Salvación y Dualidad Cuarta Parte… Matrix e Ilusiones Utópicas de Nuestra Existencia Lunar. Fe y Obras.
En nuestros días hemos sido instruidos con terribles lecciones: se nos ha mostrado cómo las posesiones y la seguridad que supuestamente dan, puede desaparecer súbitamente. Hemos visto que La paz no es paz y que la existencia de países enteros puede estar suspendida de un cabello ¡Cuánto tiempo nos tomará antes de que nos deshagamos de nuestras muletas, cuánto tiempo pasará antes de que aprendamos que no hay posibilidad de garantizar una vida segura en este mundo! Si nos percatáramos de ello, Dios pronto nos concedería la verdadera realidad en vez de una parábola vacía, la satisfacción real en vez de vanas aspiraciones; la necesidad de alcanzar metas espirituales altas y sublimes reemplazaría a los deseos viles y experimentaríamos la realidad de la vida espiritual, que es la única fuente de placer y felicidad en este mundo.
Perfeccionar nuestra existencia aquí es una aspiración farisea con todos sus posibles matices de nivel; desde el más bajo fariseísmo, hasta el más alto… Lo cual es maravilloso comparativamente con cualquier otra pretensión disociada del conocimiento de la Torá. Pero igualmente al ser fariseísmo es utópico. En sus niveles más altos, podría dar apariencia de perfección, pero no lo sería por simple definición de los requisitos del nuevo nacimiento y la salvación. Esto quiere decir que hay dos tipos de visiones utópicas, idealista, ingenua, ficticia, imaginaria, mítica… La farisea y la humanista.
La visión farisea nos acerca a la metamorfosis del alma, al cambio de chip, al nuevo nacimiento… Nos acerca en los niveles más altos de rectificación «lunar» de nuestros rasgos de carácter, de sumisión a Dios, de conocimiento de Su Voluntad, de claridad mental, de mejora en equivalencias de forma con la divinidad; pero No es transfiguración, ni nuevo nacimiento de conexión «solar». Este acercamiento es de naturaleza exclusiva de práctica farisea ortodoxa judía principalmente y en menor medida con mucha contaminación e imaginación en el cristianismo que en algo evoluciona hacia las raíces hebreas de la fe y acercamiento a la Torá. Muchos cristianos siguen este direccionamiento poco a poco. Es lo mejor del cristianismo. Llegan a la Torá en algún momento.
Por el otro lado, la visión utópica humanista definitivamente no sólo se disocia de acercarse en algo al fariseísmo que le permita evolucionar o crecer con orientación a la superación del mundo «lunar», sino que se aleja y se sumerge cada vez más y más en la mentira de la su imaginación y utopía. No evoluciona hacia la comprensión y rectificación del alma, sino que involuciona. Dicha regresión podrá verificarse con muchas apariencias; desde las más primitivas tipo películas de Hollywood post apocalípticas, hasta aquellas muy sofisticadas completamente deshumanizadas tipo «mundo feliz» y sociedades interplanetarias. El espectro de posibilidades queda para los libretistas masones de Hollywood con todas sus filiaciones en todo el planeta a través de los canales tipo Netflix, Disney y demás. Puro testaferrato infernal dirigido desde niveles ocultos al público.
No son mis elucubraciones. Tampoco reflejo estúpido de condicionamiento fantasioso de hipnosis y sugestión televisiva o similares. No es ficción delirante irracional separada de la «inteligente y pragmática» sociedad a la cual debemos pertenecer sumisamente, con entusiasmo y adaptación inmoral malabarista, sea como sea, y con infinidad de justificaciones finamente diseñadas como ingeniería social masiva. Es todo lo contrario… Las demostraciones redundantes, extensas e inobjetables están a la mano. A la distancia del dedo, si se hace el trabajo para deshipnotizarse de los innumerables condicionamientos que se defienden a muerte con presunciones de libertad y sapiencia. El problema es que la gran mayoría, al parecer no tiene equivalencia de forma, ni la capacidad de transformación de alcanzarla, para despertar y ver un mínimo de estas realidades. La vida zombi y defensa de la esclavitud es la norma.
La búsqueda y blindaje de la mejor burbuja de confort que nos proteja, nos de seguridad, nos satisfaga y llene las mínimas expectativas de aceptación para vivir desconectados de cualquier responsabilidad, compromiso, deber e incomodidad de trascendencia, es la regla, el precepto y la pauta. Para un lado y para el otro. Con entusiasmo, pasión y autoengaño, con desidia, apatía y desinterés, con negligencia con justificaciones, etc, etc. Tanto para el lado humanista como el fariseo (así sea el mejor preconcebido o evidenciado).Las mejores formulaciones e interpretaciones son imaginadas y perseguidas. Incluso se sustentan con copiosas «evidencias», investigaciones, estudios y argumentaciones. Y sucede en ambos lados con todos sus posibles matices.
Por el lado humanista se propone con la cúspide utópica de la ciencia y la tecnología. Sociedades perfectas reguladas por las maravillas de la «ciencia», al mejor estilo de las incipientes propuestas del foro económico mundial y su cuarta revolución industrial (como se mencionó en la segunda parte). El problema de tan maravillosas propuestas, es que al final, final, en algún momento terminamos matándonos unos a otros. Tal cual se infiere con experimentos de laboratorio (así solo sean ínfimas aproximaciones). Tal cual se explica en la película Matrix 2 en la charla del arquitecto con Neo; y luego se repite y se amplía con la argumentación en Matrix 4. Sociedades perfectas que se auto destruyen. Hollywood sabe lo que hace.
En la película Matrix 4, cuando el creador de la nueva matrix, el Psicoanalista les dice a Neo y Trinity (dos nombres no casuales del libreto), que el rebaño es adicto al control, que no importa si les escribes en el cielo la verdad, ellos aman este mundo de entretenimiento y psicodelia; NO importa cuantas veces se los digas… NO IMPORTA PORQUE ELLOS YA ELIGIERON.
Bueno… El tema es infinitamente más complejo. La recreación de bucles existenciales desde eones de tiempo de nuestras almas está revelada en la Torá de forma codificada y tiene que ver con el rol fundamental del Mesías de Israel. Se conoce como salvación. Esta recreación entre el destino y el libre albedrío tiene su origen y final en un mismo punto. Las masas borregas no quieren ver porque ya hicieron su elección desde el mismo inicio… «amaron más las tinieblas que la luz».
No crea que estas palabras son doctrina religiosa. Requeriría miles y miles de horas para verlo y entenderlo en las complejidades del por qué somos lo que somos… Pues no éramos así. Teníamos semejanza con Dios. Nuestro cuerpo no era lo que somos ahora. La imaginación infantil no es garantía de nada.
Los poderes que están detrás de Hollywood quienes son los que verdaderamente libretean toda la agenda, saben más Torá (tal cual el diablo la sabe) que cualquier erudito. No se imagine quienes son. Son inaccesibles al público común (y no son los testaferros que se llevan los créditos). Igual sucede con el poder. El verdadero poder está en las sombras. Y ellos saben los secretos de esta existencia. Saben quiénes somos. Saben lo que quieren. Es el protocolo de guerra cósmico desde nuestra caída hace eones de tiempo…
Un conflicto existente desde antes del Big Bang, y sólo con referencia a esta creación 975 iniciada acorde a la revelación de Génesis 1.1. En el principio (Be-Reshit). Se puede explicar con mucho detalle. No porque yo lo diga con imaginación. Está codificado en la misma biblia. Hay forma de verlo. Será para explicar en otro artículo. Como se insinúa por los mismos sabios de Israel en antiguos textos kabbalistas: ¿Qué hacía Dios antes de crear este mundo? Creaba y destruía mundos. En el Zohar se revela que son 974 mundos (creaciones) anteriores. Ya lo había mencionado.
¿Pero quién podría ser receptor de dicho conocimiento? ¿Hay requerimiento de equivalencia de forma y cambio de chip? Nadie quiere saber y es por algo que ya fue decidido hace mucho. Todas las películas de Hollywood nos «enseñan» todos estos misterios. Todas. ¿Por qué? ¿Quién entiende? Toda la serie de Matrix en todos sus detalles está de manera constante, frase tras frase, escena tras escena, expresión tras expresión, etc, revelando profundos secretos… Pero no porque se quiera despertar al borrego. No… Los motivos tienen que ver con la agenda del protocolo de guerra jurídica en su esencia raíz, hasta ahora victoriosa en apariencia, según se evidencia en la masa que no ve nada; incluyendo a todos los pseudo eruditos que estudian Torá.
¿Cuál es ese fundamento raíz?… La transformación de nuestros cuerpos. ¿Acaso se entiende el porqué de la fisiología de nuestra anatomía? ¿Cree que nuestro aspecto actual es el objetivo de la creación? ¿Lo cree lo normal? ¿Lo saben los biólogos o los médicos?… No saben nada. Y NO saben nada porque las respuestas no pueden provenir del mismo estado de caída. Las respuestas sólo pueden ser reveladas desde otra dimensión. Desde la infinita sabiduría dimensional de la Torá.
¿Qué son acaso las pupilas de los ojos? Ud sólo podrá imaginar y especular. ¿Por qué es negra la pupila? ¿Por qué la óptica es invertida en la imagen? ¿Con qué se relaciona? ¿Y si supiésemos que nuestra biología en su totalidad, así como el mundo físico que percibimos tiene que ver con el abismo de tinieblas que ya hemos escogimos hace eones de tiempo? Las explicaciones ya existen. Nuestra anatomía NO es casual.
Vale la pena destacar el diálogo del arquitecto con Neo en la película Matrix 2. Se pensará que es ficción del libretista. Que cada cual concluya. Los patrones y coincidencias con la sabiduría revelada en la Torá, sólo pueden ser reconocidos por conocedores de la Torá y el diagnóstico del mundo. Diagnóstico que todos los pseudo eruditos que se marginan exclusivamente en el lado académico y fariseo de entendimiento (aún con sus prodigiosos avances de rectificación de personalidad y convivencias de vida) desconocen por escogencia y negligencia. Tanto así, que ni siquiera los más reconocidos eruditos famosos de la generación en Israel, con conocimientos sublimes de entendimiento de la Torá, aun así, no se percataron de los peligros en la agenda de los últimos tres años con los «pinchazos» y todo lo asociado al nuevo orden mundial, lo cual desconocen completamente (incluso con negación y disonancia cognitiva imposible de creer).
A continuación las palabras textuales de la película Matrix 2 en boca del arquitecto:
Tu vida es la suma del remanente de una ecuación no balanceada connatural a la programación de Matrix. Eres el producto eventual de una anomalía que, a pesar de mis más sinceros denuedos, no he podido eliminar de lo que, por otra parte, es una armonía de precisión matemática. Aunque es una carga constantemente evadida, no es inesperada, así que está dentro de los parámetros de control. Lo cual te ha traído inexorablemente… aquí. Interesante. Más rápido que los otros. Matrix tiene más años de los que crees. Prefiero contar desde el advenimiento de una anomalía integral hasta la siguiente, en cuyo caso esta es la sexta versión.
Efectivamente… Como sin duda has concluido, la anomalía es sistémica. Crea fluctuaciones aún en las ecuaciones más simples. La primera Matrix que diseñé era perfecta. Una obra de arte, sin fallos. Sublime. Un triunfo igualado sólo por su monumental fracaso. Su inevitable perdición me resulta aparente, como consecuencia de la imperfección inherente a todo ser humano. Por consiguiente, la rediseñé basada en vuestra historia, para que reflejara más exactamente las variantes grotescas de tu naturaleza. Pese a todo, me vi otra vez frustrado por el fracaso.
He comprendido que la respuesta escapaba a mi comprensión porque requería de una mente inferior, o quizá menos limitada por los parámetros de la perfección. Así pues, quien descubrió fortuitamente la respuesta fue otro programa intuitivo, creado inicialmente para investigar ciertos aspectos de la psique humana. Si yo soy el padre de Matrix, ella indudablemente es su madre. Como iba diciendo, halló una solución: casi un 99% de los individuos aceptaba el programa mientras se les diera la capacidad de elegir, pese a sólo fueran conscientes de la elección a un nivel casi inconsciente. Aunque esta solución funcionó, obviamente tenía un defecto de base, lo cual generaba una anomalía sistémica contradictoria que, de no regularse, podría poner en peligro el propio sistema.
Estás aquí porque Sión está a punto de ser destruida. Las vidas de cada uno de sus habitantes serán exterminadas y se erradicará toda su existencia. La negación es la más predecible de las respuestas humanas. Pero descuida: esta será la sexta vez que la destruyamos… y nos hemos vuelto extremadamente eficientes en esta tarea. La función del Elegido ahora es regresar a la Fuente, permitiendo una diseminación temporal del código que portas para que se reinserte en el programa principal. Después, se requerirá que selecciones a 23 individuos de Matrix, 16 mujeres y siete hombres, para reconstruir Sión. No realizar este proceso provocará un fallo del sistema catastrófico, que dará como resultado la muerte de todo aquel conectado a Matrix, lo que unido al exterminio de Sión significará la extinción de toda la raza humana.
Hay niveles de supervivencia que estaríamos dispuestos a aceptar. En cualquier caso, la cuestión relevante es si tú estás o no preparado para aceptar la muerte de toda mujer y niño en el mundo. Es interesante leer tus reacciones. Tus cinco predecesores fueron programados según un predicamento similar, un atributo contingente para crear una profunda adhesión al resto de la especie, facilitando así la función de El Elegido. Mientras los otros experimentaron esto de una forma muy genérica, tu experiencia es mucho más específica. Trinity a propósito ha entrado en Matrix para salvar tu vida a costa de la suya. Lo que nos conduce, de una vez, al momento de la verdad, donde el fallo fundamental es finalmente expresado y se revela la anomalía como principio y final.
Hay dos puertas. La puerta de la derecha lleva a la Fuente y a la salvación de Sión. La puerta de la izquierda te lleva de vuelta a Matrix, con ella, y al fin de tu especie. Como tú mismo has expresado de forma adecuada, el problema es la elección. Pero ambos sabemos lo que vas a hacer, ¿verdad? Ya puedo ver la reacción en cadena, los precursores químicos que anuncian la expresión de una emoción, diseñada específicamente para abolir la lógica y la razón. Una emoción que ya está cegándote ante la simple y obvia verdad: ella va a morir, y no hay nada que puedas hacer para evitarlo. Humm. La esperanza. Es la ilusión humana más quinta esencial, al mismo tiempo la fuente de vuestra mayor fortaleza y de vuestra mayor debilidad.
Hasta aquí la transcripción literal de la película. No es el objetivo hacer un análisis de ello. Frase por frase aporta posibilidades de extrapolaciones suspicaces sobre el porqué de dicho diálogo como libreto y propósito de agenda. Y con ello se revelan y confirman con contribución de detalles lo que la misma Torá nos dice. La realidad y su evaluación siempre debe ser parte de la ecuación y requisito de asimilación de la Torá. Mucho más si se trata (como en todo estado de guerra) de información del enemigo. Y aquí se tiene dicha información que se debe interpretar como lo que es… Una argumentación de justificación del enemigo como recriminación a Dios. Trate de sacar usted mismo sus propias conclusiones si puede. Los secretos están ahí, lo mismo que la Torá. No hay excusa para que usted se siga alineando con los diagnósticos que el mismo libreto expone con detalle.
Solo haré unas cuantas aclaraciones que se relacionan con el objetivo de esta serie de artículos. Es muy probable que nuestras vidas sean remanente de la ecuación no balanceada de la matrix raíz desde hace 975 creaciones. Todo está aquí nuevamente una y otra vez. La anomalía persiste desde entonces repitiéndose en nosotros mismos a pesar de nuestro constante auto engaño, caretas y juegos de todo tipo (humanistas y religiosos). Así nos escriban la verdad en el cielo a la vista explícita… No mires arriba. ¿Se acuerdan de la película con Leonardo DiCaprio? Somos adictos al control y la psicodelia… Y lo justificamos. Incluso con los adjetivos de la misma Torá. Lo llamamos Yetzer HaRá (inclinación al mal) y nos conformamos con la denominación. Incluyendo a los eruditos.
Notable que se confirme la sexta versión de la matrix, como asociación a los significados kabbalistas del número 6 con nuestra condición «humanista» descrita. No crea que esto dicho es así de simple. No siquiera es la historia de más de 15 mil millones de años (según nuestras perspectivas d tiempo) en tránsito por el cosmos en todo tipo de condiciones. La anomalía sistémica se le inculpa al Creador, a pesar de la perfección de diseño de la misma. Nosotros somos inocentes, Dios es culpable… Y no le importa. Esa es la acusación implícita del libreto. ¿Y cómo podríamos entender esto sin Torá? Con seguridad vamos a confirmar el juicio sobre Dios. ¿No lo hacen acaso todos los enemigos de la Torá? Y aun así llaman obra de arte a un monumental fracaso. Confirmación de todos aquellos que adoran la naturaleza y a la vez odian cualquier concepto de Dios. Peor aún… Acomodan su concepción de Dios a la vanidad de su mente, a su ignorancia y limitaciones arrogantes. Eso sí… Que humildad. Ja.
Las variantes más grotescas de nuestra naturaleza se justifican con rediseño de nuestra genética. Hablan de 23 integrantes de Sión. ¿Coincidencia con la cifra y el nombre? Pero la Torá dice algo muy diferente. La Torá dice que el prediseño es perfecto tanto en creación como en la figura de Mashiaj. Y no obstante somos imperfectos. Entonces culpemos a Dios. Él lo hizo mal ¿Cómo se entiende con los vasos de honra y deshonra? ¿Cómo conciliamos estas dialécticas? Sepa que las respuestas si existen. Solo que usted NO las conoce, porque NO le importan. Y no le importan porque usted decidió que no le importa. Y lo decidió porque desprecia la perfección del regalo. Porque odió la luz desde el principio. Y lo hizo porque era demasiado el regalo para ser recibido en su manifestación final, la cual no se quiso esperar. ¿Cree que no se puede explicar con detalle?
Y entonces ¿Cómo se explica la destrucción de 974 creaciones anteriores? ¿Y la Gracia? ¿Qué dicen los cristianos?… Pues que es falso. Así de simple. Jamás querrán abordar el reto que se nos impone y el regalo. Ambos van de la mano. Sólo se quiere el regalo inmediato. La destrucción de 974 creaciones no es evidencia de imperfección. Pero si se piensa en blanco y negro… Pues claro que sí. Como me decía una cristiana en chat alguna vez… Para ustedes los judíos y los rabinos lo blanco no es blanco y todo lo distorsionan, pues se la fuman verde igual que los moros (era una española dispensacionalista antisemita). Escribí extensamente sobre el episodio en mi artículo sobre el antisemitismo cristiano.
El diálogo de Matrix también hace mención a la presencia femenina de la Shejiná (la presencia divina) como elemento intuitivo de la ecuación del diseñador. Y esta referencia es exacta en descripción en cuanto a la «madre» de la matrix. En la película se refiere al «oráculo». Dice… Si la matrix tiene un padre, la madre es el oráculo. Kabbalistamente esta denominación arquetípica es exacta. Dios mismo se introduce dentro de esta última creación. Y no porque las anteriores fuesen imperfectas. Los fallos anteriores son debidos a la falla en los receptores del regalo infinito. La equivalencia de forma fue rechazada; NO mal diseñada. Es todo lo contrario… Un sistema que garantiza la equivalencia de forma excluyendo la variable más importante de la ecuación (el libre albedrío que es lo único que propicia la recepción infinita de placer), no puede ser perfecta.
Dios se introduce dentro de su creación y se expone en su esencia. ¿Quién lo puede entender? No lo digo yo. La Torá lo revela. Ahí está la Shejiná en toda enseñanza de Torá de boca de todos los sabios de Israel. Y por favor… Que no se confunda con panteísmo. Una interpretación de nivel repulsivo e insignificante. Los misterios mesiánicos aquí toman su mayor relevancia. La misma entrada al sistema de la divinidad como primicia de una gloria futura de lo que fue el regalo de inicio, se da en la figura Mesiánica (en la película como el personaje de Neo) quien introduce el nuevo código a la nueva creación. Neo será quien disemine el código en el sistema para que retorne a la Fuente. Esta descripción también podría ser exacta como arquetipo explicativo. El venenito no obstante es presentado con la acusación sobre el personaje mesiánico de que sí escoge la puerta derecha se destruirá toda la creación y matará a toda la raza humana. Y además que Dios está dispuesto a aceptarlo y no le importa. Al fin y al cabo es Dios (ese es el argumento del libreto).
Al final Neo escoge la puerta izquierda que representa el mal (la figura de Samael) para salvar su amor carnal Trinity. Alusión muy explícita a la evidente selección de la humanidad. Siempre escogiendo la izquierda, la siniestra y lo siniestro. Es decir la muerte, y sin embargo la culpa es de Dios según se justifica la humanidad. ¿Cómo es posible un dios de amor que permite que los niños mueran? Ja. Que arrogancia y que infamia. Y ahí está todo el mundo alineado con la misma pregunta tanto cuando le toca o no le toca en lo personal. Con seguridad con todo el que le toca. Podría seguir con análisis muy extensos al respecto de sólo esta parte del libreto con el arquitecto.
De esto es lo que se trata que se diagnostique la realidad de forma continua y con sabiduría. Con el conocimiento de la Torá. Debe ser un estado de alerta constante, pues las trampas y distorsiones están en todas partes a toda hora. El diablo anda como león rugiente acechando a quien devorar (algo así dice la biblia). Sucede lo mismo con todo lo que se ve. Cada película de Hollywood, cada serie de televisión, cada documental, cada noticia política, cada paradigma de estudio y de vida, cada moda, cada tendencia, etc. La trampa sutil y similar a lo expuesto está en absolutamente todo… Y nadie ve nada. Se vive el día a día como zombi. ¿Se entiende? Las trampas también son muy fragantes y color rosa. Muy común en todos los postulados de vida perfecta de religiosos judíos, cristianos, humanistas, budistas, indígenas, comunidades ancestrales, etc. Espectros divinos de todo tipo.
Alguna vez vi un video en Internet hace años que se llama «padre terrenal, padre celestial». Todavía está disponible en la web. Dejo el enlace al final de este párrafo. Vale la pena ver el video para asimilar con mayor impacto mi crítica y el absurdo doctrinal de trampa implícito. En este video se compara a los dos padres. Y se ejemplifica con el ejemplo de un padre cristiano que cuida de su familia. El recibe la gracia de su padre celestial que le proporciona su trabajo, su sustento, su salud, la de su familia, su abundancia, su felicidad, su vida robótica, sus deseos colmados, su satisfacción, su vida perfecta, su ausencia de problemas, sus relaciones de amor, sus buenas costumbres, sus distracciones, su vida color de rosa ignorante de todo conflicto, injusticia, muerte, dolor, tragedia, confusión, caos etc.
Su vida es perfecta porque tiene un padre celestial que se preocupa por él y todo se lo suministra (cual esclavo) a su majestad rey de casa con sus hijos. Tal cual como él mismo lo hace con sus hijos que juegan, comen chocolate, se embadurnan la boca con comida, abren la nevera y se atragantan, juegan, saltan, mientras la esposa lo espera en casa y hace la comida, limpia, barre, lava, y él sale a trabajar muy juicioso todos los días siendo muy responsable en su trabajo perfecto, con paga perfecta, etc, etc. Todo porque es cristiano y por eso tiene padre. Si no es cristiano estará en el infierno. Pero no… Él, gracias a Dios es cristiano y tiene vida perfecta. Ese es Dios… Esa es toda la magnificencia y sabiduría infinita de Dios. Que sea su esclavo. Y a eso se reduce la gigantesca creación. Ja. ¿Acaso suena lógico?
Padre terrenal, padre celestial.
Esta es la utopía que muchos sueñan… Esa es la vida y su propósito. Ja. A ver cuánto tiempo juegan ese rol de la felicidad de perfección. Todo lo infinito creado con complejidad infinita que en nada se asocia a dicho ambiente de perfección, ¿dónde queda? ¿Sobra acaso? ¿Y la sabiduría? ¿No hay nada más que decir? El clip es ridículo a decir no más? Y también es cierto bien contextualizado como ínfima parte de lo que se debe saber de Dios y de la vida. Claro… Se argumentará con extensa literatura cristiana la gracia en momentos de sufrimiento y dolor. Que eso llegará, que la bendición estará presente, los milagros, que Dios es bueno, pero siempre y cuando podamos mantener la careta y la embriaguez sin que explote el corazón (si es que se tiene corazón).
La careta se puede llevar hasta la tumba y sólo será reflejo de infinita incoherencia y mentira. Parecerá real y no lo será. Y no lo será porque se puede demostrar con cuantiosa argumentación. Todo lo escrito aquí y en todos mis artículos hace parte de dicha argumentación. Así que la demostración sí que existe. Y si se sigue afirmando el juego familiar, vivencial, laboral (que lo dudo), lo que sea, como evidencia de la perfección y confirmación del clip, solo será confirmación de que usted está más que muerto y nunca ha estado vivo.
Esta es la descripción de confirmación de sólo una pequeña parte de las seducciones satánicas con que se nos hipnotiza en la matrix. Y se infiltra en todas las facetas del judaísmo, en el humanismo, en comunidades hamish, jasidicas, en pueblitos navideños cristianos que cantan la novena al lado del arbolito, en India, en Japón, en Colombia, en todos lados. Son los objetivos de lo mejor del fariseísmo, de verdaderos jasid y tzadikim, de las comunidades judías, etc, etc. A los mejores que han alcanzado los más elevados de estudio de Torá que incluso en el sufrimiento son felices (como se predica en con algo de Verdad en el judaísmo), que aceptan la voluntad de Dios, que se someten a sus designios, que tiene sabiduría, que son fieles servidores, que incluso son kabbalistas, se les olvida los inconmensurables secretos que se deben extraer del libro de Job.
Solo el intenso sufrimiento en conversación y debate directo con Dios permite acceder al otro lado de la dualidad. Esto nadie lo ha explicado jamás que yo sepa… Excepto por el kabbalista Friedrich Weinreb de bendita memoria (el más grande de todos quizás que yo conozca). Por lo menos lea el libro de Friedrich Weinreb «las alegrías de Job». Hasta lo más sentido puede ser careta. Sucede con nuestra más profunda esencia y con mucho más con nuestras percepciones de buenas obras. ¿Qué buenas obras pueden provenir de nosotros bajo estas circunstancias descritas? Y hablo de todo lo que aquí he escrito y escribiré.
¿Cree usted es inteligente imaginar cuales son las buenas obras? ¿Cree usted que no hay necesidad de percepción de vida diferente a como usted la conoce y la idealiza? Y ni siquiera se ha mencionado la gravedad de escapar de nuestras aceptadas corrupciones infernales de vida. Y ese diagnóstico sí que es dramático.
La doctrina cristiana con su interpretación dividió la Voluntad y Plan de Dios entre el Antiguo y el Nuevo Testamento. Dividió los planos de la creación en Ley y Gracia. Entre un dios vengativo y un dios misericordioso. Entre un dios de ira y un dios de amor. Entre un dios que juzga y otro que perdona. Entre un dios retrograda y un dios progresista. Una división psicótica inexistente, pues el plan divino es el mismo de principio a fin… Un plan que se fundamenta de principio a fin en la rectificación y redención del propósito de la misma en el ser humano. Rectificación y redención es precisamente todo lo expuesto de trabajo y superación con conocimiento de principio a fin.
Cuando Dios estaba por entregar la Torá en el monte Sinaí al pueblo de Israel, todas las obras de la creación expectantes estaban en pánico, pues Dios mismo había advertido que si Israel NO aceptaba la Torá, todo volvería al caos y el abismo. El propósito de la creación se cumpliría en Israel con la Torá. No se imagine que entiende el postulado. Esto lo desvelan nuestros sabios de Israel y la misma Torá revelada. Dios puso la Montaña del Sinaí literalmente encima del pueblo de Israel para que aceptara la Torá.
Esta es la magnitud del evento. Se deduce y colige que por lo menos las huestes angelicales no en rebelión a todo lo largo y ancho de la creación multidimensional “rezaban” para que Israel aceptará la Torá e hicieran su declaración de superación de toda expectativa y no imaginada de “haremos y entenderemos”. Es de suponer lo contrario en el lado opuesto que ha intentado una y otra vez boicotear la creación. No se imagine esta cosmología en blanco y negro, ni mucho menos la simplifique. El enemigo de Israel (cristiano dispensacionalista o secular) negará y se burlará de lo anterior en su ignorancia arrogante, o ignorante arrogancia.
La revelación de la palabra en el monte Sinaí tiene códigos muy precisos de entendimiento. El nombre Sinaí significa también “forma” y “luna”, y se refiere a este nuestro mundo. El mundo “lunar” es el mundo de las formas que produce idolatría y falsos dioses. Y aquel que trae la revelación al ser humano, según la Biblia, es un hombre llamado Moisés. La Biblia misma explica este nombre como “aquel sacado del agua”, cuyo significado es: Sacado del tiempo y el espacio, ya no está prisionero en el tiempo y el espacio, ya no está condicionado por el tiempo y el espacio. Liberado de lo condicionado, puede moverse hacia todas las direcciones sin moverse de hecho. Está aquí y allá, en todo lugar. Y es Moisés dentro del ser humano quien le libera de la esclavitud del tiempo y el espacio, porque es sacado del agua, mientras que todos los demás niños se ahogan en el agua, es decir, perecen en el tiempo y se pierden en el espacio. Sólo aquel, dentro de cada ser humano, que es sacado del agua, sabe lo que es ser salvado, lo que significa ser libre.
Este Moisés (es decir Moisés en cada persona) recibe la palabra, la revelación. Y al recibirla, está al mismo tiempo en el cielo. Porque aquel que le revela al ser humano la palabra, está en el más allá. Según la Biblia, está cuarenta días y noches con Dios en el cielo. Cuarenta es una noción soñada, más aún: es una visión, muy claramente del más allá del ser humano, es la expresión en el absoluto de aquello que sentimos aquí como tiempo. Porque los números en la Biblia son valores absolutos, son pues diferentes de lo que son aquí. La noción cuarenta habla del estar en el tiempo y significa “todo el tiempo”. Por este motivo, la Biblia habla siempre de cuarenta días o de cuarenta años, es decir del tiempo, corto o largo, toda una vida, todo un mundo, toda una existencia como sea que se delimite; y ese todo se muestra en el tiempo. Y ahora, el ser humano en el tiempo espera el regreso de aquel que le ha dado esta revelación.
En un relato antiguo se cuenta que el ser humano se impacienta, porque el tiempo dura. La misma Torá así lo relata. Es el preciso momento en el que acude Satanás y comienza a calcular con él. Puedo demostrarte, dice, que no volverá, porque es imposible que nada del más allá aparezcan aquí. Está allí y se queda allí. Ustedes deben consolidar ahora algo en este mundo, algo que los lleve a la libertad, que les marque el camino hacia la liberación de toda opresión. Ustedes mismos lo ven: lo del más allá está en el más allá, pero nosotros estamos aquí.
Estamos aquí, dice Satanás, comiencen a pensar, a construir, a hacer un plan; conviértanlo en la tarea de sus vidas; esfuércense y cúmplanlo; así llegarán a la libertad. Y convence al ser humano. No se trata de ningún ser peliagudo que nos está forzando, somos nosotros mismos los que nos hablamos así, de esta disposición: ¡hay que hacer algo! Hay que hacer algo por el planeta; hay que ser activista de las causas verdes; hay que crear empresas de reciclaje y recibir galardones, promocionarlo con documentales, propaganda y aplausos; hay que dar cátedra al respecto, sentirse orgulloso, hay que generar empleo, hacer crecer la economía sin límites, mostrar resultados, maquillar índices… El fin justifica los medios. Y al mismo tiempo hacer malabarismos adaptativos hipócritamente defendiendo intereses y conveniencias depredativas. La lista de justificaciones farsantes es infinita.
Satanás argumenta… Es verdad que existe esta hermosa revelación, pero viene del más allá. Aquí, ¿qué hay que hacer? Debemos actuar. Para convencer al ser humano, hay que actuar. Se forman grupos, se organizan conferencias, se escriben libros o se hace política. Así comienza el proceso. Y de hecho ese hombre Moisés, es decir aquel que es liberado de tiempo y espacio, no es visible aquí, está en el más allá. Y la pregunta es: ¿dónde estoy yo en el más allá? ¿Dónde está mi yo en el más allá? Pero afirmamos que la nada ni existe, hay que actuar aquí. En otras palabras, huimos de nuestro propio yo y quisiéramos ir a la salvación con aquello que nos imaginamos que somos. Así las cosas, el ser humano se dirige a aquel que conduce el camino (también en el ser humano mismo) al sacerdote Aarón. Queremos ir a la libertad. Ese hombre Moisés que puede liberarnos de tiempo y espacio, está en el más allá, es una alucinación. Porque estamos condicionados por las cosas de aquí. Y Aarón dice: Den lo mejor de ustedes mismos.
Mediante el pensamiento se logran grandes cosas y el ser humano siente que es eso lo que nos llevará al país prometido. Ese es tu dios, el otro está en el más allá y no sirve para nada. Satanás argumenta que el «otro lado» (el lado Solar oculto que da la vida) no existe. Dice que es una bonita metáfora. Y el supuesto «ser humano» atrapado en Egipto, aún sin nacer (y sin saber si nazca) concluye que aquí hay que ser pragmático, o completamente fantasioso. Ese becerro de oro logra grandes milagros. Y en el momento en que todo concuerda, vuelve Moisés con Josué. Son recibidos por grandes estruendos en el campamento. Un sonoro griterío en el campamento, allí donde el ser humano reposa. Y se preguntan qué tipo de ruido es; no es eco de algazara de fuertes, ni eco de alaridos de flacos, algazara de canto, oigo yo (Éxodo 3,18).
Es un estruendo sin razón, sin sentido. La euforia y la risotada es sinónimo supuesto de vida y entusiasmo. Cuesta soltar… Dice la última escena de la película hollywoodense «conoces a Joé Black» con fondo de juegos pirotécnicos y una esplendorosa fiesta y en donde la muerte del padre vale un pepino. Lo importante es el romance y la lujuria de la protagonista. Ese es el mensaje de agenda. Pero por el contrario, el verdadero sentido de la vida, lo da únicamente la relación con el más allá, con la nada, con el yo. Lo que Moisés recibe en el más allá, es la imagen completa del ser humano, la imagen de aquí y de allá.
Si los dos lados tienen relación, se es feliz. Nosotros creemos que el cuerpo puede ser dirigido por nuestra voluntad; pero la dirección, está escrito, sucede desde el lado que vive con Dios. Y Moisés entrega esta imagen perfecta del ser humano. Las Tablas que se expresan en forma de corazón: este lado y el otro. Los dos lados forman la unidad. La liberación de tiempo y espacio tiene sentido, el ser humano está en casa, está unido con su Yo. Pero las tablas se rompen en multitud de pedazos, la unidad del ser humano queda hecha trizas, porque cree poder construir esta unidad desde aquí. Lo que se cuenta no es una advertencia del tipo: ¡no hagáis lo que en su día han hecho aquellos! Se cuenta como experiencia en el más allá y significa: En tu camino te encontrarás con Satanás, todo concordará; pero cuidado, tú te perderás en ello. Satanás destruirá todo lo suyo… Lo que es idéntico a la rotura de las tablas en el Sinaí.
¿Es claro el significado del código del Sinaí? ¿Cómo se descifra un solo código en apariencia insignificante y tan claro para nosotros, cuando en realidad nada vemos y nada entendemos? En este mundo de las formas, la revelación del Sinaí es menospreciada. El mundo dice… ¿Para qué necesitamos eso? ¿Qué me vengan a decir no robarás, no matarás, no fornicarás, no codiciarás, no mentiras? Por favor… Eso yo ya lo sabía y sin necesidad de todo eso que acompaña a las tablas que los judíos llaman Torá. ¿Acaso soy tan malo que me lo tiene que decir? Que le digan eso a los degenerados. Yo no soy degenerado, ni criminal, ni digo mentiras… Yo soy bueno. Yo no lo necesito. Y de hecho, desde mucho antes de la revelación del Sinaí, y sin la necesidad de dicha revelación, la supuesta “humanidad” sabía de estos aspectos “morales” de conducta.
En la superficie se interpretan de innumerables modos y dan para todo tipo de justificaciones. Y hay que decir, que así es hasta el sol de hoy. ¿Acaso todos los demás pueblos de la tierra no tenían sus propios códigos de leyes con la prohibición de NO matar? Cuando la misma biblia dice que Esav (Edom, Roma) vivirá por la espada, ¿daba a entender que tanto entonces, como hasta el día de hoy, Roma sería, fue y era una horda de asesinos? Cualquiera puede argumentar que nuestro mundo occidental y del cual nos sentimos muy orgullosos, somos herederos de la civilización griega y romana. Cualquiera puede invocar que el derecho romano que nuestros actuales sistemas de justicia nos regulan, son prueba de fantasía y mentira de la Torá. De hecho, dicho argumento hace parte de la justificación de la doctrina cristiana.
Hay explicaciones midráshicas sobre este asunto en las enseñanzas de judaísmo que aportan claridad. Dicen los sabios de Israel que Dios ofreció la Torá primero a todas las naciones, y sin excepción todas y cada una de ellas para contestar a Dios si la recibían o no, primero preguntaban qué decía allí. Así cuando a Edom Dios le respondió que la en la Torá decía “NO matarás”, éste contestó que NO la podía aceptar, pues ellos mismos tenían su propia jurisprudencia sobre cuando si y cuando no matar. No aceptarían se les impusiese una legislación que les dijese CÓMO es que cumplirían el precepto de no matar. Ellos dicen NO matar, pero se reservan el derecho de decidir cuándo SÍ, según sus conveniencias. Lo mismo se dice de los descendientes de Ismael (el pueblo árabe).
Ellos no aceptarían la Torá pues allí dice… “No mentirás” y “No robarás”. Ellos decidirían cuándo y cómo mentir y robar. Los descendientes de Edom (la civilización occidental – Roma) ¿Acaso asesinan constantemente? Uno podría decir que NO. Los árabes… ¿Acaso siempre mienten y roban? Igualmente sería “injusto” decir que sí. En apariencia hay una ética moral en el mundo con la cual la mayoría dice se sintoniza. De no ser así viviríamos en la barbarie explícita. No obstante, un diagnóstico detallado y a profundidad de nuestra querida civilización a nivel planetario, revela que en realidad así es…
Vivimos en la barbarie, y cada vez de formas más explícitas. Simplemente acomodamos el asesinato y la mentira (por citar los dos ejemplos escogidos) justificados con auto engaño e hipocresía, que nos permita al menos, medio vivir a expensas de la injusticia que se comete sobre otros; y en donde las elites de poder y los privilegiados mercenarios del sistema, adaptados a toda la falsedad que rige el mundo, usufructúan sus modos de vida con apariencia de beneficio. La verdad simplemente no existe, y mucho menos la justicia. Pero eso sí… Las caretas de decencia y moral se proclaman por todos lados, se aceptan y se defienden. Todos nos erigimos como ejemplo de virtud. Si entramos a verificar toda esta careta con el prisma de la Torá, veremos cuan incoherente y falso es absolutamente todo (y no estoy exagerando). Empezando por los religiosos. Es de lo que se trata a duras penas estas disertaciones a nivel introductorio de modo infinitesimal.
El dictamen se verifica en todos los niveles, desde lo más sutil hasta lo más grotesco explícito; desde lo micro hasta lo macro con infinitas variaciones. Quizás usted lo niegue con su enfermizo positivismo depredativo, donde todo es “excelente y mejorando”. Ja. Da risa nerviosa tanta ceguera, ignorancia, hipocresía y auto justificación de maldad.
Baste con verificar a nivel macro la historia y actualidad incesante de guerra invocada en nombre de la democracia con todo tipo de slogans de libertad, justicia, orden, verdad, derechos humanos y demás similares. Se ve con especial énfasis de lo dicho, en cabeza de Edom con los Estados Unidos. Y no obstante es la mejor alternativa de escogencia en comparación a la barbarie que ofrecen todas las demás naciones con relación al uso de la espada y el asesinato. Es la escogencia obligada con disfraz de justicia y democracia. No se equivoque… Hay que ser pro-Yanqui. Escoger el lado comunista, ruso, chino y demás son las mismas profundidades del infierno. Ni hablar de los árabes con su faceta de mentira y robo. Sólo hay que verificar lo que ha significado para Israel enfrentar la mentira cínica fraudestina para empezar.
Pero que no se piense que los ejemplos citados son exclusivos de dichos pueblos. Las facetas se verifican en todos los pueblos, porque simplemente todos tenemos a todos los pueblos dentro de nosotros mismos. El asunto no es tan sencillo. Para profundizar se debe siempre comenzar en la superficie. No concluya que aquí se han dado todas las explicaciones para que se distorsione parcializando y acomodando maliciosamente lo expuesto con la costumbre de las conclusiones facilistas en blanco y negro salidas de contexto. No faltarán aquellos suspicaces muy “inteligentes”, que descalificarán todo lo anterior. Desacreditarán e invalidarán la narrativa de ofrecimiento de la Torá a las naciones. Negarán y se burlarán de dichas narrativas, sin saber nada de los estudios midráshicos de Torá que se refieren.
Desconocerán que a la última nación ofrecida la Torá fue Israel y que además fue la única que aceptó sin conocer que decía allí, sin condiciones y sin miramientos, diciendo “haremos y entenderemos” (un acto de fe y sumisión para hacer en el presente, estudiar y entender posteriormente). Nada sabrán de nada, y sin embargo serán cínicos y osados en su opinión. Tal cual sucede con el iletrado, con el incapaz y con aquél que descalifica las matemáticas avanzadas, el álgebra, las ecuaciones diferenciales, los números, etc, argumentando que eso no sirve para nada. Conocer y entender algo de ese lenguaje midráshicos de la Torá es parte de ese camino de cambio de “chip” referenciado en la segunda parte. Ese cambio de mentalidad que usted desconoce.
Así tenemos una doctrina cristiana que no viene de la nada. Tiene sus raíces profundas en estos misterios y antecedentes de Edom. Descalifican las obras, pero al mismo tiempo si aceptan obras. Llaman a esta disonancia perfeccionarse en la gracia. De hecho estudian sus doctrinas; escriben libros; estudian la biblia a su acomodo. Se comprometen con obras sin duda y no estudian Torá explícita, pero puede que si estudien su literatura cristiana. Hay producción cristiana en abundancia. Igual enseñan y hacen malabares para no hacer incoherente la gracia con la doctrina. Todo lo acomodan. Hacen seminarios, retiros y toda clase de actividades de enseñanza y obras. Los católicos tienen centros de seminaristas, universidades y muchas instituciones. Incluso estudian la biblia. Pero no siguen la Torá. Unos estudian y otros no… y cambian.
No se aceptan obras desde la perspectiva del judaísmo, pero sí se comprometen en algo con obras (sus obras) y cambian ellos mismos en obras. Hasta se superan y se rectifican (en apariencia) de sus perversidades, costumbres y adicciones. Se auto proclaman vencedores en Cristo. Pregonan y aclaman que el hombre viejo ha quedado atrás. Que son hechura nueva en Cristo (lo explicado previamente). Cobijados por la gracia el pecado es historia.
Se alinean con lo bueno. Y hasta se puede ver algo verdadero en ello (aunque yo digo que en apariencia). Eso se ve y se juega. Lo juegan ellos como cristianos, y lo jugamos todos cada cual en su particular rol que nos impone la vida. Es obligatorio jugar en este mundo. No se puede escapar del juego. Y tenemos que hacerlo con lo que somos. Desde ese punto de vista no se nos puede juzgar. Pero tampoco aprobar. ¿Se nos puede reprobar por estar enfermos? Por un lado no, pero por otro lado sí. Con mala salud no podemos aspirar a una responsabilidad. Se debe estar sano para adquirir compromisos y cumplirlos. En la enfermedad nos adaptamos al juego de este mundo por supervivencia obligada. Pero a la vez es un doble juego, pues estando en la supervivencia podemos al mismo tiempo recorrer el verdadero camino de búsqueda, en vez de perdernos en el falso.
Sí, muchos cristianos buenos juegan y quieren superarse aun con sus limitaciones, así sea de forma inconsciente y sin el conocimiento verdadero. Es mejor ser cristiano bueno que no serlo. Es decir, siempre es preferible un cristiano bueno a un secular bueno. No hablo de los cristianos malos… Son enemigos de Dios. El versículo dice: bendeciré a los que te bendicen y maldeciré a los que te maldicen. Y lo malos son antisemitas. Así de sencillo. Los “buenos” (en la apariencia de este mundo) quieren en algo superarse y conectarse con algo superior. Mejor los buenos que los malos. Lo intentan por lo menos, aun siendo incoherentes, ignorantes, disonantes y asociados (como todos nosotros) a la mentira de este mundo. Quieren algo bueno en sus términos… Y no digo que sea maliciosa hipocresía. Algo sucede y algo intentan… Y eso es bueno (en apariencia). No lo descalifico, ni lo critico con maldad.
Ya lo dije… Hay millones de cristianos decentes; así como los hay en todas las religiones, en ateos y seculares. Hay millones de personas que desde las perspectivas de este mundo son maravillosas (aunque no son la mayoría, toca ser sincero). Yo trato con ellas. Las aprecio, las amo, las ayudo si puedo, me solidarizo, las necesito, me involucro, me identifico, río y lloro con ellas y mucho más. Pertenecen también a mis círculos íntimos.
Que no se malinterpreten mis palabras como doctrina de odio, negativismo y similares. Es todo lo contrario… es una exhortación necesaria ante la enfermedad… Pues todos estamos enfermos. Destapo mentiras e incoherencias que nos direccionan a la maldad de este mundo. Y es preciso verlo. Y ahí están las doctrinas cristianas, y el mundo entero con sus paradigmas; incluyendo al judaísmo. Y también está la Torá como salvación. Sí el cristianismo ha falsificado la Torá y ha arrastrado a millones con él con sus respectivas consecuencias. Pero siempre con la creación de Dios, todo es dual en múltiples dialécticas que toca aprender a discernir. Y entre ellas, el cristianismo también es un camino de acercamiento a la Torá. Muchos han llegado en algo a la misma a través del cristianismo. Y no necesariamente en un camino lineal. Yo mismo siendo judío de tradición y nacimiento he transitado ese camino no lineal a través del cristianismo y mucho más.
Muchos cristianos de esos que he llamado “buenos”, buscan sus buenas obras y hasta se comprometen con ellas. Los más adictos hasta cambian drásticamente. Y lo llaman un milagro. Puede que haya gracia divina ahí. Pero no porque sean cristianos, o sea consecuencia de la doctrina. Dios hace misericordia a todo el mundo (incluyendo a no cristianos y malvados). Puede que no sea una señal de Dios, sino del lado opuesto. El diablo también falsifica milagros. Puede que no sea ni lo uno, ni lo otro. Puede ser voluntad, necesidad, condiciones específicas, motivación, etc.
Al final siempre será el resultado obligado del sistema operativo de la realidad según la ley de Dios. Hay que conocerla para explicarla. Se puede explicar en detalle. Lo que digo es que no necesariamente será nuestra conclusión imaginativa; ni mucho menos con doctrina cristiana. Personas inmersas en el alcoholismo, en vicios, en la fornicación, en aberraciones, etc, pueden dar testimonios de cambio. Eso no es prueba de nada. Terminan siendo predicadores muy estrictos de su conclusión doctrinal. Llegan a ser incluso fanáticos intolerantes, cuando previamente eran “pecadores” incontrolables. ¿Cuánto dura el supuesto milagro?
Ejemplos de recaídas son muy conocidos y se infiere son los miles; quizás millones. Es más, parece ser la norma. Nos sucede a todos. Se argumenta bíblicamente que 70 veces cae el justo y 70 veces se levanta. Y eso es cierto. Dios siempre ayuda al de corazón honesto (independientemente de su doctrina y creencia religiosa). Pero de ninguna manera esto significa que el argumento descalifica las ventajas de conexión con la Torá y la Verdad de Dios.
Allí hay ventajas sustanciales. Como los mismos textos neo testamentarios lo dice: ¿Qué ventaja tiene el judío sobre el griego? Mucho por cierto, pues a ellos les ha sido revelada la palabra de Dios (algo así). El problema de las recaídas que provienen de la imaginación de nuestras obras (con todo lo positivo que ello implica sin duda alguna), es el siguiente versículo:
Lucas 11:24-26. Cuando el espíritu inmundo sale del hombre, pasa por lugares áridos buscando descanso; y al no hallarlo, dice: Volveré a mi casa de donde salí. Y cuando llega, la encuentra barrida y arreglada. Entonces va y toma consigo otros siete espíritus peores que él, y entrando, moran allí; y el estado final de aquel hombre resulta peor que el primero.
Esta es una descripción muy ajustada al dicho popular de aquél “que no rompe un vaso, pero cuando se sale de control, rompe toda la vajilla”. Lo importante a resaltar aquí es sin conexión con la Torá de forma real, no hay protección, ni garantía. Todo esfuerzo de superación personal es valioso y de mérito en este mundo, pero como obra personal, no tiene mérito de conexión con el cielo. Se toma en cuenta en la ecuación de este mundo que lo nos acerca a la bendición; pero por sí mismo no es bendición. Como tal nos aleja de la maldición (por lo menos), pero no es garantía. De aquí la sentencia bíblica en discusión de este artículo, de que “por gracia somos salvos y no por obras (méritos propios) para que nadie se gloríe”. Espero se entiendan las sutilezas y conexiones múltiples. Más aún, todo el contexto previo a estos versículos confirma las conclusiones de requisitos de conexión con la Torá.
Lucas 11:20-23. Pero si yo por el dedo de Dios echo fuera los demonios, entonces el reino de Dios ha llegado a vosotros. Cuando un hombre fuerte, bien armado, custodia su palacio, sus bienes están seguros. Pero cuando uno más fuerte que él lo ataca y lo vence, le quita todas sus armas en las cuales había confiado y distribuye su botín. El que no está conmigo, contra mí está; y el que conmigo no recoge, desparrama.
Estos versículos no se deben interpretar con la idolatría de las doctrinas cristianas disociadas de la verdad de la Torá como requisito de conexión en la sefirá Keter con Dios a través de Mashiaj. Si se quiere entender en detalle esto último dicho, se deberá estudiar a profundidad la Kabbalá Luriánica. No obstante el concepto elemental de conexión con la Torá es visible. Esto mencionado con ejemplos del cristianismo no es potestad de los mismos. Sucede con cualquier cuya confianza se sustenta en la falsedad de este mundo (que incluye lo secular y lo religioso falso).
https://toraverdadyrealidad.wordpress.com/2023/03/25/salvacion-y-dualidad-17/