PODCAST DE TIM BENIYORK EN BENIDORM

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By TIM BENIYORKTechnology
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PODCAST DE TIM BENIYORK EN BENIDORM episodes

  • LA HISTORIA DEL DOBLAJE EN ESPAÑA PARTE UNO
    LOS ORÍGENES DEL DOBLAJE. EL DOBLAJE EN ESPAÑA.
    (Por Beatriz Rodríguez Gutiérrez y Manuel Acevedo Civantos)
    El doblaje esta considerado como una profesión de élite. El incremento de la demanda, las rápidas ganancias y la poca oferta de empleo en cine y teatro son motivos que han llevado a muchos actores españoles a trabajar como dobladores. Actores a los que no les falta el trabajo en su especialidad han pasado por los estudios de doblaje: Juanjo Puigcorbé, Paco Rabal, Fernando Fernán Gómez, Alfredo Landa, Constantino Romero, Fernando Rey, etc.
    Es corriente que muchos actores tengan que ser doblados incluso en su propio idioma. Unos ponen la cara y otros la voz. Aunque el doblaje forma parte del bagaje cinematográfico en España y poco se sabe sobre él. Sin embargo, el doblaje en España tiene más de setenta años. Sus orígenes se remontan a los precedentes que siguen:
    Durante la primera década del siglo XX, se podía encontrar en los cines la figura del explicador de películas. Este profesional aparece en Barcelona en torno a 1900. Su trabajo consistía en narrar lo que sucedía en la pantalla. Debía poseer ciertos dones de improvisación, inventiva, elocuencia, facilidad de palabra y poder de convicción. Aunque en 1907 comenzaron a aparecer los insertos explicativos en castellano en las proyecciones, el explicador no comenzó a dejar de existir hasta 1910. El primer doblaje en directo en un cine que se hizo en España podría situarse en 1908. Unos cuantos explicadores y unos actores, a modo de broma, se situaron detrás de la pantalla y comenzaron a prestar sus voces a los personajes de la película de la forma más sincronizada que pudieron. El resultado tuvo tanto éxito que la experiencia se repitió por todo el país. El acontecimiento se produjo en Barcelona, se trataba de una película cómica llamada "Los competidores".
    Las películas habladas comienzan a producirse a finales de los años veinte y surge el problema de que la mayoría de los países rechazan estas películas por ser incomprensibles para los espectadores. El cine mudo era universal pero con la llegada del sonido las cosas cambiaron. Una solución para este problema fue la doble versión: la misma película se rodaba en diferentes idiomas, se aprovechaban los mismos decorados y, a veces, hasta los mismos actores. Pioneras en la doble versión fueron la Fox y la Metro Goldwyn Mayer. En 1929, la Paramount adquiere los estudios Reservoirs en Joinville-le-Pont, a las afueras de París, para llevar a cabo este sistema. La doble versión produjo un éxodo masivo de talentos españoles a Hollywood, lo que perjudicó en gran medida al cine español. Al publico español, en concreto, no le terminaron de convencer las dobles versiones porque muchas veces se escogían para estas a actores sudamericanos de diferentes países, y la mezcla de variaciones lingüísticas resultaba cuando no ridícula, incomprensible. El doblaje un poco más tarde, y el alto coste que suponía rodar las mismas películas en diferentes idiomas, pusieron el punto final a la doble versión.
    La invención del doblaje se atribuye a Edwin Hopkins y a Jacob Karol en el año 1928 con la película The Flyer. En 1929 se dobla la primera película en castellano en los estudios parisinos de Joinville, aunque no todos los actores de doblaje eran españoles. La película se llamaba Rió Rita. Fue en 1932 cuando se dobló una película en castellano por actores españoles en su totalidad. Su titulo era "Entre la espada y la pared", y se dobló en Joinville. Sin embargo, la primera película doblada al español que se estrenó en España fue "Desamparados", doblada en 1931 y estrenada en el Coliseum.
    El primer estudio de doblaje que comenzó a trabajar en España lo hizo en Barcelona en 1933. Eran los Estudios Trilla-La Riva. En 1935 ya existían cuatro estudios más en este país: los de la Metro Goldwyn Mayer, Acustic S.A., Voz de España y Fono España S.A., este último en Madrid. Después de la Guerra Civil se promulga la orden del 23 de abril de 1941 en la que quedaba prohibida la proyección cinematográfica en otro idioma que no fuera el español, salvo autorización del Sindicato Nacional del Espectáculo, de acuerdo con el Ministerio de Industria y Comercio. El doblaje debía realizarse en estudios españoles que radicasen en territorio nacional y por personal español. El doblaje, a partir de entonces, se convierte en un instrumento de manipulación y de control ideológico durante décadas, aunque en 1946 cesa su obligatoriedad. Existen testimonios fílmicos que demuestran a cualquier espectador no entendido en la materia, que en muchas ocasiones se ponía un texto que poco tenía que ver con el movimiento de los labios del personaje. La censura no se conformaba con aniquilar metros y metros de ciertos largometrajes, sino que además, modificaban los diálogos según le interesaba. La dictadura dejó irremediablemente su huella en todos los ámbitos culturales del país. Un pequeño ejemplo lo tenemos en "Arco de Triunfo" (Lewis Milestone, 1947). A Ingrid Bergman se le pregunta si el caballero que la acompaña es su esposo. Ella realiza un gesto de negación bastante explicito con la cabeza mientras que sus labios profieren un "si" en la versión doblada al castellano.
    10 min
  • EL INVENTO DE LA PUNTUALIDAD...SIRVIÓ PARA QUE NO CHOCARAN LOS TRENES.
    Conviene recordar, ahora que estamos a vueltas con el cambio de hora, que hubo un tiempo en que no importaban los relojes. Hasta que llegó el ferrocarril, cada ciudad marcaba su hora en función del sol del mediodía. No existía la puntualidad. En España, no sólo Madrid y Barcelona tenían diferente horario, muchos pueblos vivían en el suyo porque se regían por el campanario de su iglesia. Minutos arriba o abajo en función al amanecer. Y si llegaba un forastero, ajustaba su reloj a la hora local.
    En realidad, daba igual la hora que fuera. Por qué iba a importarle a los vecinos qué marcaban los relojes de las torres de la iglesia o del ayuntamiento del resto del país. La puntualidad es un invento pensado, literalmente, para que no choquen los trenes. Hasta que las vías del tren hicieron el mundo más pequeño, la vida era profundamente local. Y hasta que la electricidad alargó los días, éstos duraban lo que la luz solar.
    La puntualidad es un invento pensado, literalmente, para que no choquen los trenes
    Fue la locomotora de vapor la que le arrebató al sol la potestad de fijar la hora en la Revolución Industrial. No es casualidad que el primer país en estandarizar la hora a nivel nacional fuera Reino Unido, también pionero en la implantación del ferrocarril. Se dieron cuenta de que un desfase en los relojes no sólo provocaba que la gente pudiera perder el tren. Cuando el impuntual era el maquinista, podía causar un choque mortal.
    Estación del Norte en Madrid.
    Estación del Norte en Madrid. ADIF
    Lo cuenta Simon Garfield en Cronometrados (Taurus, 2017). El libro que se adentra en los secretos del tiempo, esa extraña dimensión que hace que los días que transcurren en vacaciones duren eternamente menos que una hora en un día laborable. El libro trata sobre nuestra obsesión con el tiempo y el anhelo por medirlo, controlarlo y darle sentido. Y pone en evidencia que lo que entendemos por tiempo va cambiando según las épocas y la tecnología del momento.
    Cuando en 1820 se presentó el proyecto de ferrocarril entre Liverpool y Manchester, la gente, atónita, creía que los pulmones se le aplastarían por semejante velocidad. ¡Casi 50 kilómetros en unas 2 horas y 25 minutos! Aquella máquina reducía a la mitad el tiempo que lograba el coche de caballos. Y 20 años más tarde, la Great Western Railway sincronizaba “la hora del tren” a “la hora de Londres”. Algunos pueblos protestaban por tener que atrasar o adelantar siete u ocho minutos su hora local, reticentes a que la capital les impusiera la medición del tiempo. Las revueltas a favor de la autodeterminación temporal no duraron mucho y Greenwich pasó a ser la referencia del reloj mundial.
    No fue hasta 1891 que Alemania, siguiendo los pasos de los británicos, reunificó la hora en todo el país, que hasta entonces estaba dividido en cinco zonas horarias distintas.
    La gente creía que los pulmones se le aplastarían por la velocidad del ferrocarril igual que ahora tememos el Hyperloop
    Cuenta Garfield que, en Estados Unidos, el intento de unificación de medio centenar de horas distintas de Este a Oeste fue muy complicado. Y recoge estas instrucciones del superintendente de ferrocarril, de 1853, que parece sacado de una película de los Hermanos Marx: “La hora estándar es dos minutos menos de la marcada por el reloj de Bond & Son’s, situado en el número 17 de Congress Street, en Boston”. Y aclara: “El encargado de ventanilla de la estación de Boston y el de la estación de Providence tienen el deber de regular la hora de sendas estaciones. El primero cotejará diariamente la estación con la hora estándar y el segundo la cotejará con la hora del maquinista”. La gran preocupación del superintendente porque las estaciones sincronizaran sus relojes se debía al aumento en el número de accidentes ferroviarios.
    Estación del Norte en Madrid.
    Estación del Norte en Madrid. ADIF
    Seguramente aquel portento de la ingeniería que supuso el tren en el siglo XIX provocaba un desconcierto similar al que ahora inspira el proyecto del tren supersónico Hyperloop. Promete esta obra de ingeniería que en unos años será posible circular dentro de un cilindro, como una bala en el cañón, a unos 1.100 kilómetros por hora.
    Si en 2020 el proyecto culmina con éxito, unirá los 140 kilómetros que separan Dubai y Abu Dhabi, la primera ruta prevista, en un viaje de sólo 12 minutos. Hyperloop también promete hacer Madrid-Tánger en una hora. ¿Se nos aplastarán los pulmones?
    La velocidad del transporte cambia nuestra valoración del tiempo. Porque la duración de los días no equivale a 24 horas, sino a lo que da tiempo a hacer en ellas.
    Más ocupados que nunca… o no
    Según un estudio del Centro de Estudios del Tiempo de la Universidad de Oxford, la cantidad total de tiempo dedicado al trabajo es prácticamente la misma que hace cincuenta años. Sin embargo, la gente declara que tiene la sensación de estar trabajando más tiempo que nunca y dormir menos que antes. Los datos lo desmienten.
    Es probable que se deba a que estar siempre ocupados ha pasado a ser un símbolo de estatus. Cuando la nobleza se diferenciaba del resto de los mortales en que no necesitaba trabajar para vivir, presumir de tener mucho trabajo hubiera sido una ordinariez para las élites.
    En los años ochenta, los yupis de Wall Street pusieron de moda las prisas. Empezó a cambiar ese imaginario de que la gente rica no trabajaba, porque la élite estaba todo el día conectada al mundo. También tuvo mucho que ver la tecnología en este cambio de la percepción temporal. La imagen del éxito pasó a estar siempre localizada con aquellos móviles Motorola tan grandes como un maletín. Me llaman, luego existo.
    El ferrocarril cambió el mundo de arriba abajo, incluida la concepción del espacio y el tiempo, pero no tardó en dejar de ser símbolo de velocidad para pasar a ser sinónimo de viaje tranquilo. Le arrebató su condición de símbolo del progreso el automóvil y el avión, estrellas del transporte del siglo XX. En este siglo, sin embargo, no sabemos cuánto ni cómo cambiará nuestra concepción del tiempo.
    Recreación del Hyperloop.
    Si proyectos como el Hyperloop prosperan, encogerán el tiempo más que nunca. Aunque la máquina más poderosa jamás inventada en virtud de la prisa y la inmediatez en este siglo es sin duda internet. Estar siempre conectados es estar siempre ocupados.
    12 min
  • LA MALA COSTUMBRE...UN TEXTO PARA REFLEXIONAR
    La mayoría de nosotros vive pensando que esto será eterno. Que somos inmortales y que las desgracias solo le pasan al de al lado. Vivimos inmersos en una ignorancia que nos hace débiles y solo lamentamos lo ocurrido cuando ya es demasiado tarde.
    Y es que…
    Tenemos la mala costumbre de dejar para luego, de reír poco y de querer hacerlo mañana. Tenemos la mala costumbre de echar de menos, en lugar de hacerlo de más. La mala costumbre de usar los luegos y no los ahoras. Luego te llamo, luego te escribo, luego te contesto, luego nos vemos. Y obviamente nunca llamó, nunca escribió, nunca contestó y nunca fue visto. Tenemos la mala costumbre de querer tarde. De valorar tarde. De pedir perdón demasiado pronto. Debería haber un número máximo de perdones. Perdonar nos hace grandes, de acuerdo, pero cuando tienes que perdonar todos los días, al final un lo siento se convierte en el comodín de cualquier pretexto injustificado, innecesario e inmerecido. Tenemos la mala costumbre de defender al malo y descuidar al bueno. De contar mentiras tra la rá y de tener que hacer un máster para descubrir verdades. Mantenemos en nuestra vida “amigos” porque sí y llenamos nuestras agendas de compromisos a los que realmente no queremos ir. Tenemos la mala costumbre de sentirnos mal por decir no y de creernos mejores por decir si.
    I_miss_you_by_mr_april
    Tenemos la mala costumbre de esperar a un cáncer, a una mala noticia o a una llamada de que alguien querido se nos fue, para tomar las riendas de nuestra vida y empezar a apreciar cada puesta de sol, cada mañana que te levantas de la cama y cada luna que abrazas en tu almohada. Tenemos la mala costumbre de usar el descuido a diario, olvidando que los pequeños detalles importan, que los pequeños detalles construyen grandes caminos y que cada lunes, puede ser el mejor día de la semana. Tenemos la mala costumbre de quejarnos por todo, de culpar siempre al otro porque claro, tú eres un ser perfecto y nunca, nunca, haces nada. Siempre es la parte contraria. Decimos muy pocos te quieros y hacerlo por primera vez es como “buf que va, no vaya a ser que se asuste”. ¿Asustarse de qué? ¿Cómo una persona puede asustarse porque alguien le quiera?.
    Asústate si algún día te vas a la cama sin sentir que quieres a otra persona.
    Asústate el día que te vayas a dormir sin decirle a esa persona lo importante que es para ti.
    Asústate cuando no le des besos a tu madre y a tu padre.
    Asústate cuando seas incapaz de abrazar a alguien y sentir esa sensación tan extraordinaria que producen los abrazos.
    Asústate cuando las defensas de tu cuerpo se hayan vuelto inmunes al dolor ajeno.
    Y cuando veas una injusticia y no hagas absolutamente nada para remediarlo.
    Asústate cuando pases un solo día sin ayudar a alguien.
    Asústate de verdad, porque créeme. Estás muerto.
    Y es que…
    Tenemos la mala costumbre de trabajar demasiado, de cargar con una mochila llena de cosas innecesarias y de comer más de lo que nuestro cuerpo necesita. Tenemos la mala costumbre de creernos mejores que los demás, de bailar poco, fumar mucho y respirar a medias. Tenemos la mala costumbre de ir caminando por las calles de nuestra ciudad mirando al suelo, o a nuestro teléfono móvil. ¿Alguna vez te has dado cuenta de lo bonitos que son los edificios de esas calles por las que pasas a diario? Por no hablar de la luz de las estrellas.
    5863482_fTuP1igt_c_largeTenemos la mala costumbre de empezar el gimnasio la semana que viene. De cuidarnos cuando ya es demasiado tarde y de tomar vitaminas cuando estamos enfermos. Tenemos la mala costumbre de creer que el pelo de aquella es mejor que el nuestro. Que su suerte es nuestra desdicha y de compararnos como si fuésemos presa de alguien que busca en comparadores de Internet. Tenemos la mala costumbre de medirnos por nuestros estudios o por nuestra altura. De confundir la belleza con la delgadez y de creernos que no somos capaces de conseguirlo, porque alguien una vez así, nos lo hizo creer. Y no fue nadie más que tú mismo.
    Tenemos la mala costumbre de apuntarnos a clases de idiomas, cuando ni siquiera dominamos el nuestro. De querer conocer mundo y viajar lo más lejos posible cuando aún, nos quedan lugares maravillosos por descubrir en nuestra propia tierra. Tenemos la mala costumbre de comer animales, de contaminar el mundo y de lavar la ropa en vez de nuestras conciencias. Tenemos la mala costumbre de escuchar poco y hablar demasiado. De dar consejos y juicios de valor sin ser conscientes del poder que pueden llegar a tener nuestras palabras. Dejamos demasiado pronto y tenemos muy poca paciencia. Objetos de usar y tirar, sin importarnos lo más mínimo su destino. Tenemos la mala costumbre de creernos que lo sabemos todo. Cuando realmente, no tenemos idea de nada.
    Wasapeamos mucho,
    dormimos demasiado
    y follamos poco.
    Nos pasamos media vida o vida entera, soñando esa vida perfecta que nos gustaría tener. Cuando somos ajenos a que realmente la vida perfecta es ahora. Es cada momento, cada instante de los segundos que marca el reloj de tus días. Es cada oportunidad, cada sonrisa, cada beso y cada vez que te enamoras. ¡ENAMORÉMONOS TODOS LOS DÍAS DE NUESTRA VIDA! No pongas barreras a tu corazón y deja los prejuicios para aquellos que llevan el cartel de cobarde escrito en tinta permanente. Ni con disolvente se va.
    Empieza a acostumbrarte a esta vida que a veces es dura. Terriblemente dura. Pero no te lamentes ni te vayas nunca a la cama habiendo hecho daño alguien. Habiendo dejado para luego esos ahoras que nunca llegaron. No habiendo cumplido ese sueño que tanto querías, no habiendo hecho unos kilómetros de más ese día porque tu cuerpo estaba cansado. No permitas que alguien fallezca para luego recordarlo y decirle mirando su foto, cuánto le querías. No dejes que la rutina o la sensación de eternidad descuide lo verdaderamente importante de tu vida.
    En definitiva, no dejes que la mala costumbre sea la invitada de honor en los días que te quedan por vivir a partir de hoy.
    Quiere ahora, no mañana.
    10 min
  • LAS PRUEBAS DE LA EDUCACION UNA CONFERENCIA DE ALBERT REVERTER
    Del mito al hecho
    20/03/2017
    EITB.EUS
    El maestro y divulgador Albert Reverter aborda diversas cuestiones pseudocientíficas en materia educativa.
    Bueno, pues aquí está mi intervención en las jornadas de las Pruebas de la Educación en Bilboa. Sed comprensivos en vuestras consideraciones que la ocasión y el marco imponían.
    29 min
  • UN POEMA DE CHANTAL MAILLARD...ESCRIBIR...
    escribir
    para curar
    en la carne abierta
    en el dolor de todos
    en esa muerte que mana
    en mí y es la de todos
    escribir
    para ahuyentar la angustia que describe
    sus círculos de cóndor
    sobre la presa
    aunque en el alma no
    en el alma
    la estimación del tiempo que concluye
    y es arriba
    algo más que un silencio
    con ojos semiabiertos
    escribir
    como condescendencia y como rebeldía
    sin elección
    sin pausa
    porque se va la luz, las fuerzas
    se le acaban
    y el ser se va de vuelo
    en las garras de un ave
    carroñera
    escribir
    para decir el grito
    para arrancarlo
    para convertirlo
    para transformarlo
    para desmenuzarlo
    para eliminarlo
    escribir el dolor
    para proyectarlo
    para actuar sobre él con la palabra
    escribir
    para descansar
    (escribir que el sol, en invierno, es hermoso)
    por no llorar tan dentro
    tan a escondidas
    escribir
    hacia la extenuación
    para que se derrame el dolor contenido
    desde el inicio del mundo
    escribir
    para rebelarse
    sin provecho
    a pesar de la derrota ya prevista
    porque no hay rebeldía que no esté justificada
    ni violencia que no sea, en el fondo,
    inocente,
    escribir
    con derecho al llanto
    escribir para curar
    escribir para guarecerse
    escribir como si cerrase los ojos
    para no cerrarlos
    para mover la mano y seguir su curso
    para sentirse viva
    AÚN
    para aplazar la angustia
    como simulación
    para guiar la mente y que no se desboque
    para controlar lo controlable
    escribir
    como quien deja la luz encendida
    y duerme de pie sobre sí mismo
    para saldar las cuentas con el miedo
    escribir
    para reorganizar
    escribir
    sin hacer concesiones
    escribir
    como quien des-espera
    para cauterizar
    para tomarle las medidas al miedo
    para conjurar
    para morder de nuevo el anzuelo de la vida
    para no claudicar
    escribir
    para apuntar al blanco
    escribir
    con palabras pequeñas
    palabras cotidianas
    palabras muy concretas
    palabrasojo
    palabras animales
    palabrasbocadegato
    ásperas por dentro y por fuera
    suaves como “tal vez”
    palabraslatigazo
    como “demasiado” y “tarde”
    escribir
    para no mentir
    para dejar de mentir
    con palabras abstractas
    para poder decir tan sólo lo que cuenta
    decir que a las once
    de la noche de hoy
    mientras la luz calienta
    el lado izquierdo de mi almohada
    y la sábana verde se desdobla
    en el espejo del armario
    estoy en mí
    en el lugar en que acostumbro
    a encontrarme
    en este aquí hecho de extraña
    duración en lo mismo
    repitiéndome
    la carne dolorida
    los huesos lastimados
    los nervios, la piel
    tirante, amoratada
    el pelo encanecido
    el grito sólo postergado
    y hoy a las once
    de la noche de hoy
    mientras la luz calienta
    el lado izquierdo de mi almohada
    muere un niño
    o dos o no sé cuántos
    mueren y una anciana dice
    sus últimas palabras
    o no las dice y muere
    y es otra la que habla
    pero no habla, dice
    apenas dice y muere
    sin decir
    apenas
    nada
    y algo se me atraganta
    tal vez un alarido
    largo como las once horas de esta noche
    o tal vez la conciencia
    que duerme encendida
    como una lumbre la conciencia
    de todos los que mueren
    como una fogata
    un espantoso incendio
    que prende en las ventanas
    de la ciudad y en el mar no se apaga
    una conciencia absurda
    una antorchahorizonte
    la conciencia de todos los que saben
    que se están acabando
    en sus huesos de antorcha
    hoy, mañana, siempre
    escribir
    todas las muertes son mi muerte
    mi grito es el de todos
    y no hay consentimiento
    escribir
    ¿para consentir?
    ¡escribir para rebelarse!
    no hay lugar para plegarias
    no hay lugar para el sosiego
    el ajuste de las almas
    se hace en rebeldía
    Estamos solas
    y nos pertenecemos.
    En nosotras está el poder
    Somos un pueblo de almas
    en rebeldía
    ¡Despertad!
    Lo que escribo aquí
    se traza en el aire
    el dolor es la senda
    el dolor es el medio
    por el dolor la fuerza
    que combate el dolor
    y lo transforma
    por el dolor deshago
    mi dolor en lo ajeno
    y el ajeno en el mío
    escribir
    para des-esperar
    por todos los que están
    por todos
    los que fueron
    los desaparecidos
    escribir para cuidar
    sus des
    apariciones
    para alimentarlas
    para que no se enturbien
    no tan pronto
    no tan siempre
    pronto
    escribir
    para desestructurar
    para vencer
    las estructuras
    para contra
    decir
    lo dicho
    para demoler
    escribir
    para desestimar
    para aprender la delgadez del trazo
    su vacío
    habituarse a él
    a su insignificancia
    escribir
    para insignificar
    escribir
    inútilmente
    para ejercer lo inútil
    para abrazar lo inútil
    para hacer de la inutilidad un manantial
    escritura como sortilegio
    - volé esta madrugada
    más alto que ninguna otra vez
    Cada noche, en la duración de un grito
    viene una sombra nueva
    Cada noche, en la duración de un grito,
    un alma acude a mí.
    La acojo.
    En el grito.
    Ella no dura. Sólo se abre.
    Y hay que entrar. Suavizar.
    No hay que recordar.
    Tan sólo entrar.
    Respirando. –
    escribir luego
    para reforzar
    los frágiles puentes
    los conductos sutiles
    con temor
    de que se borren
    en el espacio leve
    entre lo presentido y lo sentido
    Escribir
    para desescribir
    para desdecir
    para reorganizar
    las consciencias y
    que cada una cumpla
    su ceguera
    El espacio de las almas
    ha de guardarse oculto
    En la palabra está el engaño
    escribir pues
    para confundir
    para emborronar
    y, luego, volver a escribir
    en el orden que conviene
    el mundo que hemos aprendido
    escribir
    como quien cuenta los pasos que da
    por no oír el silencio
    como quien cuenta pasos – uno, dos -
    y se salta el tercero -cuatro, cinco-
    para ver si se ha ido
    para comprobar
    pero no: sigue estando
    y ya no dejará de andar
    para contar los pasos
    hasta caer exhausto
    en el silencio enorme que se ensancha
    entre sus piernas como un charco
    de sangre
    escribir
    porque el héroe se hace con el miedo
    sobre todo su miedo
    a partir de su miedo
    se hace héroe el héroe
    ahuecando el miedo
    y llenándolo de acción
    para entumecerlo
    haciendo tiempo en lo hermoso
    haciendo tiempo en lo vivo
    yo no soy ningún héroe
    yo sólo escribo
    para colmar la distancia
    entre mi miedo y yo
    escribir
    “Se pone un abrigo de cuero.”
    escribir
    “Un hombre joven se levanta del asiento.
    Se pone un abrigo de cuero.
    Lleva gafas oscuras.
    Se vuelve.
    Su espalda es ancha.
    Se dirige a la puerta.
    No sé qué hará mañana.
    No le conozco.
    Ha cruzado la vía.
    El cristal me devuelve mis ojos
    y esa tristeza que se mide en mis labios.
    El hombre joven tal vez camina hacia una casa.
    Tal vez sea su casa.”
    escribir
    “En mi rostro el paisaje
    - atravesándolo -
    el paisaje.”
    escribir
    “Tiene las uñas recortadas.”
    escribir
    “Se desprende, muy lenta, de una frase,
    la desliza en el cuaderno y espera.
    Tiene las uñas recortadas
    y una blusa de encaje.
    Lleva una bolsa de color violeta
    en las rodillas.
    Cuando respira hace juego
    con los versos de Sylvia Plath.
    Hay un desfiladero en su mirada
    y no termina de cruzarlo.”
    escribir
    para confundir las palabras
    y que las cosas aparezcan
    (Campos de limoneros cargados con sus frutos. Y cañizales
    separando sembrados. Y vinagreras cubriendo de oro las taludes… )
    que las cosas presionen
    que un mundo se abra paso
    (Es invierno, y ya crecen el trigo y la alfalfa. Aún hay campos entre ciudades y hermosos pueblos y una anciana se sienta
    en un portal con un rayo de sol en su regazo.
    La tierra arada humea bajo el sol y los olivos jóvenes tensan sus cuerpos retorcidos hacia el cielo. Creciendo. Crecer es
    ascender.
    Crecer es ensancharse.
    Crecer es romper límites.
    Crecer es invadir… )
    que estallen los cristales de mis manos
    que abran ojos en las letras
    (Hileras de olivos.
    Sus sombras paralelas… )
    escribir
    para rastrear
    escribir
    para perdonar
    para ser perdonado
    ¿Dónde hallaré al sacerdote,
    al mediador, aquel que tenga
    conocimiento de los límites
    y el poder de traspasarlos?
    ¿dónde hallaré a aquel
    capaz de arder sin consumirse
    y, entre los muertos y los vivos,
    ecualizar
    transformar, ¡bendecir!?
    escribir
    para hallar la paz
    después de haber hablado
    con los muertos
    escribir
    para sellar la paz
    para conciliar
    en mí
    para perdonar en mí
    escribir
    la culpa misma que golpea y se licúa
    en el pecho
    y surte y es agua que mana
    con fuerza y que nos une
    agua que forma
    remolino de amor irradiando
    todas las culpas son
    el mismo sufrimiento
    el de existir queriendo
    queriendo serlo todo
    queriéndolo todo
    y todo está en mis manos
    en esta encrucijada donde permanecemos
    el tiempo suficiente
    para sufrirlo todo
    en mi interior barrunto el gran estruendo:
    todo el dolor del mundo me pesa entre los muslos
    abrid los ojos: ¡ved!
    es tan terrible vivir
    ¡quien sobrevive saluda!
    morituri somos todos
    toda la historia de tu estirpe
    está presente y te reclama
    como crisol
    eres
    la mediadora
    operas
    en ti misma el milagro
    de la conciliación
    y de repente soportas
    el peso del mundo y su dolor
    lo bebes todo entero.
    Agradecida.
    escribir
    porque crujen las rodillas
    y hay como un sueño
    esperando ser soñado
    justo detrás del dolor.
    - Hoy observé las gaviotas.
    He de volar muy alto esta noche.
    He de volar sin lastre.
    Hasta que amanezca.-
    escribir
    “otoño”
    para recordar cómo
    uníamos castañas con palillos de dientes
    y surgían princesas y perros y dragones
    y mi madre era hermosa
    y ¿quién sabe? tal vez
    fue feliz, también ella,
    ese día.
    escribir
    para arquear el espinazo de las letras
    a imagen del dolor
    para trazar las líneas de la vida
    líneas que se encogen
    líneas retráctiles
    como nervios apresados en la carne
    como venas quebradizas
    venenos infiltrados
    en las arterias, líneas
    que merodean en torno al corazón
    calado por la angustia
    y el cansancio
    líneas como cables tendidos
    entre una vida y otra menos vida
    líneas ultracortas
    líneas entrecortadas
    líneas respiradero
    líneas túnel
    para desembocar
    en el horizonte
    recuperar allí
    las fuerzas del principio pero
    líneas quebradas
    presionadas
    oprimidas, líneas
    de vuelta atrás
    combadas sobre el tiempo
    que queda
    el tiempo que nos queda
    termitero o volcán
    vaciado por los seres (los insectos, la lava)
    que operan desde dentro
    líneas
    de retroceso
    ¡si fuesen sólo al sueño!
    pero no: más abajo.
    escribir
    como quien muerde un rayo
    con los brazos en cruz
    escribir
    que sus pulmones se cerraron
    como las alas de una
    mariposa.
    Dejó un rastro de polvo azul
    en los dedos de quienes fueron
    a tocarla
    escribir
    como aquel que se fuga de un hospital y arrastra tras de sí
    las sondas, el goteo, la máscara de oxígeno y corre
    sobre agujas envenedadas
    ¡Despertad!
    ¡nadie podrá evitarlo!
    sólo es cuestión de tiempo
    contad los gritos que dais
    en el fondo del agua
    ¡Contad los gritos!
    cada cual con su dolor a solas
    el mismo dolor de todos
    - Alguien disimula. Sonríe,
    devuelvo la sonrisa. Sé
    que para él ya oscureció.
    También él lo sabe.
    Pero se esfuerza. Todos
    nos esforzamos.
    Gritar es esforzarse.
    Gritar es rebelarse. -
    escribir
    porque alguien olvidó gritar
    y hay un espacio en blanco
    ahora, que lo habita
    escribir
    porque es la forma más veloz
    que tengo de moverme
    escribir
    ¿y no hacer literatura?
    …
    ¡y qué más da!
    hay demasiado dolor
    en el pozo de este cuerpo
    para que me resulte importante
    una cuestión de este tipo.
    Escribo
    para que el agua envenenada
    pueda beberse.
    Chantal Maillard
    11 min
  • LOS MITOS Y LAS MENTIRAS EN LA NUTRICION DEPORTIVA PARTE DOS
    Aminoácidos de cadena ramificada: muy en relación con el anterior concepto –son una especie de común denominador en el uso de la famosa ventana– hace referencia a una clase de aminoácidos esenciales con un radical alifático, entre los que destacan la leucina, la isolueucina y la valina. Explicado de forma muy breve y gráfica, los aminoácidos en general serían las cuentas con las que se construyen los collares de proteínas. A los ramificados, además se les atribuye con bastante fundamento la regulación de la síntesis y degradación de proteínas. Al mismo tiempo, pueden ser utilizados llegado el momento para aportar energía por vía anaeróbica.
    Pero la utilidad de suplementos a base de aminoácidos de cadena ramificada o de cualquier otro tipo de aminoácidos o proteínas está, por decirlo de forma sutil, en entredicho. Al menos cuando se compara esta suplementación con la inclusión de esas proteínas en forma de comida en la dieta habitual. Así lo pone de manifiesto este reciente estudio de revisión cuando concluye que la ingesta total de proteína diaria tiene más peso en el efecto a largo plazo que el momento de la administración (la famosa ‘ventana’) o la calidad de dicha proteína. Aunque admite una posible e importante variabilidad interpersonal en este tipo de estrategias, un dato que ya nos debería hacer sospechar, al menos, ante cualquier discurso totalizador y generalista sobre la bondad de este tipo de suplementos. Por esta razón el manual Nutrición y Dietética Clínica aconseja procurar cubrir nuestras necesidades proteicas a partir de una dieta adecuada cuando se hace ejercicio. Algo relativamente sencillo teniendo en cuenta que en los españoles de a pie y también los europeos incluimos en nuestra dieta habitual una cantidad de proteínas bastante por encima de las recomendaciones. Así que no lo olvides, el filete, los huevos, el pescado y muchos otros alimentos contienen cantidades de proteínas –con suficientes aminoácidos de cadena ramificada– que bien distribuidos se bastan por sí solos para optimizar el efecto de tu entrenamiento. Sin flipar, sin polvitos, más barato y con comida real.
    Bebidas de reposición: llegamos a una cuestión sensiblemente diferente de las anteriores, ya que está más que contrastado que los factores que más contribuyen al desarrollo de fatiga durante el ejercicio y al retraso en la recuperación son la disminución de los hidratos de carbono almacenados en forma de glucógeno en el organismo, y la aparición de cierta deshidratación fruto de la pérdida de agua y electrolitos a través el sudor. Pero tampoco en este campo es necesario caer en la complacencia cientifista para hacer las cosas bien. Según el Documento De Consenso De La Federación Española De Medicina Del Deporte Sobre Bebidas Para El Deportista. Composición y Pautas De Reposición De Líquidos, “en general una dieta equilibrada y una correcta hidratación son la base para cubrir los requerimientos nutricionales en la mayoría de las personas que hacen deporte”, haciendo un especial llamamiento a las diferentes condiciones ambientales, personales y de cada disciplina deportiva que condicionarán esas necesidades particulares. Así, toda bebida de reposición debería cumplir tres objetivos elementales: 1º Aportar hidratos de carbono que mantengan una concentración adecuada de glucosa en sangre y retrasen el agotamiento de los depósitos de glucógeno (en pruebas o entrenamientos que se prolonguen durante un tiempo significativo); 2º reponer los electrolitos, sobre todo el sodio y, 3º la reposición hídrica para evitar la deshidratación.
    Sin embargo, el entorno del deportista, ya sea aficionado o profesional, abundan las martingalas reponedoras prometiendo recuperaciones pseudomilagrosas con nombres tan sugerentes como hydrofuel, go-fuel, topfuel, y otras más en el que el tema “fuel” es un sospechoso habitual.
    La descontextualización máxima en este terreno lo tenemos en la cerveza, en especial con la reciente comercialización de una, pretendida, variante isotónica. Pero no, la cerveza no es una bebida de reposición. Tampoco la autodenominada isotónica. Matizamos el tema porque este producto ha motivado que la Sociedad Española de Medicina del Deporte (SEMED) y el Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos (OMC) cierren filas ante este despropósito. Por ello ambas entidades han firmado de forma conjunta un documento poniendo de vuelta y media la supuesta cerveza isotónica, y ya que estaban, dar un repaso al tema de plantear la cerveza como una pretendida bebida de reposición y a la situación de desprotección que sufren los deportistas en estas cuestiones. Y han dicho:
    En España, el colectivo de deportistas aficionados […] en gran medida carece de información adecuada sobre aspectos nutricionales, como la hidratación en el deporte.
    La cerveza que se presenta como bebida para deportistas no cumple con los criterios y garantías necesarios para ser recomendada ni en el deporte ni en la actividad física.
    Además la cerveza [sea la que fuere] constituye una forma de entrada al consumo de alcohol de los más jóvenes, e incluso, niños. La adaptación precoz del niño o adolescente que practican deporte al sabor de la cerveza utilizando como estímulo y referencia ídolos deportivos es desde todo punto de vista rechazable para OMC y SEMED y constituye un nuevo ejemplo de publicidad con clara intencionalidad subliminal contraria a la promoción de la salud.
    Colágeno: dejando en el tintero decenas de suplementos (equinacea, glutamina, selenio, espirulina, ginseng, picolinato de cromo, hidroximetilbutirato, vitaminas varias y otros compuestos de nombre aún más exótico e impronunciable) no me resisto a comentar la jugada de uno de los que más pegada comercial está teniendo en los últimos años. Me refiero a los suplementos de colágeno, en sus diversas variantes o combinado con otras sustancias (la más clásica el magnesio). El colágeno es una proteína y como tal, una vez ingerida con los alimentos, o suplementos, es troceada en sus partes constituyentes –los aminoácidos– para que estos y no la proteína sean absorbidos uno a uno en la mayor parte de los casos.
    Suponer que estos ladrillos tengan memoria y recuerden que una vez formaron parte de una estructura superior, una proteína llamada colágeno, es como pretender dotar de vehículos a una tribu indígena tirándoles todas sus piezas desde un avión y esperar que caigan montados. Los aminoácidos constituyentes del colágeno son la glicina y la prolina, ninguno es esencial y se pueden obtener tanto a partir de síntesis endógena como con otras fuentes alimentarias proteicas. Así, si alguien manifiesta una clara deficiencia de colágeno (por el estado de sus articulaciones o por el aspecto de su piel) habrá que tener en cuenta por qué no se produce ese colágeno necesario por parte de sus fibroblastos –la mayor parte de las veces es por cuestiones genéticas, la edad y factores ambientales como el tabaquismo– en vez de aportar unos suplementos innecesarios, por lo que siempre serán carísimos cuesten lo que cuesten. Tienes más datos sobre el tema en este artículo.
    Usa el sentido común
    Es imprescindible acabar el artículo tal y como se empezó, haciendo un llamamiento a la racionalidad. Y es algo que se hace por el bien general, para que nadie se gaste una pasta indecente en tonterías varias, para que no le engañen y recordar por tanto que la alimentación de los deportistas no debe ser sustancialmente diferente de aquella recomendada para la población general. Ten en cuenta que la práctica de ciertos rituales vinculados con mayor o menor evidencia al rendimiento deportivo (eso es lo de menos) pueden fidelizarte a una determinada rutina de entrenamientos, pero eso no se traduce en un resultado real. Resumiendo: vestir un mono de fórmula 1 con su casco te puede animar a sentirte más virtuoso dentro de un monoplaza, pero no te hará conducir mejor. Eso tenlo por seguro. Pues con esto lo mismo.
    Por último, y en el terreno estrictamente de los suplementos y las ayudas ergogénicas conviene recordar las dos reglas básicas del profesor Ronald Maughan, miembro condecorado del American College of Sports Medicine entre otros muchos méritos, un reconocido profesional en este ámbito que ha consagrado gran parte de su vida al tema del rendimiento deportivo, el uso de suplementos y la lucha contra el dopaje:
    1ª Regla: Si el suplemento funciona, probablemente esté prohibido
    2ª Regla: Si el suplemento no está prohibido, probablemente no funcione.
    13 min
  • LOS MITOS Y LAS MENTIRAS DE LA NUTRICION DEPORTIVA PARTE UNO
    La publicidad de suplementos deportivos, las revistas especializadas y el clásico entorno de los gimnasios nos ha hecho creer que el deportista, ya sea amateur o profesional, ha de comer diferente que el resto de la humanidad. A pesar de lo extendido de esta idea lo cierto es que, en esencia, se trata de un grandísimo error. Sin ir más lejos el American College of Sports Medicine defiende junto con las asociaciones americana y canadiense de dietética en un documento de posicionamiento que “la alimentación de los deportistas no debe ser sustancialmente diferente de aquella recomendada para la población general”.
    Pero la realidad es la que es, y sabemos lo tentador que puede llegar a ser en un momento dado el conocido como efecto Popeye. Efecto que propone hacer caso a mensajes con ninguna o muy poca evidencia, en los que se nos propone comer de una forma especial –con la adición de alimentos concretos (en el caso de Popeye eran las archiconocidas espinacas) o con la inclusión de suplementos maravillosos–, para obtener un rendimiento casi milagroso: más fuerza, más volumen, más velocidad, más resistencia, mejor recuperación, menos lesiones, etcétera.
    En este artículo no se pretende dar consejo personalizado a todos aquellos deportistas de diversas disciplinas deportivas que buscan en la alimentación, nutrición o suplementación una especie de piedra filosofal que les ayude a superar sus retos personales. Al contrario: solo se intenta poner un poco de cordura en un terreno especialmente abonado para la superchería científica en base a alegaciones milagrosas, promesas complacientes y pócimas secretas. Y en especial a aquellas en las que se alude a "la ciencia" (sic) para darles credibilidad.
    Si has decidido hacer ejercicio, estás de enhorabuena
    Mantenerse activo mejora tu pronóstico de salud. La OMS sostiene que las personas inactivas tienen entre un 20 y un 30% más de probabilidades de morir de forma prematura frente a aquellos que hacen al menos 150 minutos a la semana de actividad física moderada. En la misma línea, un interesante estudio publicado en la prestigiosa revista The Lancet estima que la inactividad física es causa, en todo el mundo, del 6% de las enfermedades coronarias, el 7% de las diabetes de tipo 2, el 10% de los cánceres de mama y otro 10% de los cánceres de colon.
    Mantenerse físicamente inactivo estaría detrás de 5,3 millones de muertes en el panorama mundial, lo que representa casi el 10% de las defunciones del año 2008, por poner un ejemplo. Con estos resultados, el artículo sostiene que moverse serviría no solo para disminuir la incidencia de diversas enfermedades no contagiables como las ya señaladas, sino también para incrementar de forma global la esperanza de vida en 0,68 años. Así que, de entrada, si abandonas la categoría de sedentario y optas por mantener un patrón de vida más activo, ya mereces un aplauso.
    Es posible que en estas circunstancias también te hayas preguntado por el papel de la alimentación en tu salud, rendimiento o a la hora de cumplir metas deportivas. Y haces bien. Por el lado de la salud, es probable que esa enhorabuena por hacer ejercicio sea doble: está bien contrastado que quien hace ejercicio, por lo general, suele comer mejor que la población inactiva. Una afortunada pescadilla que se muerde la cola retroalimentando buenos hábitos.
    Aquí tienes proteína sin batidos ni polvos ni nada. WIKIMEDIA
    Vayamos con el rendimiento, en el que también está bien asumido que la dieta desempeña un papel crucial. Importante, pero no único: ese rendimiento se va a ver afectado por múltiples elementos –personales (genéticos), relativos al entrenamiento, socioeconómicos y ambientales– tan importantes, o más, que la alimentación aislada. Apesar de eso, el entorno deportivo supone un excepcional caladero para mensajes que, sin mayor soporte científico pero sí con una importante inversión en márketing, van a pretender vendernos la moto sin manillar (en este caso, ¿las mancuernas sin pesas?) y hacernos creer mil y una maravillas sobre los beneficios de comer de una forma más o menos extravagante, o incluir este o aquel suplemento.
    Desenmascarando la palabrería deportivo-nutricional
    El dietista-nutricionista Julio Basulto, uno de los profesionales de este terreno más reconocidos en España –y autor junto a Juanjo Cáceres del recomendable libro Comer y correr– lo tiene bien claro: “Lo primero que llama la atención en el bonito mundo de la alimentación y de los complementos dietéticos ligados al mundo deportivo es que se trata de una cuestión atrozmente compleja. Todo tiene que estar embebido de algo bioquímico, inmunológico, insulínico, gluconeogénico, fitoquímico, polifenólico, neurológico, proteínico, aminoacídico, enzimático, hidrolítico, metabólico, catabólico, anabólico… e hiperbólico”. Es decir, en este terreno es habitual el uso una serie de términos que, bien empleados, son habituales en el mundo académico de las ciencias de la salud; pero que se convierten en moneda de uso corriente en la jerga cientifista de monitores de gimnasio y otros arribistas de la venta suplementadora.
    Resulta imposible abordar en un artículo de estas características todos y cada uno de los conceptos buenrollistas que rodean el mundo de la nutrición deportiva; pero desgranaremos algunos de los más recurrentes.
    La ventana anabólica: este concepto plantea la importancia de incluir determinados nutrientes –especialmente proteínas e hidratos de carbono– en estrechas "ventanas temporales" antes, durante y principalmente después del ejercicio, con el fin de propiciar la reconstrucción del tejido muscular dañado y restaurar las reservas de energía. Se trataría de una estrategia que aunaría nutrición y entrenamiento de modo indivisible, todo ello para ayudar a mejorar tanto la composición corporal como el rendimiento deportivo y reducir el tiempo de recuperación. Sus seguidores se cuentan por millares, especialmente entre aquellos que dedican buena parte de su entrenamiento a levantar hierros. Para ello, legiones de Homo croassanis suelen hacerse acompañar de astronáuticas botellitas (shaker en el argot) en sus rutinas. Eso, o salen disparados a sus casas tras el entrenamiento para meterse entre pecho y espalda una calculada combinación de claras de huevo y arroz, antes de que se les escape la mencionada ‘ventana’ y terminen poco menos que echando por tierra la sesión de pesas.
    La triple hélice del colágeno. WWW.WIKIPEDIA.COM
    Sin embargo, a pesar de su extensa popularización en las dos últimas décadas y de poder encontrar decenas de estudios publicados poniendo en alza las virtudes de la "ventana anabólica", lo cierto es que sus supuestos beneficios no están del todo claros. De hecho ni su mera existencia está clara. Así de contundente se expresa este estudio de revisión sobre el tema: “Si destilamos todos los datos de la literatura científica al respecto de la supuesta ‘ventana metabólica’ se hace difícil establecer recomendaciones específicas debido a la inconsistencia de los resultados y la escasez de investigaciones sistemáticas que buscan optimizar la dosis de proteínas antes y después del ejercicio. Así, los supuestos beneficios de confiar en una supuesta ‘ventana anabólica’, además de estar basada en diversas presuposiciones y depender muchos otros factores no siempre controlables, están muy lejos de ser una realidad”. De hecho, un reciente ensayo reniega, con todas las letras, del concepto: “Nuestros hallazgos refutan la existencia de una estrecha ventana posterior al ejercicio anabólico con el fin de maximizar la respuesta muscular; en su lugar se apoya la teoría de que el intervalo para la ingesta de proteínas puede ser tan amplio como varias horas o tal vez más después del entrenamiento en base a la comida anterior al entrenamiento”.
    14 min
  • MIGUEL ANGEL RELLAN A PONER A FUNCIONAR LA GUILLOTINA DEL MAESTRO DE ESGRIMA
    La guillotina fue la máquina utilizada para aplicar la pena capital por decapitación en varios países europeos como Francia, Reino Unido, Bélgica, Suecia, Italia, la antigua República Federal de Alemania y en la antigua República Democrática de Alemania. Aunque esté asociada con la Revolución francesa de 1789, durante la cual se empezó a utilizar en Francia, se utilizaba en otros países europeos.
    1 min
  • Penes, placer y tamaÑos segunda parte
    En nuestra cultura es bastante común que los penes grandes se muestren con orgullo. En los 'robados' de revista, aparecer con éste en su mínima expresión no sienta nada bien al implicado y, si de posar se trata, utilizar trucos para que aparezca turgente es bastante habitual.
    Se ha rendido culto al pene desde tiempos inmemoriales, creyendo que cuanto mayor fuera el miembro, mejoraría su capacidad fértil y la posibilidad de engendrar hijos sanos. Hoy en día, gracias a la ciencia, se sabe que tamaño y fertilidad no van asociados necesariamente pero, ¿ocurre esto mismo con tamaño y placer?
    En cualquier caso, el culto al pene sigue estando presente en nuestros días, manteniéndose una sociedad coitocéntrica, donde el pene cobra mayor protagonismo del que debiera y se le exige también más de lo necesario, bajo mi punto de vista como sexóloga, y la de muchos otros profesionales.
    El politólogo y sexólogo Aritz Resines Ruiz ha realizado un recorrido por diferentes épocas investigando la devoción humana a los genitales masculinos, en concreto, a lo relacionado al tamaño del falo o pene en culturas occidentales.
    Según el experto, a lo largo de la historia se ha relacionado el tamaño con una mejor capacidad de reproducción, basándose en creencias místicas. Nuestros antecesores, posiblemente desde las cavernas, han relacionado el gran tamaño de pechos y caderas, en el caso de las mujeres, también a esta capacidad.
    En la antigua Grecia, el concepto se mantuvo pero se asoció a un exceso de impulso sexual, lo cual no era bien visto, pues se asociaba a la pérdida de control y a la incapacidad, por lo tanto, de utilizar adecuadamente la virtud de la razón, cuestión muy valorada entonces. Los pequeños se asociaban a personas con capacidad de razonamiento filosófico y con capacidad de tomar decisiones políticas.
    Aristófanes, en su obra Las nubes, hablaba del hombre ideal de esta manera: "Pecho sano, anchos hombros, lengua corta, glúteos fuertes y miembro pequeño". Las esculturas griegas mostraban penes pequeños, salvo Príapo, castigado por la infidelidad de su madre, con un gran y deshonroso pene, aunque muy fértil.
    En la Edad Media, periodo caracterizado por el puritanismo y la represión sexual, asociada esta al pecado, muy pocas esculturas aparecían desnudas. Sin embargo, afirma Resines, lo poco que había, seguía la misma línea, apareciendo imágenes con penes pequeños.
    En el Renacimiento, donde se propugnaba volver a lo clásico, los penes pequeños también eran sinónimo de belleza y hombres sabios. El David de Miguel Ángel, una de las obras más conocidas, es una buena muestra de ello.
    Saltando al siglo XX, con los estudios iniciados sobre sexología por el zoólogo Alfred Kinsey y, poco más tarde, por la pareja formada por el ginecólogo William Masters y la sexóloga Virginia Johnson, fueron cambiando los conceptos y creencias y se comenzaron valorar los factores científicos, desterrando, poco a poco, esas asociaciones místicas y culturales.
    En la actualidad, los estudios y metodologías, afirman que el tamaño del pene no determina la fertilidad ni tampoco a la obtención o capacidad de ofrecer placer, necesariamente.
    Por supuesto, existen grandes vaginas que podrían ser ideales para los grandes penes e incluso pequeñas que prefieren penes grandes y viceversa, pero sería una opción o deseo, no una necesidad para obtener placer, orgasmos o quedar satisfechos. La creencia de que el placer o los orgasmos los ofrece el varón con pene grande, está arcaica, aunque se sigue manteniendo.
    Aunque los sexólogos tratamos de transmitir que el placer se lo ofrece cada uno a sí mismo, aun siendo compartido, que somos dueñas de nuestros orgasmos, y que el órgano que nos ofrece mayor placer es el clítoris y es accesible a cualquier pene, mano o lengua, se sigue poniendo excesiva responsabilidad en el hombre, su pene y lo que hace con él.
    Tras conocer todo esto, es increíble pero el tamaño sí suele importar en nuestros días, y más aún a nivel erótico. La imagen del pene grande, erecto y mantenido durante largo tiempo, es la habitual ofrecida por la pornografía y seguimos haciendo referencia a la virilidad, entendida como valor o poder, en sentido figurado, con frases como: "A ver quién la tiene más grande".
    Se siguen ofreciendo y aparecen cada vez más trucos, productos, ungüentos o aparatología para aumentar el tamaño del pene, siendo incoherente no sólo con lo que la ciencia nos ha ido descubriendo, sino con lo que realmente se puede descubrir y sentir si practicamos una sexualidad no genitalizada ni falocéntrica, mucho más global y satisfactoria a nivel físico, emocional, intelectual e incluso espiritual, con orgasmos expandidos y mucho más placentera.
    Todo esto no significa que ahora tengamos que aborrecer los penes grandes, o los penes en general, por supuesto que no. También es importante, como el resto del cuerpo, y se puede obtener mucho placer a través de él.
    Además, los penes en reposo engañan. Hay penes que parecen pequeños que al erectarse aumentan significativamente su tamaño, siendo bastante sorpresivos y denominándose vulgarmente "penes de sangre". En otras ocasiones, los penes en reposo parecen muy grandes pero al ponerse erectos no aumenta mucho más su tamaño, siendo estos "penes de carne".
    Evidentemente hay extremos, tanto hacia un lado como hacia el otro, que conllevan dificultades serias añadidas. Aun en esos casos, que un hombre se sienta inferior o una persona rechace un pene pequeño sólo por pensar que no le va a ofrecer placer es una opción pero un gran error.
    Sí es bueno que conozcamos que cada pene puede tener su habilidad y cada hombre su personalidad para hacerla efectiva y, si no la ha descubierto aún, solo tiene que pedir ayuda a los especialistas, que para eso estamos o quizá también le sirva alguno de estos consejos.
    Si considera que su pene es muy ancho no dude en utilizar un buen lubricante y, si es muy largo, si a su pareja le duele al tocar el fondo de la vagina durante la penetración, quizá deba poner un tope en su base del pene. Existen cojines tipo rosquilla, especialmente diseñados para ese uso o puede utilizar una pequeña toalla enroscada alrededor de su pene.
    Tenga especial cuidado con las posturas que facilitan la penetración profunda, como el perrito, y pruebe otras que permiten un gran disfrute con penetraciones medias, como la cuchara, tumbados uno tras otro.
    Si, por el contrario, su pene le resulta pequeño, la postura del perrito le facilitará penetrar con mayor facilidad y profundamente.
    Depilarse el vello púbico le ofrecerá la visión total del pene y parecerá más grande por el efecto óptico. En ambos casos, la comunicación, ser habilidosos en otras facetas sexuales, el sexo oral, la habilidad manual y, por supuesto, saber seducir para que el deseo y la excitación estén al máximo, serán claves importantes. Además, dispone de juguetería sexual que facilitará cualquier tipo de relación, ofreciendo un placer añadido, si no desea.
    En cualquier caso, recuerde que la sexualidad es mucho más que genitales, que el placer no sólo se ofrece a través de ellos y que toda persona, y cada pene, tiene su público.
    4 min
  • PENES, PLACER Y TAMAÑOS
    En nuestra cultura es bastante común que los penes grandes se muestren con orgullo. En los 'robados' de revista, aparecer con éste en su mínima expresión no sienta nada bien al implicado y, si de posar se trata, utilizar trucos para que aparezca turgente es bastante habitual.
    Se ha rendido culto al pene desde tiempos inmemoriales, creyendo que cuanto mayor fuera el miembro, mejoraría su capacidad fértil y la posibilidad de engendrar hijos sanos. Hoy en día, gracias a la ciencia, se sabe que tamaño y fertilidad no van asociados necesariamente pero, ¿ocurre esto mismo con tamaño y placer?
    En cualquier caso, el culto al pene sigue estando presente en nuestros días, manteniéndose una sociedad coitocéntrica, donde el pene cobra mayor protagonismo del que debiera y se le exige también más de lo necesario, bajo mi punto de vista como sexóloga, y la de muchos otros profesionales.
    El politólogo y sexólogo Aritz Resines Ruiz ha realizado un recorrido por diferentes épocas investigando la devoción humana a los genitales masculinos, en concreto, a lo relacionado al tamaño del falo o pene en culturas occidentales.
    Según el experto, a lo largo de la historia se ha relacionado el tamaño con una mejor capacidad de reproducción, basándose en creencias místicas. Nuestros antecesores, posiblemente desde las cavernas, han relacionado el gran tamaño de pechos y caderas, en el caso de las mujeres, también a esta capacidad.
    En la antigua Grecia, el concepto se mantuvo pero se asoció a un exceso de impulso sexual, lo cual no era bien visto, pues se asociaba a la pérdida de control y a la incapacidad, por lo tanto, de utilizar adecuadamente la virtud de la razón, cuestión muy valorada entonces. Los pequeños se asociaban a personas con capacidad de razonamiento filosófico y con capacidad de tomar decisiones políticas.
    Aristófanes, en su obra Las nubes, hablaba del hombre ideal de esta manera: "Pecho sano, anchos hombros, lengua corta, glúteos fuertes y miembro pequeño". Las esculturas griegas mostraban penes pequeños, salvo Príapo, castigado por la infidelidad de su madre, con un gran y deshonroso pene, aunque muy fértil.
    En la Edad Media, periodo caracterizado por el puritanismo y la represión sexual, asociada esta al pecado, muy pocas esculturas aparecían desnudas. Sin embargo, afirma Resines, lo poco que había, seguía la misma línea, apareciendo imágenes con penes pequeños.
    En el Renacimiento, donde se propugnaba volver a lo clásico, los penes pequeños también eran sinónimo de belleza y hombres sabios. El David de Miguel Ángel, una de las obras más conocidas, es una buena muestra de ello.
    Saltando al siglo XX, con los estudios iniciados sobre sexología por el zoólogo Alfred Kinsey y, poco más tarde, por la pareja formada por el ginecólogo William Masters y la sexóloga Virginia Johnson, fueron cambiando los conceptos y creencias y se comenzaron valorar los factores científicos, desterrando, poco a poco, esas asociaciones místicas y culturales.
    En la actualidad, los estudios y metodologías, afirman que el tamaño del pene no determina la fertilidad ni tampoco a la obtención o capacidad de ofrecer placer, necesariamente.
    Por supuesto, existen grandes vaginas que podrían ser ideales para los grandes penes e incluso pequeñas que prefieren penes grandes y viceversa, pero sería una opción o deseo, no una necesidad para obtener placer, orgasmos o quedar satisfechos. La creencia de que el placer o los orgasmos los ofrece el varón con pene grande, está arcaica, aunque se sigue manteniendo.
    Aunque los sexólogos tratamos de transmitir que el placer se lo ofrece cada uno a sí mismo, aun siendo compartido, que somos dueñas de nuestros orgasmos, y que el órgano que nos ofrece mayor placer es el clítoris y es accesible a cualquier pene, mano o lengua, se sigue poniendo excesiva responsabilidad en el hombre, su pene y lo que hace con él.
    Tras conocer todo esto, es increíble pero el tamaño sí suele importar en nuestros días, y más aún a nivel erótico. La imagen del pene grande, erecto y mantenido durante largo tiempo, es la habitual ofrecida por la pornografía y seguimos haciendo referencia a la virilidad, entendida como valor o poder, en sentido figurado, con frases como: "A ver quién la tiene más grande".
    Se siguen ofreciendo y aparecen cada vez más trucos, productos, ungüentos o aparatología para aumentar el tamaño del pene, siendo incoherente no sólo con lo que la ciencia nos ha ido descubriendo, sino con lo que realmente se puede descubrir y sentir si practicamos una sexualidad no genitalizada ni falocéntrica, mucho más global y satisfactoria a nivel físico, emocional, intelectual e incluso espiritual, con orgasmos expandidos y mucho más placentera.
    Todo esto no significa que ahora tengamos que aborrecer los penes grandes, o los penes en general, por supuesto que no. También es importante, como el resto del cuerpo, y se puede obtener mucho placer a través de él.
    Además, los penes en reposo engañan. Hay penes que parecen pequeños que al erectarse aumentan significativamente su tamaño, siendo bastante sorpresivos y denominándose vulgarmente "penes de sangre". En otras ocasiones, los penes en reposo parecen muy grandes pero al ponerse erectos no aumenta mucho más su tamaño, siendo estos "penes de carne".
    Evidentemente hay extremos, tanto hacia un lado como hacia el otro, que conllevan dificultades serias añadidas. Aun en esos casos, que un hombre se sienta inferior o una persona rechace un pene pequeño sólo por pensar que no le va a ofrecer placer es una opción pero un gran error.
    Sí es bueno que conozcamos que cada pene puede tener su habilidad y cada hombre su personalidad para hacerla efectiva y, si no la ha descubierto aún, solo tiene que pedir ayuda a los especialistas, que para eso estamos o quizá también le sirva alguno de estos consejos.
    Si considera que su pene es muy ancho no dude en utilizar un buen lubricante y, si es muy largo, si a su pareja le duele al tocar el fondo de la vagina durante la penetración, quizá deba poner un tope en su base del pene. Existen cojines tipo rosquilla, especialmente diseñados para ese uso o puede utilizar una pequeña toalla enroscada alrededor de su pene.
    Tenga especial cuidado con las posturas que facilitan la penetración profunda, como el perrito, y pruebe otras que permiten un gran disfrute con penetraciones medias, como la cuchara, tumbados uno tras otro.
    Si, por el contrario, su pene le resulta pequeño, la postura del perrito le facilitará penetrar con mayor facilidad y profundamente.
    Depilarse el vello púbico le ofrecerá la visión total del pene y parecerá más grande por el efecto óptico. En ambos casos, la comunicación, ser habilidosos en otras facetas sexuales, el sexo oral, la habilidad manual y, por supuesto, saber seducir para que el deseo y la excitación estén al máximo, serán claves importantes. Además, dispone de juguetería sexual que facilitará cualquier tipo de relación, ofreciendo un placer añadido, si no desea.
    En cualquier caso, recuerde que la sexualidad es mucho más que genitales, que el placer no sólo se ofrece a través de ellos y que toda persona, y cada pene, tiene su público.
    11 min

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