Podcast Arbol de Vida

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By david saportasReligion & Spirituality
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  • Por qué se puede ser tartamudo
    La Kabbalá verdadera establece que existen 70 caras de la Torá. También establece los significados de decodificación de los números. Así cada número tiene explicaciones conceptuales que esconden secretos existenciales y de discernimiento de la revelación divina en sus diferentes niveles de interpretación. De esta forma el número 70 no representa una cifra numérica, ni matemática como dato. Significa todas las posibilidades de manifestación en este mundo de realidad física que percibimos. Esto significa que las 70 caras de la Torá presuponen muchas interpretaciones paralelas y multidimensionales. Aplica de forma integral y de todas las formas fragmentadas posibles (por ejemplo por versículos, por temas, por cosmologías, por propósitos, por realidades, por trascendencias, por vivencias, etc, etc).
    Esto implica un reto enorme por descifrar, si es que ello fuese posible. Habría que definir primero, y si también ello fuese posible, qué es la Torá. Ya publicaré próximamente mi conclusión al respecto. Digo lo anterior para resaltar lo que debe considerarse para aproximarse con seriedad trascendente al "concepto" Torá. No se trata de un libro, no se trata de una interpretación unilateral, no se trata de una doctrina, no se trata de un conocimiento rígido, ni mucho menos se trata de una religión. Realmente no se trata de muchas cosas que son comúnmente aceptadas. Y no obstante, todas aquellas interpretaciones aceptadas, aún así son aproximaciones válidas al concepto Torá de alguna manera en algún porcentaje. Me refiero a aquellos aspectos de verdad que puedan ser verificados. También hacen parte del concepto 70, aún cuando sean fracciones incompletas. De ninguna manera estoy incluyendo aquello que sea considerado como error, mentira, falsedad, distorsión, falsificación, etc.
    Sea como sea, lo anterior presupone un proceso arduo de filtración de información y elucidación muy exigente y complejo. La Torá son los planos de la creación. Y la creación bien puede ser infinitamente compleja. Es un absurdo reducirla a un libro interpretado con nuestras muy deficientes y limitadas capacidades. Así que el trabajo de diagnóstico ahí está frente a nuestros ojos. Es el propósito de nuestra existencia aquí. Pero esto último tampoco puede dejarse por fuera de dicha definición del 70. Una de las típicas interpretaciones religiosas en el judaísmo es hacer definiciones sobre el propósito de la existencia. Y está última definición es parte de ello. ¿Acaso es la única? ¿Acaso podríamos suponer que la formulación por sí misma es también una única interpretación? No solamente estoy implicando que hay más definiciones de propósito de la existencia, sino que una sola definición formulada con una sintaxis de lenguaje específica, puede también tener diferentes y numerosas interpretaciones.
    De forma simple podemos decir que el objetivo de la vida es estudiar y entender la Torá. ¿De cuántas formas podemos entender la frase? La religión judía farisea en su versión más simple y superficial la interpreta como el cumplimiento de hacer mandamientos (mitzvot). ¿Acaso si existen 1000 alternativas posibles adicionales de interpretación, se descalifica la primera? De ninguna manera. ¿Acaso todas las otras 1000 respuestas son diferentes en esencia con la primera? De ninguna manera. Todas pueden significar lo mismo pero con diferentes niveles de comprensión; desde lo más simple a lo más complejo y vital. Por ejemplo... Vital entender en su máxima posible revelación el significado del concepto primario de mitzvot con la salvación del alma... Suponiendo que sean los dos extremos entre 1000 posibilidades. ¿Por qué digo todo lo anterior? Porque las caretas de juego religioso son la norma que se constatan visiblemente casi que exclusivamente. De ahí surge toda la infinita discrepancia y descalificación apriori en ignorancia respecto a las conclusiones de estudio que puedan derivarse. De ahí surgen todas las doctrinas dogmáticas. No se revela la conciliación, ni la complementación de la sabiduría con aproximación al entendimiento VITAL de la vida. No hay entendimiento integral de nuestra realidad, ni de nuestra existencia. Y eso es muy grave cuando uno empieza a percatarse de ello.
    Es gravísimo, pues la realidad oscura se nos está imponiendo cada vez más y nadie entiende. Ni siquiera los estudiosos y supuestos eruditos. Es estresante verlo. Es como ver a todo el mundo dirigiéndose al matadero y quedarse uno impávido sin poder hacer nada al respecto. Esa es la realidad inobjetable que nadie aceptaría. Nadie acepta. Nadie entiende. A nadie le importa. Se dice en la Torá que Moisés era tartamudo. Hay diferentes y variadas explicaciones de dicha descripción. Una de ellas mayormente aceptada y por supuesto también muy reveladora, es debido a que Moisés de bebé se quemó los labios frente al Faraón con carbones ardientes (un evento que le salvó la vida). Pero dicha versión es otro ten. Aquí me referiré a la que interpreto acorde con lo que estoy escribiendo. Cuando uno se ve expuesto a un peligro inminente de muerte, como por ejemplo que uno se encuentre frente a frente con un león, lo más seguro es que uno se paralice del miedo. Esto ocurre porque uno desea correr en todas las direcciones al mismo tiempo para huir inmediatamente.
    Como ello es imposible, el cuerpo queda paralizado por la ansiedad contradictoria que no decide en cuál dirección correr. ¿Acaso podría interpretarse que Moisés era tartamudo porque le sucedía lo mismo interpretado análogamente? El recibió la Torá de forma multidimensional. ¿Toda?, ¿parcialmente? Lo más seguro es que no la recibió toda. Se habla en la Torá que recibió Torot (el plural de Torá). Es decir, por lo menos recibió más de una Torá. El judaísmo ortodoxo ha interpretado dos Torot. La torá escrita y la oral. Es decir el Talmud y el pentateuco. Dios mismo le explicó la Torá. Se sabe que Moisés no entendía la Torá de Akiva. Es decir, no recibió la interpretación de la Torá que enseñaba rabi Akiva. Pero se sabe también que Moisés fue el más grande profeta del Tanaj. El recibió una Torá multidimensional inimaginable. ¿Por ello se puede ser tartamudo? Cuando se quiere explicar algo de magnitud enorme y que se conecta en lo más simple con innumerables variables al mismo tiempo, poner la información de forma simple en línea, es simplemente imposible. Uno quisiese decir todo lo enorme que se relaciona con un solo concepto al mismo tiempo. Uno quisiese expresar con la boca no palabra por palabra, sino todas las palabras al tiempo, pues sólo así se tendría la información y expresión correcta. Cualquier fragmentación es falsa por sólo esa característica y uno lo sabe. Uno no quiere mentir, ni presentar la información incompleta que se deduzca como completa.
    Por consiguiente falsa. Así uno siente que se atraganta con todas las posibles palabras que se quieren expresar y explicar al tiempo. Uno lo entiende en otra dimensión y no puede aterrizar la claridad completa por simple imposibilidad física. Se quisiese ser telepata y compartir el contexto completo por ósmosis. De ahí que la boca se paraliza al querer expresarse en todas las direcciones al tiempo. Lo mejor que podemos hacer es propiciar la habilidad de bajar el nivel de conocimiento al de niños. Tal cual lo haría un profesor de enseñanza infantil con su audiencia. Se pone al nivel de los niños, pues de otra manera los niños no entienden. Se tiene que bajar el nivel y explicar de lo simple a lo complejo en un proceso largo. De hecho ese es el fundamento de la educación por niveles. Pero ello es posible porque hay tiempo, hay tranquilidad, hay receptividad, hay actitud, hay deseo y compromiso del receptor y el dador, hay condiciones. Pero cuando la urgencia se siente, la impotencia aparece de inmediato. Así me percibo a mí mismo. Es tanto lo que hay que decir y es muy difícil ponerlo en blanco y negro. Y se torna relevante por lo importante y urgente. Y peor aún, por lo bajo y peligroso que se constata el medio circundante.
    Es frustrante en todo sentido, pues la indiferencia no hace parte del paquete cuando se alcanzan niveles de discernimiento vitales. La descalificación a lo afirmado es obvio que no se hará esperar. Es la norma y lo predecible. Todos esperan demostración resumida y fácil. Y uno quisiese darla porque uno ya sabe el nivel deficiente del receptor (y no es crítica malsana). A un niño que no sabe no se le critica. Pero aquí no se trata de niños. Se quiere ayudar y se sabe que es misión imposible. Tal como si se quisiese correr en todas las direcciones al mismo tiempo y quedar paralizado. Es tanta la estupidez, la liviandad, la indiferencia, la simpleza, la fragmentación trivial e infinidad de presunciones intrascendentes y negligentes que se constata de forma visible y generalizada ante la urgencia del entendimiento y los tiempos, que de forma literal se paraliza uno ante el reto imposible de abordar con éxito. Se puede concluir que la misión de compartir el entendimiento es una tarea utópica imposible de ejecutar, pues la misma recepción no se verifica en niños, sino en su mayoría en entidades que la misma Torá diagnóstica como demoníacas. Dichas "personas" jamás podrían recibir la revelación.... Y no lo digo yo.
    ¿Qué haría acaso alguien moral en una situación en la que presencia como se agrega un veneno mortal a una olla grande con sopa en un evento de decenas de personas, la sopa ya se sirvió y todos los invitados ya están con la cuchara llena próxima a sus bocas para ser ingerida? ¿Acaso haría advertencias educadas y pausadas? La urgencia y acción es inminente. Es claro que si a uno le importa y sabe las consecuencias, no sería nada educado, ni pausado. Se saltaría sobre la mayor parte de público posible acorde a la propia capacidad de uno, para tumbar cucharas de forma incluso violenta. Se trataría de salvar vidas. Pues así se percibe la situación... Y el ejemplo anterior ni siquiera se compadece con la impotencia percibida respecto al tema que aquí disertó debido a la complejidad que se señala referente a los requisitos de entendimiento para acercarse a las 70 caras de la Torá en tiempos de angustia y peligro inminente. Y que no se malinterprete (como siempre sucede desde la perspectiva de la ignorancia y el bajo nivel aplastante) que inminente es hoy o mañana. Lo puede ser en aspectos superficiales que día a día se verifican en las noticias, pero en los aspectos aquí señalados de trascendencia se habla de los "tiempos" actuales. Es decir, se habla de ver como avanza en años de forma visible la consumación de hechos que nunca antes se habían presenciado y concluido como hoy.
    De ahí que se diga que son inminentes. Usted todavía puede seguir durmiendo y "pasando de agache". Tarde o temprano la inminencia le tocará a su puerta de innumerables formas de tribulación, una detrás de otra y sin descanso. Ahí usted perfectamente se enloquecerá sin entender nada. Ya se dijo. A nadie le importa y ni siquiera la alarma es alarma. Así suene. Todos siguen como si nada. Sucede con la familia, con amigos, con conocidos, con los círculos rutinarios, con desconocidos, con el que sea. Yo participo aquí en fakebook por compromiso existencial trascendente. Es una decisión de vida desde hace mucho tiempo. Y lo es en otros espacios. Y lo hago en tiempo que trato de hacerlo efectivo (eficiente y eficaz en el uso de mi tiempo) acorde con todas mis otras obligaciones de vida. Y todas las cumplo. No participo aquí por aburrimiento, ni por los motivos que existen y se saben hacen parte de la ingeniería social que nos modela y esclaviza. Tampoco soy indiferente, ni me calificó como el super ejecutivo que no tiene tiempo para fakebook o redes sociales porque se está, se auto percibe o considera uno mismo por encima del bien y el mal, muy importante o muy inteligente (eso de facebook es para brutos). Tengo amigos y conocidos muy numerosos que así se auto perciben.
    Para mí están peor que perdidos. Son más zombies que los peores que podrían ser usuarios de redes sociales. Participo aquí en fakebook con el propósito de compartir mi interés genuino y conocimiento ante lo que nos rodea. No tengo intereses ególatras, ni de reafirmaciones personales de personalidad o autoengaño de necesidad de aceptación. Tampoco intereses económicos o de vanidad tipo youtuber o similares. Me duele la realidad y me involucro en ella. No soy indiferente, ni negligente. Por eso escribo libros, hago videos, hago audios, tengo canales, blogs, investigó a fondo y trasnocho siempre hasta altas horas de la madrugada estudiando. Y madrugo también. Atiendo a mi familia y mis obligaciones de trabajo. Todo es posible si se quiere. Lo hago desde hace mucho e incluso desde mucho antes de la aparición pública de fakebook. Lo que aquí publico trató de darle un orden ascendente correlacionado para que pueda ser asimilado. Quisiese poder plasmarlo en toda la magnitud de entendimiento que ya poseo y me siento paralizado. Quisiera dar todas las demostraciones y argumentos. Existen, las conozco y domino. Lo sé explicar. Pero es muy extenso. Es demasiado. Son innumerables tópicos paralelos de abordaje. Y todos se correlacionan.
    He publicado en mi blog principal "Torá, Verdad y Realidad" y en mis anteriores perfiles eliminados por Facebook (y que más adelante señalaré nuevamente) una reseña sobre mí y un pequeño recuento de mi experiencia personal en estos sentidos que aquí comparto. Recuerdo que en mis primeros años de casado, hace más de 25 años, un amigo cristiano pastor mesiánico con conocimientos del judaísmo, con padres pastores evangélicos (recién empecé a descubrir la biblia primero desde el énfasis cristiano, luego mesiánico y luego llegando a mi identidad judía), me visitó de sorpresa en mi apartamento con sus padres pastores evangélicos. Miller era el nombre de dicho amigo que desde hace mucho no volví a ver. Estos pastores me dieron una predica de horas en mi casa. Yo escuchaba atentamente. Mi esposa presenciaba. Quería entender. Ya estaba inmerso en ese proceso de forma profunda. Era mucho lo avanzado. Nunca participe de forma ingenua y sin reflexividad en silencio. Es decir, jamás he sido un borrego que acepta sin cuestionamiento continuo. Jamás he dejado mis cuestionamientos sin respuestas satisfactorias probadas en fuego. El hecho fue que yo tenía en ese entonces una biblioteca de más 800 libros costosos de esoterismo, espiritualidades, nueva era, teosofía, alquimia, ocultismo, religiones, ciencia, investigación, etc (pues toda mi vida he comprado libros y los he leído y estudiado todos). Este matrimonio de pastores vieron mi biblioteca y escucharon mis respuestas a sus cuestionamientos. Las exhortaciones bíblicas desde hacía mucho me impactaban. Ellos direccionaron su prédica a formas muy conocidas en la evangelización. Yo era plenamente consciente de ello. Ya sabía del tema y había sintonías respecto a lo que se escoge como alimento del alma. Esas predicas no eran nuevas. Las había escuchado numerosas veces.
    Conclusión.... Dadas mis ansias de entendimiento y compromiso individual, hice caso a las exhortaciones y explicaciones sobre la Biblia y sus doctrinas evangélicas (que estaba profundizando), y por sugerencia del par de pastores, accedí a romper aproximadamente como 500 libros de mi biblioteca. Lo consideré una prueba de sumisión a mi ego. Los rompí en frente de ellos. Ellos ayudaban y me criticaban cada título y libro con discurso. Ja. Que no se piense que no hay mucha argumentación inteligente detrás en mi consentimiento y decisión. Obviamente que hay también mucha argumentación estúpida para zombies (no fue mi caso valga la aclaración enfática). Realmente este par de personajes me querían romper todos los libros porque eran maldición para mí según sus exhortaciones. Mi esposa estaba atónita viendo la rompezón de libros. Muchos de ellos hermosos de edición. Prácticamente una fortuna en dinero lo que me costó. Estuve dispuesto a pagar ese precio para saber si era verdad la exhortación. No lo hice por estúpido. Ya había leído y estudiado a fondo todo lo que rompí. Simplemente decidí ponerme a prueba. Hoy día no sabría concluir si fue o no acertada la acción. Tomé el riesgo y el camino. Sea como sea he llegado a donde estoy y me siento privilegiado.
    Muchos de esos libros, o mejor dicho todos, hubiese querido conservarlos, pues amo los libros. Me desprendí voluntaria y conscientemente de algo que podría estar anclando mi proceso espiritual. Y yo quería ser coherente. Ese tipo de decisiones no se dieron sólo en ese aspecto. Lo hice en otras facetas de mi vida, como por ejemplo en aspectos laborables en donde el P & G típico de conveniencia y ganancia lo afronté en sintonías no depredativas, ni hipócritas, con sus respectivas consecuencias. Voluntariamente y de forma constante afronté este tipo de retos y decisiones en donde renuncié a mi consecución de éxitos de mi carrera profesional, posición y dinero, pudiendo haber obtenido y cosechado grandes y muy altos "logros" en dichas concepciones y paradigmas depredativos de vida. Y no lo digo imaginativamente, ni de forma justificativa con decepción. Desde muy temprano en mi vida me entrené y conocí todo aquello posible en dichos aspectos de escalamiento, adaptabilidad social y laboral que pudiesen ejecutarse de formas oportunistas y demás rasgos considerados virtuosos (falsamente) por la avidez de ascenso y figuración.
    De hecho durante muchos años de mi vida fui conferencista motivacional con dichos énfasis, pero adaptados a mi particular visión ética de la realidad. Si hubiese querido agarrarme como garrapata a un puesto para garantizar mi burbuja, defendiéndola con uña y diente (como prácticamente todo el mundo lo hace parte de sus vidas), pues simplemente hubiese seguido el camino de los impíos que tanto crítico con conocimiento de causa y evidencia. Se quién soy y cuáles fueron y son mis posibilidades. Mi gran reto fue en los frenos auto impuestos acorde al conocimiento. Busqué y éxito y coherencia, bajo los paradigmas de los verdaderos significados del reto de la existencia con consciencia y el saber. Y esto jamás me desvío de las bondades y consecuciones materiales de la vida. Eso sí... En un camino muy diferente del malabarista adaptativo de la depredación inmoral en todo sentido y en donde se encuentra la supuesta "humanidad" de forma totalitaria Después habré comprado mucho más de 1000 nuevos libros y accedido a muchos más textos digitales y de todo tipo (no los he contado). Eso me ha aportado lo que soy en el aspecto paralelo a la vida de supervivencia, ciudadana, laboral, familiar y social. Ha modelado lo que soy en la actualidad.
    Lo que quiero decir es que siempre hay un precio que pagar por todo. Igual sucede con el entendimiento. Y hoy ello es de importancia inimaginable. Veo que nadie ha hecho el trabajo; veo el requisito; veo la triste realidad; veo lo imposible en quienes me rodean, en los amigos, en lo general; veo lo que viene.... Y como Moisés (obviamente siendo yo nada comparable) me siento tartamudo o peor que tartamudo, mudo. No solamente ni se puede hablar, pues no hay interlocutor (nunca lo hubo con nadie, lo cual duele mucho con quienes uno ama), sino que ya no se sabe cómo poder poner al día a alguien ante el requisito y la urgencia. Por eso sé que sea probable que no se entienda mucho de lo que publicó y su sentido (salvo por contadas excepciones de un par de personas). Por lo menos que sirvan estas reflexiones para los pocos que de pronto se sientan confundidos por lo que aquí se describe. Algo que es plenamente verificable en toda interacción de comunicación y cada vez más de formas más grotescas. Se constata en redes, en la actividad social, en la laboral y de forma personal. Se constata a nivel consciente e inconsciente en la persona promedio que vive su vida por defecto en automático... Es decir, la casi totalidad de la "humanidad".
    Por ejemplo: Aquí en fakebook y en redes se comparte todo tipo de información siempre y cuando no sea censurada por los mismos que nos ponen a disposición esta herramienta con propósitos que bien pueden ser identificados. Sólo ponga a prueba lo afirmado. Y sólo lo podrá hacer si usted es una persona honesta que busque la verdad y le duela la realidad en su incoherencia. Queda por supuesto la enorme alternativa de adaptarse a la fuerza de la masa y la corriente. Ser borrego y desinteresado por la vida es la opción totalitaria verificable. Así cualquiera puede constatar que aquí en fakebook el espectro de publicaciones da para todo (exceptuando la verdad inconveniente, por supuesto). Se puede compartir información de todo tipo, con verdades a medias, con mentiras, con opiniones intrascendentes, interesantes, divertidas, especulativas, inocentes, maliciosas, entretenidas, opiniones, con fundamentación, simplezas, descontextualizaciones, trivialidades, estupideces, aseveraciones pretenciosas e ignorantes, inteligentes, comercio, engaños, manipulaciones, etc, etc. El mismo gigantesco espectro de posibilidades de ese tipo de publicaciones mencionadas y no mencionadas, también se verifica de forma exacta y correspondiente en igualdad matemática con el tipo de personas que están detrás de cada publicación.
    Es exactamente el mismo espectro con personas inteligentes, idiotas, estudiosas, ignorantes, borregas, pensantes, pretenciosas, groseras, vulgares, decentes, capaces, reflexivas, irreflexivas, superficiales, irrespetuosas, etc, etc. En la variedad está el placer... Dirán algunos. El hecho es que se verifica de todo, exceptuando lo mencionado (la verdad). Ya se dijo. Siendo que el espectro da para todo, me parece importante acotar que ante la avalancha de información en la era de la información, cualquier persona inteligente sabe que se debe filtrar lo que se recibe. No se puede aceptar todo en esa melcocha de personas y opiniones. Es cierto... La tolerancia en la diferencia. Mucho puede hablarse de esto. Nos tienen inundadas las agendas progresistas con el tema. Pero mi intención no es hablar de eso aquí. Quiero recalcar que siempre vale la pena saber algo acerca de quién es la persona que emite su opinión. Cuando lo dice Einstein, todos bajan la cabeza. Lo mismo si lo dice su gurú de cabecera, su grupo de clips de preferencia, su artista favorito, su secta religiosa, sus partners equivalentes a su nivel intelectual, etc. Todos tenemos derecho a emitir opiniones. Ni más faltaba. Pero no todas las opiniones son derechas. Toda persona es "respetable" para emitir su opinión, pero no toda opinión es respetable. Opinar es válido, pero lo opinado no necesariamente es válido.
    Siempre habrá que examinar quién lo dice y qué es lo que dice. No porque lo diga Einstein es verdad por definición. Lo será en sus teorías físicas, si es que las entiende (no obstante usted aplauda sin entender). Y por supuesto el reconocimiento sobre quien lo dice es importante. Otros dirán... Si lo dijo Jesús póngale la firma (claro siempre y cuando lo entienda). Contrariamente otros dirán lo opuesto. Si es religión es basura... Y de nuevo: si es que entienden. La verdad es que sólo se verifica lo superficial aquí en redes (y en todos lados). Deduzca qué claridad posible puede salir de aquí. Yo diría que nada salvo la excepción. Un kabbalista (fallecido en 1988) que admiro mucho y que he estudiado por más de 10 años con mucha profundidad, en uno de sus más de 50 libros (que conozco) dijo textualmente que lo que se enseña en los libros de Kabbalá de la era moderna eran estupideces que nada tenían que ver con la verdadera Kabbalá y su conocimiento de trascendencia. Dijo... "No lo hacen con mala intención. Son ignorantes... No creo que sean más tontos que Einstein, Jung o Freud". Esto lo afirmó Fiedrich Weinreb.
    Ahora quien no conoce el trabajo de este celestial kabbalista, va a descalificar dicha opinión. Obviamente difícilmente se podrá inferir que conozcan los trabajos de Einstein, Jung y Freud. Pero es lo que la masa aplaude. Así que se asocian al aplauso común (de pronto por ósmosis reciben algo del reconocimiento que se hace sobre los personajes famosos). Pues yo después de inmersión por décadas en el conocimiento y conocer la validez de lo que Weinreb afirma, tengo que adherirme a la misma deducción. Y que conste que reconozco que Einstein, Jung y Freud fueron gigantes de este mundo. Pero cuando se sabe a qué se refiere Weinreb, no queda sino estar de acuerdo con él. Escuchar a Einstein disertar entre el bien el mal, no es más que una actividad curiosa. ¿Qué podría saber Einstein de ello? El dedico su vida a otros aspectos de la existencia... A la matemática y la física. Lo mismo puede decirse de los otros dos. ¿Qué podrían saber de aspectos trascendentes de la vida en términos de la revelación divina?... Nada.
    De esto se trata la reflexión sobre la importancia de identificar a quién se escucha o se lee; cómo, cuándo y sobre qué. Los insultos en redes en los espectros que mencioné es la norma. ¿Qué verdades se pueden extraer de un pozo de inmundicia? De mí dirán lo mismo. Sin embargo hago énfasis en lo que yo concluyo como mi variable de diferencia comparativamente con lo denuncio, critico y diagnóstico de la realidad, y que se constituye en el por qué pretendo en mis blogs y redes compartir y emitir información educativa que concilie los aspectos opuestos de visiones y paradigmas de vida robóticos de adhesión a valores distorsionados y depredativos de los significados verdaderos de la excelencia en la efectividad de las actividades y actitudes personales, y en donde jamás se ejerce el verdadero “arbitrio o libre albedrío” en la escogencia entre el “bien y el mal” a favor de lo bueno y la verdad para beneficio común, y con el entendimiento del verdadero sentido de nuestra existencia. También el por qué conjuntamente escribo con énfasis en la erradicación de paradigmas y vidas igualmente sin arbitrio, justificadas en la fantasía y la especulación de valores espirituales, de la misma forma distorsionados y divorciados de la realidad, y en completa indiferencia del obligado deber como seres sociales y negligencia cómplice, no solamente con todo lo errado, sino lo malvado. Pues aquí dejo lo que sólo para muy, muy, muy pocos sería de interés por verificar quien es el emite la opinión. De aquí provienen mis opiniones.
    De esto que aquí comparto como mi experiencia personal y camino transitado es de dónde nacen estas disertaciones y el por qué se puede ser tartamudo (digo yo). De aquí la comprensión de por qué digo lo que digo y su fundamento. No sé trata de compartir mi vida por motivos de ego o lo que cualquiera pudiese calificar al mejor estilo sobre todos aquellos que exponen sus vidas en redes en busca de aprobación, likes o lo que sea. Simplemente lo comparto como testimonio de argumento a lo que aquí afirmo sobre la importancia de conocer contextos de lo que se lea o conozca. Así que este es mi contexto de sustento, y así lo expreso de forma personal en uno de mis blogs... Ya que decidí hacer público el contenido que por años he venido estudiando y tratando de entender, me es necesario reseñar para aquellos que puedan interesarse en éstos temas el origen de los mismos, y que en este caso hacen referencia a mi propia experiencia. Sólo puedo anotar que nada de lo que comparto ha sido algo calculado. Simplemente ha sido el producto de las disertaciones que he ido concluyendo en la medida que he buscado con objetividad y honestidad personal. No fue en ningún momento un proceso de adhesiones tradicionales, conveniencias, ni prejuicios.
    No sabría definir de forma exacta si la respuesta a todas mis conclusiones son exclusivamente por lectura, investigación y estudio. Sin duda la lectura tiene un peso significativo. No se pueden alcanzar niveles profundos de discernimiento de la realidad sin una inmersión intensa de lectura e investigación. Por supuesto, esta metodología o énfasis también requiere o principalmente exige, una actitud no sólo abierta al análisis objetivo de la argumentación, de lo leído, de lo investigado, sino mucho más importante, una actitud crítica honesta tanto de desconfianza, como de humildad para aceptar cambios de paradigmas y preconcepciones bajo los términos de la lógica, la evidencia, la coherencia y la aceptación del desconocimiento en uno mismo. Todo lo anterior también con una actitud honesta hacia la búsqueda de la verdad como valor supremo. Esto por supuesto significa salirse de las zonas de confort con las cuales uno se adapta a la supervivencia. Nadie quiere confrontar sus creencias ni mucho menos confrontarse consigo mismo; y muchísimo menos, nadie quiere enfrentar luchas internas y externas para ser coherente con la verdad escueta (una vez identificada) y caminar en pos de la superación personal ética y moral.
    Esto significa vivir con coherencia entre lo interno y lo externo (tema muy amplio para abordar). Así pues, los frutos de la lectura y la investigación sólo son «dulces» (en términos de trascendencia y profundidad) si se tiene la actitud adecuada que acabo de reseñar y que es sólo una pequeña porción de muchos más requisitos por analizar. Yo diría que un muy alto porcentaje de la población mundial no está dispuesta a esta tarea y escogen de manera consciente o inconsciente vivir una vida narcótica rodeada de mentira pragmática, ya sea de supervivencia o de ambición corrupta, necesaria para no sucumbir ante la exigencia de la coherencia y lo desconocido cuando se hace manifiesto. Es decir, mejor vivir embriagado que afrontar los secretos de la existencia que le exigirían a uno cambios radicales de vida con compromisos molestos, si lo que se exige es coherencia y adhesión al bien. Creo que esto último dicho tiene mayor posibilidad de ser comprendido por el pueblo judío. Lo ha vivido en carne propia (con conocimiento o sin conocimiento) con sangre, sudor y lágrimas. Esto por un lado en mi caso personal; por el lado de la lectura y la investigación.
    Por el lado de la experiencia, la actitud señalada en el párrafo anterior sólo es posible en la medida que uno mismo participe en su observación y vivencia de la realidad con ese espíritu de búsqueda y entendimiento lógico. Es decir, imposible que uno adquiera una adecuada actitud de observación de la realidad, si no se interesa en ella exhaustivamente. Imposible una actitud de búsqueda de la verdad si uno no analiza intensamente su entorno y medio ambiente; si no se interesa por las fuerzas cercanas y lejanas que se nos muestran; si no le duele la vida en términos de la verdad y la justicia. A esto es lo que yo llamaría por experiencia propia. Esto podría incluir experiencias de todo tipo por supuesto. Desde experiencias traumáticas ya sean personales o globales hasta experiencias como simple espectador de lejos. Yo gracias a Dios no he pasado por experiencias trágicas, ni traumáticas, ni personales, ni colectivas que me hayan empujado a vivir realidades de aprendizaje y dolor a la fuerza. Ejemplo: Europa en años de la segunda guerra mundial; Europa nazi para los judíos; guerras actuales en Siria, Irak, Afganistán; Vivencias en regímenes totalitarios tipo Corea del norte, Irán, Cuba, Venezuela, etc.
    Esto mismo lo he escrito en mis artículos del blog. El sufrimiento tarde o temprano obliga a despertares espirituales e intelectuales (como víctima y si no se sucumbe antes). Como dicen los sabios del Talmud: «pobre del que se ve enfrentado a las dolores del sufrimiento y no aprende nada». Desde este punto de vista, personalmente no he tenido sino experiencia de espectador a distancia. No obstante, la diferencia con cualquier otro observador a distancia de mi entorno, es que he buscado entender y al hacerlo, de forma retroalimentativa (lectura, investigación, vivencia, observación), me he sensibilizado progresivamente tal que me «duele» la realidad que veo y me rodea. Las experiencias traumáticas no han sido parte de mi existencia, pero sí que he sido testigo y participe de la vida diaria absurda y disonante que nos rodea. Tanto en aspectos profesionales, sociales como familiares. La búsqueda de coherencia ha sido mi motor de avance con sus consecuencias e impacto de vida, sobre todo en el ámbito profesional. Las incoherencias de convivencia en los ámbitos familiares y sociales parecieran en apariencia ser mucho más identificables y sentidas por el mismo hecho de que nos duelan de forma más honesta. Sin embargo en los ámbitos profesionales o de trabajo, a pesar de que las incoherencias se multiplican y sean mucho más aberrantes, hipócritas, depredativas, abusivas e inmorales, ni siquiera nos percatamos de ellas o simplemente las ignoramos convenientemente sin ningún recato de consciencia, a menos que uno mismo luche por la coherencia citada.
    A menos que se percate de la maldad intrínseca en actividad y que lo convierte a uno en una persona despreciable. Este es el diagnóstico que se puede concluir y demostrar es la esencia de todos (y no creo exagerar). Es lo que demuestro con este blog. Esto se convierte en una especie de combustible que aviva la llama del «corazón» y que diferencia a un ser inerte de un ser vivo. El mismo Talmud lo establece: «a mayor inteligencia, mayor dolor» (entiéndase inteligencia no como una virtud intrínseca de vanidad, sino como un estado de comprensión y capacidad de discernimiento). Esta observación, tanto de lo cercano como distante, termina convirtiéndose en un acercamiento intimo con la realidad, tal que se hace indispensable y obligatorio definir una constitución de vida de valores absolutos y rectilíneos que sean susceptibles de defender de manera incuestionable y que verifiquen irrefutablemente una naturaleza intrínseca impermeable a la relatividad de dicho valores y principios. Esto pareciese una utopía y resulta que efectivamente lo será en los términos de confusión, caos y relativismo de toda persona inmoral y conforme con su intrascendente existencia (habría primero que definir los términos de la moralidad de forma exhaustiva).
    Todo lo que esté asociado con transacciones o cambalaches de conveniencias pragmáticas no altruistas y no conectadas al conocimiento de la realidad Absoluta Divina Superior (llámese Dios), podrá considerarse «inmoral», «impuro», «ilegal», «profano», «egocéntrico», etc (tema que abarca la infinidad de lo denominado SABIDURIA). No en vano el Talmud dice: «el ignorante NO puede ser bueno» (tema este que se ha tratado en el blog de forma amplia). Hablar de Utopía es una tarea de dimensiones respetables. Se requiere de mucho conocimiento «celestial» y poder tener la destreza en el manejo intelectual del concepto de la «dualidad», tal que se pueda uno liberar de la trampa multifacética de la misma (que es la que rige nuestro mundo y el cosmos entero). Es por esto que la misma Torá empieza con la letra «Beit» (Bereshit Bará Elohim). Sólo una mención de paso que parece simple y sin embargo es el principal secreto de la Creación. Como se podrá observar y percatarse, la investigación y la observación debe ser multifacética. No se puede ser religioso «persé»; ni ser antirreligioso «persé», sea como sea que uno se asocie a toda faceta de actividad intelectual, espiritual y práctica del ser humano y su existencia.
    Obtener discernimiento coherente es una tarea de tiempo completo (en lo posible) que requiere honestidad y objetividad. Esta búsqueda por la coherencia o tarea de forma indefectible lo lleva a uno, a cualquiera que tenga estos requisitos, a la Revelación Divina. Es decir, lo lleva a uno a La Torá (en todas sus manifestaciones); al judaísmo bien entendido. Sólo ahí se encuentran las respuestas completas. Ese fue mi caso, pues si he de hablar de mi experiencia personal, a pesar de haber crecido en ambiente judío y conocerlo de primera mano en los aspectos tradicionales, toda mi juventud fuí no solamente completamente anti Torá, sino crítico, casi que enemigo del judaísmo (siendo yo mismo judío y haber crecido en la comunidad judía) de forma muy ignorante. Percatarse de lo anterior sólo es posible en la medida que se conozcan todas aquellas facetas que se denominan «no judías», siendo que al final se llegará a la conclusión que todo está infinitamente correlacionado y que lo único que verdaderamente existe es Torá; es decir, que toda la realidad en toda su infinita manifestación, es Torá. De hecho, esta no es una conclusión personal.
    Es un postulado de Torá fundamental conocido por todos los sabios de Israel. Así pues y para redondear algo de mi propia experiencia como antecedente a lo aquí compartido, mi recorrido ha sido a través de la observación y el estudio en búsqueda de respuestas a lo observado. Así mi historia se remonta a épocas de completa idiotez, pero lindas (como cuando viví en Israel) y en donde de forma progresiva me interesaba entender a mi nivel de idiota (ya en Israel yo vivía esa transición). Vale la pena resaltar que lo primero que yo descalifiqué de forma contundente en mis inicios de búsqueda, fue el «judaísmo». Mi visión y conocimiento estaba totalmente distorsionado. Mi paradigma religioso del judaísmo era con la conclusión tal que era una «religión» prehistórica y estúpida. En ese entonces mis investigaciones eran «científicas» y seculares. Era la visión de un mundo de causas y efectos tipo serie «Cosmos» de Carl Sagan y quien era errada y desafortunadamente mi paradigma a seguir y mi admiración de ese entonces. Dentro de ese espectro estaban todas las «estrellas» de reconocimiento científico y con los cuales yo al identificarme, me sentía un verdadero «sabio», cuando en realidad no era sino un verdadero idiota. Incluso peor que los que crítico en mis artículos.
    Ese era yo. No obstante, todo el camino ha sido necesario para llegar a lo sublime y a la «confirmación» en lo posible del verdadero sendero de la Verdad (la Torá). Esto último fue el final de ese tipo de recorrido, pero al mismo tiempo el inicio de otro caminar mucho más complejo, largo y difícil. El transitar del primer recorrido me llevo de la pseudociencia a búsquedas espirituales y pragmáticas, no obstante siendo al mismo tiempo una persona completamente secular, ávida de placeres, posiciones dinero y matriculada en la carrera exitosa profesional con todos sus paradigmas. Así mis búsquedas espirituales empezaron por todas las religiones orientales como el budismo, hinduismo, yoga, taoismo, zen, brahmanismo, reiki, etc, pasando por muchas doctrinas esotéricas tipo alquimia, metafísica, teosofía, hermetismo, cábalas no judías, cábalas cristianas, avatares, nueva era, gnosticismo, espiritismo, rosacrucismo, magia, misticismo, cuarto camino, ouspensky, gurdief, regresiones, sufismo, masonería, meditaciones de todo tipo, desdoblamientos, experiencias paranormales, etc. La infección o contaminación fue muy grande, pero al mismo tiempo todo contribuyó al entendimiento del rompecabezas, pues la verdad se haya fragmentada en todas partes.
    Ese es el éxito de la mentira. Posteriormente de manera obligada, el esoterismo termina por encaminarlo a uno a la investigación de las religiones cristianas y sus muchas denominaciones. Debo decir que investigué el tema intensamente. Esto significó catolicismo, cristianismo luterano, evangélico, carismático, espíritu santo, mesianismo, yavehismo, yashuaismo, testigos de jehová, escatología, profecía, judaísmo mesiánico, cristianismo gnóstico y una gama de versiones de judaísmos de pseudo-judíos creyentes en Jesús con nombres hebreos. Dentro de estos contextos bíblicos no podían faltar las versiones judías diferentes al judaísmo ortodoxo fariseo actual, como las corrientes de ebionitas y caraítas (cuando hablo de judaísmo fariseo estoy incluyendo a los ortodoxos, los conservadores y los reformistas). Este involucramiento de estudio e investigación cristiana y bíblica, aunado a mi personalidad y experiencias terrenales seculares, así como a todas las investigaciones anteriores produjo en mí infinidad de preguntas y angustias ante tanta confusión.
    No fue sólo leer. Esto incluyó que asistiera como observador a muchas partes. A presenciar personalmente a fondo y «tocar» por mí mismo lo que estaba observando. Fue así que asistí y me involucre presencialmente en sitios de meditación como los Brahma Kumari, clases de yoga, asistencias como observador a diferentes iglesias evangélicas, testigos de Jehová, sinagogas mesiánicas, cursos de dianética y scienciología, seminarios de todo tipo de superación, empoderamiento, coaching, trascendencia, etc. Ya tenía en mi haber desde los 12 años el haber practicado de forma intensa 15 años de Taekwondo. Leí cientos y cientos de libros. Todo esto me llevó a fuerzas a sacar conclusiones en base al análisis exhaustivo que mi interior me demandaba. La angustia y dolor existencial contradictorio me hizo esforzarme en la racionalidad y voluntad con la precaución de no perder la objetividad, la lógica, la honestidad, la coherencia y estar dispuesto a pagar el precio por la claridad. Se vió de todo.
    Me enfrenté a muchas sensaciones y experiencias contradictorias e incoherentes. ¿Qué se capitalizó en esta etapa? El involucramiento con los textos bíblicos (judíos y «cristianos»). A conocer de primera mano qué es lo que está escrito, sus versiones, sus interpretaciones, sus inconsistencias e incoherencias, contradicciones, historia, falsificación, verdades a medias e innumerables tópicos adicionales, incluyendo el antisemitismo. Sin duda alguna, todo este involucramiento sería vano y pérdida de tiempo, si el tema de fondo no se vislumbrase como trascendental y crucial de esclarecer. Entrar a la biblia de forma religiosa y fanática incluye riesgos altos no sólo de tergiversación y descontextualización, sino peor aún, quedarse capturado en un paradigma de vida altamente contaminado de pérdida de la razón y una visión menos acertada de la realidad. Se puede adicionalmente afirmar que todas las decisiones que consciente o inconscientemente se acepten o se tomen respecto al entendimiento de la existencia definen incuestionablemente el destino del transitar de nuestras almas. No es un tema menor. Personalmente y sin saber identificar las fuerzas que han estado a mis espaldas con exactitud, de todas formas si puedo concluir a éstas alturas de mi vida, que corrí con «suerte», pues pude obtener «certezas» lógicas y coherentes de haber superado las instancias o facetas que representaron peligro de caída en creencias o paradigmas falsos.
    Por eso he utilizado la palabra «certeza». Certeza, siempre en comparación a lo que evidentemente SÍ es falso y se puede demostrar. De esta forma, a pesar de toda la trampa que ha sido sembrada alrededor de la Torá (conocida en su esencia básica como biblia, antiguo testamento), pude salvar dichas trampas y reconocer lo que se escondía detrás. Siempre avanzando lentamente, reconociendo conceptos que me impedían renunciar a la tarea empezada. Fue así que entonces llegué a la esencia pura en el judaísmo, a pesar de las tergiversaciones e incoherencias de vida que se puedan identificar en sus representantes cuando se pueden identificar; de ninguna manera me refiero al legado registrado. Ahí empezó otro camino. Un camino completamente nuevo y lleno de asombros en el entendimiento tan arduamente buscado. Sólo quiero aclarar, que paralelamente me involucraba en temas pragmáticos de éxito, superación, filosofía, teología y las vivencias de retos y problemas de mi matrimonio y trabajo en el área comercial y en donde se confrontan (como ya mencioné) muchas inconsistencias de vida y de relaciones sociales. Sólo después de avanzar significativamente en el camino del judaísmo, pude empezar a confrontar el conocimiento adquirido en el análisis de realidades del mundo y del país donde vivo.
    Sólo con el concurso del judaísmo pude entrar a comprender temas de investigación en los cuales venía incursionando desde hacía muchos años (adicionales a los ya comentados), como las teorías de conspiración, la masonería, el nuevo orden mundial y muchas fuerzas actuantes geopolíticas a nivel planetario e interplanetario, tales como teorías de extraterrestres, agendas secretas, historias prediluvianas y más allá de la prehistoria, arqueología, egiptología y cosmologías de todo tipo. No fue nada fácil conciliar innumerables piezas del rompecabezas disgregadas y separadas; y mucho menos en confrontación con las historias bíblicas para niños y tontos. Descifrar el estado geopolítico de Colombia fue de mucha ayuda; pues al vivir en vivo y en directo la agenda de engaño globalista que se ha llevado a cabo en Colombia desde hace décadas, conjuntamente con toda la corrupción y criminalidad absoluta asociada, se logró establecer los patrones que se replican en todo el planeta de manera exacta (USA, Israel, Europa, Islam, etc). Todo está correlacionado de maneras insospechadas para casi todo el mundo y es demostrable hasta la saciedad.
    No hay especulación, no hay imaginación y no se necesita ser del Mosad o de la CIA para percatarse de la agenda oculta, pues ésta cada día más y por obligación sale a la luz pública, pues la agenda se quiere imponer…. y es satánica; y sólo se entiende más allá de lo evidente con el concurso de la Torá (Talmud, Kabbalá e información proveniente más allá de la dualidad. El mundo de la Aleph). Todo el planeta está bajo prueba. Hay que saber cuál es la prueba y cómo se debe enfrentar. De esto es de lo que escribo y me comprometo como obligación de vida. Y mucho más ahora cuando desde hace tres años con la agenda de plandemia, las agendas conspirativas se hicieron más que evidentes.
    Hasta aquí mi historia personal seleccionada para compartir en este artículo.
    No obstante quiero concluir todo lo anterior con algunas reflexiones adicionales contundentes con relación al sentido de urgencia a compartir y que bien lo calificaría a uno mismo como tartamudo en la imposibilidad de presentar el enorme espectro de evidencia que sería factible presentar a una audiencia intelectualmente indigente. Y para esto haré un par de citas.
    Tato Pavlosvsky en su libro "El cardenal" relata lo siguiente: "Era un país curioso, la mayoría de la gente inteligente dependía de un grupo de idiotas, era asombroso observar cómo este grupo de idiotas supervisaba la suerte de los talentosos. Lo increíble es que el sector de los inteligentes, para contentar a los idiotas, comenzaron a empobrecer sus ideas y comprendieron que la única manera de progresar en esa comarca era tratar de contentar a los idiotas transformándose poco a poco en idiotas. La idiotización de la comarca llegó lenta e inexorablemente. Lo curioso es que este proceso no fue percibido por los talentosos. Las ideas cada vez más idiotas de los talentosos producían una enorme aceptación de parte de los idiotas, que premiaban a los talentosos idiotizados con cargos cada vez más prestigiosos.
    En otro lado, un es escritor llamado Jean F.Revel así escribió: “Un grupo humano se transforma en multitud manipulable cuando se vuelve sensible al carisma y no a la competencia, a la imagen y no a la idea, a la afirmación y no a la prueba, a la repetición y no a la argumentación, a la sugestión y no al razonamiento”.
    Y yo agrego:
    También a los interminables slogans y no a la profunda investigación. A los titulares y no a la suspicacia. A lo fácil, a lo regalado, lo dogmático, lo masivo, lo inoculado, lo sumiso, lo lambón, lo hipócrita, lo evasivo, lo disonante, lo psicópata, lo aplaudido, lo impuesto, lo irreflexivo, lo emotivo, lo soñado, lo prometido, lo partidista, lo idolatra, lo caudillista, la propaganda, lo sabroso, los cantos de sirena, los procesos de paz, los pactos sociales, los pinchazos, positivismos, etc, etc. Las lista bien puede ser por miles.
    La manipulación desaparece cuando el colectivismo zombie desaparece. Paz y resultados de bienestar colectivos son consecuencia de esfuerzos individuales y no de promesas y fórmulas gregarias. Productividad y crecimiento económico no necesariamente son sinónimos de progreso y civilización. La manipulación y el crecimiento sin duda que es fantástica para fines de guerra y ejercicio del poder de los tiranos. Los ejemplos abundan. El problema es que al parecer nadie piensa.
    Los que recogen la información tienen como preocupación dominante el falsificarla, y los que la reciben (cuando es verdad) la de eludirla. La información falsificada y la mentira es el acuerdo tácito de transacción. Se acepta la mentira visible y se rechaza la verdad escondida. Se invoca sin cesar en nuestras sociedades un deber de informar y un derecho a la información. Pero los profesionales se muestran tan solícitos en traicionar ese deber como sus clientes tan desinteresados en gozar de ese derecho. En la adulación mutua de los interlocutores de la comedia de la información, productores y consumidores fingen respetarse cuando no hacen más que temerse despreciándose. Las supuestas "democracias" no puede vivir sin una cierta dosis de verdad. No pueden sobrevivir si esa verdad queda por debajo de un nivel mínimo.
    La falsa democracia se sustenta en la ilusión de libre determinación de las mayorías (no obstante se impone y se justifica con los "derechos" de las minorías), las cuales se condenan a sí mismas a muerte en la ignorancia de las realidades, la obcecación de las pasiones o la ilusión de las impresiones pasajeras. Así la información en la "democracia" se vende como libre y como sagrada, supuestamente haciéndose cargo de la función de contrarrestar todo lo que oscurece el juicio de los ciudadanos, últimos decisores y jueces del interés general. Ja. Pero ¿qué sucede si es la misma información la que se las ingenia para oscurecer el juicio de los jueces (o sea la inepta masa)? Ahora bien, ¿acaso no se ve que los casi inexistentes medios de comunicación que cultivan la exactitud, la competencia y la honradez constituyen la porción más restringida de la profesión, y su audiencia, el más reducido sector del público?... Bueno, si es que todavía existen, que lo dudo.
    ¿No se observa que las redes, los periódicos, emisiones, revistas o debates televisivos, las campañas de prensa que agitan las profundidades y originan los más poderosos oleajes, se caracterizan, salvo excepciones, por un contenido informativo cuya pobreza corre pareja con su falsedad? Incluso lo que se llama periodismo de investigación, presentado como ejemplo típico de valentía y de intransigencia, obedece en buena medida a móviles no siempre dictados por el culto desinteresado a la información, aunque ésta fuera auténtica. Desde fuera, el lector distingue apenas, o en absoluto, la operación noble de la operación mezquina. Pero dígase lo que se quiera del periodismo debemos guardarnos de incriminar a los periodistas, aún concluyendo que todos son mercenarios y sumisos a la agenda. Si un número demasiado reducido de ellos, en efecto, sirve realmente al ideal teórico de su profesión es porque el público apenas los incita a ello; y es, pues, en el público, en cada uno de nosotros, donde hay que buscar la causa de la supremacía de los periodistas poco competentes o poco escrupulosos. La oferta se explica por la demanda.
    Y la demanda está masivamente conformada por idiotas. La demanda, en materia de información y de análisis, emana de nuestras convicciones. ¿Y cómo se forman éstas? Según las leyes que gobiernan a la mezcla de palabras, de apegos, de odios y de temores que llamamos opinión, un hecho no es real ni irreal: es deseable o indeseable. Es un cómplice o un conspirador, un aliado o un adversario, no un objeto digno de conocer. Realmente usted solo es un televidente que se traga todo sin digerir. Se ven noticieros, redes, titulares y se acepta todo. Si se le dedica tiempo a algo, que sea Netflix y demás canales con películas de falsificación histórica y de la realidad.
    Todo libreteado bajo agenda y muy bien orquestado con música de fondo. Inclusive para llorar y capturar emocionalmente al espectador. Solo verifique las series y películas con grandes estrellas de Hollywood que nos cuentan las historias de Churchill y su lucha contra Hitler (ja), la serie Crown (ja), las luchas periodísticas del Washington Post contra las tiranías de Nixon (ja), las series de narcos y la lucha en contra (ja), etc, etc, etc. La lista es totalitaria por miles y miles en seducciones y mentiras.
    El revisionismo histórico no es nuevo. Siempre ha existido de mil y una formas. Siempre se vive y se siente. Lo vemos por todos lados... Por ejemplo con la "comisión de la verdad" en Colombia. Para qué explayarse más. Más bien sigamos hipnotizados a Netflix y a Titulares.
    Y como "cereza del pastel"... Dos años de aumento dramático de fallecidos silenciosos repentinos ni siquiera levanta una suspicacia. "Estaba gordo", "tenía stress", "algo debía tener", "fue la voluntad de Dios", "menos mal estaba pinchado", etc. Ese es el nivel. Ni modos.
    La verdad no existe. Sólo flautistas y roedores… Y todos muy elocuentes.
    David Saportas Liévano.
    https://open.spotify.com/episode/4JVWPDA7fIySPvzk3mjnON
    51 min
  • Explicaciones kabbalistas sobre la luz aterrizadas a nuestra vida cotidiana.
    «Joshek, oscuridad en hebreo, es el lado opuesto de la creación. Es la fuerza que busca contrarrestarla, anularla. Es la fuerza que quiere aniquilar la creación, que quiere desarrollarse y desplegarse por sí misma en el espacio vaciado en el Tzimtzum, en el Reshit, y constituirse en un reino y ser rey por fuerza propia. Esta fuerza se opone a la reunificación y está decidida a conquistar su objetivo, o caso contrario, DESTRUIR toda la creación». Y por ello, también la oscuridad regala, da y promete felicidad, pero con segundas intenciones. Desea se le deba honor y agradecimiento.
    Todos y cada uno de los «seres humanos» provenientes de Adam Kadmon a imagen y semejanza de Dios (eso espero en mí particularmente), vivimos de forma multidimensional en todos los «mundos» de la Creación. Esta afirmación bien podría estar asociada a las explicaciones psicológicas del consciente y el inconsciente. De hecho es una definición exacta con bastante certeza. Nuestro consciente es a duras penas una percepción muy limitada e infinitesimal de la realidad. Hay mucha literatura investigativa hoy día disponible que nos proporciona gran cantidad de indicios de ello.
    Es así como realmente nos movemos y vivimos tanto en esferas de luz y de oscuridad que de una u otra forma se manifiestan también en nuestra percepción física de la realidad consciente. Pero muchas otras cosas y entidades están presentes en dichas dimensiones y en nuestro ser también. Esto aplica tanto para los seres humanos, como también para entidades no exactamente iguales en la apariencia de ser humano. Allí se encuentran todas las posibles potencialidades, afinidades, diferencias y «recuerdos» genéticos de cada esencia, ascendencia y descendencia… Raza, historia, pasado, presente y futuro cósmico en toda su infinita gama de posibilidades e imposibilidades dependiendo de quienes seamos realmente. Nada escapa de estas predefiniciones.
    El recuerdo no es recuerdo de este mundo. Pero en este mundo es posible que el recuerdo pueda ser fértil. No necesariamente debe ser consciente. Pensemos en el recuerdo expresado biológicamente, en la forma de la masa hereditaria y los cromosomas. También en aquellos recuerdos inconscientes dentro del ser humano que, por los antepasados, viven en él. El ser humano los envuelve con su lado femenino, con su cuerpo. El recuerdo, seker en hebreo, corresponde a la sefirá jokmá (sabiduría). La mujer constituye el contorno, ella es aquello que delimita. También un juez es llamado Elohim. Porque constata los límites: tú hasta aquí, él hasta allá. Esto te pertenece a ti, aquello le pertenece a otro. Él constata los hechos que, a su vez, delimitan otros hechos. El atributo de la justicia siempre también está presente. El nombre de Dios en su manifestación de la sefirá de Biná (entendimiento) es Ha-Shem-Elokim, es decir, Elokim.
    Cada persona y entidad, ya sea aquí y allá, debe distinguir entre luz y oscuridad. Siempre está presente dicha obligación, así como siempre está presente dicha condición de mezcla. No hacerlo, evadirlo, ser negligente, no esforzarse en ello, acarrea se manifieste el atributo de justicia. Joshek, oscuridad es el lado opuesto de la creación. Es la fuerza que busca contrarrestarla, anularla. Es la fuerza que quiere aniquilar la creación, que quiere desarrollarse y desplegarse por sí misma en el espacio vaciado y constituirse en un reino y ser rey por fuerza propia. Esta fuerza se opone a la reunificación y está decidida a conquistar su objetivo, o caso contrario, DESTRUIR toda la creación.
    Joshek, la oscuridad reina sobre el tehom, el abismo, sobre ayin. Sucede en lo macro y en lo micro, en lo exterior y lo interior, en lo particular y en lo general, en lo individual y en lo masivo… En usted y los multiversos. La oscuridad siempre presente en todos y en todo, detesta la claridad, porque solo así puede dominar. Y se manifiesta de infinitas maneras. Empezando con su personalidad y rasgos de carácter. Es nuestro deber distinguir el drama infinito de estas manifestaciones en cada segundo de nuestras vidas. Allí está, lo sepa o no usted de forma consciente. No verlo, no sufrir el mismo infierno personal ya es señal manifiesta muy grave de su victoriosa constitución oscura. Seguramente esa es su condición como ser sin vida disociado del conocimiento de la Torá. Ese el default actual de la «humanidad en su gran mayoría. Los disfraces utópicos son de todo tipo e innumerables. La mentira, el engaño, la hipocresía y la falsedad pulula por todos lados como primera instancia y manifestación más benigna comparativamente con el rastro de muerte y desgracia que se deja como consecuencia.
    También la oscuridad regala, da y promete felicidad, pero con segundas intenciones de que se le deba honor y agradecimiento. Sabe que el fruto será visible al final. Pero quiere que se le llame Mesías, se presenta como el salvador. La oscuridad todo lo falsifica y lo copia espejo. Falsifica al salvador, al Mesías. Falsifica la Luz… Y engaña a todos los incautos ávidos de apetitos afines de la oscuridad y sus muy sutiles y mortales descontextualizaciones e inversiones (materialismo, honor, seguridad, facilidad, placer, egocentrismo, etc). En su unilateralidad no sabe nada de la dicha del reencuentro y de la perfección. La oscuridad crea pseudo felicidades, el producto que vende es la embriaguez, la narcotización. Sabe que el placer que vende es a costa de la otra mitad, que está descuidada y apartada. Su reino se basa en esta premisa. Vive el momento y disfruta sobre el vértice de la ola. Más allá no quiere ni puede pensar, porque la insensatez de su propósito saltaría a la vista. A todo ser humano por tanto se le pide que distinga siempre entre la luz y la oscuridad.
    La luz regala claridad y permite la distinción. La distinción entre el bien y el mal como requisito primario obligado. Es la separación de la noche y el día, la havdalá (la separación) entre lo santo y lo profano, la mentira y la verdad, entre lo puro y lo impuro, entre el olor fragante y el olor putrefacto. Es su mismo sistema digestivo separando lo bueno de lo malo, separando nutrientes y desechos de impureza que lo envenenan si no se separan y eliminan del cuerpo. Por ello usted produce excremento que huele mal. Pero no saque conclusiones anticipadas. En esta creación la «mezcla» es un default obligado. Si usted decide no comer para evitar tomar alimentos con impureza, usted perfectamente se va a morir de hambre. Sólo podemos a lo sumo involucrarnos con dichas realidades impuestas con instrucciones y acciones Kosher adaptativas. El paganismo tiene su razón y necesidad de ser. Dios mismo lo desea por ahora.No presuponga respuestas a las infinitas complejidades de la existencia que usted todavía NO conoce.
    La luz lleva en sí la fuerza de ein sof. La oscuridad teme esa fuerza, porque sabe que ella (la luz) al final vencerá. La oscuridad persigue la luz para ahogarla. Por eso todo aquel que se aventura en este conocimiento sólo puede causar ira en los demás. Porque lo más seguro es que a todos los demás los esté definiendo la oscuridad en la actualidad, por más que se juren ángeles bajados del mismo cielo. Por ello en su contacto con la luz, usted ya no puede hablar con nadie; ni siquiera y peor aún con su familia, sus más íntimos parientes. Encuentra oposición en todo lo que le rodea. Oposición, crítica y odio gratuito en todos los aspectos de su anterior y «feliz» vida. Los «amigos» de antes, cuando tenía usted equivalencia de forma con ellos, se pierden. Ellos mismos se apartan. No soportan escuchar sus palabras. El orgullo y los celos en la oscuridad es la primera manifestación. Y es insoportable en ese lado unilateral de la existencia para todos «los demás» (así no identifiquen ni siquiera el rasgo conscientemente). Todo se pierde.
    La agresividad e intolerancia de «los demás» hacia usted se vuelve la norma. Todo el mundo se confabula para defender sus zonas de confort y burbujas… Desde lo individual hasta lo general. En los términos de la vida conocida y la interacción social, ya no se puede hablar con nadie, si es que uno mismo va a ser luz y honesto en la defensa de la misma. Pues ya no se quiere ser partícipe de la banalidad y la mentira; de la conversación falsa y la intrascendencia agobiante. Para no caer víctima de aislamiento, se ve uno mismo obligado a participar en silencio en todo lo que lo rodea y abstenerse de opinar. De lo contrario la mecha se enciende, la explosión es inevitable en los demás; quizás el silencio también de la contraparte, pero con seguridad el resentimiento, el odio gratuito o la burla serán las semillas que fructifiquen en el otro lado. La espontaneidad, el intercambio de ideas, el debate civilizado, las líneas lógicas de conversación simplemente no existen y no son posibles (en el mejor de los casos). Es imposible hablar consigo mismo con palabras, por tanto, un buen amigo es un tesoro porque puede conversarse con él… Pero tristemente, esto es prácticamente imposible también. Sólo la oscuridad avala grandes multitudes de amigos y aplausos en su verdadera esencia. La soledad empieza a sentirse.
    Ahora usted es percibido como un «bicho» raro. Los profetas son apedreados y asesinados. Todos salen ofendidos con la luz. La luz viene al mundo y el mundo la odia. Todas las narrativas bíblicas así lo enseñan. Es un código extraordinario, pero igualmente es una realidad vívida en todos los tiempos y en todos los sentidos. Si la verdad está con usted, si la claridad y el entendimiento es fruto de su vida porque usted ha sido inseminado con la luz, entonces usted será perseguido. Igual que Nimrod persigue a Abraham. Antes aun de su nacimiento, está ya buscando su muerte. Ese es el default del camino (así también el otro lado lo falsifique igualmente con falsos paradigmas e imaginaciones). El camino del mismo que dijo… «Yo Soy el Camino». Veremos que justo debajo de la posición de Abraham, en el lugar sefirótico del árbol de la vida llamado Netzáj, está Moisés. También en el caso de Moisés se intenta todo lo posible para impedir que exista. A todo ser humano por tanto se le pide que distinga siempre entre la luz y la oscuridad. Debe escoger la luz. Debe seguir a Abraham y no a Nimrod, ese cazador tan seductor. Debe elegir la fuerza que sale de ein sof, que constituye el núcleo de todas las cosas. Una y otra vez, ese rayo forma un Reshit, y ese punto es la semilla que contiene todo. No es demostrable, está oculto y como Abraham va de lugar en lugar. Sin embargo, es decisivo.
    Abraham se decide por Dios y le encuentra a pesar de todos los obstáculos puestos en su camino. Abraham es perseguido, criticado, insultado durante toda su vida, porque también en él brilla el punto reshit, la luz desde ein sof. Gracias a la intervención de Dios desde ein sof, la creación irrumpe en el mundo de Yetzirá, un mundo enteramente diferente. Desde allí, Dios dirige el rayo de luz directamente hacia la meta. Es el modelo de cada salvación. También estando en Mitzraim (Egipto), Dios dice que nosotros no podemos hacer nada; Él viene desde su mundo para salvar. Siempre es válido el principio del rayo de luz desde ein sof. Lo mismo pasa con cada ser humano. La oscuridad intenta enredarle constantemente con promesas; la consciencia de sí mismo debería permitirle extender la mano y agarrar el reino, elevándose sobre toda la creación. Esa es la tentación de la magia, de la técnica, de la ciencia, de la hechicería, de la falsa espiritualidad y la falsa religión. Es la idolatría de siempre. Son promesas utópicas de salvación, de paraísos deseables, de bienestar y seguridad. Se ofrecen vacunas salvadoras y soluciones al instante para todo. La magia se presenta con infinidad de caretas y seducciones. Hay fuerzas que trabajan para nosotros y no sabemos lo que son, pero aceptamos sus servicios con gusto. Y ciertamente parece que se pueda tener éxito en ese camino, porque abre posibilidades insospechadas. La oscuridad no quiere permitir que la creación llegue a buen fin. Se aferra al poder que le ha sido dado, quiere dominar a toda costa, quiere reinar.
    No hay antes ni después en la Torá. El ser humano está rodeado de exterioridades. Los seres humanos de la generación de Kaín, del diluvio y la construcción de la torre de Babel están en sus alrededores. Estuvieron antes y están actualmente aquí. Siempre han estado acechando. Acechan cualquier manifestación de luz. Enseñan técnica, magia y ciencias sistemáticas. Empujan a que se aprenda cualquier especialización, impidiendo la reunión y el alcance de lo más alto. Están al acecho por fuera y por dentro, porque el ser humano es el punto de referencia para todas esas fuerzas. El ser humano se hunde en caos y confusión. No entiende nada. La oscuridad lo rodea y lo envuelve; lo seduce y lo pervierte. Y el ser humano se cuestiona (si es que se cuestiona)… ¿Tiene la vida sentido o es un sinsentido total? Para soportarla ¿debo narcotizarme con la política, la ciencia, el estudio, la carrera? Todo ello puede ser opio para el pueblo, como dice Marx, no solo la religión. Juguemos al empresario, a la consecución de honor y reconocimiento, al status, al poder, a la religión (soy jasídico tengo todas las respuestas; o mejor soy cristiano y tengo todas las respuestas… lo que sea). El único fruto que se cosecha es la idolatría sin importar el disfraz que se use todos los días.
    Todo aquel y sólo aquel que transita el camino de la luz confirma una sabiduría antigua, muy humana, que desaconseja enérgicamente buscar razones causales en la vida. Porque no son causales. Al bueno como al malo le va mal en algunas ocasiones, y tampoco ser bueno garantiza un buen destino, como tampoco ser malo, un destino malo. Muchos malos tienen buenísima vida y viven largos años, y buenos que tienen un destino severo y que mueren pronto. Cualquier cálculo fracasa. Dios sólo le habla aquel que se niega a aceptar explicaciones causales como única norma rígida inexpugnable. Es aquí de hecho, cuando Dios acude al buscador de respuestas en grandísima tormenta porque está escrito que está a imagen y semejanza de Dios, hijo del Rey, libre.
    Quien ha entrado en conversación con Dios ha recibido las dos realidades (los dos ojos del pez), porque se rebeló, y porque ha seguido preguntando sin cesar. El ser humano no debe darse por contento con naderías, creyendo que eso de protestar no es conveniente. Debe preguntar. Lo que puede expresarse de muchas maneras: malestar general, cavilaciones, leer libros curiosos, entrar en la política etc. Significa que está buscando respuestas. Toda la vida se convierte en una conversación. Pero si cree que tiene la explicación, está dicho, entonces Dios no ha hablado aún. Si Dios habla con uno mismo, no da explicaciones, sino que uno mismo lo vive, lo experimenta. De oídas te había oído, más ahora mis ojos te ven (Job 42,5). Tal experiencia no puede nunca surgir de explicaciones exclusivamente. Al final sólo se puede con una vivencia imposible de plasmar en palabras, pero que de hecho, es la vida del ser humano. Y el gran sacerdote solo entra en el Santo Santísimo, tal cual como Job, porque ha seguido preguntando hasta el amargo final.
    Es a través del sufrimiento que se percibe la luz. No hay otra forma y de manera opuesta a como la oscuridad nos embauca con engaños de nirvanas, iluminaciones y saltos cuánticos color de rosa. Las falsas espiritualidades están a la orden del día. Las vemos por todos lados muy seductoras con perfumes fragantes en la apariencia. Todas las redes están inundadas con promesas y consignas metafísicas y religiosas. El abanico de opciones da para todos los gustos, es la norma, es lo popular, es lo deseado de las naciones, es lo masivo, es lo aplaudido. Lo simple, lo fácil, el titular, el slogan; la apariencia es lo deseable. Todo el mundo cree que ya entendió, que ya encontró, que ya se justificó, que es poseedor de la «verdad, el camino y la vida»… le importe o no en su verdadera esencia. Es vital comprender el sufrimiento. Es la lucha dentro del ser humano, cuando un lado es enemigo del otro lado. No se aguanta uno a sí mismo, ni tampoco al mundo. Pero el ser humano es esa paradoja, y ese hecho ciertamente necesita una explicación. Porque nadie puede presentarse ante la faz de Dios, salvo que haya comprendido el significado del sufrimiento, de la injusticia y del destino en el mundo. Solo si se ha comprendido, al final se comprende y se es capaz de estar allí. Si no, no puede ni andarse el camino. Si no nos hemos preocupado por el sentido del sufrimiento, no puede haber ni paz ni salvación. Es por ello que para acercarse a Dios una vez al año, el gran sacerdote llega hasta el Santo Santísimo. En la víspera de Yom Kipur, como preparación, se le da a leer el libro de Job. En la noche previa a su camino al Santo Santísimo, se lee precisamente el relato de Job.
    Dialécticamente hablando con referencia al sufrimiento, cuando en uno de sus lados de aspecto dual, este se manifiesta como voluntad de la divinidad hacia aquella persona amada que se quiere despertar por medio de una tormenta, como es el caso del profeta Jonas, la luz se direcciona por voluntad de Dios hacia el ser humano como misericordia de salvación y mecanismo de rescate. Cada persona a imagen y semejanza de Dios pasa por este trance, porque a todo el mundo se le quitan muchas cosas. El mundo en que vive es su casa, su realidad, y lo que piensa haber conquistado con su trabajo, puede derrumbarse. Nuestros logros e hijos representan el fruto que va madurando en la confrontación de la paradoja. Lo masculino y lo femenino, lo invisible y lo visible, lo claro y lo turbio se juntan en el ser humano, quieren hablar, desfogarse. La tormenta nos atrapa. Nos gusta hablar del microcosmos y del macrocosmos. En el átomo descubrimos todo un sistema planetario, y sabemos de las constelaciones estelares en distancias infinitas. Pero no nos atrevemos a seguir este pensamiento y miramos con incomprensión si oímos que todo ello existe también en el ser humano.
    Entramos en la tormenta. Nos vemos de pronto dentro un movimiento grandioso; un viento fortísimo que viene de otro lugar. Ruaj (en hebreo) es viento y también espíritu, un mensaje, una comunicación, revolucionándolo todo, desarraigando árboles, destejando techos. Un acontecimiento brutal, un movimiento intenso dentro de la persona; y entonces habla Dios. Existe un mundo a tu alrededor, dice Dios, y es el mismo mundo que aquel al que tú llamas tu Yo. Tu Yo, tu personalidad, está extendido alrededor de ti en una multiplicidad. Por ejemplo, si temes los virus, recuerda que los virus están dentro de ti. O si tienes miedo de animales salvajes, de un león, un lobo, recuerda que estos animales están también en ti. Monstruos que no puedes ni mirarlos, también eso eres tú. El mundo muestra lo que tú mismo eres, también la infinitud que quisieras medir en espacio y tiempo. Tú mismo eres todo eso. Tú, sin embargo, crees que puedes contentarte solo con aquello que es tu forma, tu presencia, tu pensamiento y tus conocimientos. ¿Te has preguntado alguna vez, qué significa la crueldad en el mundo animal? ¿Cómo puede ser que Yo dé soporte a todo y también, que alimente a los animales salvajes? Si te ataca el espanto ante un monstruo marino, recuerda que tú también eres eso. Por el contrario, si te distancias de todo, si contemplas todo como algo que solo está fuera de ti, estás negando la realidad.
    Cuando se recibe la respuesta de Dios en la tormenta, se comprende la unidad. Es ahí que se comprende, que en realidad, su Yo es idéntico al mundo entero. Entre las palabras “Yo” y “mundo” podría colocarse un signo de ecuación. No solo porque el cuerpo humano contiene minerales y vida de plantas y animales… va mucho más allá. El «ser humano» es el final de la cadena, y todo lo creado anteriormente existe en él. Cuando uno se abre a esta nueva comprensión, recibe devuelta doblemente todo lo que se nos ha quitado. Significa que uno se había forjado una imagen del mundo con un solo lado (el ojo de Horus… Ese que vemos en las simbologías iluminatis), con una sola posibilidad; ahora, sin embargo, se le está abriendo una nueva visión, que también contiene el otro lado. Si por ejemplo era una visión del mundo compuesta por verdades científicas, podía mostrar solo ese único lado, porque la ciencia no quiere ni puede ocuparse de lo misterioso. De tal forma encontramos al ser humano en “el primer día de la creación”. Vive en la sefirá jesed. Allí se encuentra, en germen, la posibilidad de irrumpir, de soltar la corteza y de alcanzar la libertad.
    ¿Por qué entra Satanás en juego? ¿No podría Job seguir siendo quien es, un hombre bueno y piadoso? ¿Para qué el juego de probarle torturándole si sigue siendo fiel? ¿No es algo bastante sádico? Sin embargo, surge otra pregunta de inmediato. ¿Por qué en el principio mismo del relato bíblico, viene la serpiente y amenaza a la hermosa creación? Según la tradición judía, Dios tiene toda la Biblia como palabra a su lado, creando con ella el mundo. En el principio era el Verbo, está escrito en el evangelio de Juan, significa que la totalidad está desde el principio. Y aquí se convierte en “carne”, es decir, sucede aquí. ¿Por qué pues el acontecimiento con la serpiente? ¿Y por qué mata Kaín a Abel? Siempre cuando las cosas parecen mejorar, algo comienza a molestar. Si se piensa haber encontrado el camino, llega alguna esquela de defunción y la reflexión: ¿cuánto tiempo me queda a mí? ¿Me volveré infantil y terminaré mis días en un hospital? Causa horror esa amortización, ese ser borrado de la vida. Si se comienza a pensar un poco, el día se estropea. Tampoco en la mitología encontramos muchos cuentos que terminan bien. Asesinatos y golpes mortales, cosas feas.
    Podemos también decir: Satanás no nos deja en paz. Podemos camuflar los cementerios, haciendo que parezcan hermosos parques, podemos reemplazar el entierro por una cremación higiénica y a pesar de todo, la muerte está y la pregunta queda: ¿dónde están los muertos, y qué pasa con ellos? Cuando se habla de la salida de Mizraim (Egipto), significa como dice la tradición, la liberación del ser humano de la opresión, la salvación de la cautividad en la paradoja. En etapas, el camino irá desde esta liberación al país prometido, al paraíso, al mundo venidero. ¡Aunque sería hermoso, entrar en el paraíso justo después de la salida de Mizraim! Pero en su lugar comienza un largo camino fatigoso a través del desierto, con continuas caídas en pecado de Israel. Piensen en el becerro de oro (Éxodo 32), o en los relatos de los espías (Números 13 y 14). En el camino es golpeado, hay muertes, riñas, muchos episodios dolorosos. Y al principio mismo queda dicho que Dios no lleva al pueblo por el camino corto, sino por el camino largo: Que quizás no se arrepienta el pueblo cuando vieren la guerra, y se vuelvan a Egipto. (Éxodo 13,17).
    ¿Y por qué no el camino corto?, nos preguntamos, ¿por qué el camino largo, que al final, dura cuarenta años? Y cuarenta es la noción de tiempo, de tiempo sin fin, todo el tiempo. La letra mem significa agua, símbolo de tiempo. El agua fluye en nuestro mundo material, como el tiempo fluye en nuestra percepción. Estamos sumergidos en el agua y prisioneros en el tiempo. Pero si vinieron pescadores –pescadores de hombres, como está escrito en el Nuevo Testamento– y si nos pescaran, podríamos deshacernos de ese camino. Ahí se promete que la salvación vine pronto… y sin embargo eso sucedió hace ya 2000 años. Y con ello el muy perspicaz que cree tener respuestas a todo dice: «Eso es prueba de la falsedad del nuevo testamento». Deberíamos aplicar la balanza de medidas con honestidad y justicia. Allá y acá… Es un mandamiento de la Torá el no alterar las balanzas. El doble estándar es pecado. ¿Por qué se juzga con esa vara en un sólo lado convenientemente?
    Es Dios mismo el que quiere el camino largo, Dios mismo provoca el encuentro con la serpiente, Él trae el diluvio y permite la construcción de la torre de Babel, que luego destruye. Y es Dios quien deja mano libre a Satanás contra Job. Hago el bien y creo el mal, dice Dios en el profeta Isaías 45,7. Vemos que la pregunta por el sufrimiento va mucho más allá. Siento que tiene un sentido, pero ¿cuál es? La respuesta dada en la antigua sabiduría, es curiosa. Está dicho que el sufrimiento que el ser humano soporta, es idéntico al sufrimiento de Dios, cuando sacrifica Su unidad, para que el mundo sea. El sufrimiento del ser humano es quedar astillado en millones de fragmentos; el sufrimiento es fundamento del mundo, porque Dios se sacrifica a Sí mismo, a su Unidad.
    Con ello, la pregunta cambia: ¿Y por qué sacrifica Dios Su unidad? Podría dejarla intacta, y así nada de esto sería necesario. ¿Por qué lo hace? En primer lugar, se hace daño a Sí mismo, para luego decir: ¡Vosotros, a mi imagen y semejanza, vais a sufrir como Yo! Pero no es posible que uno solo lo lleve, sino todas las personas en todos los tiempos. El sufrimiento sumado de todas las criaturas daría lo que es el sufrimiento divino. ¿Qué significa ese sufrimiento? ¿Por qué tiene que ser? La unidad, está dicho, es la dicha, la alegría, el júbilo, todo está en relación y nadie puede malinterpretar al otro. Pero –está dicho– la alegría no es completa si no puede experimentarse esta alegría en el regalo de la unidad a otro que no la tiene. El regalo es la dicha mayor. Regalando, el dador se convierte en unidad con el receptor. Es hasta erótico, es la alegría del acercamiento, hasta sentirse en unidad. La unidad pues, consta de dos lados. De un lado la satisfacción y la dicha de la unidad, y de otro lado la exigencia de que se regale al que no tiene, porque en el camino hacia la unidad, se vive una poderosa felicidad.
    Necesitamos que el otro se alegre, y nos alegramos de su alegría. Está dicho que eso es el fundamento del sacrificio. Dios sacrifica su unidad dividiéndose, podríamos decir, en un aquí y un allá. Y con ello comienza el camino de la reunificación. Desde la miseria más grande, el abandono completo, lleva el camino hacia la unificación. Es un camino del aprendizaje, de conversaciones, también de malentendidos, es un arriba y abajo, es obsequiar y ser obsequiado. Ese es el fundamento del sufrimiento. Porque deja que la paz, la totalidad, la unidad se rompa, y ése es el sacrificio. En el judaismo al contraer matrimonio, es costumbre romper una vasija, lo que significa que el camino comienza. La unidad queda rota, el camino comienza. Es la comunicación pues del largo camino en el que el ser humano, sufriendo, puede sentirse creativo. Porque hermosas obras de arte, grandes poemas han nacido por el sufrimiento. Soledad, decepción, locura, grandes escritores han sufrido y vivido mucho. Y, a pesar de todo, su vida también ha estado llena de grandes alegrías. Dios llama a Israel su hijo primogénito y le envía al exilio. Guerras continuas, casi hasta la exterminación. ¿Por qué trata Dios así a su primogénito, mientras que otros pueblos lo tienen fácil y bien?
    Cuando el ser humano toma del árbol del conocimiento y come su fruto, lo hace toda la creación. Significa que para todo el mundo comienza el mismo camino. Cuando el ser humano debe nacer, es decir, entrar en este mundo, una antigua historia relata que un ángel le acompaña. Y durante el camino al mundo, el ángel le habla del sentido del mundo entero y también del sacrificio. Lo cuenta todo. Ahora, dice, vas a entrar en este mundo y todo lo que te he contado se borrará de tu consciencia; olvidarás todo, pero lo guardarás muy profundamente dentro de ti. Y como señal le da un golpecito bajo la nariz, del cual, como se dice, viene la hendidura en el labio superior. Lo que te he contado, sigue diciendo el ángel, por así decir fuera de tiempo y espacio, lo vas a vivir ahora en el tiempo y en el espacio. Y el alma que está a punto de nacer, comienza a llorar desgarradoramente: ¡No! ¡Por favor, no! ¡No quiero nacer!
    Dios te lleva por el camino largo de la vida. Y al final viene la salvación, podríamos decir. Pero no solo al final, también cada vez que sientes que estás rompiendo el muro de tiempo y espacio. Y eso solo puede suceder sin intención, te viene a ti, como regalo. Ni drogas, ni ayunos ni meditaciones pueden provocarlo, porque la salvación no puede ser provocada. El sin sentido es la respuesta, cuando no puede darse ninguna relación. En la respuesta a Job, Dios le enseña: todo aquello que está contigo, está también conmigo. Si Yo divido la unidad para crear el mundo, para que la reunificación pueda darse, se crean monstruos. Cada unidad que se rompe, los crea igualmente, es un espanto también para Mí. A pesar de todo, son alimentados por Mí, porque sé que es la base para que desde allí, se vaya andando hacia la unión. La reunificación es la dicha mayor, solo comparable con la dicha de la unión en sí. Y solo unidos, el devenir y el Ser, forman la totalidad. En la separación, se encuentra el sin sentido. Después del nacimiento, cuando el ser humano ha entrado y experimentado el mundo, desarrolla rápidamente la inclinación de separar el devenir de la unidad. Ir caminando hacia la reunificación es hermoso, pero no se puede entender que el camino y la unión en sí, sea una ecuación.
    Somos tan egoístas que solo nos vemos a nosotros mismos y por este motivo no comprendemos el drama del mundo. La vacilación de Dios termina en el momento en que su lado compasivo habla. Ahora puede comenzar. El hombre pecará, pero ahora el Señor puede ser compasivo. Dios regala este mundo y hace al ser humano, sin saber lo que pasará. Contrario a lo que afirman todos aquellos que juegan a la religión y tienen todas las respuestas, NADA está programado. Dios dice… Lo único que tengo es el amor; y con el amor va la gracia. La gracia es la sorpresa de recibir lo que no corresponde, lo que es inmerecido, lo que ni siquiera se espera, porque en verdad se espera todo lo contrario. Una persona condenada a muerte es indultada, se le regala la vida. Regalar lo inesperado, es la gracia que pertenece al amor. Aunque no hagamos nada se nos obsequia. Y aún así del otro lado de la moneda, está la paradoja que nos exije entender y ser responsables. Se nos regala la Torá y se nos exije compromiso ¿Pero para qué estamos aquí? ¿Qué es el sentido de la vida? Experimentamos múltiples acontecimientos en la vida: decepciones, alegrías, fidelidades, infidelidades, justicia e injusticias, todo mezclado, una gran variedad. Job ahora es molestado, Satanás está celoso. Dios lo permite.
    Muchos dicen…¿Para qué la creación, si el ser humano está programado para ser bueno? También está escrito que Dios hace la creación porque está solo y anhela tener a alguien enfrente. Pero alguien que funciona con la ley, está como muerto. La ley mata; el amor y la libertad dan la vida. No distorsione las palabras con su ignorancia ¿Qué es Ley? ¿Es lo mismo que la Torá? Usted que tiene todas las respuestas por anticipado ¿alguna vez ha iniciado procesos de años y décadas de duración para intentar entender la diferencia? ¿Pero qué pasa si Dios en su soledad crea el mundo, si espera el regreso del que está enfrente y este no viene? Porque es libre y no tiene por qué regresar. Es el sentimiento: el mundo puede hundirse. Pero, está escrito, la gracia impedirá el hundimiento. ¿También si el antimesías toma el mando y juega a ser el señor del mundo durante un tiempo limitado, al final la gracia hará que el nuevo Jerusalén se construya, y que surja la vida nueva, el mundo nuevo?
    La vida no va según el plan trazado. La sociedad está basada sobre la premisa de que todo debería ser bueno y bonito. Hay seguros, y los estados se preocupan de la ONU y otras muchas organizaciones. Y a pesar de todo, nada va especialmente bien. Una y otra vez esta mala suerte imprevista. Existía la Sociedad de las Naciones, y a pesar de ella vino Hitler y destrozó todo. Es como algo que viene del cielo que no permite que aquí las cosas vayan bien, que estemos contentos y que “engordemos”. La vida es demasiado preciosa, la eternidad y la relación con Dios demasiado importantes, como para que todo aquí pueda ir sobre ruedas. Queremos vivir bien, pero sentimos que se nos va escapando entre los dedos. Es el sentimiento de que todo es pasajero. Claro… Todo lo anterior aplica a personas con «alma». Quedan descalificados los zombies.
    Abraham se decide por Dios y le encuentra a pesar de todos los obstáculos puestos en su camino. Esa es la eficacia del rayo de ein sof; así Abraham se convierte en núcleo. Y con Abraham, algo nuevo irrumpe. Esa irrupción puede darse en cada «ser humano». Como consecuencia del principio de la envoltura y de la delimitación, se produce una forma “exterior”. Pero lo que quiere ser exterior, es decir, afirmarse dentro de sus límites, sea lo que sea, está en contraposición con lo interior; su deseo es extenderse y separarse del núcleo. Javá (Eva) da nacimiento a un hijo y le llama Kaín (Génesis 4,1). El origen del hijo está en su propia esfera. Por esa razón, a Kaín le domina el principio del círculo exterior, que debe romperse para que vuelva a verse el núcleo, el rayo de ein sof. Así, desde la condición de Biná (la sefirá de Biná – Entendimiento) sale una humanidad, en primer lugar, que pertenece al círculo exterior. Kaín mata a Abel y Adán necesita 130 años hasta que aparezca otro hijo a su imagen y semejanza. Se trata de Shet. Después, cuando el mundo exterior desaparece y perece en el mabul, el diluvio, aquello que desciende de Shet, el núcleo, se salva con Noaj, Noé, en el arca y sobrevive. He aquí una aclaración a todas aquellas interpretaciones infantiles sobre el diluvio en donde se piensa que todo desapareció. Muchas entidades sobrevivieron. Los sabios de Israel mencionan a civilizaciones Intraterrenas por ejemplo. Pero lo que destaca la Torá es que sólo se salva como semilla la descendencia de Noaj en lo que se refiere al ser humano.
    Significa que cuando el cuerpo del ser humano muere, su núcleo se guarda en el arca, tevá, y sigue viviendo. La historia en el libro de Génesis hasta Abraham es la historia de un mundo exterior, que desciende de la madre. De la misma manera, cada ser humano vive en primer lugar el nacimiento de lo exterior, de su cuerpo, y lo mismo vale para cada suceso y cada pensamiento. En un ser humano recién nacido, la diferencia con el mono es pequeña. Pero entonces el efecto de la voluntad de Dios surge en el ser humano, desde ein sof llama a la puerta, con el fin de que la neshamá pueda encaminarse y adentrarse en ese niño. En primer lugar, vemos un suceso exterior. Pero desde ein sof se oye la llamada, que dice que el propósito de la vida es la ulterior reunión con Dios. Que ese recién nacido no debe desarrollarse libremente porque, de ser así, querrá erigirse en rey, evitando que la finalidad de la creación pueda alcanzarse. Esa llamada de Dios se plasma en el ser humano en su descontento con los asuntos exteriores, mientras no sea capaz de seguir el hilo hasta su origen, hasta Dios.
    El Egipto bíblico no tiene nada que ver con el Egipto en la historia del mundo. Podría encontrarse alguna leve correspondencia, pero en la historia del mundo, los egipcios son como todos los demás pueblos. Del Egipto bíblico, está escrito en Isaías 19,25: Bendito el pueblo mío Egipto… quiere decir que de ninguna manera es rechazado como malo. Egipto es el lado en el ser humano que se ve forzado de estar aquí, en lo concreto, que escoge el mundo de aquí, y con ello arrincona lo demás. Pero al ser arrinconado, el más allá se anuncia de otra manera: por presiones, depresiones y en muchas otras enfermedades. Egipto teme que alguna vez pueda manifestarse algo aquí, que no se comporte de acuerdo con la ley, es decir, que venga de otro mundo, en el que las medidas de la ley concreta de aquí, no tengan validez. Una dimensión tan diferente que todo cambie, que un nuevo ser humano vea la creación. Dentro del ser humano existe el conocimiento de que alguna vez, como sorpresa, nazca algo nuevo que venga de otro mundo, que hará que el mundo cambie por completo. Esta posibilidad causa miedo, porque arruinará la marcha habitual de las cosas.
    Está dicho que en Egipto se mata a los niños por miedo a que pueda surgir ese algo nuevo. Herodes ordena la matanza de los niños en Belén y Faraón mata a los hijos varones de los hebreos. Recordemos que se trata de palabras santas que vienen de otro mundo. La matanza de los niños en la santidad, se corresponde aquí con la erradicación de la espontaneidad y la ingenuidad del ser humano. Mediante la educación y la formación, por ejemplo, se rompe lo espontáneo y se enseña a actuar solo por el pensamiento. Se mata al niño que existe en el ser humano. En la tradición existe el dicho siguiente: El mundo se basa en los niños de pecho en la casa de estudios. Desde un punto de visto mundano, sería algo bastante ridículo. El significado, sin embargo, es que el sabio en la casa de estudios es aquel que ha sabido retener lo espontáneo, la confianza y la fe, igual que los niños. ¿Como así? ¿Acaso no se dijo que la educación es obstaculo? ¿De qué educación estamos hablando entonces? Ciertamente NO de la Torá. El mundo no está basado en la gente inteligente, en las mentes con gran coeficiente intelectual, más bien está basado en las personas con rasgos infantiles, que tienen confianza, fe, amor, piedad. Como el niño obtiene su alimento del pecho de la madre, así el sabio obtiene su sabiduría del cielo. ¿Significa lo anterior ser tonto, negligente, mediocre, ineficaz, etc? No deduzca en blanco y negro. Por ello se requiere la instrucción de la Torá. Pueblo sabio todos aquellos que se cobijan bajo la sombra de la Torá.
    La palabra hebrea de pechos, shadayim, es casi idéntica a la palabra de cielo, shamayim. Egipto tiene miedo de ese rasgo infantil del ser humano, de su espontaneidad, de su fantasía, de la intuición. Miedo de que pueda recibir algo por medio de una fuente diferente, que no sea el estudio programado y el pensamiento causal eficiente. Y a pesar de todos los obstáculos: nace un niño, Moisés, que permanece con vida. Porque los padres le colocan en una canastilla, echándole al río, como la imagen desde la santidad lo comunica. Moisés es aquel, que recibe la revelación de la palabra, está firme en la palabra, es la palabra, podría decirse. En el río, la hija de Faraón, la hija del rey, encuentra a Moisés. Grandes secretos se desprenden de esta sola frase contada como relato. Israel en el ser humano es lo oculto, el alma divina. Hasta qué punto este Israel en el ser humano pueda vivir, depende de si es odiado, perseguido para matarle, o no. Lo que tiene su consecuencia en la historia, es decir, en el comportamiento de la persona.
    Todo lo anterior no viene ni obedece de la nada. Se nos ha revelado para que podamos entender acorde con el patrón de pensamiento de nuestro Creador. Así conviene conocer nuestros orígenes. El mundo del espacio vaciado, donde Dios va a crear al ser humano, el espacio que surgió del Tzimtzum, la retirada de Dios, ese espacio se llamado olam ha-briá. El mundo de la creación. Dios allí es Keter, la corona y lleva el nombre 1-5-10-5 Yo seré. En el olam ha-briá comienza la realización de Yo seré, con la irradiación divina de ein sof. Como consecuencia del Tzimtzum divino, Dios exige entrada a este mundo. Son las palabras mencionadas ya del Salmo 118, y también las palabras dramáticas del Salmo 24,7-10: Alzad, oh puertas, vuestras cabezas y alzaos vosotras, puertas eternas, y entrará el Rey de gloria. ¿Quién es este Rey de gloria? Dios quiere entrar al lugar vaciado para dar comienzo a la creación del ser humano. Y ordena a las puertas del espacio vaciado que se abran para Él, el único Dios de ein sof. ¿A quién le habla Dios y le exige que lo deje entrar? El espacio tiembla. ¿Cómo se atreve a entrar el Dios de ein sof? ¿No fue creado este espacio por Su retirada? ¿Ese volver a entrar, no significará su destrucción, su colapso? El espacio vaciado se opone. Pensémoslo: la vida ha visto un camino delante, un camino para su propia evolución, también el camino del regreso y de la ulterior reunión con Dios.
    Texto Completo
    https://toraverdadyrealidad.wordpress.com/2023/03/24/salvacion-y-dualidad-7/
    David Saportas Lièvano
    1 hr 13 min
  • Requisitos para ser humano. La enfermedad como default de la normalidad y el drama cósmico de retorno
    Requisitos para ser humano. La enfermedad como default de la normalidad y el drama cósmico de retorno de la fragmentación a la unidad.
    Es claro que nuestra condición actual e histórica de existencia desde hace "billones de años" como supuestos "seres humanos", es presumible está inmersa en una oscuridad total, tal que nada podríamos afirmar con certeza sobre las razones, propósitos, antecedentes y entendimiento de nuestra existencia y qué o quienes somos. A lo sumo sólo hay presunciones imaginativas arrogantes certificadas con falsedad con caretas de ciencia. Eso es demostrable cuando se sabe pensar y hacer las preguntas correctas. La oscuridad se puede demostrar.
    El problema es que nadie aborda, ni ha abordado el tema con compromiso y honestidad. A nadie le importa (o a muy pocos). Siempre cualquier acercamiento a estos temas han estado simulados con los intereses aplastantes de soborno de toda la realidad que nos rodea. El escape de esta condición sólo puede ser sobrenatural, por gracia y por revelación. Y sin embargo es una decisión y compromiso individual milagroso por su mismo carácter de dificultad y esfuerzo obligado. De esto es de lo que se tratan estas palabras de este articulo.
    La "humanidad" entera no podrá comprender su condición a menos que se allegue a las revelaciones que se encuentran exclusivamente en el judaísmo. Lo revelado por la Torá, Talmud, Kabbalá y toda la tradición de los sabios de Israel. No obstante, el mismo judaísmo como denominación religiosa difícilmente, se podría concluir (según se ve), ha comprendido el asunto integralmente. Cuando se conocen las preguntas claves y se formulan honestamente, la fantasía, los errores, las presunciones, los prejuicios selectivos, incoherencias y doctrinas incompletas se hacen visibles... por lo menos en lo que se refiere la ausencia de conexión con el lado oculto de la dualidad en numerosas ocasiones cuando se juega a la religión. Y si esto sucede en el mismo seno del "pueblo sabio del libro" que ha dilucidado durante más de 3300 años enormes y maravillosos secretos de la revelación, pues ¿qué podría decirse de todos los demás?
    Sólo los sabios de Israel históricamente han dejado el testimonio de este entendimiento. Son aquellos VERDADEROS kabbalistas que nos han legado dicho conocimiento en la única forma en que se debía transmitir dichos secretos de la existencia. Única forma que se constituye y fue por diseño divino, la metodología exclusiva de conexión al conocimiento divino y la transformación. No hay otra forma... Es el único sistema operativo y código constructivo de todas las realidades percibidas y no percibidas.
    Ciertamente me estoy refiriendo y se trata de un lenguaje codificado que nada tiene que ver con lo que ilusoriamente este mundo ha denominado "ciencia" y "lógica". Lo de este mundo es necesario, es cierto; así se constituya en una matrix de ilusión construida con la "ra", con el mal. Pero sólo como herramienta primaria de avance hacia lo real.
    Lo real que está oculto a nuestros ojos y consciencia, a menos que accedamos a un nuevo lenguaje interpretativo de la realidad que nos proporcione las llaves del entendimiento. Se trata de comprender con SENTIDO; no se trata de repetir como loros apartes y fragmentos de sabiduría revelada (por maravillosos que sean los clips); no se trata de adaptar dichos fragmentos de conocimiento a nuestra percepción sensorial de la vida y nuestros paradigmas aceptados. No se trata de forzar dichos conocimientos revelados a nuestras imaginaciones sustentadas en la fisicalidad conocida. Y mucho menos se trata de justificaciones adaptivas científicas o humanistas por fuera de la revelación en su lenguaje arquetípico cristalino. Por ejemplo en figuras de Toros, camellos, corderos, burros, serpientes, tiendas, desierto, mar, barcos e historias "infantiles" tipo películas de Hollywood de semana santa.
    Si no se construye el rompecabezas con todas sus piezas (originales) descifradas en sus raíces y sólo se ven piezas del mismo esparcidas al azar, jamás se verá la imagen del rompecabezas. Jamás se verá el sentido real de la existencia. Solo será su imaginación y distorsión. Peor aún si ni siquiera se tienen las fichas correctas del rompecabezas o si se pretende armar cualquier otro rompecabezas. Jamás va a tener una fotografía real de la creación y la existencia. Jamás verá el sentido de la vida. Tampoco sabrá qué o quién es usted. Y quizás ni siquiera le importe.
    El legado de sabiduría dejado por los sabios de Israel establece (una vez decodificado y entendido) que vivimos y habitamos en la séptima tierra, es nuestra realidad. Contiene los nombres de las demás, pero está también fuera de las demás, frente a todas ellas. Igual que el séptimo día está frente a los seis días de la creación. Lo mismo es válido para el séptimo cielo; allí se encuentra el trono de Dios. Lo más bajo está frente a lo más alto y también eso es consecuencia de la creación de la dualidad. El camino del cumplimiento de la voluntad de Dios de crear al ser humano, se expresa en el mundo de los números en la noción “siete”.
    Siete, sheva, significa también “juramento”, “confirmación solemne”. Y puesto que juramento es sheva, siete, la creación se sucede en siete fases, en tiempo y espacio. Estas siete fases quedan determinadas ya en el primer día, porque con el primer día, la creación se despliega y comienza a ser visible.
    Usted sin conocimiento de este lenguaje concluirá que el día mencionado se refiere al que usted conoce con sus sentidos de 24 horas. Jamás podría establecer las relaciones entre la parábola arquetipo del concepto trascendental y su vivencia de un día con sus sentidos. ¿Por qué tenemos acaso que experimentar el tiempo en días? Usted lo da por sentado, así como lo hace con todo... Y nada entiende. Solo vive una existencia animal. Absolutamente todo tiene una razón de ser y el por qué tiene infinita sabiduría. Y si hablamos de días, no hay ninguna respuesta si usted describe solo procesos astronómicos. ¿Por qué? La ciencia NO puede responder nada.
    La creación en la concreción recibe su propia cara. El primer día es la semilla que contiene todo lo que germinará, brotará y crecerá. Solo existe la voluntad de Dios; ÉL quiere crear el mundo, ÉL presta el juramento. Su actuación va de un extremo al otro. Su juramento es perfecto, inquebrantable. ¿Y cómo se nos presentan esos siete mundos?
    Se trata de siete realidades cuyas fases individuales son como estaciones, lugares de descanso, que se diferencian del crecimiento dinámico. El camino por el desierto tiene 42 estaciones, o 6 x 7 fases, que se dividen en 14 y 28. Los 2 x 7 están frente a los 4 x 7. El número 42 es la unión entre el 6 y el 7, la unión de lo causal con lo NO causal. El crecimiento se detiene por la intervención de otro mundo, es decir, por la intervención de Dios. Solo entonces, en estado de reposo, la Habitación de Dios se hace visible.
    Tan pronto el camino continúa, todo se recoge, se vela, se envuelve. En esa situación, todo acercamiento es imposible y el crecimiento entra de nuevo en acción, aquel crecimiento, que desde el “dos”, la dualidad de Mitzraim (Egipto) se encamina hacia el “uno”, la unidad de Canaán. Aunque el crecimiento excluye el reposo –como el árbol del conocimiento excluye el árbol de la vida– el árbol de la vida se hace valer una vez tras otra. El rayo que sale de ein sof hacia "ayin" la “nada”, irrumpe y coloca el "Reshit", el punto (ese que se menciona en genesis 1.1 con la palabra be-reshit). De esa manera, la Habitación de Dios se hace visible, se construye su Casa, Mishkan.
    La visibilidad tiene siete fases, tres como base primordial. De ellas salen las siete. Entre las fases se recorren 22 caminos. Son las 22 letras hebreas, esas inteligencias cósmicas arquetipo que construyen toda la creación y que son el fundamento de la forma proveniente del concepto que se transforma en palabra y de ahí en todos los ladrillos constructivos de todas las realidades. Esas 22 señales unen las tres y las siete fases. Si el "ser humano" asume las siete realidades y reconoce que las manifestaciones de Dios son tres y siete, entonces habrá cumplido el 70. Comprenderá a los 70 sabios, las 70 lenguas, las 70 ciencias, las 42 estaciones y sus nombres, etc.
    ¿Qué es todo esto que acabo de mencionar? ¿Cómo se entiende? ¿Acaso es posible entenderlo sin haber transitado el camino? Se habla del camino y de esta forma se va conociendo su SENTIDO. Se nombran siete fases que constituyen al "ser humano". Entonces ¿qué es el "ser humano" por definición Divina? Ciertamente no es su definición humanista e imaginativa. Tampoco la interpretada religiosamente. Si quiere quedar unido con su origen, si no se quiere ser arrojado al caos de la inmensidad, si no se quiere descender al abismo, todas las siete fases deben ser conscientes, deben ser reconocidas y cumplirlas en su Ser. No es su imaginación lo que va a definir su esencia y su destino en el cumplimiento del propósito de su origen... Pero sin duda alguna que sí en su estado final de "perdición" (sea lo que sea que signifique para usted en su imaginación).
    La tradición (Talmud y Kabbalá) sólo puede ser comprendida si se conocen estos siete puntos, si somos conscientes de los siete pasos que Dios da, para cumplir la creación del "ser humano". Es decir... Todavía NO somos "seres humanos". Definitivamente NO lo somos actualmente. Quizás sí lo fuimos alguna vez; quizás no. Quizás somos infiltración de anteriores mundos y universos creados. Quizás de este mismo por obra de los adversarios. ¿Desde donde y desde cuando viene nuestra esencia, nuestra alma?
    Debemos saber que vivimos aquí en el séptimo mundo, el más inferior, en la realidad más apretada, más densa. La tradición habla de diferentes mundos, de realidades distintas. Allí existen condiciones que no pueden darse aquí, en nuestra realidad unilateral. Allí pueden suceder cosas que no tienen cabida aquí. Solo aceptando esas otras realidades, podemos comprender los relatos de la Biblia. Aunque en nuestro mundo, dentro de nuestra realidad unilateral, es imposible que las comprendamos correctamente.
    Aquí hay que forzar, apretar, quitar y cortar para que nuestra mente pueda asimilarlas de alguna forma. De hecho, actuamos según el patrón de Sodoma, que falsifica todo lo que viene del exterior. Sodoma es el mundo más inferior, y su característica principal es que no tolera huéspedes de otros mundos; únicamente sus propias medidas son válidas. Todo lo diferente es expulsado o aniquilado cruelmente. Y si por casualidad un huésped no deseado ha encontrado entrada a pesar de todo, se le aplican de inmediato las medidas de Sodoma, lo que significa que se le mata al instante.
    Los relatos bíblicos establecen que se acostaban los turistas en una cama con medidas pre-establecidas. Si brazos y piernas eran más grandes se cortaban; si más pequeñas se estiraba. Usted se burlará en automático del relato; al igual que lo hará con todos los demás relatos bíblicos. El pragmatismo y la lógica de este mundo sólo permite dicha opción. ¿Acaso se entiende con nuestras medidas? ¿Lo entiende usted? De hecho al leer estas palabras usted mismo ya ha cercenado algo. Esto en un lado de la moneda de este mundo. En el otro se pasa por alto y se trivializa religiosamente. Sepa que los misterios de la dualidad parten de una definición cuádruple de ella de aquí y allá, y allá y allá (para empezar). Del misterio del 4 se dan las condiciones de la fragmentación dual al infinito y su respectiva perdición en confusión.
    En este mismo sentido, los relatos bíblicos solo pueden ser adaptados a nuestra realidad si eliminamos la vida que llevan dentro. En nuestro mundo, con el korban (sacrificio), el acercamiento a Dios, no puede hacerse nada. Las relaciones con ángeles se desconocen. No existen dioses como personalidades; una habitación de Dios visible es tan inimaginable como la parada súbita del sol o de la luna. Es decir, del relato bíblico queda poco más que algunas exhortaciones bastante vagas, incluso contradictorias en algunos casos, y una imagen salvaje y bastante confusa de la sociedad que está plasmando. El humanismo y la ciencia sólo podrán reír y descalificar para su propia desgracia.
    No sorprende, por tanto, que se haya buscado el origen de esos relatos en el caos de un tiempo primitivo, donde reinaba la ignorancia, el miedo y las supersticiones. En un mundo con espíritus y fantasmas, en el cual la irrupción de un volcán o el eclipse solar mostraban, sin más, el dedo amenazador de Dios. Solo hay que leer para empezar los libros de Carl Sagan, por ejemplo. Siga con la filosofía, la psicología, la antropología, la crítica bíblica, etc. Mejor dicho... Con todo el supuesto "conocimiento" de este mundo, con sus sentidos y paradigmas. No se equivoque... Este camino de oscuridad es necesario también. Sin recorrerlo no podrá ver el otra camino. El del retorno. Hay que conocer de ciencias y filosofía. Hay que conversar con el mundo e interesarse en él.
    Sin embargo, tal visión primitiva y miope caracteriza solo a aquellos que enjuician la Biblia de tal manera. La tradición (Talmud y Kabbalá) nos obliga a tomar estos otros mundos muy en serio, porque de otra forma no es posible entender la Biblia. Y justamente cuando estamos dispuestos a aceptar muchos relatos bíblicos como “fuente valiosa”, la tradición echa abajo todos los esfuerzos, por bienintencionados que sean. Los buscadores asiduos de bibliografías fracasan, porque a la tradición le gusta medir con medidas imposibles, de forma que cualquier persona razonable de este mundo inferior enseguida va capitulando. Lo que ciertamente es lo mejor para todos. ¡Qué suerte que la Torá oral preserve la Biblia escrita de toda rotura, causada por las intenciones de esos ignorantes!¿Pero entonces, de qué se trata?
    La tradición repite sin cesar que en el mundo se suceden graves incisiones en donde el mundo salta de un nivel a otro: el antiguo mundo desaparece y surge un mundo nuevo. Por ejemplo la destrucción del primer y segundo Templo en Jerusalem, el diluvio, la haflagá con la Torre de Babel por citar algunos ejemplos. Estas incisiones en el mundo significan que en la consciencia humana suceden cambios profundos. Cosas que podían comprenderse perfectamente y que eran reales, de pronto dejan de ser comprensibles. Dejan de ser “visibles”. El camino está bloqueado; las cosas de “antes” desaparecen de la vista.
    En el mejor de los casos pueden ser imaginadas, y en cierto modo sentidas y resucitadas a la vida. Una persona de hoy, por ejemplo, podría vivir el mundo de la Torá con tal intensidad, que estaría en íntima relación con ese mundo. Puede que se sienta más en casa allí que en éste nuestro mundo, que le parecerá frío e inhóspito y está como de paso. No dejará que su corazón quede enganchado en cosas perecederas aquí, y hará el bien gratis, sin contrapartida. Sabe que su estancia aquí es limitada y que pronto regresará a lugares más cálidos.
    Morir en ese caso no es únicamente despedirse de la pesadez de la esfera más baja, es volver a casa, volver a los mundos anteriores, a la tan anhelada unión con la realidad primera. Morir es regresar por el mismo camino por el que hemos llegado. La meta es la unión con ese Ser Uno. Los límites propios que delimitan la personalidad de cada uno permanecen, aunque son tan delicados y ligeros que no obstaculizan la unión con los demás.
    Es la situación del árbol de la vida, que es unidad de Ser y Devenir. En el ser humano, las siete fases están siempre presentes. Y se trata de que tenga consciencia de ellas y que reconozca a todas ellas como verdaderas. Entonces vivirá ya aquí una vida eterna, entonces será inmortal ya aquí. Puede incluso superar las siete fases de aquí y avanzar hasta las tres anteriores de la creación. Si allí vive conscientemente, es un Ser divino, igual a Dios. Entonces imagen y semejanza son perfectas. Este camino del ser humano es el camino de la liberación de las fuerzas de gravedad de los mundos sucesivos, es el camino que conduce a Dios. Quien anda ese camino, vive eternamente. Vive con Dios y, no obstante, vive en el mundo.
    Imaginemos que el tiempo del primer Templo constituye una esfera A, el del segundo Templo la esfera B y la esfera C el tiempo después de su destrucción. Las realidades B y C, en comparación, son niveles más bajos y más densos que la esfera A y no permiten se saquen conclusiones de ahí respecto a lo sucedido en la vida de la esfera A. Y a pesar de todo, no puede negarse la existencia de A. Pero de B y C no se pueden presuponer causas y efectos en línea recta como influencias en los acontecimientos de B y C desde la esfera A. La historia lineal de A, B y C no es continua. Son líneas partidas discontinuas en diferentes planos verticales.
    Solo se pueden inferir y constatar reflejos. Ese proceso podría compararse con la reacción del cuerpo en cuanto a los procesos del pensamiento: el pensamiento es independiente, somete al cuerpo que, como tal, todavía no tiene ninguna vida consciente y propia. Con la devastación del primer Templo, el nivel de vida baja. La realidad humana se traslada a la esfera B. La vida en la esfera A sigue; pero desde la esfera B solo puede comprenderse si volvemos la vista atrás, si nos esforzamos y aprendemos.
    La realidad clara y evidente es ahora la esfera B. En la esfera B, lo que se llama “historia” no se corresponde con la historia verdadera, porque sucedió en la esfera A, a la que ya no tenemos acceso. La línea discontinua desde la izquierda señala que la palabra no coincide con la historia. La palabra habla de un Templo perdido, en el punto en que la línea de la esfera A se rompe y continúa como línea discontinua.
    El "ser humano" en la esfera B cree puede entender con lógica y causalidad ese pasado que parece continuar como realidad en la esfera B. Sin embargo no es así, hay que diferenciar cuidadosamente entre aquello que llamamos “conocimiento histórico” de la esferal B y la verdadera historia vivida en la esfera A.
    B es la esfera del segundo Templo. Pero también desaparece y el mundo de nuevo cambia con la medida 400. Morir, muerte, con la raíz 40-400 significa haber transitado por el mundo. Pero al mismo tiempo, ese 40-400 dice que después de la muerte, la vida sigue, eternamente, porque se permanece en el 40 y en el 400. Únicamente la conexión con el origen –con el Uno– no está hecha aún. Si unimos la palabra muerte, mavet 40+400 con álef-1, tenemos la palabra emet 1-40-400, verdad. Solo aquí la muerte alcanza su sentido. Por esa razón, se llama al mundo de la muerte olam ha-emet, mundo de la verdad.
    El tiempo del 40 y el tiempo del 400, están unidos con el Uno. Pero si con la destrucción del segundo Templo la esfera B queda borrada, se nos priva de nuevo de una realidad; y una nueva realidad surge con la esfera C. Y de nuevo vemos el abismo entre lo que cuenta la palabra y lo que entendemos por “historia”, la historia de la esfera C.
    Lo que pasó hace 2000 años lo vemos en la línea discontinua, a la izquierda detrás de C. De nuevo, la visión de la historia no se corresponde con la palabra que viene a nosotros desde la esfera B. Cuando el tiempo arrastra una realidad, Dios la transporta en el arca, la tevá, la palabra, según el principio de Noé, al mundo más inferior. La palabra sigue conteniendo y contando la realidad B y también la realidad A; pero los escribas de la historia solo conocen la realidad C.
    La investigación científica “incorruptible” solo se ocupa de la esfera C. Anatomía, biología, historiografía, geografía; todos están profundizando únicamente en la esfera C. Como fueron de verdad los sucesos reflejados en la línea discontinua, a la izquierda de la esfera B, es imposible de averiguar desde la esfera C. Por ello la esfera B se remite simplemente a la “irrealidad”; se considera que los relatos contados allí son “solo” dichos, leyendas, mitos. Los cristianos se burlan de los "cuentos de los judíos" (de los profundos secretos que relata la hagadá). Se burlan y desprecian el Talmud y la tradición. Y la esfera A –enteramente incomprensible y fuera de alcance de la mente humana de ahora– se declara simple y llanamente que forma parte del reino del mito.
    Las esferas A y B, sin embargo, continúan hacia la derecha. Aunque no se muestran como realidad exterior, están ciertamente presentes en el ser humano. Porque el ser humano ha descendido todos los escalones para llegar a este mundo inferior, al séptimo mundo, para vivir aquí en las condiciones más sórdidas, pesadas y opresivas posibles. Mientras vive el "ser humano" en este mundo inferior, vive también en todos los demás. Su verdadera historia es una historia vertical, no horizontal.
    La superficialidad ausente de entendimiento del lado oculto de la dualidad, de la palabra, concluye linealmente y hace cálculos del tiempo, de los días, de la entrada al séptimo día, del Shabat, y no imagina que vive y se desplaza entre ellos. No sabe de qué se trata vivir en el tiempo y cómo toda la Torá y todos sus personajes y palabras pueden o no vivir dentro de su ser y escribir y reescribir una y otra vez todas sus vidas y genéticas. Puede haber estudiado la letra de la Torá toda su vida y aún así NO sabe todavía qué es la Torá. Es pretencioso y sus únicas alternativas de escogencia de vida las clasifica entre secularismo y religiosidad. Eso sí... Siempre muy empoderado en descalificaciones y afirmaciones dogmáticas, pues ni siquiera sospecha que algo así como lo explicado aquí, pueda existir.
    El "ser humano" tiene sus raíces en las regiones de arriba. Fue predefinido en esta última creación. Cada mundo que pasa en su descenso, es el fundamento del siguiente. Y su descenso no es obstáculo para que siga viviendo en todos esos mundos, aunque su consciencia puede que esté atada ya a un mundo más bajo. Cada uno de esos siete mundos puede ser investigado, con su tiempo vertical correspondiente.
    Sin embargo, se notará que el "ser humano" –según las medidas de este tiempo– llega bastante tarde a los mundos inferiores... LLEGA BASTANTE TARDE. ¿Si entiende lo que esto significa? Es decir que aún no ha llegado. Por lo menos nosotros no hemos llegado (eso deduzco yo con todo lo que veo). No veo que la humanidad que se ve en apariencia con aspecto de hombre cumpla los requisitos de conexión y entendimiento que lo acredite como verdadero ser humano. No creo que haya nacido aún. ¿Acaso usted que descalifica en automático, sin profundas disertaciones, con arrogancia, que no explica, que tiene todas las respuestas lineales por anticipado, ya entendió?
    Sí... El verdadero ser humano existe desde antes de su creación, más concretamente desde el primer día de la creación, cuando Dios crea el cielo y la tierra. Y al mismo tiempo aquí no ha nacido. Igual sucede con los mundos inferiores. Los habitaron en primer lugar seres anteriores a los humanos, y solo poco a poco se dan las señales que anuncian la llegada del ser humano. Lea bien... Desde "antes" a esta creación ya existían mundos y seres que los habitaban.
    El ser humano comienza a tomar forma en la corporalidad más baja. Pero ya existía en lo alto. Usted en su pensamiento lineal no logra entender el concepto. Por todavía no ha nacido (en su concepción de tiempo que lo define ahora) y pertenece (pertenecemos) a estos mundos inferiores. En algún momento a pesar de estarse en mundos inferiores, aún así se sigue viviendo en un mundo más alto, “anterior”, hasta la irrupción de la catástrofe, haflagá, la destrucción del Templo o como se quiera llamar a ese cataclismo. Solo entonces se desciendió aún a los mundos sucesivos, más bajos.
    Es así que desde entonces y en un primer lugar no se tiene interés por las formas de manifestación de su misma vida; no obstante su vida está aún demasiado atada a las formas de su origen (si es que usted pertenece a dicho origen). Y así poco a poco nos fuimos acostumbrándose a ese mundo muy bajo, hasta llegar a creer que es nuestro mundo, y vamos asumiendo que es nuestro hogar. Se comienza entonces a buscar el origen de nuestra historia en el tiempo de este mundo inferior. Y así llegamos a identificar nuestra apariencia exterior con nuestro Ser. Aquí comienza la moderna biología o anatomía; ciencias como la astronomía, anatomía o antropología son ciencias sin vida.
    La astrología no es científica, porque se basa en una realidad en la que el contacto con el sol, la luna y las estrellas son de cualidades diferentes. La teología ejerce de la misma forma. Va acostumbrándose a someter las consideraciones y el análisis de la Biblia al criterio de las impresiones temporales de este mundo inferior. Y el "ser humano" siente cómo el torrente del tiempo le arrastra y llama a ese movimiento “desarrollo”. Hoy día se ve una de sus peores versiones denominada "Progresismo". No hay nada nuevo bajo el sol... La degeneración ya se ha visto antes.
    Y cada vez más se siente como en casa en esta realidad. Y bajo la impresión de ese “más y más”, no puede ya ni imaginarse –con razón– que, por ejemplo, el hombre de Pekín (hablo de aquellos fósiles de Pekín que dejan suponer que hace un millón de años hayan vivido allí seres humanos con un esqueleto correspondiente), decimos que no puede ya ni imaginarse que aquella gente haya estado más cerca de Dios que él. Es impensable para él que su predecesor del Neandertal haya podido leer la Biblia o los Salmos, o que haya contado el Midrash a los suyos.
    Así, de esta manera, se va agotando el flujo de agua viva que −solo él− es garante de la auténtica comprensión. ¿No ha llevado el ser humano la Biblia consigo, desde otras esferas, desde la Torá Atzilut, que tiene su origen en el mundo de Atzilut, en la sombra de Dios? Hay un lenguaje simbólico y metafórico que debemos conocer y estudiar si queremos propiciar nuestro retorno. Pues la esencia y punto de partida está en el lenguaje y nuestras relaciones con el tiempo. Hace parte de nuestras raíces. Por ello comprender el calendario judío es parte fundamental del conocimiento. Todo tiene profundas e infinitas razones de ser.
    El día de Rosh HaShaná (la cabeza de año) es el año nuevo judío, no obstante acontece en el séptimo mes del calendario judío (1ro de Tishri). Se dice, que el ser humano, en ese día, come la cabeza del cordero. Sabrán que el momento de la creación cae bajo el signo de shor “toro o buey”. Tauro. También es la letra álef. El toro juega un papel muy importante en toda la historia, porque de hecho es el signo bajo el cual el mundo aparece.
    Esta aparición en el signo de Tauro dice que aquello que es el toro, es decir, uno de los cuatro fundamentos de los elementos del trono, es la manera en que el mundo se presenta. También la idea del toro que cornea juega un papel en la Biblia. Allí se dice que su dueño es responsable de los estragos que causa por sus escapadas. Debe ser dominado. Bajo la denominación del “toro corneando”, caen todas las catástrofes naturales, también las catástrofes en el ámbito personal. Alguien que no se domina a sí mismo, es alguien que no domina a su toro. Como ser humano debe asumir la responsabilidad de dominarlo.
    Si... El Toro es más que un toro en el lenguaje arquetípico bíblico. Es una de las dos bestias que rigen el mundo. El leviatan en el agua (el tiempo) y el behemot (el toro, el mundo terrenal, el animal). El "ser humano" aparece en el punto culminante de su desarrollo. Recibe el mundo como regalo: tómalo, así es. Y puede decirse que es responsabilidad del ser humano llegar al mundo como salvador, dar la vuelta a todo el asunto y devolverlo a casa.
    No para que diga: “lo he recibido, (el mundo, el toro) estupendo, ¿cómo puedo disfrutarlo?” Porque cada paso en esta dirección significa que su toro se escapa. ¿Se acuerdan de la historia bíblica del "becerro de oro" en el desierto? No hay posible concesión en este punto. “Sí, pero es normal que escape, le pasa a todo el mundo”. Eso dicen todos.
    Entonces soy yo el único que no participa de esta normalidad. Significa que para el verdadero ser humano no hay otro camino que el regreso a casa, dar la vuelta de inmediato. Percátese bien de la frase... "para el ser humano". Solo el ser humano regresa a casa. Si usted no regresa, si usted adora el becerro, entonces usted no desea ser humano. Usted no desea regresar. El toro lo domina. Usted es idolatra del toro... Del mundo. Le gusta este mundo del desarrollo y todos sus paradigmas de confusión. El retorno le pertenece solo al ser humano. Solo por este motivo viene al mundo. Pero también vienen millones de demonios con apariencia humana.
    Y es un gran riesgo y una aventura importante, ese encargo del ser humano, porque no tiene por qué regresar. A este respecto, tiene completa libertad y responsabilidad. Todo está decidido de antemano, salvo su comportamiento en este punto. Cómo esta libertad y responsabilidad se concretarán en los acontecimientos sucesivos es un misterio, de momento. Porque por un lado existe una curiosa relación entre los sucesos y su comportamiento, mientras que por otro lado debemos decir: los sucesos están asegurados desde siempre. Es algo imposible de deshacer. Es inútil intentar deshacerlo mediante el camino de la causalidad, porque irá mal. Es un cálculo equivocado, un callejón sin salida. Quizás se acordarán de una conversación entre el lado masculino y el femenino de Dios. ¿No queremos que venga el ser humano? Esa era la discusión en el "cielo" sobre la oposición a la creación del ser humano.
    Vendrá, pero es una aventura espantosa, y un gran pánico se instala hasta en las regiones más altas. No es que Dios diga: “Conozco el juego y todo el desarrollo bastante bien, mientras que el ser humano lo desconoce. Ciertamente en primer lugar protestará, pero al final regresará a casa sano y salvo”. No... Dios no está diciendo que todo está bajo control. Tampoco dice que no hay nada de qué preocuparse. No dice que todo es un diseño perfecto en el resultado final acorde a una mecánica predefinida infalible. Así todo sería solo una obra de teatro escenificada con todo controlado.
    Nosotros podríamos acaso sacar estas conclusiones causales, pero no es así. Es un momento de la mayor oscuridad y de intensa desesperación. En los relatos bíblicos hay muchas historias desesperadas de incertidumbre en donde se expresa en ese momento de total abandono: Todo ha desaparecido, ¿cómo podré seguir? Nada ya concuerda. Si concordara podríamos decir: “Las cosas van mal en el mundo, pero en el fondo es mejor”. Y en el nuevo testamento también se dan narrativas iguales. Pero entonces por qué la pregunta ¿por qué me has abandonado?
    Sería un juego, una obra de teatro, para tomarse una taza de té después. Pero no es así. Es un drama que se desarrolla hasta sus últimas consecuencias, involucrando al creador. El ser humano recorre su camino y el mundo se pierde, solo queda destruirlo. Siempre estamos ante esta dualidad, que no tiene denominador común, es decir, la destrucción del mundo, y a pesar de ello saber que regresará a casa. ¿Cómo se sostiene eso? Si el mundo finalmente llega a casa ¿por qué entonces este miedo? Porque el miedo, de hecho, está. Y el regreso a casa es algo que está tan lejos que dirás “He oído algo, pero no lo vivo, no es para mí. Tengo miedo al futuro y no estoy tan seguro como aparento”.
    Esta es la famosa dualidad en el ser humano de la que se viene hablando. Y esta aventura –si puede llamarse así– es la expresión del comienzo; del comienzo de ese toro que cornea y causa estragos, que puede llegar a matar. Si el toro se escapa usted es el responsable. No puede decir que no lo sabía. Una vez quizás, pero no habrá segunda vez. En esta segunda y decisiva fase usted sabe perfectamente que usted es capaz de dominarlo. Y que debe dominarlo, que ese es el sentido de todo.
    Si usted dice que no importa cómo usted viva, que puede hacer lo que se le antoje mientras que mantengas su discernimiento, entonces estará usted cometiendo uno de los mayores crímenes del pensamiento. Es falso creer que se pueda vivir con teorías y opiniones. Decir “comprendo bastante bien, pero el mundo me es muy necesario. No puedo vivir de otra forma”, es uno de los mayores pecados de la idolatría. Conlleva el peligro de que se busquen excusas: por ese motivo o ese otro, puedo hacer lo que me apetezca... Tristemente es lo que hace todo el mundo. Y se suele citar un versículo o un capítulo que lo permiten, obviando todos los demás que lo prohíben. Se olvida que se trata de un gran conjunto y no de una cuestión de poder o no poder. La Biblia no es un libro de recetas que enumera lo que se puede o no se puede hacer. La Biblia dice cómo están las cosas. Pero nos gusta dar citas, asegurando: “Tengo libertad y puedo hacerlo todo”.
    Sí, es cierto, pero aceptando las consecuencias que traigan sus actos. Y lo que se ve siempre es que el "ser humano" siempre busca excusas para escapar, pretextos tontos, porque sabe perfectamente que está arrinconando u olvidando algo. En su interior sabe si no obra bien. Independientemente de toda opinión o revelación, lo sabe. Cada "ser humano", ahora mismo –hoy– está ante el panorama siguiente: vivo en un mundo que se está moviendo con una velocidad tremenda.
    Pero he llegado a un punto en que debo mirar –contra corriente, por así decir– al otro lado, para devolver todo a casa, cambiando de dirección. Es un viraje brusco. Y debo hacer este viraje de inmediato, sin demora, hoy y no mañana. Porque cada día se sucede la creación. No hay “mañana”; es una excusa nada más, un pretexto. Pero decimos: “No tengo tiempo hoy, tengo que hacer otras cosas urgentes, mañana lo haré”. Ese pues es el aspecto del shor, de ese toro. Frente a este panorama está esta otra noción, que existe desde antes de la creación, es decir, la noción del cordero, del cordero masculino, del talé.
    La palabra talé, indica de hecho una especie de sorpresa inesperada, que pone el secreto más cerca. No es necesario que comprendamos todo; aquí, por así decir, entra otro programa. Es otro software. Otro chip. Es la historia del áyil, también “carnero”, que juega un papel también en el caso de la akedá, de la atadura de Isaac.
    En ese relato se habla del camino que Abraham hace con su hijo Isaac, es decir, con su futuro; y que aparentemente está en flagrante contradicción con la promesa de Dios, de que ese hijo heredará el mundo, es decir, que vivirá aquí en el futuro, para siempre. Abraham dice: “No parecen ser verdad las palabras de Dios, porque he experimentado en la vida que todo envejece y al final se muere”. ¿Dónde pues queda la promesa? Es pura contradicción. Dios dice: “No tengas miedo del futuro. Todo irá bien. Te prometo que poseerás este mundo de aquí eternamente.
    No puede desaparecer y, de hecho, no lo hará”. Y, sin embargo, Abraham ve que está caminando hacia la muerte. La tradición dice que satanás, en su camino hacia Moriá, tiene una conversación con él. Porque Dios dice: “Vete. Solo hay que ir, ya comprenderás. Todo el mundo comprende al final”. ¿Es esto acaso un camino de fe? ¿Es así de simple entenderlo? Definitivamente NO es así de simple entenderlo. Y satanás obstaculiza el camino de Isaac diciendo:
    “Yo no iría, porque algo no concuerda. No tiene lógica. Es esto o aquello, las dos cosas a la vez no son posibles. Es imposible morir y, al mismo tiempo, vivir eternamente. Tú mismo ves que no puede ser”. En todo lugar donde satanás aparece, señala pruebas según la percepción sensorial. La prueba auténtica ha desaparecido. Si esperas cien años, las personas de hoy habrán desaparecido. Y aquellas de hace cien años, están olvidadas. No se sabe ya ni sus nombres. Todo desaparece y mientras vives, te haces cada vez más consciente de esta verdad.
    Y satanás dice: “Tú mismo ves que el futuro no es posible. Por tanto, disfruta de esta vida. Disfruta de lo que está a tu alcance. No sigas el camino que has emprendido”. Usted se burla con la palabra satanás; y sin embargo ni siquiera se da cuenta que es usted mismo quien pronuncia estas palabras. La historia sigue contando que satanás, al ver que todos sus argumentos no dan resultado, interviene con varios golpes de mano para evitar que Isaac siga.
    Cierra el camino, lo bloquea, lo desvía. Y si llega a cierto punto en el monte Moriá, la palabra Moriá tiene que ver con horá, que significa “enseñar, instruir” y también con Torá, es decir, cuando llega al punto de la instrucción, del conocimiento de Dios– la desesperación y el pánico alcanzan su punto culminante. Porque no hay salida. Satanás sabe de verdad cómo dar muerte. Mata a Isaac, al hijo prometido, porque debe morir. Y ahora la cosa se pone difícil.
    Texto Completo
    https://toraverdadyrealidad.wordpress.com/2023/03/23/salvacion-y-dualidad-6/
    David Saportas Liévano
    1 hr 7 min
  • Entendimiento Trascendental
    "Papáaaaaaaa, yo no quiero ir a Europa.... Cállese la boca y siga nadando".
    El absurdo del chiste quizás causa risa. Yo me reía con el chiste en épocas de colegio. Todavía me da risa; es absurdo y sin embargo es una muy apropiada extrapolación no solo del reto existencial de nuestras vidas, sino de nuestro default de actividad y vivencia. No interprete literalmente. No se trata de ir a Europa.
    Cualquier persona que entienda el "chiste" inmediatamente ha imaginado el esfuerzo sobrehumano y tarea imposible de atravesar  el océano Atlántico a nado (en mi caso que vivo en Colombia). Imaginarse en la mitad del mar en esa situación es inimaginable (valga la contradicción) en su verdadera magnitud, no obstante si es posible imaginarla en su misma imposibilidad y desafío angustioso... Es decir, la realidad del chiste es posible imaginarla en los significados implícitos de la situación.
    ¿De qué nos sirve el ejemplo? De mucho si es que a partir del mismo y con las disertaciones y conocimiento adecuado nos percátasemos que sucede exactamente igual con el destino de nuestras vidas (almas, cuerpo, espíritus, esencias, etc... Llámelo como prefiera) como habitantes actuales de este mundo, de esta realidad, de este espacio y tiempo, de esta vida. Lo trágico consiste en que probablemente nadie se percata de ello, nadie lo entiende y es negligente con su vida. 
    No sólo no se imagina que el reto de vida sea de dicha naturaleza y exigencia, sino que peor aún, ni siquiera sabe que está inmerso en una situación de nado y arrastre contrario hacia el lado opuesto. Si el reto está al oriente (caso del ejemplo del chiste), opuestamente y para nuestra desgracia nos dirigimos al occidente en el océano Pacífico nadando "felices" (con esfuerzo y sin esfuerzo) subidos en la cresta de una corriente poderosa que nos arrastra.
    El símil en su aspecto de movimiento es como tener un propósito de subir y llegar a un destino de altura por medio de una escalera eléctrica cuyo movimiento es de bajada. Debemos subir posicionados en una escalera que desciende. No llegar sería fatal en el símil. Y el camino exige dicha única escalera eléctrica en bajada. Quedarse quieto en reposo sólo nos llevaría en descenso cada vez más lejos del objetivo y nos posiciona en peor situación de no hacer un esfuerzo de subida.
    Subir a la misma velocidad de bajada igualmente nos va a dejar en la misma posición. Simplemente NO habrá avance. Igualmente sería fatal. La única opción posible está en subir más rápido de lo que baja la escalera eléctrica... Y ello exige un esfuerzo. Además un esfuerzo extra. 
    Esto último hace referencia sólo al movimiento. El chiste lo hace en referencia a la magnitud. ¿Quién podría llegar a semejantes conclusiones? ¿Acaso es demostrable? ¿Cuáles son los requisitos de entendimiento? ¿Cuál es el primer paso en dicha dirección o aceptamiento de esta conclusión?
    Sin lugar a dudas el primer paso de aceptación a dicho planteamiento es el conocimiento de verificación que nos aporte esa sensación mínima de entendimiento. Es decir, primero entendimiento para saber que hay un camino de entendimiento progresivo diario que se debe "nadar" contra corriente con mucho esfuerzo y compromiso con fundamentación, argumentación, verificación, diagnóstico de la realidad y muchos más aspectos escondidos a nuestros ojos.
    ¿Entendimiento para aceptar el camino del entendimiento y transitar la transformación  personal y demás realidades? 
    Lo anterior parece una situación insalvable o una paradoja absurda. Dicha situación hace parte de nuestra deficiente existencia por default a superar. Hace parte del punto de partida dialéctico del reto existencial. ¿Cómo prendo motores si la gasolina de encendido es la misma que se adquiere iniciado el viaje? ¿Cómo entender con herramientas únicas exigidas y obligadas de entendimiento, cuando es imposible acceder a ellas si antes no se acepta dicho entendimiento? ¿Quién puede encender el motor? ¿De dónde vendrá la motivación para detener la caída? ¿Para que usted mismo se detenga?
    La seducción del mundo y sus paradigmas son incuestionables para todo el mundo. La realidad se impone en su materialismo con infinidad de necesidades y apetitos insaciables. Y todo se justifica. ¿Cómo no justificarlo? Las razones son infinitas. Y por ello el símil se hace exacto en todas las afirmaciones aquí expuestas.
    Se juegan infinidad de roles con todo tipo de disfraces (incluidos todos los religiosos de cualquier religión). Se citan frases, se citan sabios, se traen slogans, se hacen disertaciones, se estudia, se imagina, se acepta, se vive... Y se concluye que se tiene la razón. Se concluye que NO hay camino de desafío. Se concluyen infinitas falsedades.
    ¿Cómo puedo yo afirmar lo anterior?
    De eso se trata esta publicación. ¿Cuáles son los argumentos? ¿Cuánto le llevará entender? ¿Es posible? ¿Quiere usted atajos? ¿No le importa?
    Quizás cuando le sea factible por lo menos ver una foto panorámica de esta realidad (a duras penas una foto panorámica borrosa, lejana... Muy lejana, sin detalles, sin experiencia), quizás le importe y sepa que la imagen es real y existe. De ello tratarán mis publicaciones. De ello siempre se han tratado. Y por ello también fb me eliminó mi anterior cuenta.
    Pues debería saber que el principio de este entendimiento está en su interés y capacidad de discernimiento entre el bien y el mal... En la separación de ese "pequeño" detalle de infinita magnitud en influencia en nuestras almas. Y es solo el inicio.
    Es claro que hay innumerables y desconocidas variables que definen no sólo nuestra existencia, sino todas las percepciones sensoriales y no sensoriales que logramos sentir, vivir y experimentar consciente e inconscientemente. Acorde a ello direccionamos nuestras vidas en todo sentido. No se trata aquí de dar explicaciones a ello. Sería un trabajo infinito en explicaciones y que es posible accesar en algo "ínfimo" con estudios de las ramas de la "ciencias" disponibles, así como con la misma vida, narrativas, historias, tradiciones, literatura, doctrinas religiosas, experiencias, misticismo, etc, etc.
    Sin embargo, no significa lo anterior que de ello provengan respuestas confiables necesariamente. Obviamente, el hecho que se mencione la palabra "respuestas", significa que implícitamente existan primero preguntas. Nada tiene sentido y nada saldrá a la luz en entendimiento cuando se viven vidas inertes zombificadas. Vidas sin preguntas honestas y sentidas desde lo más profundo de nuestra esencia. Nada será posible extraer del misterio de nuestras vidas si se vive robóticamente, sólo preocupados por nuestra subsistencia en el mejor de los casos. 
    Desde el punto de vista de revelación y claridad, todo lo que sea posible extraer de nuestra existencia sensorial, humanista, mística y religiosa será no sólo superficial, sino falso y difícilmente estará conectado con el lado oculto dual de la creación... Difícilmente se podrán extraer respuestas reales y veraces. Esta condición en el mejor de los casos se denomina en lenguaje bíblico como "FARISEISMO"; y no tiene nada que ver con las distorsiones de significado pervertidas de la masa y que por lo general son antisemitas por default, al asociar la palabra con todo lo malvado y el judaísmo. Lo anterior significa que sólo podremos entender lo afirmado únicamente si ya entendemos en algo qué significa "el lado oculto de la dualidad". 
    Tampoco podremos pretender obtener claridad haciendo preguntas desde premisas superficiales de nuestra imaginación con presunciones egocentristas y defensas de zonas de confort, cultura, tradición, dogmatismo, religión, etc. Aquí se puede afirmar, que tanto la ignorancia y el conocimiento humanista, religioso, como todo aquello superficial que se concluye asociado a un solo lado de la realidad, con "un sólo ojo", es lo mismo y falso en cuestión de verdad y trascendencia. Sin duda que hay diferencias entre el ignorante y el supuesto "sabio" de este solo lado de percepción de la vida. Empero igualmente la percepción y aceptación dual de la realidad con "un solo ojo", ya se sea "sabio" o ignorante, califica tanto al uno como al otro, disociado de la verdad y la trascendencia. En lenguaje bíblico (que es el más exacto y certero) se les denomina ciegos y muertos. No es adjetivismo… Es una realidad vivencial trágica.
    Esto nos atañe a todos. Cada uno de nosotros estamos atrapados en esta percepción incompleta de la realidad, ya seamos el uno o el otro. Ya seamos "sabios" de este mundo o ignorantes. Hay ventajas y desventajas en cada uno de estos estados (ignorancia o supuesto conocimiento) comparativamente. Todo dependerá de las fuerzas invisibles de constitución de cada uno de ellos. De cada uno de nosotros. Es deseable tener conocimiento de este mundo... Claro. Pero ello conlleva peligros. Y viceversa (no tenerlo). Por ello es necesario el conocimiento de ese otro "lado oculto" de la realidad para poder integrarlo con la sabiduría requerida. No presuponga conclusiones con lo que usted conoce de la palabra ocultismo (ello es también de este lado del mundo o realidad).
    Considerar obtener respuestas de lo que es posible extraer de este mundo de forma unilateral (con un solo ojo) es la condición por excelencia que se nos impone y aceptamos de manera incondicional robóticamente con la "ciencia" en primera instancia. El pragmatismo de la ciencia que vivimos con la tecnología es el cebo seductor envenenado y que difícilmente podemos rechazar, pues sus frutos nos hipnotizan debido a que somos usuarios de ellos. ¿Podemos negar acaso dichos frutos? ¿Podemos negar la tecnología? Es claro que no podemos negar mucho de aquello. Nos atrapa y nos esclaviza. A ello se le asocian todas las infinitas seducciones de la vida sensorial que experimentamos. He escrito muy extensamente al respecto en mis blogs y libros. Dejaré al final un par de enlaces a algunas de dichas disertaciones que aportan mucha argumentación explicativa y que bien podrían considerarse irrefutables si se entienden.
    El objetivo de estas palabras es señalar y propiciar una mínima inquietud hacia el cuestionamiento crítico a la aceptación robótica, que de forma preprogramada o innata nos define y nos atrapa para concluir la interpretación de la realidad y de nuestras vidas, exclusivamente en lo inmediatamente perceptible en lo superficial y las evidencias de la causa y el efecto. Parece complicada la frase anterior, pero es muy simple. Se trata de visualizar cómo vivimos de forma reactiva a estímulos externos. Se trata de tomar consciencia de cómo operamos reactivamente y automática, cuando se nos oprimen botones predecibles en consecuencia. 
    Esto lo vivimos bajo influencias de todo tipo, ya sean al azar o peor aún agendadas de manipulación, lo cual cada vez no sólo es más evidente y masivo, sino criminalmente diseñado por las huestes del mal. Desde lo más primitivo (yo te insulto y tú me insultas), pasando por infinitas gamas de estímulo, reacción, seducción, manipulación, engaño, diseño de paradigmas, ingeniería social, masificación, sumisión, zombificación, esclavitud, militancias mercenarias, etc.
    La anterior descripción, no obstante resumida, se extrapola al infinito en sutilezas y variaciones. Y sin embargo tiene un solo factor común que se deriva de un mismo principio... La incapacidad de pensamiento crítico tanto en "ascendencia" como en "descendencia". Es decir, análisis de antecedentes de lo que se acepta y se percibe, de ausencia de anticipación analítica de consecuencias en términos de sabiduría terrenal y "celestial". 
    Esta dinámica nos define el caminar y el camino de nuestras vidas. Y para ello se requiere un conocimiento esencial que brinde claridad, que brinde perspectiva, "certeza" y entendimiento (por lo menos en lo que se nos permite desde el punto de vista creacional o divino). Se requiere una constitución de vida fundamentada en un conocimiento superior como objetivo. No se trata de letra sobre piedra. Es algo que no imaginamos si antes no se nos revela. Sin acceso a esta perspectiva sólo nos direccionamos como ciegos que siguen ciegos hacia el abismo. Así de sencillo.
    Es como la habilidad de jugar al ajedrez y anticipar movimientos con el conocimiento de las reglas del juego y el objetivo a conquistar. Esto incluye una percepción y atención continua de sus movidas y las de su adversario sin descanso. Es un campo de batalla. Tanto en el juego, como un estado de guerra real, la exigencia es total. No se puede ser negligente en el asunto. De serlo, el resultado final es completamente predecible... La pérdida de la batalla con sus respectivas consecuencias.
    La analogía es válida aunque no exacta en dimensiones en comparación con nuestra vida y realidad existencial. Conocer las reglas del juego en el ajedrez es fácil. No es complicado. Por otro lado, jugar tiene el potencial de ser extremadamente difícil y exigente. Todo depende de la capacidad e inteligencia para la batalla (acorde a las reglas) de los jugadores. Los buenos jugadores de ajedrez adquieren pericia y maestría con mucho entrenamiento. Poco a poco el juego le exige a la mente del jugador a pensar con mayor complejidad en los términos del juego; como consecuencia las facultades del jugador acorde a dicha exigencia se desarrollan. Se mejora la memoria, la lógica del juego, estrategias, astucia, capacidades de anticipación de jugadas futuras, alternativas, etc. 
    Un juego desigual en capacidades de los contrincantes presupone una partida rápida y fácil a favor del más astuto. Un juego entre   dos expertos tomará mucho tiempo. Baste con recordar las partidas de grandes estrellas como Bobby Fischer, Garry Kasparov, Anatoly Karpov, Boris Spasky, etc. Un juego entre neófitos será todo lo contrario... Será muy corto en duración. ¿Por qué? Es obvia la respuesta y sin embargo es fundamental resaltarla para dar mayor claridad a los argumentos explicativos de este escrito. 
    Cualquier actividad de exigencia, y mucho más si es amenazante para la vida o defensa de intereses, demandará más tiempo en atención, análisis, estudio, conocimiento y esfuerzo de involucramiento. Asumir eventos importantes de forma negligente, aleatoria y desinteresada, es obvio que desencadenará el resultado final muy rápidamente en contra; a menos que como víctima mediocre en caso de "guerra", se nos alargue la existencia y resultado final como cebo engañoso para atrapar a otros.
    ¿Y qué es un estado de guerra? Imagine lo que sea que se le venga a la mente... Aplica y usted tiene la razón. Pero hay que saber que hay infinitos status de guerra en todo lo que nos rodea (así no sean explícitos en la apariencia de armas de fuego y matanza). Prácticamente todas nuestras actividades de convivencia civilizada nos desafían como conflictos de lucha de fuerzas. Y los hay en infinitas variedades globales, sociales, familiares, individuales, empresariales, laborables, macros y micros. Esto es obvio para todos. Quizás para usted al leer estas palabras, hasta le parecerán innecesarias, inútiles y superfluas las mismas. Le parecerá tan obvio que no necesita decirse.
    No obstante, y si es así, entonces ¿por qué si ya se sabe, si para usted es tan obvio, la condición general irrefutable verificable es que todo el mundo piensa y concluye con fantasía, imaginación e irresponsabilidad? No sólo con la mayoría de sus apreciaciones de aceptación de paradigmas sociales (sin cuestionamiento inteligente y profundo de nada), sino con las conclusiones o ausencia de ellas, de las preguntas existenciales más importantes y vitales que nos son obligadas de cuestionar como supuestos seres pensantes. 
    ¿Acaso miento con mi anterior afirmación? Es redundantemente demostrable. Podría citar los libros que yo mismo he escrito al respecto. Podría citar las innumerables pruebas de manipulación de los medios de comunicación masivos. Podría citar las innumerables agendas de ingeniería social con que se nos direcciona como métodos de zombificación. Podría citar todo lo que está detrás del Progresismo, de la agendas de género y L G B T. Podría citar la pandemia de  la sopa china y la infinidad de absurdos para "pinchar" a toda la población mundial. Podría citar el patético borreguismo para obedecer lo irracional (como la vac-unación); El mismo borreguismo para dejarse hipnotizar con la demagogia política, con las mentiras seductoras de la falsa democracia, con la falacia y patraña de todo lo que nos rodea. Los ejemplos son por miles. 
    Claro, con imaginación, fantasía, negligencia, irresponsabilidad y desinterés damos respuestas auto justificativas y excusa a todo ello y a nuestra actitud ante la vida. Y lo hacemos con una disonancia cognitiva espantosa y aplastante. La verdad es que NO se vive precisamente un vida color de rosa en nuestra existencia (quizás unos muy pocos piensen que sí). La verdad es que el mundo está lleno de sufrimiento y tragedia (así usted lo niegue en su burbuja y desinterés). El "ser humano" simplemente bloquea todo cuestionamiento inteligente y acepta sumisamente, en el mejor de los casos, su devenir existencial. En el peor, simplemente decide tomar decisiones de vida que lo hunden más en el caos y confusión. Sea como sea, siempre decidimos actuar y concluir de forma idiota y condicionada robóticamente.
    La verdad es que casi nadie piensa con trascendencia y compromiso existencial, y la gran mayoría en el mundo vive como animal (incluyendo a los que juegan como religiosos y gurús de lo que sea). Tenemos una existencia animal y como tal solo esperamos la vida animal. Subsistencia, comer, dormir, placer, sexo, relaciones egocéntricas, ambición, poder, status, confort, adaptabilidad, miedo, reconocimiento, superficialidad, desinterés y muchas facetas similares del comportamiento animal (dizque humano), son los que definen toda la fantasía de justificación. Sólo anhelamos una jaula donde podamos evadir nuestras responsabilidades como verdaderos seres humanos creados a imagen y semejanza de Dios. 
    Buscamos razones para conformarnos con todo aquello que nos confirme una visión escapista de la vida como verdaderos seres humanos, así como una ilusión depredativa que satisfaga todos nuestros deseos animales. La trascendencia está completamente ausente y se reemplaza con caretas de religiosidad y falsas espiritualidades. No es especulación. Lo justificamos de todas las formas posibles al no querer jamás hacer las preguntas correctas constantemente y sin descanso desde que se nace hasta que se muere. Preguntas y búsqueda de respuestas... Esa es la dinámica que se nos exige como punto de partida y como seres humanos. Esto presupone que NO se acepte tan fácilmente todo lo que la vida nos impone. Pero tampoco presupone que se niegue lo que nos rodea y que todo se deba rechazar tal que nosotros mismos propiciemos nuestra aniquilación o cometamos suicidio. Ni rechazo total, ni aceptación total. Aquí está la sabiduría y el conocimiento verdadero. 
    Es el camino mismo obligado a encontrar y transitar todos y cada uno de nuestros días de vida. Aquí está la verdadera esencia y significado de la separación, de la havdalá (en hebreo), del discernimiento e involucramiento, del pensamiento y de la acción, del uso de los tefilim en el judaísmo, de la diferenciación y fusión entre la mano y la cabeza, de la obligada coexistencia en la mezcla y contemplación investigativa de toda la creación con pasión, de la razón del sufrimiento, de la búsqueda de entendimiento, etc. La COHERENCIA destella por su ausencia (así todos los gurús, religiosos y exitosos pragmáticos piensen lo contrario). Necesitará el "camino correcto" de toda la vida para entenderlo. 
    Se trata de recorrer un camino que sólo termina el último segundo de nuestras vidas y no de encontrar la piedra filosofal mágica por anticipado; se trata de un esfuerzo continuo y no de alcanzar el nirvana. Se trata de "trabajo" existencial continuo y no reposo. Se trata de redediniciones constantes  complementarias y conciliaciones dialécticas sin fin y no de juegos de religión dogmáticos narcóticos. Se trata de sintonía con el sistema operativo de la creación, con nuestro Creador, de sumisión y de equivalencias de formas, y NO de ciencia. Se trata de certezas permitidas y no de presunciones imaginativas y arrogantes. Se trata de compromiso y no de negligencia. Se trata de esfuerzo y no facilismo, de la derecha y no la izquierda, del bien y no del mal. 
    Triste y de forma absurda a la ausencia de todo lo inmediatamente anterior mencionado, así como a la confirmación de todo lo afirmado como diagnóstico, lo llamamos VIDA. Así es la vida, dicen las canciones, los slogans, los poemas, la literatura, la existencia autómata, la ignorancia, el desconocimiento de la sabiduría esencial, etc. ¿Será cierto? ¿Cuál es la verdadera definición de vida? No la definición de humanistas y científicos. Tampoco la de los religiosos y pseudo gurús espirituales. ¿Acaso existe dicha definición? ¿Acaso espera encontrarla en un diccionario? ¿Acaso existe como definición? La visión e interpretación de la existencia con "un solo ojo", sumada a la corrupción en todo sentido inherente alcanzada a la fecha y existente desde "siempre", nos ha condicionado en la pereza e incapacidad intelectual y espiritual en búsquedas y aceptaciones de definiciones por excelencia, tipo slogans, aforismos, dichos, frases cortas, el atajo, lo fácil. Tenemos definiciones sin duda alguna para todo. Pero la duda sobre la validez de dichas definiciones, no sólo es válida, sino que es certeza indiscutible (cuando se tiene el adecuado conocimiento) del error en dichas definiciones. 
    Se concluye que todo está errado, distorsionado e invertido. Toca redefinir todo el lenguaje. Y eso es solamente el punto de partida en el entendimiento y el abandono de la hipnosis y adicción a las respuestas y soluciones mágicas; es el punto de partida para abandonar a los falsos anhelos y definiciones utópicas, renunciar a la persecución de lo fácil, confort, placer, etc, a la vida zombie y supuesta vida solamente definida por malabarismos adaptativos corruptos y descarriados. Y así, las falsas definiciones en todo aspecto, nos definen para nuestra desgracia. Y llamamos a eso VIDA. Y se cree que vamos a obtener la respuesta en un slogan. Y es lo que abunda... Y lo único. Todos buscando la fórmula mágica que nos libere de la responsabilidad de pensar y actuar acorde. Búsqueda de la respuesta anticipada que nos confirme que ya llegamos y así poder dar rienda suelta a la negligencia. Anticipación a la respuesta y fórmula mágica, ya sea con interpretación facilista en la pereza o facilista en falsos esfuerzos de practica continua autómata de satisfacción de haber llegado e ingresado al club de los elegidos.
    Todo lo anterior no presupone una visión pesimista ni amargada de la vida. No presupone infinitas cosas que usted pueda imaginarse negativamente de nuestras vidas con condiciones propias y obligadas de nuestro cuerpo animal y disfrute. El jinete de su cuerpo debe ser su alma y no a la inversa, tal que se sea esclavo del cuerpo. La presunción es justamente lo contrario a la imaginación fatalista deductiva de que el dominio sobre el cuerpo y nuestra reactividad instintiva a los estímulos exteriores, sea un condicionamiento indeseable de imposición y perdida de libertades. Como se conoce popularmente con sentencias bíblicas… "No todo lo lícito te conviene, a pesar de ser lícito". Conocer la operatividad y leyes de funcionamiento de la vida, de nuestra propia vida y el "campo de batalla" al que estamos sometidos (lo sepamos o no), en vez de direccionarnos a la fatalidad, nos direcciona en sentido opuesto, encontrando el sentido de la vida con sus verdaderas alegrías y certezas. Es un camino con metas continuas y que sólo termina el último segundo de vida, como ya se dijo.
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    https://toraverdadyrealidad.wordpress.com/2023/03/23/salvacion-y-dualidad-4/
    David Saportas Lièvano
    59 min
  • Requisitos Primarios para Entender la Biblia
    Requisitos Primarios para Entender la Biblia
    Es importante y por sobre todo fundamental acotar sobre lo que significa entender cada palabra, cada letra, cada sentencia, cada narrativa de la Torá escrita asociada a la Torá oral en sus diferentes dimensiones secretas, ya sea con el Talmud, el Zohar, la Kabbalá, etc. Se hace imprescindible saber que hay un conocimiento oculto que nos es exigido descifrar y accesar. Y esta es una obligación para toda existencia que se corresponda con los propósitos del Creador con Su Creación llamada Adán arquetipo celestial a “imagen y semejanza” de Dios. Esto significa que hay que adquirir el significado de la palabra oculta (nacer de nuevo)… Y esto es lo opuesto a lo que buscan las ciencias esotéricas tipo gnosticismo y demás similares, no obstante compartan algunos de los mismos ladrillos constructivos. No sólo se trata de superar y entender los propósitos sensoriales de nuestra existencia, no sólo de escapar y dominar dichos aspectos, rectificarlos, sino de entender y asimilar el compromiso de lo que se espera seamos a “imagen y semejanza”.
    No se confunda… es lo opuesto a la argumentación satánica que es infinita en seducciones. No se imagine que usted es o puede ser Dios, dadas sus actuales premisas de percepción y entendimiento disociadas del conocimiento de la Torá. Ni tampoco se imagine que se trata de vivencias color rosa carentes de sentido trascendente e imaginativas. La mayoría juegan a la religión e imaginación. ¿Podrían acaso explicar la realidad y la vida sin doctrina y de formas contundentes? Ni la doctrina religiosa, ni el dogmatismo, ni el secularismo, ni el humanismo, ni las ciencias explican nada. No pueden explicar nada, ni saben explicar nada. Si… Ni siquiera las ciencias exactas. No es especulación; lo he explicado en mis blogs. Nadie quiere hacer el trabajo por el cual se nos dio un cerebro e inteligencia que nos separa abismalmente de los animales (por preciosos que sean). Todo se ha distorsionado de formas agendadas. Y una de dichas agendas es destruir a la revelación divina y a sus depositarios originales (Torá y Judaísmo real).
    Nuestras interpretaciones literales de la realidad, así como nuestras limitadas capacidades para escapar de las apreciaciones y deducciones de entendimiento de la realidad en blanco y negro que nos encarcelan en visiones sólidas, inflexibles y estrictas por exclusión (si no es blanco es negro), nos posicionan en estados de vida prácticamente zombies. Atrapados en las limitaciones de la forma, en la biblia se dice que estamos muertos y debemos nacer de nuevo. No ver las verdades dialécticas y a la misma vez absolutas de nuestras propias vidas y todo lo que nos rodea de forma dual, nos entierra en confusión y caos. Por ello se requiere la Torá como antídoto. Por eso se requiere un nuevo entendimiento de la existencia. Y este lo proporciona exclusivamente el conocimiento de la Torá. Entender el lenguaje de las escrituras requiere del más alto conocimiento.
    Cuando la Biblia hace referencia a “sabios e inteligentes” y se critica la “erudición” de este mundo, se hace con referencia al conocimiento y adhesión de la mentira a las presunciones de entendimiento de la realidad de nuestras percepciones físicas y paradigmas de todo tipo de nuestra existencia disociados de la Torá (ejemplo la ciencia); se refiere al consentimiento de la mentira como si fuese la verdad; se alude al conocimiento superficial de este mundo sustentado en las causas y efectos exclusivamente, y más aún cuando dicho conocimiento proviene de justificativos de corrupción; se refiere a lo que se enseña y concluye con los sentidos en este mundo, tal cual usted lo está haciendo. Jamás se refiere al conocimiento de la Torá. Eso sería una blasfemia completa. La Torá es el «árbol de vida» para quienes se acercan a ella. Por ejemplo… Cuando se habla de “niños” se habla de forma codificada de aspectos existenciales de alguien que está recién nacido cambiando su software de entendimiento del mundo; de alguien que está escapando de la impureza; de conceptos sublimes que quien es ajeno a la sabiduría de la Torá jamás podrá acceder por su imaginación, siendo “un supuesto sabio en la mentira” de este mundo (disociado de la revelación divina requisito eterno).
    Es que la Torá es un idioma y un chip completamente diferente a lo que nos define en esta realidad. De ahí la necesidad de “nacer de nuevo” (y por favor no interprete literalmente la mención del idioma). Es otro entendimiento. De ahí las referencias infantiles. Otro ejemplo de los miles y miles que tocaría explicar… La mención de «piedra» en la biblia tiene como toda palabra de la Torá, asociaciones y significados escondidos arquetípicos. Uno de ellos hace referencia a los aspectos rígidos de nuestras percepciones sensoriales, intelectuales, emocionales y materialistas. Nuestras interpretaciones literales de la realidad, así como nuestras limitadas capacidades para escapar de las apreciaciones y deducciones de entendimiento de la realidad en blanco y negro que nos encarcelan en visiones sólidas, inflexibles y estrictas por exclusión (si no es blanco es negro), nos posicionan en estados de vida prácticamente zombies. En la biblia se dice que estamos muertos y debemos «nacer de nuevo».
    No ver las verdades dialécticas y a la misma vez absolutas de nuestras propias vidas y todo lo que nos rodea de forma dual, nos entierra en confusión y caos. Por ello se requiere la Torá como antídoto. Por eso se requiere un nuevo entendimiento de la existencia. Y este lo proporciona el conocimiento de la Torá. Sin este entendimiento nuestro corazón es de «piedra». Descalificar a los sabios sin entender lo anterior es sólo un signo más de dicha condición de muerte. Lo que se descalifica en las escrituras precisamente es la ausencia del conocimiento de la Torá (árbol de vida para quienes se allegan a ella) que evidencia que se está atrapado en la ilusión del mundo material, carente de los principios morales y entendimientos dialéctico de interpretación de todo lo existente con un conocimiento de “abajo”, el de este mundo, el de las ciencias que pretenden explicar todo por análisis de la causa y efecto exclusivamente, por la prueba del laboratorio, por el que diagnostica con evidencias de la medición y lo establece como ley natural, por el que concluye con la antropología, con la sociología, con la filosofía, etc, desconociendo que todo tiene su origen en los mundos espirituales como predefinición conceptual de toda la creación. Por ello la Torá son los planos de la creación.
    Se entiende que son los plano de absolutamente todo con la PALABRA DIVINA y no con imágenes. Entender con las evidencias del mundo de las formas y las imágenes es estar inmerso en la idolatría. Por eso siempre se menciona que los ídolos son de piedra; que las tablas de la LEY que se entregaron por Moshé en el monte Sinaí fueron las segundas tablas… y eran de piedra (todo el evento debido al pecado del becerro de oro). Sin conexión con la palabra, con la Torá, con el arca de salvación (la palabra) se tiene un corazón de «piedra», que llegará el momento de cambiar el corazón de «piedra» por uno de «carne», que a ello se le llama circuncidar el corazón, quitar la envoltura del prepucio. Circuncisión que significa quitar la envoltura que tapa nuestro núcleo, que nos va a permitir tener una visión espiritual REAL de la existencia. Ello es VIDA y no la ilusión que percibimos sensorialmente en blanco y negro con nuestras arrogantes percepciones de vida y conocimiento bano de lo que nos define y rodea. Así que asociar el conocimiento de la Tora como descalificativo de sabios no es más que (por ejemplo), una más de las miles de argumentaciones ignorantes antisemitas del cristianismo. ¿Y es que aún sabiendo y lo que acabo de mencionar, acaso se puede interpretar entendiendo infantilmente lo anterior como una metodología de estudio?
    De ninguna manera. Lo uno NO implica lo otro. Típica distorsión precisamente carente de entendimiento dialéctico y en exclusión blanco y negro que denota nuestra condición sin vida de mente y corazón. Es un involucramiento emocional infinitamente sentido con nuestra realidad; con lo cercano y lo lejano. Es sufrimiento y gemido al unísono con la creación. Explicar esto es demasiado extenso… Es una de las principales revelaciones de la Torá que decodifica nuestro compromiso de estar vivos aquí en el mundo de la dualidad y de la ilusión con todos sus conflictos de muerte. Sin este conocimiento estamos muertos. Es el mismo secreto de la existencia, del propósito de la Torá, del advenimiento del Mesías de Israel, de la muerte y resurrección, de la rectificación del mundo y de nuestros cuerpos, del conflicto cósmico, de retornar y sobrepasar la estatura de Adán del origen, del porque estamos vivos, del secreto del MUNDO VENIDERO, de la siembra y la cosecha, de la semilla que se planta en la oscuridad de este mundo, etc, etc.
    Los mandamientos no son algo que le convenga despreciar, ni simplificar. Si usted ambiciona entender a su manera infantil la revelación divina con sus propias definiciones de gracia y demás distorsiones cristianas y hasta judías religiosas (así se autodenominen jasídicos por ejemplo), no va jamás a entender de qué se trata su vida y la existencia. Para el actual estado de existencia caída en nuestra realidad del mundo de «Asiá» (nuestro mundo físico temporal conocido), Dios nos dio inteligencia para cambiar nuestra esencia. Nos dio una herramienta que es externa a nuestra esencia. No es la inteligencia angelical todopoderosa. No es una habilidad innata en el aspecto del reto a descifrar la realidad y cumplir con el reto de nuestra actual existencia. No es la inteligencia de la habilidad productiva. La inteligencia de la que estamos hablando es aquella que Dios nos da para que podamos entender las realidades superiores. La inteligencia que nos permite abordar estos temas tiene que ver con la voluntad y la pureza de corazón. La voluntad es la fuente de los pensamientos y no a la inversa. La mente no acepta de buen grado aquello que va en contra de la voluntad. Cuando la voluntad es incoherente con los pensamientos el resultado es el error. Es la manifestación de la incoherencia. La voluntad define los procesos de razonamientos en la mente y por consiguiente es la fuente de verdad y errores conceptuales en cada persona y no a la inversa. Es la fuente de SU VERDAD.
    Lo que acepta; así sea la mentira y el engaño. La voluntad individual es la fuente de los rasgos de carácter, buenos o malos, y éstos a su vez la fuente de los pensamientos y no a la inversa. Aquí encontramos que la voluntad define entonces también esa inteligencia externa moral de la que estamos hablando. Esta muy pequeña reseña de funcionamiento nos alcanza por bendición para bien y por maldición para mal. ¿De dónde vienen nuestros pensamientos y tendencias? Ojo… Todo viene de algún lado y por una razón. Todo su cuerpo y vivencia debe sintonizarse en todo sentido para ello (para el bien y para el mal). ¿Qué domina en usted? ¿La izquierda o la derecha? Todo influye… Todo. Por eso todo proceso de rectificación debe empezar en la voluntad. ¿Pero cómo podríamos dominar nuestra voluntad? Aquí es el punto de partida para invocar esa inteligencia que nos permite cuestionar de forma adecuada la existencia. No se trata de la habilidad intrínseca. Se trata de aquella que está por fuera de mí. Es la propia voluntad la que decide percibirse a sí misma de forma diferente a la egoísta o no. Se trata de conquistar la voluntad para empezar. Es decir, controlar los impulsos de la inclinación maléfica.
    Es la voluntad la que decide controlar los deseos y someterse a una obligación. Palabras estas no agradables a un mundo ávido de “libertad” o quizás más exactamente libertinaje. Conquistar la voluntad es romper con todo el sistema de creencias y adiestrarse en el carácter individual. Se trata de no esconder las fallas internas de la esencia y sacarlas a la luz para rectificarlas. Este proceso sin duda, será doloroso. No puede ser de otra forma. Lo inmediatamente anterior es una pequeña extracción de los muy extensos artículos que he escrito en mi blog recomendados que explican cuál es nuestro propósito aquí si no quiere un corazón de piedra y vivir. Son artículos extensos con argumentaciones contundentes. Quizás sea demasiado para usted. Le conviene entenderlos. Y de esto es precisamente de lo que se trata el Talmud. Es la metodología de rectificación de nuestra oscuridad y la enseñanza de aprender a PENSAR. Si, si… Ya sé que los cristianos argumentarán la gracia de “Jesús” y la Fe. Claro que Sí. La fe es prerrequisito fundamental. La Torá lo advierte en Habacuc y en muchos otros lados. Todos los sabios de Israel lo sentencian. El problema es que están a años luz de entender dichas sentencias bíblicas.
    Sí… La Fe y la Gracia son el fundamento de Toda la Torá. No las descalifique, descalificando la sabiduría de la Torá, ni la de los sabios de Israel con su antisemitismo. Explicar la verdadera Kabbalá judía es un tema imposible para ser tratado superficialmente. Lleva decenas de años. La guematría por ejemplo es una parte de la Kabbalá y se refiere exclusivamente al idioma hebreo. Se ha extrapolado el conteo numérico de la verdadera Kabbalá a otros idiomas como si fuese lo mismo numerología y Kabbalá. Se ven muchos canales dedicados a la impugnación satánica del judaísmo con supuestas “guematrías” hechas en idiomas diferentes al hebreo que revelan las intenciones del nuevo orden mundial; que revelan fechas, orígenes e incontables diatribas forzadas de acusaciones antisemitas. El conteo numerológico que se hace en otros idiomas no es Kabbalá. Hay muchos secretos en la verdadera guematría en HEBREO y técnicas que se asocian a la sabiduría sublime que revela las profundidades de la Torá. Eso no es magia como sí lo es la numerología. La hechicería existe y hay equivalencias espejo arriba y abajo. Es como el lenguaje. Puede maldecir o bendecir sin que ello califique al lenguaje. La equivalencia numérica entre Mashiaj y Najash (serpiente) existe en hebreo e implica muchos significados. Los conteos numéricos en otros idiomas son numerología y NO es kabbalá judía asociada a la Torá. Sin duda que habrán secretos de equivalencias numéricas en todos idiomas, pues todos nos son dados de otra dimensión. Cada idioma tiene sus secretos. El lenguaje de la creación es la lengua santa del HEBREO (Lashón HaKodesh).
    El uso de las palabras y símbolos asociados a las matemáticas es parte del sistema operativo de las leyes que rigen lo físico y lo invisible. Las huestes satánicas lo saben muy bien. Con ello crean hechizos planetarios que se traducen en programación tipo software sobre la matrix fundamental del mundo de Maljut (termino kabbalista para definir la realidad física en donde vivimos). Hay muchas más realidades, mundos y dimensiones. Estas huestes no tienen acceso a los mundos superiores y sólo pueden librar una guerra jurídica contra el cielo, en donde somos nosotros, como humanidad quienes les damos el permiso celestial para hacer lo que hacen debido a nuestras transgresiones y decisiones a favor del mal que elegimos con nuestro libre albedrío. Nosotros mismos retiramos nuestros ángeles protectores. Nosotros mismos nos abrimos a la infección demoniaca. Nosotros mismos nos aniquilamos con nuestra ignorancia y falta de consciencia en el discernimiento deficiente entre el bien del mal; con nuestra deficiencia de discernimiento entre el bien y mal, nuestro sistema inmunológico espiritual y global se destruye para que se manifieste en nosotros mismos la iniquidad y el «hombre de pecado». Destruimos nuestra protección angelical. Y esto es consecuencia de la bendición o la maldición que se deriva de su conocimiento divino o ausencia de él.
    La hechicería va dirigida a ello. Para que las huestes satánicas obtengan permiso. Se puede verificar en la Biblia cuando de manera reiterativa se sentencia “que se le dio autoridad a la bestia” para hacer esto y lo otro. Parte de todo este engaño cósmico se debe descifrar en la típica inculpación difamatoria y maliciosa a los judíos de todo lo satánico. Ese es el plan de las mismas huestes que siempre han querido aniquilar al pueblo judío; es el plan satánico del cual usted quizás es cómplice, y que por lo tanto se corresponde con su bando y con su esencia. Así que NO se crea angelical por si acaso. El pueblo que debe ser luz a las naciones y es el depositario de la verdadera “vacuna” contra el mal, es el pueblo judío… Siendo usted antisemita, usted es enemigo de la luz, y por eso está infiltrado donde está infiltrado haciendo la guerra a la Voluntad Divina, y eso incluye su posición antisemita. Como lo dice bien la biblia (por ejemplo para los cristianos)… La Salvación viene de los judíos. Tema muy extenso para explicar. La recomendación es dejar de alinearse con toda la conspiranoia antisemita que pulula en redes con profunda ignorancia. Simplemente le hacen el trabajo a las mismas huestes de satanás. La Torá no cuenta historias. De nuevo… Son los planos de la creación. Pero allá cada cual.
    Texto Completo
    https://toraverdadyrealidad.wordpress.com/2023/03/23/salvacion-y-dualidad-2/
    David Saportas Lièvano
    28 min
  • Lo que usted debe conocer de estos tiempos, el Nuevo Orden Mundial y Su Papel Personal en Ello.
    Lo que usted debe conocer de estos tiempos, el Nuevo Orden Mundial y Su Papel Personal en Ello.
    Texto Completo
    https://toraverdadyrealidad.wordpress.com/2023/03/23/salvacion-y-dualidad-1/
    Vivimos tiempos peligrosos. De hecho siempre ha sido así. Pero hoy día hay grandes y evidentes diferencias que por lo menos en la historia reciente, supuestamente conocida de los últimos 6000 años, no se habían dado como ahora se puede constatar. A pesar de lo anterior, no obstante nadie parece haberse dado por enterado y la falta de entendimiento no sólo es la norma, sino que más aún, la inmersión en el caos y la confusión es cada vez mayor y aceptada. El panorama general de lo que está sucediendo a nuestro alrededor prácticamente nadie lo entiende, incluyendo aún a aquellos que ven y perciben el peligro y las acechanzas del enemigo con sus técnicas, sus agendas y rastro de muerte.
    El propósito y antecedente de este artículo basado en las enseñanzas del kabbalista Ariel Bar Tzadok a quien admiro, se fundamenta como ya se dijo, en muchas de sus enseñanzas y artículos, así como de otros igual de relevantes en conocimiento de Torá y Kabbalá. La narrativa de este artículo no es la típica enseñanza académica rabínica, teológica, religiosa o espiritual de contexto escritural demostrable en letra en la superficie, más si que lo es en su fundamento base, no sólo por tener los aportes ya filtrados muy numerosos de eruditos en Torá como Bar Tzadok, Fiedrich Weinreb y todos los sabios de Israel (no mencionados), sino por NO ser especulación o extrapolaciones venidas de la nada. Todo lo que aquí se cita son palabras de Torá y tienen su sustento en el entendimiento que deriva de lo que han enseñado los sabios de Israel y el espíritu sobre lo que es acercarse a la Torá y descifrar la realidad bajo su contexto de verdad.
    Así que para empezar y antes que todo, referencio un artículo escrito hace poco por Ariel Bar Tzadok que sirva como introducción a lo aquí escrito.
    El próximo NO muy Nuevo Orden
    Hecha la introducción y recomendación del enlace, y que conviene leer, prosigo con el inicio de este artículo.
    El Nuevo Orden Mundial (que no es para nada nuevo) ya está aquí. Todos sabemos que estamos viviendo tiempos difíciles. Hace mucho tiempo, nuestros Profetas y Sabios nos advirtieron que llegarían estos tiempos. Como ya se dijo… La mayoría de nosotros no tenemos ni idea de lo que realmente está sucediendo ahora a nuestro alrededor. No vemos el panorama general. Y ahora, más que nunca, necesitamos echar un vistazo al panorama general si queremos sobrevivir».
    Muchos ahora se preguntan: ¿Qué sucederá en el futuro inmediato y previsible y qué debemos hacer para prepararnos? Sin una idea de las realidades ocultas que nos rodean, simplemente no sabemos qué podemos hacer y qué es lo que debemos preparar. Abrumados por las presiones de los tiempos modernos, muchos ya están en negación. Creen que todo lo que es ahora seguirá siendo así, y que nada grande va a cambiar. Hace cien años muchos entonces también creían así. No sobrevivieron a su ciclo natural de tiempo (primeros y segunda guerra mundial para empezar, revolución comunista en Rusia, en China, 150 millones de asesinatos en unas cuantas décadas sólo de manos de los comunistas, siga con el islam cuyas cifras no son muy publicitadas, etc). Todos sabemos lo que les pasó; o por lo menos deberíamos saberlo y aterrarnos con ello. Los pocos conmemoramos su pérdida hasta el día de hoy.
    Tanto la historia como el sentido común nos exigen aprender de los errores del pasado, ¡no repetirlos! Se dice que nadie sabe con certeza qué está pasando y qué va a pasar. Hoy no tenemos profeta que nos ilumine». Pero creo que ni siquiera necesitamos profetas… El sentido común, el conocimiento y nuestras capacidades cognitivas deberían darnos todas las respuestas. Y lo hacen, para quien hace el trabajo. O sea, que la excusa del profeta no es válida. Los sabios (no profetas) de antaño no se atreverían a predecir certezas que de hecho pueden no suceder. Pero hoy es lo opuesto. Se nos deja a nosotros mismos para cultivar mejor la comprensión y la sabiduría a fin de obtener una idea de qué es lo que el Cielo quiere de cada uno de nosotros como individuos.
    El cielo es nuestro guía y no hay excusa. Los medios y todo lo necesario está dado a la distancia del dedo. Y tenemos lo que se necesita para expandir nuestros sentidos de conciencia para permitirnos obtener un sentido de conocimiento interno (una intuición psíquica) de qué es lo que el Cielo querrá de cada uno de nosotros individualmente. Se hace imprescindible que «veamos», con nuestros propios ojos, quiénes son los verdaderos jugadores importantes aquí y ahora. Se hace imprescindible obtener una idea de nuestro pasado y de nuestro presente. Porque al hacerlo, obtenemos información sobre nuestro futuro. Y si no es ahora, ¿cuándo? Antes de que el Juicio Divino visite este mundo (que ya lo está visitando de forma creciente), debemos cultivar el entendimiento y la sabiduría.
    Debemos estar listos para desprendernos de lo que nos ata a la esclavitud y la destrucción. Debemos estar dispuestos a dejar ir lo que nos esclaviza y dejar que Dios mismo que está oculto y está aquí, se revele a nosotros para ayudarnos en este esfuerzo sagrado de supervivencia. Necesitamos bendición… Y ésta sólo se propicia con nuestro conocimiento superior y corazón dispuesto. Con este conocimiento superior, con un adecuado diagnóstico honesto, comprometido e inteligente de la realidad y con la adecuada actitud y esfuerzo por la comprensión los secretos de lo que viene, de quién está realmente detrás de esto, nos será revelado desde arriba todo lo que necesitamos saber cómo guía práctica para expandir la conciencia y el desarrollo psíquico que nos garantice protección y salvación en estos tiempos.
    Pero no se confunda… No tiene nada que ver con revelaciones mágicas, sueños, visiones, voces en el oído y toda la gama de fantasía que tanto abunda como supuestas manifestaciones religiosas (típico del cristianismo evangélico en todas sus denominaciones por ejemplo). Y sin embargo no estoy descalificando ni visiones, ni sueños como fantasias. Ello es real y escritural para empezar. Pero todo lo que el ser humano reciba en esos aspectos, al igual que lo recibe todo en ideas, comprensión, intuición, inspiración y demás manifestaciones del espíritu, requieren de la correspondiente equivalencia de forma, gracia y mérito. Vivir en la mentira y en el engaño de forma negligente, irresponsable y fantasiosa, ciertamente no son los requisitos para ser depositario de dicha gracia. Es necesario acceder al conocimiento del secreto de las razas Pre-Adámicas que aún sobreviven y están activas entre nosotros, el secreto de la Tierra Interna y la identificación de quienes habitan allí.
    La sabiduría respectiva y evidencia siempre ha sido posible accesarla. Y hoy más que nunca. A través de este conocimiento se podrán entender los verdaderos significados del Nuevo Orden Mundial venidero; algo que por ejemplo está ausente o erradamente especulado en los círculos conspirativas. En estos círculos, simplemente no hay conocimientos de Torá. Hay un conocimiento certero y exacto verdadero para propiciar el famoso «salto cuántico». Casi nada… Ya publicaré algo al respecto. No hay atajos, no importa cuán espiritual sea usted. Comprender es la clave, y comprender requiere conocimiento. No es con fantasías e imaginaciones. Detallar la cantidad enorme posible de adjuntar es una tarea de grandes dimensiones. Es demasiado material si se quieren ver las evidencias que son posibles de presentar en cada aspecto y faceta. No obstante que sirva de sustento introductorio la información que se deja en los enlaces siguientes.
    Obeliscos alrededor del mundo
    Trinidad Pagana
    Dicho lo anterior entraremos a explicar lo que sucede aquí como algo que bien podríamos denominar «experimento tierra», «fin del juego» y «perspectivas en la guerra de Gog y Magog. Estamos en medio de eso. Y el final del juego ha comenzado. Entendemos muy poco sobre la realidad en la que todos vivimos. Sin embargo, es a través de lo mencionado y el lenguaje visionario de la Kabbalá que se nos revelan las necesarias y profundas percepciones sobre la verdadera naturaleza de nuestro mundo. En primer lugar, debemos entender que absolutamente todo lo que experimentamos con nuestros sentidos físicos sólo nos revela una pequeña fracción de todo lo que hay.
    Uno no puede juntar las piezas de un intrincado rompecabezas si solo tiene una pequeña fracción de todas las piezas. Es por eso que nuestro mundo y todo lo que sucede en él nunca tendrá sentido para ninguno de nosotros. Sin tener las suficientes piezas del rompecabezas, sin tener las piezas correctas y sin hacer o armar el mismo, es simplemente imposible ver el cuadro completo. Si se permite la expresión y sólo por consideraciones ilustrativas el «experimento tierra» es descrito por la Kabbalá como un proceso a través del cual se restablece el equilibrio de un estado de desequilibrio y se repara lo que ha sido dañado. Esta descripción es metafórica.
    En cuanto a la naturaleza de la realidad actual que subyace a la metafórica, sólo podemos especular mentalmente o experimentar psíquicamente. Pero, en la actualidad, debido al alcance limitado de la conciencia humana, ambos no pueden fusionarse en un todo singular». No podemos entender la grandiosidad de lo que realmente está pasando. No podemos comprender por qué el «experimento» está tomando el curso que toma. Ciertamente, el experimento no se ha desarrollado de una manera que nos lleve del Punto A al Punto B en línea recta (como entendemos tales cosas en la tercera dimensión). Sin embargo, el «experimento» procede de acuerdo con el plan establecido y estructurado en la realidad de cinco dimensiones, o tal vez incluso en la realidad de diez dimensiones.
    No tenemos palabras para describir tales cosas. Ni siquiera tenemos pensamientos que puedan concebir tales realidades. Sin embargo, ¡tales realidades existen! Nos guste o no, o si elegimos creerlo o no, aquellos que habitan en las dimensiones superiores controlan nuestros destinos. Y no hay nada que cualquiera de nosotros pueda decir o hacer que pueda influir en el «experimento»…
    Por lo menos NO si nos referimos al aspecto estructural macro. El sistema operativo macro de funcionamiento del cosmos multidimensional, como default de la realidad y los tiempos, es predefinición que podemos interpretar como Ley o como destino inexpugnable bajo voluntad y control de Dios mismo. Pero a la misma vez contiene el aspecto individual de libre albedrío, que no sólo nos permite maniobrar y definir (bajo cumplimiento de requisitos definidos en la Torá), modificaciones a dicho sistema operativo (tal cual como los sabios de la Torá pueden modificar leyes operativas a voluntad temporalmente)… «La Torá NO está en el cielo, sino que le ha sido conferida al hombre», sino que se constituye en la misma prueba a superar individualmente hablando.
    Sea como sea el «experimento tierra», se desarrollará y llegará a sus conclusiones como ha sido ordenado», sean cual sean las consecuencias finales. No es un cuento color de rosa con garantía de final feliz. Se recomienda profundizar más en el contexto del significado de la Torá conferida al hombre en el siguiente enlace.
    La Máscara del Mundo. Parte 1.
    Podríamos especular con fundamento y considerar lo aquí se denomina el «Experimento Tierra» como una simulación por computadora. Podríamos especular que el «Experimento» ha sido planeado y programado desde antes de lo que llamamos “El Principio”… Por supuesto, esto requiere que se hagan infinitas definiciones más con exactitud. No podemos preconcluir o presuponer que nuestra imaginación se corresponde con la realidad y los infinitos misterios implícitos (literalmente hablando). Primero deberíamos tener definiciones exactas sobre qué significa «el principio». Hay mucha argumentación posible proveniente de la misma biblia, la Torá y de los sabios de Israel que nos permite inferir que el tema es mucho más complejo que lo que podemos plantear, así sea que se haga con planteamientos de gran sabiduría… Mucho más o peor aún siendo ignorantes de estos conocimientos. Así que la aclaración se hace para que no se caiga en el error típico de fantasía, que presuponemos en nuestras limitadas capacidades y conocimientos (en concluir estos aspectos de cosmología con arrogancia), como si hubiésemos entendido completamente.
    Sin embargo que esto no sea impedimento para hacer planteamientos sustentados que nos permitan tener un punto de partida para abordar el tema con seriedad. Lo que aquí en este artículo se denomina como «experimento» no se debe interpretar literalmente (según nuestras limitadas calamidades de percepción, como ya se dijo), imaginando al diseñador del «experimento» predefiniendo todas las variables a la perfección como un plano rígido e inamovible; como una obra de teatro que se inició en su representación en «el principio», cuando ni siquiera sabemos que es ese «principio», o lo imaginamos acorde a nuestras preconcepciones cosmológicas de la simple mención. Para entender un poco más a qué me refiero con estas advertencias o aclaraciones, se recomienda estudiar los siguientes artículos escritos. Ver enlaces respectivos a continuación.
    Creación No. 975
    https://verdadyrealidad1.blogspot.com/2023/01/creacion-numero-975.html
    Cosmología del Mal
    Requisitos para ser humano
    https://verdadyrealidad1.blogspot.com/2022/08/requisitos-para-ser-humano-la.html
    Cosmología de Nuestro Pasado Parte 4
    https://t.me/verdadyrealidad/78
    Origen del Mal en la Creación
    Hechas todas las anteriores aclaraciones (aún cuando faltarían muchas más), podemos inferir que el Programa Experimental desde el punto de vista netamente pragmático, frío, fecundo, provechoso y quizás hasta rentable, opera de acuerdo al plan, mientras que nosotros somos las variables dentro del Programa Experimental que son observadas y monitoreadas. Es claro que la sabiduría revelada en la Torá indica que va mucho más allá de esta especulación primaria y tosca. Bajo estas perspectivas cada uno de nosotros individualmente debe reconocer que parte del Experimento es observar cuál de las variables (almas humanas) será capaz de subir a la cima y comenzar el cambio fuera de la realidad tridimensional limitada y en dirección hacia estadios superiores.
    Considere esto similar a la separación de partes dentro de un líquido cuando se pone a hervir. El calor, la fricción y el choque de partículas, la lucha y la confusión experimentados subjetivamente siempre conducen a que lo más refinado suba a la cima, dejándolo listo para ser recogido de allí y eliminado del resto del brebaje hirviendo». La Kabbalá, usando su método típico de metáforas altamente abstractas, describe nuestra realidad como el “zarandeo de chispas de Luz que han caído entre los pedazos de las vasijas rotas de los Reyes Primordiales que reinaron en Edom antes de que hubiera un Rey en Israel”. De ninguna manera los kabbalistas, cuando aluden a esta referencia bíblica, se refieren a ningún tipo de conexión literal o histórica con los pueblos antiguos (o modernos) de Edom o Israel. Tales asociaciones de historicidad y metáfora kabbalista deben estar totalmente desconectadas de dicha interpretación literal.
    Texto Completo
    https://toraverdadyrealidad.wordpress.com/2023/03/23/salvacion-y-dualidad-1/
    David Saportas Liévano
    1 hr 23 min
  • Verdad y Realidad 17 - Fiedrich Weinreb - En el Sepulcro el Tiempo Cuenta de Otra Manera - Libro de Jonas
    En el Sepulcro el Tiempo Cuenta de Otra Manera.
    Textos Kabbalistas de Fiedrich Weinreb tomados del Libro de Jonas. Textos de difícil comprensión para la mente profana. Explicaciones subimes sobre la existencia de nuestra alma y su transitar por el mundo de la dualidad de acuerdo a las decodificaciones kabbalistas de la biblia y específicamente en este vídeo, según el libro de Jonas... Una de los libros cúspides de este gran kabbalista Fiedrich Weinreb y que para mí personalmente es el más grande en discernimiento de los secretos de la existencia y su revelación en la Torá. Kabbalista quien dejó este mundo dual en 1988 sin ser reconocido y quizás ni siquiera percatado por el judaísmo fariseo oficial, mucho menos visible ante un mundo masivamente idolatra. Así vivimos rodeados en un 99% de percepciones y paradigmas idolatras de infinitas manifestaciones causales y arrogancias explicativas en la materia, llegando a las peores perversiones interpretativas en la ciencia y los sentidos. Deberíamos siquiera llegar con un esfuerzo denodado a la faceta del fariseo, atrapado también la visión causal de la fenomenología, pero a un paso milagroso de su salto cuántico de conexión con el lado oculto de la palabra revelada. Una división global 99-1 entre idolatría de perdición y fariseismo frío.... Revelaciones ocultas que difícilmente pueda entender y conectar todos aquellos disociados de la Torá y mucho menos mal interpretando, contaminando y distorsionando con sus religiones las escrituras sagradas que definen toda existencia; blasfemando la Torá y su propia vida. Conviene entender y salir de la tormenta.
    Así son todos los libros de Fiedrich Weinreb... Tesoros ocultos que el ignorante no puede apreciar. Cada palabra, cada frase y todo su contexto integral son manjares de sabiduría. Cada frase y todas las frases son "bombas atómicas" de revelación. Se podrían seguir extrapolando cada frase en libros y libros explicativos sin límite. Sabiduría ésta que difícilmente encontrará terreno fértil para fructificar. Ciertamente NO es para las masas, quienes transitan en la tormenta de la vida sin consciencia de nada y su Jonas interno dormido.
    Izquierda y Derecha, Justicia y Compasión
    La Pregunta al Hombre
    Los Tres Angeles
    Las Entrañas que Revientan
    Ojos, Manos y Pies en Juicio
    Ver también en youtube
    https://www.youtube.com/watch?v=WSdDi2BWeL8
    Elaborado por David Saportas
    1 hr
  • Verdad y Realidad 16 - Fiedrich Weinreb - El Lado Llamado Muerte - El Libro de Jonas
    El Lado Llamado Muerte.
    Textos Kabbalistas de Fiedrich Weinreb tomados del Libro de Jonas. Textos de difícil comprensión para la mente profana. Explicaciones subimes sobre la existencia de nuestra alma y su transitar por el mundo de la dualidad de acuerdo a las decodificaciones kabbalistas de la biblia y específicamente en este vídeo, según el libro de Jonas... Una de los libros cúspides de este gran kabbalista Fiedrich Weinreb y que para mí personalmente es el más grande en discernimiento de los secretos de la existencia y su revelación en la Torá. Kabbalista quien dejó este mundo dual en 1988 sin ser reconocido y quizás ni siquiera percatado por el judaísmo fariseo oficial, mucho menos visible ante un mundo masivamente idolatra. Así vivimos rodeados en un 99% de percepciones y paradigmas idolatras de infinitas manifestaciones causales y arrogancias explicativas en la materia, llegando a las peores perversiones interpretativas en la ciencia y los sentidos. Deberíamos siquiera llegar con un esfuerzo denodado a la faceta del fariseo, atrapado también la visión causal de la fenomenología, pero a un paso milagroso de su salto cuántico de conexión con el lado oculto de la palabra revelada. Una división global 99-1 entre idolatría de perdición y fariseismo frío.... Revelaciones ocultas que difícilmente pueda entender y conectar todos aquellos disociados de la Torá y mucho menos mal interpretando, contaminando y distorsionando con sus religiones las escrituras sagradas que definen toda existencia; blasfemando la Torá y su propia vida. Conviene entender y salir de la tormenta.
    Así son todos los libros de Fiedrich Weinreb... Tesoros ocultos que el ignorante no puede apreciar. Cada palabra, cada frase y todo su contexto integral son manjares de sabiduría. Cada frase y todas las frases son "bombas atómicas" de revelación. Se podrían seguir extrapolando cada frase en libros y libros explicativos sin límite. Sabiduría ésta que difícilmente encontrará terreno fértil para fructificar. Ciertamente NO es para las masas, quienes transitan en la tormenta de la vida sin consciencia de nada y su Jonas interno dormido.
    El Gran Pez
    La Historia del Leviatan
    La Angustia
    La Plegaria Desde la Angustia
    La Muerte y la Tumba
    Ver también en youtube
    https://www.youtube.com/watch?v=5d2gky0vL7U
    Elaborado por David Saportas
    La Creación y Jonas
    1 hr 10 min
  • Verdad y Realidad 15 - El Viaje Hacia la Vida - Libro de Jonas
    Textos Kabbalistas de Fiedrich Weinreb tomados del Libro de Jonas. Textos de difícil comprensión para la mente profana. Explicaciones subimes sobre la existencia de nuestra alma y su transitar por el mundo de la dualidad de acuerdo a las decodificaciones kabbalistas de la biblia y específicamente en este vídeo, según el libro de Jonas... Una de los libros cúspides de este gran kabbalista Fiedrich Weinreb y que para mí personalmente es el más grande en discernimiento de los secretos de la existencia y su revelación en la Torá. Kabbalista quien dejó este mundo dual en 1988 sin ser reconocido y quizás ni siquiera percatado por el judaísmo fariseo oficial, mucho menos visible ante un mundo masivamente idolatra. Así vivimos rodeados en un 99% de percepciones y paradigmas idolatras de infinitas manifestaciones causales y arrogancias explicativas en la materia, llegando a las peores perversiones interpretativas en la ciencia y los sentidos. Deberíamos siquiera llegar con un esfuerzo denodado a la faceta del fariseo, atrapado también la visión causal de la fenomenología, pero a un paso milagroso de su salto cuántico de conexión con el lado oculto de la palabra revelada. Una división global 99-1 entre idolatría de perdición y fariseismo frío.... Revelaciones ocultas que difícilmente pueda entender y conectar todos aquellos disociados de la Torá y mucho menos mal interpretando, contaminando y distorsionando con sus religiones las escrituras sagradas que definen toda existencia; blasfemando la Torá y su propia vida. Conviene entender y salir de la tormenta.
    Así son todos los libros de Fiedrich Weinreb... Tesoros ocultos que el ignorante no puede apreciar. Cada palabra, cada frase y todo su contexto integral son manjares de sabiduría. Cada frase y todas las frases son "bombas atómicas" de revelación. Se podrían seguir extrapolando cada frase en libros y libros explicativos sin límite. Sabiduría ésta que difícilmente encontrará terreno fértil para fructificar. Ciertamente NO es para las masas, quienes transitan en la tormenta de la vida sin consciencia de nada y su Jonas interno dormido.
    El puerto de partida.
    El barco de los hombres.
    La vida movida.
    Descubren al dormido.
    La muerte salvadora.
    Ver también en youtube
    https://www.youtube.com/watch?v=t57sMu_drJM
    Elaborado por David Saportas
    1 hr 25 min
  • Las Alegrías de Job, Una interpretación del libro de Job… Sexta Parte – Fin del Libro
    Las Alegrías de Job, Una interpretación del libro de Job… Sexta Parte – Fin del Libro
    Por Fiedrich Weinreb
    Ver texto completo en mi blog
    https://toraverdadyrealidad.wordpress.com/2022/06/06/estudios-de-tora-26/
    Desenvolver el rollo.
    El pescador creyente.
    La relación con los opuestos.
    La justicia en el mundo de las señales.
    De la conversación de Job con sus amigos hemos visto, que es una conversación en este mundo aquí, en el aquí y ahora, dentro de la serie de letras de álef a tav, donde se muestra, en nuestro destino, el desenrollado del rollo, de forma diferente para cada persona. En la tradición judía, ese desarrollo es visto en la imagen de un rollo. Al querer leerlo, el rollo enrollado se desenrolla, se abre y mientras que se está leyendo, lo leído vuelve a enrollarse. En la tradición judía, el rollo de la Torá se desenrolla, se lee en una o dos columnas, después se enrolla lo desenrollado, creándose así dos rollos: el rollo enrollado de lo ya leído, y el rollo enrollado de lo aún no leído, y entre los dos, la parte visible que se está leyendo. El desenvolvimiento significa que solo tenemos claramente en la consciencia aquello que es leído. De igual manera que nuestro rollo particular se desenvuelve en nuestra vida. También en nuestra propia vida leemos: en el principio, en principio, como asunto principal, crea Dios el cielo y la tierra… Así es nuestro comienzo, así se nos presenta. Y el rollo grande del principio sigue desenrollándose, y en el curso de su desarrollo, se hace cada vez más pequeño. Mientras que aquel otro rollo, donde se enrolla lo ya leído, crece. Al final vemos allí el rollo completo, enrollado de nuevo.
    En hebreo, la palabra rollo es meguilá 40-3-30-5, y tiene que ver con exponerse, mostrarse. El desenvolvimiento pues, es visto en la imagen de un rollo. Hemos dicho que la conversación tiene lugar dentro de la línea de las letras, porque al leer el rollo, todas las letras están presentes. Se mezclan en combinaciones infinitas, creando palabras y nociones y frases, y surge una historia. Pero los sabios señalan que, de cada palabra, de cada letra, aun de cada coronita encima de la letra, hay setenta interpretaciones. Significa que los muchos niveles diferentes tienen también valor, no solo el nivel que estás viviendo ahora mismo. Si se está hablando de ovejas, camellos, bueyes y asnas, entonces, está escrito, se trata de un estrato en imágenes que conoces, y la interpretación tiene setenta facetas. Con setenta se refiere a todo aquello que puede darse como posibilidad en los siete días. Es decir, en miles de millones de posibilidades, se trata de interpretaciones sin fin. Cuando el rollo de vida del ser humano es leído, estamos ante la historia de su vida. Pero puede contarse también de forma enteramente diferente, aunque el punto de partida de la interpretación, deba ser esta historia exterior. La historia exterior es el eje central, es el paso por el mundo que vemos aquí. Pero pueden experimentarse e intentar reflejarse muchas, setenta, facetas de la vida. No existe una sola interpretación, ni siquiera de los sueños. Sería casi una petrificación. Para uno es de esta, para otro de otra forma, no puede fijarse.
    No conoces los secretos de la persona, ni tampoco sus deseos; y la manera de sentarse y moverse, sus gestos y el tono de su voz, forman parte también de su Ser. De lo que sueña, estando despierto o dormido. Por tanto, de toda persona podrían contarse muchos niveles, muchas historias, y todas pueden ser verdaderas. Si se dan interpretaciones contradictorias en la tradición y si se pregunta quién tiene razón, se suele contestar: éstas y aquellas y aquellas, son palabras del Dios viviente. Significa que todos tienen razón. Personas que no forman parte del judaísmo, doctas, quedan asombradas por la manera curiosa de leer, y los comentarios contradictorios que existan en la tradición. Si alguien expone la interpretación verdadera ¿por qué no son borradas las demás opiniones? Porque con ello se muestra una comprensión profunda. Del comportamiento de estas personas se puede deducir si son o no palabras del Dios viviente. Lo que diga una persona de mundo, sea lo inteligente que sea, puede decirse que no son palabras del Dios viviente. El comportamiento es decisivo, y también, si es engreído, presumido, vanidoso. En el judaísmo se toma muy en serie el dicho de que se reconoce el árbol por sus frutos. No interesa tanto, si se trata de un ciudadano ejemplar o un gran sabio. Lo que sí interesa, es el tzadik, el pescador. En los comentarios se le llama a Zofar de Naamán, al tercero de los amigos, tzadik creyente, un pescador creyente. Zofar, se dice, se escribe igual que tzipor 90-80-200, pájaro. Un pájaro se eleva y va volando. Todo podría volar, peces, piedras… un ser humano, ciertamente, puede elevarse. Tziporá 90-80-200-5, es el nombre de la mujer de Moisés.
    Pájaro, ella desaparece de alguna manera con sus hijos. No se sabe qué ha sido de los hijos de Moisés. ¿Dónde estarán? Sabemos que la mujer del ser humano es su cuerpo, y si la mujer se llama Tziporá, significa que el cuerpo es llevado por Dios. La mujer y los dos hijos, porque los hijos pertenecen a la madre, llevados. No significa que desaparezcan del mundo, significa que entran en el más allá del ser humano. Zofar el velloso, el rudo, pero también Tziporá, su contrapartida, podemos decir, su lado atbash. El tzadik, el pescador es llevado por Dios. Como pescador que saca los peces del agua, es decir, los hombres de la cautividad de tiempo y espacio, no permanece en lo terrenal. Invita al banquete y, aunque tenga solo pocos peces, bastan para alimentar a muchos, porque lo cuantitativo es traspasado, deja de valer. En el Nuevo Testamento se habla varias veces de la comida con los pescadores. Una última captura, una última comida se relata en el último capítulo del evangelio de Juan. Allí donde se habla de los 153 peces. 153 es el valor pleno de la palabra tov 9-6-2, bien, bueno. El valor pleno de 17, que se da por la adición de todos los números que llevan a 17, es decir: 17+16+15+14 etc. suma 153. 17 significa “bien”. Si Dios en la creación del mundo, al finalizar un día, vio que era bueno, significa que la noche ha llegado, el cordero del otro lado está listo, oscurecerá. – Ahora lo negro. Cada día termina con la noche, estás cansado, te echas y por la mañana te despiertas y te levantas.
    En la tradición judía, en la oración de la mañana, se dice: Ahora, al despertarme, el alma regresa al cuerpo, igual que en la resurrección de los muertos. El ayer se echó en la tumba del sueño y se levanta ahora por la mañana. Así, ese pescador es como llevado, resucitado. También en el Nuevo Testamento hay un llevarse y un resucitarse. La desaparición de Tziporá quiere decir, que el cuerpo entra en el más allá; allí tiene lugar la verdadera resurrección. Allí encontramos la vida en su multiplicidad, no repartida en sucesiones. Es el regalo del mundo material, que podamos vivir todo, una cosa al lado de la otra o después de la otra. Pero en el origen, con el cordero de un lado y del otro, hay unidad. El principio y el final están unidos en ti: la línea de los antepasados, desde el principio, y los descendientes desde el final. El cordero del principio, por la mañana, y el cordero del final, por la noche. Ningún alimento más, porque alimento significa encuentro, destino. En hebreo, la palabra shuljan 300-30-8-50, mesa, y shalaj 300-30-8, enviar, tienen la misma raíz. Y es curioso que la uña se llame tziporén 90-80-200-50, de tzipor, pájaro. La uña que debe cortarse, es de la misma materia que el cabello, que también se corta, es decir “cuerno”. La uña cortada y el cabello cortado son importantes; importantes en el más allá, porque son “llevados”. Guardarlos aquí, para utilizarlos, sería magia. Zofar el velloso, por tanto, es el agradable, porque tiene en si ese “ser llevado”. Vemos conexiones que parecen contradicciones. Así también, un mal impulso en el ser humano, tiene su lado bueno. Pensemos en el atbash, la relación entre el primero y el último, y no juzguemos precipitadamente.
    Si crees haber hecho mal y te sientes culpable, podría ser que el cielo sonríe, porque en el otro lado, lo que se ve es bueno. Como hemos dicho ya, Job no es de Israel. Y no lo es, para que cada ser humano en Job, experimente también algo del otro lado. Es el único libro en la Biblia, que no habla de Israel. Es importante para Job y también para el gran sacerdote, que no pueda reservarse para el pueblo de Israel, sino que esté para todos los seres humanos. El Salvador es de Israel, viene a Israel y viene a los pueblos, envía a sus discípulos a los pueblos, es decir, a todo lugar. Igual que Job, que vive allí como bueno y piadoso, que evita lo malo. Demuestra de nuevo, que se está hablando de características decisivas del ser humano. Cada persona tiene la Biblia en sí, como verdadero gen; y también genes muy importantes de Israel, en su espíritu, en su alma divina y en su alma corporal. Allí vive Israel, ciertamente, en esta o en aquella configuración; algunas veces la combinación es tan extraña que la persona se convierte en agresor de Israel. Pero Dios habla aún con Nabucodonosor y le envía profetas, su nombre se menciona, es eterno como Kaín o Amalek u otros homicidas de los que habla la Biblia. En las conversaciones de los amigos con Job, se muestra un ser humano, cuya consciencia no le deja en paz. Le molesta en el sentido siguiente: No se me ha hecho justicia, y veo como alrededor tampoco hay justicia, ni la hay, ni la ha habido nunca y no la habrá. Y si se me da la razón a mí, debe quitársela a otro. Es difícil dar la razón a los dos para que los dos sean felices.
    Situaciones insolubles, como hay tantas en la vida. No sé si conocen ese relato del juez, al que acuden dos partes: Escucha el relato de una parte y dice: ¡tienes razón! ¿Cómo puedes juzgar así, si no me has escuchado a mí?, pregunta la otra parte. Y expone su punto de vista. A lo que el juez contesta: ¡también tú tienes razón! Alguien del público grita: ¡Tú sí eres un juez curioso! ¿Cómo pueden los dos tener razón? ¡Eres idiota! ¡También tú tienes razón!, dice el juez. En el mundo de los números, es decir de las letras, en sus configuraciones, el destino de Job es el destino de todo ser humano ¿puede darse la razón a uno? Los amigos lo intentan, inútilmente podríamos decir, aunque, ¿puede creerse que un libro de la Biblia relata conversaciones sin sentido? También para las palabras de los amigos, vale: estas y esas y aquellas son palabras del Dios viviente. Son palabras que le preocupan al ser humano. Cada uno tiene su destino, la combinación de sus genes lo ha encaminado así. Cada uno tiene su preferencia, su gusto. Hay un relato que lo cuenta así y trata del maná. Sabemos que el maná es el alimento en el camino de las 42 estaciones, durante el cual pasamos por los seis cielos hasta el séptimo. En el séptimo sucede el paso al octavo, es decir, al quincuagésimo. En el camino recibe el alimento y se da cuenta de que los encuentros son enviados desde el cielo. No debe buscarlos, solo recoger el maná. Y está dicho que el maná tiene el sabor que cada uno escoge. Significa que en el camino cada uno siente a su manera, tiene su punto de vista particular. El maná adquiere el sabor deseado en cada momento.
    Las palabras son pues semillas que entran en el ser humano y crecen en correspondencia. Lo que crece será de esta o de otra condición. Crece tal cual es con él. Una siembra tiene muchas posibilidades de crecimiento, porque todas las señales, todas las letras están presentes en la palabra. Puede ser que en uno, la combinación diga “trigo”, en otro “dátil” y en un tercero “almendra”, según. De lo que se trata en definitiva es de apreciar al otro, de amarle y no de imponerle ninguna opinión en particular. Como lo digo siempre, no hay que dividir al ser humano en cristiano, judío, musulmán o hindú. El ser humano es una unidad a imagen de Dios; a uno le gusta así, y otro lo prefiere de otra forma. Son las diferentes expresiones de lo divino en la humanidad. Vemos también como el ser humano está en constante conversación con su consciencia. A un amigo le importa más el pasado, la álef, a otro el presente, la mem, y al tercero, le preocupa el futuro, la shin. Y los tres intentan explicar las cosas que pasan en el presente. Dicen: considera que hay un pasado y un futuro, que están hablando también. Ya he mencionado que otra interpretación diferente dice que los tres amigos corresponden a las tres potencias de alma en el ser humano. En la tradición judía son neshamá, ruaj y néfesh. Neshamá es el alma divina en el ser humano. La presencia del cordero. Pero el cordero es arrinconado, el paraíso es ocupado por la serpiente y el país prometido por el caananí. La neshamá, lo divino en el ser humano, es ocupada muchas veces por las cosas más insólitas.
    Significa que la neshamá tendrá que someterse a un juicio, es decir, tendrá que ser rectificada, reparada; porque donde debiera de vivir mi confianza, mi ayuda y mi salvación, viven gigantes. Es terrible descubrirlo. Los espías, regresando de su viaje al país prometido, lo dicen: allí viven gigantes, comerciantes materialistas, allí solo hay recompensa y castigo, no hay salida, allí no hay vida para nosotros (Números 13). Pero sabemos que, aunque el país prometido, es decir nuestra alma, esté ocupado, lo conquistaremos. No con las armas –seremos vencidos– más bien con nuestra fe, y entonces Dios ayuda. Vemos que hay cosas extrañas en el alma, que tienen su reflejo en Elifas, en Bildad y Zofar. La segunda potencia del alma, ruaj, el espíritu, es “mensajero’’ que viene y va entre el cielo y la tierra, como una paloma. Y la tercera potencia, la néfesh, es lo que permanece del ser humano. Lo que resucita es su néfesh; toda la imagen creada en el tiempo con todas las posibilidades de corporalidad, tal cual es su cuerpo, se levanta, resucita. Quizás sería bueno hablar de los tres amigos, en relación con estas tres potencias de alma.
    Elihú interviene. Buenos y malos espíritus. La raíz en el más allá. Si intentamos encontrar una estructura en la conversación, vemos que entre los tres amigos y Job, las conversaciones van y vienen tres veces. Pero la tercera vez, Zofar no habla, y de pronto habla otro en su lugar. Es Elihú, hijo de Barakel de Busí, de la familia Ram. Interviene y dice que él, siendo el más joven, había estado callado hasta ahora, porque pensaba que los mayores con sus grandes experiencias, seguramente encontrarían una respuesta. Pero ahora veía que todo ello no llevaba a absolutamente nada y se sentía obligado a intervenir. Elihú habla extensamente –en lugar de Zofar, como dijimos anteriormente– y después viene Dios. Elihú por tanto es el último que expone su argumento. La intervención de Elihú, podríamos decir, es por el silencio de Zofar y de sus amigos. Con palabras formadas por 22 letras, es imposible contestar a su extenso discurso. Es decir, de nuevo el silencio. Y de ese silencio surge Dios. Elihú significa como sabemos: Él es mi Dios. Es hijo de Barakel, hijo de “Dios bendice” o “bendición de Dios”. Ninguno de los demás tiene a Dios en su nombre, y Elihú, sin embargo, lo tiene doble. Ahora, también se llama el Busí, y bus 2-6-7, es “menosprecio”, “desdén”. De nuevo una oposición curiosa. Es de la familia Ram 200-40 y ram es “grande y elevado”. La pregunta ahora es: ¿quién es ése que habla menospreciando a los demás?
    En cierto sentido lo hace reprochando que sus conversaciones giren en circulo y que no lleven a nada. ¡Con lo que decís, parece que Job tiene razón si argumenta que no hay justicia y que Dios le trata injustamente! – Casi podríamos decir que defiende a Dios para que Job no obtenga la razón. Aquí llegamos al final de la conversación, dentro del ámbito de las letras. Tampoco Elihú, que habla cuatro veces, es capaz de llegar a más. Señala ya que más allá del área que es accesible a nuestra causalidad, nuestra lógica y nuestras experiencias, existe un lugar que no tomamos en consideración. En sus exposiciones se vislumbra un elemento nuevo. Significa que simplemente no somos capaces de expresar lo que en verdad quisiéramos decir: dar una respuesta que provenga de la región de nuestras almas: neshamá y néfesh, en los dos lados y ruaj en medio. Ruaj el espíritu va moviéndose del uno al otro, es el mensajero desde la región más alta a la región más baja dentro de nosotros. El espíritu lleva el mensaje. A los ángeles también se les llama espíritus, porque son mensajeros. Ruaj no significa solo espíritu, sino también “viento”. El viento abajo no es otra cosa que la expresión del espíritu arriba, tiene la misma importancia. Ese es el gran sacrificio de Dios, que permite que su vida, su eternidad tenga efecto hasta en el viento. Cada hierbecilla, cada flor, cada animal, es la expresión abajo, de lo que está arriba. Son los aspectos más extremos de cada cosa que está en medio. Ruaj, viento, significa también “dirección” –este, oeste, sur, norte–. Hay relación entre el uno y el otro, y los espíritus son los que la llevan a cabo.
    Los malos espíritus traen confusión, son molestos y como Satanás, obstaculizan el camino. Si el camino ha llegado a su fin, ¿dónde queda mi reino? La maldad quisiera retener este mundo, quisiera seguir reinando aquí. Es curioso que la palabra “ra” 200-70, malo, se expresa en aquello que consideramos beneficioso, en será 7-200-70, simiente o semilla, y que puede leerse como “sé-ra”, eso es malo. Pero, ¿no damos las gracias por la simiente y por la fertilidad? Dios bendice la tierra con fertilidad. De nuevo nos topamos con el misterio de la maldad. Los malos espíritus no quieren otra cosa que prolongar la vida lineal. Mientras que los buenos espíritus señalan que las sucesiones que vivimos tienen un pasado antes del principio y un futuro después del final, es decir, que existe otra cosa fuera de las sucesiones. En la vida de aquí reina la alternativa, o eso o aquello, y existe la posibilidad del cálculo, del mando. Satanás está siempre calculando y, puesto que en hebreo “calcular” y “pensar” es la misma palabra, se le llama a Satanás también “el ángel que piensa en demasía”. – Significa que en el conjunto de las almas hay un mensajero entre la neshamá, lo divino y la néfesh, el yo corporal. Elihú, el cuarto, se anuncia como un mensaje: algo no está en orden, vuestra neshamá puede que esté ocupada por cosas perjudiciales, habéis dado entrada al caananí, y lo peor de todo es que no habéis notado su presencia, no os habéis opuesto. Vuestra neshamá entrará en juicio, será juzgada.
    Elihú se burla diciendo: ¡así como habláis, nunca llegaréis a nada! ¡Pensáis demasiado, queréis verlo todo claramente delante de los ojos! Pero ver, es otra cosa. Vuestra visión actual solo abraza el momento que de inmediato se va, y no podéis ver más allá. La visión verdadera y el entendimiento, es lo que Job experimenta al final, cuando dice: De oídas te había oído, pero ahora mis ojos te ven (42,5). Y con ello, Elihú, el cuarto, que ya está hablando de la tormenta, deja anunciado el cambio. Porque después viene Dios y habla desde el torbellino (38,1).Y de nuevo se muestra una estructura que conocemos: seis veces se ha hablado ya, y la palabra de Elihú es la séptima; con la intervención de Dios llegamos a la octava, a la novena y a la décima. Desde el nueve, “la matriz”, como sabemos ya, nace lo nuevo, lo décimo. Una comprensión nueva en Job, en el ser humano. Se malinterpretan casi siempre las palabras de Dios. En general se dice que es fácil para Dios preguntar, ¿lo has hecho tú? ¿sabes tú cómo se mantiene todo? En otras palabras: Yo soy poderoso y tú debes obedecer. ¿Qué otra cosa puede hacer Job que rendirse ante tal poderío y darle la razón a Dios? Tal suposición, sin embargo, se basa en una burda malinterpretación. Es justamente el gran error del ser humano, que también en la conversación con Dios, quiera seguir su línea de argumentación, quiera mantener su nivel. Olvida que está a imagen y semejanza de Dios. Porque Dios habla en él, y podría darse, cuenta de sus raíces en el más allá. Su manifestación es en este mundo, pero sus raíces son de allá. Y ese más allá, está más allá de su pasado y más allá de su futuro.
    Ver texto completo en mi blog
    https://toraverdadyrealidad.wordpress.com/2022/06/06/estudios-de-tora-26/
    Elaborado por David Saportas
    1 hr 15 min

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