Lunáticos de nuestros días
El sábado, en la sección “De la piel del diablo“, nos centramos esta vez en la crónica negra más cercana en el tiempo. Si otras veces Pedro Resa ha tenido que bucear en los archivos para ponernos la piel de gallina, en esta ocasión ha decidido poner la vista en los dos últimos años. Y no ha hecho falta mucho más: locos y asesinos hay de sobra.
Entre los personajes sobre los que estuvimos hablando en Plaza Nueva Fin de Semana destacan, entre otros, unos niños que atacaron una colmena de abejas con la intención de que fuesen a por sus profesores y una pareja coreana que dejó morir de hambre a su hija por atender a un bebé virtual. A cada cual más loco. Brillan… y matan
Elizabeth Taylor luciendo "La Peregrina"
Dejamos descansar por una semana a esos personajes nacidos de la piel del diablo de los que solemos hablar los sábados. Pedro Resa nos habla en esta ocasión sobre algunas joyas consideradas malditas. Una perla llamada “La Peregrina”, a la que atribuyen el poder de separar matrimonios (que se lo digan a Elizabeth Taylor, su actual propietaria); el diamante Hope, que parece traer la muerte a todos cuantos lo poseen; el diamante Koh-i-Noor, también conocido como “Montaña de Luz”…
Si ya teníamos miedo a toparnos con los personajes de los que nos suele hablar Pedro Resa, ahora también evitaremos las joyerías a toda costa. Los hombres lobo
El clásico hombre lobo
Nos los imaginamos cubiertos de pelo y con unos afilados colmillos. Los casos de supuestos hombres lobo sobre los que nos ha hablado en Radio Vitoria Pedro Resa, en cambio, apuntan a criminales que arrastraron esa etiqueta debido a su modus operandi, más que a su aspecto. Como nos ha contado en Plaza Nueva Fin de Semana, en Francia, entre los años 1520 y 1630 varios hombres (entre ellos Gilles Garnier y Jacques Rollet) fueron ajusticiados acusados de haber descuartizado y devorado a pastores, mujeres y niños.
Para poner punto final a la sección “De la piel del diablo” también le hemos reservado un hueco al caso de Manuel Blanco Romasanta, el hombre lobo gallego. Según documentos de la época, confesó haber asesinado a 13 personas en el siglo XIX, pero en este caso su abogado consiguió evitar su ejecución.