CONCLUSIONES
En conclusión: la presente clasificación demuestra que el magnífico
caso relatado por la Sra. Bisson, lejos de ser único, se reprodujo por lo
menos seis veces en estos últimos tiempos, con versiones idénticas de
producción, lo que es suficiente para autentificar los casos de materializa-
ciones minúsculas.
En estas condiciones, era oportuno, bajo el punto de vista científico,
que se descubriesen las causas. El análisis comparado de algunos casos
que recogí, me permitió hacerlo. Gracias al examen de las formas en que
esos hechos se producían, vimos que el fenómeno de las materializa-
ciones pequeñas tenía, como causa determinante, la cantidad más o
menos suficiente de ectoplasma y fluidos que disponía el espíritu que
operaba. No pudiéndose manifestar en proporciones normales, lo hacía en
dimensiones reducidas, lo que no impide que, en ciertos casos, lo hiciese
para economizar la fuerza y fluidos de que disponían.
Considero que es necesario formular al respecto una hipótesis más
extensa, por la que los fenómenos en cuestión, especialmente los relativos
a simples caras, pueden ser considerados como proyecciones creadas por
un acto de voluntad de las personas mediúmnicas que operan, o bien, en
casos especiales, simulacros creados por un acto de voluntad de los espí-
ritus de los difuntos, cuyos rostros o figuras estaban representados en esas
formas. Siempre bien entendido, con las excepciones a la regla, en las que
las figuritas aparecen vivas, inteligentes, lo que lleva a pensar que están
directamente animadas por las entidades que las crearon.