(Luces en la Oscuridad) - Durante más de un siglo, los ciudadanos del mundo nos hemos aproximado a las frías tierras árticas gracias al talento literario del genial escritor estadounidense Jack London.
De su pluma salieron aventuras maravillosas, como "Colmillo Blanco" o "La llamada de la selva", y relatos estremecedores, como los recopilados en "La quimera del oro".
En ellas, además de la fauna salvaje de los bosques, las estepas y las profundidades de sus gélidas aguas, vivían los esquimales y otros pueblos, hoy conocidos como las Primeras Naciones. Sus descendientes tratan de conservar y, en algunos casos, de recuperar las viejas tradiciones, la forma de vida de sus padres, que creían en los espíritus que protegen a los animales y a las personas, a la tierra y al mar, y que, según ellos, se manifiestan en los estrellados cielos cuando en el firmamento reinan las auroras boreales.
No adentraremos en Alaska, la inhóspita tierra de los espíritus. Conoceremos cómo son sus habitantes, los descendientes de las Primeras Naciones, y descubriremos por qué y para qué construyen sus tótems y en torno a ellos edifican los pilares sobre los que sustentan el culto a sus divinidades.