LA ZONA OCULTA - 08 Marzo 2009
Electro-Médiums. En la región de Anatolia existe un balneario único en el mundo para curar enfermedades de la piel: se encuentra a 13 kilómetros de Kangal (Sivas) y a él acuden personas de todas las latitudes para sumergirse en sus estanques termales repletos de millones de pececillos y de anguilas de 35 centímetros de largo. Además de comerse las pústulas de los afectados -especialmente en los casos de psoriasis-, peces y anguilas les masajean la piel mediante unas pequeñas descargas eléctricas. Este método curativo puede parecer muy raro y sorprendente, sin embargo existen antecedentes muy antiguos en relación con la utilización de peces eléctricos para tratar diversas dolencias físicas, así como psicosomáticas.
El primer historiador de la electricidad, Joseph Priestley (1733-1804), se planteó la posibilidad de "exorcisar espíritus" sin la ayuda de peces: optó por utilizar un aparato eléctrico. Así se convirtió en un pionero del electroshock, pero por desgracia su interés por el estudio de los gases que le llevaría al descubrimiento del oxígeno, le alejó muy pronto de sus experimentos eléctricos de forma que no dejó ningún legado en este sentido. Habría que esperar varios siglos para que otro investigador se decidiera a poner en práctica el mismo método de Priestley: Carl August Wickland, un médico y psiquiatra espiritista que trató a sus pacientes eficazmente de una variedad de trastornos psíquicos y psicosomáticos valiéndose de un aparato eléctrico y de la ayuda de su esposa -una médium que servía de canal para que los espíritus dejaran de obsesionar a los pacientes de su esposo-. Nuestra primera invitada, Isabela Herranz, nos cuenta todos los detalles de esta práctica.
El Otro Bélmez. En un humilde barrio de Monterrey (Nuevo León, México), en la colonia Pío X, situada en el sur de la ciudad, se encuentra la casa de la señora Ermila Carrasco. Este lugar se ha convertido en un punto caliente de supuestos fenómenos extraños. Teleplastias, extraordinarias materializaciones, clariesencia u osmogénesis (percepción extrasensorial de olores injustificados) y hasta supuestos milagros se suceden desde hace tiempo en esta humilde vivienda, que se ha convertido en un importante centro de peregrinación espiritual del continente americano. Tal es el revuelo que se ha formado en torno a esta casa que ha sido frecuentada por sacerdotes, científicos, periodistas e incluso por la conocida productora cinematográfica estadounidense Fox. David Benito nos habla de ello.