de nuestras percepciones de vida.
    Esto quiere decir que de percatarnos con verdad de la vida que aceptamos como normal y deseable, veríamos que el absurdo y la incoherencia nos define en absolutamente todo. Peor aun, veríamos las consecuencias funestas y mortales de nuestras adhesiones de vida aceptadas. Y sin embargo, todo ésto se da por sentado como normal, o incluso como propósito y sapiencia. La gama de justificaciones es incalculable y abarca todas las posibilidades de un extremo a otro… Desde el más grotesco ejemplar eufórico y depredativo materialista hasta el más pretencioso religioso con ínfulas de espiritualidad y sabiduría. Es lo que se puede ver y demostrar cuando se transita el verdadero camino de la coherencia con el conocimiento apropiado y la equivalencia de forma correspondiente. Es exactamente el énfasis de todo lo que aquí se escribe desde el primer artículo de la serie hasta el último.
    Diagnosticar nuestro mundo, la realidad o nuestras propias vidas con énfasis trascendentes, es transitar el camino hacia la verdad y la vida, como se sentencia en la misma biblia. Es el camino de salvación y que nadie sabe que existe en su condicionamiento de vida autómata… Y mucho menos los religiosos cristianos a pesar de sus delirantes exclamaciones en ese sentido (digo yo y según concluyo) … Igualmente condicionados en mayor o menor grado a pesar de sus supuestos conocimientos bíblicos superficiales y con tendencias idolatras. Es parte de los infinitos absurdos de diagnóstico de lo que nos rodea de formas aberrantes y cínicas cada vez más. Y que no se interprete lo anterior como una visión sociópata de la vida. Si quiere saber por qué no lo es, tendrá que estudiar toda esta serie de artículos (por supuesto), pero también podrá darse una idea por anticipado si lee y comprende mis escritos qué dejo en los siguientes enlaces.
    Entendimiento Trascendental.
    https://verdadyrealidad1.blogspot.com/2022/10/entendimiento-trascendental-1.html
    La Dualidad y el Lado Oculto.
    https://verdadyrealidad1.blogspot.com/2022/08/la-dualidad-y-el-lado-oculto.html
    ¿En qué consiste dicho diagnóstico? ¿Qué tiene que ver con la salvación? ¿Por qué se deduce que hay necesidad de salvación? Si se trata abordar el tema de salvación, ¿se trata de religión? ¿Es acaso un concepto o realidad que se debe aceptar sólo si se es cristiano? ¿Es un tema cristiano? ¿Es un tema judío? ¿Es imaginación disociada de la realidad? Si es un asunto de fe, ¿Es literal bíblico exclusivamente en la letra? ¿Es una cuestión de mística sobrenatural? ¿Una creencia más de la muchas existentes en el planeta, sin más impacto que el de su propia influencia superficial sobre nuestro entorno visible? ¿Es una realidad religiosa sin trascendencia verificable? ¿Es una alternativa más de vida psicológica, antropológica, social, humanista?
    Sin duda se podrían formular muchas más preguntas de este tipo al respecto. Y todas ellas deberían responderse… Y efectivamente tienen respuesta. De hacerse el trabajo de extrapolar preguntas similares correlacionadas con innumerables facetas de la vida que pudiesen imaginarse con seriedad y conocimiento, sería de dimensiones y esfuerzos colosales. Y sería colosal debido a la tarea misma del diagnóstico sobre la realidad. Ahí el tema se torna infinito en posibilidades. Algo que sólo se puede inferir con sustento del conocimiento que se debe adquirir.
    Sin tener premisas básicas de dicho conocimiento de cambio de mente (la «metanoia» mencionada en el nuevo testamento como mente del mesías), es imposible anticiparse a cualesquiera extrapolaciones de formulación de preguntas o inferencia de cualquier tipo de cuestionamiento, que permita verificar los postulados propuestos de necesidad de entendimiento y confirmación de esclavitud de nuestras mentes al absurdo y la irracionalidad.
    Tener consciencia de la infinita gama de estos absurdos a los que estamos encadenados es lo que significaría el principio de comprensión de lo que es la salvación. Solo entendiendo lo irracional de nuestras adhesiones e incoherencias en nuestras formulaciones de vida aceptadas, es que podemos entender el mal en nuestras vidas, nuestro egocentrismo, nuestras hipocresías, la mentira, las confabulaciones de nuestro corazón, los robos, adulterios y todo aquello que se denomina en lenguaje de la Torá como transgresión o pecado.
    Esto incluye por supuesto, todas las infinitas justificaciones en la irracionalidad con las cuales nos indultamos y nos dejamos seducir con todos los encantamientos de perdición que se nos inocula y contamina nuestras mentes y corazones. Seducciones y encantamientos de serpientes, como se diría en lenguaje bíblico, que aceptamos con fantasía para evadir, no sólo la consciencia de culpa, sino todo concepto de compromiso y relevancia trascendente de vida. Simplemente todo se desconoce y lo irresponsable es lo idealizado como libertad. Y no obstante ésto a muchos los provoca a burla. Mentes atrapadas en la locura, pero que piensan que son muy cuerdas. Ja.
    Entender todo esto es el propósito de nuestra existencia en este mundo lunar en donde habitamos como seres caídos. Concepto y Realidad que también debe ser entendido, pues sin diagnóstico no hay cura. Así de simple. Y es perdición según lenguaje bíblico, pues lo irracional es sinónimo de mentira y maldad cuando se entienden cuáles son las relaciones conceptuales y vivenciales con la verdad, el bien y la coherencia. Nuestras almas están en estrecha y directa correspondencia y concordancia con dichos conceptos y vivencias como existencia de vida o muerte, claridad o confusión, felicidad o infelicidad, luz u oscuridad, bendición o maldición, salud o enfermedad, belleza o fealdad, paz o guerra, certeza o desesperación, locura o comprensión, sabiduría o ignorancia, justicia o injusticia, cielo o infierno, etc, etc.
    Del entendimiento de lo irracional de nuestra percepción del mundo, se derivan todas las demás comprensiones que nos direccionan a una vida sentida profundamente en todas aquellas experiencias que se relacionan y verifican con lo mencionado y no mencionado de la infinita gama de posibilidades de existencia con nuestros rasgos de carácter, concepciones éticas y morales, decisiones de vida, adhesiones, ejercicio del libre albedrío con la sabiduría de vida que sólo el conocimiento de la Torá puede proporcionar, práctica de jurisprudencia divina con los valores en conflicto, retos de la subsistencia, etc. A esto se le denomina salvación en primera instancia. Y es a duras penas el principio (deduzco yo). Así que esto no es ni teoría, ni imaginación, ni filosofía religiosa o mística abstracta. Es una realidad escueta con consecuencias trágicas de no entenderse.
    Esto mismo que aquí yo digo, es la interpretación de la salida de Egipto del pueblo judío según relato bíblico. No es mi propia conclusión… Es lo que enseñan los sabios kabbalistas de Israel con una gran cantidad de metáforas de variaciones y sutilezas de aporte a dicho entendimiento y realidades vivenciales del alma. Antes de abordar lo que significa la liberación del alma de la esclavitud del cuerpo con todas las correlaciones conceptuales y existenciales que van implícitas en el proceso, lo cual requeriría décadas de estudio de kabbalá, la intención de este artículo es introducir de modo explícito algunas demostraciones o evidencias (por pocas que sean) de las incoherencias citadas que ejemplifiquen el entorno qué nos rodea.
    Valga la pena de nuevo resaltar que mostrar absurdos e incoherencias no es una reflexión imaginativa o un ejercicio simplemente intelectual. Es un diagnóstico que se puede desplegar, ampliar y escudriñar en infinidad de facetas de vida cotidiana, en análisis macro y micro de los paradigmas que rigen nuestros destinos, tanto individuales como colectivos, y en demostraciones de asociación a todas sus consecuencias de falsedad y desgracia. Bien podrían clasificarse los mismos por temas y sectores de diversas clases. Empezando desde la clasificación más simple entre secularismo y religión… Y más específicamente entre la religión cristiana y el judaísmo. A la vez dentro de cada denominación, las divisiones de catalogación podrían ampliarse aún más.
    No obstante, las posibilidades de clasificar la irracionalidad por grupos definidos, es algo que se vincula con todos y con todo. Finalmente, no es sino evidencia de funcionamiento del sistema operativo de nuestra existencia o realidad conectado al lado oscuro o de maldad, que define el «árbol del conocimiento del bien y del mal». Conocer nuestra posición en dicho «árbol» nos permitiría escoger el lado del bien del mismo, y de ahí catapultarnos hacia el «árbol de la vida» con la gracia divina. Este sería el recorrido de la Salvación. No es una presunción religiosa mágica imaginativa, como lo plantea el cristianismo con gran seguridad y bajo justificaciones de la sana doctrina, la misericordia y bondad de Dios según nuestro entendimiento, la gracia ignorante y distorsionada, y una gran cantidad de absurdos adicionales muy sentidos como verdad… Y esto hace parte de los absurdos a demostrar que nos esclavizan y seducen como encantamiento de serpientes.
    La Salvación NO es un concepto cristiano. No es una creencia religiosa, aunque lo sea al cien por ciento en sus creyentes cristianos. Como verdad fundamental de vida y necesidad vital, aplica para todo ser humano verdadero. La Salvación es un proceso vivencial de fe y por consiguiente de gracia… Fe y gracia como evidencia de obras y entendimiento superior de la realidad, según se explicó en algo en los artículos precedentes de esta serie. No es una imaginación disociada de la realidad, sino exactamente todo lo contrario. Lo disociado de la realidad es nuestro estado actual de percepción de la misma… Y es debido a esto que la salvación no es una alternativa más de las creencias religiosas, antropológicas o humanistas que existen en el planeta, sino una necesidad real de percepción de la vida. La Salvación es un evento sobrenatural, una revelación divina entregada sobrenaturalmente a la humanidad bajo el contexto conocido como Torá y el judaísmo, siendo el pueblo judío el escogido depositario y receptor de dicha revelación.
    Estas aclaraciones anteriores expresadas como afirmaciones, al final se acreditarán por sí solas con todo lo que se expondrá. Hacer estos resaltes es fundamental, pues hay mucha distorsión e imaginación al respecto en el mejor de los casos, y completa ignorancia en el peor. Esto debe entenderse no solamente desde la perspectiva de definición misma de la palabra salvación, sino con todo lo infinito (literalmente) que se asocia al simple concepto… Es decir, todas nuestras comprensiones y deducciones de vida que nos rodean y aceptamos con consciencia o sin ella… Y también sea como sea que nos relacionemos con nuestra vivencia sensorial con interés o de forma autómata. Simplemente de modo continuo concluimos con nuestra verdad justificada. Lo que se acepta se convierte en nuestra verdad y la verdad absoluta. Eso nos define y nos direcciona. Y la pregunta obligada bajo estas circunstancias es… ¿En qué y hacia adónde?
    Siempre se verificará que las justificaciones son inherentes a todo el mundo. En líneas generales todos nos juramos poseedores de la verdad, a pesar que el mundo entero se nos estrelle en la cara evidenciando lo contrario. La verdad para todos y cada uno de nosotros es verdad según nos justificamos. Nuestra verdad…. Y así toda persona ya sea religiosa (sea cual sea su religión, incluyendo el judaísmo fariseo), ya sea secular, atea o lo que sea, afirma con seguridad absoluta su visión de vida, sus conclusiones, sus verdades. Una sensación es verdad en quien la vive, pero ello no la hace una verdad axiomática absoluta. Mucho menos un postulado de verdad filosófica o teológica. No me lo invento. Lo he escuchado siempre y lo veo en las redes por miles y miles; y usted también sin duda alguna.
    Todos afirmamos… Es nuestra tendencia natural. Sin embargo, la diferencia de objetividad y compromiso con nuestra responsabilidad existencial está en nuestra actitud y fundamentación investigativa como argumento. La diferencia entre el entendimiento posible de acceder y la falta del mismo en nuestras aceptaciones arrogadas sensitivamente como pretensiones arbitrarias de verdad, es la misma diferencia entre el bien y el mal. El entendimiento cuando es real y no imaginativo, su sustento es demostrable con extensa argumentación redundante; tal cual la misma naturaleza y la vida es igualmente redundante y exuberante en demostraciones y detalles duplicados para el que tenga ojos, oídos y cerebro.
    El patrón de medida de comprobación de lo dicho, sin duda es la sabiduría y conocimiento de la Voluntad Divina, qué es lo que se nos revela en la Torá. Esto incluye las definiciones absolutas de la Verdad que sólo pueden ser entendidas en los términos de la Bondad, el Bien y el Altruismo Perfecto, y que sólo pueden provenir y ser definidas por Dios mismo. Y por ser así, tal cual lo señalo, nuestra condición de ignorancia disociada de las revelaciones de la Torá, califican la confusión como una verdad relativa que justifica toda la corrupción que de allí se desprende. Corrupción que es camino de muerte, y que sea como sea, siempre se intenta disfrazar como verdad con fantasía y narcotización de la realidad.
    Cuando hay certezas, hay sabiduría que la acompaña y la confirma; hay entendimiento y claridad diáfana en todos los sentidos posibles. No solamente es una vivencia sentida, como usualmente todo el mundo concluye al unísono en sus autoengaños y autojustificaciones con su ignorancia adaptativa, inmoral, embriagadora y engañosa, sino que a diferencia de la faceta recién señalada ficticia, figurativa y delirante, dicha sensación de seguridad y certidumbre, lejos de ser una abstracción o una entelequia, es minuciosamente detallada en fundamentos, lógica, evidencia, ingenio, agudeza, cimientos, razones, pruebas, principios y conexión con la realidad moral y trascendental.
    Como sucede con todo en nuestra realidad dual, la certeza y seguridad es también una definición y vivencia dual. No es por sí misma, en su dictamen o tesis, una asociación a la verdad absoluta proveniente de las definiciones Divinas de Dios, sustentadas en la perfección y la bondad universal. Lo mismo podría decirse de las verdades que como tal, así interpretamos corruptamente y que simplemente no son verdades absolutas debido a nuestra ignorancia, imperfecciones y asociaciones con la mentira por conveniencias de todo tipo. Para nuestras consciencias o paradigmas aceptados sin el conocimiento divino de lo que es bueno y verdad, nuestras «verdades» son realmente mentira. Y no obstante en nosotros, se defienden como verdades absolutas. Nunca un malvado a lo largo de toda la infinita historia se habrá calificado a sí mismo como malvado. Siempre se habrá justificado según él mismo con su «verdad», y hasta con su «justicia». Ja
    Así que empecemos a ejemplificar con evidencia explícita. Será a duras penas una muestra mínima de lo infinito posible de certificar, sea cual sea la clasificación sectorial seleccionada. Cuando señalo una muestra mínima de lo posible INFINITO de mencionar, no lo digo como retórica de lenguaje, pues a pesar que el concepto infinito es por definición un imposible de abstracción, cuando se transita el camino de la Torá y se adquiere adiestramiento de comprensión en el diagnóstico de la realidad y la vida, el proceso de marcha por sí mismo obliga a una continua e ininterrumpida observación analítica de absolutamente todo, con la profundidad qué sólo el conocimiento divino revelado en la Torá se proporciona. Ello significa que se camina por la vida cada segundo con una visión multidimensional como con unas gafas tipo la famosa película conspirativa por excelencia «Ellos Viven» de John Carpentier de 1988.
    Ver enlace a película a continuación:
    Ellos Viven.
    En dicha película el protagonista encuentra unas gafas que cuando se usan, le permite ver la realidad siniestra que le rodea, pues con dichos lentes le es posible neutralizar la ilusión óptica que hipnotiza a todo el mundo y le permite ver la realidad falsificada, con la cual las masas son manipuladas. El argumento de dicha película hace hincapié en los aspectos de mensajes subliminales de persuasión y subyugación a paradigmas de consumo, placer, sometimiento, codicia, falsos valores, etc. Exactamente todo lo que se ve actualmente y han conseguido las huestes malignas inocular en la psiquis masiva con éxito totalitario. Básicamente un diagnóstico, aunque a duras penas incipiente y superficial, exacto a lo que se conoce como nuevo orden mundial. Pero ni siquiera se trata de dichos aspectos lo importante a reseñar. Todo ello es siniestro y muy grave, pero solo es superficial.
    La película introduce como ficción una narrativa o argumento que implica se pueden identificar con dichos lentes la verdadera naturaleza demoníaca o «extraterrestre» (según la película) de muchas personas que se nos aparecen en lo visible como supuestos «seres humanos», cuando NO lo son. Es decir, con las gafas se ven el aspecto real de las «personas»… Y dicho aspecto cuando no se es humano, es aterrador…. Bueno, hay que decir que el argumento, aunque parezca ficción, NO lo es. Revise mis artículos con detalle y podrá constatar que al respecto he escrito con mucho detalle fundamentado. Y por favor… Esto, aunque real, no necesariamente se corresponde con nuestra imaginación anticipada de costumbre con nuestras preconcepciones.
    No sabemos cómo luce sensorialmente el mundo demoníaco o cualquier asociación conceptual a dicha realidad. El concepto es real y demostrable… La metáfora es solo una metodología de aproximación de entendimiento. Y es necesaria. Imaginarse al diablo o a los demonios con cachos y tridentes es solo una estupidez de entrada, y no obstante, no descalifica las posibilidades aterradoras sensoriales. Detrás de la comprensión del bien y del mal hay mucho que desconocemos sin la instrucción de la Torá. Y sin embargo hay muchas evidencias de todo tipo que son visibles. Empezando con la simbología satánica. Pero conocer de simbología no significa conocer sobre las profundidades del mal. Es solo careta en principio. Todo esto lo digo como anticipo e introducción a mucho de lo que más adelante detallaré y que tiene que ver con los diagnósticos de incoherencia que mencionaré.
    La película «Ellos Viven» muestra la metáfora como ficción. Pero la metáfora es real. No hablo de la visión sensorial. Se puede inferir que, si se tiene en consideración las equivalencias de forma entre esencia y vasija, seguramente en algún «lugar» dimensional, sería factible ver la esencia en su forma grotesca. Esa esencia bien podría verse como «diablo con cachos»… Quizás. ¿Tal cual la ficción de la película? Puede ser… El tema puede ser argumentado muy extensamente con sabiduría proveniente de la Torá. Si quiere conocer en algo razonamientos, explicaciones y pruebas de ello, se sugiere estudie mis artículos que a continuación comparto en los siguientes enlaces:
    Realidades Sensoriales y Espirituales.
    Lo que usted debe conocer de estos tiempos – Nuevo Orden Mundial.
    No se confunda con lo que estoy diciendo… No estoy afirmando que salgo a la calle y veo a todo el mundo literalmente igual a como sucede en la película traída como ejemplo y metáfora comparativa. No afirmo que veo a todos a mi alrededor como demonios (muy seguramente todos lo somos en la actualidad acorde a los diagnósticos que devienen de la revelación divina). Somos cáscaras (klipot) pues solo nos define lo superficial. Eso en lenguaje kabbalista se denomina «demonio» para empezar. Podemos idealizar nuestra forma y existencia… Y ello es lindo, pero con conocimiento se puede demostrar que es fantasía. De hecho, se dice que los grandes sabios de Israel, los Tzadikim, los Jasidim, los grandes kabbalistas podían ver sensorialmente la verdad de forma y esencia. No es mi caso… Jeje.
    Se trata de una parábola de comprensión que se empieza a ver y a vivir de forma constante con todo… No se trata de juicios ególatras… No se trata de precisamente ignorar las exhortaciones bíblicas de NO juzgar. Esto último lo expliqué en algo el artículo anterior al final del mismo. Se trata de diagnosticar la enfermedad. Por eso lo dicho… Hecha la aclaración, ahora sí pasemos al tema de forma específica.
    Para empezar nada más explícito en el absurdo que la concepción misma del concepto de salvación desde el punto de vista cristiano. Y empiezo por este énfasis dado que es incluso mayormente incoherente a cualquier conclusión secular o atea a la sola noción y pensamiento de la palabra salvación. Es un planteamiento sobre qué es más irracional, ¿el rechazo secular al concepto salvación o la aceptación cristiana del mismo?
    Dicen los cristianos estar conectados con la salvación del alma, con la vida eterna, con la revelación más trascendente y vital que podría uno imaginar acorde a dichos significados, y sin embargo no entienden nada del sistema operativo de la vida, de las leyes que regulan la existencia, de las instrucciones de vida requeridas para vivir, para ser buenos, para transitar el camino de la fe y las promesas con entendimiento y que al final y sólo al final proporcionará ejercer domino sobre la creación sin transgredir la ley divina, sin transgredir la Voluntad de Dios; piensan alcanzar o presupone ya alcanzaron el fruto en completa ignorancia de todo.
    A lo sumo sólo se justifican con una supuesta sumisión imaginativa a Dios, sin ninguna responsabilidad. Creen que cumplen mandamientos debido a ciertas literalidades que a duras penas distinguen, creyendo que eso es todo y haciendo la infinita magnitud de Dios y la creación tan pequeña como sus limitadas existencias hipócritas. Que puedo decir, eso es demostrable. El rechazo secular es predecible y pragmáticamente más justificable que la imaginación cristiana desde la perspectiva de la lógica primaria idolatra de las formas, de la imagen, del tiempo y el espacio, de las causas y efectos, y de la prueba sensorial.
    Excusado y fundamentado en la percepción rígida y sólida de los límites físicos de nuestra realidad, vista con ojos y sentida en la carne, es más sensato el rechazo secular al concepto salvación que la supuesta fe cristiana. Es decir, comparativamente con el cristiano dogmático e idolatra, es más razonable que el secular atrapado en lo más primitivo de la existencia, NO le de crédito a la doctrina religiosa de la Salvación, a que el cristiano sí se la acredite. El ateo en algo tendría razón en justificarse en sus propias fuerzas, siendo más coherente en no aceptar algo que no ve, ni puede ver… Y digo en algo, pues en realidad ese algo es infinitesimal a la luz que aportan las revelaciones del espíritu y el pensamiento (y que el cristiano rechaza, descalifica e ignora). Por eso es primitivo y animal tanto en el secular como en la imaginación cristiana. Y por eso es más lógico en el secular. La Imaginación cristiana no son los frutos del espíritu acorde a las definiciones bíblicas, como ellos mismos suponen.
    Entender con las evidencias del mundo de las formas y las imágenes es estar inmerso en la idolatría. Por eso siempre se menciona que los ídolos son de piedra; que las tablas de la LEY que se entregaron por Moshé en el mente Sinaí eran las segundas tablas y eran de piedra; que sin conexión con la palabra, con la Torá, con el arca de salvación (la palabra) se tiene un corazón de piedra, que llegará el momento de cambiar el corazón de piedra por uno de carne, que a ello se le llama circuncidar el corazón, quitar la envoltura del prepucio, que significa que tenemos una visión espiritual REAL de la existencia y ello es VIDA y no la ilusión que percibimos sensorialmente en blanco y negro con nuestras arrogantes percepciones de vida y conocimiento vano de lo que nos define y rodea.
    Por eso si se trata de conceptos irracionales de entrada, el cristianismo se delata mucho más evidentemente que el secular. Mucho se puede mencionar. Por ejemplo, asociar el conocimiento de la Torá como descalificativo de sabios, es uno de sus postulados insignes derivados de la distorsión de la escritura. No es más que una más de las miles de argumentaciones ignorantes antisemitas del cristianismo. Descalifican la sabiduría y los sabios. Es obvio que NO entienden, pero aún así lo hacen como evidencia de irracionalidad. ¿Cuál sabiduría? ¿Cuáles sabios? ¿Y es que acaso se puede interpretar aún sabiendo y entendiendo lo que acabo de mencionar infantilmente como una metodología de estudio? Lo uno NO implica lo otro. Típica distorsión precisamente carente de entendimiento dialéctico y en exclusión blanco y negro que denota nuestra condición sin vida de mente y corazón.
    Explicar esto es demasiado extenso… Es una de las principales revelaciones de la Torá que decodifica nuestro compromiso de estar vivos aquí en el mundo de la dualidad y de la ilusión con todos sus conflictos de muerte. Sin este conocimiento estamos muertos. Es el mismo secreto de la existencia, del propósito de la Torá, del advenimiento del Mesías de Israel, de su muerte y resurrección, de la rectificación del mundo y de nuestros cuerpos, del conflicto cósmico, de volver y sobrepasar la estatura de Adán del origen, del porque estamos vivos, el secreto del MUNDO VENIDERO, de la siembra y la cosecha, de la semilla que se planta en la oscuridad de este mundo, etc, etc.
    Entender el lenguaje de las escrituras requiere del más alto conocimiento. Cuando la Biblia hace referencia a “sabios e inteligentes” y se critica la “erudición”, se hace con referencia al conocimiento y adhesión de la mentira a las presunciones de entendimiento de la realidad (ejemplo la ciencia); se alude a las comprensiones falsas de este mundo lunar. Se refiere al consentimiento de la mentira como si fuese la verdad; se alude al conocimiento superficial de este mundo sustentado en las causas y efectos exclusivamente, y más aún cuando dicho conocimiento proviene de justificativos de corrupción; se refiere a lo que se enseña y concluye con los sentidos en este mundo, tal cual usted lo está haciendo. Jamás se refiere al conocimiento de la Torá.
    Eso sería una blasfemia completa. Y si se trata de citar el cristianismo y sus incoherencias… ¿Y de boca del mismo Mesías? Por favor… Es mucho el desconocimiento al respecto y que ha rodeado el uso de lo más santo y sublime en manos de la impureza de las naciones. Otro ejemplo… Cuando se habla de “niños” se habla de forma codificada de aspectos existenciales de alguien que está recién nacido cambiando su software de entendimiento del mundo; de alguien que está escapando de la impureza; de conceptos sublimes que quien es ajeno a la sabiduría de la Torá, siendo “un supuesto sabio en la mentira” de este mundo (disociado de la revelación divina requisito eterno), jamás podrá acceder por su imaginación. Esto ya lo he explicado en los artículos anteriores. Es que la Torá es un idioma y un chip completamente diferente a lo que nos define en esta realidad. De ahí la necesidad de “nacer de nuevo” (y por favor no interprete literalmente la mención del idioma). Es otro entendimiento. Por eso las referencias infantiles.
    Sin la sabiduría (que desacreditan e insultan los cristianos) sólo se puede uno adherir al mal. No entender no es excusa para justificar la adhesión al mal y al mismo tiempo para aspirar honores, reconocimientos y permisos de acceso con privilegios a lo desconocido superior e imaginado con pretensiones y negligencia. Todo tiene su parte dual entre opuestos con énfasis entre el bien y el mal. Es una definición divina que se nos impone. Tanto a judíos y como a cristianos; con seculares y religiosos; con satánicos e idolatras; con sabios e ignorantes. Las conexiones correctas lo son todo. Los hay bien conectados y los que NO. Para conectar bien Dios revela la Torá. Lo inaceptable a los ojos de Dios es todo aquello anti Torá y además supuestamente justificado en distorsiones de la revelación divina y propagación de la mentira; máxime si se trata de Su Palabra, Voluntad y Pueblo. Quizás no entienda todavía. Por ello conviene entenderlo. Pues todo está asociado a ello. Absolutamente todo.
    Y es que acaso ¿Se podría descalificar la percepción instintiva animal de los animales? (valga la redundancia) … Es claro que NO. Están obligados a vivir según les dicte sus sentidos e instintos. Eso no significa que la realidad en su raíz Matrix sea el burdo materialismo físico. Todos estamos en menor y mayor grado obligados a vivir según nuestros sentidos e instintos. Todos tenemos vivencia animal. La diferencia con los animales está en el uso de nuestro intelecto para controlar nuestros sentidos y refinar nuestra consciencia y comprensión del mundo y nuestras vidas. Bajo estas circunstancias no se pretende dar a entender que diagnóstico del mundo es lo mismo que juicio sobre las personas. No es un asunto de juzgar si los seculares son mejores que los cristianos, o viceversa (para suscribirse al ejemplo comparativo en cuestión).
    La coherencia o ausencia de la misma es lo que quiere destacar. En este sentido es que se presentarán los argumentos respectivos que demuestran por qué la irracionalidad derivada de la doctrina cristiana es más notable que la secular. Y con esto no digo que el pensamiento secular tenga más razón que el cristiano. De hecho, el cristianismo a pesar de su irracionalidad es más acertado en sus paradigmas existenciales de trascendencia que el de los seculares. Y sin embargo, ninguno de los dos grupos tiene la razón, pero al mismo tiempo cada uno de ellos también lo tiene en su particular burbuja limitada. Más aún, la razón o ausencia de ella (ambas manifiestas concurrentemente), es sólo una pieza más (o burbuja más), de las incontables qué podrían identificarse en otros grupos sociales.
    Se habla de coherencia y no obstante lo anterior que acabo de exponer parece incoherente y contradictorio. Pero NO lo es… Es una faceta más de la dualidad a la cual nos vemos constantemente enfrentados en todo aspecto. De estos análisis es de donde surge el diagnóstico certero de la incoherencia que nos rodea. Lo mejor se encuentra en el acercamiento a la verdad, y este proceso tiene como prerrequisito el desecho de la incoherencia. Esto a su vez implica eliminar la mentira, lo cual significa el diagnóstico de lo irracional e inconsistente, entre muchos otros aspectos que no se mencionarán por ahora para no desviarnos del tema. Parece todo muy confuso, pero es sencillo de explicar.
    En principio el secular es coherente con su esencia y capacidad limitada de percepción. Igual lo es un animal. Nada despectivo en la comparación. Sin embargo, sí hay que anotar que al animal no le cabe responsabilidad de su coherencia. Sobre ello no recibe juicio. Por el otro lado, al secular con potencial de ser humano, su coherencia de percepción no le es excusa necesariamente. Depende de la persona y su alma, pasado cósmico, antecedentes genéticos e innumerables condiciones más. Puede llegar a tener responsabilidad debido a su libre albedrío y potencial intelectual y moral. Algo que corresponde discernir y explicar con la sabiduría de la Torá exclusivamente.
    El secular en el sentido mencionado es coherente debido a su burbuja; pero es irresponsable e incoherente por no intentar salir de la misma, teniendo capacidad de ello. Un animal no tiene esa posibilidad y tampoco responsabilidad existencial. Por algo existe un abismo de intelecto entre el animal y el supuesto «ser humano». El absurdo de las teorías de evolución deja como testimonio con dicho abismo inobjetable. Así que por un lado el secular es en algo coherente, pero por el otro tiene deficiencia de trascendencia y por consiguiente está equivocado. La razón de entrada no lo avala y le resulta trampa de esclavitud al materialismo al final.
    Con el cristiano regular dogmático e idolatra sucede algo más complejo y más grave en principio. Desde el punto de vista trascendental posee una intuición de conexión con algo que va más allá del neto materialismo del secular. Esto que digo es en el mejor de los casos en donde se infiera honestidad de aspiración espiritual del creyente cristiano. Hay que decir que puede concluirse esta no es la condición que se verifique con los frutos del cristianismo y sus feligreses. Entrar a detallar la hipocresía y enorme corrupción de mente y corazón tanto en sus seguidores y doctrinas es muy extenso, pero es parte de lo que se quiere aquí mostrar (así sea de modo mínimo).
    Y cuando menciono la hipocresía y corrupción, no lo hago referenciando facetas criminales históricas o actuales de intereses de poder, ni las posibles de implicar en dicho sentido con otros aspectos particulares. Lo digo con referencia al estado natural que se nos aplica a todos (no sólo cristianos y seculares). Es un asunto que atañe a toda la humanidad. Hipocresía y corrupción de mente y corazón es el diagnóstico mismo que nos define totalitariamente y que precisamente se quiere señalar con ejemplos explícitos de la irracionalidad o incoherencia citada.
    El cristiano a diferencia del secular (hecha la anotación anterior), aún atrapado en la burbuja de la idolatría al igual que el secular, por lo menos levanta la vista en busca de una nueva y posible realidad. Por supuesto, y como con todo, la capacidad de alcance de vista esencial individual de cada creyente (o supuesto creyente), varía en amplia gama de matices de hipocresías e incoherencias. El proceso se puede definir como parte del camino verdadero de búsqueda de la verdad en el caso que se trascienda con éxito y se logre superar hasta llegar por lo menos al inicio fariseo de comprensión por medio la Torá. Que el cristiano levante la cabeza a diferencia del secular que NO la levanta, no lo hace más coherente. La sola condición de adhesión a cualquiera que sea de las doctrinas cristianas, por defecto es más incoherente, pues se sigue una intuición (hablando benignamente) o anhelo en algo espiritual por mínimo que sea.
    Este proceso particular señalado con el cristianismo es dual, igual como lo es todo. Se recorre un camino que podría ser entrada al verdadero camino de vida con la Torá o se desvía a otro (de muchos posibles) de distorsión y enajenamiento de la mente, que en vez de proporcionar salida de la burbuja de idolatría, hunde más en la esclavitud y la irracionalidad. La posibilidad de entrar en el camino verdadero a través de doctrinas que enajenen la mente en fantasías e incoherencias de entrada sólo se da con el cristianismo. Allí hay un punto de conexión con la Torá (que es la biblia). Dicho punto de enlace no existe (por lo menos de forma explícita y contextualmente integral con la letra) en ninguna otra práctica religiosa, práctica o creencia metafísica o supuesta espiritual. Las fantasías abundan a todo lo largo y ancho del planeta, y ninguna de ellas tiene dicho vínculo con la Torá.
    No se quiere decir que con excepción del pueblo judío qué nace en el seno de la Torá, todos los demás tengan como única opción de acercamiento a la Torá, y por consiguiente a la posibilidad de encontrar la vida eterna (salvación si quiere), cursar el camino del cristianismo con su riesgo dual. No necesariamente… Sin duda el fenómeno del cristianismo está también dirigido por la mano de Dios con todas sus implicaciones de reto y superación. Respuestas mismas que se derivan y encuentran en la misma letra del conjunto completo de la biblia y todo lo que se asocia a la Torá, incluyendo el diagnóstico de la existencia. Supongo que habrán «extranjeros» quienes se allegan a la Torá sin pasar por el cristianismo. Sucederá con quienes comparten en comunidad y cercanía con el pueblo judío, como sucedía desde mucho antes que hubiese cristianismo. Sucede por mano directa de Dios sobre quienes se ejerce misericordia directa de arriba. Sucederá por muchos otros caminos supongo.
    Llegar a la Torá NO es un pase mágico, ni un proceso plano. En ello consiste la escogencia literal que se registra en la es escritura bíblica con referencia al pueblo judío… Tiene la gracia de escogencia sobrenatural (aunque todo lo es a final de cuentas) de nacer cercano al conocimiento de la misma. Ese privilegio es único, pero de ninguna manera significa que se nace rectificado o que no tiene que recorrer el camino de liberación de la esclavitud de las formas, imágenes, idolatría, fariseísmo, etc. Y recorrer este camino también es gracia como ya se ha explicado anteriormente. No se puede renunciar al esfuerzo y reto de alcanzar el entendimiento de trascendencia de superación y conciliación de la dualidad.
    El cristiano comparativamente con el secular es más incoherente por seguir en apariencia en camino de fe. Sin embargo, aquí está el riesgo mismo magnificado de mayor perdición en la confusión, en oposición al verdadero significado de la fe de la que habla la biblia. Se confunde fe con credulidad estúpida; es decir la misma incoherencia que vengo señalando. Seguir una fe inferior idiota no proporciona claridad… Estupidiza más. Y no quiero generalizar. En esta descripción se encontrará de todo. Sin embargo, hay que decir que la evidencia general de lo que se ve en las masas cristianas no es para que sea interpretada como positiva en resultados de entendimiento… Digo que es todo lo contrario.
    Seguir el camino de la fe, tal que se transite el acceso al conocimiento de la Torá, de forma paulatina irá aportando la sabiduría celestial y la comprensión de nuestra realidad, tal que se supere paso a paso la esclavitud de la burbuja «lunar». Ahora… Explicar esto último del paso a paso, con los significados arquetípicos de la pascua (Pesaj), de la liberación de Israel de Egipto a «toda prisa», es un asunto de muchísima más profundidad y revelación de los secretos del alma. No es el tema a tratar por ahora. Para el secular el camino de la fe es incoherente… Y en ese sentido tiene razón. Por eso se llama fe y es un salto al vacío. Pero dicho salto al vacío tiene siempre la misma opción dual que todo lo tiene. Toda nuestra experiencia se puede razonar y concluir con el mismo matiz.
    Todo es un salto al vacío. Vivimos por fe en absolutamente todo evento. Si tuviésemos que verificar la salubridad y confianza sobre cada bocado de comida que ingerimos, moriríamos de hambre. No podemos abrogarnos ningún control en lo esencial. No obstante, cuando se accede a la sabiduría esencial, se tendrán certezas de lo que, por fe inteligente superior, accedemos a mayor control de dicho salto. Y es en ese énfasis qué la fe se convierte en confianza, tal que a pesar que en la raíz nada lo generamos como suponemos desde la perspectiva de control, en realidad obtenemos confianza (bitajón en hebreo) de garantía de obtención un mínimo de certezas qué se recibirá un bienestar qué nos brinda seguridad, placer y solución a todas nuestras necesidades de forma perfecta. La misma confianza de un niño con su padre en ese sentido… Pero de ninguna manera estupidez imaginativa.
    Cuando la Torá advierte que conozcamos al Dios de nuestros padres, se refiere al conocimiento de Su Voluntad Perfecta en lo que nos atañe y se nos permite. Esto requiere arduo estudio y un camino a recorrer de modo constante todas nuestras vidas con fe; pues NO conocemos todavía dicha Voluntad Superior ni de forma general, ni en detalle, que es lo que se nos exhorta. Es lo que se nos amonesta a conocer para nuestro beneficio. Conocer la Voluntad Superior no significa conocerlo todo. Lo inesperado e inimaginable en placer y regalo divino nos espera como bondad infinita al final. Una meta y un destino no merecido dada la infinita magnitud que por definición se advierte con sabiduría. Por ello es inmerecido, o gracia desde el punto de vista más fundamental.
    Es imposible imaginar siquiera un mínimo de merecimiento con relación a Dios cuando se trata con realidades de magnitud infinita (valga la contradicción) … Lo infinito no puede tener magnitud. Pero lo mínimo que nos corresponde toca cursarlo y es nuestra responsabilidad… Y NO es una bagatela. Sí… Nuestro esfuerzo de búsqueda y obediencia en el reto recibe recompensa, se nos paga y obedece a mérito de trabajo. Dios no deja a nadie sin su recompensa merecida (interprételo a su acomodo). Pero la medida de justicia en la transacción a nuestro favor es infinitamente desproporcionada. Ahí está la bondad y la misericordia inmerecida. No se imagine con su corrupción inherente lo que significa la Justicia de Dios. En dicha corrupción transitan todas las doctrinas cristianas tergiversando e infectando la palabra revelada de Dios.
    La dualidad a la que se enfrenta el cristiano está en si su elección intuitiva disfrazada de fe, por incoherente que le parezca a la «objetividad» mundana, se conecta o no a un nuevo camino de vida que se tornará en su tránsito en certeza y coherencia nunca antes vista; coherencia qué jamás conocerá el mundo, ni el secular, y que al apostre demostrará que la coherencia inicial objetiva del secular no era sino la peor de las incoherencias perceptivas de la realidad. Si la incoherencia inicial se conecta con la vida que se encontrará en el futuro a través del entendimiento, se transformará en coherencia de vida. Por eso es un camino de fe inteligente. El justo vivirá por la fe, dice la biblia.
    Por el contrario, si la incoherencia inicial del cristiano (a la que llama fe sin haber todavía accedido al conocimiento superior), no se conecta con la vida y se asume como credulidad por sí misma, tal que se interprete con total ausencia de discernimiento, se convierte en estupidez justificativa presuntuosa y dogmática que es incapaz de explicar nada en términos de la verdad y la trascendencia. Todo se torna peor de irracional y el camino transitado es de mayor oscuridad aún al del secular idolatra. Estará en una peor situación a la inicial y sin embargo pensará que está mejor. Es más, se tornará diabólico en el peor de los casos… Ahí llegan todos los antisemitas cristianos con su dispensacionalismo, satanismo e idolatría. Las facetas en dicha postura son numerosas. Explicaré esto un poco más en detalle más adelante.
    El secular en su coherencia inicial recibe menos juicio divino que el cristiano con su incoherencia no transformada en coherencia. Como se establece en lenguaje kabbalista… La Nefesh animal no recibe el juicio que si recibe la Neshamá humana. Tal cual se advierte en las escrituras neo testamentarias en Santiago 3:1… Hermanos míos, no os hagáis muchos maestros, sabiendo que recibiremos mayor condenación. Cualquiera pensaría que hacerse «maestro» según indica el versículo es indeseable. Es más… Con este versículo los cristianos se justifican en la gracia y la descalificación de la Torá. Y nada más erróneo qué dicha interpretación. Empezando con que el versículo NO dice que no habrá juicio, sino que habla de mayor condenación o juicio más severo. Así tal cual sucede en nuestro mundo físico… Al qué más sabe, más se le exige. Y lo mismo dice la biblia en Lucas 12:48… Al que se le dio mucho se le pedirá mucho; y al que se le confió mucho se le reclamará mucho más.
    Así que juicio de todas formas si habrá. Sí lo hay… La pregunta clave en referencia, es cómo se aplica el versículo, cuándo, cómo y con quién y en qué circunstancias. Las doctrinas religiosas hacen acomodos increíbles con este versículo. No es el tema a resaltar aún. Pero lo que hay que decir, es que juicio o consecuencia siempre hay. Las consecuencias de la ignorancia en algún momento se juzgan y se ejecutan. No hay presuponer qué y quién es un animal. Y tampoco conviene presuponer que una condición sobre uno es igual sobre otro. Como se dice popularmente… La suma de dos errores no da un acierto, como mucho idiota argumenta como justificativo: «si ellos lo hicieron también». Ja.
    Lo importante está en la identificación de la irracionalidad, sea como sea que se nos presente a nuestros ojos. Puede ser un regalo de gracia para superar la misma que consideramos racional coyunturalmente en el presente. De eso se trata todo… Ir ampliando nuestros límites de percepción, lo que es lo mismo superando e identificando el absurdo que nos ancla en lo autómata, el dogma y la ignorancia. Es la misma exhortación bíblica (como cosa rara una y otra vez en miles de formas) cuando expresa la sabiduría de Torá como locura para el mundo. Lo insano es aceptar la locura sin entender nada como principio; como respuesta alcanzada. Lo irracional es aceptar la irracionalidad como sentencia y conformarse con ello sin ningún tipo de reflexión… Es lo que se ve con la doctrina religiosa (sea cual sea). Esto se vuelve más patético aún, cuando en vez transitarse un camino de entendimiento, se termina es inmerso en camino de las más infames intolerancias, difamaciones, aceptaciones, mentiras, engaños y un sin número de aberraciones, y que en algo mencionaré de forma específica posteriormente aquí.
    Los cristianos justifican su creencia y que no es más que una careta con la cual se esconde su irracionalidad inherente, con los siguientes versículos bíblicos neotestamentarios…
    1 Corintios 3:18. Nadie se engañe a sí mismo. Si alguno de vosotros se cree sabio según este mundo, hágase necio a fin de llegar a ser sabio.
    1 Corintios 1:18-23. Porque la palabra de la cruz es locura a los que se pierden; más a los que se salvan, es a saber, a nosotros, es potencia de Dios. Porque está escrito: Destruiré la sabiduría de los sabios, Y desecharé la inteligencia de los entendidos. ¿Qué es del sabio? ¿qué del escriba? ¿qué del escudriñador de este siglo? ¿no ha enloquecido Dios la sabiduría del mundo? Porque por no haber el mundo conocido en la sabiduría de Dios a Dios por sabiduría, agradó a Dios salvar a los creyentes por la locura de la predicación. Porque los judíos piden señales, y los griegos buscan sabiduría: Mas nosotros predicamos a Cristo crucificado, a los judíos ciertamente tropezadero, y a los Gentiles locura.
    Hago cita de estos versículos según traducción de la versión Reina Valera. Todas las traducciones conocidas al español en últimas apuntan a la misma interpretación superficial. Se califica al sabio sin mayor aclaración entre lo que el mundo lunar aquí abajo (Olam Hasé) define y la opuesta sabiduría celestial que se revela en la Torá y la cual es patrimonio de los sabios de Israel. De igual manera se incluye en la colada de generalización el calificativo a la inteligencia, dando a entender un ideal en la idiotez llamada locura. Una gracia imaginativa presumida y arrogante de exclusividad selectiva del cielo sobre una supuesta sumisión a Dios en arrepentimiento coyuntural de consciencia.
    La excusa perfecta de evasión de responsabilidad y compromiso con la verdad bajo auto justificación rápida y fácil. Como bien sentencian los sabios de Israel… Los malvados están repletos de arrepentimientos. Esto en nada contradice la misericordia y el perdón de Dios… Sólo que no es así de simple la conclusión. Si así lo fuese, tanto el diagnóstico sobre el mundo, como la misma biblia literal (la que supuestamente los cristianos dicen aceptar) sobraría en infinidad de complejidades e irrefutables pruebas que contradicen la simpleza deductiva y conveniente del cristiano. Es lo que se va a demostrar… Y ni siquiera he empezado.
    Para los cristianos la locura de la predicación es lo que ellos mismos creen es una nueva religión, como si el «mensaje del madero» o «cruz» fuese algo nuevo llamado «evangelio», disociado de la Torá. Es más, para ellos la sabiduría que se descalifica en los versículos citados es la misma Torá. Ja. Ni lo uno, ni lo otro… Más bien es la confirmación del mensaje de la Torá en toda su extensión y el mismo propósito de la necesidad de la misma y su entendimiento para liberación del mundo lunar y todas sus implicaciones. Es el mismo significado de la salvación con el rol mesiánico de Yeshua y todos los misterios arquetípicos de los eventos de la crucifixión… Un conocimiento que NO tiene nada que ver con la interpretación infantil aceptada como respuesta. Es decir, la versión infantil es necesaria como punto de entrada, tal cual como lo es todo el recorrido fariseo de entrenamiento y comprensión.
    El punto de partida por sí solo no significa nada, sino se prosigue en el camino correcto. La bifurcación en el punto de inicio aparece inmediatamente. Siempre sucede así con absolutamente todo. Siempre la bifurcación dual se aparece ante toda decisión. Es el mismo arbitrio. La maldición es escoger el camino errado de muerte. Y tal cual sucede en dicho punto de inicio. Concluya usted ¿qué camino ha escogido el cristianismo? Seguir el camino correcto es la bendición y gracia de transformación de la mente. Es el cambio de chip que se explicó en la segunda parte de esta serie de artículos.
    La sabiduría que piden los griegos (según versículo) NO es la Torá, como maliciosamente interpretan los cristianos. La traducción exacta dice Sophia, que es referencia explícita del conocimiento engañoso de este mundo. Pero no por traducción se deduce la verdad exclusivamente. Es simplemente un apoyo de confirmación al contexto integral de TODA la Torá. Ya he explicado esto anteriormente. Las señales que piden lo judíos (según versículo) NO es descalificación a las señales (ni más faltaba).
    La referencia se hace para hacer énfasis en el aspecto tanto fariseo asociado a la revelación divina, como al carácter obligado de compromiso en velar y estar atento cual vigilia de las vírgenes cautas de Apocalipsis, y que el camino de la Torá exige de superación al mundo «solar»… Este es el énfasis de la Besorá (traducido como evangelio como buenas nuevas). Besorá significa «noticias del campo de batalla». De ninguna manera son las atrevidas y mal intencionadas interpretaciones de señales supersticiosas e ignorantes que sí son costumbre y evidencia de aceptación de idolatras y de ellos mismos, los cristianos como ejemplo mismo de dichas idolatrías.
    Pues ni buenas, ni nuevas. El mensaje del reino de los cielos está dado desde siempre y desde el inicio. Solo que debe cumplirse en los tiempos en que debían darse. Software divino si se quiere. Exacto en planificación en Moedim y señales (las fiestas o convicciones del Eterno de Levítico 23), en conteos de tiempo, en jubileos, en cifras codificadas en los números 40, 70, 120, 2000, 6000, 7000, etc, etc. Toda la creación es un código numérico e inteligencia viva al mismo tiempo. Tal cual también es el alfabeto hebreo y los idiomas. Todas estas cifras están descritas en texto a decodificar en versículos de la biblia. Pero los cristianos todo lo desprecian… No pues, que amor por cielo y por Dios. Ja.
    El tropiezo de los judíos NO es el tropiezo de los sabios de Israel. Las revelaciones Mesiánicas están en los textos sagrados escritos por los sabios de Israel. Si lo sabían o no conscientemente, no lo sé. No son explícitas como nada de la sabiduría escondida más sublime lo es. Las mismas escrituras neotestamentarias cumplen igualmente con dicho postulado, pues también están altamente codificadas para protegerlas de la impureza con que las naciones las tratarían por casi 2000 años. Esto no me lo invento. El Mesías está en la Torá de principio a fin de forma codificada qué sólo la sabiduría en Torá lo puede descifrar.
    Tropezadero para los judíos, no es descalificación de los judíos. Es más… Significa todo lo opuesto a la interpretación cristiana con la cual se inflan. Es una medida de protección al pueblo judío, dada la anticipación a lo que se vería con la evidencia de falsificación del mesías de Israel con el cristianismo. El tropiezo es una medida temporal tal como se profetiza en Romanos 7. Y el asunto se verifica aún más con las palabras del versículo que le siguen y que dice… «locura para los gentiles». Es decir, son los gentiles quienes no podrían aceptar la predicación de la Torá (no algo disociado de la Torá que se denomina predicación de Cristo), pues no la pueden entender, ni entonces, ni ahora. Es más, mucho peor ahora que antes.
    La locura de la predicación es perfectamente conocida por los judíos… El Mesías crucificado hace parte de la Torá de principio a fin. La codificación es otra cosa. Y es parte del velo que llamado tropiezo para el judío, tal que se pueda propiciar la misericordia. Esto lo explicaré en detalle más adelante. Aquí no hay reemplazo, ni cambio de judíos por gentiles. El fariseísmo que le esconde (en apariencia) al pueblo judío la palabra oculta solar, y que se corresponde a la predica del Cristo crucificado es la conexión solar; la mente de Mashiaj, la chispa de Mashiaj, el nuevo nacimiento. Valga la advertencia enfática… Lo anterior no tiene nada que ver con la versión doctrinal del cristianismo al inventar una religión disociada del conocimiento de la Torá y de la Voluntad de Dios. No tiene nada que ver con las narrativas infantiles e imaginaciones idolatras cristianas.
    Mucho menos con las conclusiones específicas de disociar l
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  • El Ser Humano y la Creación Según el Árbol de la Vida.
    El Ser Humano y la Creación Según el Árbol de la Vida.
    Lo siguiente es sabiduría kabbalista revelada. No me lo invento yo.
    La tradición habla de mundos anteriores que fueron creados por Dios y que tuvieron que ser destruidos. Se cuenta que sucedió porque Dios había administrado unas leyes demasiado duras o demasiado blandas. Din es un milagro de por sí. Es justo lo suficiente para permitir esta vida y este mundo. Pero el ser humano vive como si no hubiese ni límites ni leyes. El equilibrio en su área de vida le parece tan natural que no le da ninguna importancia. Lo mismo sucede con todas las formas y manifestaciones del mundo, tanto del microcosmos como del macrocosmos.
    La existencia es posible únicamente por un equilibrio estable, sin ese equilibrio se produciría el hundimiento hacia dentro o la explosión hacia fuera. Por tanto, din es una bendición para el ser humano, hace que la creación sea duradera. Pero si el ser humano no comprende que din es una invitación a ver la grandeza de Dios, una oportunidad para dirigirse a Él, las fuerzas de din y guevurá pueden independizarse. Bajo esas condiciones surge una personalidad desencadenada, emancipada, el egocentrismo se instala y la persona es centro y finalidad de todo.
    El ser humano no se da cuenta del amor de Dios que, de hecho, le convierte en lo que es. La legalidad le fascina y si logra hacerla trabajar para sí, piensa poder perfeccionar su vida y de paso, el mundo. Su Yo se hincha y aumenta en poder. Supone que todo lo que hay alrededor es “natural” y, dentro de los límites de la ley, se atribuye el poder de disponer sobre la creación. Las preguntas sobre el cómo y el por qué ni le inmutan. Le dan perfectamente igual, porque son contrarias a sus intereses. Con todo su afán se concentra en esa vida formada por din. La cuida y la organiza, para que sea cada vez más fuerte y vigorosa.
    Dentro de sus límites no se le escapa nada, se apodera de todo, subyuga todo para engullirlo. Y quiere seguir extendiendo sus fronteras. Aunque para ello deba aislarse cada vez más, para poder atacar con mayor poder y decisión. Solo así podrá vencer al otro. Finalmente se trata de una lucha por el poder, de subyugar a todo el mundo. Reconoceremos estas tendencias en el mundo de hoy. En lugar de concentrar sus fuerzas en andar el camino de regreso hacia Dios y dentro de sus posibilidades averiguar el cómo y el porqué de la creación, se aparta del origen y se apodera de la ley que le autoriza, aparentemente, a afirmarse y ser rey de la creación.
    ¿En qué consiste realmente el gran enigma, el gran secreto? ¿Por qué es el ser humano incapaz de comprenderlo? ¿Es demasiado grande para ese ser, al que se le ha dado también la opción de vivir fuera de Dios y en oposición a Él? ¿Es por ese motivo por lo que se protesta en el cielo, cuando Dios muestra la voluntad de crear el ser humano? El hecho de que la creación tenga lugar fuera de Dios, ¿no es el origen de que ese ser se adore a sí mismo, creyendo ser meta y finalidad de todas las cosas?
    El mundo es la creación de Dios, es su keli, su vaso. El camino de regreso lleva a través del lugar de la creación. Dios le da al mundo su estructura que, al mismo tiempo, es la estructura del ser humano, de Adam Kadmón. Ese ser humano, perfecto en todo, está ya con Dios en el olam Atzilut. Pero Dios le lleva a través de los mundos hasta este mundo, el más bajo. Aunque ya en la segunda fase de la concreción, en olam Yetzirá, en la esfera del segundo día, cuando rakia, guevurá y din son creados, ya allí se muestra que el ser humano es incapaz de asumir el regalo que se le ha dado. Es demasiado grande para él. Ese amor tan grande sobrepasa su capacidad de comprensión.
    La tradición llama a ese proceso: La rotura de los vasos. Está escrito que la luz que sale de la frente de Adam Kadmón se destina a llenar los vasos. Pero los vasos no la aguantan y se rompen. Se rompen en mil pedazos y con ello se rompe la creación. Tanto los pedazos de los vasos como su contenido estallan en una multitud incalculable de trozos, se desploman, caen. Son pedazos de luz, que ya no tienen una envoltura protectora. Son chispas, nitzuts.
    Todo eso ocurre una y otra vez en todas las fases y en todas las esferas: así una multitud incalculable de pedazos penetra hasta el mundo más bajo. Allí se mezclan las chispas y los trozos de toda dimensión posible. En el final de los días, la luz que sale de la frente de Adam Kadmón recogerá y reunirá de nuevo a todo lo caído. Recogerá las chispas y volverá a unir todos los pedazos. Entonces los vasos sanados, sanos, podrán contener y comprender. Pero ¿por qué se rompen? ¿Por qué el ser humano no aguanta el amor, de tal forma que él y todo el mundo tenga que romperse? ¿No demuestra que el amor de Dios, de hecho, supera toda capacidad de comprensión, que desde el principio mismo vence al ser humano y al mundo?
    El Cantar de los Cantares pone énfasis en que no se despierte el amor hasta que quiera, y también que el amor es fuerte como la muerte. La distancia entre Dios y el desarrollo, ¿no lleva forzosamente a aquella descomposición? De forma que el ser humano tenga que preguntarse si de ese caos jamás podrá reconstituirse una unidad. Toma consciencia del exilio, de galut, y reconoce que solo lo imposible puede ayudar: su llamada y la respuesta de Dios. Pero la caída es necesaria para llegar a esa condición extrema.
    El amor de Dios en acción y los rayos que salen de la frente de Adam Kadmón, regalan al mundo din, la ley, la justicia. Con ello se restablece el equilibrio. Pero puesto que el ser humano es incapaz de aguantar el amor, busca refugio en limitaciones nuevas y cada vez más severas. Una única envoltura blanda que guarde la personalidad sería suficiente para el regreso. Pero el ser humano está obsesionado en multiplicar las envolturas. Y los vasos se rompen, la unidad se pierde y se crea la multiplicidad. Por ese motivo, en el camino hacia Dios, se concede tanta importancia a la modestia, anavá, porque la modestia significa que se sabe que hay que respetar las fronteras.
    En el tratado Avot del Talmud babilónico, se describe el principio del bien como sigue: lo mío es tuyo y lo tuyo es tuyo. Mientras que la actitud normal, también descrita como característica de Sodoma es: lo mío es mío y lo tuyo es tuyo. Sodoma es el auténtico hacedor de cáscaras, mientras que la persona modesta no las atribuye tanto valor. Y finalmente está también el malo, rashá, que afirma: lo mío es mío y lo tuyo también. Porque ra, la maldad, intenta situarlo todo dentro de sus fronteras. Ra quiere todo el poder solo para sí. Romper fronteras, de hecho, es aquello que llamamos “tener poder”. Es la pretensión de decidir cómo es y dónde debe situarse un objeto.
    Se olvida que las fronteras existen únicamente para que la vida individual tenga un tiempo determinado a su disposición. Porque en otro lugar valen otras medidas. También parece cambiado el sentido de la palabra. No se puede averiguar su contenido auténtico analizándola y midiéndola con medidas encontradas aquí y allá. ¡Qué absurda es la intención de ciertas personas de tener que explicar e interpretar la Biblia! La Torá oral señala expresamente que toda explicación sale del Sinaí, de la revelación de Dios.
    Interpretar un texto según convenga es uno de los pecados más graves, un ensuciamiento vil. También aquí, ante todo aquí, el ser humano quiere dirigir y decidir, quiere trazar límites.
    Muchas veces surge la pregunta de por qué la Biblia es tan oscura, sus relatos tan opacos, sus intenciones tan impenetrables. Donde se espera toparse con un sentido, hay contradicción. ¿Por qué no se da a conocer de forma clara y explícita? Los relatos más conmovedores son justamente los más insondables. Pensemos en la canción de Moisés al final del Deuteronomio, o en la canción de Débora en el libro de los Jueces, en los relatos del profeta Isaías o Jeremías, o incluso en las visiones de Ezequiel y los capítulos famosos de Daniel. ¡Qué mina para los tontos! Cada uno interpreta los textos a discreción. Como en el cristianismo, por ejemplo, con el esoterismo que se ha querido introducir en las Revelaciones de Juan.
    Cada uno tiene una interpretación mejor. Los versículos tan citados de Isaías, Daniel y de otros libros, pueden usarse para cualquier interpretación. Pero ¿de verdad pueden los sucesos exteriores ser determinantes? ¿No se espera más de un ser humano? Si los judíos regresan a Israel, según muchos es el cumplimiento de las Escrituras, porque los profetas ya habían anunciado un regreso al país prometido. Olvidando que se trata de un regreso a Dios, a su mundo y no solamente a la tierra. Pero el ser humano sigue alejándose de Dios, se tira directamente a los mundos de borrachera y convierte su maldad en un juego apasionante. ¿Puede permanecerse en tal condición y seguir esperando que algún suceso exterior aporte la salvación?
    Lo masculino, lo oculto tiene la dirección. La mujer, lo manifiesto, es sacada del hombre, de lo oculto. Ciertamente, si en esencia las cosas se cumplen, se cumplen también en el exterior. Si el hombre lo pide, la mujer actúa. El hombre y la mujer aquí son las dos facetas del ser humano verdadero, lo oculto y lo manifiesto, como el cielo y la tierra. Frente al creador, nuestra posición es femenina; aunque siempre se quiere ocupar la posición masculina, ser creador. Significa que la “mujer” actúa como si no hubiese hombre en su casa; el mundo, como si no existiese el cielo. Pero basta, mis convicciones son bien conocidas.
    Sin embargo, queda la pregunta de por qué la Biblia cuenta las cosas transcendentales de forma velada. Seguramente para impedir que también aquí se creen límites superfluos. Si Dios hubiera querido introducir límites en ese lugar, lo hubiera hecho de forma certera e inequívoca. En la Biblia, las delimitaciones están ocultas. Con “delimitación” nos referimos al verdadero sentido de la palabra.
    La palabra en este mundo parece indefinida, porque aquí con la fuerza de su significado, en cada instante, debe atravesar muchas capas de segundo orden. En otros mundos, las palabras de la Biblia tienen un peso muy diferente, allí las preferencias están colocadas de forma diferente. Allí está claro e inequívoco, lo que aquí toma forma vaga. Aunque ¿quién aquí puede creer en la posibilidad de otras realidades?
    La explicación de este mundo está dada por la Biblia misma, por la Torá oral. Y si nos enfrentamos a estas palabras con el mismo respeto que mostramos ante cualquier análisis mundano o cualquier explicación de la ciencia, nos daremos cuenta de que estamos ante una construcción grandiosa, intachable, un palacio divino; entonces se tendrá la llave que abre los palacios celestiales. Abarcaremos de un vistazo al mundo y a toda la creación, y el ser humano será liberado finalmente de la sensación de hacer el tonto.
    No le gusta pensar que se está imaginando algo. Quiere que se le confirme en su juego. Sin embargo, haciendo alianza con las cáscaras, klipot, y dejándose seducir por las fuerzas del exterior en la misma medida, se comienza a odiar la Torá oral. Porque la Torá habla de otra cosa, habla de algo que, en nuestras limitaciones, somos incapaces de asumir. Lo mismo se puede aplicar, básicamente, a todas las tradiciones de todas las culturas y pueblos, porque en todo lugar nos topamos con comunicaciones orales que constituyen la llave del entendimiento y de la sabiduría. Si se estudian seriamente las tradiciones de los pueblos, no puede negarse una fuente común, que es posible descubrir con seguridad.
    La Torá oral lo tiene más fácil porque nada ha cambiado, porque siempre ha respetado los límites ordenados por Dios, y porque la arbitrariedad humana no ha podido ni añadir, ni quitar, ni maquillar nada. También porque no se produjo ningún embellecimiento, subrayando ciertas enseñanzas y ocultando otras, con la intención de enfatizar ciertas partes o teorías.
    Es de corto entendimiento reducir la Biblia a aspectos histórico-críticos, y conlleva grandes dificultades. Obliga, por ejemplo, a ver las visiones de Daniel como premonición histórica; los relatos de Isaías e Ezequiel deben ser colocados, de alguna manera, para que encajen en la historia.
    Y haciéndolo, no pueden evitarse ya las persecuciones, las calumnias y las hogueras. Uno de los malentendidos más trágicos del cristianismo es querer adaptar los textos del mal llamado Nuevo Testamento a la realidad actual, a toda costa. Porque tampoco el Nuevo Testamento es un libro de historia. De igual forma se intenta en el judaísmo moderno “rejuvenecer” la Biblia en sentido histórico, con las mismas consecuencias dramáticas, visibles tanto en la realidad exterior como en el ámbito personal, interior. Es el triunfo de la temporalidad pura y dura, del desarrollo histórico, del encefalograma plano. Los límites de la Biblia están fijados por Dios. En parte nos parecen nebulosos, aunque en otra parte cristalinamente claros. Lo nebuloso para nosotros es lo oculto. No debemos arrastrarlo a la luz; lo oculto es de Dios. Es una de las cualidades más feas del ser humano, querer sacar siempre lo oculto a la luz.
    Aunque es verdad que la Torá oral, de vez en cuando, levanta el velo; pero no lo hace nunca para satisfacer curiosidades mundanas. Se limita a sugerir el contenido, visto desde el otro mundo. Para nuestro mundo, las envolturas quedan intactas. Debemos comprender que son imprescindibles, porque la inconstancia de los valores del mundo de hoy, no admite factores ciertos y certeros.
    Pero aquellos que se tiran sobre lo velado para arrancar su secreto, lo hacen en balde. Nada pueden descubrir que no sea destinado a ser descubierto. Su proceder es malo y presuntuoso, de hecho, quieren manipular los límites. Son los escribas de los que habla el Nuevo Testamento. No son los escribas judíos conocidos custodios de la Torá. Los Talmid jakamin, los sabios que cuidan las enseñanzas de la Torá no dan nunca explicaciones propias. Nunca se atreverán a explicar un versículo por sí mismo. Como mucho añaden un comentario como, por ejemplo: “Si se me permite quisiera añadir algo, basado en ese o aquel lugar del Midrash o del Talmud…”. Nunca, nunca, se atreverían a interpretar un versículo bíblico por sí mismo.
    Es trágico que el cristianismo −aunque esté juzgando con justa ira a los «fariseos y escribas» del mundo de forma anticipada a lo que se vería al uso de la Biblia en manos de las naciones− nunca piense en sí mismo. ¿No son justamente aquellos escribas (de preferencia no judíos)−textualmente− los que siempre tienen versículos bíblicos a mano, los que siempre saben mejor y según convenga, los que adaptan un pasaje al pasado o al presente? El Nuevo Testamento es un mensaje para todo el mundo y para todos los tiempos. Igual que la Torá. Previene expresamente contra las consecuencias fatales de los sabelotodo y de la pedantería de las interpretaciones unilaterales. Es un mensaje de salvación, que siempre está en el umbral, llamando a la puerta una y otra vez. Pero para afirmar su propio poder, el ser humano se ha endurecido y limitado, afirmando que solo lo suyo tiene validez.
    Él, Tú y Yo. Mundos y submundos.
    Dios se da el nombre de Atá, Tú, en el mundo de Yetzirá, en el cual se crean los límites y las cáscaras llegan a tener su significado más extenso. El ser humano está frente a Dios como Tú y, como consecuencia, todo el mundo se convierte en Tú, en el prójimo. El prójimo ya no se llama hu, Él, sino atá, Tú. Las relaciones con Él podrían ser de indiferencia, en cambio con Tú, se establece una relación personal. La cáscara dura se ablanda y se flexibiliza. Ese Tú despierta el anhelo de una relación amorosa. Lleva el deseo de la reunión con el Yo como premisa natural. La raíz de la palabra atá es 1-400, significa tanto “todo” −la creación como un todo− y también ot, 1-400, señal. La letra hé al final de esa palabra masculina Atá busca la reunión. Si nos dirigimos a una Tú femenina, es at, 1-400. Lo masculino se da cuenta que necesita la salvación.
    También lo masculino está esperando la unión, como la mujer espera. Atá es la petición de no endurecer más las cáscaras, busca el acercamiento, busca conocerse. Toda la fase de Yetzirá es la búsqueda de reconciliación de Dios.
    Los vasos se rompen y las cáscaras aumentan en cantidad y en forma hasta lo infinito. Y aquí se oye la llamada: Rompe la cáscara, porque estamos Yo y Tú. El proceso de la creación de cáscaras puede independizarse, puede llevar al disfrute unilateral de lo exterior y convertirse en el sentido de la existencia. Si eso ocurre, las cáscaras no sirven ya para proteger un contenido, al final el contenido deja de importar. La producción de cáscaras es la satisfacción de por sí. Y haciéndolo se deja atrás este séptimo mundo nuestro, para adentrarse en los submundos, aquellos siete mundos que ya no muestran ningún sentido.
    https://toraverdadyrealidad.wordpress.com/2023/03/23/salvacion-y-dualidad-5/
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