Podcast Arbol de Vida

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By david saportasReligion & Spirituality
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  • ¿Quién y Qué es el Ser Humano?
    ¿Quién y Qué es el Ser Humano?
    Basándonos en investigaciones serias podríamos decir que es un mamífero muy evolucionado, el resultado de una selección de millones de años. Que su evolución, su lucha por la supervivencia, por mutaciones caprichosas, se ha dirigido por casualidad en cierta dirección. Y esa respuesta ni siquiera sería equivocada. El objeto de la investigación, es decir la aparición del ser humano, deja intuirla. Porque también en su intelecto, fantasía, moralidad y ética puede verse un largo proceso de evolución. También sus ideas religiosas pueden catalogarse como resultado de aquel desarrollo. También en esa área puede verse una evolución desde lo ingenioso y primitivo hasta la diferenciación y la sutilidad. No sería honesto −con toda la crítica que pueda hacerse en cuanto a conclusiones precipitadas o lagunas en el material de investigación− no sería honesto no tomar en consideración los resultados de muchos estudios serios. Es cierto que los fósiles no hablan y que no nos comunican sus vivencias y pensamientos. Tampoco tenemos pruebas habladas o escritas sobre sus motivaciones.
    A pesar de todo no nos cerramos ante los principios de la investigación científica Ahora bien, al lado de estos testigos materiales de un pasado muy remoto, prácticamente imposible de investigar, también hay otros. Hablan de un mundo curioso, extraño, de un mundo de intensa vida humana, pero no dicen nada de unos antepasados primitivos o incluso de antepasados-animales. En todos los pueblos, en todas las culturas nos encontramos con los mismos testimonios: Dioses, gigantes, enanos; animales gigantescos que tienen trato y hablan con los seres humanos; hay risas y sufrimientos, sabiduría y necedad, amor y odio. En todas partes del mundo –lo repito– nos encontramos con recuerdos de tiempos placenteros, de buena vida. Y todos esos relatos muestran un mismo patrón. Estas historias evidencian una distancia prácticamente imposible de salvar con lo encontrado por los científicos, en cuanto al origen del mundo y de la vida en este mundo. Estas historias no gustan a la ciencia, es más, piensan que son indignas. En todo caso son cuentos, leyendas, dichos. ¡Descuarticémoslos! ¿No están, como los fósiles, muertos y petrificados? Vamos a analizarlos en cuanto a gramática y estilo; vamos a clasificarlos en edades y orígenes. ¡Ya saldrá la vida de todos ellos! Porque finalmente no se hace otra cosa en la anatomía y la biología. ¿Qué quiere decir “vida”, o “sentimientos”? Lo que es digno de investigar es el contenido en grasa, la pertenencia a un grupo social y los intereses políticos.
    ¿Qué quiere que hagamos con la historia de la vida de un ser cogido en las garras de un instituto de investigación? El ser humano está tan atrapado en esta mentalidad que ya no es capaz de contar su propia historia. Ni sabe que tiene una historia de vida. ¿Quién puede sorprenderse aún? Los contrastes son demasiado acusados. De un lado el estudio de todo lo visible, de otro lado todo un arsenal de historias provenientes de un remoto pasado, cuentos de seres humanos y dioses, de una luz visible. Es verdad, una realidad debe aniquilar a la otra. La mitología de todos los pueblos y de todas las lenguas, sabe de un paraíso perdido, de la desaparición de mundos, de grandes catástrofes, de grandes reyes; habla de sabios y de hechiceros, de milagros que traspasaron el tiempo y el espacio, de dioses que bajaron de otros mundos y que volvieron a subir. ¡Qué cantidad de posibilidades, capaces de superar a todas nuestras fantasías y sueños! La palabra tiene una fuerza diferente; el gesto es esencial, y acciones que hoy parecen de poca importancia, son reconocidas en todo su significado. ¿Por qué, si no, cuentan todos los mitos de sacrificios, de rituales estrictamente observados?
    ¿Por qué nos hablan de nombres con grandes significados y de composiciones de palabras? ¿Por qué se da tanta importancia a la imagen? ¿Y por qué nos asustan estas imágenes por su contenido extraño, a veces repulsivo? ¿Qué significan las máscaras, a veces con muecas espantosas? Animales y plantas llenaban aquellos mundos míticos de formas desconocidas e irreconocibles para nuestro mundo de hoy. ¿Quién es pues el ser humano, qué es? ¿Acaso ha perdido un mundo anterior? Lo que la ciencia nos presenta hoy como la imagen del ser humano, ¿es el ser humano de verdad? Debemos tomar esta pregunta muy en serio. Viejas historias cuentan que, en el hundimiento de un mundo, una parte de la humanidad se convirtió en monos y otra parte en salvajes primitivos, seres ignorantes (Yalkut Shimoni en relación con Génesis y la construcción de la torre de Babel). ¿Somos sus descendientes? ¿Se pierde quizás la investigación en ese pasado? ¿Dónde está el trazado de los seres humanos anteriores a aquel cataclismo? ¿Podemos encontrarlos en excavaciones? ¿Podemos encontrar algo de aquellos tiempos en las personas de hoy? ¿O quizás van las investigaciones científicas tan desencaminadas que no perciben nada de esos seres? No vale distanciarse ante esta importante pregunta.
    ¿No es posible que el ser humano de hoy lleve otra cosa, algo quizás que no pueda, o que no deja que sea investigado por la ciencia? ¿O ha perdido todo, es descendiente únicamente de aquellos seres que quedaron después de la pérdida de aquel mundo, como dice el relato? Las viejas historias cuentan insistentemente de la destrucción, del hundimiento de mundos; y una y otra vez surge la tierra después de un colapso con condiciones diferentes en cuanto a tiempo y espacio. Aun el universo, como parece, cambia de estructura; aparecen nuevas estrellas, desaparecen viejas. El físico de la persona cambia, ve y entiende de forma diferente. En el tratado de Eruvin (Talmud babilónico, pág. 53a), por ejemplo, se puede leer: El corazón de la gente de entonces era tan grande como el portal de grandes pabellones, el de la gente posterior como la puerta de una sala, pero el corazón nuestro es como el ojo de una aguja. Pensemos que esas palabras vienen de seres humanos cuyo entendimiento y comprensión eran increíblemente grandes y profundos. ¿En cuánto tiempo puede sufrirse tal caída, tal pérdida de comprensión? Me viene a la mente una historia jasídica. Se dice que proviene del Rabí de Ruzhin, que falleció en 1850. Israel de Ruzhin, antepasado de los jasídicos de Czortkov, cuenta la caída, la pérdida tan tremenda de entendimiento en su tiempo.
    La ilustración, la revolución industrial y la revolución francesa habían sucedido. Cosas importantes habían cambiado. La historia es la siguiente (Ver “Knéset Israel”, una colección de cuentos del Rabí de Ruzhin): Cuando el Baal Shem Tov (el primero en la serie de Rebbes jasídicos) debía hacer un acto sagrado, se adentraba en un bosque. En este bosque buscaba cierto lugar. En este lugar encendía un fuego. Cuando ese fuego brillaba, era capaz de dirigir palabras a Dios, que Dios escuchaba. Y Dios le contestó. Ahora bien, también el Maguid Dov Ber, abuelo del Rabí de Ruzhin y alumno de Baal Shem Tov, tenía que hacer un acto sagrado. También él se adentraba en el bosque y encontraba ese lugar especial. Pero no sabía cómo encender el fuego. Dirigía las palabras a Dios sin el fuego; y Dios también le contestó. También uno de los grandes maestros de la siguiente generación, Rabí Moshe Loew de Sassov, iba a aquel bosque para un acto sagrado. Aunque conocía aquel lugar especial, no sabía cómo encender el fuego ni tampoco conocía ya las palabras usadas para dirigirse a Dios. Pero habló con Dios en aquel lugar en el bosque, sin el fuego y sin las palabras; y también Dios le contestó. Luego, en la generación siguiente, cuando Rabí Israel de Ruzhin el grande, tenía que hacer un acto sagrado decía: “Somos una generación pobre. ¿Qué sabemos?
    Ya no conocemos el lugar en el bosque, tampoco conocemos las palabras para dirigirnos a Dios y tampoco cómo encender el fuego. Lo hemos olvidado hace tiempo. Solo sabemos que hay personas que sí lo sabían y que lo practicaban. Así contamos la historia. Que Dios nos ayude”. Y Dios le contestó. ¿Y qué sabemos nosotros hoy? ¿Sabemos lo que significaba “el bosque”, o aquel lugar en el bosque, o el fuego que había que encender? ¿Qué sabemos de las palabras que podían pronunciarse en ese lugar cuando el fuego centellaba? ¡Qué no ha pasado desde aquellos tiempos del Rabí de Ruzhin! Dos guerras mundiales, la revolución en Rusia, la destrucción de todos los lugares de los jasidim. Mundos enteros están ya entre el Rabí de Ruzhin y el Baal Shem Tov. ¿Y no hay mundos entre el Baal Shem y aquellos grandes seres que redactaron el tratado de Eruvin? Y consideraban que su propio entendimiento era pequeño como el ojo de una aguja, comparado con aquella gente anterior, que tenía una sabiduría como un portón grande de un pabellón. Viejos mitos cuentan cómo el mundo sigue cambiando una vez tras otra, y cómo el ser humano después de cada cambio respira un aire diferente, y la materia que le da la vida aparece diferente, nueva.
    También los grandes, los creadores del Talmud babilónico, que sabían plasmarlo todo en palabras, todo lo que desde tiempos antiquísimos había sido entregado como fuego sagrado de maestros a alumnos escogidos, el conocimiento de Dios y de su Habitación, el conocimiento del ser humano a través de todos los mundos, del sentido del Ser y del sentido de la creación, del camino del ser humano que cumple el sentido de la vida y el sentido de todos los demás mundos, esos grandes Seres se consideraban a sí mismos pequeños, de poca importancia. Vivían ya en un mundo surgido después de la devastación del Templo por Nabucodonosor. La destrucción de la Casa de Dios por el rey de Babel, rey del mundo de la confusión (Babel en hebreo es “confusión”, “destrucción”) ¿Qué puede significar? Significa que el mundo, a causa de esa devastación, cambia radicalmente de cara, que ninguna comparación con el mundo anterior es ya posible. Como consecuencia del cataclismo –así lo indica la tradición– el mundo ha sido desviado 40 parsaot de su trayectoria. Si se conoce el significado de los números absolutos, se ve aquí una señal que dice que ese distanciamiento lleva a otra realidad de tiempo, totalmente diferente. Y con ello a una nueva sensación de espacio y una nueva conciencia del tiempo. Solo por eso, es imposible cualquier comparación con cualquier tiempo pasado.
    Para las investigaciones científicas, sin embargo, esas comunicaciones antiguas son irrelevantes. Se investiga cierto periodo de tiempo, y las historias de aquel tiempo o sobre aquel tiempo, no interesan. Porque solo vale lo visible, lo visible aquí y ahora. La línea recta. ¡Cuántos cataclismos cuentan los relatos de nuestros antepasados! Conocemos el relato del paraíso y de la pérdida del paraíso para los humanos. Escuchamos el relato de la expulsión de Kaín, el del colapso del mundo en la generación de Enosh, el cataclismo en el diluvio, la destrucción en la Haflagá (la generación de la construcción de la torre de Babel). Sabemos de la desaparición de Sodoma y del hundimiento de Mizraim. La tradición habla de cambios radicales en forma de hambrunas, que no son otra cosa que la ausencia del mensaje divino. Otras viejas historias cuentan el cambio de distancia entre el cielo y la tierra. ¿No significa también que la comprensión y la capacidad del ser humano hayan cambiado radicalmente? La tradición habla de diez hambrunas y de diez cambios de distancia entre el cielo y la tierra. Con el número 10, la tradición quiere decir que había gran cantidad de cataclismos y hundimientos. Porque el 10 es el número más alto en la construcción de la serie de números. Pero la palabra sigue inmutable; sobrevive a todos los colapsos y con ella sigue intacta la posibilidad de contar historias. La palabra es el envoltorio de la vida. La palabra tevá en hebreo, significa también “arca”.
    El arca de Noé. En esa arca se lleva todo, todo lo masculino y todo lo femenino. Solo así sobrevive, solo así puede ser transportado al nuevo mundo. Allí vuelve a la vida, bajo condiciones diferentes, sin ninguna comparación posible con las condiciones previas. La palabra lleva la vida a través de todos los cataclismos. La vida está envuelta en la palabra y sobrevive en la palabra. Y así las historias cuentan; cuentan de las tevot, de las arcas, de la vida en mundos anteriores. Así se transporta la vida, desde los inicios primordiales, a través de todos los tiempos. Los mitos están firmes; son transmisores de palabras llenas de vida, como una fuerza explosiva que es fecunda siempre de nuevo, enfrente de las voces y las apariencias percibidas por nuestros sentidos. El silencio de la materia ¿es quizás por la forma de nuestro acercamiento? También el cuerpo humano calla bajo el escalpelo, las células callan debajo del microscopio y la sangre calla en el tubo de ensayo. ¿No depende todo de nosotros, de nuestro modo de vida, del patrón de nuestra vida? Quizás estemos evaluando una pintura con un medidor de potencia de sonido y una melodía con un microscopio. Aquel hombre antiguo, el hombre de los mitos ¿de verdad ha desaparecido del todo o quizás sigue viviendo, envuelto en la palabra para así sobrevivir de mundo en mundo, de tiempo en tiempo, de eternidad en eternidad?
    Todos los pueblos y todas las lenguas conocen el relato del barco que vino en ayuda. ¡Y el barco, es decir el arca, es la palabra! Entonces quizás se trate de reencontrar a aquel hombre antiguo en la palabra, y no limitarse a lo que nos indican los sentidos, condicionados por el tiempo y el espacio. Porque aquellas condiciones de tiempo y espacio son impenetrables para nosotros. Impotentes somos cautivos de ese mundo relativo en que vivimos, y nuestros sentidos son la prueba de ese cautiverio. ¿No tenemos acaso órganos para romper esas barreras? ¿Puede la palabra abrirse, y esa apertura del arca, de la tevá, no permitir que aparezca un nuevo mundo? Aunque ¿cómo puede la palabra abrirse y hacerse permeable para los milagros de los mundos antiguos? ¿No se cierra ante un uso irrespetuoso, irreflexivo y desconsiderado? Las palabras se han convertido en variaciones de sonido y no significan ya mucho más. Nuestro cerebro trabaja como un robot, como un ordenador, transformando esas exclamaciones de sonidos y ruidos. Las selecciona y ordena, y listo: podemos proceder a una comunicación inteligente de sociedad. El contacto entre las personas de hoy en día pide solo eso, el establecimiento de una relación superficial. ¡En qué aprietos nos encontraríamos, si de nuevo pudiéramos abrir la palabra! Por ejemplo, si “percibir” fuese “percibir la verdad”, si “vida” significara “vida verdadera, eterna”, si “comprender” fuese “prender con la mano”.
    Pero en general ya no se sabe nada del contenido verdadero de cada palabra, y aunque de vez en cuando pueda escucharse algo sobre el tema, su importancia ya no penetra al oyente. Ya no se quiere saber. Se crean nuevas palabras que solo pertenecen al instante y para la vida en la sociedad. Porque nadie quiere ser molestado por el auténtico contenido de una palabra, y así se habla preferentemente con simplificaciones: OK, tío, tronco, mola. Se articulan sonidos, más sería molesto. Bastan para romper el silencio: griterío, vocerío, jolgorio, divertimiento superficial, eso es lo que cuenta. ¿No se dice que los seres humanos, después de cierto cataclismo, se convirtieron en monos y salvajes? Si, ciertamente, los monos tienen antepasados ilustres, grandes personajes y sería lo suyo que se quejasen por aquellos que han causado tanto desastre y tanta tristeza. ¡Abrir la palabra, dejar que hable, resucitar el mito a la vida! Sabemos que las palabras en prácticamente todas las lenguas han transitado por estados de confusión, que han sido distorsionadas, rotas y machacadas, para permitir una cierta comunicación social. El relato de la haflagá (la generación de la construcción de la torre de Babel) lo cuenta: el ser humano y el mundo se rompen por haber abusado de la palabra, de ese milagro que vino de otro mundo hacia nosotros.
    Porque el ser humano erigido en dios, quería someterla y usarla para sus fines. Con la haflagá, las lenguas se rompen, la mayoría de las palabras pierden el hilo con la lengua original, con la palabra hablada por Dios. De la misma manera que el ser humano se convierte en mono, en salvaje primitivo, dispuesto a correr detrás de toda idiotez y a perseguir cualquier ilusión, en la misma medida su lengua se apaga. La pone a su disposición y la usa, hasta donde es capaz, para su bienestar material. El ser humano verdadero, sin embargo, permanece en todos los tiempos, sobrevive a todas las catástrofes oculto, quizás inadvertido en medio de un mundo ruidoso, cobarde, que se sabe inferior. Y sigue existiendo una lengua sana que ha sobrevivido a la construcción de la torre de Babel, cada palabra está llena de la fuerza divina. Un pequeño trozo del paño, unos hilos del tejido siempre quedan. ¿Qué sentido tendría el mundo, si ese hilo también se rompiese? El mayor, el más irrespetuoso aniquilador de lo santo pasa por alto este sobrante insignificante, de nula importancia. Como una esquina no arada del campo. La esquina, el ángulo, kanaf en hebreo, ese lugar del encuentro con lo no esperado, con aquello que se eleva de la tierra, ese lugar queda intacto. Así, nos ha quedado una “lengua de ángulo”, una lengua que nos libera de la pesadez y con la cual podemos elevarnos a otros mundos. Como un ángel.
    Durante mucho tiempo ha sido preservado de todo mal uso. Pero ahora también esa lengua es arrastrada por una masa ávida. Por ello, es tiempo que le hagamos justicia. Porque mantendrá su unidad con el origen. Conservará la fuerza que solo da el origen divino. Porque es la lengua del Dios manifestado. Con la pérdida de la palabra, se pierde también el recuerdo. Porque la palabra determina el recuerdo, la palabra es el arca, el barco que lleva la vida a través de los tiempos y los mundos. Palabras mutiladas dan relatos mutilados. La confusión está cerca. Pero ocupémonos con la lengua original. Es decir ¿existe algo como una lengua original? ¿Y quién nos garantiza que las comunicaciones que nos son dadas en esa lengua no hayan sido dañadas en el tránsito? Es difícil verlo si estamos lejos de la Torá, sin embargo, cuanto más nos acercamos, cuanto más profunda es la comprensión de las conexiones de la creación, tanto más claras y convincentes son las pruebas que la palabra misma ofrece. Pensemos en el rollo de Esther, las comunicaciones del libro de Jonás. Esa lengua está incomparablemente firme, cada una de sus palabras está llena de milagros. La palabra constituye el carácter del ser humano.
    La palabra sana, venerada y comprendida como unidad, eleva al ser humano y le hace grande. Sus pies siguen estando en la tierra, pero su cabeza se eleva al cielo. Esta palabra es portadora de contenido y ese contenido no pierde nunca su sentido. Comunica lo esencial. Después de la construcción de la torre de Babel, las personas no solo hablan lenguas diferentes y dejan de entenderse, significa también, que el sentido de las palabras ya no es transferible. Por ello, las comunicaciones en la lengua original, también llamada “lengua santa” tienen tanta importancia y tal fuerza. Ciertamente, también esa lengua sagrada puede usase mal para fines superficiales, exteriores. Entonces pierde su fuerza y queda infectada por el virus de la haflagá. Sin embargo, la construcción de la torre de Babel es un principio de la creación y pertenece a la estructura del mundo. Al lado de las muchas mitologías de todas las culturas, la palabra nos llega en la lengua original, en el hebreo. Los mitos están asentados en capas brillantes alrededor de un núcleo común. Los relatos en las palabras de la Torá están firmes. En los demás mitos, se siente la influencia de la haflagá. La Torá muestra una estructura firme, una verdad invariable, inmutable. También la Torá oral −a pesar de su gran diversidad− muestra una estructura firme. Esa diversidad es como la vida del mundo que, a pesar de todo, sale de un núcleo único, firme. En ese núcleo están ya las potencialidades de todo desarrollo.
    En su diversidad suena una armonía especial. La palabra original pide respeto, como todo lo santo. Los milagros que se van desplegando, llenan de admiración y hacen enmudecer. Los relatos que se transmiten en esa palabra divina son imponentes. Son como un palacio extremadamente hermoso. Al entrar, estalla el júbilo. En esos relatos encontramos también la respuesta a la pregunta: ¿Qué es el ser humano y quién es? En muchos casos encontramos paralelismos con historias de otras culturas. Porque finalmente, todas las lenguas tienen su origen en una sabiduría anterior a la construcción de la torre de Babel. Y todas las historias estarían incompletas si no tuvieran una respuesta para nuestra vida de hoy. Debemos ser capaces de encontrar en esos relatos el camino de nuestra búsqueda y de nuestros anhelos. Veremos que de hecho es así. Porque también el ser degenerado es, en esencia, un ser humano. También en sus equivocaciones, necedades y maldades está atado a la humanidad. Lleva el sello de la semejanza, y es mucho más que una acumulación de características exteriores. Debemos pues estudiar a la persona con todas sus propiedades, mundanas y divinas, y con todas las fases intermedias.
    Tal estudio pide paciencia. Es indispensable. El ser humano a imagen de Dios: como ladrón y asesino, santo y sabio, ciudadano apático, sin fuerza, egoísta y perezoso; como aquel que busca y otro que ha perdido toda esperanza, aquel que tiene fe y aquel que tiene el atrevimiento de llamarse feliz. Si se pregunta con toda seriedad ¿qué es el ser humano y quién es? se suele topar con la pregunta esencial que es la pregunta por Dios. Concretamente ¿qué? y ¿quién? Porque toda pregunta por el ser humano es finalmente una pregunta por Dios; de la misma forma que la pregunta por Dios es la pregunta por el ser humano. Ser humano, imagen y semejanza de Dios. No es una frase vacía, es una realidad atronadora. Por ella tiene el ser humano su grandeza tan estremecedora. Y a pesar de todo, aquí en la tierra es un ser necio y limitado. Pero sufre –y en ese sufrimiento es grande– de nuevo a semejanza de Dios. ¿A dónde nos conduce todo eso? ¿Es la apariencia del ser humano, tal cual, todo lo que hay, o quizás llega hasta otra dimensión? ¿Puede que exista aquí y al mismo tiempo, en otro lugar? ¿Y en esta conexión, qué significa “tiempo”?¡Preguntas y más preguntas! A la luz de las viejas enseñanzas intentaré dar una respuesta sistemática.
    El ser humano a imagen y semejanza de Dios: si nos tomamos en serio las palabras que la Torá dice hayan sido usadas para crear al ser humano, estamos ante consecuencias inimaginables. Todas sus cualidades y características, las encontramos también en Dios, y lo divino encuentra su expresión en el ser humano. Por ello, nadie puede sustraerse a la palabra que sale de las ocultas profundidades primordiales. Porque toda persona es retrato fiel de Dios y conoce aquellas estancias divinas, llamadas hejalot en hebreo, palacios, donde Dios es el Uno, el Único, donde no hay nada fuera de Él, donde no hay ni principio ni fin. Balbuceando surgen las palabras de la unidad íntima de Dios con su mundo. Pero las palabras se caracterizan por una vida propia específica, y necesitan ser entendidas con exactitud. Cada una tiene su horizonte propio y una esfera de acción propia: negro es negro y blanco es blanco. ¿Cómo entonces −estando limitadas y condicionadas aquí– cómo pueden expresar lo ilimitado, como pueden expresar la “unidad”? Mediante alusiones y negaciones hablan de un ein sof, de un mundo, de una condición sin límite, donde las ideas de comienzo o fin no tienen sentido. Ein sof, el mundo de Dios, el mundo donde todo es Uno –también dentro de esta nuestra realidad– allí no existe nada limitado.
    Todo está presente de forma ilimitada. Todo es aquí y allá al mismo tiempo, todo puede ser eso y aquello al mismo tiempo. Unidad perfecta. La unidad se rompe, las limitaciones surgen cuando se erigen fronteras. Y toda limitación crea malestar, depresión, por no poder llenarlo todo, no poder serlo todo, tenerlo todo, por no ser comprendido con exactitud. En hebreo, safá es “lengua”, “labio” y también es “orilla”. Aquí la tierra choca con el agua. De la misma forma, la lengua es frontera, es orilla. Es el puente entre el mundo de ein sof, del mundo de la unidad, y nuestro mundo troceado y limitado. Pero ella misma está atada a la frontera. Por la palabra cada idea obtiene su límite, su reducción cuantitativa frente a otra. La lengua no es capaz de expresarlo todo allí donde no hay límites, allí las palabras no son capaces de atar lo inexpresable. Safá y sof son palabras muy cercanas. En el mundo de ein sof, el mundo con ausencia de sof, límite, la palabra tiene dificultades para expresarse. La palabra limita, retiene, porque su significado está asentado en la palabra, como Noé en el arca, en la tevá.
    En la región de ein sof existe la entrega total, la realización total, el sentimiento ilimitado, saberse abrazado. Nada es imposible, nada está velado por el velo de la temporalidad. Y el ser humano tiene acceso porque está creado a imagen y semejanza de Dios, como único Ser de la creación. En su camino hacia esas regiones, da el primer paso en su fantasía. En su fantasía puede cruzar fronteras, puede someter tiempo y espacio a su voluntad. Hace surgir situaciones y luego deja que desaparezcan. Puede imaginarse cosas no existentes y ponerse en su interior, puede hacer que el muerto viva y que el vivo muera, puede curar al enfermo, hacer callar la tormenta, dar comida al hambriento. Es más, puede crear todo un mundo con personas, animales y plantas. ¿Hasta dónde puede llevarnos un sueño? Pero ¿no estará creando algo que existe desde siempre en ein sof? Ein sof contiene todo, todas las posibilidades de la vida. El ser humano puede vivir en esa otra realidad, de hecho, debería vivir en esa otra realidad. Debería encontrarse allí en casa, de la misma forma que se encuentra aquí en nuestro mundo limitado. Es decir, la posibilidad de la fantasía es una característica esencial del ser humano. En el sueño vemos que las fronteras fluyen, también allí se rompe la ley de tiempo y espacio.
    https://toraverdadyrealidad.wordpress.com/2023/03/24/salvacion-y-dualidad-3/
    28 min
  • Salvación y Dualidad – Quinta Parte. Pasado Cósmico y Caída al Abismo. Fe y Justicia. La Trampa de la Iglesia.
    Salvación y Dualidad – Quinta Parte. Pasado Cósmico y Caída al Abismo, Fe y Estupidez, Justicia y Gracia. La Trampa de la Iglesia.
    Terminé la cuarta parte anterior de esta serie de artículos, direccionando reflexiones sobre la errada percepción y conclusiones de nuestros paradigmas de justicia y misericordia, tal que se asuman roles de todo tipo como activismo y generación de cambio. Una argumentación con énfasis de entendimiento del significado de las Obras, según definiciones bíblicas. En ese sentido puse como ejemplo las protestas masivas callejeras como oposición y acción de rechazo al mal…. Y más aún, como alternativa de control y ejercicio de poder. ¿Se debe o no se debe salir a protestar a la calle?
    No salgo a protestar como activista político. No ejerzo el activismo como una actividad tal que me auto califique con soberbia como generador de la solución, de cambio, de lucha y demás slogans con que usualmente se auto justifica el accionar “humano” como rey y soberano de la creación. Sí… No soy inocentemente estúpido para pensar que debemos sentarnos en nuestro regazo mientras esperamos que nos caiga maná del cielo (y no obstante esperar el maná del cielo es parte de la ecuación, algo que se detalla más adelante).
    Todo lo contrario, es lo que vengo exhortando sobre la necesidad de despertar de nuestra consciencia autómata. ¿Y entonces? La explicación se concilia en esta aparente contradicción, al igual a como sucede con todas las contradicciones, en que el nivel conciliador nuevo y externo a los argumentos opuestos, al no ser nunca considerado, pues nos deja atrapados en la misma contradicción.
    La filosofía dialéctica ha supuestamente explicado esto ampliamente con las conocidas formulaciones de hipótesis, tesis y síntesis. También se plantean modalidades similares con la tesis, antítesis y síntesis. Lo triste de la filosofía, es que al igual que todo el conocimiento humanista y sus ciencias, se fundamenta exclusivamente en la percepción “lunar” (si se quiere idolatra) de la realidad, y no considera el tercer elemento conciliador (“solar” específicamente), que proporciona las verdaderas respuestas de vida. Los filósofos, al igual que cualquier humanista vive sin “alma” realmente (así sean vivencias muy emocionales y en apariencia espirituales).
    Ya se ha señalado anteriormente que la espiritualidad requiere de un cambio total de chip y una equivalencia de forma con el conocimiento celestial… Ese conocimiento celestial es justo lo que se quiere reseñar como introducción en estos artículos. De ninguna forma se pretende aquí darlos a conocer. Sería imposible. Para ello, primero habría que estudiar por décadas los rudimentos de la Torá y que enseñan magistralmente los rabinos talmúdicos fariseos. Y eso sería sólo la puerta de entrada.
    ¿Cuál es entonces ese elemento externo conciliador para el ejemplo en cuestión? Ese elemento es externo porque es una percepción “solar” de la realidad. Acordémonos que se habla en un lenguaje metafórico o arquetípico que en su debido tiempo podrá ser entendido si se transita el camino. Es externo y “solar” porque considera a Dios en la ecuación. ¿Pero acaso el fariseísmo no considera a Dios en la ecuación y al mismo tiempo se ha afirmado que el fariseísmo es “lunar”? Totalmente cierto, tanto lo uno como lo otro… El fariseísmo sí considera a Dios (con sus desatinos por supuesto) y sí son “lunares”.
    Hay que considerar a Dios en la ecuación. Es vital… Pero depende cómo se interpreta. La gran mayoría del planeta cree en Dios y además lo adora. La pregunta clave es si todos adoran al mismo dios. Y ahí el diagnóstico es irrefutable. Se adora un panteón de innumerables dioses, todos diferentes unos a otros. No todo el mundo adora al mismo Dios, ni tiene el mismo concepto de él. Alá de los musulmanes no es el mismo Adonaí de los judíos, ni tampoco es lo mismo que Cristo. El tema es extenso para demostrar y explicar en detalle inobjetablemente con un sin fin de ejemplos.
    Pero los judíos y cristianos al parecer tienen y adoran al mismo Dios que yo aquí referencio. ¿Por qué no se considera “solar” o se le denomina fariseo “lunar”? Respuesta… Porque la percepción de la realidad se circunscribe a los sentidos, el tiempo y el espacio; a las causas y efectos, así como a la objetividad de la prueba y la evidencia de la superficie, de la lógica de nuestra actual educación humanista y muchas más facetas mencionadas y no mencionas en mis anteriores artículos. Al igual que lo mencionado con los rudimentos exigidos de estudio de la Torá toman décadas, lo mismo y más se requeriría para solamente responder esta incógnita. Es el mismo cambio de “chip” ya referenciado muchas veces en mis otros artículos. Pero que no se deduzca se está evadiendo la respuesta sobre ese tercer elemento externo que concilia el ejemplo.
    Mencioné y aclaré lo que aclaré, porque la característica de dicho tercer elemento conciliatorio de la dualidad contradictoria, es el mismo en todos los casos en su esencia, más no en sus detalles particulares infinitos para cada caso o situación. Ahí estriba la sabiduría de la “halajá” (la jurisprudencia legislativa divina y su comprensión multidimensional de vida). Ese elemento común que no se haya en la filosofía, es la sumisión a Dios y el conocimiento de Su Ley y Voluntad. Ahí está todo… Es en apariencia un solo aspecto y sin embargo es infinito en particularidades. Todo esto mencionado al respecto es marco teórico. Es necesario tenerlo obviamente. Así que vayamos a lo específico.
    No se debe esperar que caiga maná del cielo, pero al mismo tiempo debo esperarlo. No debo suponer que con protestas se solucione el abuso y despotismo de los tiranos, pero igual debo salir a protestar. No debo abrogarme ningún mérito en mi accionar al calificarlo arrogante en mis pretensiones de elevarme o auto proclamarme como gestor de solución del problema, y al mismo tiempo procuro que mis iniciativas de acción sean relevantes en impacto si veo la oportunidad de asociarme a un evento significativo. Digo no ser hipócrita al no ser activista de causas de lucha perdidas, mientras que de forma acomodaticia participo de una marcha de protesta siempre y cuando sea potencialmente masiva.
    La conciliación a estas aparentes contradicciones está en la consciencia de salir a calle como testimonio personal “entre cielo y tierra” de rechazo al mal, haciendo explícito dicho rechazo. Es una actitud de adhesión y sumisión a Dios con intención personal previa plenamente definida como obligación moral y obediencia a la voluntad divina, pues se tiene certeza que eso es lo que se espera de un ser humano. Se trata de una actitud evidenciada en acción concreta de escogencia del lado divino, pues se conocen las exigencias del camino y su jurisprudencia.
    Ese camino se transita por medio de la fe que se constituye en ese conocimiento “solar” como meta final, el cual de entrada es completamente imperceptible para nuestros sentidos y paradigmas pragmáticos a los cuales estamos adheridos por defecto y en esclavitud. Por eso se le llama un camino de fe… Una fe que se adquiere antes de… y en el camino. Una fe que se recorre sin evidencia «lunar», sin las pruebas calculadas de antemano de conveniencia ególatra, y en una decisión de acceder a dicho conocimiento desconocido a pesar de contradecir toda evidencia de nuestra lógica “lunar”.
    ¿De qué otra manera recorreríamos dicho camino sin pruebas por anticipado? Sólo por fe se decide participar en dicho tránsito, y sólo en el trayecto se van adquiriendo las certezas de comprensión. Un camino que se recorre con creciente placer en el entendimiento y por ello se marcha con alegría y compromiso. Es el significado mismo de ejecución de mandamientos divinos. Se obedece a la “ley” divina y se va encontrando la equivalencia de forma correspondiente para convertirse en vasija receptora de la divinidad. Un pecado conduce a un pecado y un mandamiento a otro mandamiento. Y por sumisión a la obediencia en lo obligado ordenado celestialmente para nuestro bien perfecto, se transforma nuestra alma y nuestro cuerpo.
    Y, sin embargo, dicho todo lo anterior y en apariencia de forma contradictoria pensando que el camino de la fe es sinónimo de credulidad e ignorancia, se constituye en todo lo opuesto… Se constituye en conocimiento y certeza, que a la vez es evidencia de lo que es la vida y la verdad. Pues lo falso, simplemente NO existe. Y esa será la percepción alcanzada en el camino de la fe, las obras y el conocimiento… Percibir la realidad de la vida y dejar atrás la ilusión y muerte.
    Digo no ser activista, pues actúo despojado de cualquier vanidad y ego con ilusas y arrogantes pretensiones de mérito personal en la administración delegada de nuestro mundo. Los méritos a los que aspiro no son a los que aquí se me reconocerían con honor, reconocimientos y riquezas de parte del supuesto “hombre” erigido como rey soberano usurpador del trono del Verdadero y Único Dios, al cual conozco, no por imaginación y distorsión acomodaticia corrupta de mi ego, sino por sumisión al esfuerzo de búsqueda de su Voluntad para conmigo… Es el acto de fe de involucrarme en la tarea titánica de descifrar y conocer la Torá. Sin esa sumisión y compromiso jamás entenderé de qué se trata la Torá, ni comprenderé las maravillas que están dispuestas para que me sean reveladas. Ese es el camino de fe y no la credulidad estúpida fundamentada en la negligencia y pereza de compromiso con la realidad que se me impone.
    Los méritos a los que aspiro y que son lícitos y deseables (típica confirmación de la dualidad) son los que espero se me otorguen y reciba del Todopoderoso, de mi Creador, del dueño de todas las cosas, Kol Makón (Omnipresente), Kol Yahol (Todopoderoso), Kol Hakabod (A ÉL toda la gloria y honor), Kol HaSofet (Justicia Perfecta), Shomer Israel (Guardián de Israel), Boré Olam (Creador del Mundo), Adonai Elokim Emet (Misericordioso, Sabiduría Infinita, Verdad) y demás definiciones absolutas de la infinita perfección de Dios.
    Cuando se accede a las revelaciones que se desprenden de cada una de estas definiciones de Dios mencionadas y muchas otras, se penetra en dimensiones inimaginables de entendimiento que sólo pueden producir éxtasis de sumisión ante la grandeza percibida, tal que no aspirar a recibir lo que Dios tiene para dar, entre ello el mismo reconocimiento como mérito, se siente como una falta imperdonable de uno mismo.
    Y es por conclusión personal y no por imposición. Una realidad que es la raíz fundamental de todo el conflicto cósmico de caída de nuestras almas por algo que se denomina kabbalistamente como el «pan de la vergüenza»… Concepto éste que en la actualidad en boca de eruditos pasa desapercibido en su infinita significancia con absolutamente todo. Concepto minimizado y tratado académicamente con mucha negligencia.
    Es una mención codificada en diferentes niveles (como siempre). Israel no sólo es el arquetipo «universal» del hombre a imagen y semejanza de Dios. Se trata de la esencia que está perdida en todo ser humano (de serlo todavía). Esencia que NO está en aquellos que nunca la tuvieron (digo yo en mi extrapolación fundamentada en el conocimiento revelado), y que, aun así, podría ser adquirida por mínimo mérito y misericordia infinita de Dios, si no se han traspasado los límites de la transgresión.
    Se trata de la esencia de los hijos de Dios que se rebelaron y despreciaron al Creador. La esencia que saltó al Abismo rechazando la luz. Suceso cósmico éste que hoy día se intenta mencionar superficialmente con el concepto del «pan de la vergüenza», y que además se minimiza con barnices que esconden la cosmología. Predecible que usted no sepa nada de ello de manera consciente. Pero si usted pertenece a la raza humana (porque hay aquellos por millones que NO lo son), si usted todavía pertenece a la raza humana como definición en algo original como hijos de Dios perdidos y que ya no lo somos por nuestra elección, usted lo Sabe en su inconsciente.
    No sabemos de esa epopeya y existencia nuestra anterior hace eones de tiempo. ¿Quién lo ha contado acaso? Que usted no conozca esta información, no la descalifica. Está codificada en la Torá, hace parte de la Kabbalá verdadera y está aquí y allá revelada en libros sagrados y apócrifos muy numerosos que también hacen parte de la Torá (así exista un canon oficial que es el conocido religiosamente). Ese canon oficial del Tanaj es un código o chip base esencial. Debe ser así como es por razones que quizás no está en capacidad de entender todavía. Pero hay mucho más y muy importante. Por ejemplo y sin ir tan lejos… EL MAL LLAMADO NUEVO TESTAMENTO.
    Blasfemia dirán mis paisanos oficialistas. Más aún (y sin siquiera rasgarse las vestiduras) me calificarán como «apikoros» (un epicúreo libre pensador blasfemo). Una costumbre que tiene su doble faceta o dualidad, como siempre y como con todo. Algo positivo por un lado y negativo por el otro. Por un lado, se distancia de toda la mentira que impone el mundo, protegiendo la Torá literal, pero por el otro consiente y avala la ceguera en diagnóstico de la realidad, rechazando la creación misma sin que le sobre nada. Para ellos no existe nada más que su burbuja. No se examina nada que vaya contra el canon oficial. Parecería cobardía y disonancia cognitiva. Y lo es en parte (no totalmente). Sin duda hay más investigación inquisitiva en el judaísmo con honestidad que en las naciones y sus religiones.
    Es costumbre en el judaísmo oficial escuchar a los rabinos promedio prohibir el estudio de conocimiento secular sobre aspectos espirituales o leer textos extraños a la Torá en ese sentido. Incluso lo extrapolan en algunos casos de forma extrema al involucramiento con noticias, asuntos mundanos y aún conocimiento humanista y ciencia, con excepción de ser necesario para el sustento profesional. Con excepción a lo señalado del sustento, cuando referencian textos y opiniones (por erradas qué sean verdaderamente) de autores gentiles que les facilite confirmar doctrina y burbuja, ahí sí se rasgan vestiduras incoherentemente, se agarran el pecho, suspiran y similares, cuando al mismo tiempo se involucran con lo secular que nos define prácticamente en todo aspecto. No se hace ningún tipo de reflexión que deje un espacio por mínimo que sea para el cuestionamiento y análisis que permita profundizar a terrenos desconocidos.
    No lo digo maliciosamente, ni mucho menos generalizando con los niveles más altos de vivencia de grandes rabinos (lo cual es la minoría). Mucho menos para asociar a los grandes sabios de Israel y tiempos antiguos. Así en la actualidad y en los niveles populares de rabinismo y religioso seguidor nicolaíta (que sigue su rabino tal cual lo hacen los feligreses católicos con el cura, los evangélicos con el pastor y demás), todo lo califican como apikoros y se sentencia a la quema. Lo mismo y de forma espejo copia Satanás con todo lo judío. Pues ni lo uno, ni lo otro.
    Esa es la discapacidad excluyente en blanco y negro que nos hunde cada vez más en abismos de confusión y dogma. El mismo Pablo (Shaúl de Tarso en los textos neo testamentarios) exhortaba a examinarlo todo y retener lo bueno. Sólo digo que nada es blanco y negro. El nuevo testamento es algo de profundidades inimaginables imposible de ver por el ignorante. Los cristianos no lo saben. Y su revelación y discernimiento está completamente ausente de la sabiduría posible de extraer de allí con la interpretación llamada cristianismo (eso es religión). No obstante, los cristianos reciben algo de luz a pesar de todo… Y reciben más, en la medida que se acercan a la Torá, siempre y cuando se acerquen a ella sin ser enemigos de la misma, ni del pueblo de Israel.
    Pues detalles de nuestros orígenes y Caída al Abismo si existen y están revelados. Pero todo se debe integrar y decodificar tal cual lo advirtió con anticipación la misma Torá. Un poquito aquí, un poquito allá, poco a poco. Eso requiere de mucha humildad y tiempo. Humildad inexistente en los religiosos y dogmáticos. No están dispuestos a pagar el precio por el entendimiento con dicho requisito de milímetro a milímetro. Noooo… Se quiere todo ya y rápido. Pura arrogancia y disfraz.
    Nada escrito en la Torá escrita es casual, ni lenguaje poético, ni literario. No son historietas, ni mucho menos estilos narrativos de una época, con uso de sinónimos o redundancias idiomáticas. Nada sobra y nada le falta como código exacto que se asocia a miles de textos sagrados y la realidad a descifrar. Y digo lo anterior, pues los versículos bíblicos están ahí para ser decodificados uno po uno, y todos en contexto asociativo integral con lo escrito y la creación. La fragmentación nos hunde en el abismo. Se trata del versículo bíblico de Zacarías 2:8 haciendo una mención a «la niña de sus ojos» (Israel). En hebreo la traducción exacta es con la palabra «niña». Es una mención codificada en diferentes niveles (como siempre).
    Hollywood lo Sabe; Google lo Sabe; Facebook lo Sabe… Todas las huestes oscuras lo saben; menos nosotros. Saben para donde van y para donde nos dirigen a todos. En frente de nuestros ojos. Usted conscientemente no ve nada. Inconscientemente lo vemos todo y lo aceptamos. Por eso usted es borrego (así diga que estudia Kabbalá o se asocie a doctrinas religiosas, sea cual sea). Si es secular o ateo, pues mucho peor el nivel de esclavitud. Nuestro inconsciente lo ve y lo sabe porque simplemente nosotros en nuestra esencia más profunda del alma hace mucho que ya hicimos elecciones. Y en el plano espiritual ya vivimos lo que ahora se recrea en lo físico.
    Por eso cada uno de nosotros es lo que es. No es gratuito. Todos escogimos la caída en la materia. Todos escogimos hace mucho saltar al Abismo. Por eso estamos aquí y tenemos este cuerpo. Cada cual, con su propio pasado genético, sus infiltraciones, manipulaciones, cruces, mezclas, pinchazos y demás. Ese abismo se recrea en este mundo físico en toda su infinidad de formas. En nuestra alma, y en nuestro cuerpo físico también. Pero muy especialmente en la pupila de nuestros ojos. Ese es el reflejo del Abismo al que saltamos y seguimos saltando. Esa parte negra del ojo que representa nuestra pupila y que todos la tenemos. Esa parte negra que muy casualmente, se nos muestra en las películas de Hollywood con el ojo completamente negro, cuando se manifiesta la posesión de un demonio. Se podrían citar cientos de películas famosas donde el patrón es explícitamente revelado. Simplemente verifíquelo con todos sus artistas favoritos… Todos.
    Veamos un sólo ejemplo de sutilezas que deberían motivar en la mente perspicaz un mínimo de sospecha, o por lo menos inquietud. Traduzca en Google del inglés al español «the apple of his eyes» (que debería ser la manzana de sus ojos). Google ya tiene una distorsión de la traducción como «la niña de sus ojos». A la inversa de español a inglés sucede igual. Escriba «la niña de sus ojos» y le traduce «la manzana de sus ojos». Es decir, Google intencionalmente introduce la palabra «manzana» en el idioma inglés como sustituto de la palabra original en hebreo «niña».
    En la traducción entre los dos idiomas inglés y español, la idea de Google es asociar el versículo bíblico con la palabra «manzana». Sería un buen ejercicio verificar otras traducciones con diferentes idiomas para comparar con el inglés. Es con el idioma inglés que deduzco se debe comparar. Yo no he hecho el ejercicio aún de comparar con el inglés otros idiomas diferentes al español y el hebreo. ¿Por qué sucede esto? No es casualidad (digo yo). Así como tampoco es casualidad que él logo de los computadores marca Apple de Steve Jobs sea la manzana mordida. Ahí es explícita la manzana. ¿Por qué?… Muchos textos kabbalistas hablan de la manzana. Hay un libro muy relevante en textos kabbalistas del Santo Ari que se llama «las manzanas del huerto». El título no es casualidad. Solo una mención de paso. Sería extenso y complejo explicarlo.
    De hecho, ni siquiera hay una referencia explícita Bíblica o kabbalista que yo sepa al fruto prohibido con la manzana. Se explica con diferentes opciones de fruto. Debe poderse explicar cuando se tiene el conocimiento. Y mucho más si se tiene ya identificados a estos conspiradores. Personalmente llevo décadas descifrando las trampas de Hollywood y las fuerzas de poder en el planeta. Es algo inimaginable de extenso y secretos visibles en logos, imágenes, símbolos, etc. Pero esto no se logra de la noche a la mañana.
    Notable que sí se verifican las traducciones del versículo hebreo original al español e inglés, la única traducción del versículo con la palabra manzana es la traducción de la Biblia KING James. Es de no creer los códigos numéricos que esconde esta biblia inglesa. Claro… Hay que saber de dónde proviene. Nada más, ni nada menos de las cortes reales de Inglaterra. ¿Qué secretos adicionales se esconden allí en la sola procedencia? No descalifique estúpidamente lo anterior y mucho menos sin conocerlo o haberlo transitado por años.
    ¿Qué significa la manzana? Bueno… Se requiere saber de Kabbalá y el Lado Oculto de la palabra que tanto he mencionado en muchos de mis artículos. Es decir, hay que tener el conocimiento arquetípico de todas las palabras que usa la Torá. No son solamente palabras. Son códigos y realidades que están escritos en nuestros cromosomas… En nuestro A D N. Y cuando menciono TODAS las palabras de la Torá, me refiero a todas y cada una de ellas, así como a sus letras y valores numéricos. Esto es código y esencia viva en el hebreo principalmente.
    Pero en términos bíblicos neo testamentarios también se aplica a los idiomas del griego y el inglés (por lo menos es lo que yo he podido ver después de años de estudio). Incluso siendo posible aplicarlo a toda biblia en la versión KING James … Los secretos de la palabra y su número también se encuentran en el griego además del hebreo (por eso lo original es fundamental en ese sentido). Pero para mayor sorpresa y de maneras increíbles en inglés, por ejemplo y como ya mencioné, verificado solamente en la Biblia KING JAMES. Yo he visto y estudiado dicho código de la biblia KING JAMES por muchos años.
    Por supuesto, lo más sublime está en el hebreo. Pero el por qué se da también en otros idiomas guarda innumerables secretos vitales de entendimiento. Digo lo anterior con sentido dialéctico que por muchos años me confrontó en comprensión (quizás aún no lo entiendo). Esta biblia en sus códigos numéricos (en inglés) decodifica una enorme cantidad de misterios del accionar de las huestes satánicas explícitamente con todo lo que se verifica con el Nuevo Orden Mundial, la masonería, simbologías, sectas secretas, etc. Y no significa que se descalifique la revelación original tradicional hasta ahora conocida.
    En resumen… La referencia Bíblica escogida de Zacarías para mencionar sobre la «niña de mis ojos» con asociaciones a la «manzana» o la “pupila de los ojos», se puede desplegar para extrapolar con fundamento correlacionado a realidades del pasado de nuestras almas (o lo que más exactamente éramos) con el salto al Abismo, la negrura del mismo, a escenas de salto al vacío de Trinity y Neo de la película matrix 4 y mucho más. Eso no es casualidad. El ojo convexo distorsiona la realidad. El ojo completamente negro reflejo del Abismo y todas sus asociaciones con el Black Goo qué también nos muestran invasivamente por todos lados. Nosotros vivimos en un mundo de distorsión. ¿Qué tan lejos llega esa distorsión? ¿Y por qué lo hemos elegido? Por eso estamos aquí. De otra forma estaríamos en otro lado. Y por favor… No infantilice religiosamente con las interpretaciones color rosa de la creación del hombre y el mundo.
    Todos dirán con sus visiones lunares, idolatras y fariseas de la realidad que esto que digo es especulación imaginativa. Una más de las millones y millones que se recrean en nuestra imaginación progresivamente. Pues déjeme decirle que aquí no hay imaginación. Es sabiduría revelada de la Torá decodificada en una de sus innumerables facetas o una de sus 70 caras. La Torá no es imaginativa. Es una revelación integral para empezar de infinita sabiduría que nos muestra el camino, el pasado y el futuro entre infinitos más secretos que necesitamos para evitar seguir cayendo al abismo.
    Hay formas y formas de verificar y demostrar lo aquí dicho. Una de ellas que la misma Torá exhorta es diagnosticando la realidad. Y para diagnosticarla con precisión de entendimiento se requiere del conocimiento de la Torá. Una dualidad (Torá y Realidad) que no debe separarse como proponen los rabinos en su visión farisea de burbuja religiosa. Estudian la Torá en la letra y en la burbuja… Secretos y revelaciones extraordinarias han salido de allí durante más de 3300 años.
    Es obligado y necesario dicho estudio fariseo. Pero carece del otro lado dual de la moneda… El diagnóstico de la realidad. Desechan el mundo, la supuesta «humanidad» y todo lo que no se ve como si fuese adorno (en la interpretación más simple de la burbuja farisea). Por el otro lado, los conspiranóicos hacen trabajos fabulosos de análisis de la realidad (no obstante, lo muy fragmentados qué sean). Igual muchos (o más bien pocos) pensadores honestos, incluyendo a una ínfima cantidad de activistas políticos.
    El problema con todos ellos, es que no están conectados al conocimiento de la Torá farisea (para empezar). Ya por eso, no les es posible entender, ni discernir lo mínimo con verdad. No hay excusas. Todo se nos ha dispuesto para verlo. Simplemente elegimos no ver. Elegimos la oscuridad y distorsión que se recrea en nuestra pupila de los ojos. No se trata de dar citas bíblicas, ni de convertir la esencia del mensaje en estudios bíblicos que poco deja cuando se abordan en la superficie y literalidad académica.
    Hay detalles que deben verse y no dejarlos escapar. De detalle en detalle se abre el camino al entendimiento. Como se dice en la Torá… Un poquito aquí y un poquito allá. Poco a poco. Y también dice: estas palabras estarán selladas hasta final para ser abiertos los sellos. Ni el mismo profeta bíblico Daniel fue autorizado a conocer los secretos del fin. Solo se le dio el mérito de enunciarlos de forma sellada. Ahora mismo se puede verificar o inferir que los sellos se abren; y se abren de uno en uno. Están disponible para nosotros si es que decidimos ver y escoger correctamente. ¿Quién abre esos sellos? Las mismas huestes infernales los están abriendo y depende de uno verlos. Ahí están en la realidad vivida. Y a la mayoría simplemente no le importa. Aun a costa de su vida. Si… Todos nos vamos para el cielo. Ja.
    De pronto ni explicando con mayor detalle usted entienda. El hecho es que los detalles se sacan de lo que es posible accesar. Por ejemplo, todos somos en teoría usuarios de Google. Muchos hemos visto las películas de Hollywood. Hemos visto la serie de Matrix y muchas más películas reveladoras que pasan inadvertidas con mensajes explícitos que confirman todas estas cosmologías bíblicas. Pero todo nos pasa desapercibido o de formas superficiales (incluyendo a los conspiranóicos). No hay interés por el entendimiento trascendente integral. No se ha descubierto la Torá. Y esto incluye a todos los pseudo eruditos kabbalistas que pululan en redes con clips y fragmentaciones sin conexión y sentido alguno (así se expresen a veces verdades). De nada sirven fragmentos separados. Se necesita el rompecabezas armado para empezar.
    Esto que publico aquí tan sólo es un infinitesimal ejemplo de una faceta dimensional. Pero es clave. Debería causar impacto en las fibras más profundas del alma. Usted no lo podrá sentir, porque lo más seguro es que no pueda percibir, ni ver a dónde se dirige. Cuando lo vea y lo entienda va a temblar. Y eso sería lo mejor que le puede pasar. Esto se desarrolla en secuencias inimaginables en discernimiento. Y sale de confirmaciones que nos dan las mismas huestes satánicas que nos direccionan. Sale de Hollywood, sale de Google. Y se llega a conclusiones inobjetables cuando se logra conectar con las exhortaciones venidas directamente de la Torá.
    Esa distorsión de la realidad que se nos agenda y que además nuestras mismas almas recrean y crean, llega tan lejos como a la distorsión de nuestro A D N. Como la degradación de nuestra equivalencia de forma nos lo confirma visiblemente. Nos lo confirma el concurso de la ciencia tal como lo profetizó Daniel, las agendas de la «pinchada», innumerables agendas que la mayoría desconoce, así como el continuo reto en nuestra elección de la pastilla azul o roja. La simbología está por todos lados. ¿Debemos acaso ignorarla? ¿De qué sirve identificarla?
    Pues en principio y debido a no identificarla, quizás usted ya lleva 4 pinchazos encima y no sabe lo que está sucediendo en su genética (lentamente). Eso lo están anunciando y se está viviendo. Lo transgénico nos rodea. Se nos envenena con ello por todos lados. ¿Cómo va usted a luchar contra ello? ¿Acaso se puede luchar? ¿No pasa nada? ¿Seguimos cayendo al Abismo? ¿Sabe usted lo que eso significa?… No. No lo sabe. Y no lo supo ni siquiera cuando fue consciente del salto al vacío hace mucho como espíritu que amo más las tinieblas y rechazó la luz.
    La transmutación está en proceso. Hacia arriba o hacia abajo. Cada uno decide. ¿La alquimia hacia abajo en qué lo va a transformar? ¿Lo sabe usted? Averigüe sobre el Black Goo. Y profundice en todo lo que vino con el pinchazo, para empezar. No crea que estas palabras lo explican. No he explicado nada aún. Pareciese que me desvío sin línea coherente en la exposición. Mezclo los temas de modo que quizás muchos concluyan confusos y fragmentados. Y sin embargo es todo lo contrario… Por no ser fragmentado, sino integral, es que en la costumbre de percepción limitada se interpreta así de modos disociados. Y no lo es.
    Consecuentemente y retomando el tema del activismo como obras (con todo lo mencionado), el camino y la fe, se deduce que lo que nos impulsa a transitar por fe el camino, es el entendimiento y comprensión de nosotros, nuestro origen, la creación y lo que es Dios en lo que nos es permitido conocer, y que a la vez es conveniente y obligado incorporar, si se quiere recibir la infinita Bondad y Placer que se nos podría proporcionar de parte de nuestro Creador (si lo permitimos). Esto significa que uno mismo transita el camino en libertad y con un anhelo expectante creciente imposible de rechazar.
    De aquí que nuestros sabios de Israel digan que el estudio de la Torá proporciona infinito placer. No como interpreta la doctrina cristiana al calificar tanto el estudio de la Torá, así como el cumplimiento de los mandamientos como imposiciones indeseables opuestas a la gracia y a la fe. Ja… Es todo completamente opuesto. El camino nos conecta con una explosión de felicidad de nuestro ser a niveles incomprensibles racionalmente. Y de nuevo dialéctica divina… Comprensión para experimentar lo incomprensible en sentimiento de dicha.
    No soy activista político, pues tengo el suficiente discernimiento para reconocer cuáles son mis deberes con mi individualidad como ser humano verdadero en este mundo (en donde he sido obligado y a la misma vez lo he escogido), para vivir mi experiencia terrenal del momento. No me corresponde a mí salvar el mundo, como usualmente hoy día se populariza el slogan. Dicen los gurús mediáticos… “Sí no eres parte de la solución, entonces eres parte del problema”. Ja. ¿Cuál es la solución según los genios? También dicen sugestivamente a manera de empoderamiento… Si no eres tú, ¿entonces quién? Así tal cual se monta Samael sobre nuestras almas levantando la voz de las contradicciones y la confusión.
    Todo se distorsiona muy sutilmente. No vemos a nadie montado en nuestras almas, simplemente porque desconocemos cómo funciona alma y ser, porque ignoramos cómo es el funcionamiento del sistema operativo que nos regula en absolutamente todo. Usted piensa que todo proviene de usted. Porque usted piensa que usted lo es todo. Pero resulta que nada es suyo. Usted todo lo recibe por legislación y jurisprudencia divina. Lo único suyo es su libre albedrío; su arbitrio en escogencia entre el bien y el mal para empezar.
    Los slogans son muy seductores. Usted los acomoda a su condición corrupta de vida por defecto. No significa lo anterior que yo lo esté insultando o juzgando, viendo la paja en ojo ajeno sin ver la viga en el mío. Todo lo contrario. Lo exhorto porque es en mí en donde lo percibo primeramente… Y porque es la condición de nacimiento de todos. No soy activista que tiene como compromiso dedicarme a la causa con consignas de “venceremos” y aplicación del infame enunciado emblemático de izquierda criminal de “todas las formas de lucha” o de que “el fin justifica los medios”. Todo por la causa, como dicen todos aquellos que se suman a estas infames visiones ególatras y justificaciones de vida sin frenos de ninguna clase. Se escucha también de forma muy frecuente, a quienes hipócritamente intentan enaltecerse con sus propias exhortaciones preguntando, ¿y usted que ha hecho?
    Se predican admiraciones y sintonías con quienes “sí hacen algo”. Se identifica “ese algo” como ser partícipe de una fundación, hacer un donativo puntual, esporádico o mensual de caridad (sea cual sea su monto) a un niño de África, a una institución de perritos, de ancianos, etc; a llevar ropa usada a los necesitados, ser voluntario de cualquier causa, participar en marchas, reciclar, etc, y por supuesto a ser activista de algo que se identifique como compromiso de ser “ese alguien” que hace la diferencia… “Usted puede hacer la diferencia” se escucha y se ve en las campañas de publicidad corporativas y de marca que se masifican por propaganda. “Es compromiso de todos” … Que altruismo, que belleza, que lindo, que filantropía, que hidalguía, que honestidad y sobre todo que sincero. Ja. Todo es farsa en su esencia. ¿Acaso toca demostrarlo?
    Y como siempre digo… No es negativismo, ni visión enfermiza de la realidad. Es delineamiento exacto de una realidad enfermiza. Usted puede perfumar lo que quiera la realidad, pero la verdad detrás es que apesta por todos lados, desde lo más sutil en variedad integral de autoengaños utópicos hasta lo más grotesco visible impuesto con complacencia, negligencia y complicidad de todos y cada uno de nosotros. Usted puede vivir como zombi sin rechazar el mal, “feliz” a carcajada continua por cualquier cosa con sus «tediosas y felices» rutinas y sin sentido de trascendencia (sólo búsqueda de euforia y autosatisfacción continua sin freno); completamente ajeno de la vida en su burbuja; jugando y adaptado a lo que sea en sus paradigmas religiosos, seculares, lo que sea… Pero eso no le avala absolutamente nada. Lo único que podría justificarle sería su supervivencia. Pero no por eso cualquier ocupación e involucramiento de procura de la misma necesariamente lo justifica. Quizás ya se traspasan los niveles de obligación en la supervivencia a los de la codicia. Y eso, ya es otra escogencia quizás no aceptable.
    Los slogans mencionados son (como todo lo es) igualmente duales. Son falsos por un lado y ciertos por el otro. Son falsos conectados a la interpretación humanista de la realidad (el lado “lunar”). Ser parte de la solución y no ser parte del problema, es justamente tener la conexión “solar” (por decirlo así). Es conocer la Voluntad Divina para que hacer mi parte con sabiduría revelada según el conocimiento adquirido a través del estudio intenso de la Torá, “pues todos los caminos de la Torá son deleitosos y conducen a la paz”. Hacer mi parte desde esa perspectiva es acercamiento a la perfección, y no colaboración con el caos creciente.
    Esto no sólo lo dice la biblia, sino que es demostrable redundantemente. Sí lo quiere ver, pues tómese la molestia de hacer el curso para verlo. El curso de toda una vida comprometida con el conocimiento y los deberes divinos revelados y no la fórmula mágica inmediata esperada. Por eso se denomina fe… No por credulidad estúpida en lo que sea para acceder a mis anhelos y demandas inmediatas o justificativas de mi pereza, de mi depredación, de mis placeres, etc al infinito. Así tal cual, por fe, y tomándose la molestia, cualquier aspirante a obtener un título universitario, le dedica 5 años de su vida al estudio requerido para adquirir el título profesional y verificar al final el conocimiento adquirido. Al principio de sus estudios usted no tiene el conocimiento anticipado de lo que va obtener en un futuro, si usted hace su trabajo.
    No exija el acostumbrado clip y resumen, porque usted no tiene tiempo y quiere entender ya. Eso sólo denota y evidencia su idiotez. El activismo per se disociado del conocimiento de la Torá, difícilmente estará conectado a la solución y más bien será evidencia de conexión al problema, en donde en vez de desenredar la “pita” y se procure liberación, orden y arreglo, se logra todo lo contrario. Se enmaraña y anuda más la misma. Y esto sucede porque no se puede ser más inteligente que quién nos dio la inteligencia. Sin el conocimiento divino, todos nuestros cálculos son de infortunio. La misma definición y traducción de la palabra Torá es dar en el blanco. Es instrucción divina… Pero no como su mente reactiva sin dicha instrucción interpreta y concluye, pensando que son exigencias abusivas que van en contra de la libertad y el libre desarrollo de la personalidad (como proponen los progresistas).
    Sin sabiduría, el hombre sólo SABE LO QUE VE. Como dice el dicho: La mayoría de la gente dice lo que sabe, pero NO SABE LO QUE DICE. Y cuando esto es lo que fundamenta cualquier CALCULO, los mismos llevan a la PERDICION, así se tengan las MEJORES Intenciones. Si se quiere profundizar en este aspecto, se recomienda se estudie mi siguiente artículo que dejo con su enlace a continuación.
    ¿MENTE A FAVOR DEL CUERPO O CUERPO A FAVOR DE LA MENTE?https://toraverdadyrealidad.wordpress.com/2021/04/08/por-que-creer-en-la-tora-7/
    Las buenas intenciones NO GARANTIZAN nada. No importan que tan buenas sean nuestras intenciones. Mientras sigamos el camino de los CALCULOS sin considerar INSTRUCCIÓN DE LA SABIDURÍA PERFECTA, todo va en decadencia. Abrir un hueco para tapar otro hueco, representa precisamente a todos aquellos cálculos que pretenden arreglar algo y que al arreglarlo se produce un desarreglo mayor al anterior; y así sucesivamente en una cadena de desarreglos cada vez mayores, en donde a estas alturas, ya se ha PERDIDO toda perspectiva de solución. Así se tengan las mejores intenciones. La UNICA forma de solución es ir MARCHA ATRAS hasta llegar al primer eslabón y corregir de acuerdo a la INSTRUCCION DIVINA, a la instrucción del diseñador, a la instrucción del manual de instrucciones de fabricante.
    Con nuestro activismo unilateral “lunar”, cada vez vamos más y más, de MAL en PEOR. Cada vez ampliamos más ese abismo al cual saltamos hace eones de tiempo. Cada vez más y más se emprenden empresas de todo tipo y todo tamaño para encontrar la solución a un problema; se “soluciona” dicho problema y aparece otro que a su vez debe también solucionarse. Concluir que la solución y definición utópica perfecta de la sociedad es nuestra responsabilidad a través de iniciativas formuladas humanistamente sin sumisión a Dios, sin el conocimiento de la Voluntad de Dios y sin consideración de Dios es usurpar el trono de Dios con consecuencias desastrosas.
    Es simplemente adhesión al lado equivocado en la escogencia entre la vida y la muerte, entre el bien y el mal, lo santo y lo profano, lo permitido y no permitido, y todo el infinito espectro de posibilidades de selección, en donde nuestro libre albedrío es sometido al reto de la existencia, tal como se exhorta en la misma Torá en Deuteronomio 30:19…
    Al cielo y a la tierra pongo hoy como testigos contra vosotros de que he puesto ante ti la vida y la muerte, la bendición y la maldición. Escoge, pues, la vida para que vivas, tú y tu descendencia.
    Estas exhortaciones aparecen en la biblia constantemente y deben ser tenidas en cuenta. No es palabrería como podría pensar cualquier activista con las mejores intenciones.
    Recordemos sólo unas cuantas citas…
    Jeremías 6:19. Oye, tierra: he aquí, yo traigo una calamidad sobre este pueblo, el fruto de sus planes, porque no han escuchado mis palabras, y han desechado mi ley.
    Deuteronomio 32:1. Prestad atención, oh cielos, y dejadme hablar; y escuche la tierra las palabras de mi boca.
    Isaías 1:2. Oíd, cielos, y escucha, tierra, porque el SEÑOR habla: Hijos crie y los hice crecer, más ellos se han rebelado contra mí.
    Deuteronomio 32:47. Porque no es palabra inútil para vosotros; ciertamente es vuestra vida. Por esta palabra prolongaréis vuestros días en la tierra adonde vosotros vais, cruzando el Jordán a fin de poseerla.
    Deuteronomio 4:6. Así que guardadlos mandamientos y ponedlos por obra, porque esta será vuestra sabiduría y vuestra inteligencia ante los ojos de los pueblos que, al escuchar todos estos estatutos, dirán: Ciertamente esta gran nación es un pueblo sabio e inteligente.
    Deuteronomio 4:40. Así pues, guardarás sus estatutos y sus mandamientos que yo te ordeno hoy, a fin de que te vaya bien a ti y a tus hijos después de ti, y para que prolongues tus días sobre la tierra que el SEÑOR tu Dios te da para siempre.
    Deuteronomio 8:3. Y te humilló, y te dejó tener hambre, y te alimentó con el maná que no conocías, ni tus padres habían conocido, para hacerte entender que el hombre no sólo vive de pan, sino que vive de todo lo que procede de la boca del SEÑOR.
    Deuteronomio 33:25. De hierro y de bronce serán tus cerrojos, y tan largo como tus días será tu reposo.
    Proverbios 3:22. Y serán vida para tu alma, y adorno para tu cuello.
    Amós 5:4. Porque así dice el SEÑOR a la casa de Israel: Buscadme, y viviréis.
    Proverbios 4:22. Porque son vida para los que las hallan, y salud para todo su cuerpo.
    Levítico 18:5. Por tanto, guardaréis mis estatutos y mis leyes, por los cuales el hombre vivirá si los cumple; yo soy el SEÑOR.
    Jeremías 8:9. Los sabios son avergonzados, están abatidos y atrapados; he aquí, ellos han desechado la palabra del SEÑOR, ¿y qué clase de sabiduría tienen?
    Nota mía: Los «sabios» de este mundo «lunar» con su propia ley. No distorsione o invierta como lo hace todo cristiano antisemita dispensacionalista con los sabios de la Torá. Árbol de vida para quienes se allegan a él.
    Jeremías 19:15. Así dice el SEÑOR de los ejércitos, el Dios de Israel: «He aquí, voy a traer sobre esta ciudad y sobre todas sus aldeas la calamidad que he declarado contra ella, porque han endurecido su cerviz para no escuchar mis palabras.
    Proverbios 3:1. Hijo mío, no te olvides de mí enseñanza, y tu corazón guarde mis mandamientos, porque largura de días y años de vida y paz te añadirán.
    Mateo 6:33. Pero buscad primero su reino y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.
    Romanos 10:5. Porque Moisés escribe que el hombre que practica la justicia que es de la ley, vivirá por ella.
    Proverbios 4:5. Adquiere sabiduría, adquiere inteligencia; no te olvides ni te apartes de las palabras de mi boca.
    Oseas 4:6. Mi pueblo es destruido por falta de conocimiento. Por cuanto tú has rechazado el conocimiento, yo también te rechazaré para que no seas mi sacerdote; como has olvidado la ley de tu Dios, yo también me olvidaré de tus hijos.
    Deuteronomio 8:1. Todos los mandamientos que yo os ordeno hoy, tendréis cuidado de poner los por obra, a fin de que viváis y os multipliquéis, y entréis y toméis posesión de la tierra que el SEÑOR juró dar a vuestros padres.
    Deuteronomio 30:16-20. Pues te ordeno hoy amar al SEÑOR tu Dios, andar en sus caminos y guardar sus mandamientos, sus estatutos y sus decretos, para que vivas y te multipliques, a fin de que el SEÑOR tu Dios te bendiga en la tierra que vas a entrar para poseerla.
    Isaías 5:13. Por eso va cautivo mi pueblo por falta de discernimiento; sus notables están muertos de hambre y su multitud reseca de sed. Por tanto, el Seol ha ensanchado su garganta y ha abierto sin medida su boca.
    Oseas 4:6. Mi pueblo es destruido por falta de conocimiento. Por cuanto tú has rechazado el conocimiento, yo también te rechazaré para que no seas mi sacerdote; como has olvidado la ley de tu Dios, yo también me olvidaré de tus hijos.
    Proverbios 10:21. Los labios del justo apacientan a muchos, pero los necios mueren por falta de entendimiento.
    Jeremías 5:4. Entonces yo dije: Ciertamente estos sólo son gente ignorante, son necios, porque no conocen el camino del SEÑOR ni las ordenanzas de su Dios.
    Oseas 5:4. No les permiten sus obras volver a su Dios, porque hay un espíritu de prostitución dentro de ellos, y no conocen al SEÑOR.
    Jeremías 6:15. ¿Se han avergonzado de la abominación que han cometido? Ciertamente no se han avergonzado, ni aun han sabido ruborizarse; por tanto, caerán entre los que caigan; en la hora que yo los castigue serán derribados–dice el SEÑOR.
    Por si quedaban dudas de la naturaleza e importancia de estas exhortaciones bíblicas, lea y re lea, escuche y re escuche los versículos recién citados. Y son a duras penas unos cuantos de los miles que usted encontrará a todo lo largo y ancho de la Torá y el legado de todos los sabios de Israel, con la misma exhortación expresada reiterada y redundantemente. Que no se diga que Dios no ha hablado. Son por miles la misma exhortación expresada de diferentes maneras en cada época, tiempo, espacio, situación, etc. Claro… Siendo usted humanista, religioso dogmático, y más sí es cristiano, buscará en la justificación distorsiva farisea de la letra, en la peor interpretación superficial de su conveniencia y fanatismo, el acomodo de cada versículo para descalificarlo o calificarlo, tal que no se aplique a usted, ni a su secta, ni a su creencia, ni a su interpretación particular distorsiva.
    Su activismo pragmático y presuntuosa imaginación como líder, dios del cambio, caudillo, prócer, eminencia, magnate, prohombre y hasta como simple egocentrista con ansias de reconocimiento, con seguridad igualmente descalificará cada versículo bíblico citado. Afirmación ésta que no es exclusividad de ateos, humanistas, gnósticos y similares.
    https://toraverdadyrealidad.wordpress.com/2023/03/25/salvacion-y-dualidad-18/
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  • Salvación y Dualidad Cuarta Parte… Matrix e Ilusiones Utópicas de Nuestra Existencia Lunar. Fe y Obras.
    Salvación y Dualidad Cuarta Parte… Matrix e Ilusiones Utópicas de Nuestra Existencia Lunar. Fe y Obras.
    En nuestros días hemos sido instruidos con terribles lecciones: se nos ha mostrado cómo las posesiones y la seguridad que supuestamente dan, puede desaparecer súbitamente. Hemos visto que La paz no es paz y que la existencia de países enteros puede estar suspendida de un cabello ¡Cuánto tiempo nos tomará antes de que nos deshagamos de nuestras muletas, cuánto tiempo pasará antes de que aprendamos que no hay posibilidad de garantizar una vida segura en este mundo! Si nos percatáramos de ello, Dios pronto nos concedería la verdadera realidad en vez de una parábola vacía, la satisfacción real en vez de vanas aspiraciones; la necesidad de alcanzar metas espirituales altas y sublimes reemplazaría a los deseos viles y experimentaríamos la realidad de la vida espiritual, que es la única fuente de placer y felicidad en este mundo.
    Perfeccionar nuestra existencia aquí es una aspiración farisea con todos sus posibles matices de nivel; desde el más bajo fariseísmo, hasta el más alto… Lo cual es maravilloso comparativamente con cualquier otra pretensión disociada del conocimiento de la Torá. Pero igualmente al ser fariseísmo es utópico. En sus niveles más altos, podría dar apariencia de perfección, pero no lo sería por simple definición de los requisitos del nuevo nacimiento y la salvación. Esto quiere decir que hay dos tipos de visiones utópicas, idealista, ingenua, ficticia, imaginaria, mítica… La farisea y la humanista.
    La visión farisea nos acerca a la metamorfosis del alma, al cambio de chip, al nuevo nacimiento… Nos acerca en los niveles más altos de rectificación «lunar» de nuestros rasgos de carácter, de sumisión a Dios, de conocimiento de Su Voluntad, de claridad mental, de mejora en equivalencias de forma con la divinidad; pero No es transfiguración, ni nuevo nacimiento de conexión «solar». Este acercamiento es de naturaleza exclusiva de práctica farisea ortodoxa judía principalmente y en menor medida con mucha contaminación e imaginación en el cristianismo que en algo evoluciona hacia las raíces hebreas de la fe y acercamiento a la Torá. Muchos cristianos siguen este direccionamiento poco a poco. Es lo mejor del cristianismo. Llegan a la Torá en algún momento.
    Por el otro lado, la visión utópica humanista definitivamente no sólo se disocia de acercarse en algo al fariseísmo que le permita evolucionar o crecer con orientación a la superación del mundo «lunar», sino que se aleja y se sumerge cada vez más y más en la mentira de la su imaginación y utopía. No evoluciona hacia la comprensión y rectificación del alma, sino que involuciona. Dicha regresión podrá verificarse con muchas apariencias; desde las más primitivas tipo películas de Hollywood post apocalípticas, hasta aquellas muy sofisticadas completamente deshumanizadas tipo «mundo feliz» y sociedades interplanetarias. El espectro de posibilidades queda para los libretistas masones de Hollywood con todas sus filiaciones en todo el planeta a través de los canales tipo Netflix, Disney y demás. Puro testaferrato infernal dirigido desde niveles ocultos al público.
    No son mis elucubraciones. Tampoco reflejo estúpido de condicionamiento fantasioso de hipnosis y sugestión televisiva o similares. No es ficción delirante irracional separada de la «inteligente y pragmática» sociedad a la cual debemos pertenecer sumisamente, con entusiasmo y adaptación inmoral malabarista, sea como sea, y con infinidad de justificaciones finamente diseñadas como ingeniería social masiva. Es todo lo contrario… Las demostraciones redundantes, extensas e inobjetables están a la mano. A la distancia del dedo, si se hace el trabajo para deshipnotizarse de los innumerables condicionamientos que se defienden a muerte con presunciones de libertad y sapiencia. El problema es que la gran mayoría, al parecer no tiene equivalencia de forma, ni la capacidad de transformación de alcanzarla, para despertar y ver un mínimo de estas realidades. La vida zombi y defensa de la esclavitud es la norma.
    La búsqueda y blindaje de la mejor burbuja de confort que nos proteja, nos de seguridad, nos satisfaga y llene las mínimas expectativas de aceptación para vivir desconectados de cualquier responsabilidad, compromiso, deber e incomodidad de trascendencia, es la regla, el precepto y la pauta. Para un lado y para el otro. Con entusiasmo, pasión y autoengaño, con desidia, apatía y desinterés, con negligencia con justificaciones, etc, etc. Tanto para el lado humanista como el fariseo (así sea el mejor preconcebido o evidenciado).Las mejores formulaciones e interpretaciones son imaginadas y perseguidas. Incluso se sustentan con copiosas «evidencias», investigaciones, estudios y argumentaciones. Y sucede en ambos lados con todos sus posibles matices.
    Por el lado humanista se propone con la cúspide utópica de la ciencia y la tecnología. Sociedades perfectas reguladas por las maravillas de la «ciencia», al mejor estilo de las incipientes propuestas del foro económico mundial y su cuarta revolución industrial (como se mencionó en la segunda parte). El problema de tan maravillosas propuestas, es que al final, final, en algún momento terminamos matándonos unos a otros. Tal cual se infiere con experimentos de laboratorio (así solo sean ínfimas aproximaciones). Tal cual se explica en la película Matrix 2 en la charla del arquitecto con Neo; y luego se repite y se amplía con la argumentación en Matrix 4. Sociedades perfectas que se auto destruyen. Hollywood sabe lo que hace.
    En la película Matrix 4, cuando el creador de la nueva matrix, el Psicoanalista les dice a Neo y Trinity (dos nombres no casuales del libreto), que el rebaño es adicto al control, que no importa si les escribes en el cielo la verdad, ellos aman este mundo de entretenimiento y psicodelia; NO importa cuantas veces se los digas… NO IMPORTA PORQUE ELLOS YA ELIGIERON.
    Bueno… El tema es infinitamente más complejo. La recreación de bucles existenciales desde eones de tiempo de nuestras almas está revelada en la Torá de forma codificada y tiene que ver con el rol fundamental del Mesías de Israel. Se conoce como salvación. Esta recreación entre el destino y el libre albedrío tiene su origen y final en un mismo punto. Las masas borregas no quieren ver porque ya hicieron su elección desde el mismo inicio… «amaron más las tinieblas que la luz».
    No crea que estas palabras son doctrina religiosa. Requeriría miles y miles de horas para verlo y entenderlo en las complejidades del por qué somos lo que somos… Pues no éramos así. Teníamos semejanza con Dios. Nuestro cuerpo no era lo que somos ahora. La imaginación infantil no es garantía de nada.
    Los poderes que están detrás de Hollywood quienes son los que verdaderamente libretean toda la agenda, saben más Torá (tal cual el diablo la sabe) que cualquier erudito. No se imagine quienes son. Son inaccesibles al público común (y no son los testaferros que se llevan los créditos). Igual sucede con el poder. El verdadero poder está en las sombras. Y ellos saben los secretos de esta existencia. Saben quiénes somos. Saben lo que quieren. Es el protocolo de guerra cósmico desde nuestra caída hace eones de tiempo…
    Un conflicto existente desde antes del Big Bang, y sólo con referencia a esta creación 975 iniciada acorde a la revelación de Génesis 1.1. En el principio (Be-Reshit). Se puede explicar con mucho detalle. No porque yo lo diga con imaginación. Está codificado en la misma biblia. Hay forma de verlo. Será para explicar en otro artículo. Como se insinúa por los mismos sabios de Israel en antiguos textos kabbalistas: ¿Qué hacía Dios antes de crear este mundo? Creaba y destruía mundos. En el Zohar se revela que son 974 mundos (creaciones) anteriores. Ya lo había mencionado.
    ¿Pero quién podría ser receptor de dicho conocimiento? ¿Hay requerimiento de equivalencia de forma y cambio de chip? Nadie quiere saber y es por algo que ya fue decidido hace mucho. Todas las películas de Hollywood nos «enseñan» todos estos misterios. Todas. ¿Por qué? ¿Quién entiende? Toda la serie de Matrix en todos sus detalles está de manera constante, frase tras frase, escena tras escena, expresión tras expresión, etc, revelando profundos secretos… Pero no porque se quiera despertar al borrego. No… Los motivos tienen que ver con la agenda del protocolo de guerra jurídica en su esencia raíz, hasta ahora victoriosa en apariencia, según se evidencia en la masa que no ve nada; incluyendo a todos los pseudo eruditos que estudian Torá.
    ¿Cuál es ese fundamento raíz?… La transformación de nuestros cuerpos. ¿Acaso se entiende el porqué de la fisiología de nuestra anatomía? ¿Cree que nuestro aspecto actual es el objetivo de la creación? ¿Lo cree lo normal? ¿Lo saben los biólogos o los médicos?… No saben nada. Y NO saben nada porque las respuestas no pueden provenir del mismo estado de caída. Las respuestas sólo pueden ser reveladas desde otra dimensión. Desde la infinita sabiduría dimensional de la Torá.
    ¿Qué son acaso las pupilas de los ojos? Ud sólo podrá imaginar y especular. ¿Por qué es negra la pupila? ¿Por qué la óptica es invertida en la imagen? ¿Con qué se relaciona? ¿Y si supiésemos que nuestra biología en su totalidad, así como el mundo físico que percibimos tiene que ver con el abismo de tinieblas que ya hemos escogimos hace eones de tiempo? Las explicaciones ya existen. Nuestra anatomía NO es casual.
    Vale la pena destacar el diálogo del arquitecto con Neo en la película Matrix 2. Se pensará que es ficción del libretista. Que cada cual concluya. Los patrones y coincidencias con la sabiduría revelada en la Torá, sólo pueden ser reconocidos por conocedores de la Torá y el diagnóstico del mundo. Diagnóstico que todos los pseudo eruditos que se marginan exclusivamente en el lado académico y fariseo de entendimiento (aún con sus prodigiosos avances de rectificación de personalidad y convivencias de vida) desconocen por escogencia y negligencia. Tanto así, que ni siquiera los más reconocidos eruditos famosos de la generación en Israel, con conocimientos sublimes de entendimiento de la Torá, aun así, no se percataron de los peligros en la agenda de los últimos tres años con los «pinchazos» y todo lo asociado al nuevo orden mundial, lo cual desconocen completamente (incluso con negación y disonancia cognitiva imposible de creer).
    A continuación las palabras textuales de la película Matrix 2 en boca del arquitecto:
    Tu vida es la suma del remanente de una ecuación no balanceada connatural a la programación de Matrix. Eres el producto eventual de una anomalía que, a pesar de mis más sinceros denuedos, no he podido eliminar de lo que, por otra parte, es una armonía de precisión matemática. Aunque es una carga constantemente evadida, no es inesperada, así que está dentro de los parámetros de control. Lo cual te ha traído inexorablemente… aquí. Interesante. Más rápido que los otros. Matrix tiene más años de los que crees. Prefiero contar desde el advenimiento de una anomalía integral hasta la siguiente, en cuyo caso esta es la sexta versión.
    Efectivamente… Como sin duda has concluido, la anomalía es sistémica. Crea fluctuaciones aún en las ecuaciones más simples. La primera Matrix que diseñé era perfecta. Una obra de arte, sin fallos. Sublime. Un triunfo igualado sólo por su monumental fracaso. Su inevitable perdición me resulta aparente, como consecuencia de la imperfección inherente a todo ser humano. Por consiguiente, la rediseñé basada en vuestra historia, para que reflejara más exactamente las variantes grotescas de tu naturaleza. Pese a todo, me vi otra vez frustrado por el fracaso.
    He comprendido que la respuesta escapaba a mi comprensión porque requería de una mente inferior, o quizá menos limitada por los parámetros de la perfección. Así pues, quien descubrió fortuitamente la respuesta fue otro programa intuitivo, creado inicialmente para investigar ciertos aspectos de la psique humana. Si yo soy el padre de Matrix, ella indudablemente es su madre. Como iba diciendo, halló una solución: casi un 99% de los individuos aceptaba el programa mientras se les diera la capacidad de elegir, pese a sólo fueran conscientes de la elección a un nivel casi inconsciente. Aunque esta solución funcionó, obviamente tenía un defecto de base, lo cual generaba una anomalía sistémica contradictoria que, de no regularse, podría poner en peligro el propio sistema.
    Estás aquí porque Sión está a punto de ser destruida. Las vidas de cada uno de sus habitantes serán exterminadas y se erradicará toda su existencia. La negación es la más predecible de las respuestas humanas. Pero descuida: esta será la sexta vez que la destruyamos… y nos hemos vuelto extremadamente eficientes en esta tarea. La función del Elegido ahora es regresar a la Fuente, permitiendo una diseminación temporal del código que portas para que se reinserte en el programa principal. Después, se requerirá que selecciones a 23 individuos de Matrix, 16 mujeres y siete hombres, para reconstruir Sión. No realizar este proceso provocará un fallo del sistema catastrófico, que dará como resultado la muerte de todo aquel conectado a Matrix, lo que unido al exterminio de Sión significará la extinción de toda la raza humana.
    Hay niveles de supervivencia que estaríamos dispuestos a aceptar. En cualquier caso, la cuestión relevante es si tú estás o no preparado para aceptar la muerte de toda mujer y niño en el mundo. Es interesante leer tus reacciones. Tus cinco predecesores fueron programados según un predicamento similar, un atributo contingente para crear una profunda adhesión al resto de la especie, facilitando así la función de El Elegido. Mientras los otros experimentaron esto de una forma muy genérica, tu experiencia es mucho más específica. Trinity a propósito ha entrado en Matrix para salvar tu vida a costa de la suya. Lo que nos conduce, de una vez, al momento de la verdad, donde el fallo fundamental es finalmente expresado y se revela la anomalía como principio y final.
    Hay dos puertas. La puerta de la derecha lleva a la Fuente y a la salvación de Sión. La puerta de la izquierda te lleva de vuelta a Matrix, con ella, y al fin de tu especie. Como tú mismo has expresado de forma adecuada, el problema es la elección. Pero ambos sabemos lo que vas a hacer, ¿verdad? Ya puedo ver la reacción en cadena, los precursores químicos que anuncian la expresión de una emoción, diseñada específicamente para abolir la lógica y la razón. Una emoción que ya está cegándote ante la simple y obvia verdad: ella va a morir, y no hay nada que puedas hacer para evitarlo. Humm. La esperanza. Es la ilusión humana más quinta esencial, al mismo tiempo la fuente de vuestra mayor fortaleza y de vuestra mayor debilidad.
    Hasta aquí la transcripción literal de la película. No es el objetivo hacer un análisis de ello. Frase por frase aporta posibilidades de extrapolaciones suspicaces sobre el porqué de dicho diálogo como libreto y propósito de agenda. Y con ello se revelan y confirman con contribución de detalles lo que la misma Torá nos dice. La realidad y su evaluación siempre debe ser parte de la ecuación y requisito de asimilación de la Torá. Mucho más si se trata (como en todo estado de guerra) de información del enemigo. Y aquí se tiene dicha información que se debe interpretar como lo que es… Una argumentación de justificación del enemigo como recriminación a Dios. Trate de sacar usted mismo sus propias conclusiones si puede. Los secretos están ahí, lo mismo que la Torá. No hay excusa para que usted se siga alineando con los diagnósticos que el mismo libreto expone con detalle.
    Solo haré unas cuantas aclaraciones que se relacionan con el objetivo de esta serie de artículos. Es muy probable que nuestras vidas sean remanente de la ecuación no balanceada de la matrix raíz desde hace 975 creaciones. Todo está aquí nuevamente una y otra vez. La anomalía persiste desde entonces repitiéndose en nosotros mismos a pesar de nuestro constante auto engaño, caretas y juegos de todo tipo (humanistas y religiosos). Así nos escriban la verdad en el cielo a la vista explícita… No mires arriba. ¿Se acuerdan de la película con Leonardo DiCaprio? Somos adictos al control y la psicodelia… Y lo justificamos. Incluso con los adjetivos de la misma Torá. Lo llamamos Yetzer HaRá (inclinación al mal) y nos conformamos con la denominación. Incluyendo a los eruditos.
    Notable que se confirme la sexta versión de la matrix, como asociación a los significados kabbalistas del número 6 con nuestra condición «humanista» descrita. No crea que esto dicho es así de simple. No siquiera es la historia de más de 15 mil millones de años (según nuestras perspectivas d tiempo) en tránsito por el cosmos en todo tipo de condiciones. La anomalía sistémica se le inculpa al Creador, a pesar de la perfección de diseño de la misma. Nosotros somos inocentes, Dios es culpable… Y no le importa. Esa es la acusación implícita del libreto. ¿Y cómo podríamos entender esto sin Torá? Con seguridad vamos a confirmar el juicio sobre Dios. ¿No lo hacen acaso todos los enemigos de la Torá? Y aun así llaman obra de arte a un monumental fracaso. Confirmación de todos aquellos que adoran la naturaleza y a la vez odian cualquier concepto de Dios. Peor aún… Acomodan su concepción de Dios a la vanidad de su mente, a su ignorancia y limitaciones arrogantes. Eso sí… Que humildad. Ja.
    Las variantes más grotescas de nuestra naturaleza se justifican con rediseño de nuestra genética. Hablan de 23 integrantes de Sión. ¿Coincidencia con la cifra y el nombre? Pero la Torá dice algo muy diferente. La Torá dice que el prediseño es perfecto tanto en creación como en la figura de Mashiaj. Y no obstante somos imperfectos. Entonces culpemos a Dios. Él lo hizo mal ¿Cómo se entiende con los vasos de honra y deshonra? ¿Cómo conciliamos estas dialécticas? Sepa que las respuestas si existen. Solo que usted NO las conoce, porque NO le importan. Y no le importan porque usted decidió que no le importa. Y lo decidió porque desprecia la perfección del regalo. Porque odió la luz desde el principio. Y lo hizo porque era demasiado el regalo para ser recibido en su manifestación final, la cual no se quiso esperar. ¿Cree que no se puede explicar con detalle?
    Y entonces ¿Cómo se explica la destrucción de 974 creaciones anteriores? ¿Y la Gracia? ¿Qué dicen los cristianos?… Pues que es falso. Así de simple. Jamás querrán abordar el reto que se nos impone y el regalo. Ambos van de la mano. Sólo se quiere el regalo inmediato. La destrucción de 974 creaciones no es evidencia de imperfección. Pero si se piensa en blanco y negro… Pues claro que sí. Como me decía una cristiana en chat alguna vez… Para ustedes los judíos y los rabinos lo blanco no es blanco y todo lo distorsionan, pues se la fuman verde igual que los moros (era una española dispensacionalista antisemita). Escribí extensamente sobre el episodio en mi artículo sobre el antisemitismo cristiano.
    El diálogo de Matrix también hace mención a la presencia femenina de la Shejiná (la presencia divina) como elemento intuitivo de la ecuación del diseñador. Y esta referencia es exacta en descripción en cuanto a la «madre» de la matrix. En la película se refiere al «oráculo». Dice… Si la matrix tiene un padre, la madre es el oráculo. Kabbalistamente esta denominación arquetípica es exacta. Dios mismo se introduce dentro de esta última creación. Y no porque las anteriores fuesen imperfectas. Los fallos anteriores son debidos a la falla en los receptores del regalo infinito. La equivalencia de forma fue rechazada; NO mal diseñada. Es todo lo contrario… Un sistema que garantiza la equivalencia de forma excluyendo la variable más importante de la ecuación (el libre albedrío que es lo único que propicia la recepción infinita de placer), no puede ser perfecta.
    Dios se introduce dentro de su creación y se expone en su esencia. ¿Quién lo puede entender? No lo digo yo. La Torá lo revela. Ahí está la Shejiná en toda enseñanza de Torá de boca de todos los sabios de Israel. Y por favor… Que no se confunda con panteísmo. Una interpretación de nivel repulsivo e insignificante. Los misterios mesiánicos aquí toman su mayor relevancia. La misma entrada al sistema de la divinidad como primicia de una gloria futura de lo que fue el regalo de inicio, se da en la figura Mesiánica (en la película como el personaje de Neo) quien introduce el nuevo código a la nueva creación. Neo será quien disemine el código en el sistema para que retorne a la Fuente. Esta descripción también podría ser exacta como arquetipo explicativo. El venenito no obstante es presentado con la acusación sobre el personaje mesiánico de que sí escoge la puerta derecha se destruirá toda la creación y matará a toda la raza humana. Y además que Dios está dispuesto a aceptarlo y no le importa. Al fin y al cabo es Dios (ese es el argumento del libreto).
    Al final Neo escoge la puerta izquierda que representa el mal (la figura de Samael) para salvar su amor carnal Trinity. Alusión muy explícita a la evidente selección de la humanidad. Siempre escogiendo la izquierda, la siniestra y lo siniestro. Es decir la muerte, y sin embargo la culpa es de Dios según se justifica la humanidad. ¿Cómo es posible un dios de amor que permite que los niños mueran? Ja. Que arrogancia y que infamia. Y ahí está todo el mundo alineado con la misma pregunta tanto cuando le toca o no le toca en lo personal. Con seguridad con todo el que le toca. Podría seguir con análisis muy extensos al respecto de sólo esta parte del libreto con el arquitecto.
    De esto es lo que se trata que se diagnostique la realidad de forma continua y con sabiduría. Con el conocimiento de la Torá. Debe ser un estado de alerta constante, pues las trampas y distorsiones están en todas partes a toda hora. El diablo anda como león rugiente acechando a quien devorar (algo así dice la biblia). Sucede lo mismo con todo lo que se ve. Cada película de Hollywood, cada serie de televisión, cada documental, cada noticia política, cada paradigma de estudio y de vida, cada moda, cada tendencia, etc. La trampa sutil y similar a lo expuesto está en absolutamente todo… Y nadie ve nada. Se vive el día a día como zombi. ¿Se entiende? Las trampas también son muy fragantes y color rosa. Muy común en todos los postulados de vida perfecta de religiosos judíos, cristianos, humanistas, budistas, indígenas, comunidades ancestrales, etc. Espectros divinos de todo tipo.
    Alguna vez vi un video en Internet hace años que se llama «padre terrenal, padre celestial». Todavía está disponible en la web. Dejo el enlace al final de este párrafo. Vale la pena ver el video para asimilar con mayor impacto mi crítica y el absurdo doctrinal de trampa implícito. En este video se compara a los dos padres. Y se ejemplifica con el ejemplo de un padre cristiano que cuida de su familia. El recibe la gracia de su padre celestial que le proporciona su trabajo, su sustento, su salud, la de su familia, su abundancia, su felicidad, su vida robótica, sus deseos colmados, su satisfacción, su vida perfecta, su ausencia de problemas, sus relaciones de amor, sus buenas costumbres, sus distracciones, su vida color de rosa ignorante de todo conflicto, injusticia, muerte, dolor, tragedia, confusión, caos etc.
    Su vida es perfecta porque tiene un padre celestial que se preocupa por él y todo se lo suministra (cual esclavo) a su majestad rey de casa con sus hijos. Tal cual como él mismo lo hace con sus hijos que juegan, comen chocolate, se embadurnan la boca con comida, abren la nevera y se atragantan, juegan, saltan, mientras la esposa lo espera en casa y hace la comida, limpia, barre, lava, y él sale a trabajar muy juicioso todos los días siendo muy responsable en su trabajo perfecto, con paga perfecta, etc, etc. Todo porque es cristiano y por eso tiene padre. Si no es cristiano estará en el infierno. Pero no… Él, gracias a Dios es cristiano y tiene vida perfecta. Ese es Dios… Esa es toda la magnificencia y sabiduría infinita de Dios. Que sea su esclavo. Y a eso se reduce la gigantesca creación. Ja. ¿Acaso suena lógico?
    Padre terrenal, padre celestial.
    Esta es la utopía que muchos sueñan… Esa es la vida y su propósito. Ja. A ver cuánto tiempo juegan ese rol de la felicidad de perfección. Todo lo infinito creado con complejidad infinita que en nada se asocia a dicho ambiente de perfección, ¿dónde queda? ¿Sobra acaso? ¿Y la sabiduría? ¿No hay nada más que decir? El clip es ridículo a decir no más? Y también es cierto bien contextualizado como ínfima parte de lo que se debe saber de Dios y de la vida. Claro… Se argumentará con extensa literatura cristiana la gracia en momentos de sufrimiento y dolor. Que eso llegará, que la bendición estará presente, los milagros, que Dios es bueno, pero siempre y cuando podamos mantener la careta y la embriaguez sin que explote el corazón (si es que se tiene corazón).
    La careta se puede llevar hasta la tumba y sólo será reflejo de infinita incoherencia y mentira. Parecerá real y no lo será. Y no lo será porque se puede demostrar con cuantiosa argumentación. Todo lo escrito aquí y en todos mis artículos hace parte de dicha argumentación. Así que la demostración sí que existe. Y si se sigue afirmando el juego familiar, vivencial, laboral (que lo dudo), lo que sea, como evidencia de la perfección y confirmación del clip, solo será confirmación de que usted está más que muerto y nunca ha estado vivo.
    Esta es la descripción de confirmación de sólo una pequeña parte de las seducciones satánicas con que se nos hipnotiza en la matrix. Y se infiltra en todas las facetas del judaísmo, en el humanismo, en comunidades hamish, jasidicas, en pueblitos navideños cristianos que cantan la novena al lado del arbolito, en India, en Japón, en Colombia, en todos lados. Son los objetivos de lo mejor del fariseísmo, de verdaderos jasid y tzadikim, de las comunidades judías, etc, etc. A los mejores que han alcanzado los más elevados de estudio de Torá que incluso en el sufrimiento son felices (como se predica en con algo de Verdad en el judaísmo), que aceptan la voluntad de Dios, que se someten a sus designios, que tiene sabiduría, que son fieles servidores, que incluso son kabbalistas, se les olvida los inconmensurables secretos que se deben extraer del libro de Job.
    Solo el intenso sufrimiento en conversación y debate directo con Dios permite acceder al otro lado de la dualidad. Esto nadie lo ha explicado jamás que yo sepa… Excepto por el kabbalista Friedrich Weinreb de bendita memoria (el más grande de todos quizás que yo conozca). Por lo menos lea el libro de Friedrich Weinreb «las alegrías de Job». Hasta lo más sentido puede ser careta. Sucede con nuestra más profunda esencia y con mucho más con nuestras percepciones de buenas obras. ¿Qué buenas obras pueden provenir de nosotros bajo estas circunstancias descritas? Y hablo de todo lo que aquí he escrito y escribiré.
    ¿Cree usted es inteligente imaginar cuales son las buenas obras? ¿Cree usted que no hay necesidad de percepción de vida diferente a como usted la conoce y la idealiza? Y ni siquiera se ha mencionado la gravedad de escapar de nuestras aceptadas corrupciones infernales de vida. Y ese diagnóstico sí que es dramático.
    La doctrina cristiana con su interpretación dividió la Voluntad y Plan de Dios entre el Antiguo y el Nuevo Testamento. Dividió los planos de la creación en Ley y Gracia. Entre un dios vengativo y un dios misericordioso. Entre un dios de ira y un dios de amor. Entre un dios que juzga y otro que perdona. Entre un dios retrograda y un dios progresista. Una división psicótica inexistente, pues el plan divino es el mismo de principio a fin… Un plan que se fundamenta de principio a fin en la rectificación y redención del propósito de la misma en el ser humano. Rectificación y redención es precisamente todo lo expuesto de trabajo y superación con conocimiento de principio a fin.
    Cuando Dios estaba por entregar la Torá en el monte Sinaí al pueblo de Israel, todas las obras de la creación expectantes estaban en pánico, pues Dios mismo había advertido que si Israel NO aceptaba la Torá, todo volvería al caos y el abismo. El propósito de la creación se cumpliría en Israel con la Torá. No se imagine que entiende el postulado. Esto lo desvelan nuestros sabios de Israel y la misma Torá revelada. Dios puso la Montaña del Sinaí literalmente encima del pueblo de Israel para que aceptara la Torá.
    Esta es la magnitud del evento. Se deduce y colige que por lo menos las huestes angelicales no en rebelión a todo lo largo y ancho de la creación multidimensional “rezaban” para que Israel aceptará la Torá e hicieran su declaración de superación de toda expectativa y no imaginada de “haremos y entenderemos”. Es de suponer lo contrario en el lado opuesto que ha intentado una y otra vez boicotear la creación. No se imagine esta cosmología en blanco y negro, ni mucho menos la simplifique. El enemigo de Israel (cristiano dispensacionalista o secular) negará y se burlará de lo anterior en su ignorancia arrogante, o ignorante arrogancia.
    La revelación de la palabra en el monte Sinaí tiene códigos muy precisos de entendimiento. El nombre Sinaí significa también “forma” y “luna”, y se refiere a este nuestro mundo. El mundo “lunar” es el mundo de las formas que produce idolatría y falsos dioses. Y aquel que trae la revelación al ser humano, según la Biblia, es un hombre llamado Moisés. La Biblia misma explica este nombre como “aquel sacado del agua”, cuyo significado es: Sacado del tiempo y el espacio, ya no está prisionero en el tiempo y el espacio, ya no está condicionado por el tiempo y el espacio. Liberado de lo condicionado, puede moverse hacia todas las direcciones sin moverse de hecho. Está aquí y allá, en todo lugar. Y es Moisés dentro del ser humano quien le libera de la esclavitud del tiempo y el espacio, porque es sacado del agua, mientras que todos los demás niños se ahogan en el agua, es decir, perecen en el tiempo y se pierden en el espacio. Sólo aquel, dentro de cada ser humano, que es sacado del agua, sabe lo que es ser salvado, lo que significa ser libre.
    Este Moisés (es decir Moisés en cada persona) recibe la palabra, la revelación. Y al recibirla, está al mismo tiempo en el cielo. Porque aquel que le revela al ser humano la palabra, está en el más allá. Según la Biblia, está cuarenta días y noches con Dios en el cielo. Cuarenta es una noción soñada, más aún: es una visión, muy claramente del más allá del ser humano, es la expresión en el absoluto de aquello que sentimos aquí como tiempo. Porque los números en la Biblia son valores absolutos, son pues diferentes de lo que son aquí. La noción cuarenta habla del estar en el tiempo y significa “todo el tiempo”. Por este motivo, la Biblia habla siempre de cuarenta días o de cuarenta años, es decir del tiempo, corto o largo, toda una vida, todo un mundo, toda una existencia como sea que se delimite; y ese todo se muestra en el tiempo. Y ahora, el ser humano en el tiempo espera el regreso de aquel que le ha dado esta revelación.
    En un relato antiguo se cuenta que el ser humano se impacienta, porque el tiempo dura. La misma Torá así lo relata. Es el preciso momento en el que acude Satanás y comienza a calcular con él. Puedo demostrarte, dice, que no volverá, porque es imposible que nada del más allá aparezcan aquí. Está allí y se queda allí. Ustedes deben consolidar ahora algo en este mundo, algo que los lleve a la libertad, que les marque el camino hacia la liberación de toda opresión. Ustedes mismos lo ven: lo del más allá está en el más allá, pero nosotros estamos aquí.
    Estamos aquí, dice Satanás, comiencen a pensar, a construir, a hacer un plan; conviértanlo en la tarea de sus vidas; esfuércense y cúmplanlo; así llegarán a la libertad. Y convence al ser humano. No se trata de ningún ser peliagudo que nos está forzando, somos nosotros mismos los que nos hablamos así, de esta disposición: ¡hay que hacer algo! Hay que hacer algo por el planeta; hay que ser activista de las causas verdes; hay que crear empresas de reciclaje y recibir galardones, promocionarlo con documentales, propaganda y aplausos; hay que dar cátedra al respecto, sentirse orgulloso, hay que generar empleo, hacer crecer la economía sin límites, mostrar resultados, maquillar índices… El fin justifica los medios. Y al mismo tiempo hacer malabarismos adaptativos hipócritamente defendiendo intereses y conveniencias depredativas. La lista de justificaciones farsantes es infinita.
    Satanás argumenta… Es verdad que existe esta hermosa revelación, pero viene del más allá. Aquí, ¿qué hay que hacer? Debemos actuar. Para convencer al ser humano, hay que actuar. Se forman grupos, se organizan conferencias, se escriben libros o se hace política. Así comienza el proceso. Y de hecho ese hombre Moisés, es decir aquel que es liberado de tiempo y espacio, no es visible aquí, está en el más allá. Y la pregunta es: ¿dónde estoy yo en el más allá? ¿Dónde está mi yo en el más allá? Pero afirmamos que la nada ni existe, hay que actuar aquí. En otras palabras, huimos de nuestro propio yo y quisiéramos ir a la salvación con aquello que nos imaginamos que somos. Así las cosas, el ser humano se dirige a aquel que conduce el camino (también en el ser humano mismo) al sacerdote Aarón. Queremos ir a la libertad. Ese hombre Moisés que puede liberarnos de tiempo y espacio, está en el más allá, es una alucinación. Porque estamos condicionados por las cosas de aquí. Y Aarón dice: Den lo mejor de ustedes mismos.
    Mediante el pensamiento se logran grandes cosas y el ser humano siente que es eso lo que nos llevará al país prometido. Ese es tu dios, el otro está en el más allá y no sirve para nada. Satanás argumenta que el «otro lado» (el lado Solar oculto que da la vida) no existe. Dice que es una bonita metáfora. Y el supuesto «ser humano» atrapado en Egipto, aún sin nacer (y sin saber si nazca) concluye que aquí hay que ser pragmático, o completamente fantasioso. Ese becerro de oro logra grandes milagros. Y en el momento en que todo concuerda, vuelve Moisés con Josué. Son recibidos por grandes estruendos en el campamento. Un sonoro griterío en el campamento, allí donde el ser humano reposa. Y se preguntan qué tipo de ruido es; no es eco de algazara de fuertes, ni eco de alaridos de flacos, algazara de canto, oigo yo (Éxodo 3,18).
    Es un estruendo sin razón, sin sentido. La euforia y la risotada es sinónimo supuesto de vida y entusiasmo. Cuesta soltar… Dice la última escena de la película hollywoodense «conoces a Joé Black» con fondo de juegos pirotécnicos y una esplendorosa fiesta y en donde la muerte del padre vale un pepino. Lo importante es el romance y la lujuria de la protagonista. Ese es el mensaje de agenda. Pero por el contrario, el verdadero sentido de la vida, lo da únicamente la relación con el más allá, con la nada, con el yo. Lo que Moisés recibe en el más allá, es la imagen completa del ser humano, la imagen de aquí y de allá.
    Si los dos lados tienen relación, se es feliz. Nosotros creemos que el cuerpo puede ser dirigido por nuestra voluntad; pero la dirección, está escrito, sucede desde el lado que vive con Dios. Y Moisés entrega esta imagen perfecta del ser humano. Las Tablas que se expresan en forma de corazón: este lado y el otro. Los dos lados forman la unidad. La liberación de tiempo y espacio tiene sentido, el ser humano está en casa, está unido con su Yo. Pero las tablas se rompen en multitud de pedazos, la unidad del ser humano queda hecha trizas, porque cree poder construir esta unidad desde aquí. Lo que se cuenta no es una advertencia del tipo: ¡no hagáis lo que en su día han hecho aquellos! Se cuenta como experiencia en el más allá y significa: En tu camino te encontrarás con Satanás, todo concordará; pero cuidado, tú te perderás en ello. Satanás destruirá todo lo suyo… Lo que es idéntico a la rotura de las tablas en el Sinaí.
    ¿Es claro el significado del código del Sinaí? ¿Cómo se descifra un solo código en apariencia insignificante y tan claro para nosotros, cuando en realidad nada vemos y nada entendemos? En este mundo de las formas, la revelación del Sinaí es menospreciada. El mundo dice… ¿Para qué necesitamos eso? ¿Qué me vengan a decir no robarás, no matarás, no fornicarás, no codiciarás, no mentiras? Por favor… Eso yo ya lo sabía y sin necesidad de todo eso que acompaña a las tablas que los judíos llaman Torá. ¿Acaso soy tan malo que me lo tiene que decir? Que le digan eso a los degenerados. Yo no soy degenerado, ni criminal, ni digo mentiras… Yo soy bueno. Yo no lo necesito. Y de hecho, desde mucho antes de la revelación del Sinaí, y sin la necesidad de dicha revelación, la supuesta “humanidad” sabía de estos aspectos “morales” de conducta.
    En la superficie se interpretan de innumerables modos y dan para todo tipo de justificaciones. Y hay que decir, que así es hasta el sol de hoy. ¿Acaso todos los demás pueblos de la tierra no tenían sus propios códigos de leyes con la prohibición de NO matar? Cuando la misma biblia dice que Esav (Edom, Roma) vivirá por la espada, ¿daba a entender que tanto entonces, como hasta el día de hoy, Roma sería, fue y era una horda de asesinos? Cualquiera puede argumentar que nuestro mundo occidental y del cual nos sentimos muy orgullosos, somos herederos de la civilización griega y romana. Cualquiera puede invocar que el derecho romano que nuestros actuales sistemas de justicia nos regulan, son prueba de fantasía y mentira de la Torá. De hecho, dicho argumento hace parte de la justificación de la doctrina cristiana.
    Hay explicaciones midráshicas sobre este asunto en las enseñanzas de judaísmo que aportan claridad. Dicen los sabios de Israel que Dios ofreció la Torá primero a todas las naciones, y sin excepción todas y cada una de ellas para contestar a Dios si la recibían o no, primero preguntaban qué decía allí. Así cuando a Edom Dios le respondió que la en la Torá decía “NO matarás”, éste contestó que NO la podía aceptar, pues ellos mismos tenían su propia jurisprudencia sobre cuando si y cuando no matar. No aceptarían se les impusiese una legislación que les dijese CÓMO es que cumplirían el precepto de no matar. Ellos dicen NO matar, pero se reservan el derecho de decidir cuándo SÍ, según sus conveniencias. Lo mismo se dice de los descendientes de Ismael (el pueblo árabe).
    Ellos no aceptarían la Torá pues allí dice… “No mentirás” y “No robarás”. Ellos decidirían cuándo y cómo mentir y robar. Los descendientes de Edom (la civilización occidental – Roma) ¿Acaso asesinan constantemente? Uno podría decir que NO. Los árabes… ¿Acaso siempre mienten y roban? Igualmente sería “injusto” decir que sí. En apariencia hay una ética moral en el mundo con la cual la mayoría dice se sintoniza. De no ser así viviríamos en la barbarie explícita. No obstante, un diagnóstico detallado y a profundidad de nuestra querida civilización a nivel planetario, revela que en realidad así es…
    Vivimos en la barbarie, y cada vez de formas más explícitas. Simplemente acomodamos el asesinato y la mentira (por citar los dos ejemplos escogidos) justificados con auto engaño e hipocresía, que nos permita al menos, medio vivir a expensas de la injusticia que se comete sobre otros; y en donde las elites de poder y los privilegiados mercenarios del sistema, adaptados a toda la falsedad que rige el mundo, usufructúan sus modos de vida con apariencia de beneficio. La verdad simplemente no existe, y mucho menos la justicia. Pero eso sí… Las caretas de decencia y moral se proclaman por todos lados, se aceptan y se defienden. Todos nos erigimos como ejemplo de virtud. Si entramos a verificar toda esta careta con el prisma de la Torá, veremos cuan incoherente y falso es absolutamente todo (y no estoy exagerando). Empezando por los religiosos. Es de lo que se trata a duras penas estas disertaciones a nivel introductorio de modo infinitesimal.
    El dictamen se verifica en todos los niveles, desde lo más sutil hasta lo más grotesco explícito; desde lo micro hasta lo macro con infinitas variaciones. Quizás usted lo niegue con su enfermizo positivismo depredativo, donde todo es “excelente y mejorando”. Ja. Da risa nerviosa tanta ceguera, ignorancia, hipocresía y auto justificación de maldad.
    Baste con verificar a nivel macro la historia y actualidad incesante de guerra invocada en nombre de la democracia con todo tipo de slogans de libertad, justicia, orden, verdad, derechos humanos y demás similares. Se ve con especial énfasis de lo dicho, en cabeza de Edom con los Estados Unidos. Y no obstante es la mejor alternativa de escogencia en comparación a la barbarie que ofrecen todas las demás naciones con relación al uso de la espada y el asesinato. Es la escogencia obligada con disfraz de justicia y democracia. No se equivoque… Hay que ser pro-Yanqui. Escoger el lado comunista, ruso, chino y demás son las mismas profundidades del infierno. Ni hablar de los árabes con su faceta de mentira y robo. Sólo hay que verificar lo que ha significado para Israel enfrentar la mentira cínica fraudestina para empezar.
    Pero que no se piense que los ejemplos citados son exclusivos de dichos pueblos. Las facetas se verifican en todos los pueblos, porque simplemente todos tenemos a todos los pueblos dentro de nosotros mismos. El asunto no es tan sencillo. Para profundizar se debe siempre comenzar en la superficie. No concluya que aquí se han dado todas las explicaciones para que se distorsione parcializando y acomodando maliciosamente lo expuesto con la costumbre de las conclusiones facilistas en blanco y negro salidas de contexto. No faltarán aquellos suspicaces muy “inteligentes”, que descalificarán todo lo anterior. Desacreditarán e invalidarán la narrativa de ofrecimiento de la Torá a las naciones. Negarán y se burlarán de dichas narrativas, sin saber nada de los estudios midráshicos de Torá que se refieren.
    Desconocerán que a la última nación ofrecida la Torá fue Israel y que además fue la única que aceptó sin conocer que decía allí, sin condiciones y sin miramientos, diciendo “haremos y entenderemos” (un acto de fe y sumisión para hacer en el presente, estudiar y entender posteriormente). Nada sabrán de nada, y sin embargo serán cínicos y osados en su opinión. Tal cual sucede con el iletrado, con el incapaz y con aquél que descalifica las matemáticas avanzadas, el álgebra, las ecuaciones diferenciales, los números, etc, argumentando que eso no sirve para nada. Conocer y entender algo de ese lenguaje midráshicos de la Torá es parte de ese camino de cambio de “chip” referenciado en la segunda parte. Ese cambio de mentalidad que usted desconoce.
    Así tenemos una doctrina cristiana que no viene de la nada. Tiene sus raíces profundas en estos misterios y antecedentes de Edom. Descalifican las obras, pero al mismo tiempo si aceptan obras. Llaman a esta disonancia perfeccionarse en la gracia. De hecho estudian sus doctrinas; escriben libros; estudian la biblia a su acomodo. Se comprometen con obras sin duda y no estudian Torá explícita, pero puede que si estudien su literatura cristiana. Hay producción cristiana en abundancia. Igual enseñan y hacen malabares para no hacer incoherente la gracia con la doctrina. Todo lo acomodan. Hacen seminarios, retiros y toda clase de actividades de enseñanza y obras. Los católicos tienen centros de seminaristas, universidades y muchas instituciones. Incluso estudian la biblia. Pero no siguen la Torá. Unos estudian y otros no… y cambian.
    No se aceptan obras desde la perspectiva del judaísmo, pero sí se comprometen en algo con obras (sus obras) y cambian ellos mismos en obras. Hasta se superan y se rectifican (en apariencia) de sus perversidades, costumbres y adicciones. Se auto proclaman vencedores en Cristo. Pregonan y aclaman que el hombre viejo ha quedado atrás. Que son hechura nueva en Cristo (lo explicado previamente). Cobijados por la gracia el pecado es historia.
    Se alinean con lo bueno. Y hasta se puede ver algo verdadero en ello (aunque yo digo que en apariencia). Eso se ve y se juega. Lo juegan ellos como cristianos, y lo jugamos todos cada cual en su particular rol que nos impone la vida. Es obligatorio jugar en este mundo. No se puede escapar del juego. Y tenemos que hacerlo con lo que somos. Desde ese punto de vista no se nos puede juzgar. Pero tampoco aprobar. ¿Se nos puede reprobar por estar enfermos? Por un lado no, pero por otro lado sí. Con mala salud no podemos aspirar a una responsabilidad. Se debe estar sano para adquirir compromisos y cumplirlos. En la enfermedad nos adaptamos al juego de este mundo por supervivencia obligada. Pero a la vez es un doble juego, pues estando en la supervivencia podemos al mismo tiempo recorrer el verdadero camino de búsqueda, en vez de perdernos en el falso.
    Sí, muchos cristianos buenos juegan y quieren superarse aun con sus limitaciones, así sea de forma inconsciente y sin el conocimiento verdadero. Es mejor ser cristiano bueno que no serlo. Es decir, siempre es preferible un cristiano bueno a un secular bueno. No hablo de los cristianos malos… Son enemigos de Dios. El versículo dice: bendeciré a los que te bendicen y maldeciré a los que te maldicen. Y lo malos son antisemitas. Así de sencillo. Los “buenos” (en la apariencia de este mundo) quieren en algo superarse y conectarse con algo superior. Mejor los buenos que los malos. Lo intentan por lo menos, aun siendo incoherentes, ignorantes, disonantes y asociados (como todos nosotros) a la mentira de este mundo. Quieren algo bueno en sus términos… Y no digo que sea maliciosa hipocresía. Algo sucede y algo intentan… Y eso es bueno (en apariencia). No lo descalifico, ni lo critico con maldad.
    Ya lo dije… Hay millones de cristianos decentes; así como los hay en todas las religiones, en ateos y seculares. Hay millones de personas que desde las perspectivas de este mundo son maravillosas (aunque no son la mayoría, toca ser sincero). Yo trato con ellas. Las aprecio, las amo, las ayudo si puedo, me solidarizo, las necesito, me involucro, me identifico, río y lloro con ellas y mucho más. Pertenecen también a mis círculos íntimos.
    Que no se malinterpreten mis palabras como doctrina de odio, negativismo y similares. Es todo lo contrario… es una exhortación necesaria ante la enfermedad… Pues todos estamos enfermos. Destapo mentiras e incoherencias que nos direccionan a la maldad de este mundo. Y es preciso verlo. Y ahí están las doctrinas cristianas, y el mundo entero con sus paradigmas; incluyendo al judaísmo. Y también está la Torá como salvación. Sí el cristianismo ha falsificado la Torá y ha arrastrado a millones con él con sus respectivas consecuencias. Pero siempre con la creación de Dios, todo es dual en múltiples dialécticas que toca aprender a discernir. Y entre ellas, el cristianismo también es un camino de acercamiento a la Torá. Muchos han llegado en algo a la misma a través del cristianismo. Y no necesariamente en un camino lineal. Yo mismo siendo judío de tradición y nacimiento he transitado ese camino no lineal a través del cristianismo y mucho más.
    Muchos cristianos de esos que he llamado “buenos”, buscan sus buenas obras y hasta se comprometen con ellas. Los más adictos hasta cambian drásticamente. Y lo llaman un milagro. Puede que haya gracia divina ahí. Pero no porque sean cristianos, o sea consecuencia de la doctrina. Dios hace misericordia a todo el mundo (incluyendo a no cristianos y malvados). Puede que no sea una señal de Dios, sino del lado opuesto. El diablo también falsifica milagros. Puede que no sea ni lo uno, ni lo otro. Puede ser voluntad, necesidad, condiciones específicas, motivación, etc.
    Al final siempre será el resultado obligado del sistema operativo de la realidad según la ley de Dios. Hay que conocerla para explicarla. Se puede explicar en detalle. Lo que digo es que no necesariamente será nuestra conclusión imaginativa; ni mucho menos con doctrina cristiana. Personas inmersas en el alcoholismo, en vicios, en la fornicación, en aberraciones, etc, pueden dar testimonios de cambio. Eso no es prueba de nada. Terminan siendo predicadores muy estrictos de su conclusión doctrinal. Llegan a ser incluso fanáticos intolerantes, cuando previamente eran “pecadores” incontrolables. ¿Cuánto dura el supuesto milagro?
    Ejemplos de recaídas son muy conocidos y se infiere son los miles; quizás millones. Es más, parece ser la norma. Nos sucede a todos. Se argumenta bíblicamente que 70 veces cae el justo y 70 veces se levanta. Y eso es cierto. Dios siempre ayuda al de corazón honesto (independientemente de su doctrina y creencia religiosa). Pero de ninguna manera esto significa que el argumento descalifica las ventajas de conexión con la Torá y la Verdad de Dios.
    Allí hay ventajas sustanciales. Como los mismos textos neo testamentarios lo dice: ¿Qué ventaja tiene el judío sobre el griego? Mucho por cierto, pues a ellos les ha sido revelada la palabra de Dios (algo así). El problema de las recaídas que provienen de la imaginación de nuestras obras (con todo lo positivo que ello implica sin duda alguna), es el siguiente versículo:
    Lucas 11:24-26. Cuando el espíritu inmundo sale del hombre, pasa por lugares áridos buscando descanso; y al no hallarlo, dice: Volveré a mi casa de donde salí. Y cuando llega, la encuentra barrida y arreglada. Entonces va y toma consigo otros siete espíritus peores que él, y entrando, moran allí; y el estado final de aquel hombre resulta peor que el primero.
    Esta es una descripción muy ajustada al dicho popular de aquél “que no rompe un vaso, pero cuando se sale de control, rompe toda la vajilla”. Lo importante a resaltar aquí es sin conexión con la Torá de forma real, no hay protección, ni garantía. Todo esfuerzo de superación personal es valioso y de mérito en este mundo, pero como obra personal, no tiene mérito de conexión con el cielo. Se toma en cuenta en la ecuación de este mundo que lo nos acerca a la bendición; pero por sí mismo no es bendición. Como tal nos aleja de la maldición (por lo menos), pero no es garantía. De aquí la sentencia bíblica en discusión de este artículo, de que “por gracia somos salvos y no por obras (méritos propios) para que nadie se gloríe”. Espero se entiendan las sutilezas y conexiones múltiples. Más aún, todo el contexto previo a estos versículos confirma las conclusiones de requisitos de conexión con la Torá.
    Lucas 11:20-23. Pero si yo por el dedo de Dios echo fuera los demonios, entonces el reino de Dios ha llegado a vosotros. Cuando un hombre fuerte, bien armado, custodia su palacio, sus bienes están seguros. Pero cuando uno más fuerte que él lo ataca y lo vence, le quita todas sus armas en las cuales había confiado y distribuye su botín. El que no está conmigo, contra mí está; y el que conmigo no recoge, desparrama.
    Estos versículos no se deben interpretar con la idolatría de las doctrinas cristianas disociadas de la verdad de la Torá como requisito de conexión en la sefirá Keter con Dios a través de Mashiaj. Si se quiere entender en detalle esto último dicho, se deberá estudiar a profundidad la Kabbalá Luriánica. No obstante el concepto elemental de conexión con la Torá es visible. Esto mencionado con ejemplos del cristianismo no es potestad de los mismos. Sucede con cualquier cuya confianza se sustenta en la falsedad de este mundo (que incluye lo secular y lo religioso falso).
    https://toraverdadyrealidad.wordpress.com/2023/03/25/salvacion-y-dualidad-17/
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  • Salvación y Dualidad Tercera Parte… Significado Bíblico de las Obras y la Gracia – Incoherencia de Todo.
    Salvación y Dualidad Tercera Parte… Significado Bíblico de las Obras y la Gracia – Incoherencia e Inversión de Todo.
    Abordar el tema de las obras y de la gracia acorde a nuestras preconcepciones idiomáticas, y que predeciblemente se corresponden con la programación hipnótica dual de este mundo “lunar” con el cual nos hemos educado y que es el defecto de percepción en blanco y negro de nuestra realidad, nos condiciona en estado dialéctico constante de contradicción, exclusión, conflicto, reactividad y los niveles más bajos de entendimiento (o ausencia del mismo), y por supuesto sin sabiduría de vivencia, ni siquiera “lunar”. De esto es lo que se ha venido hablando en las dos anteriores partes sobre el significado de la salvación. De preferencia la mayoría (sino todos), escogerían y esperarían se diese una argumentación típicamente superficial farisea (más bien de bajo nivel), fundamentada en citas bíblicas, referencias en la letra, en la exactitud de fuentes (en el mejor de los casos), en la exactitud de la traducción, etc. Y si se mejorase la expectativa para elevar un poco el nivel, se desearía más contexto con referencias históricas, comentarios teológicos, opiniones expertas, razonamientos y argumentaciones humanistas, exegética bíblica, doctrina religiosa cristiana principalmente y similares metodologías. Todo lo citado es deseable por supuesto.
    Evidentemente hace parte de los requerimientos de fundamentación. Sin embargo, dentro de los contextos del mentado cambio de “chip” en las dos primeras partes, del “nacimiento de nuevo” en lenguaje bíblico, del entendimiento “solar” de la realidad, de comprensión de la dualidad y su lado oculto, de superación de la percepción” lunar” con los sentidos y su supuesta objetividad y de remontarse sobre el fariseísmo, lo citado deseable como fundamento, se convierte en trampa de posibles capturas en mayor error del que por defecto y en ignorancia estamos condicionados. Y digo lo precedente con énfasis en la palabra “posible”. No necesariamente dicho conocimiento de requisitos y entendimiento “lunar” nos hundiría más aun en la hipnosis de confusión en este mundo (Olam Hasé). Es decir, no necesariamente el mejor estudio literal de la biblia con exhaustivo contexto comparativo, evidencias, lógica, conocimiento, honestidad y demás similares nos captura más la mente en esclavitud de este mundo «lunar». Es un paso obligado de acercamiento al lado oculto de la dualidad… Al mundo «solar». Como sucede con todo en la característica dual aquí, el “conocimiento lunar” nos puede hundir, o nos puede catapultar a las alturas requeridas, siempre y cuando se conecte con las condiciones y circunstancias de elevación, que sólo por gracia divina nos llegarían, si nuestra actitud fuese correcta y fuésemos merecedores.
    ¿Acaso estoy referenciando obras para recibir la gracia? Respuesta: Sí… y también NO… Es lo que se quiere explicar en detalle en estos entendimientos dialécticos. El versículo bíblico neo testamentario citado anteriormente en la parte final de la parte dos, dice: “Sois salvos por gracia y no por obras para que nadie se gloríe”. Cualquiera con su mentalidad dual en blanco o negro, deduce que las obras glorifican al ejecutor y niegan la gracia. No obstante este postulado también tiene su carácter dual, tal que por una cara de la moneda es cierto y por su lado opuesto, no lo es. Si se pudiese resumir la contradicción o aparente oposición entre “obras y gracia” en los términos bíblicos y explicado desde nuestra perspectiva “lunar” exclusivamente, la mejor forma de expresarlo sería con la sentencia de que establece… “una bendición conduce a otra bendición y una maldición conduce a otra maldición”. Más popularmente, esta sentencia en términos rabínicos se conoce como “una Mitzvá conduce a otra Mitzvá y una Averá a otra Averá”; o lo que es lo mismo… “un precepto (mandamiento) conduce a otro precepto y un pecado conduce a otro pecado. El correcto entendimiento de esta sentencia bíblica a su vez está relacionado con otras sentencias e indefectiblemente con todo el contexto y cuerpo de la Torá integralmente. Presuponer que la “Gracia” es un pase mágico o una fórmula que una vez ejecutada obtiene el resultado final deseado, es la conclusión y deseo típico de la mente ignorante y condicionada a las soluciones inmediatas y obtención de producto o rendimiento codiciado. Muy en consonancia con los postulados empresariales muy en boga en la actualidad de “gerencia por resultados”. Esto se populariza, se acepta, se ambiciona y se califica como virtud y excelencia. ¿Será que lo es? ¿Cuánta sabiduría se requiere para responder esta pregunta? Es claro que la totalidad del planeta espera y anhela el producto terminado ya… Y aplica para absolutamente toda formulación de vida y deseos de consecuciones materialistas, emocionales y supuestamente espirituales, como es el caso también de metafísicos y religiosos.
    La ambición y el afán por lo inmediato, el atajo y el arribo a la meta a la velocidad del rayo es la norma absoluta. En el cristianismo se descalifican las “obras” en espera de la “gracia”, pero al mismo tiempo se “formula” la “gracia” a través de una “obra” o pase mágico… (confiesa con tu boca que aceptas a Jesús y serás salvo)… Y listo el pollo. Sea como sea, la fórmula como magia a través de un procedimiento, ya sea ritualista, científico, a través de un hechizo en la ejecución de una declaración, una ceremonia, un proceso, un evento… Lo que sea, no sólo es evidencia de la percepción mágica de la existencia, sino de la incoherencia y los absurdos contradictorios que de ahí se desprenden en manifiesta hipocresía de dicho y hecho en todo. Diagnosticar y percibir esto, es la consciencia que se debe adquirir en entendimiento y superación como punto de partida. Es el dictamen enfermo a demostrar y rectificar. Es lo opuesto al trabajo de recorrer el camino hacia la verdad y la vida. No es la gracia como magia. No es la vida como encantamiento y brujería. No son los resultados esperados anticipados como formulaciones y hechicerías. No es la meta cumplida por anticipado en esta vida. No es el escape a la existencia bajo nuestras predefiniciones ególatras para evadir el trabajo del alma y sustituirlo por adoración a falsos dioses. Realmente, no son una infinidad de falsas pretensiones idolatras. Ahí nos encontramos todos por defecto de nacimiento, hipnosis y elección epicúrea, materialista y utilitaria en este mundo “lunar”. Todos evitando el esfuerzo de hacer el camino “halájico” de jurisprudencia divina en escogencia de obras de bien (según el parámetro celestial) que nos es obligado hasta el último segundo de esta vida y de todas las otras.
    Es el recorrido del camino “halájico” el que nos conduce por la gracia. La gracia que se desprende de escoger la vida en vez de la muerte con nuestro libre albedrío. La gracia que se desprende al ejecutar una obra de bien, un mandamiento, una Mitzvá, para que se propicie por gracia y regalo del cielo, las condiciones de vida decretadas divinamente, para ejecutar otra obra de bien, para encaminarnos en dicho sendero con la ayuda de Dios. Eso es gracia, cuando se entiende cuáles son nuestras condiciones desastrosas en las que vivimos en este Olam Hasé (este mundo “lunar”). Es un camino de gracia por la ayuda recibida de arriba. La misma gracia que recibimos todos los días al despertarnos por la mañana y tener un nuevo día de vida como oportunidad de hacer nuestro trabajo por gracia y recorrer el camino. Una gracia que nos exige gratitud continúa hacia nuestro creador por las bendiciones recibidas… Pues una bendición conduce a otra bendición, y una maldición conduce a otra maldición. Somos nosotros en el ejercicio de nuestro libre albedrío con el conocimiento divino que se nos exige para vivir (el conocimiento de la Torá), quienes escogemos vivir en bendición (con gracia) o en maldición (sin gracia). Es claro que vivir sin gracia es vivir por nuestras obras y no las obras de bien que se espera de nosotros. Sin el conocimiento divino revelado en la Torá, nuestras obras, difícilmente serán obras de bien (las verdaderas que ni siquiera las conocemos). Dependiendo el grado de nuestra rebeldía al cielo, nuestras obras terrenales serán de maldad; las celestiales simplemente inexistentes. Este es el significado de «un pecado conduce a otro pecado»… Ahí NO hay gracia, pues nos sometemos y adherimos al príncipe de este mundo. ¿Quién y qué es el príncipe de este mundo? Podemos decir que es Satanás, Lucifer. Responder esta pregunta requiere sabiduría para diagnosticar el mundo en que vivimos. Sólo el diagnóstico correcto, que viene exclusivamente por revelación, es decir gracia, nos permitirá desafiar nuestra condición natural de adhesión a la carne y el pecado, como se dice bíblicamente en Romanos 8.13… Porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis.
    Esto no se debe entender religiosamente. Es la realidad que nos aplasta en la incoherencia y la mentira. La realidad de vivir en la carne. Una existencia verificable de dolor y angustia, que tarde o temprano se nos estalla en la cara (si es que no estamos completamente zombificados). Demostrarlo no sólo es factible… Es redundantemente visible siendo honestos. Pero si quiere un ejemplo muy acorde con los tiempos que vivimos, así como con las técnicas de ingeniería social y contaminación de paradigmas que ingeniosa e imperceptiblemente (de modo agendado a través de las hechicerías de Hollywood), se nos inocula, se recomienda se mire y analice la película ganadora de Oscar el año pasado 2022, «La Ballena» y que gira justamente alrededor de este versículo de Romanos 8.13. Mucho que discernir sobre la película con relación a lo que aquí escribo. Es probable que usted concluya que esto que digo sea una idiotez, lo cual no confirma la mía precisamente, sino la suya. El diagnóstico correcto sólo es factible adquirirlo mediante el estudio de la Torá. Y estudiar la Torá adecuadamente es gracia. Que usted NO la estudie, o la estudie y aun así no conecte con la vida, por los motivos que sean, entre ellos su negación al interés por el entendimiento, es maldición. Si usted no tiene tiempo, si sus obligaciones no se lo permiten, si jamás ha oído hablar de esto, si nunca le interesó, si usted es antisemita, si usted es dispensacionalista cristiano, si no lo siente en su corazón, si lo desprecia, si la búsqueda de placeres se lo impide, si se hipnotiza en su burbuja, etc, etc, todo ello es maldición.
    Usted no vive en la gracia de la bendición. Usted está descalificado de la gracia del favor divino y la suerte. A lo sumo recibe la gracia que lo mantiene con vida en el tiempo en espera que despierte en algún momento. De seguro estará recibiendo gracia en muchos otros aspectos de su vida (quizás en todos a pesar de su escogencia de vivir en la oscuridad de la desgracia). Dios hace misericordia a toda su creación. En realidad nada escapa a la gracia de Dios, pues a ella se la debe toda existencia. Pero no se equivoque… No necesariamente es así en la interpretación de salvación. A las huestes de satanás también se les otorga gracia; viven por la gracia de satanás para que los justos sean probados. Usted desconoce que significa lo anterior, y es precisamente porque no tiene gracia para haber accedido a dicho conocimiento de entendimiento. Se requiere del estudio de la Torá para vivir por gracia y hacer las obras de la Torá en el reto de vida que se nos impone de recorrer el camino hacia la verdad, y por consiguiente hacia la vida.
    Recorrer el camino a través del cumplimiento de escoger la vida y no la muerte, como se sentencia bíblicamente… “He aquí, yo pongo la vida y la muerte delante de ti; escoge la vida para que vivas”. Un camino que se recorre por medio de las obras escogidas, acorde a la dialéctica de escogencia entre el bien y el mal; acorde al reto de vivencia en el mundo de la dualidad. Acorde a la seducción constante de la serpiente, con sus contradicciones engañosas de confusión y falsificación de la realidad. Y usted concluye en su manifiesta oscuridad, que obras y gracia son conceptos simples y realidades opuestas. Si usted concluye así, es porque usted está por fuera de la gracia y de las buenas obras. Recorrer el camino de la gracia sólo es posible por fe. La fe conduce a la gracia. La fe conduce al estudio de la Torá en aras del cielo y gratuitamente. Porque sin fe nuestra voluntad no se pliega sino a la evidencia de recompensas, placeres y resultados que anhelamos de este mundo. Sin fe nuestra consciencia sólo hace cálculos ególatras de pérdidas y ganancia. Sin fe, sólo nos condicionamos al conocimiento de este mundo sensorial y nos es imposible inferir los caminos de la Torá. Sin la Torá usted jamás entenderá la fe y sin la fe jamás llegará a la Torá. Sin fe y sin Torá, usted jamás obtendrá la gracia de recorrer el camino. Y sin gracia inicial de encendido, jamás se allegará uno a la Torá. Sin fe no hay encendido inicial… ¿Y entonces qué va primero? ¿Fe o gracia? Y en la paradoja, como siempre, están las respuestas. Porque sin conocimiento superior mínimo, no se propicia ni lo uno, ni lo otro. ¿Ese mínimo conocimiento superior es la Torá? Respuesta: Sí por un lado… El lado que conecta con el discernimiento de la dualidad y conexión solar, y NO como conocimiento de adquisición académica.
    Ese conocimiento mínimo de conexión, debe motivar cambios en uno mismo. Y para que haya cambio debe haber conflicto (externo e interno). Como meta el cambio debe ser interno, sin excluir el externo como evidencia del cambio interno. Algo así como la conciliación entre fe y obras. Quien no se esfuerza por cambiar, día con día, con conocimiento, con autorreflexión, con autoanálisis, con autoconocimiento, con compromiso, con esfuerzo denodado y con compromiso de cambio, simplemente nunca va a cambiar para bien y en dirección al “cielo”. Muchas veces la debilidad y el sufrimiento pueden obligarlo a uno a “cambiar” en apariencia. No obstante, no hay garantía. Puede llegar a ser sólo eso: Apariencia. Los testimonios abundan de aquellos que en medio de la tribulación reflexionan y replantean sus paradigmas de vida. Y no obstante, después de haber vivido intensos sufrimientos, recobran su salud, equilibrio, vitalidad, lo que sea, y vuelven a su esencia de forma peor a la inicial. Conozco ejemplos personales. Como dicen por ahí: “y el estado postrero viene a ser peor que el primero”. En otros casos el sufrimiento logra objetivos positivos de cambio interno en la esencia. También sucede. En dichos casos, los sufrimientos sirvieron de medicina. Ese es uno de los verdaderos significados y propósitos del sufrimiento. La paradoja de la dualidad siempre está presente en todos los aspectos de nuestra vida. Es el reto del discernimiento entre el bien y el mal.
    Y este reto es el mismo transitar del camino de la gracia con esfuerzo (valga la aparente contradicción), con obras de bien (lunares de este mundo y aquellas con conexión solar de vida eterna), con conocimiento divino revelado (gracia – Kabbalá – recepción), con conflicto, con cambio, con rectificación y con conexión con lo divino para unificación. “Yo y el Padre somos uno”… decía el Mesías de Israel. También decía, “nadie va al Padre sino por mí”. ¿Cómo interpretó usted esta sentencia acaso? Recorrer el camino es transformación de mente y alma. Es el trabajo y la gracia de adquirir la mente del Mesías a través del conocimiento de Dios (conoce a tu Dios es mandamiento bíblico), del estudio de Su Ley, de su Voluntad, de lo que espera de nosotros detalladamente y no por imaginación de mente no rectificada asociada a lo infernal. Es hacer propia la chispa de Mashiaj en nuestra esencia divina; es unificarse con los atributos de Mashiaj y su significado cósmico. Es rescatar a Mashiaj de Roma donde el cristianismo lo capturó y arrinconó. Es adquirir la Torá de Moshé y la Torá de Mashiaj… Esas tablas que rompió Moshé en el Sinaí eran la Torá de Mashiaj. La Torá viviente, a diferencia de las segundas tablas recibidas en piedra; obligadas como consecuencia del pecado del becerro de oro. No presuponga que estas palabras son de mi invención… Lo han revelado los más grandes sabios de Israel.
    «La Torá Que Un Hombre Aprende En Este Mundo Es Vanidad En Comparación Con La Torá Del Mesías”.
    Kohelet Rabbah 11:7
    Recorrer el camino y llegar a la meta del mismo, es ir al Padre con la chispa de Mashiaj concebida. Es el nuevo nacimiento y salvación como inicio, para llegar en algún momento de la vida solar (no lunar), algún día, no en este mundo, no en el Olam Hasé, llegar a ser uno con el Padre. ¿A cuánto estamos de esa meta? Quizás con estas minúsculas aclaraciones se entienda en algo los verdaderos significados de ser salvo por gracia, y no las pueriles y cándidas postulaciones cristianas.
    La doctrina romana y sus mismos seguidores cristianos descalifican las obras generalizando a su propio acomodo la significancia multidimensional e interpretación de las mismas, ignorando las infinitas facetas de percepción y manifestación de la dualidad, y por lo tanto reduciendo la inmensa complejidad existencial a una concepción de vida mágica de fantasía de pureza y candor celestial entre canticos, bailes y sonidos paradisiacos con ángeles multicolores, levitaciones y sensaciones de amor. Todo eso es muy bello y hasta podría ser cierto… Pero no aquí, y no según nuestras interpretaciones o imaginaciones. Las realidades y dimensiones celestiales si existen. En la Kabbalá hebrea están descritas al detalle con reseñas que van infinitamente más allá de las fantasías que aquí hagamos. Empezando por las descripciones de los 49 palacios de los 7 cielos y que sólo grandes kabbalistas han conocido. Todavía no estamos allá, y quien sabe si algún día lo estemos. Mientras no estemos allá, cualquier representación de allá, aquí… No es sino parodia, imaginación, embriaguez e hipocresía. Se descalifican las obras con simpleza espantosa, como si ya estuviésemos rectificados y las evidencias de las mismas en nuestras vidas dieran testimonio de perfección, sabiduría y entendimiento de las infinitas dialécticas de confusión, pues como dice la doctrina, «una vez salvos, siempre salvos» por fe con la declaración en la iglesia, o en un evento de avivamiento masivo. Como si hubiese evidencia del cristiano de entendimiento y superación del reto que la vida misma nos desafía e incita con la serpiente de la dualidad cabalgando nuestras almas masculinas de manera continua. Ja… ¿Cómo no? ¿Qué tan lejos ha caído el fruto podrido del árbol que la historia cristiana testifica?
    Parodia religiosa es el único testimonio demostrable. Ese espectro infinito de obras es lo que hace nuestras vidas a cuadritos en complejidades de todo tipo, lo sepa usted o no; lo sienta o no. Y si para usted la vida es tan simple, sin conflictos y además se jura en el reino de los cielos, pues lo más seguro es que usted no vive, es un autómata, se miente a usted mismo, vive narcotizado de miles de formas e innumerables más disonancias cognitivas. La vida está repleta de emociones, drama, ambiciones, actividad, dolor, disputas, alegrías, decepciones, valores en conflicto (lo cual es la norma que nadie percibe), decisiones tomadas en ignorancia, luchas, experiencias de todo tipo, etc. Todo esto son obras. Y obras son acciones. Son actuación con todas sus variables de involucramiento. Nuestras acciones y actuaciones están en constante reto de enfrentamiento en escogencias entre el bien y el mal, la vida o la muerte, lo puro e impuro, lo santo y lo profano, lo correcto y lo incorrecto, lo conveniente y lo inconveniente, lo posible y lo imposible, etc, etc, hasta el infinito.
    Escoger lo conectado al cielo o lo terrenal es el camino del reto, la existencia y es la jurisprudencia legislativa divina que exige se tenga conocimiento divino de selección con consciencia y actitud espiritual de conexión con Dios, en aras del cielo y gratuitamente… Como se dice en el judaísmo… “Le Shem Shamaim”. El discernimiento demanda investigación y compromiso continuo de diagnóstico de todo lo que nos atañe con el conocimiento y la actitud señalada, tal que evidencie nuestra fidelidad y honestidad con el cielo. No concluya con su infantilidad pragmática e ignorancia que esto es estupidez religiosa. Necesitará toda una vida de estudio fariseo en la Torá para a duras penas empezar a entender. Ahí están las enseñanzas maravillosas de vida por miles y miles que los rabinos de ayer y de hoy han sacado a la luz por siglos. Shiurim (lecciones de Torá) que por miles están hoy día disponible en las redes y libros, y se publican todas las semanas, todos los días con tesoros que usted no imagina… Y aun así son niveles de inicio fariseo a vencer como requerimientos de conexión. Jugar a la religión no nos salva de nada. Muchos en el judaísmo oficial la juegan.
    Obviamente con mucho más énfasis en el cristianismo y todas las demás religiones conocidas. Tampoco nos transforma en esencia de trascendencia y entendimiento… Y no obstante jugar a la religión en el judaísmo es puerta de entrada al camino que se debe recrear como inicio de acceso con reto de superación. Esto aplica única y exclusivamente con el judaísmo. No se avala como tal en ninguna otra religión. Y no tiene nada que ver con avales. Es simple sistema operativo de funcionamiento. Hay que jugar y conocer las reglas del juego. Pero hay que sobrepasar el juego inicial. Tal cual sucede con la vida. Es el mismo secreto de las palabras que el pueblo de Israel respondió al Eterno para recibir la Torá en el monte Sinaí… «Haremos y Entenderemos». El mismo secreto dialéctico de adhesión y vivencia a la Ley y a la Gracia. La hipocresía aquí no tiene cabida… Y por supuesto mucho menos la incoherencia, cuyas raíces sin duda proceden de una ilimitada fuente de autoengaños, simplificaciones, justificaciones, incomprensiones, figuraciones, falsedades, irresponsabilidades, conveniencias, adicciones, concupiscencias, deseos, etc. Hay que recalcar una y otra vez que estos análisis, estas palabras que escribo en cada uno de estos artículos sobre salvación y dualidad, tienen énfasis de diagnóstico en la trascendencia que sería posible percibir de la vida, la creación y nuestra existencia con un prisma diferente de reconocimiento de la realidad según nuestros habituales condicionamientos que nos impone este mundo. Trascendencia que sólo es posible de identificar y acceder con un nuevo conocimiento y que proviene de las escrituras hebreas reveladas como Torá. Como tal, a cualquier mente inquisitiva o reactiva, al igual que toda mente del planeta acostumbrada a la esclavitud de percepción e interpretación sensorial en tiempo y espacio, con todos los infinitos paradigmas posibles que nos definen en cada aspecto de nosotros, le será imposible asociar esto planteado a sus conclusiones rígidas y aceptadas de vida.
    La infinita complejidad que cualquiera pueda inferir de la existencia con imaginación abstracta y etérea (en caso que la pueda inferir en algo), le parecerá argumento suficiente de conclusión y justificación de rechazo a cualquier intento de dilucidación o explicación de la realidad. Máximo si sus preconcepciones aceptadas se fundamentan en las tendencias de su preferencia de ciencia, religión, humanismo o lo que sea que ya se nos han impuesto. Por ejemplo… Las masas en su casi totalidad se auto justifican diciendo: “Yo nunca he hecho nada malo, nunca he matado a nadie, ni le he hecho mal a nadie”. Otros muchos dicen: ¿Qué hay de malo en eso? Si son religiosos (no necesariamente cristianos) dicen a toda hora: “Bendito Dios”, “Baruj HaShem”, «Jas Ve Shalom», “Jesús y la Virgen me lo acompañe”, “Dios Santo”, etc. El pase mágico con la persignación o similares nunca falta. Lo que quiero decir es que nunca, nadie se siente malo (por lo menos de boca “pa” fuera). Sea cual sea su creencia religiosa o ausencia de la misma.
    La verdad es que todos somos seres muy complejos y que nos contradecimos constantemente de millones de maneras incoherentes demostrables. No hay muerto malo y todo siempre lo hacemos «con las mejores intenciones». No lo critico maliciosamente… Es la norma y es precisamente lo que aquí explico. Es el diagnóstico obligado a establecer en detalle. El auto conocimiento al detalle en las regiones más oscuras de nuestro corazón es obligado si se quiere «ascender al cielo». A esto en lenguaje metafórico bíblico y kabbalista se le llama bajar al infierno. Bajar a su propio infierno. La hipocresía, la incoherencia, la superficialidad, las presunciones, las simplezas facilistas, las personalidades ególatras, las imaginaciones arrogantes, conveniencias, adhesiones a la mentira, caretas y una infinidad más de matices de rasgos de carácter y corrupciones incorporadas en nuestra esencia son las impurezas y contaminantes a erradicar. ¿Se entiende por qué pasar por alto todo lo anterior mediante diatribas de fantasía es lo mismo que ser un zombi en términos de trascendencia?
    Y esto incluye principalmente a los dogmáticos, pragmáticos y religiosos. Ignorar la obras con la excusa doctrinal distorsionada de la sentencia bíblica de “para que nadie se gloríe”, es lo mismo que ignorar la vida y nuestra propia esencia. Se deforma la palabra de Dios maliciosamente para justificar la maldad. Para pervertir e invertir la realidad. Simplemente divino ¿Cierto? Nuestras obras jamás van a ser buenas por sí solas, al igual que tampoco sucede con nosotros mismos por defecto. Las obras son testimonio de nuestra esencia. Por el fruto se conoce al árbol, dice la biblia. También dice que el fruto no cae lejos del árbol… Y hay frutos maduros, verdes, buenos y podridos. ¿De qué depende entonces el fruto? Respuesta: De la semilla, fructificación de la siembra y el cuidado de crecimiento del árbol. ¿Cuántos misterios de la vida hay en esta simple frase última? Y sin embargo se descalifica la sabiduría, el conocimiento, la Torá, el camino y toda variable de la ecuación con una osadía infernal. ¿Se entiende cuál es la incoherencia con sus infinitas ramificaciones? En mis tránsitos intensivos de inmersión de análisis de las escrituras neo testamentarios durante muchos años he escuchado repetidamente una predica muy popularizada adjudicada al nuevo testamento, expresada muy sutilmente de forma distinta al texto “oficial” (así haya muchos textos oficiales, todos diferentes), en donde se dice que los cristianos (y sólo ellos), son “escogidos de antemano para buenas obras”. Esto toca aclararlo. Primero que todo, si fuese cierta la referencia literal del versículo (o cruce de otros para establecer doctrina)… y que no lo es, de ningún modo se da a entender que se nace perfecto como un santo que nunca va a pecar (sin mancha ni pecado como corresponde únicamente al Mesías de Israel, tema este para explicar ampliamente en otro escrito). Tampoco se da a entender que por arte de magia, el creyente en la figura Mesiánica llamada Jesús se transforma en santo, por lo cual sólo manifiesta buenas obras después de supuestamente «nacer de nuevo» por fe. Esa conclusión simplemente no se avala con la misma escritura sagrada en ningún lado, ni se confirma en la vida (que yo sepa).
    Esta predica intenta de forma ingeniosa confirmar la gracia por “obra y arte del espíritu santo”, como se conoce el dicho popularmente. Parece inofensiva e inocente la conclusión, además de muy seductora. ¿Lo es acaso? Y es cierto… Al final la gracia total será por obra y arte del espíritu santo. La pregunta es ¿Cuándo es ese final? Afirmar que eso sucede aquí en este mundo, que ya sucede o sucedió es falso y una completa incoherencia verificable. ¿Sucede en el mundo venidero? ¿Esa es la salvación? ¿Es una realidad en el tiempo posterior, mucho posterior a la salvación? Ese es el destino final de la unificación con Dios en la asunción de adquirir el calificativo del nombre de Dios Adonai (yud, hei, vav, hei). Hay extensos estudios y revelaciones kabbalistas al respecto de esta unificación; una cosmología que pertenece a otros estadios de investigación. También hay que anotar que nada es blanco y negro en estas elucubraciones cosmológicas, ni futuras, ni presentes. Como se explicó en la segunda parte de esta serie, se requiere equivalencia de forma entre contenido y vasija. Para que habite el espíritu santo en su máxima expresión posible dentro de uno, pues se requiere la equivalencia de forma necesaria.
    La misma biblia profetiza que en algún momento algunas personas que cumplen requisitos, son transformados en sus cuerpos actuales de carne y sangre en cuerpos de gloria. Es decir, actualmente NO tenemos cuerpos de gloria. Actualmente no tenemos el mejor cuerpo posible. Actualmente no hay equivalencia de forma entre cuerpo y espíritu santo en su máxima expresión posible. Si fuese así, sería la meta cumplida de unificación con Dios. También cabe la pregunta de si los cuerpos de gloria profetizados en apocalipsis para encontrarse con el SEÑOR en el aire (como dice literalmente el versículo), son la equivalencia de forma máxima de unificación. Quizás NO lo sea, pues la Kabbalá, como ya se mencionó, manifiesta que hay muchas más instancias de cosmología por las que el alma humana transitará todavía, antes de la unificación con Dios. ¿Cómo debemos acaso concluir o interpretar las transformaciones de cuerpos desde su condición humana inicial de Enoc en huestes de Metatrón y Pinjas reencarnando en el profeta Elías y luego transformado en Sandalfón? Sepa que la kabbalá establece que nombres como Metatrón designan una jerarquía multitudinaria y no una personalidad. Es más… El religioso quedará en shock que igualmente sucede con quienes reciben el nombre Yod, Hei, Vav, Hei. Hay escritos de grandes kabbalistas que revelan que las huestes con el nombre sagrado recibido, así como con el de Metatrón y otros similares de diferentes jerarquías son miradas de millones y millones. No me reclame a mí… Vaya y contradiga a los sabios de Israel que han revelado esto. Seguramente usted sabe más.
    La pequeñez de mente y sus consecuentes limitaciones de entendimiento, es claro que es reflejo y equivalencia de forma exacta con espíritus de muy bajo nivel (en el mejor de los casos), equivalencia de forma con espíritus demoniacos y por supuesto ausencia de Espíritu Santo. Y también es claro que tampoco me refiero a entendimientos terrenales que dan probabilidad de distorsión y falsificación de la verdad y la realidad de infinito a infinito tanto de arriba a abajo, de derecha a izquierda y de adelante a atrás. Prueba de ello es la muy posible descalificación y burla de estas descripciones. Habría que preguntar si las personas lo que piensan sienten, o lo que sienten piensan. Habría que preguntar si las personas saben lo que dicen, o dicen lo que saben. Habría que preguntar si las personas piensan lo que dicen, o dicen lo que piensan. Parecería que cada una de dichas formulaciones expresa la misma pregunta en las dos formas propuestas. Pero resulta que NO es lo mismo, y en la sutileza desapercibida se esconde la sabiduría y la gracia divina del entendimiento. Y la verdad es que la mayoría de las personas dicen lo que saben, pero no saben lo que dice. La mayoría de las personas sienten lo que piensan, lo que NO es lo mismo que piensan en lo que sienten. La mayoría de las personas no piensan lo que dicen y no dicen lo que piensan. Las personas dicen lo que saben, lo cual significa que sólo repiten lo aprendido sin discernimiento alguno, ya que sí hubiesen hecho el trabajo de analizar, de verificar la validez de lo que se acepta, de comparar antes de admitir, transigir, de aprobar; si hubiesen hecho el esfuerzo de cuestionar con inteligencia, con sentido común, con interés, con actitud honesta hacia la búsqueda del entendimiento y con humildad moral de temor al cielo, pues uno se abstendría de decir y repetir lo que sabe sin certeza. Uno se abstendría de propagar la mentira aprendida y aceptada como saber. Uno no diría la mentira que sabe como robot. Es un espíritu que no conduce a la verdad, sino a la mentira. Uno evitaría la facilidad de la conclusión apresurada, conveniente y corrupta. Y eso es lo opuesto a verdaderamente saber lo que se dice con la certeza del esfuerzo por la dilucidación de la verdad y los hechos.
    Las personas sienten lo que piensan. Es decir las personas (todos nosotros) por defecto pensamos con el corazón y no con la cabeza. Y esto no es ni positivo, ni negativo por simple definición. Es la tendencia y programación operativa de diseño de funcionamiento. Su expresión más básica se verifica en los instintos. Según usted siente, así piensa por defecto inconsciente. Por ejemplo, si usted se siente vulnerado en algún aspecto con referencia a alguien del cual usted sospecha, usted sin duda estará prevenido contra dicha persona y como tal todo pensamiento que se relacione con él, estará estigmatizado con su prejuicio. Sucede para bien y para mal; asociado a la verdad o a la mentira. Esta predisposición no necesariamente se manifiesta de modo bueno o malo, justo o injusto. También es una característica neutral. En ese sentido puede ser intrascendente, conveniente, inconveniente, sustancial y hasta crucial. Uno es lo que es según su corazón de forma natural. Ahí están nuestros rasgos de carácter instintivo y otros aprendidos de ira, impaciencia, agresividad, inseguridades, complejos, atención, deseos, ambiciones, virtudes, atributos, envidias, etc. Tal cual la misma biblia lo hace explícito:
    Mateo 15:18-19. Pero lo que sale de la boca, del corazón sale; y esto contamina al hombre. Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias. Estas cosas son las que contaminan al hombre.
    De forma «natural» el aspecto «yo soy» de cada uno es lo que nuestro corazón acepta por esencia y por influencia externa o aprendizaje. Dicha característica en este mundo «lunar», en el Olam Hasé, en este lado de la dualidad, en el mundo de «Asiyá» (según terminología kabbalista), en la sefirá de Maljut (reinado) no rectificada, en esta realidad física, en este cosmos multidimensional reflejo espejo de nuestras almas, está conformada de 90 por ciento de fuerzas del mal y 10% del bien. De aquí las tendencias naturales de nuestro corazón no rectificado hacia el mal. Los slogans seductores engañosos de los motivadores de «sigue tu corazón», no son realmente buen consejo, cuando el contexto nos direcciona a la persecución de nuestros egos y predefiniciones paradigmáticas que hemos aceptado en maldad de nuestro corazón. Uno se interesa en lo que uno es… En eso piensa. Si gusta de los deportes, sus pensamientos de continuo serán en esa dirección. Ahí tenemos los fanáticos del fútbol por ejemplo. Dichas rutinas de pensamiento pueden ser intrascendentes en apariencia, pero igualmente darán su fruto al final en costumbres de apatía a lo importante de la vida. Y sucede con todo. Una mente perspicaz interesada en el conocimiento o en la observación de la vida, quizás en algún momento haga conexiones de vida. Pues como se dijo, un precepto conduce a otro precepto. En lo que uno piensa se convierte.
    El que busca encuentra… O como dicen los sabios de Israel: «Sí alguien te dice que buscó y no encontró, no le creas». Se encuentra lo que se busca… Y esto perfectamente puede ser corrupción, negligencia, estupidez, materialismo, honor, placeres mundanos, etc. O puede todo lo contrario en caminos de excelencia, de superación, de discernimiento entre el Bien y el Mal, en buenas obras, en la búsqueda de Dios y Su conocimiento. Las infinitas posibilidades de sentimientos provenientes de la naturaleza reactiva que nuestra existencia nos ha impuesto con movimiento de corriente «rio abajo» y sin oposición consciente de esfuerzo «rio arriba», propician nuestros pensamientos con toda la gama de combinaciones complejas de escogencia o arbitrio entre el bien y el mal, lo trascendente y lo intrascendente, lo conveniente y lo inconveniente, lo estúpido y lo inteligente, lo importante y lo trivial, lo malicioso y lo inocente, lo deshonesto y lo honesto, lo hipócrita y lo sincero, etc, etc, etc. ¿Y usted en qué piensa?
    Ese es nuestro ciclo natural de camino autómata hacia la maldad bajo dominio de espíritus de mentira de todo tipo o de verdad en el mejor de los casos en infinitos niveles manifestación. Sí… Todo se trata de espíritus: espíritu de fornicación, espíritu de seducción, espíritu de robo espíritu de sabiduría, espíritu de verdad, de mentira, de fidelidad, de religión, de maldad, etc. Usted mismo es quien escoge dejarse llevar «rio abajo» como default de nacimiento, o «rio arriba» con el esfuerzo de gracia recibida para desafiar su condición natural en la carne… En las obras de la carne. Es debido a lo expuesto aquí (por mínimo que haya sido el diagnóstico) que se afirma que «la mayoría de las personas no piensan lo que dicen y no dicen lo que piensan»… Por un lado, una descripción de comportamiento autómata y reactivo bajo condicionamiento de sentimientos o ausencia de los mismos en frialdad, cinismo, ligereza, idiotez, etc (lo que igualmente es manifestación del corazón), y por otro lado, una descripción de comportamiento muy sentido y calculado en hipocresía, mentira, engaño, cinismo y frialdad igualmente.
    https://toraverdadyrealidad.wordpress.com/2023/03/25/salvacion-y-dualidad-16/
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  • La Salvación y el Conocimiento de la Dualidad – Segunda Parte.
    La Salvación y el Conocimiento de la Dualidad – Segunda Parte.
    Como se ha venido exponiendo en la primera parte de este tema, hablar de salvación es hablar de entendimiento. Pero no se trata cualquier entendimiento de algo conocido. Valga la redundancia, se hace referencia a algo desconocido. Se trata de una nueva comprensión, no sólo en dicho aspecto que nos es extraño y que ignoramos, a menos que se acceda a él por revelación divina, sino que también se hace alusión a un conocimiento que se corresponde como prerrequisito de depuración intensa y difícil de nuestro actual saber, entendimiento y percepción de la realidad que nos rodea. Es decir, no sólo se trata de cambiar nuestro estado interno de comprensión y percepción por un nuevo “chip”, por un nuevo “software”, un nuevo sistema operativo de mente y corazón, sino que previo a ello se hace imprescindible mejorar y rectificar el actual con el cual nos relacionamos con nuestro entorno. Sin rectificar el actual, no podremos acceder al nuevo programa.
    Lo anterior no es una elucubración que nos sea completamente ajena a nuestras actuales realidades. Podemos constatar que podemos asociar el postulado a vivencias muy comunes y cada vez más aceptadas, por el ejemplo como usuarios de la tecnología (día con día más sofisticada y cambiante a velocidades nunca antes experimentadas recientemente). Lo observamos de manera muy explícita en la constante y cambiante oferta de celulares inteligentes para nuestro uso. Simplemente hay que percatarse de como evoluciona a la par el software y hardware. Los dos van de la mano y en líneas generales no se puede ser usuario del uno sin el otro. No creo que yo haya sido el único quien se haya quedado rezagado en el hardware cuando las aplicaciones de software que usualmente servían en mi antiguo celular, empezaron a dejar de funcionar. Ni siquiera las actualizaciones de la aplicación eran posibles. Mientras el software de las aplicaciones evolucionaban a mejores versiones de operatividad en velocidad, funciones y novedades, el uso de las mismas en el antiguo celular no funcionaban bien y al final simplemente dejaban de funcionar. La única manera de acceder a las nuevas versiones aplicativas requería se comprase un mejor y más nuevo celular.
    Lo anterior se ha experimentado de manera muy variada en muchos de los productos de mercado que el consumismo nos ha impuesto. Es más, se puede deducir que es una agenda productiva de venta de productos en aumento. Se llama obsolescencia tecnológica programada. Y los mismos que nos exhortan a dizque “cuidar el planeta” y promueven toda la farsa del “cambio climático”, son los mismos que están detrás de esa productividad renovada agendada en la obsolescencia programada. Lo hemos vivido con los computadores en todas las marcas, con los sistemas operativos, con los aplicativos, con el internet, con las conectividades, etc, etc. Y sucede lo mismo en una muy ampla gama de productos. Al final podríamos concluir que estamos en la era de lo desechable. Nada dura y está programado para dañarse o volverse obsoleto. Y como si nada, consideramos que todo esto es normal y el destino correcto de los acontecimientos. Bueno… Menciones que hago de paso para resaltar la gravedad del estado zombificado que nos define y en donde nos movemos, muy en sintonía con lo que se quiere explicar aquí con estas palabras sobre la salvación.
    Al margen de las implicaciones y conclusiones que se deriven de las agendas siniestras descritas sobre la productividad, el hecho a destacar es equivalencia de forma o compatibilidad que debe existir entre software y hardware en cada vez más productos de uso de tecnologías informáticas y de sistemas integrados. Intentar usar una aplicación para Iphone 14 en un celular Iphone 4 es imposible. Sucede lo mismo con los productos Android; y como ya se insinuó, lo mismo ha sucedido con los computadores y los sistemas operativos. Actualizar la última versión de Windows en un computador con sistema operativo Windows XP del año 2000 no se puede. Debe haber compatibilidad. Se podrían traer a colación numerosos ejemplos no sólo provenientes de la informática. Sucede con nuestro cuerpo con la medicina, con la salud, con las agendas de pinchazos y con una extensa gama muy variada de prótesis que el mundo moderno nos impone. Se puede explicar y demostrar en detalle. Pero ese no es el tema a profundizar aquí.
    Quizás con los ejemplo anteriores se pueda comprender mejor lo que se quiere decir cuando se afirma que la salvación es un cambio de “chip” en nuestro entendimiento. Ese cambio requiere no sólo un nuevo software o sistema operativo, sino también un nuevo hardware que sea compatible con el nuevo programa aplicativo. ¿Cuál cree usted es ese nuevo programa aplicativo, software y equipo hardware? ¿No cree que exista? ¿Supone que esto es imaginación? Usted supone sin duda alguna que esto que aquí planteo es especulación, es fantasía, figuración, fabula. Y sin embargo ahí está usted corriendo una y otra vez de actualización en actualización de su celular, su computador y todas las demás prótesis que le son impuestas y que usted acepta con gusto. Sólo recuerde y compare como era su vida hace 30 años… Pues para que no se diga que extrapolo con lo no verificable de su propia experiencia, si le propongo lo verifique con lo que se sabe de hace 100 años. ¿Cuál cree usted que sea su software o sistema operativo actual? ¿Windows NT? ¿Y cuál cree usted que es versión actual o modelo de hardware, sus aplicaciones, sus herramientas de escritorio? ¿Qué velocidad de operación y capacidad de procesamiento de datos lo define a usted? ¿Y cuál cree usted que sea el requisito que se exige en este lenguaje como salvación?
    Vivimos tiempos tenebrosos cuyas agendas siniestras son explícitamente publicadas personalmente por las más altas figuras de poder del mundo. Le informan en su cara absolutamente todo y usted no se da por enterado de nada… Y ni le importa. Se podría argumentar como justificativo su desinterés debido a su ignorancia. Eso es cierto y una realidad muy difícil de superar. Todo es muy seductor, objetivo, manipulado y direccionado desde el nivel de los “titiriteros” de formas muy sutiles y astutas. Las masas son direccionadas con un ingeniería social muy compleja, así como con una estructura organizativa e impositiva, a estas alturas totalitaria muy dificultosa de percibir, desafiar y escapar. Que no se piense que esto que digo es imaginación… Es plenamente demostrable; pero requiere de un arduo trabajo e interés personal de investigación y verificación. Y justamente esto es lo que se quiere destacar. Nuestra inmersión en la mentira totalitaria no sólo proviene de la ignorancia; no sólo se nos impone de manera avasallante y totalitaria, sino que peor aún, emana con negligencia y desinterés de nuestro interior como consecuencia de todo lo anterior mencionado.
    Se puede cotejar de modo general como el desinterés es la reacción predominante en las personas y en la masa ante la presentación de argumentación y evidencia que demuestre el diagnóstico que se menciona. Y esto del desinterés y apatía ante la prueba e información es el mejor de los casos. Las peores facetas reactivas no se hacen esperar con agresividad, burlas e insultos de vuelta. Desafiar la arrogancia de defensa de paradigmas e ignorancia es un asunto serio y hasta peligroso. Ni siquiera es posible transmitir exhortación alguna que sea de ayuda para evitar la tragedia del destinatario. Se vio de manera patética (y se sigue viendo) en los últimos 3 años con todo el tema de advertencias de la mortalidad y peligrosidad de la agenda de pinchazos.
    Las pruebas de esto son por miles y miles de todo tipo. Y no son idioteces como presupone el reactivo a escuchar. Estos personajes denominados “covi – diotas” por los “conspiranóicos” son ejemplo explícito de las profundidades del lavado de cerebro al que hemos sido sometidos todos. En estos niveles de verificación se constatan incoherencias y absurdos de todo tipo y que por supuesto son factibles de acceder en la era de la información. Todo está frente a sus ojos… Sólo que usted no lo quiere ver. Bien dice el dicho… “El que no oye consejo no llega a viejo” y “no hay peor ciego que el que no quiere ver”. Siempre ha sucedido así. No es nada nuevo… Pero ahora es más aplicable y en asuntos de vida o muerte de forma masiva. No es el propósito mostrar las demostraciones aquí. Si quiere demostraciones por lo menos tómese la molestia de investigar las evidencias por miles y miles disponibles en la web y que usted muy en sintonía con los medios oficiales llama “fake News”. Verifique por usted mismo y use su mínimo sentido común y meta el dedo a fondo con énfasis comparativo de versiones. No hay excusa para no ver lo evidente… Y es en cientos y cientos de facetas.
    Dicho todo lo anterior, es más que trágico que no se perciba esto en la superficie como amenaza directa a su existencia. Peor aún se torna el panorama al extrapolarlo a los niveles del alma que son el objeto de estas palabras asociadas con el concepto y realidad de la “salvación” y dualidad. Así pues y retomando los conceptos de sistema operativo y hardware, se puede ver también como estas nuevas realidades nos son anunciadas públicamente por las mismas cabezas de poder visible que son incuestionablemente reconocidas planetariamente. No se trata de teorías conspiranóicas de garaje.
    Lo vemos y escuchamos en declaraciones públicas de boca de Karl Schwab, presidente del Foro Económico Mundial y vocero oficial de las agendas 2030 y el Gran Reset, donde nos anticipan todas las “bellezas” que nos tienen preparadas como implementación del Nuevo Orden Mundial; lo vemos y escuchamos de boca de jefes de estado en las reuniones de Davos, en eventos de lanzamientos de agendas en Dubái para anunciar las maravillas ya inmediatas de la inteligencia artificial, de humanoides robots prácticamente inconfundibles con el ser humano; lo vemos y escuchamos en discursos de presidentes de naciones como con el expresidente de Chile Sebastián Piñera, anunciando como ya es posible insertar pensamientos y sentimientos en la población masivamente a distancia y a control remoto con un solo “click”; lo vemos y escuchamos en conferencias y presentaciones internacionales con “gurús” de la ciencia y las más “prestigiosas” universidades, en donde se nos exhiben las últimas computadoras cuánticas (algunas llamadas cínicamente y de frente “la bestia”), etc.
    Se ve y se oye en múltiples escenarios y cada vez de modo más rutinario y frecuente. Se hacen eventos con grandes espectáculos y publicidad, en donde asisten todos los “lideres” y representantes tanto de naciones, corporaciones transnacionales, grupos económicos, personajes de poder, universidades, academia, salud, religión y todos los demás aspectos controlados de nuestra existencia en este planeta. Y todo se aplaude como el gran salto evolutivo de la supuesta “humanidad”. Se habla del salto cuántico gigantesco que significa pasar de la tercera revolución industrial a la cuarta revolución industria. Y si no me cree, los libros sobre estas realidades, así como las evidencias tecnológicas visibles (sin hablar de lo que todavía nos esconden), están a la distancia de usted y su computador o celular para que lo verifique usted mismo.
    Simplemente busque el libro de Karl Schwab sobre la cuarta revolución industrial, para que se entere de cómo se nos vende los abismos del infierno como si fuesen el mismo paraíso. Y no es palabrería especulativa, ni mucho menos religiosa. Quién no se haya familiarizado a través del conocimiento verdadero con mente crítica y suspicaz, no podrá discernir el uso engañoso de la semántica seductora detrás de todos estos discursos en donde se le informa algo con lo cual usted al no haber jamás dado la batalla en su mente, usted ya está capturado, pues sus pensamientos ya no sus pensamientos, sus emociones ya no son sus emociones y e regalo celestial de su individualidad y libre albedrío hace mucho que usted ya lo perdió. Y mucho de esto usted mismo lo posibilitó y lo sigue propiciando y facilitando estirando su brazo para que lo pinchen una y otra vez, tal cual se lo ordenan con la excusa de la salud.
    Los paradigmas que se anuncian en estas declaraciones y agendas son tenebrosas a decir no más; y se aplauden con gran emoción cuando le insinúan que usted perfectamente podrá funcionar como funcionan los personajes de las películas de Hollywood tipo matrix, super héroes e híbridos de todo tipo con mutaciones genéticas con super cerebros y habilidades nunca vistas. Todo en aras de la supuesta productividad y las promesas utópicas de un mundo donde usted será feliz y no tendrá nada, no obstante toda la argumentación sea irracional y contradictoriamente materialista. La promesa está en que todos seremos super genios y supermanes con inmortalidad. Usted sin corazón y sin sabiduría muerde el cebo envenenado seducido por su inherente corrupción y deseos de placer y satisfacción, rechazando todos los valores espirituales que usted desconoce y distanciado de cualquier compromiso de esfuerzo por la verdad y la justicia.
    Aquí subyacen las abismales diferencias entre el verdadero ser humano y los zombies demoniacos. Es la misma diferencia entre el cielo y el infierno; y en donde quizás usted al no estar de acuerdo con estas disertaciones, usted ya escogió con anticipación el infierno muy gustosamente desde hace mucho. Y sin embargo no hay nada nuevo bajo el sol según sentencia la misma Torá. Esto ya ha sucedido antes con resultados catastróficos. Una historia que usted desconoce y que sólo es posible conocerla por revelación divina con certezas de sabiduría.
    Quizás usted se estará preguntando qué tiene que ver esto último que refiero con algo de antecedentes de nuestra dramática y sombría realidad actual con el conocimiento verdadero como requisito de entendimiento y consecuentemente la salvación. ¿Qué tiene que ver con las citas de software y hardware? Para el buen entendedor sin duda la relación es más que evidente. Aún así resalto la relación para que sea explícita y su importancia de relevancia permita abordar todos los razonamientos posteriores que están conectados y se explicarán con detalles que aporten luz al concepto fundamental de salvación y la muy densa oscuridad que nos rodea.
    Vimos como hay una compatibilidad entre el contenido y la forma. Así sucede con todo… Con absolutamente todo. Es el secreto de lo masculino y femenino. Lo masculino siempre fecunda lo femenino. Le da vida. La forma, la vasija siempre es llenada con alguna esencia. Toda la creación se resume en este principio de otorgamiento y recepción, de vacío y ocupación, de completamiento y necesidad. Toda la creación se puede resumir en un movimiento rítmico de fecundación a diferentes velocidades. No es casualidad que nuestra misma sexualidad esté definida por dicho compas y armonía. La misma kabbalá (que significa recepción) lo devela en innumerables misterios del mismo idioma hebreo, sus palabras, sus letras, su geometría y sus sonidos que así lo confirma, lo revela, lo desenvuelve y lo extrapola a todas las dimensiones de entendimiento.
    Veamos esto en el relato bíblico del “paraíso” en el “jardín del edén”… El hombre está en el mundo como hombre y mujer; en aquella forma según el principio dos cosas se enfrentan en este mundo tal como es el caso también del alma y el cuerpo. La mujer en lo esencial es la envoltura del hombre, así como también ella es la carne que tiene su lugar en la totalidad del hombre. Femenino en hebreo es “Nekevá”. Este término proviene de la voz “Nekev” que significa agujero, cueva. Esa cueva debe ser llenada por el hombre. Una cueva sin el núcleo es considerada incompleta. No ha alcanzado aún su destino. Por supuesto, esta cueva juega también, en la expresión esencial de lo femenino, un papel en el cuerpo de la mujer. Esta cueva la hace portadora de la vida cuando está colmada por el hombre. A su vez, en todo otro sentido, lo femenino es el ser envolvente, como el hogar. Así el alma como parte masculina habita en el cuerpo en la parte femenina. Esta parte femenina en el sistema de la biblia es el lado izquierdo. Izquierdo en hebreo es “Smol”. Vestido en hebreo es “Simlá”.
    Hay que saber que en hebreo el alfabeto no tiene vocales y las palabras se escriben sin vocales. Usted sólo podrá ver las maravillas del hebreo si lo conoce, en donde se hacen visibles los misterios de las palabras y las letras con sus valores numéricos en sus diferentes metodologías de cálculos, y a lo cual se le llama guematría. Dicho lo anterior podrá usted verificar en las palabras “Smol” y “Simla” (izquierda y vestido) que al quitarle la vocales (que son las que le dan el carácter especifica al significado de la palabra), que contienen las mismas letras “SML”. A esto se le llama en hebreo la misma raíz y por consiguiente tienen relaciones de significado. Vemos que izquierda y vestido en hebreo tienen la misma raíz. Esto significa que estas palabras en todos los idiomas conceptualmente tienen la misma relación, pues el significado del concepto y la palabra aplica para toda la creación y manifestación de existencia, independiente del idioma.
    Lo anterior significa que la izquierda envuelve y cubre. La relación de la izquierda y lo femenino no sale de la nada. Viene de la raíz “SML” y que se corresponde en este caso con las palabras izquierda y vestido. Constituye una cualidad femenina el envolver, el cubrir. Otra voz con la misma raíz de carácter izquierdo es la palabra “Samael” (el ángel de la muerte). Este nombre del ángel de la perdición es expresado con la misma estructura que las palabras izquierda y vestido, sólo que la letra “Shim” con fonética “Sim” es reemplazada por la letra “Samej”. Una voz emparentada con la “Samael” es la “Sam” que significa veneno. En su esencia la letra “Sim” es el lado izquierdo de la misma letra “Shim” (punto en “Sim” situado a la izquierda). Quizás usted sin saber hebreo esté perdido con estas última anotaciones. No obstante los conceptos relaciones entre envoltura, vestido, izquierda, Samael y veneno se pueden entender y ver.
    Aquí se hace explícito que con estas relaciones, la palabra “izquierda” tiene un carácter visible y que sin que sea ninguna casualidad, también tiene que ver con la voz “siniestra”, que asimismo significa izquierda y todo aquello que sabemos de lo que interpretamos como siniestro, malvado, perverso, pérfido. Un relato que puede parecer infantil para todo aquél no iniciado en los misterios de las escrituras sagradas, manifiesta que la serpiente era tan grande como un camello y Samael la montaba. Este relato contiene una gran sabiduría. Camello en hebreo es “Gamal”. La misma estructura también le corresponde a la letra hebrea “Guimel” (tercera letra del alfabeto hebreo cuyo valor es 3). El camello montado por “Samael” es “Guimel”, es tres, el tercero. El tercero ocupa un lugar especial por su dualidad. En el tercer lugar del sistema de los patriarcas bíblicos se encuentra Jacob y Esav, así como la dualidad de los árboles del jardín del edén (el árbol de la vida y el árbol del conocimiento).
    El camello lleva en su figura la dualidad de las jorobas. Sobre esa dualidad está sentado “Samael”, que es la fuerza del lado izquierdo; aquella fuerza de la perdición. Porque con la dualidad puede seducir a los hombres. Samael alza la voz de las contradicciones y quiere llevar al hombre a eliminar aquellas según los criterios de la percepción (justo lo que vengo exponiendo desde la parte uno de este ensayo sobre la salvación y la dualidad). El jinete sobre la dualidad es la fuerza de la dualidad. Y “Samael” es también la muerte. Porque la dualidad lleva consigo que la muerte aparezca como opuesta a la vida. Como señor de la dualidad “Samael” provoca la envoltura del núcleo, de lo esencial. El núcleo desaparece más y más dentro de la envoltura impregnada por lo femenino.
    ¿Por qué se ha elegido la imagen de un camello? ¿Qué sentido tiene? La tradición (Talmud y Kabbalá) habla de un gran camello, de una gran “Guimel” (la tercera letra del alfabeto hebreo) cuyo valor numérico es 227. Samael monta esta gran “Guimel”. El valor numérico de Samael es 131. Juntos, la gran “Guimel” y “Samael” suman el valor de 227 más 131 igual a 358, cuyo valor se corresponde con la palabra en hebreo de “Najash”, que significa “Serpiente”. Así podemos introducirnos más y más en los significados de la realidad de forma exacta y no imaginativa. Así tal cual nos introducimos aquí en significados más vastos sobre la serpiente a través de lo esencial, de la palabra y su valor numérico.
    La palabra hebrea para masculino es “Zajar” cuyo valor también es 227, igual que el valor de la gran “Guimel”. De aquí deducimos que es “Samael” el que monta lo masculino y lo utiliza como cabalgadura. Cuando el “hombre”, el “alma”, se deja montar por la fuerza de la izquierda, es decir, por la fuerza de la envoltura, lo femenino… Esa fuerza es la serpiente. Vestimenta en hebreo también es “Begued”, palabra que significa al mismo tiempo falso, falsificar. Lo envolvente oculta y ensombrece al núcleo. Falsifica la periferia del núcleo. La misma letra “Guimel” como tercero esconde la dualidad. Es como la gran “Guimel”, el aspecto masculino de la dualidad. Pero ello significa que “Guimel”, el tercero, debe liberarse de la influencia de la izquierda, que constituye lo segundo en el sistema.
    La unión de lo segundo con lo tercero involucra peligros. Esto lo vemos en el relato de la creación en génesis en la biblia. Todos los días Dios dijo que era bueno. Sólo en la unión del segundo día con el tercero (lenguaje metafórico), Dios dijo que NO era bueno. Este mismo patrón se ve en muchos otros relatos de la biblia que pasan desapercibidos al no iniciado, tal que se ridiculizan las historias bíblicas. No es el tema aquí profundizar en ello. Tomaría años de estudio para su comprensión. Y por ello es que se quiere a través de estos minúsculos ejemplos de decodificación de la palabra divina, mostrar que con las interpretaciones literales de la percepción física y los sentidos, no podremos acceder a núcleo y la esencia de la dualidad, quedando atrapados en la ilusión de las conclusiones blanco y negro de las apariencias y las exclusiones. En las falsificaciones de Samael y las vestimentas… De la serpiente. Es la misma y continua seducción de las contradicciones como se demuestra desde la misma raíz de la palabra revelada, como ya se expuso arriba. Contradicciones que nos llevan a confundir e invertir absolutamente todo, pensando que lo malo es bueno y lo bueno malo, como sucede hoy de forma masivamente visible, en un mundo habitado por “demonios” mayormente.
    Trate de conectar estas demostraciones kabbalistas con lo expuesto previamente justo en párrafos inmediatamente anteriores. Quizás pueda advertir las coincidencias de los breves diagnósticos sombríos de nuestra realidad con los poderes de izquierda que falsifican toda ideología; que falsifican la derecha, a los deberes con derechos, a las obligaciones con las promesas de libertinaje, las exigencias de lo gratis, con los deseos desenfrenados y ansias de placer sin cesar, la euforia continua, la depredación, el malabarismo adaptativo a costa de lo que sea y una infinidad más de paradigmas torcidos que día con día nos invaden más y más.
    Se hizo el ejercicio kabbalista con los aspectos del mal para resaltar cuan fácil nos sintonizamos en equivalencia de forma con la maldad a través de un sistema operativo que nos seduce con toda nuestra complacencia, justamente porque no se le pone ninguna oposición. Se desconoce cómo se hace ese antagonismo y enfrentamiento. Ciertamente no será con la religión y las innumerables falsas doctrinas y caretas o vestimentas de falsificación. Sin el conocimiento certero y exacto, Samael se montara sobre nuestra dualidad y cabalgará sobre nuestras almas, sobre nuestro aspecto masculino, estando dominados por lo siniestro, la izquierda, lo perverso, lo femenino, ocultando al mismo tiempo nuestra esencia divina, y quizás hasta perdiéndola. Algo que yo concluyo ya ha sucedido masivamente en el planeta.
    En este ejercicio kabbalista con los aspectos del mal, al lenguaje kabbalista exacto para esa compatibilidad entre la esencia y la forma, se le denomina equivalencia de forma. Esta compatibilidad o equivalencia la adquirimos tanto para bien o para mal. Para que nos conectemos con lo divino o para que seamos poseídos por demonios y perdamos nuestras almas (si es que la tuvimos alguna vez). La equivalencia de forma es exacta en correspondencia con lo que sucede con los ejemplos de tecnología informática con los cuales se empezó esta segunda parte sobre la salvación. Es exactamente el paralelo entre hardware y software; entre contenido y forma; entre esencia y vasija; entre núcleo y vestido; entre cueva femenina y ocupación masculina. Y así como aplica para lo oscuro y malvado, también aplica para la luz y la bondad. Hacia arriba o hacia abajo es nuestra elección. Nos direccionamos hacia arriba cuando hacemos la respectiva lucha de oposición y no nos dejamos montar por la serpiente.
    Y así tenemos frente a nuestros ojos el asalto final global del mal para propiciar las más siniestras equivalencias de forma entre contenido y forma con la cuarta revolución industrial. Usted se está dejando modificar genéticamente sin resistirse. Es más… Lo anhela. Nos modifican el hardware, nuestro cuerpo, nuestra vestimenta con cientos y miles de agendas transhumanistas y manipulaciones en la alimentación, en los productos que consumimos y usamos, en los servicios de salud que aceptamos, en los productos farmacéuticos con que nos drogamos, etc, etc. Y todo ello aceptado con una careta falsa de bienestar con lo cual nos han seducido. El engaño es totalitario y muy pronto será completamente controlado con su cuerpo convertido en un receptor adecuado, modificado y “mejorado” para admitir los más sofisticados software de esclavitud total. Nunca nos preocupamos por actualizar nuestro software y hardware con los programas celestiales y las herramientas de fortalecimiento de nuestros cuerpos y almas. Y todo ello se propicia con la el conocimiento y actitud adecuada.
    Lo anterior son reflexiones expresadas en un lenguaje metafórico que se sintonice en algo con su actual forma o hardware. Se escogió un lenguaje que pueda tener equivalencia de forma con su desconocimiento. Un lenguaje que se sintonice con sus percepciones sensoriales y costumbres que usted reconoce. Si le expongo todo o anterior en lenguaje de revelación divina, en lenguaje bíblico, usted se burlará o lo falsificará acorde al jinete que lo cabalga a usted… es decir, la misma serpiente. Quizás y sólo quizás usted como “camello”, así como un caballo salvaje, le moleste su jinete y de saltos para tumbarlo y no se deje montar. Pero sólo quizás. Tanto seculares como religiosos se opondrán a estas palabras. Y sepa que ni siquiera será usted quien se esté oponiendo.
    ¿Cuánto más no podría decirse sobre esta (a duras penas) introducción al tema? Se podría matizar de modos extensos en el dramatismo que ello significa realmente. Pero basten estas palabras como preámbulo a todo lo que prosigue en detalles explicativos muy específicos sobre qué significa la salvación y cuánta fantasía mortal hay alrededor, tanto en el cristianismo como en el judaísmo, en donde incluso en un alto porcentaje, ni siquiera se reconoce el concepto de salvación como doctrina de la Torá (lo cual es una flagrante mentira)… Pero por sobre todo en el cristianismo la fantasía es apasionada con una historieta pintoresca que sólo será reconocida a través del conocimiento verdadero del núcleo de la palabra. Sólo a través de desvelar las trampas de la dualidad y el conocimiento oculto de la palabra y el mundo solar, para integrarlo con este mundo lunar donde vivimos, se reconocerá tanto la fantasía como la rigidez dogmática paralizante, que nos cataloga en leguaje bíblico como muertos.
    ¿Cómo se logra esto? ¿De qué conocimiento se trata? Bueno… Precisamente por ello se hizo el ejercicio kabbalista idiomático de la serpiente como minúsculo ejemplo. Usted y todos necesitamos propiciar una equivalencia de forma con lo superior, para que el nuevo software se nos pueda instalar. Con religión usted no actualizará nada. Así de simple. Y no sólo se trata de ampliación de los conocimientos tipo el ejemplo kabbalista citado. Se trata de mucho más. Así como se impactan las costumbres y potencialidades de efectividad en uso rutinario con un dispositivo nuevo con nuevas actualizaciones informáticas (video conferencias en vivo con cualquier parte del mundo, mejores transmisión de datos, mejores conexiones, mayor resolución de imagen, mayores capacidades de acercamiento y nitidez fotográfica, innumerables aplicaciones y herramientas productivas, etc, etc), así mismo su consciencia deberá verse impactada y transformada en todo sentido, pues actualmente tenemos todo torcido, dañado y podrido.
    Haga su mejor extrapolación comparativa con el ejemplo de uso de una herramienta en mal estado y deficiente comparativamente con la cual se identifique para su mejor entendimiento. Su cuerpo y alma se deben transformar. Pero eso no se dará a través de saltos cuánticos netamente gratuitos en el lado del bien. Por ese lado hay un requisito previo que cumplir. Después recibiremos la transformación hacia cuerpos de gloria, pues del arriba siempre todo nos es dado y quieren darlo; pero no podemos renunciar a nuestro esfuerzo y trabajo. El resultado final no depende de nosotros, pero no se nos avala el cinismo. Al final la gracia hace su aparición… Perooooo. Contrariamente por el otro lado las promesas de lo gratis es la norma. Y todo ello siempre está asociado a la maldad.
    Así que ¿cuál equivalencia de forma o compatibilidad va usted a escoger? No hacer nada es ya una escogencia hacia abajo. Ya la serpiente que lo monta escogerá por usted. Yo creo que ya escogió en la gran mayoría. Y todos están a gusto. Se ha mencionado el entendimiento como requisito para la salvación. Y parecía algo más o menos fácil de entender. Un sistema operativo deficiente en un equipo deficiente simplemente no funciona con las nuevas exigencias de un sistema operativo nuevo de mayor capacidad. Así que no se imagine cuáles son las especificaciones del nuevo sistema operativo. Sólo en la medida que usted avance en estos conocimientos podrá advertir de qué se trata y cuán grande es el abismo en donde nos encontramos. Podría uno incluso entrar en pánico. Tendrá primero que recorrer el camino fariseo… Y eso ya de entrada es una labor titánica. Pero si no empieza nunca o nunca se percata del reto que tiene entre manos, jamás podrá invocar la misericordia divina. Finalmente de eso es lo que se trata todo. Pero usted no podrá engañar al Creador. ¿De dónde saldrá ese sentimiento genuino de que se siente perdido y descalificado? No se lo imagine con sus doctrinas religiosas. Están años luz de error.
    No en bano el mismo mesías de Israel exhortó… “escudriñad las escrituras, pues en ellas encontrarás la vida eterna”. Y no estaba hablando de conocer de memoria la biblia o solamente el nuevo testamento (por si acaso no existía como texto en dicho momento). Eso se demuestra con conocimiento. Y por ello digo lo que digo, mientras que usted, aunque se sepa a biblia de memoria, no sabe de qué hablo. “Escudriñad las escrituras” es un cambio de “chip”. Un cambio de Software…. “En ellas encontrarás a vida eterna”. ¿Cree usted de verdad, con una infantilidad espantosa, que conocer la biblia de memoria, seguir una doctrina, esperar salvaciones milagrosas, seguir sus interpretaciones fantasiosas y arrogantes, sin entender nada, es una señal de merecimiento de la vida eterna? ¿De verdad cree usted posible en semejante abrupto e imbecilidad? Así usted invoque la gracia.
    Y si usted la invoca en su limitada conclusión de su conocimiento de la biblia (así la sepa de memoria toda al 100%), es obvio que todavía no la entiende o no ha entendido absolutamente nada, lo cual es lo más probable. Pues si se tuviese un poco de entendimiento y se tuviese la misma biblia para empezar en consideración de tapa a tapa, tendría que haber concluido que ha dejado por fuera de su entendimiento literal más del 95% de la biblia, lo cual es la norma. Eso es más que verificable. La mayoría de los textos de la biblia son inentendibles para casi todo el mundo que es ajeno a la Torá, el Talmud, el Zohar y la Kabbalá. Siempre se ignora ese 95% (digo yo y no completamente por imaginación). Se selecciona la doctrina que más se acomode a su hardware y software. Espero que entienda el vainazo y se lo chante. Puede que se argumente que usted conoce más del 50% de la biblia queriendo ser honesto. Pero sus énfasis de escogencia a los que de manera repetitiva siempre se vuelven son en un muy bajo porcentaje. Yo digo en un 5% siendo muy generoso en la apreciación. Cada cual escoge su propio 5%.
    Pero ni siquiera dicha escogencia es significativa en entendimiento, pues el nivel interpretativo es “lunar”, lo cual significa en la forma y la literalidad física sin confirmaciones que provengan de la misma decodificación verificable e inobjetable de los mismos secretos de la escritura. No es por imaginación justificada en revelaciones del “espíritu” santo que se accede a los secretos que proporcionan el entendimiento. Y que no se concluya que esto significa una letra muerta. Es todo lo contrario. Las demostraciones y vivencias del espíritu están en otros niveles de nuestras capacidades actuales con software y hardware deficiente. ¿cuál es su nivel? ¿Cuál es su equipo y sus aplicativos?
    ¿De verdad pretende usted mover satélites con un celular de esos que salieron en la década de los 90? Por favor… La equivalencia de forma entre el mundo espiritual y material es exacta. Lo que sucede aquí a nivel físico tiene sus predefiniciones exactas en los mundos invisibles y el “Reshit” (denominación kabbalista explicativa de procedencia de todo lo creado hasta el infinito en los tiempos). Todo lo que se verifique en nuestro mundo físico como mecanismo operativo revela de forma precisa y exacta el por qué, el qué y el cómo es que funciona en las realidades espirituales, pues dichas realidades son la raíz de todo lo manifestado aquí físicamente. Y no se imagine en qué consisten dichas realidades espirituales. No son realidades sensoriales sutiles. Las trabas alucinógenas, las experiencias místicas, los nirvanas de todo tipo y demás similares, NO son experiencias espirituales. La verdadera conexión “solar” es otro software y percepción.
    La percepción “solar” no se abroga las respuestas de esta vida bajo sustento de la evidencia o la lógica exclusiva de este mundo físico “lunar” y su objetividad como única herramienta. Deshacerse de la programación “lunar”, no sólo es muy difícil, sino que es el significado de ese cambio de “chip” del cual se viene hablando. Este cambio de “chip” es justamente lo que se conoce en lenguaje neotestamentario (de boca del mismo mesías de Israel) como “nacer de nuevo”. ¿Por qué se habla de nacer de nuevo? Parece fácil de entender, sin embargo sin redundante explicación la verdadera esencia del concepto y realidad quizás no se logre. Deshipnotizarse de nuestro condicionamiento con el cual nos relacionamos con el medio ambiente, la objetividad material de nuestra existencia y con todo aquello que concluimos como la vida con todos sus paradigmas (en su totalidad errados en nuestra condición), es como morir a este mundo y sus placeres. Pero no es una experiencia mística venida de la nada. Nacer de nuevo es reaprender todo; pero con la conciencia ya adquirida del error de nuestra vida. Por eso se habla también en esta ecuación de “Teshuvá” (el camino de retorno), mal interpretada como arrepentimiento.
    Reconocer este “error” va mucho más allá de las preconcepciones que hemos aprendido sobre el significado del pecado. No se trata de eventos aislados de transgresiones, violaciones y desobediencias cometidas. No se trata exclusivamente de aspectos morales. Y claro que estas interpretaciones hacen parte del entendimiento y la ecuación. Cuando se habla del “Error”, se hace referencia a que toda nuestra interpretación de vida debe ser redefinida. Por ello se hace necesario transitar un “camino” que no sólo es toda nuestra experiencia de vida con todos sus detalles desde que nacemos hasta que morimos, sino de todas nuestras experiencias “lunares” del “Olam HaSé” (este mundo) a través de múltiples reencarnaciones, transmigraciones, recurrencias, experiencias astrales y demás complejidades de las “ruedas del alma”. Este “camino” en sintonía con la experiencia de salvación es un “camino de retorno”.
    Este “camino” que sale de la unidad de Dios a la infinita fragmentación en la creación con posibilidades de perdición, se conoce en términos kabbalistas como el camino del 1 al 2 (de la unidad a la dualidad). Pero dicho camino no sólo tiene esa posibilidad… Dicen los grandes kabbalistas (como Friedrich Weinreb, y en mi concepto el más grande) que el propósito de Dios con la Creación es la reunificación. La alegría de la integración con Dios en el camino uno, dos, uno. Ese sería el camino del transitar de nuestras almas para el cumplimiento del propósito divino en su infinita bondad y otorgamiento del placer y la alegría infinita de la reunificación.
    Cuando el mesías de Israel dijo ”Yo Soy el Camino, la Verdad y la Vida”, no estaba haciendo una cita simplona que sería interpretada por los seguidores del cristianismo como un dogma de fe e idolatría, sin ningún entendimiento explicativo de los secretos de la existencia. El sólo orden de la mención camino, verdad y vida es la secuencia lógica (así sea lunarmente) prerrequisito de lo que significa “nacer de nuevo” o cambiar el “chip” de entendimiento que produce vida eterna. La misma referencia al “Yo Soy” ya denota una revelación del nombre de Dios, así como del significado y devenir del ser por fuera de la ilusión de la vida en el tiempo y el espacio como condición lunar. Como era de esperarse, al no poder uno conectar con el lado oculto de la palabra y la realidad “solar” de vida, se interpreta la frase acorde a nuestras percepciones “lunares” o sensoriales de interpretación… Es decir, de manera idolátrica al enfocarse la afirmación de modo personal y superficial exclusivamente. Y sin embargo esto último señalado hace parte también de la interpretación. Las manifestaciones divinas en este mundo lunar son parte de la creación dual, pero no de la manera en que el paganismo lo atestigua. No es el objeto profundizar aquí sobre ello.
    Hechas las respectivas enunciaciones anteriores y retomando el concepto de “nacer de nuevo”, entonces, ¿por qué se requiere nacer de nuevo? La respuesta de manera implícita y sutil creo que ya ha sido dada. Reconocer nuestra hipnosis, inmersión en el error y la maldad implícita es el primer paso. Todo ello para deshacer lo aprendido. Es un “Big Reset”. Un reseteo de nuestro software. No es casualidad que el presidente del Foro Económico Mundial Karl Schwab (figura protagonista visible de las agendas del nuevo orden mundial y la cuarta revolución industrial) haya sido quien hubiese introducido el eslogan del “gran reseteo” como agenda espejo oscura de las celestiales. Lo que se denomina como huestes de satanás o el Sitrá Ajará, tiene como característica de funcionamiento operativo que todo lo copia y falsifica de modo espejo. Por eso se ven copias y suplantaciones del verdadero judaísmo, falsos judíos que se dicen judíos y no lo son y a quienes los conspiranóicos inculpan todos los crímenes del nuevo orden mundial; se ve que el sionismo se falsifica, se roban las identidades de todo arquetipo bíblico con suplantaciones de la nueva Sion en Inglaterra, los suplantadores como nuevos elegidos, dispensacionalismo y absolutamente todo lo santo se duplica y falsifica.
    Así pues, la coincidencia del eslogan del “Big Reset” no es coincidencia. Es la copia espejo de las huestes del mal para hacer lo opuesto a lo que hace parte de la redención en el plan de Dios. La salvación personal requiere un “Big Reset” personal. El lado maléfico lo evita a toda costa ejecutando de manera opuesta su propio «big reset». Lo llama cuarta revolución industrial. Usted puede profundizar lo que hay detrás de dicha agenda con la inteligencia artificial, el transhumanismo, la manipulación genética y el control total de todos los aspectos de su vida, incluyendo sus pensamientos y emociones. Usted simplemente será un zombie. La evidencia es abundante y explícita. Usted la desconoce y por eso ya lo acepta y/o le es imposible comprender tal realidad ya mismo experimentada por un gran porcentaje de la supuesta y mal llamada «humanidad».
    Explayarse sobre estos asuntos al detalle no es la intención. Haga su investigación y verifíquelo usted mismo o siga voluntariamente entregando su destino al lado incorrecto. La opción es suya sobre cómo terminará usted mismo interpretando su realidad al mejor símil de la película hollywoodense de Matrix, viendo una pantalla donde se deslizan signos o códigos que pasan frente a sus ojos con los cuales usted descifra y traduce el mundo. ¿Cuál mundo quiere ver? ¿El real o el falsificado? Espero se entienda la metáfora y símil de ficción (que no es ficción).
    No sólo ya nuestra condición inherente de vivencia en el mundo «lunar» nos posiciona en un estado de percepción subjetiva e irreal con referencia a la verdadera realidad de Dios que se denomina «solar», sino que además se nos quieren imponer más capas de realidades virtuales. Y no es especulación. Ya mismo nos lo anuncian por ejemplo con el mentado metaverso. Esta aplicación de Facebook no es una opción más de las innumerables de inteligencia artificial y realidades virtuales que se nos promocionan y nos adherimos hasta el momento de forma sutil. Detrás de ello hay cambios sustanciales de la manera cómo percibiremos nuestro entorno y nos relacionaremos con el mismo virtualmente, cuando se hagan evidente las imposiciones globales de la mentada cuarta revolución industrial. Hollywood nos lo ha mostrado de formas explícitas en sus producciones más sofisticadas al respecto… Y no es ficción.
    Detrás de Hollywood hay poderes que usted no imagina y desconoce. Con conocimiento y la suspicacia investigativa fundamentada en esta sabiduría revelada, las confirmaciones y evidencias públicas de dichas producciones de supuesta ficción son confirmadas con exactitud en agendas que se verifican en ejecución en nuestras vidas y que califican muy «coincidencialmente» con las advertencias bíblicas sobre la gran babilonia y sus hechicerías y confusión que seduce a todas las naciones.
    Nuestra percepción del mundo depende de la manera en cómo aprendemos a relacionarnos con nuestro entorno y las personas. Aprendemos a hablar porque escuchamos el idioma. Esa es la apariencia. En realidad tenemos un «chip» interno ya preinstalado con el idioma. Y sucede con todo lo que nos define en todos los procesos tanto biológicos como cognitivos. Desde que nacemos estamos es recordando como reaprendizaje. El hecho que nacemos sin recordar nada se denomina en lenguaje bíblico como «la copa del vino del olvido». Explicar esta realidad será para después. Valga la pena resaltar la para dilucidar lo concerniente a lo que es verdaderamente el aprendizaje y el cambio de «chip» referencia do una y otra vez.
    La percepción lo es todo. Habrá que profundizar sobre este concepto y su relación con el aprendizaje… Y también con el recuerdo. Muchos secretos mesiánicos se esconden aquí en relación con la necesidad de «nacer de nuevo», el nazareo y el vino. El niño nace y empieza a aprender y a recordar. Lo que aprende modela los ladrillos constructivos del recuerdo, tal que éstos mismos se manifiestan con revelación de la verdad o con la distorsión que el mismo aprendizaje en la superficialidad de este mundo «lunar» le falsifique la realidad. El defecto de nuestra condición y la influencia del medio ambiente dominante sobre la «humanidad» nos instala un software de falsificación.
    Todos nacemos y nos desarrollamos con lo que se nos enseña. Esa es la capacidad del recién nacido; de los niños. El niño es modelado con los paradigmas que le sean enseñados y así queda condicionado… Quedamos condicionados y encarcelados en nuestra percepción. La psicología podría aportar muchos diagnósticos en este proceso. Humanistamente hablando, por ejemplo con las teorías tanto de la psicología, como de la medicina (entre otras supuestas ciencias), se nos dice que el niño nace con la mente en blanco. Esto podría aceptarse en principio, aunque en aspectos de entendimiento trascendental no es cierto. Como ya se acaba de citar, tenemos recuerdos en nuestra esencia que vienen desde nuestra creación como almas.
    Sin querer profundizar en lo que significa el recuerdo del alma, para los fines explicativos de estas disertaciones, se acepta que el niño viene con la mente en blanco. Nace y empieza su proceso de aprendizaje. Su condición «limpia» como infante que todavía no ha recibido instalación de software de este mundo «lunar» representa una ventaja comparativa con todo aquél que ya ha recibido dicha instalación en mayor o menor medida con información y aplicativos de paradigmas distorsionados sustentados en la imagen, la forma, lo sensorial e innumerables influencias adicionales que definen nuestro estado hipnótico. La ventaja del niño comparativamente con el adulto se estriba en su «limpieza»… No tiene que desinstalar todo lo contaminado que el adulto tiene.
    Cuando el mismo Mesías de Israel dice «dejad venir los niños a mí porque de ellos es el reino de los cielos», muy seguramente está haciendo referencia a estos aspectos señalados y la condición de los niños como recién nacidos. De aquí se puede inferir su relación con la exhortación y necesidad de «nacer de nuevo» para obtener la salvación. Valga la advertencia, no se deben interpretar estas deducciones anticipadamente simples y literales con los típicos prismas duales deductivo en blanco y negro con que ya nos hemos educado, y que son la constante admonición de la necesidad de un nuevo entendimiento.
    Quizás hasta se pasen de largo estas explicaciones sin que se asimilen en la intención de lo que se quiere reseñar, y no se comprenda el sentido integral de modo pragmático en nuestras vidas. Quizás todo siga en la nebulosa y se sigan interpretando los versículos bíblicos como éste de «nacer de nuevo» y los demás mencionados, religiosamente con fantasía (por muy sentidos que sean). Me refiero específicamente a nuestra costumbre de concluir en blanco y negro, lo cual igualmente nos lleva a la selección de la alternativa por exclusión (si no es blanco es negro), lo que evita nuestra mente trabaje en el obligado y constante discernimiento de la conciliación entre opuestos y que en lo absoluto significa mezcla, ni camino del medio entre frío y caliente como tibio. «A los tibios los vomitaré de mi boca» dijo el mesías.
    Y no porque lo haya dicho el mesías exclusivamente hago la aclaración. Son postulados kabbalistas de profunda sabiduría explicados en el funcionamiento del árbol de la vida. ¿Qué significa lo anterior con referencia a no anticiparnos en conclusiones alegres sobre la ventaja del niño sobre el adulto? ¿Sobre la ventaja de no haber aún aprendido todo lo que un adulto ya aprendió? ¿Debemos entonces concluir que a un niño no se le deba educar en este mundo «lunar»?
    Quizás alguien crea que lo mejor es dejar al niño sin influencias del entorno y así no se hipnotizaría con lo que este mundo le ofrece. ¿Acaso se trata de no aprender a hablar? ¿Que no aprenda a pensar? ¿Que se desarrolle como ermitaño? Quizás alguien concluya muy suspicazmente, ya sea como burla o muy en serio, que entonces el aislamiento del niño sin influencias sea el camino del «buda» para dicho niño y así llegue al éxtasis del nirvana, y eso sea lo que signifique todo lo aquí expuesto… Y eso es falso. No tiene nada ver con fantasías místicas (así se maquille religiosamente como Hollywood siempre propone).
    También se podría erradamente concluir alegremente y apriori, que lo que se requiere es que el niño crezca con la enseñanza adecuada. Sin duda que esta conclusión es acertada, pero aún así no es la respuesta completa. En el judaísmo que se vive en comunidades ortodoxas ese es el énfasis que se propone para la educación de los niños. De todas formas el sólo hecho de nacer en este mundo «lunar» ya implica nacer por default en la esclavitud de la dualidad en tiempo y espacio sometido a la cabalgadura de Samael y la fuerza de la serpiente.
    Sea cual sea la razón por la cual venimos a este mundo lunar, lo cual hace parte de las respuestas obligadas a conocer para entender los conceptos de salvación, las cuales pueden conocerse con extensas revelaciones kabbalistas sobre nuestro origen y secretos de la existencia y la creación, la esclavitud de Egipto (lenguaje metafórico codificado) es el defecto de nacimiento aquí. Dicha característica para el alma significa limitación, estrechez, angustia, olvido, vergüenza, ego, mentira, oscuridad, falsificación, rebeldía, apostasía, idolatría, orgullo, arrogancia, ilusión, narcotización, fantasía, ignorancia, usurpación, engaño y un sin número de manifestaciones blasfemas de negación de Dios, malos rasgos y sumisión a falsas deidades, incluyendo nuestra propia entronización como reyes y dioses.
    Sea como sea, estaremos sometidos a la influencia del yetzer hará (la inclinación al mal como se dice en el judaísmo), del veneno de la serpiente. Como dice el salmo 51, se es concebido y se nace en pecado. Sea como sea nuestra condición lunar nos es impuesta como obligada. Sea como sea nacemos en el exilio; nacemos en Egipto. Y se debería preguntar… ¿Por qué nacemos en Egipto? ¿Por qué en el exilio? El judaísmo más rudimentario propone respuestas a esta pregunta. Se dice que es un reto para el alma que nuestro mismo creador en su sabiduría infinita obliga.
    https://toraverdadyrealidad.wordpress.com/2023/03/25/salvacion-y-dualidad-15/
    1 hr 26 min
  • La Salvación y el Conocimiento de la Dualidad – Primera Parte.
    La Salvación y el Conocimiento de la Dualidad – Primera Parte.
    El título que decido dar a este artículo en definitiva no le da honor, ni la trascendencia que se quisiese expresara un solo enunciado conciso, y que a la misma vez, pudiese resumir la infinidad de conceptos y explicaciones derivados que esconden en el mismo. Es lo que se pretende aquí ilustrar en algo de ser posible. Y para ello y antes que nada se debería primero preguntar y aclarar, igualmente y si es posible, ¿Qué es la vida? No es el énfasis aquí responder esta pregunta, por definición la más importante que el “ser humano” y su consciencia pueda formular en toda la historia conocida y desconocida de nuestra existencia, de forma académica, descriptiva, erudita, filosófica, religiosa, científica, humanista y ni siquiera teológicamente hablando. El énfasis aquí propuesto es lógico, evaluativo vivencial y por sobre todo desde la evidencia de la revelación de las escrituras sagradas, única fuente posible del verdadero conocimiento, así usted no sepa todavía de qué estoy hablando. De esto es lo que se tratan estas palabras.
    Con imaginación, fantasía, negligencia, irresponsabilidad y desinterés damos respuestas auto justificativas y excusa a nuestra actitud ante la vida. Y lo hacemos con una disonancia cognitiva espantosa y aplastante. No se vive precisamente un vida color de rosa en nuestra existencia (quizás unos muy pocos piensen que sí). Pero el mundo está lleno de sufrimiento y tragedia. El «ser humano» simplemente bloquea todo cuestionamiento inteligente y acepta sumisamente en el mejor de los casos su devenir existencial. En el peor, simplemente decide tomar decisiones de vida que lo hunden más en el caos y confusión. Sea como sea, siempre decidimos actuar y concluir de forma idiota y condicionada robóticamente.
    La verdad es que casi nadie piensa con trascendencia y compromiso existencial, y la gran mayoría en el mundo vive como animal (incluyendo a los que juegan como religiosos y gurús de lo que sea). Tenemos una existencia animal y como tal sólo esperamos la vida animal. Subsistencia, comer, dormir, placer, sexo, relaciones egocéntricas, ambición, poder, status, confort, adaptabilidad, miedo, reconocimiento, superficialidad, desinterés y muchas facetas similares del comportamiento animal (dizque humano) son los que definen toda la fantasía de justificación. Sólo anhelamos una jaula donde podamos evadir nuestras responsabilidades como verdaderos seres humanos creados a imagen y semejanza de Dios.
    Buscamos razones para conformarnos con todo aquello que nos confirme una visión escapista de la vida como supuestos “seres humanos”, así como una ilusión depredativa que satisfaga todos nuestros deseos animales. La trascendencia está completamente ausente y se reemplaza con caretas de religiosidad y falsas espiritualidades. No es especulación. Lo justificamos de todas las formas posibles al no querer jamás hacer las preguntas correctas constantemente y sin descanso desde que se nace hasta que se muere. Preguntas y búsqueda de respuestas… Esa es la dinámica que se nos exige como punto de partida y seres humanos; esto presupone que NO se acepte tan fácilmente todo lo que la vida nos impone. Pero tampoco presupone que se niegue lo que nos rodea y que todo se deba rechazar tal que nosotros mismos propiciemos nuestra aniquilación o cometamos suicidio.
    Ni rechazo total, ni aceptación total. Aquí está la sabiduría y el conocimiento verdadero. Es el camino mismo obligado a encontrar y transitar todos y cada uno de nuestros días de vida. Aquí está la verdadera esencia y significado de la separación del bien del mal, de lo puro y lo impuro, de lo santo de lo profano, de lo limpio y lo sucio, de lo importante y lo no importante, de la havdalá (en hebreo), del discernimiento e involucramiento, del pensamiento y de la acción, del uso de los tefilím en el judaísmo, de la diferenciación y fusión entre la mano y la cabeza, de la obligada coexistencia en la mezcla y contemplación investigativa de toda la creación con pasión, de la razón del sufrimiento, de la búsqueda de entendimiento, etc. La COHERENCIA destella por su ausencia (así todos los gurús, religiosos, académicos y exitosos pragmáticos piensen lo contrario). Necesitará el «camino correcto» de toda la vida para entenderlo.
    Triste y de forma absurda a la ausencia de todo lo inmediatamente anterior mencionado, así como a la confirmación de todo lo afirmado como diagnóstico, lo llamamos VIDA. Así es la vida, dicen las canciones, los slogans, los poemas, la literatura, la existencia autómata, la ignorancia, el desconocimiento de la sabiduría esencial, etc. ¿Será cierto? ¿Cuál es la verdadera definición de vida? No la definición de humanistas y científicos. Tampoco la de los religiosos, académicos y pseudo gurús espirituales. ¿Acaso existe dicha definición? ¿Acaso espera encontrarla en un diccionario? ¿Acaso existe como definición?
    La visión e interpretación de la existencia con «un solo ojo», en esclavitud al “mundo lunar”, disociado del “mundo solar” (usted todavía no sabe qué es esto), atrapado en las limitaciones de la dualidad, sumado a la corrupción en todo sentido inherente alcanzada a la fecha y existente desde «siempre», nos ha condicionado en la pereza e incapacidad intelectual y espiritual, en búsquedas y aceptaciones de definiciones por excelencia, tipo slogans, aforismos, dichos, frases cortas, el atajo, lo fácil. Tenemos definiciones sin duda alguna para todo. Pero la duda sobre la validez de dichas definiciones, no sólo es válida, sino que es certeza indiscutible (cuando se tiene el adecuado conocimiento) del error en dichas definiciones.
    Cuando se ha alcanzado algo de aquél conocimiento que nos permitiría escapar de las limitaciones excluyentes de la dualidad y se logra la integración de comprensión “solar y lunar”, se concluye que en nuestra actual existencia “lunar” (de muerte y perdición), todo está errado, distorsionado e invertido. Toca redefinir todo el lenguaje. Y eso es solamente el punto de partida en el entendimiento y el abandono de la hipnosis y adicción a las respuestas y soluciones mágicas; es el punto de partida para abandonar a los falsos anhelos y definiciones utópicas, renunciar a la persecución de lo fácil, confort, placer, etc, a la vida zombie y supuesta vida solamente definida por malabarismos adaptativos corruptos y descarriados que propone la mal llamada “humanidad” entera, los humanistas, los psicólogos, los científicos y demás.
    Y así, las falsas definiciones en todo aspecto, nos definen para nuestra desgracia y perdición (y no es especulación, ni religión). Y llamamos a eso VIDA. Y se cree que vamos a obtener la respuesta en un slogan o en una foto seductora de supuesta reflexión sobre la vida. Y es lo que abunda… Y lo único. Todos buscando la fórmula mágica que nos libere de la responsabilidad de pensar y actuar acorde. Búsqueda de la respuesta anticipada que nos confirme que ya llegamos y así poder dar rienda suelta a la negligencia. Anticipación a la respuesta y fórmula mágica, ya sea con interpretación facilista en la pereza o facilista en falsos esfuerzos de practica continua autómata de satisfacción de haber llegado e ingresado al club de los elegidos.
    Todo lo anterior no presupone una visión pesimista ni amargada de la vida. No presupone infinitas cosas de nuestras vidas con condiciones propias y obligadas de nuestro cuerpo animal y disfrute. Pero el jinete de su cuerpo debe ser su alma y no a la inversa que se sea esclavo del cuerpo. Se puede recorrer el camino de la salvación de integración del “mundo lunar y solar” (y además es exigencia divina del sistema operativo) con alegría, y no obstante afrontando de forma continua y diaria las sentencias bíblicas y mesiánicas de que en este mundo (el Olam HaSé) tendremos aflicción. ¿Cómo se entiende esto? ¿Cómo se concilia esta dualidad? En la conciliación está la “Salvación”; está el “Olam HaAbá” (el mundo venidero).
    Explicar lo anterior es muy extenso, y su misma explicación hace parte del “camino de salvación” a recorrer durante todos los días de nuestras vidas hasta el último segundo de nuestra existencia en este “mundo lunar” actual; y siempre y cuando hasta ese último segundo de “vida” se verifique en nuestra consciencia dicho entendimiento trascendental que se proviene de dichas explicaciones asimiladas y hechas parte de nuestra propia alma como esencia, semilla, entendimiento, respuestas y comprensión. Son infinidades de comprensiones que se deben adquirir aquí. Se tienen o no se tienen. Se obtienen o no se obtienen como fruto de nuestro reto existencial. Esta es la responsabilidad por estar vivo como seres pensantes con “chispa divina” (si es que todavía se tiene).
    Como introducción de entendimiento del significado de este último párrafo aquí escrito, se dejan los siguientes enlaces a los artículos que he elaborado en relación a éste, y que son prerrequisitos y complemento de entendimiento y se sugiere se estudien:
    La Dualidad y el Lado Oculto
    https://verdadyrealidad1.blogspot.com/2022/08/la-dualidad-y-el-lado-oculto.html
    ¿Es posible el entendimiento de trascendencia, de nuestra existencia y la realidad?
    https://verdadyrealidad1.blogspot.com/2022/10/entendimiento-trascendental-1.html
    Dicho lo anterior y si usted estudia o lee las recomendaciones de mis artículos aquí recomendados, podrá percatarse de cuál es la directriz que se desea abordar con relación al diagnóstico de nuestro mundo y estado actual de percepción generalizada fundamentada en el pensamiento supuestamente objetivo y de las premisas de “causa y efecto” que sustentan en apariencia dicha objetividad y lógica, y que se constituyen en “piedra de tropiezo” para el verdadero entendimiento trascendental “solar” que nos daría la vida eterna. Una dualidad típica engañosa que nos enfrenta con el reto de entendimiento que traspase el otro lado de la moneda de la fantasía y la superstición. Una conciliación entre lo objetivo y la fe, entre lo rígido y la credulidad, entre los infinitos límites y la fantasía desbordada, entre la ley y la gracia.
    Según se nos ha enseñado nuestra civilización desde la prehistoria darwiniana, ha tenido un proceso de desarrollo del cual debemos sentirnos muy orgullosos. Se nos enseña que el “hombre primitivo” evolucionó del mito a la magia, religión, filosofía, al sentido común, a la estética, al arte y finalmente a la ciencia. A este proceso lo llamamos “evolución del pensamiento objetivo”. ¿De qué se trata esto? Sentimos en el mejor de los casos que este ha sido el devenir inteligente del supuesto “ser humano”. Se concluye que ha sido la meta conquistada de la razón y la inteligencia para construir un mundo mejor y civilizado. Y no obstante, estamos donde estamos en pleno apocalipsis. Sin duda alguna nos sentimos muy seguros sobre el pensamiento «objetivo». La «ciencia» cómo pináculo del pensamiento «objetivo». Algunos otros afirman que la ciencia es el nivel más alto de espiritualidad… Bueno; eso depende de lo que usted entienda por ciencia y la adecuada definición (si es que pudiese existir).
    Si lo asociamos a todas las posibles e infinitas definiciones de Dios, tal que abarque toda su sabiduría, pues estoy de acuerdo. Pero resulta que ello es imposible por definición y además hay una gran mentira detrás de dicha premisa en la forma como se postula. Esto lo veremos en detalle más adelante. Dios no sólo es incognoscible (por definición y evidencia), sino que es un absurdo ponerlo bajo el microscopio. Ninguna respuesta satisface, ni se da. Y no porque lo diga yo. Es el consenso de los verdaderos «eruditos» del pensamiento. No hablo de la ciencia en donde el tema se torna irracional en todo sentido. Si hablamos de gigantes del pensamiento y el conocimiento, verdaderos sabios o seres angelicales provenientes del único sitio donde es posible encontrarlos (los sabios de Israel), el mismo Arizal ni siquiera fue capaz de escribir sobre su entendimiento por la misma imposibilidad de aterrizar lo infinito. Le tocó a su alumno Jaim Vital intentar rescatar lo que pudo de su maestro.
    La ciencia como pináculo de lo que sea… La conclusión es tan seductora que se ha erigido la supuesta «ciencia» como el nuevo dios de este mundo con una devoción inexpugnable, sumisión y adoración al «becerro de oro». Ese Toro que la tradición kabbalista denomina Behemot que reina sobre todo lo terrenal y animal. Es blasfemo desafiar estas conclusiones de supuesta “evolución del pensamiento objetivo” y se afirman o infieren en el párrafo anterior. Pero nada de que asombrarse… Los deseos del «ser humano» (y quizás 974 cosmologías o creaciones anteriores) se presupone han querido coronarse como reyes y dioses de la creación.
    ¿Será que no se puede desafiar la arrogancia y entronización de la supuesta ciencia convertida en dios? La realidad de hoy es tal que el concepto y definición de ciencia está desvirtuado y distorsionado a niveles psicópatas, tal que está en boca de cualquiera con pretensiones dictatoriales, nazis, impositivas, cada vez más irracionales, engañosas y agendas oscuras. Sólo haga el intento de desafiar la dictadura médica o farmacéutica para empezar. Sucede con absolutamente todo…. «la ciencia lo dice», “un estudio confirma”. Ja.
    Se podría argumentar que lo dicho es sólo la faceta degenerativa del uso la ciencia por la corrupción del poder. Claro… Ello es totalmente cierto. Pero no le aplica la palabra «solamente». Es un paradigma inoculado y psicótico en toda la población. Por supuesto que sí existe una «ciencia» y ley definida por nuestro Creador como bondad a nuestra existencia para que pueda ser predecible en causa y efectos en uso a nuestro favor como usuarios de la naturaleza. De no poder confiar en dichas supuestas leyes de la naturaleza, nos enloqueceríamos según nuestro actual estado de caída y desconexión del sistema operativo divino que regula todo. Hay que saber que la definición «elokim» de la creación y entendida como «ley», es una Voluntad Superior que NO tiene nada de ley como imposición objetiva de existencia.
    Como han atestiguado muchos sabios de Israel… «el que dijo que arda el aceite, que haga que el vinagre arda». La ciencia es sólo una ilusión al igual que lo es el tiempo, el espacio y mucho de nuestra existencia. No es el objetivo de esta publicación disertar profundamente sobre el asunto. Puede ser tan extenso y demostrable como se quiera.
    Sólo quiero anotar que es muy fácil dejarse seducir con las apariencias que parecen muy sensatas. Y la verdad del postulado de la evolución del pensamiento objetivo es que es dual como lo es absolutamente todo. El pensamiento objetivo cumple maravillosos propósitos y aporta claridad en un lado de la moneda, pero al mismo se constituye en un cebo envenenado de percepción de la realidad en el otro lado de la misma moneda. Implica infinidad de peligros de distorsión y perdición. El postulado es verdadero del mito a la ciencia cuando se parte del lado supersticioso e ignorante de la moneda. Ese sería un camino de ascenso en primera instancia, pero que no presupone a la ciencia como la cima o el punto más alto, ni mucho menos el punto de llegada. Desde dicho punto el camino debería proseguir, y se quiere, como el otro lado de la moneda como camino de “bajada”, que no sería descenso de ninguna manera. Es decir, de la ciencia al verdadero significado y del mito oculto para nuestra percepción lunar de la realidad, desechando la ciencia y la objetividad para abordar y encontrar el verdadero conocimiento solar, descubriendo la mentira de la ciencia y la objetividad, y al mismo tiempo la realidades divinas. Un camino que de forma constante nos enfrenta a la dualidad de lo correcto e incorrecto y a las certezas maravillosas del entendimiento y la sabiduría en el propósito de la existencia y de Dios.
    La verdad última sin embargo sí es posible definirla. El objetivo y la verdadera realidad se encuentra en ese aparente camino de bajada de dicha evolución. Obviamente esto requiere extensas aclaraciones. Baste decir que dependiendo de nuestra bajeza y condición, el camino se constituye primero de subida y luego de bajada. Realmente la meta y la claridad la encontraremos en el mito. ¿Cree que entiende? No se apresure. Tendrá todavía mucho que aprender y desaprender, tanto de Torá como de muchas otras cosas. Así usted se sienta kabbalista. El PARDES (paraíso o JARDÍN) es una realidad de subida y bajada, de constante ida y vuelta. Ir de lo literal a lo secreto y viceversa, tantas veces como sea posible.
    ¿Qué es ese mundo del mito que desconocemos? ¿Qué secretos esconde el verdadero arte en nuestros procesos de pensamiento? No se imagine arte con lo que usted cree que es, según la desquiciada sociedad actual se lo define. Por lo menos profundice en algo, por ejemplo en los libros de Ouspensky y Gurdief sobre el «cuarto camino». Hay disertaciones reveladoras y maravillosas al respecto. Pero por sobre todo profundice y conozca la Torá. No simplifique con las distorsiones malignas del revisionismo histórico que nos dice que provenimos del mono (aunque haya también verdades escondidas allí tanto de ida como de vuelta) y que nuestra única explicación existencial es tan ridículamente absurda e infinitesimalmente trascendente de supuesto pasado y devenir, procedente de la superstición caricaturesca y prehistórica en comparación con la presunta sofisticación y civilización de hoy. Es todo lo contrario. A usted le han lavado el cerebro con fantasías de evolución que en su ignorancia usted jamás va a sospechar. Y la verdad es que de acuerdo con nuestros sabios de Israel, se establece que la última generación será la peor de todas, la más degenerada, la más corrupta, la más alejada de Dios… Y esa generación es la que actualmente vivimos, pues las señales así lo evidencian.
    La degeneración actual usted ni siquiera la percibe. Dejo links explicativos un poco más profundos como contexto. ¿Alguien aporta contexto? Nooooo…. Que pereza.
    La Guerra Apocalíptica que Vivimos y la Necesidad de Entendimiento Como Salvación
    Cómo Conservar Su Sistema inmunológico, Su Humanidad y Encontrar Protección.
    https://verdadyrealidad1.blogspot.com/2022/09/como-conservar-su-sistema-inmunologico.html
    Lo que usted debe conocer de estos tiempos, el Nuevo Orden Mundial
    https://verdadyrealidad1.blogspot.com/2022/12/lo-que-usted-debe-conocer-de-estos.html
    Lo peor de todo es que el absurdo nos aplasta. En la actualidad se podría deducir que la mayoría que se sintoniza con el postulado evolutivo de la objetividad del mito a la ciencia, ni siquiera se percata que en verdad (y es demostrable objetivamente, valga el sarcasmo y lo paradójico) que sus paradigmas lo definen exactamente en el escalón más bajo de la escalera (el mito en ignorancia y fantasía) con presunciones de estar en el falso y supuesto último más alto. Y cuando digo el escalón más bajo, no lo digo como punto de llegada en lo más sublime de entendimiento, sino en el más bajo de fantasía y superstición (así se sea científico e ilustrado). No creo que hayan muchos que vivan una religión en camino de apariencia en bajada. No creo que actualmente exista el sentido común en camino de llegada; mucho menos estética. Ja.
    Tanto en camino de “subida”, como de “bajada”, este “postulado evolutivo” descrito tiene doble cara exegética. Se lo dejo a su interpretación. Podría decirse que es el verdadero postulado kabbalista del aquí y allá y allá y allá. Misterio del 4 que parte de la dualidad a una fragmentación infinita en confusión. Así que este sólo postulado da para muchas disertaciones (por si acaso). El dogmático por supuesto ya descalificó todo lo anterior… Y se jura científico. Ja. Esto es lo que se va a ilustrar en este artículo de acuerdo con cierto tipo de disertaciones soportadas con revelaciones de la Torá. Esta es precisamente la importancia del conocimiento de la escritura sagrada revelada, pues de otra manera es imposible allegarse a estos discernimientos. Sin dicho conocimiento es imposible escapar de la dualidad; imposible despertar de la ilusión de nuestra percepción de vida “lunar” imaginativa aceptada como objetividad; imposible no erigirse como dios del mundo percibido con un solo ojo con todas sus infinitas justificaciones de causa y efecto, y al mismo tiempo sumergirse en la más profunda idolatría y sumisión a falsos dioses.
    Nuestra existencia “lunar” regulada por esta dualidad excluyente de opuestos, nos crea todo tipo de confusiones de percepción, nos seduce con la mentira y nos engaña con infinidad de sutilezas interpretativas de la realidad diaria. Y sin conocimiento de esta adhesión al lado “lunar” de este mundo, de manera completamente automática y totalitariamente por defecto operativo, nuestras vidas transitarán de un lado para otro en los engaños de la dualidad, invirtiendo absolutamente todo en términos del bien y el mal adheridos a la idolatría (en el peor de los casos), y sin duda alguna a la ilusión del fariseísmo de hacer el bien, en el mejor de los casos. Explicar esto que acabo de decir en detalle sería no sólo demasiado extenso, sino mucho más extenso. Son los mismos rudimentos del estudio talmúdico de la Torá que nos exige como aprender a pensar con todas sus aparentes contradicciones y conciliaciones. A menudo y de forma reiterativa en mis artículos hago mención personal a los míos propios para resaltar el hecho de que intento siempre adjuntar evidencia y reflexión abundante como fundamento de lo que se dice. Y así suelo decir… “He escrito al respecto con abundantes explicaciones en mis blogs”. Esto lo hago para establecer una diferencia con lo que critico y concluyo como costumbre de liviandad y adoctrinamiento. La única manera de acercarse a las posibles certezas de vida que transformarán nuestra percepción con entendimiento trascendente, es por medio de la revelación de ese otro «lado oculto» que proporciona sólo el conocimiento de la Torá.
    Dejo a continuación un par de enlaces de mis artículos donde detallo aspectos de esto que aquí planteo.
    Reflexiones sobre Yom Kipur – Apostasía y el rezo de Kipur – Parte 1
    https://verdadyrealidad1.blogspot.com/2022/10/reflexiones-sobre-yom-kipur-apostasia-y.html
    Reflexiones sobre la apostasía y el rezo de Yom Kipur – Partes 2 y 3.
    https://verdadyrealidad1.blogspot.com/2022/11/reflexiones-sobre-la-apostasia-y-el_3.html
    Ahora, si se quiere verdaderamente profundizar en algo sobre las dialécticas de entendimiento a manera de introducción en un tema que le llevará decenas de años asimilar con estudios talmúdicos (como ya lo mencioné), dejo a continuación enlace al libro “Orjot Tzadikim” (Los Caminos de los Justos), que grabé con mi voz hace más de 10 años, y cuyos audios usted podrá acceder en mi podcast de Spotify. Se deja el enlace a la introducción y que le va a permitir también acceder a los demás capítulos del libro, desde el 1 al capítulo 28.
    Prologó Libro Orjot Tzadikim
    A fin de enfatizar lo referido aquí mismo en este artículo, reseño los siguientes párrafos de los artículos recién mencionados sobre la apostasía.
    Todo nos es dado para nuestro uso y debemos usarlo todo, interesarnos en todo lo que aparece a nuestros ojos… pero con sabiduría. Todo lo que es lícito es lícito, pero no siempre conviene. Depende de la jurisprudencia del evento. Haga ejercicio, baile, ría, duerma, ame, odie, envidie, sea egoísta, sea perezoso, sea activo, cuide su salud, descuide su salud, medite, trabaje, etcétera, etcétera hasta el infinito… pero primero averigüe cómo es qué se hace; cómo se conecta a la vida y no a la muerte; cuál es la jurisprudencia absoluta; cuando es lícito y cuando no; cuando conviene y cuando no; cuáles son la prioridades; qué se puede y qué no; cómo se entiende, etc, etc, hasta el infinito. Menudo reto… Y NO es relativismo. Es ley absoluta.
    Y usted no entiende, simplemente porque carece de conocimiento. No busque la respuesta en fórmulas facilistas blanco o negro y usted se suponga angelito porque sólo escoge lo blanquito, porque usted es angelito y porque es radical. Eso sería adherirse a magia maquillada con mantos falsos de moralidad y religiosidad. El camino es sabiduría halájica; es decir jurisprudencia diaria y rutinaria en acción. Es esfuerzo y compromiso y no recetas mágicas por anticipado. La norma es que lo que se usa en el lado incorrecto de la ecuación (de la faceta dual de nuestras vidas y la realidad), ya no es posible usarlo en el lado correcto. Es un producto gastado para cada caso, tal que las medidas de provisión divinas que recibimos diariamente para absolutamente todo lo que nos define y usamos para existir en todo sentido, como con el pensamiento, acción, energía, bendición, maldición, libre albedrío, deseos, voluntad, emoción, rasgos de carácter, aspectos materiales, aspectos espirituales, discernimiento, claridad, confusión, etc, etc, al infinito en todas nuestras posibilidades de escogencia en la vida, una vez usadas en la medida asignada por voluntad divina específica del momento, simplemente desaparece. Ya se gastó, ya desapareció. Todas nuestras provisiones son renovadas y definidas de arriba.
    Todo ya viene predefinido y de acuerdo a una jurisprudencia de ley absoluta predefinida por Dios mismo para nuestras vidas como bendiciones desde antes de nacer, pero al mismo tiempo modificable acorde a nuestras diarias escogencias. Sólo un pequeño ejemplo ilustrativo para entender en algo lo reseñado. Todos tenemos una porción de odio para ser usada diariamente. Esa porción ha sido definida en su totalidad para ser usada en toda su vida de forma progresiva para que le sirva de apoyo y defensa en su reto de tránsito por aquí de la cuna a la tumba.
    Usted no puede ni usar su porción de odio designada. Le será imposible escapar de ella. La va a usar sí o sí. Ahí usted no tiene elección, así como no la tiene en el color de sus ojos de nacimiento. Hace parte de su diseño integral. Dicho diseño no es sólo biológico. A usted se le han definido todas sus medidas en todo. Sus medidas son en principio máximas para su definición inicial bajo los designios de sus estrellas. Esto se conecta con infinidad de variables de tikun, karma, destino, pruebas, bendiciones y maldiciones de sus padres, variables de reencarnación, etcétera. De nuevo, no se lo imagine, ni lo deduzca infantilmente de un versículo bíblico (en el mejor de los casos). Sus designios son de todo tipo multidimensionales. Y aplica para toda criatura, ya sea que esté bajo plan original o en rebelión.
    Nada escapa de la voluntad divina en ese sentido. Sólo hay escape en los sentidos del uso del libre albedrío y su jurisprudencia infinita… Esa que usted no conoce, no quiere conocer en detalle y quiere simplificar en fórmulas de atajo, imaginación y magia. Así que allí se encuentran todas las definiciones físicas y las no físicas. Allí se encuentran las definiciones de prediseño de todos sus rasgos de carácter o midot (en hebreo). Ahí está su porción de odio para ser usado sí o sí. Usted creerá que con usted no aplica, porque usted es un angelito que no odia. Usted decidió que no va a odiar a nadie, porque no debemos odiar a nadie. Porque eso dice su religión. Así sea judío. Porque usted es muy bueno. Porque usted es oro puro… Solamente que no lo hagan enojar, porque ahí sí puede matar. Pero de resto… usted es un arcángel encarnado y vibra alto. Y usted es tan hipócrita que se cree el cuento. Basta con que lo insulten en la calle o cuando está manejando, y el madrazo no se hará esperar. Incluso siendo usted un tzadik. Quizás lo controle en algo.
    Hasta aquí las menciones de mis artículos referenciados… Y es tan sólo un aspecto dialéctico fariseo de vivencia lunar. Ni siquiera es una conexión de entendimiento con el otro lado oculto de la dualidad del mundo “solar”. Este conocimiento de rudimentos talmúdicos es obligado y prerrequisito de fariseísmo para acercarse a los niveles más altos de discernimiento de este mundo “lunar”. El fariseísmo es obligado e imprescindible. Sin rudimentos la revelación kabbalista no se puede acceder. Conocimiento kabbalista de los secretos de Mashiaj y del Reino de los Cielos; del mundo Solar.
    https://toraverdadyrealidad.wordpress.com/2023/03/25/salvacion-y-dualidad-14/
    1 hr 8 min
  • Dualidad y el Lado Oculto.
    Dualidad y el Lado Oculto.
    ¿Es posible el entendimiento de trascendencia, de nuestra existencia y la realidad? Parte 3.
    ¿Cómo es posible que se critique la existencia de los demás cuando uno mismo comparte esta vida con el mundo entero bajo circunstancias muy similares desde el punto de vista matrix del sistema operativo al que estamos todos sometidos? ¿Se puede justificar alguien y sentirse por encima de otro? ¿De los demás? ¿No compartimos todos el mismo aire y todas las bondades que el planeta y nuestro hábitat nos proporciona sin distingo? Por lo menos si no intervenimos para evitarlo o si lo hacemos para propiciarlo como administradores. El suministro natural está tanto en lo impositivo en abundancia, como el aire, como en cantidades menores, según importancia y propósito de reto en involucramiento del ser humano (agua, alimento, materias primas, etc). En su gran mayoría la «naturaleza» es abastecida con bondad infinita desde la fuente invisible innegable, denominada Dios.
    Seamos o no iguales en nuestras muy particulares esencias y pasado desconocido, sea tan antiguo o no en nuestro origen verdadero, en nuestro karma, en nuestras culpas, en nuestros aciertos, en nuestra ascendencia, en nuestro implacable e imperecedero recuerdo y sello cósmico, sea como sea, todos o la gran mayoría (eso supongo), nos reconocemos similares en cuanto a las dependencias del ambiente que nos define, incluyendo a toda la vida conocida (animal, vegetal y demás). Claro que hay diferenciaciones e infinitamente variadas. Pero compartimos una realidad común; mucho más identificados como vida mamífera animal y más aún como «seres humanos».
    En la superficie nos identificamos (me identifico) en muchísimos aspectos existenciales y necesidades comunes de todo tipo. Ahí estamos todos o casi todos (eso creo) compartiendo mucho en común. Compartiendo el drama cósmico de la vida con sus alegrías y sufrimientos; con anhelos y decepciones; con angustias y esperanzas; con dudas y certezas temporales; con imaginaciones, con fantasías, con sueños, con ambiciones, con emociones, con amores y odios, con interés y apatía, con responsabilidad y negligencia, con locura y sensatez, con desesperación y con adaptación, con satisfacción y con desasosiego, con deseos de claridad o con borrachera narcótica, con consciencia y con especulación, con corazón y con frialdad, con vida y como autómata, etc… Con todo el infinito espectro de rasgos de carácter «buenos» y malos que llenan la experiencia humana con lágrimas y risas, con guerra y paz, con historia, literatura, poesía, música, etc.
    Digo que como personas «normales» nos identificamos y no escapamos de dicha imposición. Pero también sabemos que hay quienes pretenden escapar por vías depredativas y abusivas. Los hay quienes comparten nuestro origen y quizás otros que no. Si se investiga un poco la duda es más que razonable.
    ¿Cómo no sentir todo lo anterior e intentar comprenderlo y compartirlo con identificación y empatía? ¿Cómo no solidarizarse con la «humanidad», con su compañero, con sus amores, con su prójimo, amigo, conocidos, desconocidos y demás en la lucha por la coherencia y decepción constante ante la cruda realidad y el autoengaño con sus dolorosas consecuencias? Todos lo sufrimos. Unos más que otros. Y se entiende que el escapismo a estas realidades controversiales y contradictorias, sea el continuo salvavidas que se desea, tal que se busque a cualquier precio con tal de evitar la angustia y anestesiar el dolor. No queremos sufrir, ni enfrentar estas realidades que nos harían sufrir. Por lo menos intentamos no verlas y escondemos la cabeza bajo la tierra como el avestruz. Si nos hacemos conscientes de la realidad de pronto nos derrumbamos, nos hundimos y no somos capaces de soportar los retos de la existencia.
    Nos narcotizamos y adaptamos cual autómatas a nuestra tabla de salvación, sea que se llame trabajo, oportunidad, burbuja, seguridad, confort, religión, status, hipocresía, doble estándar, corrupción, indiferencia, conveniencias, etc. Hay innumerables definiciones si se quiere. Se entiende y se siente dolor por ello cuando se comprende. Se desea misericordia y tolerancia. Todos lo necesitamos. Bien se dice en el Talmud: A mayor inteligencia mayor dolor.
    No obstante, cuando se entiende todo lo anterior, también se entiende que ese entendimiento y situación compartida es sólo una cara de la moneda, y que por el otro lado de la misma están todas las obligaciones de superación a dichas condiciones; pues también se entiende que existe la justicia obligada que equilibra dicho lado de la moneda que produce desbalance, infelicidad, miseria y muerte… Lo sepamos o no. No por tomar consciencia de la situación, su gravedad y ser empático con la misma por compartirse las mismas circunstancias, quedamos eximidos de nuestra responsabilidad por permanecer en dicho lado de la moneda. Permanecer en este lado de la moneda acarrea desgracia y no nos absuelve ni de culpa, ni de responsabilidad. Es decir, permanecer en el lado visible de la interpretación superficial inmediata de la realidad causa-efecto, malabarismo adaptativo consecutivo, hipnotismo irracional, supervivencia depredativa, negligencia borrega y búsqueda sumisa a falsos dioses (ciencia, religión, pragmatismo, dogmatismo, etc), tiene consecuencias de riesgo, adversidad y amargura en algún momento.
    La verdad es que si despertamos un poco de nuestro profundo estado de ensoñación (no obstante a pesar de estar atrapados en un solo lado de la existencia), podríamos ver nuestra propia vida y nuestro destino como algo muy caótico y a pesar de ello, podríamos, como una provocación, sentir y preguntar… ¿No puede haber algún orden allí a pesar de todo? ¿No hay algo que pueda dar un sentido a todo?
    De un lado la desesperación, la confusión; de otro lado la sospecha de que pueda existir alguna relación. Expuestos a cualquier situación, es decir, colocados aquí en lo concreto, nos viene el sentimiento ¿De dónde vengo yo? ¿Podría ser que solo sea comprensible si incluyo el origen, ese otro lado oculto, a ese que está enfrente? ¿Habrá algo frente a mí y que debería ver? ¿Y podría encontrarme yo a mí mismo solo desde allí, donde mi lado está unido con el otro lado? ¿Es posible que me encuentre a mí solo desde allí? ¿Desde el frente? ¿Cuál frente? ¿Qué hay al frente?
    Negar o desconocer que existe un frente es desconocer la realidad. Es vivir con la visión de un «solo ojo» (por algo las sectas secretas usan simbología de «un ojo»… El que supuestamente «todo lo ve»). Por algo tenemos dos ojos, dos piernas, dos brazos, dos oídos. Por algo toda percepción nos somete a la contradicción, a la visión de opuestos, de dos lados. Nos somete a la dualidad. Nos subyuga y nos doblega a una visión, contemplación y sensación dual tanto en los físico como en lo no tangible. Esta dualidad la percibimos aun estando atrapados en este solo lado de la realidad referido. Si permite la expresión, es el «aquí y allá» de aquí, desconociendo que todavía hay otro lado que bien podría denominarse el «allá y allá». Una doble dualidad de aquí y allá y allá y allá.
    Diagnosticar la dualidad que nos define es encontrar el misterio de la fragmentación desde el número cuatro a la multiplicidad. No es el objetivo aquí profundizar en este aspecto de la dualidad. La mención se hace como punto de partida a las disertaciones que se desprenden para sensibilizar una conciencia que permita percibir la realidad «con los dos ojos y no solamente con uno» (No lo interprete literalmente), liberando nuestra mente del paradigma de lo concreto o de la imaginación supersticiosa e irresponsable.
    Todos nosotros estamos situados en tiempo y espacio, y lo vivimos de forma temporal y sensorial. Tanto seculares y religiosos estamos igualmente sujetos a la interpretación lineal del tiempo. Cuando tratamos de ubicarnos en dicha línea siempre podríamos preguntar (hay quienes ni siquiera preguntan): ¿Y qué había antes? Si Dios ha creado el mundo ¿quién ha creado a Dios? No hay respuestas. Quedamos en confusión. Pero puede ser aún peor el panorama… ¿Y si no hay Dios? Entonces se deja el cuestionamiento en una entelequia y ficción digna de manicomio (en el Big Bang se definieron de la «nada» todas las leyes). Si usted no está enfermo mentalmente, entonces las preguntas no terminarán nunca y se podría seguir preguntando hasta el infinito. Entonces presuponemos que ahí sí que nos vamos a enloquecer. Y es cierto. Una conducta de pregunta continua enloquece; y al contrario, una carente de preguntas, también enloquece. ¿Cómo lo conciliamos? ¿Se puede conciliar?
    ¿Mejor no preguntar acaso? La verdad es que se espera que efectivamente hagamos preguntas. Pero también se espera que exista aquello que no podamos preguntar. Si tuviésemos que encontrar respuesta a cómo funciona nuestro cuerpo para vivir y controlarlo, seguramente moriríamos. Nuestro cuerpo funciona en automático por simple gracia divina. Y así sucede con toda la creación. ¿Depende de nosotros formularla para controlarla y vivir en ella? Ja. Aquí estamos y no controlamos nada, a pesar que el «hombre» se empeñe en ser rey de la misma y piense que sí, torciéndole el brazo a la Voluntad Divina. No es blanco y negro el discernimiento por si acaso.
    Las palabras “Dios creó el mundo”, lleva a preguntarse seguidamente: ¿Es Dios algo que está enfrente? ¿Un poder que según su capricho pueda hacer conmigo o con el mundo lo que quiera? ¿O existe una posibilidad de relación que vaya tal vez tan lejos como para que yo me reconozca también en Dios, de la misma forma que Dios se reconoce en mí? ¿Cómo accedo a las preguntas adecuadas?
    Sea usted supuesto creyente en Dios o no, ateo, científico, lo que sea, lo cierto es que igualmente todos tenemos razón de una forma u otra en conclusión sobre nuestro origen, y compartimos el mismo de la «nada». Hay identificación común, pero no es exactamente lo mismo.
    Los científicos carecen de definiciones completas (los religiosos también). No tienen los entendimientos exegéticos del idioma, ni saben de dónde viene el mismo. Todas sus formulaciones son quimeras imaginativas que sólo se sustentan fragmentadamente hasta donde la interpretación de este lado unilateral de la realidad se los permite. ¿Acaso la ciencia es completamente objetiva en lo concreto? ¿Está ausente de la imaginación? ¿Y la tecnología es acaso imaginación? No hay que hacer análisis exhaustivos para concluir que la misma tecnología, a pesar de la ausencia de respuestas en el por qué y las limitaciones de percepción, se verifica solamente en «el cómo» hasta llegar a barreras infranqueables. Nunca la ciencia ha definido el «por qué» de ninguna variable y fenómeno físico observable. Jamás… Además que es imposible.
    Los «por qué» únicamente se pueden responder con el conocimiento de ese otro lado oculto no comprobable por experimento científico, ni formulación predecible. La luz no es luz porque exista una descripción física asociada a fotones, ondas, partículas cuánticas, emisiones de calor, fenómenos observables al ojo, o lo que sea. Todo ello son descripciones del «cómo» y no responden nada del «por qué». Los «científicos» formulan definiciones incompletas y afirman que todas las variables físicas se definieron de la nada en la interpretación literal de la palabra más primitiva posible. ¿La luz es luz porque aconteció de la «nada»? Concluir eso es estar enfermo mentalmente. Y lo mismo lo aplican para todo el infinito cosmos visible y leyes físicas observables.
    El único entendimiento posible tanto del mundo físico, como del no tangible como el emocional, psicológico y demás, proviene de discernimientos espirituales revelados que permiten concluir sublimes y trascendentes propósitos existenciales de infinitas proporciones de grandeza, orden, éxtasis, amor, vivencia, sentir y conceptos asociados. Las respuestas proceden del significado que sólo la palabra puede revelar como concepto que toca y hace vibrar todas las fibras de nuestra alma y cuerpo. Acorde a esas definiciones es que las leyes físicas y la misma creación se manifiesta y desarrolla. «Y Dios creo al mundo con la palabra».
    Luz y oscuridad son conceptos espirituales predefinidos relacionados con nuestra alma, y que para que pudiesen ser perceptibles a nuestros sentidos como punto de partida al diseño de nuestra complejidad infinita de nuestro ser, se diseña un cosmos que vemos astronómicamente que hace evidente el concepto. Y de nuevo… Así es con absolutamente todo. Así entonces, sepa que en este lado unilateral de existencia (y mucho más siendo científico, pragmático, concreto), NO se tienen las definiciones completas del mismo idioma que permitiría conectar con ese otro lado. Más aun, ni siquiera se trata que las definiciones sean incompletas. En profundidad se llegará a concluir que más bien todo es falso en nuestra interpretación.
    Hecha la aclaración, pues hay que decir que efectivamente, tanto los unos como los otros (de forma dual y como siempre), ateos y religiosos bien están afirmando lo mismo… Se viene de la NADA. La diferencia es que por lo menos con esta definición, el religioso conecta en algo con el verdadero concepto, mientras que el científico NO. No es casualidad que la palabra hebrea que designa la nada (Ain), se escriba con las mismas letras que «Yo» (Ani). Quien se adentre en los estudios de la verdadera kabbalá penetrará en los misterios del idioma y la creación. Sólo entonces, quizás en algo su mente y corazón comprendan o perciban una chispa del significado de la NADA… Es decir Dios, quien a la misma vez se constituye en TODO.
    Establecido lo anterior, la Torá establece que la Creación se termina con el ser humano, la corona, con Adam, con la noción «yo asemejo». ¿Quién lo dice? Dios le llama así al ser humano, le ve como aquel al que puede decir: Yo le asemejo. Y el ser humano se llama «yo asemejo». ¿A quién? Quizás justamente a aquel que tiene enfrente. También aquí, en la semejanza, uno está frente al otro. El nombre Adam (palabra hebrea que significa “ser humano”) en sentido etimológico podría traducirse como yo asemejo, porque «domé» es asemejar y con la letra álef por delante, como primera persona, se interpreta, Yo. Pero esta palabra hebrea es, además, prácticamente idéntica con “silencio” y “callar”. Lo que significa que tal semejanza solo puede ser expresada en el silencio. El creador crea y allí donde la creación llega a su cumbre, donde aparece el Ser más alto, dice: yo asemejo. Para mí, el mundo es concreto, está aquí. Dios, innombrable, no comprobable, está enfrente.
    No lo digo en cuanto a distancia, porque significaría en frente en el espacio. Podríamos verlo así: enfrente, pero con signos diferentes de los que forman mi Ser. Si aquí está lo concreto, entonces justamente enfrente está lo inconcreto hasta aquello que sentimos que es la nada. La nada, por tanto, está también enfrente.
    La historia de la creación me muestra en primer lugar, como primera experiencia, la llegada al mundo, diciendo que aquel que me da el Ser, me asemeja. No es que un lado excluya al otro, al contrario, juntos forman la perfección. En este sentido, la creación sería algo muy curioso: ser creado desde una fuente en la que yo también estoy; y el creador que saca de esa fuente, también está en la creación aquí. Así inicia el relato bíblico y a continuación prosigue con palabras como «tinieblas y abismo». imágenes que podemos reconocer en nuestras vivencias como imágenes soñadas. Palabras bíblicas. ¿Pero cómo soñar con la noción tinieblas?
    Tinieblas, está dicho, significa rigidez. Así son las cosas, no pueden cambiarse. En este sentido la posibilidad del cambio no existe. Por ejemplo, si desarrollamos fórmulas, teorías, esquemas, estamos quizás atrapados en la oscuridad. Decimos abismo porque en el caos todo parece sin sentido, una inmensa desesperación. Reina la rigidez, nada se mueve. Debido a esto el ser humano tiene necesidad de un camino, de una posibilidad de poder desarrollarse. Podemos y debemos intentar introducir esta vivencia de la creación en nuestra vida. En la rigidez estamos muertos.
    De no hacer camino y avanzar cada instante, empezando de nuevo con cada paso, naciendo de nuevo, nos encontramos en una situación desesperada, en cada percepción del entorno. Transitamos este mundo como zombies; así usted se encuentre en actividad incansable, satisfacciones superficiales y gran jolgorio, sin ni siquiera ser conscientes sino más bien en nuestra inconsciencia. ¿Puede venir de allí el sentimiento de disgusto, de mal humor? Desde allí algo nos dice que todo es un fastidio. Pero ¿por qué, de dónde viene ese disgusto? Quizás, para que dentro de mí pueda crecer el deseo de algo distinto. Solo de aquello que tenemos frente a nosotros, de lo más alejado, puede crecer el sentimiento de que un camino sea posible.
    También, de alguna forma, la necesidad de un acercamiento. Estoy muy lejos; quisiera que comenzara un movimiento, que ese enfrente se me acerque, que pueda sentirlo, vivirlo. Quizás sea este el punto de partida de cada camino, de cada relación. Llévame en pos de ti, voy a querer, dice la sulamita en el Cantar de los Cantares (1,4). Lo que quiere, es una relación, podríamos decir. Hombre y mujer en el Cantar de los Cantares son también expresión del cielo y de la tierra. Llévame, dice la tierra, en mi desesperación digo: llévame contigo.
    Diríamos que la mujer le pide al hombre que la lleve. Pero ¿no se creó al ser humano como hombre y mujer, en unidad? Significa pues que busco el otro lado de mí mismo. ¿Es posible que la división entre cielo y tierra se haya hecho para que pueda vivirse la alegría de la reunión, del reencuentro? La tradición dice que Dios en su unidad, crea el mundo de Sí mismo, de forma que Él y el mundo puedan vivir la dicha de la reunión. Esa es la razón de la creación del mundo. Así ocurre también con el ser humano, que en el origen es hombre y mujer, una sola pieza. De ese ser humano Dios se separa la mujer que la sitúa frente al hombre; de la misma forma que al mundo se le saca de Dios y se le sitúa frente a Él. De allí viene todo anhelo del mundo, el anhelo de Dios y también sus celos.
    El origen de la envidia dentro de nosotros allí, donde vive nuestro Yo, es hacia lo que este mundo puede ofrecernos de concreto. Nuestro disgusto nace de esa envidia, es decir, ya aquí encontramos los dos lados del sentimiento humano. ¿No envidiamos muchas veces lo concreto del mundo porque se ocupa de todo salvo del Yo? ¿Salvo de mí? Y justamente ese yo quisiera ser reconocido y no siempre desplazado y ninguneado. Una relación se produce allí donde se trata de querer ser amado. Quizás yo también quisiera que se me tomara como soy, sin tener que cambiar antes y sin que tenga que pretender ser eficaz y exitoso en los negocios.
    Desde «el principio» mismo existe esta desesperación. La situación concreta se siente sola y no sabe. Bíblicamente se dice en el Genesis… y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas. De nuevo, una imagen que no deberíamos ver separada de nosotros, en la astronomía o geología. Intentemos experimentarla como una imagen intensamente soñada, que no nos deja y que pide una explicación. Realmente toda la Creación, la Palabra exige una explicación. Y nosotros como si nada, de paseo embriagados para evitar la búsqueda trascendental y real. Sólo buscando «placer».
    ¿Qué debemos buscar? ¿Dónde se busca? No está en el cielo, ni está de la otra parte de la mar, está en vuestro corazón, en vuestra boca. (Deuteronomio30,12-14). Porque si los mundos permanecen separados, nada tiene sentido; permanece sin fondo, en el abismo, en tinieblas, con dureza. Así es y nunca habrá posibilidad para el entendimiento. No tendría sentido buscar aquí. No tiene sentido en nuestra percepción psicorígida del mundo buscar con una minuciosa investigación geológica por supuesto (no obstante la huella del creador está también en la tierra). Como tampoco es posible encontrar un ser humano, con todos sus sentimientos y odios, en un atlas de anatomía. No se puede avanzar así; es imposible encontrar el alma en una autopsia.
    Si nos quedamos únicamente en lo concreto, seguimos en el caos, caemos en las tinieblas y rigideces; los mismos que caen sobre Egipto como novena plaga (Éxodo 10,21-23). Significa, dice la tradición antigua, que cada uno permanece en la posición en que está, rígido, sin poder moverse. Las tinieblas son la última plaga; luego, del lado egipcio la muerte, y del lado hebreo la irrupción, la expulsión de Egipto y el nacimiento de un mundo nuevo.
    El principio de todo conocimiento es sentir que todo el mundo tiene relación conmigo; y que lo que yo siento, puede sentirlo todo el mundo. Hasta las piedras, los granos de arena, el aire. Quizás no estoy aislado frente al mundo, quizás soy parte de él. El camino comienza con la luz y en el transcurso de los demás días, aparecen los metales, los minerales y toda la creación inorgánica. Al final viene el ser humano, que siente felicidad o tristeza. La tradición dice que toda la creación no es otra cosa que el camino hacia el ser humano; todo se ofrece para ser sentido, incluido; ciertamente no en principio para ser estudiado y analizado. Porque ese camino lleva al aburrimiento. Como consecuencia de nuestra fragmentación, de nuestra «caída», tendremos que estudiar y analizar. ¿Pero hasta qué punto?
    Nos movemos allí donde no somos conscientes, es decir, en la otra parte del Ser, para que podamos reconocer: Estoy frente a ese otro, pero es un camino hacia mí mismo. Yo mismo estoy allí; es una vivencia en el inconsciente.
    Estamos fragmentados y propiciamos mayor fragmentación. No tenemos visión integral. Sabemos que un computador puede realizar miles o millones de transacciones en un solo segundo. No lo podemos seguir, va demasiado rápido para nosotros. Una vieja historia de la tradición cuenta que en el otro lado del ser humano, en su Yo, todo sucede en un mismo instante, todo lo que aquí se despliega en el tiempo. Así se compara al ser humano también con un rollo de escritura dentro de su recipiente. Para leerlo, se desenrolla una parte del rollo y seguidamente lo leído se va enrollando. Pero dentro del recipiente está todo el rollo. Al leerlo, existe el antes y el después, eso o aquello, no es posible leer todo al mismo tiempo.
    Significa que en el ser humano hay un lado al que se le puede llamar el lado inconsciente (para expresar que ese lugar es el almacén de todo) y que está frente al consciente. En su inconsciencia, el ser humano vive todo el proceso de la creación, comenzando con la creación inorgánica y todas las demás fases hasta el punto donde entra en la consciencia. La paradoja en el absurdo saca su cabeza en nuestro mundo. Tenemos como meta fragmentarnos en nuestro ser y al mismo tiempo desarrollamos frente a nosotros herramientas que nos muestren el panorama en un todo (caso de la computación y la informática). Ja.
    Dios tiene en la Biblia varios nombres. Esencialmente dos, que son mencionados constantemente y se traducen como Dios y el Señor. El Señor (Adonai), en hebreo, es el nombre con las cuatro letras yod-hé-vav-hé, el tetragrama, que no puede pronunciarse. Pronunciarlo sería inmovilizarlo, formularlo. Pronunciándolo se rompe el silencio podríamos decir; déjelo entero, sano, santo, y diga el Señor, o “ha-Shem”, el nombre. Se toma muy en serio, porque enfrente, del lado consciente del ser humano hay algo que no puede tocarse ni formularse. No hay imagen que viniendo de allí pueda estar aquí. La palabra hebrea “pesel”, imagen, se escribe igual como “pasul”, inválido. Es decir, por favor, ninguna rigidez.
    Una imagen para vivirla, eso sí, que puede desplegarse en múltiples vivencias. Todo lo que puede señalarse aquí y también todo lo que puede imaginarse aquí, así como todo lo que aparece aquí por separado, está en Dios en plural, y todo aquello que puede ser señalado o imaginado, está en Dios en multiplicidad. Por ello uno de los nombres de Dios es Elokim (plural de «Ele» – esos, estos, aquellos).
    ¿Cómo vivir a Dios en su nombre Elokim? Se ha formulado esta pregunta igual desde hace dos o tres mil años, y ya entonces se decía que todo está presente en el ser humano desde siempre. En sus raíces están depositadas todas las vivencias, quizás muy profundamente enterradas y muy alejadas de la vida en este mundo concreto. Se dice que Elokim es el lado de Dios que tiene que ver con la noción de justicia, de la ley. Así es justo, decimos. En la justicia de Elokim, no se piensa solo en juzgar, sino en ajustar, enderezar, en unir los fragmentos rotos y dispersos, es decir, en un levantamiento de lo caído. Así la palabra hebrea que se traduce siempre con venganza, no dice otra cosa que levantar lo caído. Algo que ha caído se levanta, se pone en pie. La justicia es la garantía de que todo lo que está, tenga un sentido. No es lo que nos imaginemos con nuestros actuales y torcidos paradigmas de justicia. Estando disociado del entendimiento aquí implícitamente señalado, no se podría ni remotamente imaginar lo que se quiere decir con «justicia».
    Como en todo en la Creación hay múltiples capas, que incluye que haya justicia para todo; que nada exista sin sentido o sin destino. Y lo mismo vale por supuesto, para nuestra vida. Ningún encuentro, ningún suceso por cruel o feo que sea, puede no tener sentido, porque hay justicia. Aunque usted esté desesperado, su desesperación es una señal que usted anhela, que desea la justicia; es decir, que usted no es un Ser neutral que constata simplemente y que deja las cosas estar. Bueno… Es lo que se espera del ser humano. Tristemente se constata todo lo contrario en todo el mundo. Al parecer hay muy pocos seres humanos en la actualidad pisando el planeta.
    En la tradición judía se llama a un ateo y burlón “apikoros”, es decir un epicúreo, un librepensador, para quien solo existe el lado terrenal. Pero justamente porque existe la multiplicidad, también ese comportamiento tiene sentido, porque muestra que existe el anhelo. Que no se piense que el epicúreo se circunscribe a su definición literal aquí reseñada o conocida en la filosofía. Hay muchas facetas de este epicúreo; desde el ateo hasta el «fariseo» religioso (por favor no asocie en automático a su antisemitismo). Aquí se encuentra todo el planeta desde el secular y místico con sus múltiples definiciones dogmáticas, hasta llegar a todas las religiones (empezando por la cristiandad).
    Los dos lados de los que hemos hablado, la dualidad, que emerge también en los nombres de Dios, se muestra ya en la primera letra de la Biblia, “Bet”, el número 2. Cada una de las 22 letras hebreas es, como seguramente saben, también un número. No son números como nosotros los conocemos para el cálculo. Podría decirse que nuestros números son un reflejo de esos números en el más allá de la Biblia. Son números exactos, mediante los cuales podemos contar aquí.
    No solamente en el español, también en hebreo y en muchas otras lenguas, contar un cuento, viene de contar, del conteo del número. Ciertamente nadie ha decidido que así sea en una conferencia internacional; más bien sale del ser humano cuando habla. La letra “Bet” de Bereshit, el número 2 con que comienza la Biblia a contar, quiere decir que en el más allá, el comienzo, el principio de la creación es algo dual; cielo y tierra, hombre y mujer, para que pueda surgir una relación. También el bien y el mal, la vida y la muerte etc.
    Siempre está uno frente al otro, se buscan, pelean, luchan, bailan podríamos decir, para conocerse. Se dice que en el mundo hay dualidad para que haya relación, para despertar el anhelo, o quizás la desesperación, si lo esperado no llega.
    En la Torá se habla del séptimo día, que es el día del descanso. El nombre de ese día, Shabat, tiene como raíz “shev”, sentarse. Estar sentado significa que el ser humano pueda abrirse a la paz. Pero no se trata exclusivamente de una meta sensorial como lo definen otras culturas (por ejemplo las orientales). En el hebreo, shalom es paz y al mismo tiempo perfección. Habiendo vivido estas fases, ya no se siente el impulso de tener que seguir andando, más bien el deseo de poder sentarse y descansar. Significa ante todo que ahora hay paz, no necesito nada más, es perfecto, “shalem”. En otras culturas la definición de esta «paz» es muy diferente. Allí se define más bien como escapismo de la realidad. Se habla de nirvanas y metas alcanzadas por ausencia de involucramiento con la realidad. Es todo lo contrario de lo que aquí se expone.
    En los significados verdaderos, la paz del Shabat por supuesto no es únicamente el resultado por haber llegado a una meta, sino más bien que durante toda la vida, durante el movimiento, exista siempre ese algo enfrente, que nos dé ese sentimiento del bienestar, del descanso, de la paz. Quizás si se ha entendido lo anterior nos podremos percatar del juego religioso que se escenifica en muchos sitios con el sábado. Hay caretas para todo y para todos.
    En hebreo hay una sola palabra que designa fe y confianza, y es “Emuná”. Ya aquí y ahora somos duales, vivimos en tiempo y espacio y en la eternidad, al mismo tiempo. En tiempo y espacio somos muchas veces infieles, sin fe, sin confianza. No lo hacemos a propósito, y no es culpa nuestra. Nos falta la confianza. En principio, la fe que se demuestre no es fe, sino que es la constatación de un conocimiento científico. Mientras que la fe comienza justamente allí donde no puede probarse nada. Por supuesto que abordar el tema de la verdadera Fe no es algo puntual. Emuná también viene de Emet (verdad), y en la verdad hay certezas. De nuevo la dualidad salta a la escena. Esto bien merece se explique en otro artículo. Que no se concluya que fe es creencia pueril e imaginación.
    No puedo probar mi Yo, pero «creo» que lo tengo. Creo que cada uno quisiera que su Yo quede preservado, de alguna manera, con su nombre, sus esperanzas e ilusiones; que de una vez las cosas salgan bien y que no quedemos siempre decepcionados. Porque, en el fondo, quisiéramos ser eternos. Y al mismo tiempo que advertimos lo anterior, sin embargo tampoco debemos abandonarnos a la irresponsabilidad en la fantasía y la candidez por simple negligencia. Sin preocupación y desesperación tampoco se puede andar el camino. La dualidad nos asalta por todos lados y se multiplica.
    Dios se comunica en el crecimiento como «El Señor» que tiene que ver con el Ser en el tiempo, con el Ser en todos los tiempos. Es el nombre «Adonai» (el Tetragrámaton ) que aparece por primera vez en la Biblia en Genesis 2. En hebreo, ese nombre que no pronunciamos está basado en la noción Ser; se trata de la palabra Ser en la tercera persona. Y, de hecho, el nombre dice: Él era, Él es y Él será. tan pronto aparece este nombre, viene la pregunta por el crecimiento. ¿Por qué no puede crecer, cuál es el secreto del crecimiento? Se trata del Ser, pero independiente de toda imposición de tiempo. No solamente Él era; no solamente Él es; no solamente Él será; sino más bien una unión de todo lo que es el pasado en nuestra experiencia, con todo lo que sentimos como futuro –unido en el ahora– una unidad que no podemos ni imaginarnos.
    Por esta razón se dice: ¡no pronuncies ese nombre! Porque solamente eres capaz de decir: Él era o Él es o Él será el nombre, sin embargo, contiene los tres tiempos en unidad a la vez. No pronuncie el nombre para no petrificarlo.
    Aparecen cosas y, en su apariencia, muestran un crecimiento. Árboles, flores, por ejemplo, pero también nuestro cuerpo. Viene de alguna parte, crece, llega al punto culminante, decrece y desaparece en alguna parte. Quizás una semilla era la causa de todo y quizás una semilla es lo único que queda para el futuro. No solamente una semilla que nosotros sembramos, quizás también una semilla que no sembramos. El supuesto «ser humano» actual (y de siempre) cree que tiene el control y las respuestas. La ciencia, la biología y los «expertos» predican cual religiosos toda su ignorancia con presuntuosa arrogancia, como si fuese cierto lo que sale de sus bocas y mentes.
    La verdad es que no son sino usuarios de milagros desconocidos y no reconocidos. Que se conozcan manipulaciones de la materia prima, no significa que se tenga la sapiencia, ni la potestad sobre la maravilla que subyace detrás de lo que nos es dispuesto.
    En cada concepción, se dice, no están solamente dos, padre y madre, sino también un tercero: Dios. Significa que ese Ser que describimos como el Señor, se comunica en el crecimiento. El tiempo y el espacio conllevan la alternativa: lo uno tiene que ceder espacio a lo otro. Todo lo que aparece aquí tiene sus límites. Pero se ve que crece, que cambia. Y solo lo vivo puede cambiar. ¿Qué es lo que hace que el ser humano pueda cambiar, tomar siempre formas nuevas? La luna, las estrellas y los planetas son las señales de esos cambios.
    Hay crecimiento para todo… En hebreo, “crecimiento” es “tsemaj” y al mismo tiempo, es un nombre del Mesías. En la Biblia, el Mesías tiene varios nombres, por ejemplo, Emmanuel, “Immanu Él”, Dios con nosotros, o “Menajem”, consolador, Jesús, en hebreo “Yeh’shúa”, el Señor ayuda, el hijo de David. Y David escrito “dalet-vav-dalet”, el amado (espero se vea la dualidad). Hasta la oscuridad crece. Los absurdos debido a la visión epicúrea y rígida de la realidad (incluyendo cristianos y fariseos) se manifiesta igualmente. Las conclusiones al respecto por ejemplo de conclusiones bíblicas de interpretación, de identificación del Mesías de Israel, de la doctrina dogmática, etc (de un lado y del otro) crecen y crecen con matices cada vez más desatinados fundamentados en la literalidad excluyente y concreta en piedra y limitación. Esto es importante resaltarlo aquí.
    Ya en el crecimiento vive el Salvador, el Mesías, el Ungido. En el crecimiento, en los cambios, se muestra un camino. El principio del cambio ¿de dónde viene lo que vemos? ¿A dónde va? Lo que se muestra en el crecimiento contiene un mensaje importante y nos lleva a la pregunta sobre las cualidades de Dios en su nombre el Señor, en el tetragrama. Frente a la justicia, que reconocemos como cualidad inherente al nombre Elokim, estamos aquí ante la bondad, la misericordia, también la justicia. El dar sentido podría ser el objetivo. Y yo pregunto… ¿Dan las religiones sentido a la existencia en el entendimiento? Pues yo no lo veo por ningún lado. Así se me citen grandes kabbalistas.
    Ya lo he escrito anteriormente. Las pretensiones arrogantes aplaudiendo todo lo que no se entiende aparentando sabiduría. Lo que debe resaltarse es que se trata de entendimiento con sentido. Es decir… Vívido que desgarre el corazón y la misma existencia. No se trata de academia, ni de manifestaciones mágicas milagrosas. El milagro también es dual. Hasta los brujos hacen milagros.
    La justicia y la misericordia… Dos aspectos de esta dualidad que se desdobla de forma fragmentada hasta el abismo en caos y confusión. Las definiciones correctas son el punto de partida. Y todo se debe redefinir. Es el camino. No es academia. Y se empieza con la definición de Justicia. Podría decirse que se requieren todas las definiciones que la sabiduría revelada nos proporcione para poder llegar a definir al fin el significado de la Justicia… Y luego: La Misericordia.
    Hay una definición de nuestras vidas que tiene sus orígenes en la infinita sabiduría de nuestro Creador. Y debemos conocer dicha sabiduría en lo que nos atañe. Por eso vivimos aquí compartiendo todo lo descrito. No podemos suponer, ni mucho menos concluir que la misericordia que recibimos en la variable tiempo que impide se equilibre la balanza de justicia de forma inmediata, nos absuelve y que si aún continuamos sin experimentar las consecuencias más graves de dicho juicio, se justifica la vida narcótica e incoherente que vivimos cuando se prueba en el fuego de la exigencia divina.
    Concluimos en el mejor de los casos que nuestras vidas son «normales» bajo los diagnósticos de todo aquello mencionado de nuestro drama existencial cósmico. Eso pensamos porque nos adaptamos sin saber si eso es lo mejor que podríamos recibir y qué es lo que se espera de nosotros. Peor aún, que nada, ni nadie espera algo. Que no tenemos, ni responsabilidad, ni exigencia, ni cuentas que dar. Vivir una vida pasajera sin hacerle daño a nadie y exprimiendo el mayor placer que se pueda. ¿Qué de malo hay en ello? Y hasta podría estar de acuerdo. Muchas comunidades plantean dicha vivencia. Por ejemplo los Amish, muchas sectas cristianas, jasídicas, religiosas, hipes, seculares navideñas, etc. El asunto es que tare o temprano el «otro lado» nos alcanza con su factura y resulta ser todo careta y falsedad.
    Ahora, si todo lo anterior presupone un reto inimaginable en esfuerzo de entendimiento, el asunto se pone peor aún con el diagnóstico de nuestra existencia asociado a la dualidad aplicada a las influencias geopolíticas e históricas de manipulación sobre nuestras vidas. Toda dualidad es fragmentación y es susceptible de mayor división. No sólo susceptible… Por definición matrix es diseño fractal asociado de forma multidimensional a todo nuestro ser y la realidad. Siempre tendrá una estructura de aquí y allá, y allá y allá. Del dos al cuatro, y a la multiplicidad. Ya se dijo. Sería muy extenso explicarlo. Hago la mención para resaltar que hay poderes oscuros cuyo propósito es boicotear la Creación e incluso destruirla.
    Hay dialécticas de engaño en niveles primarios planetarios de influencia del poder. Y sin embargo a pesar de ser visibles en la superficie, y sin suponerse que diagnóstica a profundidad todas las implicaciones que vienen asociadas a la carencia de entendimiento y aceptación de paradigmas que definen nuestras consciencias, aun así son invisibles a casi todo el mundo. Son peligrosísimas y sin embargo la mayoría no las ven. Por lo menos se debería intentar empezar a abordar el reto del entendimiento de la falsa realidad con lo inmediato impositivo de forma macro, que por ejemplo se conoce como Nuevo Orden Mundial. Como consecuencia de este diagnóstico es que se vive como zombie y usted se molesta con cualquier exhortación. Por eso su burbuja jamás funcionará.
    Hay que llegar por lo menos a un punto de partida. Este punto es la comprensión de la diferencia entre el bien y el mal. No sólo a nivel de definiciones matrix; también a nivel de involucramiento y cuestionamiento continuo de la realidad geopolítica , laboral, familiar, etc. En todos los aspectos. Hay que dejar atrás la negligencia y la idiotez de pasar días sin las preguntas adecuadas, cuando las mismas deben ser constantes y diarias. A la vez e igualmente dejar atrás la tontería de las preguntas inadecuadas ¿Cómo llegar a las definiciones correctas de Justicia y de involucramiento continuo?
    https://toraverdadyrealidad.wordpress.com/2023/03/25/salvacion-y-dualidad-13/
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  • Reflexiones sobre la apostasía y el rezo de Yom Kipur – Partes 2 y 3.
    Reflexiones sobre la apostasía y el rezo de Yom Kipur – Partes 2 y 3.
    Esta parte 2 en donde comparto imágenes de algunos de los rezos que se encuentran en los sidurim (libros de rezos judíos para cada festividad), será corta debido a que sólo será con texto. Ya se sabe que nadie lee. Si ni siquiera escuchan con audios que se reproducen automáticamente, menos van a leer textos extensos. En una tercera parte sobre estas reflexiones sobre la APOSTASÍA y los rezos de Yom Kipur, dejaré los análisis respectivos extensos de conclusión sobre el tema que me motivó a escribir estos artículos. Estos textos que aquí comparto, todo aquel que haya rezado con los Majzorim de Yom Kipur los conoce. No están en orden (quedaron en desorden al subirlos), pero eso no es relevante. Son a duras penas unas cuantas páginas de un Majzor.
    En líneas generales este Majzor de Yom Kipur en sus diferentes ediciones ORTODOXAS, ya sean Sefardí, Ezquenazí, Lubavitch, etc, dependiendo del tamaño de letra y si tiene o no fonética al español, son de 300 a 700 páginas. Sea cual sea la edición de estas escogidas para hacer el rezo del día completo, todo el servicio dura entre 25 a 28 horas, que es lo que dura también el ayuno aproximadamente (un poco más el ayuno). Esto es lo que hacemos los judíos el día de Yom Kipur. Para hacer las conexiones necesarias de este día, y de todos los días de este período, cuando uno se compromete consigo mismo con el entendimiento, no queriendo actuar robóticamente y sin consciencia, queriendo conectar con Dios, queriendo demostrar sumisión y devoción, queriendo pasar con trascendencia por estas fechas de impacto cósmico (no que la fecha nos pase sin ton, ni son), queriendo mejorar nuestra rectificación año con año y mucho más, entonces dicho compromiso implica que uno mismo estudia con anticipación el Majzor correspondiente (el libro de rezos). Y ello se hace todos los años con anticipación, y cada vez que se hace, se aprende algo nuevo y se despiertan entendimientos que antes NO se tenían.
    Si usted lee los textos que aquí comparto, quizás NO los entienda. Y no estoy hablando del hebreo. Usted al leer los textos en español, pensará que si los entiende. Y yo me anticipo a decirle con absoluta certeza que usted NO los entiende (a menos que usted ya sea el tipo de persona que describo y se prepara con devoción para estos días). Entender los profundos significados que hay escondidos en estos rezos no es tarea fácil. Menospreciar estos rezos y sus muy profundos secretos es muy osado e ignorante. Hay que entender y estudiar mucha Torá para a duras penas empezar a medio vislumbrar las maravillas de lo que son estas conexiones. Conexiones que requieren mucha preparación y un trabajo continuo el día de Yom Kipur (por ejemplo) de 26 a 28 horas.
    Poder conectar también exige mucho conocimiento kabbalista, para que la intención en cada palabra sea la adecuada; esto significa que lo que se ve (las letras hebreas), se debe verbalizar, escuchar, ver, entender idiomáticamente y lo más importante aún, entender con sentimiento profundo cada expresión con relación al mundo material y la vida. Es entender lo que se está haciendo, no solamente por la parte específica del rezo, de la frase, de la palabra, del «yihud» (unificación) de cada palabra, del contexto, de la meditación y visualización (todo ello esencial y muy importante), sino lo más importante de todo, en entendimiento integral, global y multicontextual de TODA la Torá en referencia de conexión con el día, con el conflicto cósmico, con la historia, con la revelación de la Torá, con el tránsito de nuestras almas, con nuestras vidas actuales, nuestras conciencias personales y asociaciones al conocimiento del por qué es necesario todo esto… Y más aún.
    Se debe saber a dónde se apunta con el rezo, con nuestro autoconocimiento, con nuestro estado actual de Tikun (rectificación) y con un sin número de secretos existenciales y metodologías kabbalistas. Parte de esto es lo que quiero comentar y compartir en la tercera parte de estas reflexiones de disertación sobre Yom Kipur y la apostasía del supuesto kabbalista que mencioné en la primera parte de estos artículos. Y todo esto lo resaltó, pues la infinita osadía y simpleza del supuesto kabbalista es de no creer al afirmar que Yom Kipur es día de alegría (lo cual podría ser cierto pero no de entrada y no obstante la misma Torá dice textualmente que este día afligiréis vuestras almas), y que no es necesario rezar. Este personaje hace muchas afirmaciones mentirosas sobre los sabios de Israel, sobre la Kabbalá, sobre los kabbalistas, sobre sus disertaciones y conclusiones… Y mucho más. Muchísimo más en distorsiones.
    Y NO es el único pseudo kabbalista que aparece con supuesto renombre en redes con las mismas características. Estos rezos que nos legaron los mismos que escribieron el Talmud, los tanaitas, los amoraitas, los rishonim, kabbalistas verdaderos de alturas celestiales y angelicales a quienes todo les fue revelado y codificado (sea como sea que ellos mismos lo hayan recibido y entendido), son rezos que mueven mundos; que mueven todas las infinitas bóvedas celestes acorde a lo que sucede en el cosmos, al conocimiento del sistema operativo de funcionamiento de todas las Huestes celestiales, del conocimiento de quienes deberíamos ser nosotros y como nos encontramos bajo ataque continuo. Es mucho lo que tocaría aclarar y resaltar sobre qué es un sidur, un majzor, que son las oraciones, cómo funcionan sus estructuras, sus secretos en letras y composición (tal cual sucede con los salmos leídos en hebreo); tal cual sucede con toda la Torá…. Y el atrevido personaje de la primera parte reseñada se hace llamar kabbalista. Ja. Y dice que no hay necesidad de rezar y que todo esto es farsa.
    Bueno… Los detalles explicativos extensos los daré en la tercera parte. Parte 3. Se presentó en los dos anteriores artículos contextos referentes a la apostasía. Primero mencionando las enseñanzas de un supuesto kabbalista argentino famoso en redes con sus conclusiones típicamente especulativas similares o iguales a cualquier otra tendencia metafísica simplona, carente de significados relevantes trascendentes para el entendimiento de nuestras vidas con la obligación de rectificación, carentes de compromisos de mejoramiento y elevación de nuestros rasgos de carácter en sintonía con la perfección de la Torá y la Voluntad Divina, carentes de sentido y propósito de existencia, falta de respuestas verdaderamente explicativas para transformación de nuestras conciencias, ausente de percepción de la divinidad y acercamiento a la verdad, la justicia, el altruismo perfecto, etcétera, y mucho más.
    Diagnosticar a este supuesto kabbalista argentino (y que más bien considero personalmente un típico charlatán metafísico, ahora convertido en chaman), es un diagnóstico que se extrapola a muchos otros, que son considerados en las redes como gurús y «sabios» de kabbalá, por masas igual de simplonas e ignorantes de lo que realmente significa la Torá y la kabbalá. El espectro de la característica descrita de asociación entre los falsos gurús que se autodenominan kabbalistas y maestros de Torá con la simpleza arrogante de la masa que se maquilla con pseudo sabiduría, al mismo tiempo que se embriaga con la misma para justificarse en su ignorancia, es muy variado y extenso. Precisamente ese es el énfasis principal desarrollado para relacionar con el tema de la apostasía. Es un concepto trascendente cuando se entiende y de ahí la importancia del diagnóstico tanto sobre los falsos maestros, como de la ingenuidad y negligencia de sus seguidores. Se deberán leer los dos artículos anteriores escritos al respecto para contextualizar esto que aquí acoto como introducción. Es importante como exhortación ante la evidencia de tanta simpleza, fantasía y presunción que se verifica en redes con estos temas, cosmologías y doctrinas aceptadas.
    Todo esto tiene un factor común a resaltar… en principio lo denominé con la palabra apostasía debido a la descripción particular del chaman que supuestamente habría estado más de 20 años enseñando kabbalá en redes, para terminar no solamente negando enseñanzas básicas del judaísmo y de los verdaderos rabinos, sino confundiendo la Torá con sincretismos osados en afirmaciones irresponsables y terriblemente torcidos que engatusan de forma patética a sus oyentes con creencias sin ningún fundamento de Torá. Habría que detallar con ejemplos lo aquí afirmado. Sólo anticipo que son muy numerosos.
    Ese factor común que llamo apostasía en el personaje, no es un término exclusivo aplicado al mismo, ni la única descripción denominación posible, ni exacta. Sucede con todos los falsos maestros de formas parecidas, pero también con mayores matices sutiles de simplezas, distorsiones, fantasías y presunciones como ya se mencionó. Se ve en la tendencia de clips y enseñanzas de supuesta kabbalá y Torá que abunda en redes de parte de toda clase de advenedizos y supuestos rabinos. Todos afirman con simplezas muy osadas. Nunca hay contextos, ni mucho menos exhortaciones de profundidad. Si se dice que el diablo no existe, al igual que el mal, pues no existen y punto. Se dice lo que sea con soberbia y jactancia. Se hacen afirmaciones con arrogancia y en ignorancia resumidamente, pero eso sí, con absoluta seguridad, porque así decimos los judíos, porque así dice un párrafo o versículo de la biblia, porque un sabio así lo dijo, etc.
    Se afirma con fragmentos ignorando o desconociendo maliciosamente la infinita dialéctica que subyace detrás de cada versículo, de cada sentencia, de cada fragmento de sabiduría expresado en textos sagrados o dicho por un sabio de Israel, etcétera. Predican en apariencia desconociendo que todo es dual, contradictorio y fragmentado para ser integrado según la halajá, los tiempos, las personas, las condiciones específicas y mucho más de formas absolutas, y sin que haya nada de relativismos que contradigan la Torá en su completa dimensión. Sucede exactamente igual a las presunciones de los cristianos. Y no obstante la imposición falaz de superioridad del dogma y el dogmático inculto, analfabeta, profano, religioso y toda clase de eruditos fosilizados en sus presuntuosas burbujas y disfraces, se hace explícita en la expresión, el lenguaje, la sentencia, el clip, la burla, la conclusión, la extrapolación fantasiosa y atrevida, la especulación irresponsable, el engaño consciente e inconsciente, la seducción, la malicia, la careta y mucho más.
    Es la misma condición y expresión que se verifica en boca y actitud del apikoros, del secular, del burlador, del aberrante ignorante y de todo aquél igualmente presuntuoso que se jura dueño de la verdad desde sus propios abismos de oscuridad, creyéndose además iluminado. Argumentos de manera mínima demostrativos que aporten claridad y cuestionamientos inteligentes dirigidos al entendimiento, simplemente no existen, ni se adjuntan. Y no obstante es obligado reconocer que la manifestación de nuestro ser en expresión, en acción y toma de decisiones son afirmaciones deseables, además de imposibles de no ser parte de la existencia. Sea como sea, siempre afirmamos.
    No digo que no se afirme. Así hablamos y nos comunicamos. Además la expresión superficial es necesaria y la generalidad de la convivencia. La excepción es la conversación profunda. No estoy en contra de ello. Es obligada la vivencia. No saber adaptarse a dicha condición es inconveniente sin duda alguna. La adaptación hace parte de la ecuación. El problema es hacerla la única opción y vivirla al 100%, cuando lo ideal es reducirla al mínimo con conocimiento trascendental de secretos existenciales. El problema no profundizar cuando es requerido. El problema es alinearse robótica o presuntuosamente con los diagnósticos descritos aquí (así sean mínimos). Todo esto descrito es el corolario que prácticamente define a la relación que se ve entre falsos maestros y sus seguidores, en la actitud generalizada de las mayorías que transitan la vida mecánicamente. No se trata de críticas malsanas, ni de percepciones enfermizas y amargadas de la vida. Narcotizar nuestra existencia es un default de nacimiento. Se podría definir de manera más benigna para no ofender nuestros egos y susceptibilidades negacionistas, hinchadas y saturadas de complejos. Se le podría llamar adaptabilidad animal. Si lo dice un evolucionista quizás hasta se acepte de buena gana el diagnóstico.
    Sea como sea, cada especie animal se adapta y percibe su entorno acorde a su inherente condición. No es diferente con nosotros cuando decidimos (o simplemente quedamos atrapados) adaptarnos a lo que somos y nuestro ambiente sin ningún tipo de cuestionamiento sobre todo el feed back o retroalimentación de vida que de continuo e ininterrumpidamente recibimos a través de nuestros sentidos y el uso de nuestra mente para concluir. Siendo lo que somos «naturalmente» sin ejercer ninguna opción de esfuerzo por acceder al mérito de obtener libre albedrío que nos dé características de ser humano, no solamente seguiremos en condiciones de vida animal regida por instintos y condicionamientos, sino peor aún que un animal hasta la psicosis (dadas nuestras potencialidades divinas otorgadas por nuestro creador como supuestos «seres humanos»).
    Usaremos nuestro intelecto inferior cauterizado en consciencia superior, para esclavizar más aún nuestros condicionamientos naturales en reforzamiento de búsquedas de justificaciones a nuestras escogencias facilistas sinónimos de maldad en todo sentido. Y sin embargo sentiremos que somos buenos e iluminados, sin percatarnos de nuestro propio infierno. Por algo la Torá nos revela que para subir al cielo, primero se baja al infierno. Está será nuestra condición natural de «muerte» en embriaguez de vida para no ver, no oír, no entender. Narcotización voluntaria para construir nuestras propias burbujas o cárceles que nos proporcionen las excusas perfectas para la pereza de no hacer el trabajo continuo de elevación que el alma nos exige. Y eso significa trabajo continuo de cuestionamiento y búsqueda de respuestas sinceras. Un proceso que jamás será meta de llegada en esta vida por su misma condición infinita de cambio a instancias superiores. Y es debido a esto precisamente que las seducciones de los falsos maestros son fragantes y apeteciblemente aceptadas y aplaudidas como revelaciones.
    Simplemente confirman nuestros corruptos anhelos de confort en lo que sea que sean nuestros anhelos y expectativas. Y se suponen sean la maravilla en hallazgos, inspiración y respuestas. Así ni siquiera se entiendan. La infinidad de absurdos que son posibles constatar (personalmente y en redes) son muy explícitos. Estamos inundados de ello por donde se mire y en todas las facetas posibles. Parece confuso todo lo anterior escrito. Podría expresarse de formas más sencillas o simples. Es el anhelos de todos (y todes jeje) siempre. Es la predecible equivalencia de forma entre la vasija y el contenido que se verifica masivamente. Equivalencia forma animal que es incapaz de transitar caminos más elaborados de claridad y profundidad en el lenguaje y lo sublime del mundo de las ideas y el concepto (matriz de todas las realidades).
    Lo rígido y más grotesco siempre es lo más codiciable en dichos niveles inferiores. Y no sólo deseable… Es la única opción y posibilidad en estado de inercia. Si… Podría decirse con frases más escuetas o simples. Por ejemplo: Miénteme. La mayoría quiere que le mientan. La mayoría aborrece la verdad. La mayoría quiere confirmaciones justificativas a sus preconcepciones ya aceptadas. La mayoría prefiere la mentira que le solidifique su confort. La mayoría quiere vivir de forma animal; de forma zombie. No quiere esforzarse en algo que no sea su confirmación rígida de su vida (y esto perfectamente incluye esclavizarse sin descanso en su justificación sea cual sea). Y llaman a todo esto la búsqueda de la felicidad. Ja.
    Es completamente psicótico. Se concluye que felicidad es embriaguez. Guepaje. Que felicidad es positivismo ficticio y caretas espirituales. Que felicidad es depredación y satisfacción de los sentidos. Que felicidad es una vida sin valores que exijan compromiso. Que es adaptabilidad malabarista (y si no me creen, pregúntele a los psicólogos y a los empresarios para empezar). Que felicidad es irresponsabilidad; que es ensueño; que es negligencia; que es indiferencia; que es cualquier burbuja de confort, etc…. Y la peor de todas, que felicidad es ignorancia; lo cual es totalmente cierto y es por excelencia la definición y máxima de felicidad en la otra cara de la moneda dual de las definiciones de la realidad. La más patética y maligna. Felicidad es ignorancia. Sólo un pequeño problema… El ignorante NO puede ser bueno. He escrito muy extensamente sobre esto aquí y en mis blogs. Si le interesa busque la argumentación. Dejo a continuación algunos enlaces de artículos que he escrito al respecto.
    La Falsedad del Mundo https://toraverdadyrealidad.wordpress.com/2021/05/31/tora-y-verdad-4-3/ 
    Oscuridad, Ceguera e Incoherencia de Percepción del Mundo y la Existencia. https://toraverdadyrealidad.wordpress.com/2021/05/28/tora-y-verdad-4-2/ 
    Para qué Vives https://toraverdadyrealidad.wordpress.com/para-que-vives/ 
    ¿No buscan todos la felicidad? Pero a la misma vez…. ¿No buscan todos lo fácil y evitar el esfuerzo? ¿No buscan todos el atajo? ¿No anda todo el mundo en busca de la oportunidad dorada que les solucione la vida de una vez y para siempre? ¿No andan todos detrás de la receta mágica? ¿Detrás del elixir y la fórmula? ¿Detrás de la iluminación instantánea? ¿Detrás del milagro? Todos están detrás del trago de licor embriagante que lo emborrache y lo anestesie de la realidad; detrás la evasión de la misma y el entendimiento; detrás del autoengaño; detrás de la careta y la justificación; detrás del positivismo hipnotizante y falso, demostrado en la ignorancia y disonancia cognitiva; detrás de la apariencia de la vida es bella (que sin lo es, pero no antes del entendimiento) y detrás de infinitas hipocresías e incoherencias absurdas demostrables a la luz de la realidad. El drogadicto busca placer en su adicción… Y ahí cree que es feliz. Ya lo mencioné en artículos anteriores. La argumentación ud NO la va a buscar. Eso requiere esfuerzo. Además no hay ganancia monetaria depredativa en ella. Y precisamente por esto, por la mentalidad facilista, la ignorancia es el default o defecto del mundo y de la gran masa (personalmente creo que es totalitario el diagnóstico).
    Es la avidez del mundo en la facilidad y la ignorancia. Y por ello la consecuencia es maldad. Es ausencia de lo bueno. La bondad de los gentiles es falsa, dice la Torá de forma exacta y precisa. Y ud se jura espiritual y bueno. ¿Será que si lo es? Conteste la pregunta con honestidad. ¿Será que se puede contestar en espíritu y en verdad? ¿Será que se puede contestar sin disonancia cognitiva? Es imposible le anticipo, pues todos nos definimos en disonancias cognitivas. Se requiere amor por la verdad y la verdad exige esfuerzo. Empezando por deshacerse de la disonancia cognitiva, lo cual es imposible sin el conocimiento de la Torá. Y ud se va a ofender y se va a burlar como evidencia de su condición facilista para todo. Y estará evidenciando su maldad intrínseca.
    No mal interprete… Este default en la mentira, la maldad, la adaptabilidad depredativa, el autoengaño, la embriaguez, la hipocresía, la facilidad, la ignorancia y demás es necesario vivirlo y adaptarlo a nuestras deficientes condiciones de la mejor manera posible. Hay que vivir. Es el camino lo que nos forma para bien o para mal. Pero es uno el que inicia el camino y lo define. «Yo soy el camino, la verdad y la vida» es una sentencia que debe ser comprendida y aceptada en su reto existencial trascendente. No religiosamente (si es que ud conoce la frase neotestamentaria). Nuestra condición intrínseca es de apagado, de inercia y por ello es de maldad y sin vida. Porque sólo la vida es bondad y es buena. Podemos recibir ayuda de arriba de encendido. Pero será sólo el encendido, y será por gracia divina, siempre y cuando haya un mínimo de mérito para ello. La norma es que depende de usted. Y la excepción siempre confirma la regla.
    Lo que he mencionado hasta aquí a manera de introducción, es susceptible de explayarse y explicarse en la misma magnitud de comprensión que se presupone y se infiere es la revelación de la Torá y la Kabbalá. Se recomienda se asocie y se estudie con otros artículo que he escrito muy en sintonía y cuyos enlaces dejo a continuación.
    Dualidad y Lado Oculto https://m.facebook.com/story.php?story_fbid=pfbid02WuJ4BVsieSamVv8WyATY3rvk7U1nUFrEuCwFkACUb5vfou9P6XWFVMYvc7D4VmExl&id=100026516632681 
    Cómo conservar su sistema inmunológico y protección. https://www.facebook.com/100026516632681/posts/pfbid02VCMHMt5uYbNq93g4s8jUTQRUhXPAheVj3q3RSqJEv5fVMxP6vwx9CMsJ8JaVpLALl/ 
    ¿Es posible el entendimiento de trascendencia? https://m.facebook.com/story.php?story_fbid=pfbid0bwDPtTBTcPkVD37R4sqpLM1rBqtVvGr729NmEZxNQg7d35A1mSrUo554QTJLyR91l&id=100026516632681 
    La importancia y relevancia de lo aquí manifestado cobra sentido si uno se percata que hay consecuencias por no saber las argumentaciones aquí expuestas. Eso incluye por supuesto lo compartido en los enlaces que se han copiado aquí en este artículo, tanto los anteriores a este párrafo, como los posteriores aún por citar. Evidentemente usted podrá dudar y no darle crédito a mis palabras. No es lo que yo afirme en el mismo sentido que he señalado como crítica. No pretendo parecerme a una versión cínica de las mismas incoherencias que yo mismo denunció. Por ello intento presentar extensas argumentaciones de sustento, lógica, coherencia y evidencia. El predecible impedimento de credibilidad en últimas no depende mí, sino del lector debido a lo extenso de la información y disertación en un mundo que sólo se alinea con los clips, los atajos, lo resumido y similar; más aún cuando se está convencido que lo sintético y condensado puede proporcionar respuestas de entendimiento trascendental.
    Las tendencias se reducen a la típica interpretación blanco y negro por exclusión de la realidad con respuestas de si o no. Y con ello nos damos por bien servidos atrapados en las trampas dialécticas del sistema operativo matrix de la existencia. Trampas que nos hunden en oscuridad, perdición y muerte, al mismo tiempo que usted se siente en la luz, sintiéndose cómodo en su anestesiada vida. El reto de nuestras vidas está precisamente en alcanzar el discernimiento vital de vida trascendente, y ello no se logra sin un esfuerzo denodado que sólo el entendimiento proporcionará a las fuerzas y energías del despertar espiritual para dar la lucha. Por supuesto la gracia divina hace también parte de la ecuación. Pero eso es otro tema. Justamente se trata de resaltar esta tendencia de los clips y lo resumido como parte del diagnóstico de distorsión de nuestros deberes morales e intelectuales en aras de enfrentar la guerra por la mente a la cual estamos expuestos impositivamente de la cuna a la tumba con responsabilidades y riesgos cruciales.
    Esta faceta de entendimiento es de importancia sustancial. No entender la realidad que nos rodea es extremadamente grave. No como muchos religiosos predican y se justifican en su ignorancia afirmando que involucrarse con compromiso o sin compromiso con la realidad es banalidad y herejía a su religión. Lo dicen todos los religiosos de todo tipo e inclusive judíos. Triste diagnóstico de los muy numerosos disfraces religiosos, gurus y caretas de erudición y fantasías de ayer y hoy. Comedia para todos los gustos. Calificar a la revelación de la Torá en éstos niveles es la verdadera herejía, como si Dios y su creación pudiesen revelarse en la dimensión infantil al extremo que interpretan los fanáticos religiosamente con la biblia o textos de Torá disociados de la realidad y el infinito cosmos multidimensional.
    Si, todo está tan distorsionado e invertido en dimensiones inimaginables por falta de entendimiento de la realidad y los entornos que nos rodean, tal que es necesario profundizar en estos temas durante décadas. Pero no infantilmente como es la costumbre de todos. Es completamente dramático y trágico el panorama. Y no obstante cualquier exhortación al tema generalmente produce lo esperado en todo aquél con equivalencias de formas precisas a las bajezas primitivas en extremo con burlas y descalificaciones. Dejo a continuación algunos artículos explicativos referentes al tema en los siguientes enlaces.
    Requisitos Para Entender Estos Tiempos Peligrosos. https://toraverdadyrealidad.wordpress.com/2021/06/02/tora-y-verdad-7/ 
    La Guerra Apocalíptica que Vivimos y la Necesidad de Entendimiento como Salvación. https://toraverdadyrealidad.wordpress.com/2021/07/29/por-que-creer-en-la-tora-14/ 
    Señales, Evidencias y Significado del Hombre de Pecado. https://m.facebook.com/story.php?story_fbid=pfbid02WRZAx2AxqjcWX5aEE5GfBQrccNpvrAFHuTyGx8Q4QVvRnD15MFZkANrFDxvNAT5dl&id=100026516632681 
    Big Abba versus Big Brother – La Conspiración del Nuevo Orden Mundial. https://m.facebook.com/story.php?story_fbid=pfbid0hxgmRkhAZ1mkp3dVBsKayxzV8X2kECyJf3KmtHeXntDYHdHBSvC9k2JB8z9ooodPl&id=100026516632681 
    Cómo Defenderse y Sobrevivir al Nuevo Orden Mundial. https://toraverdadyrealidad.wordpress.com/2021/05/23/tora-y-verdad-4/ 
    Analizar, demostrar o mencionar solamente superficialmente evidencias de todos los frentes de inversión de la realidad sería una tarea interminable. No sólo tomaría demasiado tiempo, sino que es imposible de abarcar en toda su extensión de manifestación. Sucederá en todas las generaciones de esta era, este mundo o como se dice en la misma Torá, en el Olam Hasé. De aquí que la misma biblia en Deuteronomio establezca el juicio de los sabios de Israel para todas las generaciones para dilucidar todo conflicto. Sin el conocimiento que sólo la Torá proporciona es imposible cumplir con dicha ordenanza divina. Se necesitará toda una vida de estudios del Talmud para darse siquiera una idea de dicha empresa. Pero ese es otro tema.
    Lo traigo a colación para contextualizar en algo las dimensiones de lo mencionado de nuestro reto existencial en el entendimiento, y para destacar su relación con el aspecto de los clips y lo resumido que uso como argumento principal en estos análisis sobre la apostasía y los falsos maestros. Sobre las seducciones y tendencias masivas a estas simplezas y generalizaciones de inversión y aceptación de doctrinas de demonios, como sentencia las escrituras neotestamentarias para estos días de forma exacta. Así que no es ninguna tontería sin fundamentos demostrables y sin consecuencias graves. Tratándose de clips y comentarios, se concluye que las mismas inversiones referenciadas que nos asaltan en absolutamente todos los aspectos de nuestras vidas, se verifican en nuestro uso y acercamiento a esta práctica de adquisición de «conocimiento». Y no es especulación. Es demostrable… y no precisamente con clips o comentarios simplones.
    Enseñan nuestros sabios de Israel que no se debe, ni se puede entender ni sacar conclusiones de un libro solamente leyendo los comentarios. Sin leer el libro, los comentarios no pueden ser entendidos, y mucho menos se sabrá de qué se trata el libro y su enseñanza. Sucede y aplica para cualquier clase de libro y enseñanza, con mucho mayor énfasis con textos de sabiduría. Capturados en nuestras costumbres y tendencias aceptadas (lo sepa usted o no), asi usted lo niegue, seremos esclavos en comportamiento y actitud a los hábitos, rutinas, usanzas, manías y paradigmas consentidos como vicio. Esa será su banda y ancho de movimiento que lo define. Difícilmente usted se saldrá de los límites que ya aceptó a caminos de esfuerzo y superación por fuera de los mismos. Ampliar dichos límites en caminos de bajada, facilidad y corrupción siempre será, no sólo mucho más fácil, sino la norma y seducción a la que siempre estará expuesto.
    Tentación «buena» y deseable. Y con referencia al clip y lo resumido cada vez serán más estrechos sus límites aceptados. El ideal que ud quizás ya tiene inoculado como paradigma de vida es lo instantáneo. La vida tipo la película matrix dónde todo se lo inyectan o conectan… Y listo el pollo; ya sé Kung fu. Magia es la piedra filosofal que se idolatra y se desea. ¿Podría acaso ser la magia el advertido fruto prohibido del árbol del conocimiento del bien y el mal en el jardín del edén? ¿Qué es magia? Usted quiere acceder a esta respuesta fácilmente sin duda.
    Pretenderá obtener la respuesta a través de la misma magia que todavía no define. Así de absurdo es todo. Así de absurda es la ciencia. Ya he explicado este tema en otros artículos. Estudie el siguiente escrito sin quiere conocer explicaciones fundamentadas sobre ello. Aunque dudo que las entienda siendo usted adicto a lo fácil.
    Entendimiento de Trascendencia 4. https://m.facebook.com/story.php?story_fbid=pfbid02TWVsoXUwZhPD8q6etMuU3skZGBJre8QPJAtDduvjwocRhmkMsKeKg5G6vrfAZkPul&id=100026516632681 
    Esfuerzo de superación que requiera tiempo es cosa del pasado. Cuánto no podría explayarse el tema. Serían enciclopedias para ilustrar este solo punto. Que pérdida de tiempo, dirán todos. Y no significa todo lo anterior que se afirme que sea deseable la opción opuesta del camino más complejo, el enredado, el problemático, el ineficiente, el confuso, etcétera. Nada que ver. No hay relación con dicha suposición en nada. Justamente dicha conclusión será confirmación de todo lo expuesto de la psicosis de inversión de todo y confusión dialéctica dónde nada se discierne en su correcta conexión. Todo es dual y tiene un punto correcto de conexión y vivencia seleccionada. Es el camino halájico (de jurisprudencia divina) denominado el camino del medio y que no es la mezcla de los opuestos.
    Es sabiduría aplicada vivencial. Por esto lo escrito aquí en el requisito mínimo de acercamiento a la sabiduría y la vida y no las fantasías abstractas esotéricas que nada explican con trascendencia de vida. Ya explicaré esto más adelante con detalle especifico. La simpleza y su opuesto en esfuerzo, exigencia y dificultad es dual. Aquí tenemos dos caras de la moneda. Lo fácil y lo difícil. Y cada uno de estos aspectos también es dual. Lo fácil siendo también un concepto dual (como lo es todo), tiene un lado asociado a la maldad y otro a lo deseable en efectividad de lo bueno. No se escoge el camino más difícil por definición en blanco o negro, y que dicho sea de paso es el defecto de maldad que rige el mundo entero, justamente por falta de definiciones correctas (sabiduría) e inversión de las mismas.
    El camino fácil se sigue con la certeza en el conocimiento que ahí se encuentra lo correcto. Y viceversa, se rechaza cuando se sabe que ahí se encuentra lo incorrecto. Este discernimiento exige se tenga conocimiento. No puede ser la seductora imaginación que todo el mundo sigue como caminos de maldad, precisamente por ser lo incorrecto. Es decir, sin saber la diferencia entre el bien y el mal es imposible escoger el bien. Y este es el primer paso de requisito de elevación espiritual, siendo a la vez un paso gigantesco en el reto de darlo y avanzar. Así entonces no se escoge lo fácil por su misma definición de ser fácil, como a todos nos gustaría.
    En principio la facilidad es muy seductora, así como sus similares en descanso, en pereza, en atajo, en rapidez, en lo instantáneo, en lo regalado, en lo gratis, en lo ligero, en desánimo, etc. Pero hasta la cama cansa. En algún momento todo lo anterior se transforma en indeseable. Tal cual como cuando nuestro apetito desaparece tal que de seguir comiendo no sólo llegaríamos al hastío, sino que nos vomitaríamos. De igual manera sucede con la escogencia del camino exigente y difícil. Nunca se encuentran recompensas perdurables y valiosas en lo fácil. Baste mencionar como ejemplo a todos aquellos que reciben fortunas de herencia para terminar dilapidándolas en muy corto tiempo. No se ganan honores, ni se adquieren estudios de doctorado de forma rápida. Bueno… Valga la pena decir que hasta eso hoy día se ha corrompido. Ya pertenece al pasado tristemente.
    El esfuerzo es requerido para lo valioso. Sea lo que sea. Los metales preciosos son de difícil consecución, por eso son valiosos. El aire es gratis porque es lo más abundante. De aquí las leyes de la oferta y la demanda en los postulados económicos humanistas. Pero que conste que no es la única formulación de entendimiento de la economía. Pero ese es otro tema. Y sin embargo es completamente irracional concluir que el oro es más valioso que el aire. Típica distorsión blanco y negro por exclusión. Y lo la seguro es que viva las 24 horas de su día, todos los días, toda su vida concluyendo en blanco y negro. Espero se entiendan las referencias a lo que significa una realidad invertida y distorsionada.
    Todo se escoge de forma equivocada en esta dialéctica vivencial. Donde debemos escoger lo exigente (ejemplo el conocimiento trascendental aquí referido), escogemos lo más fácil y el atajo. Por ejemplo los clips y comentarios sin leer el libro. Y a la inversa, donde lo fácil es evidente el mejor camino, escogemos el más rebuscado. Por ejemplo el humanismo con todas sus infinitas distorsiones y justificaciones formuladas como magia (incluyendo la ciencia y la tecnología), cuando el conocimiento de la fe y de Dios nos brindaría perfección de vida. Si quiere contextos extensos y demostrativos sobre esto último mencionado estudie los artículos que escribí sobre el asunto en los siguientes enlaces.
    Propósito y Lógica Existencial de Viaje. https://toraverdadyrealidad.wordpress.com/2021/03/29/por-que-creer-en-la-tora-4/ 
    ¿Tiene usted Precio? https://toraverdadyrealidad.wordpress.com/2021/04/17/para-que-vives-2/ 
    Sobre las Erradas Conexiones del Materialismo y la Ambición. https://toraverdadyrealidad.wordpress.com/2021/04/17/para-que-vives-3/ 
    El Mundo Decidió Adquirir https://toraverdadyrealidad.wordpress.com/2021/04/17/para-que-vives-4/ 
    Meta Existencial e Inteligencia. https://toraverdadyrealidad.wordpress.com/2021/04/05/por-que-creer-en-la-tora-5/ 
    ¿Mente a Favor del Cuerpo o Cuerpo a Favor de la Mente? https://toraverdadyrealidad.wordpress.com/2021/04/08/por-que-creer-en-la-tora-7/ 
    El hecho evidente es que nadie lee el libro sino el comentario. Y todos se juran sabios con el comentario. Así avanzamos a cada vez más psicóticas e irracionales prácticas de vida que al final nos direccionan a cualquier campo de concentración. Porque usted se vuelve irracional y termina siendo zombie. ¿No ve la relación? Pues como la va a poder ver si usted cada día más se acostumbra a no pensar y actuar como borrego. Al final usted simplemente obedece a lo que sea. ¿No se percató de ello en los dos últimos años con la falsa pandemia y agenda de pinchazos? ¿Se vacunó sin cuestionar nada? ¿Ni por las curvas se le ocurrió investigar por su cuenta lo mínimo siquiera? ¿Cuál es entonces la relación del comentario al borreguismo zombie? ¿A los campos de concentración? Es evidente que se asocia a la ignorancia que le define su pereza y búsqueda de lo simplificado con todas su variantes ya mencionadas. Vale la pena ejemplificar un poquito más el asunto. Quizás para muchos no es tan obvio.
    Y lo ejemplifico con una experiencia conocida personal. Un personaje conocido que tenía cargo directivo de vicepresidente de una entidad financiera reconocida, alguna vez comentó que él a las 7 de la mañana ya había leído todos los titulares de los principales diarios del país. Argumentó que no leía las noticias, pues no le quedaba tiempo y no podía pasar como desinformado en su cargo directivo. Esto lo confesó privadamente y como secreto. Que nivel y que farsa digo yo. El personaje encontró su mejor justificación y con ello se adaptó a su entorno. Si le funcionaba o no es otro tema. Cada cual hará funcionar su burbuja a su mejor parecer. No obstante vale la pena acotar que como práctica aparente deja mucho que desear y seguro que no califica como siembra.
    ¿Que puede salir de ahí que sea de aporte a la consciencia colectiva? Por si no lo sabe impactados los reinos invisibles raíz con nuestras consciencias. De ahí proviene el caos o la armonía. Así que no se sorprenda imaginando de donde viene toda la corrupción que nos invade, falta de valores, estupidez colectiva y todo lo demás. Malabarismo adaptativo decadente sin duda. Y es la costumbre y lo general. Y nos sorprendemos o burlamos si se dice que vamos directo al apocalipsis… Y no se necesita ser profeta, ni místico. Usted se burlará. Pero le aclaro que si pudiese visualizar el panorama y lo afirmado en la magnitud que aquí se intenta presentar, por mínima que sea, quizás no se burlaría y más bien se preocuparía.
    El ejemplo es particular, pero sí que sirve de extrapolación como generalización, pues usted podrá verificarlo de la forma más grotesca y patética que esta generación haya visto, vivido y evidencie de forma explícita como nunca antes. Ya ni siquiera se trata de la simpleza del comentario, ni del clip. Se trata de titulares, de memes, de símbolos, de slogans, de dichos, de aforismos, axiomas, sentencias, propagandas, emoticones, muecas, suspiros, gesticulaciones, aullidos, gritos sin sentido y similares. La expresión de nuestro ser como supuestas personas pensantes y espirituales, generación con generación ha sido degradada de manera sutil por agenda. Es lo que intento siempre exhortar en la mayoría de mis artículos desde diferentes tipos de matices.
    Como dicen los sabios de Israel… Si nuestros antepasados eran como ángeles, nosotros somos menos que humanos; y si eran como humanos, somos menos que simios. De hecho nos advierten los textos sagrados relacionados con la Torá que la última generación será la más baja y alejada de Dios de todas. Y esa generación somos nosotros. ¿Acaso toca demostrarlo? Y nosotros pensando que somos la más avanzada. Ja… Y lo llamamos progresismo; lo más depravado que estamos ahora mismo experimentando desde hace mucho y no obstante la misma Torá nos advierte que no hay nada nuevo bajo el sol.
    Este nivel cada más bajo de expresión es lo que podemos verificar de forma invasiva. Es lo que enseñan los falsos maestros; es la tendencia y el anhelo de todo y todos. Es el nivel deseado y aceptado. Es la equivalencia de forma que se sintoniza de forma exacta con lo único que puede llenar y abastecer a nuestras consciencias cada vez más corruptas y deficientes. Es la vasija cada vez más pequeña e incapaz de recibir lo bueno que viene de arriba, para sintonizarse en equivalencia de forma con lo malo que viene de abajo. Es un asunto de ley física y espiritual. En algunos círculos metafísicos lo explican de formas muy superficiales diciendo que lo semejante atrae lo semejante; que se trata de resonancia de frecuencias y vibraciones y que por ello debemos vibrar alto. Ja…. Como si fuese tan fácil.
    Bajo estas premisas en vez de crecer y fortalecernos en todo sentido, nos degradamos paulatina y generacionalmente. Esto es completamente demostrable y ejemplificable. No es el objetivo por ahora. Y claro que es totalmente cierto el enunciado metafísico citado. Solo que no es así de simple. Muchos piensan que porque leyeron el kybalion o el secreto ya encontraron lámpara filosofal. Pues déjeme decirles que no obstante el clip y sentencia resumen es cierto, carece de infinito contexto para que sea entendido y verificado afirmativamente. Usted con el positivismo y sin conocimiento de Torá, en vez de vibrar alto, va a vibrar más bajo. Y usted no sabe cuál es el fundamento de esto que aquí afirmo, simplemente porque usted persiste en el camino fácil de lo simple e instantáneo; es decir en el camino de su fantasía y la magia. El enunciado del kibalion y del secreto, por citar solo dos ejemplos de cientos de libros que podrían citarse de seducciones y verdades a medias, son confirmaciones precisamente de esto que aquí se explica. Y si embargo son libros. No son clips, pero sí que lo son las conclusiones que de ahí se popularizan. Simplemente verifique por usted mismo las tendencias.
    Lo concluyente de todo lo anterior en relevancia está en tomar consciencia que con atajos sólo vamos hacia abajo. Podríamos llamarlo posesión demoníaca en su descripción más exacta y certera, pues la realidad en su esencia pura es netamente espiritual y nosotros nos definimos al igual que toda la creación, como receptores, ya sea del bien o del mal sea como sea; con bendición o con maldición. Sólo podemos recibir y lo que único que nos pertenece es nuestro libre albedrío, lo cual también tiene requisitos de mérito. El estado del alma en esclavitud no tiene méritos del libro albedrío. Y esto es posesión demoníaca. Su anhelo por lo fácil y el atajo es posesión demoníaca. Necesitará méritos para siquiera intentar escapar de dicha condición con el uso de su libre albedrío. Y por eso, si esa es su condición, nada lo convencerá de superarse en el conocimiento para que eliminar la mentira y la esclavitud de su vida.
    Por eso usted quizás sea progresista (o patriota en Colombia) y quiere que le regalen todo. Tema patético muy extenso para ejemplificar. Quizás por eso usted no sale de su burbuja de confort, no sale de sus dogmas, ni de su religión, ni de sus fantasías, ni de su pragmatismo, ni de su pereza y de un espectro infinito de taras y condicionamientos. Es su disposición a dejarse seducir con cualquier cuento que le muestre sus justificaciones en lo fácil de entender. Justificaciones en lo que no lo confronta, no lo exhorta, no lo redarguya, no lo edifica, no le exija en cambios de entendimiento, compromiso y vida, etc. Y lo fácil es dejarse seducir así, simplemente porque no hay contextos extensos de defensa. Eso es lo que se necesita; es lo que se construye. Una muralla (China si se quiere) que se convierte no sólo en su protección, sino en su fuerza de ascenso para que la «gasolina de su cohete» sea de bendición y no de maldición.
    Si… Lo resumido y el clip son válidos y valiosos, pero solo cuando hay contexto extenso de sustento. Primero se lee el libro y luego si se hacen resúmenes. La simbología, la semiótica, el logotipo, el slogan, el refrán, la máxima, la sentencia, el clip, el meme, etcétera, son válidos y valiosos solamente cuando existe el contexto. No a la inversa. De hecho las fuerzas del mal usan este conocimiento con precisa ejecución de agendas. El mal es astuto. La imbecilidad es parte del mal, pero las huestes del mal que ejecutan estas agendas no lo son. Imbéciles lo capturados por ellos. He escrito extensamente en muchos artículos sobre los secretos de la simbología, tanto de arriba, como de abajo. Solo verifique esto en todo lo que hay dentro de las sectas secretas y teorías de la conspiración.
    Absolutamente todo lo descrito en este artículo, en los precedentes del mismo, en los aquí referenciados en enlaces, en mis blogs y por sobre todo en lo que es posible acceder en redes cuando se busca información específicamente relacionada a lo dicho, las noticias mundiales con énfasis investigativo sobre conflictos, conspiraciones, nuevo orden mundial, agenda 2030, agendas progresistas de izquierda, de marxismo cultural, de ingeniería social, de manipulaciones planetarias, de epidemias, pandemias, plandemias, vacunaciones y una muy extensa gama adicional de agendas demostrables, sería exagerado abordarlo y preocuparse por ello, sí no hubiese una real y verdadera justificación de angustia por ello. Podría ser intrascendente para vidas intrascendentes (como se verifica en miles de millones de personas), tal que fuese un reto opcional para almas elevadas, seleccionadas y preparadas para trascender a otras realidades (el mundo venidero revelado en la Torá). Dicha opción podría interpretarse romántica y utópicamente como alternativa paralela de existencia.
    https://toraverdadyrealidad.wordpress.com/2023/03/25/salvacion-y-dualidad-12/
    1 hr 28 min
  • Apostasía y el Rezo de Kipur.
    Apostasía y el rezo de Kipur.
    Hace unos cuantos días fue la fecha de Yom Kipur, el día del ayuno y perdón y que hace parte de las fiestas solemnes de HaShem en Levítico 23; fechas que son insignes para el pueblo judío. Como sucede con todas las fechas de las «fiestas» hebreas reveladas, siempre hay grandiosas revelaciones detrás de cada una de ellas. Todas y cada una de dichas revelaciones para nuestras limitadas mentes, año con año, reflexión tras reflexión, vivencia tras vivencia y estudio tras estudio, etc, es inagotable en aporte de sabiduría para la vida y el entendimiento de las misma, con profundos significados concretos aplicables sobre nuestra existencia y consciencia.
    Nada parecido al infinito espectro inferible y verificable en el pensamiento masivo facilista de postulaciones abstractas, etéreas, utópicas, románticas, especulativas, insustanciales, indemostrables, indefinibles, imaginativas y fantasiosas, que nada explican, nada ejemplifican de forma concreta, nada penetra, ni escudriña en las complejidades vividas para toda existencia hundida en absurdos, incoherencias, confusión y caos.
    Dicho de otra manera, la diferencia entre el entendimiento posible de acceder y la falta del mismo en nuestras aceptaciones arrogadas sensitivamente como pretensiones arbitrarias de verdad, es la misma diferencia entre el bien y el mal. El entendimiento cuando es real y no imaginativo, su sustento es demostrable con extensa argumentación redundante; tal cual la misma naturaleza y la vida es igualmente redundante y exuberante en demostraciones y detalles duplicados para el que tenga ojos, oídos y cerebro.
    Cuando hay certezas, hay sabiduría que la acompaña y la confirma; hay entendimiento y claridad diáfana en todos los sentidos posibles. No solamente es una vivencia sentida, como usualmente todo el mundo concluye al unísono en sus autoengaños y autojustificaciones con su ignorancia adaptativa, inmoral, embriagadora y engañosa, sino que a diferencia de la faceta recién señalada ficticia, figurativa y delirante, dicha sensación de seguridad y certidumbre, lejos de ser un fantasma o una entelequia, es minuciosamente detallada en fundamentos, lógica, evidencia, ingenio, agudeza, cimientos, razones, pruebas, principios y conexión con la realidad moral y trascendental.
    Como sucede con todo en nuestra realidad dual, la certeza y seguridad es también una definición y vivencia dual. No es por sí misma, en su dictamen o tesis, una asociación a la verdad absoluta proveniente de las definiciones Divinas de Dios, sustentadas en la perfección y la bondad universal. Lo mismo podría decirse de las verdades que como tal, así interpretamos corruptamente y que simplemente no son verdades absolutas debido a nuestra ignorancia, imperfecciones y asociaciones con la mentira por conveniencias de todo tipo. Para nuestras consciencias o paradigmas aceptados sin el conocimiento divino de lo que es bueno y verdad, nuestras «verdades» son realmente mentira. Y no obstante en nosotros, se defienden como verdades absolutas. Nunca un malvado a lo largo de toda la infinita historia se habrá calificado a sí mismo como malvado. Siempre se habrá justificado según él mismo con su «verdad», y hasta con su «justicia». Ja.
    Al final se verificará que estas justificaciones son inherentes a todo el mundo. A absolutamente todo el mundo. El patrón de medida de comprobación de lo dicho, sin duda es la sabiduría y conocimiento de la Voluntad Divina. Esto incluye las definiciones absolutas reveladas de la Verdad que sólo pueden ser entendidas en los términos de la Bondad, el Bien y el Altruismo Perfecto, y que sólo puede provenir y ser definido por Dios mismo. Y por ser así, tal cual lo señalo, nuestra condición de ignorancia disociada de las revelaciones de la Torá, califican la confusión como una verdad relativa que justifica toda la corrupción que de allí se desprende. Corrupción que es camino de muerte, y que sea como sea, siempre se intenta disfrazar con fantasía y narcotización de la realidad; como si ello fuese factible.
    Bien se dice en la Torá y más aún para estas fechas de Yom Kipur: «Como el Juicio no se ejecuta inmediatamente ante la transgresión, el transgresor concluye que NO hay Dios y que NO hay Justicia». Tristemente la ignorancia multifacética asume religiosa o culturalmente estas fechas con simplificación y desidia, desconociendo la infinita relevación divina que allí se esconde.
    Sí… Hay que saber que las fechas de Rosh HaShaná y Yom Kipur son exactamente fechas de Juicio y Misericordia respectivamente. Primero se juzga y luego se perdona. No puede ser a la inversa como es costumbre hoy día en muchas sociedades y países como Colombia, con los sofismas manipuladores de ingeniería social de Paz y Perdón, saltándose la justicia y consolidando la impunidad. Y de nuevo… Cada evento es infinito en revelaciones de sabiduría concreta existencial. No es palabrería, ni superstición, ni fenómenos psicológicos antropológicos, ni históricos, ni nada de las sandeces ignorantes que siempre provienen del humanismo y sus presunciones arrogantes «científicas» por default. Simplemente allí no hay nada de conocimiento revelado… El único que nos conecta con la realidad suprema que todo lo define de forma soberana e infinita en Bondad y Perfección.
    En líneas generales todos nos juramos poseedores de la verdad, a pesar que el mundo entero se nos estrelle en la cara. De eso se trata el arrepentimiento y la Teshuvá (el retorno). Dos conceptos muy diferentes. Este artículo no trata de ello. No es mi intensión explicarlo aquí. Pero si quisiese resaltar que la verdad para todos y cada uno de nosotros es verdad según nos justificamos. Nuestra verdad…. Y así toda persona ya sea religiosa (sea cual sea su religión, incluyendo el judaísmo), ya sea secular, atea o lo que sea, afirma con seguridad absoluta su visión de vida, sus conclusiones, sus verdades.
    Dicen: Es que yo lo siento así; lo siento en mi corazón; mi intuición me lo dice; yo nunca fallo; es que uno sabe en su interior; dios me lo dijo; debe ser así porque acaso ¿de qué otra manera puede ser? Jesús me lo dijo; Jesús se me apareció; el espíritu me tomó y me lo reveló; tuve una visión; eso no es así y es así porque es así; lo dicen las noticias; la ciencia lo dice; ¿y ud de verdad cree en eso, ja? Yo creo que es así, etc, etc, etc. El espectro de afirmaciones es literalmente infinito. Son «verdades» personales válidas como sensación en cada caso, aún cuando de manera evidente pueda demostrarse cada decadente situación de indigencia intelectual, moral y de vivencia. Una sensación es verdad en quien la vive, pero ello no la hace una verdad axiomática absoluta. Mucho menos un postulado de verdad filosófica o teológica. No me lo invento. Lo he escuchado, lo veo en redes por miles y miles; y usted también sin duda alguna.
    Claro… Necesitamos paradigmas aceptados como verdades que nos brinden seguridad para poder subsistir y no enloquecer. El perrito solo sabe ladrar e interpretar su mundo con el olfato. Mal haríamos en criticarlo. Pero… ¿Y los humanos? ¿Cúal es nuestra responsabilidad? Obviamente esto no será entendido de la noche a la mañana; y supongo que tampoco al estilo «matrix» como la gran mayoría espera o le gustaría, en el mejor de los casos en aquellos que se juran espirituales, tanto religiosamente, como metafísicamente, con todas las doctrinas de la nueva era, los saltos cuánticos, las ascenciones pleyadanas, transformaciones mágicas, conjunciones planetarias, evoluciones universales, etc, etc.
    Todos afirmamos… Es nuestra tendencia natural. Sin embargo la diferencia de objetividad y compromiso con nuestra responsabilidad existencial está en nuestra actitud y fundamentación investigativa como argumento. En mi caso personal me expreso acorde a extensos razonamientos explicativos (y si no me cree estudie mis blogs donde he escritos miles de páginas) sobre el diagnóstico de la realidad que se nos vive estrellando en la cara, repleta de incoherencias, absurdos y disonancias cognitivas. Esa es nuestra condición actual por defecto que se nos impone, y sin embargo, la gracia divina siempre está presente de muchas formas para permitirnos avanzar y entender. Gracia divina para permitir evolucionar a nuestras almas o para corregirlas (Tikun Olam como se dice en el judaísmo) y darnos oportunidades de elevación una vez tras otra. Por eso se nos otorga un día como el de Yom Kipur; el día del perdón. Por eso vivimos en el tiempo (un tiempo relativo como en algo explicó Einstein).
    Tiempo que tiene como origen y propósito en la Mente Divina Infinita en sabiduría otorgar misericordia a sus criaturas para que la justicia, como fundamento de toda creación perfecta, se convierta en la misma misericordia que posibilita la bondad infinita del otorgamiento a través de la creación (infinitos universos y dimensiones). Algo que usted todavía no entiende, pero que está llamado a entender y por lo cual usted debería expresar con infinita humildad, profundo agradecimiento al vivir en el tiempo; así el mismo tiempo se le convierta en prisión mientras usted no entienda. Así que le conviene entender y dejarse de fantasías.
    Pero… ¿Qué es entender? ¿Cómo se entienden estas palabras escritas con relación al día de Yom Kipur? ¿Por qué he dicho lo que he dicho aquí en los anteriores párrafos? No se trata de una disertación o lección académica tradicional sobre esta fecha, sobre el perdón, sobre el arrepentimiento, sobre la Teshuvá, sobre la inscripción en el libro de la vida, sobre nuestro reconocimiento de la soberanía y sistema operativo legal de existencia para nuestras almas, sobre lo significa el destino de nuestras vidas para el próximo año, sobre los resultados del juicio, sobre la misericordia, sobre cómo se valida todo lo anterior (y mucho más no mencionado aquí), ni sobre si los rabinos y sabios de Israel tienen o no razón en todas las enseñanzas que nos han legado a través del tiempo. No se trata de ello. Para ello hay todo tipo de estudios. De hecho dejo a manera introductoria no tradicional el siguiente artículo en el siguiente enlace:
    https://m.facebook.com/story.php?story_fbid=pfbid0P6wKddJxczj6Ubpvnz7rYUhoc5HschLQBX7iw8b2APXzHRLkjm8f78gD8dxyzWCMl&id=100026516632681
    Se trata de un énfasis que por «casualidad» llegó a mi mente con una simple vista en redes de un video cualquiera sobre Yom Kipur de un personaje argentino muy conocido como dizque «kabbalista», quien dice que por 26 años ha enseñado Kabbalá y que en mi concepto merece ser advertido, no precisamente por su acierto, sino todo lo contrario, por su incoherencia con respecto a los contextos que precisamente resalto de entrada en este artículo. Incoherencias que en mis conclusiones son demostrables, por lo menos en los niveles conocidos de la sabiduría revelada en la Torá.
    Pero ni siquiera se trata de simplemente emitir una opinión sustentada al respecto en desacuerdo. Se trata de evidenciar como diagnóstico (igualmente asociado a lo aquí referenciado sobre las simplezas de la mente masa), como seguidores y no seguidores del personaje, conocedores o no de Torá y Kabbalá, caen con extrema facilidad en seducciones supuestamente argumentativas de las mencionadas incoherencias, dando señales concluyentes que poco o nada de entendimiento hay en dichas personas sobre la Torá y la Kabbalá; tema éste que también he expuesto de forma reiterada en mis escritos, y del cual también dejo como ejemplo una muy pequeña mención que compartí recientemente en el siguiente enlace:
    https://m.facebook.com/story.php?story_fbid=pfbid02yUgAeJrPWA9Eqmf67fKB4C7bysbf8qG9ttTsuEwqou1VSa6DmVTMY7Bn4R5r1Lzol&id=100026516632681
    Mi intención de hacer esta reseña o mención, no se debe a posturas de contexto académico persé egolatra o críticas defensivas, ni destructivas. De hecho no estoy mencionando nombres, ni lo haría maliciosamente por principio bajo dichas premisas. Mi intención al escribir estas palabras es por «casualidad» (como ya mencioné), cuando me percato de cómo se conecta esta simple circunstancia con mi experiencia personal de rezo del día de Yom Kipur y la importancia vital que allí subyace. Explicar esta relación entre dos eventos figurativamente disociados es el propósito de esta reflexión y que detallo a continuación inicialmente de forma separada, para luego conectarlos.
    Así que empecemos con la mención del afamado y supuesto kabbalista al cual siguen miles de personas que después de años y años de seguimiento de sus enseñanzas, se supondría tendrían capacidad de discernimiento en tales conocimientos. El personaje dice que ha enseñado Kabbalá por 26 años. Y me es necesario aclarar que jamás emito opinión sobre lo que no conozco, o no sé. Mucho menos de personas cuando se trata de sus conocimientos. Por lo tanto aclaro que efectivamente conozco por años las enseñanzas del personaje citado. Así sucede con la gran mayoría de conocimientos que he adquirido a través de otros. Siempre he estudiado, visto y escuchado toda enseñanza recibida de Torá o cualquier otro tópico con involucramiento a consciencia. Esto significa siempre repetir una y otra vez todo estudio hasta asimilar, desechar y concluir. Así que dentro del extenso espectro de enseñanzas y maestros escogidos, el personaje lo fue durante el tiempo requerido para poder identificarlo a él y a su supuesta enseñanza.
    Así que si conozco al detalle y de forma profunda dicha enseñanza. Y al decir profunda, no quiero decir que acepto todo lo que le escuché de él en redes. Significa que hice las filtraciones necesarias acorde a mis conocimientos paralelos y conclusiones comparativas. Al respecto tengo que acotar o confesar que a pesar de lo valioso que pudo extraerse (lo desconocido aceptado en la búsqueda de respuestas es valioso, venga de donde venga), siempre me pareció la enseñanza del personaje demasiado rebuscada y especulativa entre más valoraciones posibles. Su léxico y desarrollo de ideas me parecía confuso sin razón, además de imaginativo. No vi en su enseñanza los fundamentos básicos de enseñanza de Torá. Su énfasis fue siempre supuestamente kabbalista, supuestamente enfocado en las revelaciones del Ari, más nunca de forma ortodoxa.
    Una costumbre que en apariencia era su fundamento y como se concluye es muy popular en todas las masas advenedizas a la Kabbalá, como moda de redes y propagación de la misma. Se entra directamente sobre conceptos kabbalistas sin ningún tipo de formación en los rudimentos básicos de la Torá (que es mucho). Obviamente que el resultado en los niveles de la verdadera Kabbalá serán falsos y sin ninguna revelación esencial de la existencia, aunque todos se juren gurus del tema. Esto es verificable como algo muy popular en redes para desgracia del kabod (honor) mismo de la sabiduría de la Kabbalá.
    El hecho es que aparece un video del supuesto kabbalista, el cual desde hace un par de años abandonó su presunta e hipotética enseñanza de Kabbalá debido a experiencias «místicas» auto inducidas (según sus propios testimonios), en donde hace reflexiones sobre el día de Yom Kipur. No voy a analizar en detalle, ni repetir todo lo que dijo dicho personaje en el video. Pero vale la pena acotar que todos los seguidores que se expresaron al respecto, quedaron «maravillados». Algo de no creer en mi fuero más interno. Aunque era apenas lo predecible (tengo que decir).
    En redes se verifican costumbres muy reveladoras y contradictorias. Por un lado casi nadie cuestiona, ni opina sino para aplaudir. Prácticamente nadie analiza, nadie se opone con análisis. Por el otro lado de la moneda, también es claro que en redes la norma es que casi todos se oponen por defecto a lo que sea. Pero lo opuesto también es cierto. Es un fenómeno dual siempre asociado a la falsedad y mentira. Cuando lo que se manifiesta es la masa robótica caudillista ávida de ídolos y opositora a cualquier esfuerzo por la claridad, siempre se avala lo inaceptable y se rechaza con burla y grosería lo que merecería ser analizado asociado a la verdad. Pero ese es otro tema.
    Y hago la mención pues lo que se dijo en dicho video y lo concluido del mismo, es lo que mencioné al inicio de este artículo. Es decir, la vida se siente con la simpleza de nuestra ignorancia y se concluye que ese el camino y el método requerido. La consciencia y nuestro corazón es nuestra guía, nuestro maestro, nuestro norte, venga como venga y de donde venga. No hay claridad en nada; nada se puede desmenuzar en extensos análisis y formulaciones; nada se puede explicar, nada exponer, ni enunciar en blanco y negro; nada se puede verbalizar; en caso de expresarse se hace sin coherencia; todo se queda en el abstracto y la imaginación; todo se justifica; todo se menosprecia y banaliza; todo es reactivo y sin control; no hay frenos, no hay principios, no hay entendimientos, etc, etc, y sin embargo se habla de consciencia. No se sabe qué es eso, no se sabe la diferencia entre el bien y el mal, y sin embargo se habla de seguir el corazón, la intuición, de ser buenos por defecto, porque Dios es perfecto. Se predica el amor, los ángeles, la justicia, la tolerancia y sin embargo todo está torcido e invertido en su evidencia. Tal cual como sucede con las ideologías progresistas e izquierdistas. Es un virus que infecta todo. Todo lo contamina y enferma; y sin embargo se cree que somos angelitos.
    Los absurdos e incoherencias psicóticas en estos aspectos son infinitos y tienen el mundo patas arriba. ¿Acaso usted no lo ve? Claro que no…. Y mucho menos lo ven todos aquellos que se asocian con dichos postulados. Ahí vemos a la izquierda asaltante de democracias tomándose el mundo entero criminalmente con aplausos de todos los zombies. Es obvio que todos aquellos dizque kabbalistas seguidores del personaje se encasillan en estos diagnósticos. La mayoría de religiosos disfrazados, con Torá y sin Torá, judíos y no judíos, etc, tienen estas psicopatías de inversión de la realidad. Conozco el tema no sólo teóricamente, sino personalmente con muchos conocidos. ¿O quizás con todos?
    He escrito extensamente sobre esta inversión de valores y fantasías criminales e inmorales (así usted se jure bajado del cielo). Dejo a continuación un enlace de muchos de dicha argumentación, por si acaso se piensa que todo esto es palabrería sin sustento:
    Todo lo anterior es el meollo de mi crítica y oposición a lo dicho en el video mencionado. El personaje simplemente afirmó después de 26 años de enseñanzas kabbalistas, que los rabinos habían mentido siempre sobre el día del juicio y día del perdón en Yom Kipur; que nos habían engañado. Que el rezo del día de Yom Kipur era una farsa, que Dios no juzga (no obstante la biblia tiene 206 referencias explícitas con la palabra juicio); que los preceptos o mitzvot no llevan a nada; que no tenemos obligaciones; que debemos seguir nuestra consciencia, que somos perfectos; que Dios en su perfección no requiere de nuestros rezos; que nuestra conciencia lo es todo; que todo es perfecto. Y claro que todo es perfecto… Pero no como argumenta el personaje en cuestión.
    Realmente todas y cada una de sus palabras NO se compadecian con lo que estuvo predicando del judaísmo durante 26 años. Y a todos sus seguidores les bastó dicho video de 15 minutos y les encantó que todo haya sido un engaño, una farsa y mentira. Se sintieron aliviados de ser absueltos en lo que implícitamente se concluía debían vivirse vidas comprometidas con el esfuerzo del entendimiento y una vida con principios. Y yo me pregunto… ¿Qué era lo que seguían? ¿Qué entendían? ¿Nunca entendieron? ¿A qué jugaban? ¿A qué juegan? La fantasía y la disonancia en evidencia psicótica contradictoria. Y no obstante persisten en seguir jugando a la Kabbalá con simplezas y descontextualizacuones verdaderamente incomprensibles.
    Algunos comentaban en las redes… «Estas son palabras de uno de los kabbalistas más grandes de la generación». Ja… Por favor. Que desatino e ignorancia mayúscula. Las evidencias que se destapan en absurdos son más que decepcionantes. Y lo digo por ser la tendencia en todo orbe de expresión de lo que vemos planetariamente hoy día en la era de la información al alcance del dedo. Esto que aquí relato no es anecdótico como ya mencioné; es trascendental y es lo que pretendo mostrar más adelante. Quizás se requieran dos artículos. Uno inicial para destacar el aspecto del personaje, su impacto y la lectura del evento, y otro para conectar con lo que significa el servicio de Yom Kipur.
    Esto es importante en la medida que puede identificarse y asociarse con las advertencias proféticas que la misma Torá dio hace miles de años para estos días. Y no sólo se trata de profecía y advertencias. Son temas que se explican en detalle en el Talmud por los sabios de Israel respecto a lo qué es el principio y el final. Enseñanzas largas y profundas que hay sobre los significados de Rosh HaShaná como final y Yom Kipur como inicio. Como se cita textualmente en el Talmud: «Tov Ajarit Davar, Me Reshit Tov». Es mejor un buen final que un buen principio. Y mejor aún un buen principio que un mal principio. El final lo es todo. Detrás de estas simples sentencias hay mieles grandiosas de sabiduría. Innumerables shiurim (lecciones o clases) hay en los ámbitos académicos judíos alrededor del mundo sobre este solo tema; y más aún, conectados a estas fechas solemnes.
    Es notable constatar como este personaje es ejemplo de la generación final, que en mi concepto no tiene un buen final. Perdió en su totalidad lo poco o nada que tenía de Torá. Y arrastra incautos a su camino nuevo con una apostasía tenaz. Se podría explicar punto por punto de forma extensa cada afirmación que aquí dice (en el video).
    Así le conteste a una persona que desde hace más de 20 años conozco estudiando Torá y Kabbalá (sobre todo Kabbalá). Esta persona tiene como negocio una judáica (venta de libros judíos de Torá), y no obstante cuando le pregunté sobre el video y el comentario (absurdo para mí), de ser calificada la persona como «uno de los mayores kabbalistas de la generación»… Me contestó… TOTAL. Yo le pregunté… ¿Total qué? Mi conocido me contestó que efectivamente lo era. Realmente me esperaba esa respuesta. Por eso le compartí el video (video que mi amigo ya conocía o lo había visto).
    Cualquiera le podría preguntar a mi conocido (amistad de años) y al mismo kabbalista de la anécdota… ¿O sea que usted ha engañado durante décadas a sus clientes? ¿Cómo se puede llegar a dichas conclusiones? Se entiende que la «traba» o el viaje místico del kabbalista lo haya inducido a dicha apostasía (un verdadero kabbalista como Abulafia lo explicó en detalle hace siglos). ¿Pero en los seguidores? Son dos eventos pero que confirman una misma profecía. Apostasía y doctrina de demonios para los tiempos finales, como se profetiza en el nuevo testamento.
    Al que tiene poco, lo poco que tiene también se le quitará. Hay que ver la cantidad de idiotas que se dejan arrastrar. O se entra en batalla para defenderse y eso significa no pasar de largo en la burbuja, o se le quitará lo poco que tenga y terminará uno aplaudiendo con sollozos y vivas a este tipo de personajes. Es lo que se ve. Si no hay entendimiento y uno mismo no lo puede evidenciar explicitamente en uno mismo, se perderá lo poco o nada que se tenga. Se verifica en los que si tiene mucho, con mayor razón en los que no tienen… eso es para tomar nota.
    Dejo a continuación enlace a un artículo que escribí y compartí sobre este asunto de batalla en el entendimiento y la vida.
    https://m.facebook.com/story.php?story_fbid=pfbid02UqvDmaEjdP4xVd5KUMMs49s6qSaXLP4CYcRu2rCUjzgMQ47d2rwPnFdYjSveq23Fl&id=100026516632681
    Se ha enseñado en la Kabbalá y el Talmud que 4 kabbalistas verdaderos y grandes entraron al PARDES (es decir al Paraíso). Solo uno entró y salió en paz. Y ese fue Rabí Akiva. Los otros tres NO… Uno murió, otro enloqueció y otro apostató de la Torá. Este último fue Elisha Ajer quien fue el maestro nada más, ni nada menos del famoso Rabí Meir Baal Hanes (el Señor de los Milagros). Esto ocurrió en el primer siglo de nuestra era. Estos eran gigantes… Verdaderos gigantes ante los cuales nosotros somos menos que primates (para que no seamos tan laxos en los calificativos de gigantes de la Kabbalá). Ahora, no creo para nada que el personaje de este artículo haya entrado al PARDES. Nada que ver. Todos los que meten yage o se meten veneno de sapo y demás sustancias alucinógenas, tienen experiencias místicas acorde a sus propias esencias y estados espirituales. Algunos toman un boleto directo al infierno con estas experiencias. Sé de lo que hablo.
    Mi amigo, acorde a mis comentarios, trato de justificar las afirmaciones de su maestro. Simplemente repetía las mismas palabras del personaje. Literalmente me respondió que yo debía entender como son las cosas. Que Dios no nos juzga y que somos nosotros mismos quienes nos enjuiciamos con nuestras acciones; que cada persona puede hacer lo que quiera; que rezar o no rezar es lo mismo, pues cada cual decide lo que quiera con su vida; que lo único cierto es que todo es perfecto; nada es malo; que uno mismo hace su camino y si no quiere cambiar, pues que no cambie, que de nada sirve repetir una y otra vez Yom Kipur y Rosh HaShaná año tras año; pues todo está en la consciencia de cada uno; total es que Dios no juzga; el que se juzga es uno mismo y debemos ver siempre las cosas con buen lente; que es completamente seguro que la repetidera de la repetidera sin consciencia no vale absolutamente de nada; que las restricciones y ayunos no sirven para nada. Lo anterior son sólo algunos ejemplos de respuestas recibidas. Lo triste es que esta fue la argumentación de alguien que ha transitado durante décadas los conceptos de la Torá. Todo lo anterior es susceptible de ser aclarado extensamente como debe ser. Una tarea que nadie está dispuesto a hacerla. No es el objetivo aquí.
    Este tipo de respuestas en alguien completamente disociado del conocimiento de la Torá es lo común. Ahí están todos los utópicos humanistas y fantasiosos espirituales. ¿Pero que provenga de alguien con asociaciones supuestas a la Torá? Yo esperaba que mi amigo me diese alguna argumentación sustentada en su supuesto background o conocimiento de años de estudio de Torá y Kabbalá… No se vió por ningún lado. ¿Lo sabía o no lo sabía? ¿Lo ignoraba a propósito? ¿Lo desechó? Y si lo desecho… ¿Por qué no lo argumentó? Se deben tener razones para tomar desiciones o concluir… ¿O no? ¿Por qué no se verbalizan si se tiene claridad? ¿Se trata de intuición en este caso? ¿Se justifica la intuición aquí?
    A sus respuestas sin respuesta, yo si respondí con contundencia. Algunas de mis réplicas contestatarias fueron las siguientes:
    Acorde a lo que dices, la Torá, el Talmud, el Zóhar y todos los sabios de Israel sobran. No hubiese sido necesaria la revelación del Sinaí. No puedo estar de acuerdo contigo. Lo siento. Y en nada se aplica con el aval a la repetidera zombi que mencionas. El tema de la repetición con las mitzvot lo he explicado a profundidad y te lo he compartido. Si no te acuerdas o no lo leíste aquí te envío de nuevo las explicaciones:
    Debe haber entendimiento. Y es falso que el juicio no existe. Es tanto así como afirmar que el mal no existe.
    Por falta de conocimiento se perdió mi pueblo. Así dice Mashiaj.
    Y todo lo tuyo te corresponde a ti. Dicen los sabios… No te corresponde a ti el resultado, pero no puedes renunciar a tu trabajo. Y aplica para todo.
    He aquí yo pongo delante de ti la vida y la muerte. Escoge la vida para que vivas. Lo dice Dios.
    ¿Y donde dejas acaso el libre albedrío?
    La revelación no es un panfleto resumido, ni simple. Árbol de vida para el que a él se allega.
    Sólo hay que leer los Salmos cuando hablan de la sabiduría de la Torá.
    Pienso en ella todo el día, al acostarme y al levantarse. Y así ¿Qué es el Shemá?
    A imagen y semejanza de Dios es el Adon Olam. ¿Se entiende lo que eso significa? ¿Se puede ser a imagen y semejanza en la ignorancia de todo?
    https://toraverdadyrealidad.wordpress.com/2023/03/25/salvacion-y-dualidad-11/
    52 min
  • Cómo Conservar Su Sistema inmunologico, Su Humanidad y Encontrar Protección.
    Cómo Conservar Su Sistema inmunologico, Su Humanidad y Encontrar Protección.
    El secularismo es la negación arrogante de las realidades naturales. La naturaleza desprecia al necio y castiga severamente al arrogante. La gente dice que Dios es amor. ¡No tienen idea de lo falso que es esto desde las perspectivas de la imaginación y la fantasía! La gente dice que todos deberíamos unirnos en paz. Pero su definición de unidad y paz deja fuera tanto a Dios como a los que le temen. El secular, el arrogante y el tonto, todos se pertenecen juntos y se merecen el uno al otro. No saben de las sabias palabras de la Santa Biblia: Apártese del mal y de aquellos que lo toleran, lo aprueban o lo abrazan. Envenenarán su mente y corromperán su resolución.
    Sepárese del mal. No luche contra eso. Es decir, no nos corresponde erradicar el mal. Ese es el trabajo de Dios. Y Dios sabe castigar a quienes perturban la paz y el crecimiento de nuestra Tierra y sus pueblos. Ahora es el momento de actuar por Dios, porque ellos, los malvados, anulan Su Torá todos los días. No pertenezca al bando de los malvados. Se debe luchar, pero primero hay que entender en qué consiste nuestra lucha. Deje que Dios haga lo que Dios hace mejor. Luchamos contra el mal cuando lo identificamos, lo rechazamos y nos alejamos de él. Entramos en batalla contra el mal por obligación moral, pero es Dios quien obtiene la victoria, siempre y cuando nosotros hagamos nuestra parte. Por cierto, el castigo de Dios no es un castigo en principio. Es simplemente una corrección para realinear la forma natural. Dios no es amor en nuestra concepción humana del amor. Dios no es un ser humano. Dios es lo que Dios es, y es Dios quien está a cargo. Que los que niegan y se burlan sigan su camino. Veamos dónde terminan. Lidiar con la verdad del Camino de Dios ahora es nuestra responsabilidad o enfrentaremos las consecuencias cuando el Dios de la naturaleza restablezca el equilibrio de la naturaleza.
    Jeremías fue referido como el “profeta llorón”, porque las visiones del futuro que aguardaban a su país y a su gente eran tan horribles que casi lo volvieron loco. Todos lo abandonaron, incluidos los familiares, y casi le costó la vida entregar el mensaje que Dios le había dado para llevar a los gobernantes y población de su país, porque no era un mensaje de esperanza, que era lo que querían escuchar, sino un mensaje de fatalidad, donde una gran mayoría de la población estaba a punto de morir horriblemente. Y mientras Jeremías profetizaba desde la capital judía de Jerusalén, había muchas personas que ya habían sido capturadas y llevadas al cautiverio en Babilonia, incluido el entonces rey de Israel y miembros de la familia real que ya no vivían en Jerusalén.
    Una de esas personas era un sacerdote llamado Ezequiel, quien, al igual que Jeremías, fue llamado por Dios para advertir a su pueblo que el juicio era inminente y que no había “regreso a la normalidad” como muchos falsos profetas que vivían en Babilonia estaban prediciendo, dando falsa esperanza para las personas que vivían en cautiverio de que pronto podrían regresar a casa y a su antigua forma de vida. Ezequiel fue llamado por Dios para ser una “atalaya”, porque sabía la verdad, y Dios dejó en claro que si no decía la verdad, incluso frente a la oposición hostil, cuando llegara el juicio y mucha gente muriera de manera horrible, que su sangre también estaría en las manos de Ezequiel si retrocedía de miedo y no advertía a la gente. Esto es exacto a lo que se diagnóstica actualmente con todo el mundo evadiendo la realidad y atacando a quien se atreva a hacer cualquier advertencia al respecto. Sólo se quiere escuchar que la vida es bella y que hay que seguir adelante con la fantasía de la esperanza. ¿Estamos en tiempo de risa o de lloro? Son válidas las exhortaciones bíblicas del libro de proverbios que es palabra de Dios. ¿A qué jugamos? ¿A la religión siendo religiosos? ¿O al negacionismo de fantasía siendo seculares?
    Sea usted judío, secular o cristiano, es revelador que la Biblia en las escrituras neotestamentarias (a través del Espíritu) dice claramente que en los últimos tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios” (1 Timoteo 4:1). Y aunque “en esta generación hay personas justas, son demasiado pocas para levantarse y proteger a su generación” (Zohar Hazinu 292), lo que vendría a significar que no habrá suficiente “sal” para salar la tierra (véase Mateo). ¿Qué significa apostatar de la fe? ¿Qué significa la sal? Esto NO se puede entender dentro de marcos de referencia “cristianos”, pues como religión hay disociación de la Torá en dichas doctrinas. No se pude pretender alcanzar el verdadero entendimiento de dichas fuentes contaminadas y disociadas de la Verdad y la verdadera Revelación Divina. Sin pretender entrar a profundizar en estos conceptos que necesitarían de muy extensas explicaciones, de todas formas si se puede advertir con contundencia los desatinos de no tratarse estos conceptos desde las perspectivas reales de la Torá y el Judaísmo.
    Primero que todo hay que saber que la Fe desde el punto de vista hebreo es muy diferente al de las doctrinas cristianas. Fe en hebreo se dice “Emuná” que tiene la misma raíz de la palabra “Emet” que significa verdad. Es decir, la fe hebrea es sinónima de certeza y conocimiento. Esto se puede explicar en libros y libros, tantos como se quiera profundizar. Y de nuevo, toca aclarar que desde el punto vista hebreo se debería redefinir perfectamente todas las palabras, todo el idioma y todos los conceptos que nos dicta el diccionario desde cualquier otra perspectiva diferente a la judía. Lo mismo sucede con la palabra “conocimiento”. Así que no se deben asociar los conceptos seculares, ni mucho menos los religiosos cristianos a esta palabra de fe y concepto que ha sido desacreditada y distorsionada irresponsablemente por estas doctrinas. Conocimiento y Fe son dos conceptos trascendentales hebreos asociados e inseparables. Se tiene fe en quien se conoce y en lo que se conoce. Así de sencillo, y no obstante es factible explayar este discernimiento hasta niveles insospechados.
    Así que apostatar de la fe es una advertencia que también implica carencia de entendimiento o confusión con el que se obtuvo, tal que a pesar de haberse transitado decenas de años en los estudios de la Torá y haberse obtenido grandes y valiosas revelaciones existenciales y sobre el conocimiento de Dios, sin embargo a la hora de la prueba final, de nada sirvió el camino transitado. Acerca de esto último hay una gran cantidad de enseñanzas provenientes de los grandes sabios de Israel, del Talmud, del Zohar y de muchas fuentes rabínicas sagradas, en donde se hacen severas advertencias de “caer vencido” al final. ¿Cuál final? Ya sea el de nuestras vidas en el último segundo de nuestra vida cuando el Satán viene a tentarnos y hacernos renegar de la Torá hasta el último instante, o a la hora de la prueba. Y que no se piense que cualquiera puede ser tentado. Solamente son tentados aquellos que tenían Torá.
    Y que tampoco se piense que aquellos que tuvieron vida religiosa de fin de semana, estudios mecánicos de Torá, disfraz religioso, falta de conocimiento y real discernimiento, falta de lucha diaria constante por obtener los frutos de la Torá, etc, pueden ser tentados. No hay forma… Ya hacen parte de la filas del Satán. Nunca estuvieron realmente del otro lado. Es decir no estuvieron del lado celestial. Nunca tuvieron conexión con Dios. ¿Qué necesidad tiene el Satán de tentarlos? El reto está más bien de manos del ángel del bien en ese instante. Esto como cosa rara, también es un tema muy extenso para explicar. Evidencia de cumplimiento profético de lo anterior se puede inferir en lo que se puede constatar ha sucedido con la ceguera casi que totalitaria del pueblo judío y las autoridades rabínicas con el tema de la vacunación. Todos aceptando la agenda sin entender absolutamente nada. El absurdo ha sido la generalidad. Y retomando el tema de la fe, no vale la pena ni siquiera mencionar lo que se ve en el mundo cristiano, ni tampoco entrar a explicar los desvaríos de conceptos con respecto a su significado en ellos. Nada que ver con que se crea en el Jesús con vestidura egipcia o no.
    Traigo como ejemplo de lo anterior un caso muy particular que también me impactó mucho (como el caso de Israel con la imposición de la dictadura sanitaria del Nuevo Orden Mundial). Me refiero a un Kabbalista que he estudiado por años y que su conocimiento es incuestionable en profundidades y al cual admiro mucho. Se trata de Michael Laitman. Hubiese esperado de semejantes alturas de sabiduría, se tuviese el discernimiento sobre todo lo que se ha expuesto y que en nada se corresponde con opiniones subjetivas. Dejo a continuación copia de una publicación en donde el mismo Rav Michael Laitman emite su opinión sobre la vacunación.
    COMENTARIO DE LAITMAN:
    ó é
    Hace poco recibí una invitación del Ministerio de Salud para ir a cierto centro de vacunación en mi país, Israel, para recibir mi tercera inyección. Me quedé en la fila durante, tal vez media hora, antes de que llegara mi turno, pero una vez que estuve dentro, todo terminó en menos de un minuto. Me dijeron que esperara de 10 a 20 minutos después de la inyección para estar seguro de no tener efectos secundarios, pero no tuve paciencia. Me sentí bien, sólo un poco cansado de estar parado afuera durante media hora, así que volví directamente a la oficina para prepararme para mis programas diarios. Sólo podemos culparnos a nosotros mismos por la cuarta ola que está arrasando ahora en Israel. Si hubiéramos estado más unidos, esto no habría sucedido. Desde la perspectiva espiritual, el virus no es un problema médico, sino una prueba para nuestra unidad y estamos fallando. La regla en espiritualidad es que, si trabajamos juntos, estaremos seguros, pues nuestra unidad nos hace iguales a la fuerza unida que crea vida. En la sabiduría de la Cabalá, se llama «Yo habito entre mi propia gente».
    RABASH, mi maestro, me enseñó, con el ejemplo y con palabras que debemos obedecer lo que dicen los médicos. Si hay disputas, sigue la directiva del gobierno. Para él, era el significado de habitar entre su pueblo. RABASH no se sumergía en las complejidades de los medicamentos que le administraron; sabía que tenía que seguir las órdenes del médico porque era lo correcto en el sentido espiritual. Como él, no me meto en la cuestión de si la vacuna funciona o no, si hay motivos ocultos detrás de ella o no, ni en ninguna otra cuestión. Todo lo que sé es que el gobierno israelí recomendó que se vacunara a cualquier persona mayor de 60 años y me llamó para que fuera a hacerlo un día determinado en un lugar determinado.
    Por eso, lo hago para estar entre mi pueblo, el pueblo de Israel. Para mí, es una expresión de mi deseo de unirme a mi gente. Si todos hubiéramos tenido el deseo de unirnos, no hubiéramos llegado a esto; hubiéramos eliminado el virus. Es una prueba en la que fallamos todos los días. Mientras sigamos fallando, el virus seguirá propagándose y ninguna vacuna, medicamento o cualquier otra medida ayudará. Si con el virus no aprendemos a unirnos, vendrá otro golpe más siniestro y agresivo que Covid. Si no aprendemos del segundo golpe, nos caerá un tercero, peor que los dos anteriores. Cuando aprendamos que nuestro único remedio es la unidad y elijamos la unidad por sobre todo, nuestros problemas se detendrán.
    Hasta aquí el comentario de Laitman.
    Mi opinión ya se la podrá imaginar. No podría estar más en desacuerdo, empezando por la misma interpretación errada sobre el consejo del Rabash sobre seguir el consejo de los médicos. Es claro que esto como con todo lo referente al mundo de la dualidad sólo tiene un punto de conexión en donde se hace verdadera la sentencia. Y es obvio que esta es aquella que se relacione no sólo con opiniones médicas y médicos expertos y honestos, sino con todo la posible gama de características únicas y especificas de cada caso, donde todo debe ser pesado en las balanzas del conocimiento halájico, coyuntural, generacional y científico. Es increíble que alguien de la categoría de Michael Laitman simplifique de manera tan descontextualizada este asunto, aun cuando las reflexiones del Rabash y de él mismo sean acertadas en su forma teórica.
    En el Zohar hay una referencia bastante explícita en mi concepto con lo que vengo citando. Dice así: : “Entonces, antes de que el Príncipe de la Paz, el Pájaro, el Mesías venga a este Mundo, Su Alma habita en un lugar llamado: «Qein Tzipor» (el Nido del Pájaro, o la Cámara del Pájaro, o también la Cámara del ulular) ( Zohar 2: 7 b). ¿Qué significa y cómo se interpreta? ¿Qué es ulular, o qué significa? Ulular es clamor, aullido, grito. De esta forma se habla es de la cámara del clamor, del aullido, del grito, del chiflido. Sólo si uno entiende lo que sucede, lo que es este infierno donde nos hacen lo que hacen, se pude aullar y clamar. A ese “aullido” responde Mashiaj, pero si nadie clama ¿qué queda? ¿El positivismo? ¿Qué sucede en el nido del pájaro? ¿Que hacen los pajaritos en el nido (donde deben ser alimentados y cuidados)? Aúllan. ¿Qué pasa si se quedan callados? ¿Por qué la referencia es un pájaro?
    El engaño y la mentira es la norma general al 90% en el mundo de la dualidad. Es a lo que estamos sometidos estructuralmente en el mundo de “Asiá” (referencia kabbalista para el mundo físico en “Maljut” – Reino). Esto por default es pura dialéctica de engaño. Piensen en la típica de dialéctica de «oposición controlada». Nos mienten por el lado A de la moneda y también por el lado B de la misma. Y la conciliación de A con B, como C, también es mentira. Y se burlan de frente, mientras a nosotros NO nos importa. Así que bien merecido si tendremos nuestro destino zombi, si no clamamos al cielo y nos percatamos de la situación en que nos encontramos. Es el mismo episodio ocurrido con la narración codificada en la Torá con el pueblo judío en Egipto. Es la misma idea o disertación que debe asociarse sobre el significado del “hombre de pecado”. Se dice en la Torá a este respecto: “Y Dios escuchó el clamor de su pueblo y descendió a Egipto”. ¿Por qué tuvo que descender Dios mismo? ¿Qué significa descender? Y yo pregunto, ¿quién está clamando ahora? Pero no se confunda… No es cualquier clamor. No es el clamor por sufrimiento como víctima ignorante cuando ya todo está consumado como si nosotros fuesemos completamente inocentes. Es un clamor en el conocimiento por la verdad y la justicia. Así que el entendimiento es el punto de partida.
    Explica la verdadera kabbalá que “Dios tuvo que “descender” a Egipto a salvar a Su pueblo” (por favor, traté de entender esto con una visión más allá de la literalidad infantil), porque el pueblo judío se encontraba en dicho momento en la puerta número 49 de impureza. Aclaro… Hay 50 puertas que atravesar para llegar a la sabiduría que va más allá del conocimiento (las 50 puertas de la sabiduría). Se traspasa este umbral después de las primeras 49 puertas. No se llega a la puerta 50 por atajo. Se debe recorrer todo el camino de asención (por si acaso la imaginación le susurra lo acostumbrado del camino fácil y sobre todo con doctrinas de “gracia”). Y lo mismo sucede de forma inversa negativamente en el lado de la impureza y la confusión. Todo siempre requiere un proceso. Si se traspasan las 49 puertas de abajo se llega a la confusión perpetua, cauterización de consciencia, perdición; llámelo como quiera.
    Por eso todo el escenario de la salida de Egipto para el pueblo judío y que se repite como puerta cósmica de conexión o “Moedim”, palabra esta hebrea que significa “citas con Dios” (las fiestas de Adonai, referidas en Levítico 23), y que se interpretan como celebraciones, en este caso la fiesta de Pesaj (Pascua), se desarrolló a “toda prisa” con todos los significados de “leudar la masa”, “levadura”, “comer Matzá”, etc. No es el propósito explicar todos los profundos misterios que hay en todas y cada una de las fiestas judías. Sería un tema de nunca acabar. Explican los sabios de Israel que más del 80% del pueblo judío que se rehusó a salir de Egipto, falleció y se perdió en dicho evento histórico universal. El pueblo judío del relato bíblico que salió de Egipto fue apenas del 20% o menos; algo así como un mínimo de 3 millones de persona, lo cual significa que en Egipto perecieron al menos 12 millones de personas del pueblo judío que no creyeron en la redención.
    Cuando se traspasan las 49 puertas de impureza se pierde cualquier posibilidad de “salvación” (sea lo que sea qué signifique este trascendente concepto y realidad). La salvación la otorga Dios con mano extendida, pero nos corresponde a nosotros no sólo buscarla, sino no dejarnos arrastrar hacia el otro lado (el lado del mal). Siempre ha sido el reto existencial, pues siempre también el sistema operativo de nuestra realidad física nos define un estado continuo de lucha contra el mal, un estado continuo de guerra, desde la cuna hasta la tumba. No hay descanso, ni son posibles declaratorias de victoria o gracia, mientras se esté vivo. No podemos ignorar esta realidad siendo pasivos y pensando que no debemos dar la lucha y que podemos marginarnos de la guerra. La no lucha significa ya por sí misma, es un continuo descenso a la oscuridad y adhesión a las huestes satánicas.
    Quedarse quieto e impávido sin entendimiento de esta realidad en sus detalles y sin sabiduría de discernimiento entre el bien y el mal, simplemente nos impurifica cada vez y más hasta que se llegue a los límites de no retorno; es decir, quedarse quieto (en el mejor de los casos de adhesiones al mal) nos hará llegar de forma lenta o rápida desde la puerta uno hasta la 50 de la impureza, o lo que es lo mismo llegar a la perdición. Así que NO es válido el trillado argumento buenista de muchos que dicen “yo no le hago daño a nadie”. Es lo mismo que quedarse quieto en una escalera eléctrica en bajada. Quietos nos estamos direccionando hacia abajo indefectiblemente y como tal llegaremos al destino final de trayectoria que dicha escalera en movimiento nos define. La única manera de oponerse a dicho movimiento es direccionarse de forma opuesta hacia arriba, haciendo un esfuerzo superior de movimiento hacia arriba de mayor velocidad que la de bajada. El esfuerzo hacia arriba y además extra, es el prerrequisito obligado.
    La analogía se torna inclusive más dramática si se hace un paralelo asociativo con otra ejemplificación. Si estuviésemos en un automóvil cuesta abajo en movimiento en una carretera de una montaña con precipicios y acantilados a lado y lado, la única forma de evitar el riesgo de salirse de la carretera y caer al abismo, es con pericia de manejo y principalmente con el uso de los frenos del automóvil. Y eso que en este ejemplo la situación se describe con un conductor conduciendo y acelerando en BAJADA. ¿A qué situación de vida se puede asociar lo anterior? Reflexionar sobre solo este asunto, bien puede abarcar un libro entero de explicaciones. Una circunstancia en donde el auto no tiene frenos sería fatal. Peor aún si es de noche, está oscuro y ni siquiera se tienen luces de iluminación. Pues tal cual ocurre en paralelo con nuestras vidas como ya se insinuó. Y ni siquiera se está mencionando la escenificación de conducción en subida, que se correspondería a estar en una estado de consciencia de superación y búsqueda espiritual (otro libro en tomo 2; o quizás una enciclopedia). Es un símil espiritual y real exacto. Sin luz y sin frenos caeremos en el abismo para muerte, ya sea estemos en dirección de subida o peor aun, en dirección de bajada y acelerando. Hay que redireccionar el destino hacia arriba y manejar con frenos y luces. ¿Cuáles son los frenos? ¿Cuál es la luz que necesitamos que alumbre nuestro camino? ¿De qué y quién depende la conducción? Espero se entiendan las analogías a esta altura de la lectura. No podemos dejar esto a la imaginación y la fantasía. Se requiere conocimiento de Torá para adquirir el pase y la pericia de conducción.
    En el arte de la guerra quien no practique y no conozca de forma experta la “inteligencia militar”, quien no practique la astucia con conocimiento exhaustivo del enemigo, quien no esté alerta al ataque y las trampas, quien no ataque a su oponente, quien no conozca el campo de batalla, quien no tenga armas de guerra, quien no tenga municiones, quien no tenga el conocimiento necesario, quien no se haya entrenado en el combate, simplemente perderá la guerra y probablemente su vida. De forma exactamente igual son nuestras responsabilidades de vida y paso por este mundo en sus muy variadas versiones de oportunidades y designios tanto de nuestro libre albedrío, como de la soberanía absoluta de Dios. Si usted jamás ha sido consciente de esto, entonces usted está más que capturado. Es más, usted pertenece al otro lado. No sólo al final, final de sus oportunidades de rectificación, perderá su vida, sino su alma, pues está en el bando perdedor ¿Se acuerdan de las palabras neotestamentarias de Mashiaj al decir: “quien no está conmigo, está contra mí y desparrama? (algo así). Sepa que esto último no es religión, ni mucho menos cristianismo.
    El mal existe, no hay duda al respecto. Dios creó el mal para probar a los fieles. Resistir el mal define lo que es bueno. El bien es hacer lo correcto, hacer lo correcto es el significado de ser justo. Siendo justo significa luchar contra el mal. Luchar contra el mal es bueno, luchar contra el mal es justo. Rendirse al mal o ser pasivo ante el mal, es parte del mal. El mal existe, no hay duda al respecto. Aquél que es silencioso o pasivo frente al mal, eventualmente será vencido por él. Los silenciosos y pasivos siempre terminan convirtiéndose en agentes del mal o en víctimas del mal. No hay escapatoria de esta verdad inevitable. Dios es bueno y experimentamos Su bondad mejor cuando nosotros mismos somos buenos. Esta es otra inevitable verdad. Su misericordia perdura para siempre y nos convertimos en conductos de Su misericordia duradera sólo cuando nos alejamos del mal y hacemos el bien. ¿Pero qué es hacer el bien? El ignorante NO puede ser bueno.
    Entender la correlación de estos últimos párrafos es la clave para abordar a las demostraciones que de esta línea de reflexiones se desprenden como decodificaciones de la misma Torá que nos traen hasta aquí. Se concluye que el mal es parte de nuestra existencia, que debemos luchar contra el mal, que sólo los justos dan la batalla, que para ser justo se requiere la instrucción e internalización de la Torá como herramienta de corrección y discernimiento, que la adecuada actitud hacia nuestra vidas y la responsabilidad por estar vivos está en el entendimiento de la realidad y su mal inherente, que si no entendemos somos víctimas del mal y por consiguiente estamos en el bando equivocado, que los «tiempos finales» que vivimos nos exigen más que nunca nuestro total involucramiento como soldados de guerra al servicio de las huestes celestiales y que sólo esta batalla nos proporciona salvación y gracia.
    Entendemos y concluimos que si se pertenece al otro lado estamos día con día descendiendo más y más a niveles de impureza que pueden cauterizar nuestras conciencias sin posibilidades de retorno, que jugar a la religión no es sino otro engaño más de guerra en el que muchos caen como víctimas, que el enemigo no descansa jamás para lograr nuestra perdición y que la gracia divina sólo puede ser merecida, no obstante las ayudas inmerecidas nunca faltan. Que nuestra imaginación no es garantía de nada. Que la exigencia es alta a pesar de nuestras presunciones de simplificar nuestro reto existencial, así seamos super devotos y “creamos” en Dios con prácticas color de rosa de “buenos sentimientos”, predicas de “confianzas” y “sumisión” al cielo melodramáticas, artificiales y fingidas continuamente, haciendo a Dios al mismo tiempo una caricatura de nuestro limitado entendimiento y negaciones de la realidad y el conocimiento del mismo. Si… Dios ama también a los perritos, los bambies, los pajaritos, los gatitos y son adorables. Pero no nos imaginemos cuál es la Voluntad de nuestro Creador. Podremos imaginar lo que sea, y hasta el infinito. Eso no nos avala. Por algo fue entregada la Torá hace 3300 años en el Sinaí en un evento cósmico único de la historia creacional. Entendemos y concluimos que sin comprender y asimilar todo lo anterior no seremos capaces de ver, ni de oír, ni mucho menos de gritar y clamar por la ayuda de Dios y ser escuchados.
    Sin la claridad explicita y diáfana de lo anterior, por más que alguna vez hayamos estado reclutados en el lado correcto y obtenido claridad y conocimientos de Torá de forma real (no la forma imaginativa), no podremos perseverar de forma diaria en esta lucha, y que debe ser cada vez más intensa. Es la única manera de permanecer, perseverar y al final triunfar. No percatarse de esto nos hace dormir sobre los laureles (como dice el dicho popular). Jamás podremos llegar a conformarnos con nuestro trabajo espiritual. Esta es una obligación y estado de guerra creciente hasta el mismo día de nuestra muerte hasta el último segundo. Como se explica en la misma kabbalá Luriánica, quien no hace su trabajo un día, éste se le acumula para el día siguiente, y el siguiente, y el siguiente de forma creciente con todos los días que se perdieron de ausencia del mismo. La ayuda celestial sólo vendrá en su auxilio si usted se percata de ello. Si se despierta. Dormido cual borrego no tiene chance.
    Es como cuando nos vamos de vacaciones. No por el hecho de estar disfrutando en la playa, los correos electrónicos referentes a las actividades rutinarias de trabajo dejan de llegar. Se acumulan y acumulan. Y exactamente igual sucede con nuestra salud física y espiritual. ¿Será necesario explicarlo? Pues todo esto se aplica no sólo a nuestro verdadero crecimiento espiritual, sino que sin éste crecimiento seremos soldados en guerra desarmados o peor aún, entidades capturadas y enfiladas en otro ejército. Y esto se llama “perdición”. Así que ni indiferencia, ni negligencia, ni imaginación de ninguna clase para abordar nuestras responsabilidades de vida. De ello depende su vida física y eterna. Tampoco nada de juegos de religión o falsas expectativas sobre lo que se espera de Dios.
    La misma Torá lo exhorta una y otra vez… “conoce a tu Dios”. ¿Qué se imagina usted que significa? ¿Es inteligente imaginárselo? Creo que la mayoría de personas religiosas ni siquiera se percatan de ello. La guerra espiritual, física y el trabajo es diario en aumento de exigencia, lo cual se volverá evidente sólo a aquél que verifique su progreso en esos sentidos. Es por eso que los sabios de Israel advirtieron desde hace mucho que “la tolerancia de Dios con sus justos en más delgada que el espesor de una hoja de papel”. Muchos judíos habrán leído y estudiado esta sentencia. Sin embargo vaga la pena preguntar ¿Será que sí la entendieron? Son muchos los estudios, libros y evidencias sobre “el cómo estar cada vez más y más cerca de Dios” es cada vez más exigente y peligroso. Como dicen nuestros sabios de Israel: “Estar cerca de Dios es tormentoso”. Así que no se imagine en su religión de fantasía “cuentos color de rosa” al respecto, como se ve de formas masivas en redes y vivencialmente por todos lados.
    Valga la pena aclarar este ultimo enunciado sobre “acercarse a Dios” y en vez de interpretarse como una vivencia de “paraíso” se le asocie y se le verifique a una exigente realidad de mayor sufrimiento, prueba e «intolerancia» de parte del mismo Dios, cuando se le interpreta según la sentencia de los sabios de que “estar cerca de Dios es tormentoso”. El pueblo judío ha testimoniado el anterior postulado a través de toda su historia. Una historia llena de sufrimientos y aparentes injusticias en persecuciones, odios gratuitos, holocaustos, antisemitismo, difamaciones y distorsiones de todo tipo. Empezando por aquella que al relacionarse con esto que se está exponiendo dice que todo lo acontecido al pueblo judío obedece al rechazo de Dios. Típico dispensacionalismo antisemita cristiano distorsivo vociferado desde hace casi 2000 años. ¿Entonces es correcto y posible deducir que acercarse a Dios no es deseable debido al sufrimiento consecuente? ¿Se puede por el contrario concluir que esta sentencia es falsa? Aunque parezca contradictorio, acercarse a Dios debe ser una experiencia de felicidad. Una felicidad que se interpreta en el entendimiento de lo que ello significa en la prueba, la recompensa y que incluye el sufrimiento. Claro, según lo dicta nuestro supuesto “sentido común” asociado a este mundo torcido por donde se le mire con los ojos disociado del conocimiento de la Torá, la felicidad la interpretamos desde nuestra perspectiva caída, lo cual es ilusión, falsedad y engaño.
    Por supuesto… Desde nuestro punto de vista tanto secular como religioso ignorante de la Torá y al cual se adhiere la casi totalidad de la humanidad, ¿quién quisiera acercarse a Dios bajo tales premisas que se acaban de mencionar? Sin duda que a respuesta unánime es que nadie. Todo el mundo desea su felicidad y la facilidad. Pregunte a cualquiera que es lo que espera de la vida y le va responder que ser feliz. Todos predican felicidad. Y lo dicen seculares y religiosos. Estos últimos involucran a Dios en la ecuación. Los seculares tendrán infinidad de justificativos depredativos. Más aún, se asociará dicha felicidad deseada con el trayecto más fácil que pueda formularse. Todo tipo de formulaciones corruptas serán aceptadas bajo proposiciones y postulados de que el “fin justifica los medios”. No hay parámetros de constituciones de vida rectilíneas inmutables. Incluso los religiosos y en especial los cristianos brillarán por su hipocresía e incoherencia; pues su doctrina distorsionada y disociada de la Torá establece que la LEY es caduca y que “ya no estamos bajo la Ley sino bajo la Gracia”. Es por eso que se acepta de forma jocosa «dichos» populares como aquel que dice: “¿de qué se queja?… ¿Va pal cielo y va llorando? Dicha imaginación establece que acercarse a “Dios o al Cielo” es un éxtasis tipo nirvana. Y sin embargo, lo que aquí se explica es lo opuesto: “Al Cielo sólo se va llorando”. Por eso el dicho de nuestros sabios de Israel mencionado: “Estar cerca de Dios es tormentoso”. ¿Cómo se explica? Tendrá que estudiar todo mi blog para empezar.
    De nuevo y de forma reiterativa… Sin el conocimiento de “arriba”, todo lo que aquí “abajo” concluimos es torcido. No es casualidad que realidades físicas se correspondan con estas definiciones espirituales como es el caso del funcionamiento del ojo en sus procesos reflectivos base las ciencias ópticas, donde se sabe que nuestros ojos reciben las imágenes de formas invertidas con referencia a nuestra percepción de lo que está derecho. Valga la mención, pues toda realidad física tiene su origen en la realidades predefinidas espirituales. Absolutamente todas las leyes físicas no sólo tienen su origen en las dimensiones espirituales, sino que sólo pueden ser explicadas en sus definiciones del “Por qué” de los fenómenos físicos y sus leyes con los fundamentos de la sabiduría espiritual. Esto le he explicado en algo en otros artículos de mi blog, como por ejemplo aquel titulado “La Falsedad del Mundo 3 – Naturaleza y Raíz de las Realidades Físicas” del cual se deja a continuación link para que lo estudie y perciba más en detalle estas menciones.
    Es la norma en nuestras acostumbradas percepciones y paradigmas sobre el mundo que nos rodea concluir que acercarse a Dios es sinónimo de felicidad y satisfacción en los sentidos con sentimientos de victoria y regocijo; con sentimientos de aceptación del cielo y desempeño exitoso que esta siendo recompensado en vida como logro alcanzado. Es claro que la presunción que se acepta de forma masiva es la misma que la cristiandad predica fundamentada en aquél versículo neotestamentario que relata la actitud del fariseo que se enorgullece por sus buenas obras y se sienta en las primeras filas de la sinagoga. Esto no deja ser notable en el absurdo en el mismo creyente cristiano que análogamente al tiempo critica la actitud del fariseísmo cuando pretende posicionarse moralmente superior sobre el judío fariseo al calificarlo de hipócrita, falso y religioso disociado de la “gracia” del cielo que el mismo Mesías de Israel trae como “buena nueva”. Así el cristiano se jura cercano a Dios cobijado por la gracia y ya recompensado en vida con supuestos sentimientos de “santidad” y “victoria” alcanzada. Es feliz por su cercanía a Dios según su conclusión y percepción. Mientras tanto (según ellos) el hipócrita judío y según su interpretación del versículo del nuevo testamento, está condenado, alejado del cielo, alejado de Dios, y es el ejemplo de crítica a todo lo largo y ancho del planeta desde hace casi 2000 años. Si quiere profundizar sobre este concepto acerca del fariseísmo y cuan errado está el mundo y el cristianismo del entendimiento de su verdadera significación trascendente, sugiero también estudie el siguiente link de mi blog donde detallo el tema.
    REQUISITOS PARA ACCEDER A LA ESPIRITUALIDAD.
    También se recomienda el siguiente enlace con algunos énfasis explicativos sobre los errores y distorsiones acerca del fariseísmo:
    CONFIGURACIÓN DE NUESTRA EXISTENCIA.
    Todo aquél que se siente “perfecto”, sea secular exitoso, humanista “iluminado”, creyente religioso, practicante ortodoxo o no, debe saber que realmente se encuentra en las “profundidades del abismo”, pues ni siquiera reconoce su estado de imperfecciones y por consiguiente sus miles de carencias. ¿Cómo podría atraer la luz superior (or makif acorde a la Kabbalá) si NO tiene deseo de corrección? La Torá afirma de forma explícita que la única forma de conocer a su “Yotzer” (su Creador), es conociendo primero a su “Yetzer” (su Maldad). Es decir, para conocer a Dios, primero se baja al infierno.
    El que espera iluminaciones color de rosa y subir al “cielo sin llorar” está más que engañado en fantasías utópicas. Entre más a gusto se sienta usted consigo mismo, ya sea como secular realizado con su vida de éxitos, como religioso espiritual, como pseudo sabio, como erudito, como gurú y como persona satisfecha, etc, más engañado y alejado de la verdadera realidad estará. Simplemente será víctima de su propio ego, desconectado por completo de los mundos superiores que proporcionan la VIDA. La verdadera vida. La imaginación, así como la autopercepción de satisfacción no ayuda; y tampoco es evidencia de nada bueno, sino de estancamiento en el mejor de los casos. Se debe conocer la estructura universal de acercamiento a Dios, único propósito de la existencia, lo sepa o no lo sepa, lo quiera o no lo quiera usted.
    Se trata de una actitud cuyo mejor descripción se conoce en mi concepto como “Levadura” y “Fariseísmo”. Términos éstos que han sido contaminados y envenenados de forma antisemita en las naciones de múltiples formas infames y distorsivas, y sin que tenga ningún tipo de asociación con la naturaleza verdadera espiritual de la secta de los fariseos; de lejos abismalmente en alturas inimaginables comparativamente con la oscuridad de las naciones que desconocen la Torá. Los fariseos de lejos, muy lejos cumplieron y cumplen requisitos existenciales muy por encima de la norma de lo que somos como “humanidad”. Si ellos no cumplían los requisitos de “arriba”, mucho menos cualquier otro de nosotros. Pero muchísimo menos (por más que usted se crea salvo y en el reino de los cielos según sea su doctrina cristiana). No quiero ofender a nadie. No se trata de eso. Se trata de trazar lo que está escrito en la Torá de forma fiel y NO distorsiva. Quizás su religión no le permita comprender lo que digo, pues quizás usted cree que sabe.
    Estamos en el proceso de la antesala. Y en la antesala uno se prepara. Si uno es perfecto en la antesala, ¿qué hace en la antesala? Es muy claro y evidente que no hay nada que corregir cuando no hay allí defecto. Cuando uno no encuentra un defecto ni una falla, no hay nada para corregir. Entonces para que exista un proceso de corrección tiene que haber allí algo para corregir. Esto es aplicable tanto de forma inequívoca real en un estado de perfección, como en el estado “irreal” de una persona que se tiene por “perfecta”, que de acuerdo con su voluntad y percepción imposibilita cualquier corrección ¿Cómo si ya es perfecto según él? De esta forma, durante la educación para el servicio del Creador, uno es instruido para la perfección (en los caminos de la Torá). Así cuando alguien es instruido para servir al Creador, que significa aprender lo espiritual, lo Eterno, primero aprende el camino perfecto; Aprende Torá.
    Se debe trascender la etapa de hacer por hacer. Una medicina se toma cuando uno está enfermo. La medicina no se inventó por causa de la misma medicina. Se inventó por un motivo de enfermedad. Se toma hasta que uno se sane de la enfermedad. La idea no es seguir tomándola siempre, pues entonces se convertiría en “pócima de muerte”. ¿Cuándo está uno sano? Esa es la pregunta relevante. Esa es la respuesta de la Salvación. ¿Y qué es Salvación acaso? Es estar por encima del árbol del conocimiento del bien y el mal. Todo es parte del proceso y necesario. Cuando usted pertenece a la “masa” religiosa uniformada, usted podrá intentar y pensar que tiene toda la intención requerida. Usted la puede fingir. Usted se sentirá “perfecto” y “santo”… Y se estará auto engañando. Se debe entender lo que se está haciendo para tener la adecuada “kabaná” (intención).
    Todo depende y todo se explica de acuerdo con la efectividad y verificación de la conexión con los mundos superiores. Tal cual como se verifica aquí abajo en la realidad en la que vivimos. No es lo mismo tener un internet de banda ancha de 4 Megas que uno de 400 Megas. No es lo mismo una conexión a través de un celular de última generación 5G o 4G que uno celular antiguo. Las conexiones y posibilidades son muy diferentes. Igual, uno no conecta con el destinatario requerido sino se tiene el número exacto del celular del receptor. Si el número es de 7 dígitos, usted no puede pretender conectar a quien llama si sólo marca 6 dígitos; tampoco si marca un número errado. Seguramente se conectará con alguien; pero ese alguien será un destinatario equivocado. Necesitará de toda la estructura necesaria para conecta; necesitará el móvil o el teléfono; necesitará línea; necesitará energía; necesitará haber pagado… Necesitará muchas cosas estructurales y otras tantas en usted (empezando por la información del número).
    En fin. Así sucede aquí; entonces ¿por qué pensar que la realidad espiritual es diferente? Hay que saber la realidad física es consecuencia de la espiritual y no a la inversa. Pensamos en fórmulas mágicas, y aún así desconocemos infantilmente que la misma magia no es sino tecnología espiritual (ya sea de arriba o de abajo). La efectividad de conexión tanto aquí abajo, como arriba es una característica estructural. En términos espirituales la religión no significa nada. Es sólo un juego, si no se asume con seriedad y conocimiento. Por ello todo depende de la efectividad de conexión. Hay herramientas más efectivas unas que otras. Nada de esto es peyorativo. No se debe mal interpretar. Y mucho menos avala las practicas negligentes de las naciones que nada entienden; lo cual tampoco es un comentario despectivo. Lo que obtenemos de Arriba es afinidad con esfuerzo y eso significa que usted recibe desde Arriba lo que es necesario para usted.
    El Creador no nos creó para trabajar, recuerde eso, y definitivamente no para sufrir; esos son todos los pensamientos inmaduros de la gente. El Creador sólo nos creó para recibir lo bueno y lo agradable y no de otra manera. Pero no es la intención que recibamos como los bebés, como niños y que experimentamos vergüenza al recibir lo bueno. El trabajo es importante, porque eso es primario y una primera fase; pero también debemos mirar más allá, porque es sólo una fase preparatoria. Y siempre habrá que tener la meta en mente; porque tener el objetivo en mente nos da el combustible para seguir adelante. Se tiene que aprender la Torá, ¿de qué otra manera puede una persona atraer la luz y subir en peldaños cada vez más altos? De lo contrario no es posible. Porque el Creador sólo ha dado este medicamento, para lidiar con eso, y es imposible encontrar algo más en su lugar. Dice el Creador… “Yo creé el mal principio y creé la Torá para él como una medicina”. Y está claro por qué esas dos cosas fueron creadas, de lo contrario no podríamos seguir desarrollándonos. Muchos, pero muchos secretos se esconden en la anterior afirmación. No se imagine que ya lo entendió, ya sea para aceptarlo o negarlo con critica.
    Se tiene que trabajar en ello, porque así es como se atrae la luz, a lo más profundo de nuestro ser y a lo más alto de nuestra comprensión y vivencia; y eso también nos da agrado y satisfacción; y con ello nos llegan todo tipo de otras facetas de la vida, y no al revés. Lo que se pretende (y que es obligatorio si queremos trascender) es que mediante nuestro esfuerzo lleguemos a un acuerdo con las propiedades del universo. Es Ley en su más pura expresión fundamental. Es decir, usted sólo se transformará en una persona que ahora desconoce y no se imagina; y lo va a sentir y vivir de formas muy profundamente reales. Sólo así usted dejará de “jugar a la religión” viviendo una comedia y que en nada lo transforma a usted mismo, ni le abre los ojos a la Verdad. Ni hablar de los que ni siquiera han llegado a un camino de Torá, por infantil que sea éste. En éste sentido el cristianismo (a pesar de sus miles de facetas distorsivas de Torá), representa dos posibles caminos en sus seguidores… uno de acercamiento a la Torá y otro de alejamiento.
    El trabajo espiritual es sólo un periodo de corrección; pero la corrección no es el propósito de la Creación. Primero tenemos que hacer todo ese trabajo; pero no es el objetivo, ni el propósito del trabajo espiritual que se hace. Así sucede tanto con el trabajo terrenal como con el espiritual. Su objetivo es conseguir los medios para mantenerse y hacer que su vida sea “placentera”. Y si alguien dice que esto no es así, entonces está fingiendo. El propósito de cualquier trabajo es recibir lo “bueno y lo agradable”, así lo haya distorsionado en codicia y poder (por ejemplo); y ese es el propósito del trabajo. Y el trabajo en sí mismo no es el objetivo. Así es exactamente lo mismo con nuestro período de corrección. Es sólo un medio; sólo una primera fase, y no el objetivo en sí mismo. El objetivo en sí mismo es recibir lo Bueno y lo Agradable (ahí sí, sin ninguna distorsión de nuestro ego) del Creador.
    Por supuesto que todo viene desde Arriba, porque desde Arriba quieren darnos, pero aun depende de nosotros; aun cuando sea aparente, todavía depende de nosotros despertarlo desde abajo. Sólo hacemos un sitio dentro de nosotros mismos y automáticamente lo sentimos, lo experimentamos; es grandioso. Sólo hacemos un sitio dentro de nosotros… Parece sencillo; y sin embargo puede tomarnos vidas enteras, y cientos y cientos de reencarnaciones, transmigraciones del alma y demás estados del alma, siquiera llegar a una sola y primera instancia de inicio para hacer “sitio dentro de nosotros” y así poder empezar a recibir “Luz”. Recordemos que muchos (no todos) de los miembros de la masa religiosa cantan entre ellos, bailan, etc.… y sin embargo dentro de ellos existe una enorme distancia, odio y otras cosas. Una persona que está en el proceso de autocorrección de forma consciente no puede odiar como fruto de su trabajo espiritual interior. El odio ira desapareciendo gradualmente como consecuencia de nuestro trabajo espiritual individual. Dentro de la masa religiosa no sucederá. Si quiere conocer una pequeña aproximación de lo que significa hacer el trabajo, le conviene estudiar los siguientes dos artículos de este blog en el capítulo del menú denominado “Por Qué Creer en la Torá”, las publicaciones número 8 y 9, las cuales dejo los respectivos enlaces a continuación:
    EL PLACER ETERNO, SEMILLAS DE ETERNIDAD Y EL MUNDO VENIDERO.
    RECTIFICACIÓN Y ENTRENAMIENTO – CARIDAD Y PRECEPTOS.
    Experimentamos toda clase de irritaciones que también son una forma de odio que se interponen con nuestro trabajo espiritual. El sólo hecho de meterse la mano al bolsillo equivocado para buscar las llaves ya causa irritación. Pero notaremos que gradualmente nos irá dejando de molestar. En tanto, nos confrontarán otras irritaciones. Porque siempre funciona de este modo. No se puede decir que uno va a alcanzar el nirvana y no tiene que hacer nada; si no tiene nada que hacer, entonces su vida no tiene sentido. Usted es un santo y es hora de sepultarlo.
    Vaya a una sinagoga o a una iglesia el sábado o domingo. Mire su apariencia… ellos se sienten perfectos; “hago cosas buenas, soy bueno”. Se sienten perfectos al igual que un niño de 5 años. El sábado o el domingo se ponen ropas bonitas y se sienten estupendos. Van a instituciones religiosas y hacen lo mejor que pueden, no tienen fricciones en sí mismos, no tienen problemas consigo mismos, no tienen problemas con el Creador… el Creador me ama, el Creador es amado, al igual que papá es agradable y mamá es agradable, entonces el Creador también es agradable. Mi Papá me mima, mi Mamá me ama, yo amo a mi Mamá. Yo amo a mi Papá. Él me da todo lo que quiero. ¿Sí? Creo en el Creador… Dame esto, dame aquello. Tal cual como cuando estábamos en el kínder.
    También es posible que una persona are cuando sea el momento de arar. Por supuesto que no está hablando literalmente, sino que significa que hay un tiempo para el desarrollo, lo cual significa trabajo individual. Y también que hay un tiempo para que siembre en el momento de sembrar… Es decir trabajo individual; y coseche en el tiempo de la cosecha; es el momento de la trilla; es decir cuando se lleva el grano para molerlo. Y hay un tiempo cuando hay viento; con la ayuda del viento se separa la paja del trigo. ¿Qué quiere decir con esto? ¿Qué está tratando de decirnos la Torá? Que todo es individual. Que existen dos aspectos. Siempre existen dos aspectos que se conectan de forma multidimensional.
    Esto bien podría ser una de las razones por lo cual el debate entre cristianos y judíos de la masa acerca de la identidad y rol mesiánico de Yeshua es completamente absurdo de lado y lado. Es un debate fundamentado en la literalidad y la mentira maliciosa por lado y lado. Los secretos mesiánicos son la cúspide del entendimiento de la Torá. Para empezar tendrá que dominar el Zohar con permiso del Cielo (siendo la “sal” de la tierra). Pretender descalificar lo más sublime en secretos y sabiduría en el terreno de lo literal es completamente absurdo. Hay que ver las argumentaciones anti Mashiaj de la masa religiosa ortodoxa judía y que son más bien Anti Yeshua de forma sediciosa. Son por cientos y cientos sustentadas en la literalidad para empezar, y en negación y desconocimiento de lo que verdaderamente se revela en el Nuevo Testamento de forma escondida para el verdadero sabio individuo. Son los secretos del alma. Están expuestos desde hace 2000 años.
    Y no obstante esta religión de las masas en el judaísmo (mucho más cercana del Creador que el cristianismo), aun teniendo amplia erudición en Torá del nivel de masa, enseña y predica que Mashiaj enseñará los secretos del Alma, sin percatarse que dichos secretos en algo (y que es gigantesco para nosotros en nuestra actual condición de caída) ya son conocidos dentro del judaísmo no obstante su condición denominada “infantil” en el lenguaje kabbalista. Secretos que no conoce el cristianismo. Están en términos generales aún peor, aunque con un resplandor de misericordia, dada la oscuridad en donde se encuentran. Sólo podrán acceder a luz plena después de Israel, cuando el mismo Judío destape la obstrucción a la luz que provocan en su nivel de masa. La redención de la humanidad y la verdadera revelación de Yeshua como Mashiaj Ben David a todo el mundo depende del judío. No a la inversa.
    El Creador golpea, y luego da vendas y otras cosas para curar las heridas. No lo digo yo… Es enseñanza talmúdica y kabbalista decodificada de la Torá enseñada por milenios por los sabios de Israel. Él golpea para que podamos desarrollarnos, crecer; y duele crecer. Crecer es superar nuestro amor propio. No hay otra manera de crecer, porque de lo contrario el hombre terminará su vida en una casa de retiro, y luego simplemente se convierte en un trozo de carne y se trata como un niño. Un hombre muy viejo ya no puede fingir. También se ve eso con un paciente psiquiátrico que tampoco puede fingir; él simplemente muestra lo que es. Uno así y el otro de tal forma, y simplemente se vuelven salvajes. Esa es la expresión de su amor propio, sólo que el amor propio no está cubierto. Dicha persona no es peor que cualquier otra persona que simplemente camina por la calle. Sucede que el hombre que sólo camina en la calle sabe cómo camuflar su amor propio. Una persona en este mundo es como un paciente psiquiátrico; realmente como un paciente psiquiátrico que sabe cómo encubrir mejor su amor propio.
    Una persona social ordinaria es un animal social y sabe cómo cubrir su amor propio con una capa social de aparente dar, y eso también viene de arriba, porque de lo contrario no puede funcionar. Un político parece preocuparse por los demás. El panadero a la vuelta de la esquina también es agradable durante el día, cuando los clientes vienen; él bromea y actúa amablemente, y no finge… pero no; él no es amable para darle otro. Es sólo egoísta para sí mismo. Y todos los involucrados en el trato social hacen algo similar al “dar”. Si alguien ya no está activo en las relaciones sociales, como suele ser el caso de las personas mayores, a medida que crecen, el patrón cultural de “dar” que habían acumulado desaparece y luego surge el niño, que quiere recibir, quiere atención. Ya a uno no le importa, ni quiere fingir la característica social del “dar”. Simplemente no quiere dar y no le importa lo que piensen los demás.
    https://toraverdadyrealidad.wordpress.com/2023/03/24/salvacion-y-dualidad-9/
    David Saportas Liévano.
    1 hr 19 min

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