PODCAST DE TIM BENIYORK EN BENIDORM

PODCAST DE TIM BENIYORK EN BENIDORM

By TIM BENIYORKTechnology
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PODCAST DE TIM BENIYORK EN BENIDORM episodes

  • QUEREMOS CREER...CÓMO NOS ENGAÑAN LAS PSEUDOCIENCIAS
    Hasta las personas más inteligentes a veces creen en cosas verdaderamente estúpidas; por ejemplo, el mismo Steve Jobs, que con uno de los pocos tipos de cáncer de páncreas curables , optó por “tratamientos naturales” que le llevaron a la tumba. Y como él, muchas personas anónimas. Los hay que creen que el hombre nunca llegó a la luna, los que creen en el horóscopo, el tarot, los chakras o los ovnis, los que dicen “a mí la homeopatía me funciona” o los que creen que las vacunas causan autismo. Y la lista es infinita. ¿Qué tienen en común todo esto? Por un lado, que es un mercado que funciona muy bien: detrás de todas estas ideas hay gente que se lucra a costa de la credulidad de los demás. Y por otro lado, que todas esas creencias son meras supersticiones facilitadas por un modo muy concreto de funcionar de nuestro cerebro.
    Las personas necesitamos creer, en algo, en lo que sea. En parte ello se debe a la aversión que tenemos por la incertidumbre. Preferimos creer que dudar, la duda es incómoda y la creencia nos soluciona ese problema. Es algo que ha venido sucediendo desde que el hombre es hombre: suena un trueno, lo cual es algo verdaderamente extraordinario, y como algo tan grande e imponente no puede ser casual, nos inventamos el dios del trueno para explicarlo. Cae agua del cielo, y creamos al dios de la lluvia. Y así hasta nuestros días, donde muchas personas creen en conspiraciones del gobierno, en los Illuminati o en los espíritus. Atribuimos origen y causalidad a aquello que consideramos extraordinario, porque creemos que “grandes fenómenos” deberían tener detrás “grandes causas”. Y no siempre es así.
    De este modo vemos como tendemos muchas veces a ver causalidad donde no la hay, donde sólo hay datos aleatorios que incomodan a nuestro cerebro. A veces las casualidades existen: no porque A y B se den al mismo tiempo significa que A y B estén relacionados. Y tampoco porque se produzca A y luego B significa que A sea el causante de B. Pero a nuestro cerebro le encanta establecer esas conexiones para bajar nuestro nivel de incertidumbre. Por ejemplo, haber tomado homeopatía y haber mejorado en la sintomatología de un resfriado no tiene por qué estar relacionado, y de hecho no lo está. Al menos a día de hoy no existe ningún estudio científico que así lo afirme. Hay muchos estudios que, de modo jocoso, muestran la correlación que existe entre la población de cigüeñas en una determinada ciudad y el nacimiento de bebés. Ambas variables correlacionan, pero ello no quiere decir que estén relacionadas. Al igual que entre la homeopatía y los resfriados hay otra tercera variable que explica la recuperación, el propio proceso autolimitado del resfriado común, aquí también hay otra variable que explica este efecto: el tamaño de la ciudad: a mayor área urbana, más cigüeñas y también más nacimientos de bebés. Si tenéis curiosidad, en esta web podéis hacer ver muchas de estas correlaciones llamadas “espurias”.
    Al igual que tendemos a ver causalidad donde sólo hay casualidad, también a nuestro cerebro le gusta jugar a identificar patrones. De hecho es una de las cosas que mejor se le dan a nuestro cerebro. Ya lo hemos dicho, nuestro cerebro siente aversión por la información ambigua, por lo que cuando se encuentra ante un patrón de estímulos que no comprende, trata de identificar un patrón en esa información abstracta, nuestro cerebro “conecta los puntos”. De hecho hay dos fenómenos psicológicos que están relacionados con esta tendencia a la búsqueda de patrones: la pareidolia y la apofenia.
    La pareidolia es un fenómeno psicológico donde un estímulo vago y aleatorio (habitualmente una imagen) es percibido erróneamente como una forma reconocible. Ver formas en las nubes, caras de mujer en la superficie de Marte o figuras religiosas en las manchas de humedad de la pared tienen detrás este fenómeno. En nuestro cerebro, hay un área concreta que se encarga de ello, el giro fusiforme del lóbulo temporal
    Por su lado, la apofenia (o patronicidad) es la experiencia consistente en ver patrones, conexiones o ambos en sucesos aleatorios o datos sin sentido. Esta tendencia a identificar patrones está relacionada con una sustancia cerebral llamada dopamina; si se administran agonistas dopaminérgicos (sustancias que incrementan la dopamina, como la cocaína o las anfetaminas -incluída la medicación para el TDAH-) las personas tienden a ver más patrones; si se administran antagonistas (que disminuyen esta sustancia, por ejemplo los fármacos que se usan en el tratamiento de la esquizofrenia) se ven menos.
    Otro fenómeno psicológico que está detrás de nuestras exóticas creencias es el sesgo de confirmación, la tendencia a favorecer la información que confirma las propias creencias o hipótesis: prestamos más atención a la información que coincide con nuestras expectativas y deseos previos, descartando toda la información que nos hace entrar en contradicciones. Los que creen en las conspiraciones suelen prestar sólo atención a información que confirma sus creencias conspiranoicas, descartando la información que hace que sus creencias se tambaleen. Sin embargo muchas veces somos ciegos a cosas que tenemos delante de nuestros propios ojos: mientras nos preocupamos por cortinas de humo, cada vez reaccionamos menos ante la corrupción, la pobreza o la guerra.
    El funcionamiento de nuestra memoria tampoco es perfecto, o al menos no funciona como muchas veces creemos que lo hace. No grabamos en nuestro cerebro recuerdos como si de una película se tratase, ni lo recordamos todo, ni todo lo que recordamos verdaderamente ha sucedido. Hay personas que afirman que “cada vez que ha sonado el teléfono y he pensado en fulanito, resulta que era él quien llamaba”., fenómeno que atribuyen a algún tipo de percepción extrasensorial. Probablemente sea verdad lo que cuentan, y eso haya ocurrido unas cuantas veces, pero esa persona está olvidando todas las muchas ocasiones en las que el teléfono ha sonado, ha pensado en fulanito, pero en verdad quien llamaba era menganito. O las veces en las que has pensado en fulanito pero no ha llamado nadie. Recordamos con más frecuencia la información o los acontecimientos más extraordinarios, y olvidamos el resto.
    También tenemos una extraña empatía por los proscritos, los malditos, los que van a la contra. Es lo que hace que al escuchar “Expulsan a un científico de la Universidad de X que afirma haber descubierto que el agua con azúcar cura” le creamos y empaticemos con él; pero no prestamos atención al hecho de que le echaron de esa universidad por su falta de rigor profesional, y que frente a ese único estudio hay cientos de miles que afirman lo contrario.
    Así hay muchos más fenómenos psicológicos que están detrás de nuestras creencias más irracionales; pero el mensaje ya ha quedado claro: “creer” es el camino fácil, sólo hay que dejarse llevar y el cerebro lo hace todo él sólo, porque está programado para ello. Ser racional, escéptico o simplemente dudar, es mucho más difícil porque nos resulta muy incómodo no tener algo en lo que creer.
    Ademas, muchas personas piensan que la ciencia es algo que les es ajeno y que hacen personas con bata blanca, sin darse cuenta de la importancia que tiene en su día a día. Esta falta de pensamiento científico tiene, en parte, su origen en la poca presencia de estos temas en nuestro sistema educativo y medios de comunicación (o en los presupuestos del gobierno).
    La vida es maravillosa, y el mundo está lleno de acontecimientos verdaderamente fascinantes. No necesitamos recurrir a la magia, la brujería o las supersticiones para poder maravillarnos con el mundo que nos rodea. Pero hasta que no reconozcamos la importancia que la ciencia tiene en nuestro día a día, y lo necesario que es desarrollar un pensamiento crítico y escéptico, seguiremos siendo blanco fácil para todos esos que buscan lucrarse a costa de la credulidad de los demás.
    Licencia Creative Commons Este artículo, escrito por Alberto Soler Sarrió se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 3.0 España.
    13 min
  • TIENES MAS CUENTO QUE...LOS CUENTOS DE SATURNINO CALLEJA
    Saturnino Calleja tiene calle y tiene dicho, el famoso "tener más cuento que Calleja". Y sin duda son muchos más los que conocen la expresión que los que saben a quien corresponde.
    Pues bien; de Calleja se decía que tenía mucho cuento porque los publicaba. En cantidades industriales, nunca mejor dicho porque fue de los pioneros en profesionalizar el oficio de editor; y en ediciones populares. Hasta el punto de convertirse en una institución dentro del gremio. Saturnino Calleja, de cuya muerte se acaban de cumplir cien años, está indisolublemente ligado al mundo de la edición infantil. En dos aspectos, inseparablemente unidos a su vez, que son como las dos caras de la moneda de su actividad: los libros de texto y los cuentos, aunque la extraordinaria popularidad de los segundos, origen de la expresión famosa, haya oscurecido a los primeros, que fueron también los primeros cronológicamente.
    Nacido en 1853, Calleja llegó a la edad adulta coincidiendo con la Restauración. De modo que su vida coincide bastante aproximadamente con el empeño por generalizar la escolarización elemental en España, que, expresado en la Constitución de Cádiz, echa a andar en los años 30 del siglo XIX y no culminará sino bien entrado el siguiente, conociendo un momento importante con la Ley Moyano de 1857.
    Pero todavía el mismo año (1876) en que el padre de nuestro hombre, Fernando Calleja Santos, abre el negocio de librería y encuadernación que muy pronto se convertirá en la Editorial Calleja, uno de los promotores de la coetánea Institución Libre de Enseñanza, Laureano Figuerola, se refería al analfabetismo como una llaga social (lo era: superaba el 70%; el 80% entre las mujeres).
    Esa es la España que conoce un veinteañero y emprendedor Saturnino Calleja. Tan emprendedor que, sólo tres años después de abierto el negocio familiar, decide comprarlo y convertirlo en la citada editorial. Veinte años después, cuando el siglo daba las boqueadas, llegó a vender casi tres millones y medio de volúmenes entre España, Hispanoamérica y Filipinas.
    Siempre en los dos inseparables géneros antedichos, libros de texto y cuentos. Como ha escrito Jaime García Padrino "La dedicación de aquellos editores preocupados por la infancia iba unida a un claro interés pedagógico que se traducía en el deseo de contribuir con sus ediciones a la formación infantil. Tal concepto de la propia labor editorial quedó reflejado entonces en los planteamientos de las distintas colecciones, donde era frecuente incluir -con distintas proporciones- el libro instructivo o escolar, junto a las obra recreativas de mayor o menor intención moralizadora".
    Ni que decir tiene que Calleja pertenecía de pleno derecho a «aquellos editores», muy pocos, repartidos entre Madrid y Barcelona; siendo él el gran representante en la capital. Calleja sería el responsable del "auténtico desarrollo industrial y la popularización de las ediciones pensadas para los más pequeños lectores"
    Los cuentos que le harían célebre no empezó a publicarlos hasta 1884. Antes se centró en los libros escolares, lo que comprendía, además de métodos de lectura, geometrías, geografías o historias de España, catecismos, enciclopedias, manuales de urbanidad y buena crianza (como se llamaban y que incluían nociones de higiene), textos de apoyo como los abecedarios iconográficos, hechos con la clásica idea de instruir deleitando... El afán de modernidad de aquellos libros que hoy nos parecen deliciosamente antañones se transparenta en la voluntad de "poner al alcance de los niños el método científico" y "no exigirles más esfuerzo que lo que ellos sean capaces de hacer", como se recogía en el prólogo de uno de aquellos libros, 'El Instructor', de iniciación a la lectura.
    A finales del XIX vendía 3,5 millones de ejemplares en el mundo hispano
    De acuerdo a esa idea de adecuar los contenidos a la capacidad de comprensión de los niños, los libros se adaptaban a los distintos grados de enseñanza y tenía un detallado plan pedagógico. Calleja publicó un Método completo de Primera Enseñanza Cíclica o Progresiva, que repartía todas las materias escolares de los primeros años en tres niveles: Albores de la enseñanza, Guía de la primera enseñanza y Biblioteca de las escuelas.
    Y los cuentos, los recordados cuentos, fueron una prolongación de ese mismo interés. Publicó una cantidad inmensa de ellos, repartidos en colecciones como Nuevas colecciones de cuentos (de hadas, fantásticos...), Biblioteca de recreo, Biblioteca escolar recreativa, Biblioteca ilustrada para niños, Biblioteca Perla, en los que aparecieron relatos de todos los ámbitos, incluyendo a autores como Salgari, Poe, Rider Haggar, el Pinocho de Collodi o narraciones bíblicas. Y más allá de los cuentos, publicó títulos como 'Enfermedades de los niños' o '¿Qué es la sindicación obrera?'
    Sus modernos métodos de difusión y venta crearon escuela e influyeron en otras editoriales. Se planteó llegar a todos los públicos para lo que hizo hasta cuatro presentaciones diferentes de sus libros con distintos precios. Mantuvo siempre una relación muy estrecha con sus autores, si bien privilegió a los ilustradores sobre los escritores (autores, traductores o adaptadores). El nombre de estos últimos no siempre aparecía reflejado, lo que tiene buena parte de culpa de que se acabara hablando de "cuentos de Calleja". El trabajo de los ilustradores, en cambio, se cuidaba mucho. Trabajó siempre con los mejores. Tras su muerte, la editorial contó con nombres como Bartolozzi, Penagos, K-Hito o Tono. Finales clásicos, como el "y vivieron felices y comieron perdices", son aportación suya.
    En los cuentos adaptados de otros ámbitos, algo muy frecuente (Andersen o los Grimm, 'Gulliver' o 'Las mil y una noches' llegaron a España de su mano), imponía un toque de casticismo y españolización, y en todos, un contenido moral. Con todo, no se libró de críticas moralizantes a las que él llegó a responder con una circular. Fue un adelantado en la promoción y difusión de sus libros. Llegó a tener dieciocho delegaciones entre América y Filipinas, y fue de los primeros, si no el primero, en incluir en sus catálogos opiniones elogiosas sobre sus libros, algo hoy habitual; opiniones de gente destacada como obispos o el nuncio apostólico. Su procedimiento: regalar libros a cambio de esas opiniones.
    Con esos métodos llegó a publicar miles de títulos y a vender millones de ejemplares. Sí, quizá nadie tuvo nunca más cuento que Calleja.
    Porque mucho cuento tiene que tener alguien para superar a la famosa Editorial Calleja que llenó tres cuartos de siglo de la vida española de cuentos, expandiendo el gusto por la lectura entre los niños de varias generaciones.
    «Los niños pobres de España no habían leído cuentos hasta que los publicó este editor», señalaba el popular cronista Dionisio Pérez que en 1918 llegó a decir: «Yo no conozco en la Historia de nuestro pasado siglo (XIX) una revolución más intensa, más fecunda, que haya roturado más hondamente la conciencia nacional».
    La Editorial Calleja publicó unos 1.100 cuentos, así como un gran número de libros de Historia, Literatura, Sociología, Leyes, Medicina, Novela, Diccionarios... Según Enrique Fernández de Córdoba llegó a ser la más importante en lengua española a uno y otro lado del Atlántico. Desapareció por completo a finales de los años cincuenta, pero aún se pueden encontrar sus cuentos a la venta en Internet aunque ahora ya no valen menos que una perra chica.
    Saturnino Calleja cuenta con calles con su nombre en diversas localidades, entre ellas Madrid, y desde 2001 con un lugar en el Diccionario de la Real Academia Española por la expresión «tener más cuento que Calleja».
    Y...Comieron perdices y a mí no me dieron, porque no quisieron»
    13 min
  • LEGISLACION CONTRA EL INTRUSISMO Y LAS PSEUDOTERAPIAS
    La Organización Médica Colegial (OMC) ha expresado, en su Asamblea General de hoy sábado, 3 de diciembre, su honda preocupación por el auge de las terapias pseudocientíficas, sectas sanitarias e intrusismo, en un contexto de vacío legal, incertidumbre científico-experimental, de diversidad de competencias profesionales, de heterogeneidad de la práctica y de escasez de controles de calidad en este tipo de actividades.
    La OMC ha incidido en la carencia de una regulación oficial académica sobre la formación de los profesionales que las ejercen, con rango legal de reconocimiento académico y científico experimental, así como en la falta de control sobre el ejercicio profesional de la actividad en las Terapias-Técnicas no Convencionales (TTNCs). Bajo el compromiso social corporativo de la OMC que incluye la vigilancia de la competencia de la práctica profesional y de los valores de la Medicina, pero también la información contrastada, verificada y validada en temas relevantes para la educación sanitaria y la salud pública, la Corporación quiere advertir que no se pueden confundir las medidas de confort, con efecto relajante o aquellas que aportan bienestar al paciente, con procedimientos y terapias eficaces y efectivas reconocidas por la comunidad científica.
    La OMC se siente en la obligación de advertir acerca de la posibilidad de retrasos peligrosos en los tratamientos y de pérdida de oportunidad en la aplicación de fármacos y de técnicas reconocidas y avaladas por la comunidad científica. Ello tiene consecuencias, sobre todo para el paciente, como el encarecimiento de los procesos, cuando tiene que recibir atención múltiple. La Corporación alerta, al respecto, de que la utilización de productos, terapias, técnicas o cualquier otro procedimiento que, además de carecer de dicho aval científico experimental y legal, no están incluidos en la Cartera de Servicios, básica ni complementaria que el SNS público oferta, tiene implicaciones jurídico-legales que hay que considerar.
    Asimismo, aboga por reforzar el papel de los Comités de Ética y de Deontología dentro y fuera de los Colegios para que puedan, junto con los gabinetes jurídicos de estas corporaciones, atajar cualquier desmán que perjudique al prestigio de dichas instituciones que, a su vez, repercute en una pérdida de prestigio de cara a la sociedad, que sólo empeorará el problema. La OMC entiende que es su misión garantizar que las actuaciones de los profesionales médicos se ajusten a la Lex Artis ad hoc, y muestra su rechazo a prácticas basadas en pseudociencia o con publicidad engañosa.
    ¿Vacío legal? En demasiadas ocasiones, o bien desconocimiento de la legalidad vigente o, directamente, transigencia con su vulneración.
    Dejo un pequeño repaso sobre algunos aspectos interesante de la legislación que, en muchísimos casos, se incumplen de forma impune y a la vista de todos:
    Solo profesionales sanitarios, y no todos, pueden tener "a su cargo" a pacientes: http://noticias.juridicas.com/base_datos/Admin/l44-2003.html
    En “terapias no convencionales”, el "terapeuta" siempre ha de estar supervisado por un médico que se hará responsable de la seguridad
    Los centros donde se lleven a cabo esas "consultas" han de estar autorizados según el Real Decreto 1277/2003 del 10 de octubre.
    A nivel constitucional, los artículos 43 y 51 de la Constitución Española subrayan la protección de la salud de los ciudadanos, el fomento de una educación sanitaria basada en informaciones veraces y la defensa de consumidores y usuarios.
    Artículo 403 del Código Penal
    1. El que ejerciere actos propios de una profesión sin poseer el correspondiente título académico expedido o reconocido en España de acuerdo con la legislación vigente, incurrirá en la pena de multa de doce a veinticuatro meses. Si la actividad profesional desarrollada exigiere un título oficial que acredite la capacitación necesaria y habilite legalmente para su ejercicio, y no se estuviere en posesión de dicho título, se impondrá la pena de multa de seis a doce meses.
    2. Se impondrá una pena de prisión de seis meses a dos años si concurriese alguna de las siguientes circunstancias:
    2.a. Si el culpable, además, se atribuyese públicamente la cualidad de profesional amparada por el título referido.
    2.b. Si el culpable ejerciere los actos a los que se refiere el apartado anterior en un local o establecimiento abierto al público en el que se anunciare la prestación de servicios propios de aquella profesión.
    E incluso movimientos que usan el miedo a la medicina o las promesas de curación "sin efectos secundarios", etc., como gancho para atraer a la gente hacia sus supuestos remedios por métodos de manipulación, el apartado segundo del artículo 515 del Código Penal para declarar dichas asociaciones como ilícitas:
    Son punibles las asociaciones ilícitas, teniendo tal consideración:
    2.º Las que, aun teniendo por objeto un fin lícito, empleen medios violentos o de alteración o control de la personalidad para su consecución.
    Pero es que sólo echando mano de https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-1996-18085
    ya estamos ante una cantidad ingente de material legal para tumbar a prácticamente cualquier charlatán de hoy en día, revisando el Real Decreto 1907/1996, de 2 de agosto, sobre publicidad y promoción comercial de productos, actividades o servicios con pretendida finalidad sanitaria:
    -queda prohibida cualquier clase de publicidad o promoción directa o indirecta, masiva o individualizada, de productos, materiales, sustancias, energías o métodos con pretendida finalidad sanitaria en los siguientes casos:
    1. Que se destinen a la prevención, tratamiento o curación de enfermedades transmisibles, cáncer y otras enfermedades tumorales, insomnio, diabetes y otras enfermedades del metabolismo.
    2. Que sugieran propiedades específicas adelgazantes o contra la obesidad.
    3. Que pretendan una utilidad terapéutica para una o más enfermedades, sin ajustarse a los requisitos y exigencias previstos en la Ley del Medicamento y disposiciones que la desarrollan.
    4. Que proporcionen seguridades de alivio o curación cierta.
    5. Que utilicen como respaldo cualquier clase de autorizaciones, homologaciones o controles de autoridades sanitarias de cualquier país.
    6. Que hagan referencia a su uso en centros sanitarios o a su distribución a través de oficinas de farmacia.
    7. Que pretendan aportar testimonios de profesionales sanitarios, de personas famosas o conocidas por el público o de pacientes reales o supuestos, como medio de inducción al consumo.
    8. Que pretendan sustituir el régimen de alimentación o nutrición comunes, especialmente en los casos de maternidad, lactancia, infancia o tercera edad.
    9. Que atribuyan a determinadas formas, presentaciones o marcas de productos alimenticios de consumo ordinario, concretas y específicas propiedades preventivas, terapéuticas o curativas.
    10. Que atribuyan a los productos alimenticios, destinados a regímenes dietéticos o especiales, propiedades preventivas, curativas u otras distintas de las reconocidas a tales productos conforme a su normativa especial.
    11. Que atribuyan a los productos cosméticos propiedades distintas de las reconocidas a tales productos conforme a su normativa especial.
    12. Que sugieran o indiquen que su uso o consumo potencian el rendimiento físico, psíquico, deportivo o sexual.
    13. Que utilicen el término «natural» como característica vinculada a pretendidos efectos preventivos o terapéuticos.
    14. Que atribuyan carácter superfluo o pretenda sustituir la utilidad de los medicamentos o productos sanitarios legalmente reconocidos.
    15. Que atribuyan carácter superfluo o pretendan sustituir la consulta o la intervención de los profesionales sanitarios.
    16. Y, en general, que atribuyan efectos preventivos o terapéuticos específicos que no estén respaldados por suficientes pruebas técnicas o científicas acreditadas y expresamente reconocidas por la Administración sanitaria del Estado.
    Aparte, hay normativa específica sobre la venta ambulante de plantas y/o venta de plantas catalogadas como medicinales, y sobre la promoción de productos catalogados como tóxicos (como el MMS) que puede poner en serios aprietos a estafadores como Pàmies o incluso entre rejas a otros como Kalcker (Artículo 361 del Código Penal y siguientes).
    Así que más que una desprotección legal, yo hablaría de una transigencia explícita con la promoción y práctica de pseudoterapias a personas que carecen de la titulación adecuada y, usualmente, en centros no sanitarios.
    Y no es que se escondan, precisamente:
    Sólo hacer un repaso estricto del muro de Pàmies (por poner un ejemplo; lo mismo para Corbera, Vicent Guillem, Teresa Ilari, Vicenç Herrera y otros muchos) da para tachar prácticamente TODOS los ítems de la lista anterior.
    11 min
  • LOS PICAROS HISTORIA DE ESPAÑA
    Los bajos fondos en la Sevilla del siglo XVI
    Como no podía ser de otro modo, en una sociedad tan heterogénea, la variedad era también la característica de los bajos fondos y de las llamadas "gente de mal vivir". Sevilla destacaba en el conjunto de la Monarquía por la extensión que habían llegado a alcanzar estas gentes del hampa, en particular a finales del siglo. En la ciudad había zonas que estaban dominadas enteramente por el hampa, por ejemplo Santa María la Blanca, el Arenal (junto al puerto) y el campo de Tablada. Ninguna ciudad había en las Españas más idónea para albergar a la picaresca y la delincuencia. Decía Cervantes que Sevilla era "amparo de pobres y refugio de dechados, que en su grandeza no sólo caben los pequeños, pero no se echa de ver los grandes".
    Pícaros
    niños comiendo
    Niños comiendo melón y uvas, Murillo (Pinacoteca Antigua. Munich)
    Algunos integrantes de esta categoría social alternaban el delito con diverso tipo de trabajo eventual dentro de la ley, y más relacionado con el comercio que con la industria. El sistema de flotas en el comercio con América hacía que se sucediesen momentos de frenética actividad con períodos en los que había escaso movimiento en el puerto. La falta de trabajo favorecía actividades poco honestas y los delitos se hacían más frecuentes cuando había menos trabajo. Los desocupados se dedicaban a vender mercancias fraudulentamente. Había personas especializadas en revender con rapidez los objetos robados, y otros compraban productos, como vinagre, aceite, vino, azúcar, miel y cera que posteriormente adulteraban, obteniendo así una mayor cantidad. En una ocasión, uno de estos defradaudores vendió a un hidalgo un trozo de oveja haciéndolo pasar por carne de buey, por el sencillo procedimiento de coser unos testículos a la pieza de carne. Su desgracia fue que la cocinera tenía mejor vista que su señor y se dió cuenta del timo. El vendedor fue apresado por la justicia y explusado de la ciudad.
    Eran los pícaros "una especie de gentes que ni parecen cristianos, ni moros, ni gentiles", en palabras del protagonista de "La vida del escudero Marcos de Obregón". Es interesante señalar que este numeroso grupo de personas que vivía al borde mismo de la legalidad, formaban toda una organización en la que cada cual cumplía un papel determinado, con su propia jerarquía y con cierto control sobre cada uno de sus miembros. El ejemplo más conocido es el que nos presenta Cervantes en su "Rinconete y Cortadillo", novela en la que se describe con gran realismo esa organización gremial de ladrones encabezada por el señor Monipodio, que dirigía, con una sistemática perfectamente establecida, el delito en Sevilla, asignando a cada integrante del grupo la actividad que tenía que desarrollar, junto con el territorio que formaba su propia demarcación para actuar.
    Los pícaros podían ser "de cocina" (pinches auxiliares de cocinero), "de costa" (merodeadores de playas y puertos") y "de jabega" (timadores de incautos). Normalmente robaba lo justo para comer, distinguiéndose del rufián en su carácter cínico y amoral y en la ausencia de violencia para lograr sus fines. El origen del pícaro parece estar en el oficio de esportillero -aquél que transporta un producto en espuertas- , oficio que aprovechaban para sisar algo de mercancía con qué comer. Para principios del siglo XVII se cuentan en España más de 150.000 vagabundos.
    El lenguaje utilizado por los bajos fondos era también una característica que lo definía. Era una jerga especial, la "jerga de la germanía", cuyo empleo constituía un signo de reconocimiento entre los truhanes. La taberna era la ermita, el bando de tortura era el confesionario, ser ahorcado era casarse con la viuda, al dinero se le llamaba la sangre, a la bolsa de monedas la pelota y a Sevilla la denominaban Babilonia.
    "... porque los días pasados dieron tres ansias a un cuatrero que había murciado dos roznos, y con estar flaco y cuartanario, así las sufrió sin cantar como si fueran nada. Y esto atribuimos los del arte a su buena devoción, porque sus fuerzas no eran bastantes para sufrir el primer desconcierto del verdugo.
    Y, porque sé que me han de preguntar algunos vocablos de los que he dicho, quiero curarme en salud y decírselo antes que me lo pregunten. Sepan voacedes que cuatrero es ladrón de bestias; ansia es el tormento; rosnos, los asnos, hablando con perdón; primer desconcierto es las primeras vueltas de cordel que da el verdugo."
    Rinconete y Cortadillo
    Miguel de Cervantes
    La delincuencia sevillana solía resolver sus cuentas en los llamados "apedreaderos" que había en algunas puertas de la ciudad y en las murallas y barbacanas. Nos cuenta el Padre León, todo un cronista de los bajos mundos, que en ellos se reunían "muchos hombres desalmados, delincuentes, inquietos, valientes, valentones, bravotines, espadachines y matadores y forajidos, gentes a quien no se atrevían las justicias que había en esta gran ciudad, así de la ordinaria, como la de la ciudad, y alcaldes de corte". Allí se enfrentaban las bandas rivales, con cuanto material bélico podían hacerse: cuchillos, espadas, pinchos y, sobre todo, hondas con las que apedrearse. No pocos fueron los alguaciles que salieron descalabrados cuando intentaron detener a los contendientes. Pero dejemos que nos lo cuente el propio cronista:
    "Quiero contar lo que me pasó en el tiempo que esta gente suele salir a los apedreaderos y a los palos. Era tanta la demasía que aquel año había en esto, sin poderlo remedir ni el asistente ni los alguaciles, uno de los cuales se llamaba Marco Caña, famosísimo, de cuyo nombre temblaban todos en Sevilla y aun fuera de ella. No había fiesta ni domingo en que no hubiese alguno o algunos muertos y heridos; y pendencias y guerras tan ensangrentadas que era imposible ponerlos en paz, porque cuando estaban ya muy encarnizados los muchachos se le llegaban a cada lado los hombres de mal vivir que tengo dicho; los cuales venían a vengar sus injurias, y los odios, injurias y pendencias, que entre semana no habían podido vengar. A río vuelto las vengaban en los apedreaderos y en los palos, que los domingos y fiestas se celebraban, y era tanta la gente que salía la Puerta de Marchena y de Córdoba, y a las murallas y barbacanas, como si fuera para ver justas y torneos. Muchas veces iba el Asistente don Francisco Zapata, Conde de Barajas, grande gobernador, y de gran valor con sus alguaciles y volvíanse como habían ido, sin hacer suerte en ninguno de todos ellos; porque encolumbrando la justicia, se apiñaban y juntaban los dos bandos contrarios y diciendo: ¡amura, amura! hacían huir a la justicia a piedra menuda. Y lo mismo les acontecía a los alcaldes de Corte, que llevaban a todos sus alguaciles, y tampoco aprovechaba cosa alguna y a todos les hacían retirar más que de prisa. Tanta era la fuerza de este pueblo bárbaro, indómito y sin razón."
    "Compendio..." 1ª parte. Cap. 3
    Mendigos
    Aguador de Velazquez
    El Aguador de Sevilla, de Velázquez (Museo Wellington. Londres)
    Otros, que no tenían ninguna ocupación, ni posibilidades de tenerla, se dedicaban a la mendicidad. La ley los distinguía de los "vagos", que se negaban a realizar ningún tipo de trabajo. La mendicidad fue una constante de una sociedad en la cual el trabajo manual no gozaba de total aceptación y en la cual el mendigo no era un ser indeseable.
    La caridad estaba institucionalizada de tal forma que la sociedad asumía perfectamente la carga que suponía el mantenimiento de los pobres mediante una amplia gama de procedimientos. Aquellos que no podían trabajar por razones de enfermedad, edad o mutilación tenían el derecho de pedir limosna, constituyendo una clase de mendicidad reconocida y socialmente bien vista, que contaba con el beneplácito del párroco local para pedir en la población y en seis leguas a la redonda. Los ciegos son un grupo especial, recibiendo el respeto social y acompañados generalmente de una guitarra. Abundaban también los falsos mendigos, el estadio más bajo de la práctica picaresca junto con los falsos peregrinos. Simulaban enfermedades o heridas y tanto más ganaban cuanta más pena podían dar. Su ámbito de actuación fundamental eran los paseos y las iglesias.
    Las fluctuaciones climatológicas con las consiguientes malas cosechas, hambrunas y endemias, junto con el alza de vida experimentada durante toda la centuria, fomentaron la miseria de muchos y la existencia de un submundo de mendigos y vagos.
    Tan numerosos llegaron a ser los mendigos que, en 1597, el Cabildo sevillano decidió expedir licencias que permitiesen practicar la mendicidad solamente a un número limitado de personas. La mayor parte de los que pedían caridad a los sevillanos eran transeúntes o emigrantes. Se ha comprobado que de las 231 licencias de mendigos que se expidieron en la ciudad en 1675, 135 eran para personas que procedían de fuera de ella.
    Los ancianos que no tenían ningua clase de medios, eran cuidados en los hospitales. En Sevilla proliferaron en esta época estas instituciones de beneficiencia pública. La mayor parte fueron fundadas por cofradías y hermandades, aunque también lo hicieron organismos civiles, eclesiásticos o religiosos; sin embargo, era la Iglesia la que ejercía una influencia decisiva en todas ellas. Eran entidades con pocas camas, muchas veces especializados en concretos males, donde se acogian pobres, bubosos, locos, leprosos, etc. En 1587 el arzobispo Rodrigo de Castro, con el beneplácito real, redujo los 76 centros existentes a cerca de una veintena para logar una mayor eficacia. Surgieron así los hospitales del Espiritu Santo y Amor de Dios, más 16 antiguos entre los que estaban la Sangre, Caridad o San Jorge, San Bernardo, Santa Marta, etc.
    La mendicidad era también practicada por una verdadera legión de niños huérfanos o abandonados, muchos de los cuales habían sido depositados al nacer en la Casa Cuna de Sevilla. Estos niños expósitos crecían después en las calles de la ciudad y eran iniciados en esta práctica por algún adulto que les indicaba dónde y cómo había que pedir para obtener mejores ganancias. Cuando el niño crecía, si era suficientemente inteligente, se independizaba de su mentor y podía guardarse así la totalidad de las limosnas que obtenía. Generalmente, terminaban integrándose en el mundo de la delincuencia o de la prostitución.
    22 min
  • OOOH BABY BABY
    Oooh La La La La
    I did you wrong
    My heart went out to play & in the game
    I lost you what a price to pay
    I'm cryin'
    Oooh Baby,
    Baby Oooh Baby, Baby
    Mistakes I know I've made a few
    But I'm only human
    You've made mistakes too
    I'm cryin'
    Oooh Baby
    Baby Oooh Baby Baby
    Ooo Baby Baby
    Oooh Baby Baby
    I'm just about at the end of my rope
    But I can't stop tryin'
    I can't give up hope
    'Cause I'll be here
    And someday I'll hold you near
    Whisper I still love you
    Until that day is here
    I'm cryin'
    Oooh Baby Baby
    Oooh Baby Baby
    Oooh Baby Baby
    Oooooooooooh Oooooooooh
    Baby Baby
    Ooooooooooohoooooooooooooo
    Letra Ooo Baby Baby de Smokey Robinson en español (traducción)
    Oooh La La La La
    I Did You Wrong
    Mi corazón se fue a jugar y en el juego
    Que te había perdido lo que es un precio a pagar
    Estoy llorando
    Oooh Baby,
    Bebé Oooh Baby, Baby
    Errores que yo sé que he hecho unos cuantos
    Pero yo soy humano
    Usted ha cometido demasiados errores
    Estoy llorando
    Oooh bebé
    Bebé Oooh Baby Baby
    Ooo Baby bebés
    Oooh Baby Baby
    Estoy a punto al final de mi cuerda
    Pero no puedo dejar de tryin '
    No puedo renunciar a la esperanza
    Porque voy a estar aquí
    Y algún día voy a tener cerca de
    Susurro que aún te amo
    Hasta ese día está aquí
    Estoy llorando
    Oooh Baby Baby
    Oooh Baby Baby
    Oooh Baby Baby
    Oooooooooooh Oooooooooh
    Baby Baby
    Ooooooooooohoooooooooooooo
    3 min
  • ANUNCIOS QUE DEBERÍAN ESTAR PROHIBIDOS PARA LOS NIÑOS
    La publicidad de productos malsanos debería estar prohibida o al menos mejor regulada, sobre todo cuando su objeto es un colectivo que precisa de una especial protección, como los niños. No creo que pueda haber mucha discrepancia al respecto, pero si aún hay alguien que necesita un ejemplo de los estragos que pueden causar en ellos estos anuncios –y lo que publicitan–, solo hay que dedicar un rato al escalofriante documental Más allá del peso. Aunque está grabado en Brasil, las situaciones que se muestran son habituales y comunes en todos los países de nuestro entorno. Y sí, también en el nuestro.
    Los productos cuya publicidad es urgente regular serían aquellos que aportan un exceso de azúcar, grasas y sal, o la combinación de los tres elementos que caracteriza los productos procesados con peor perfil nutricional.
    Con esta idea en mente, la OMS publicó hace un año un documento que marcaba los niveles máximos de estos ingredientes aceptables para anunciar un producto destinado a los niños. Lo hicieron estableciendo una serie de restricciones en 17 categorías de alimentos: si la composición de cualquiera de estos productos excedía la cantidad de azúcar, sal o grasa marcada por ellos por cada 100g de producto, no tendrían permitido anunciarse.
    En el planteamiento inicial de este artículo pensábamos encontrar seis muestras de anuncios que fueran en contra de esas recomendaciones, pero tardamos poco en darnos cuenta de que la verdadera dificultad estaba en encontrar algunos que sí las cumplieran. Veamos algunos ejemplos de anuncios desaprobados por la Organización Mundial de la Salud que, a pesar de eso, se emiten a diario.
    Cereales ‘de desayuno’
    Protagonistas de la categoría número 6, sobre estos cereales la OMS advierte que solo podrían publicitarse aquellos que aporten menos de 10 g de grasas totales; 15 g de azúcares totales y 1,6 g de sal. Sin embargo, los cereales Cuétara Choko Flakes superan las cantidades de grasas recomendadas y casi duplican el de azúcares, tal y como se puede contrastar en este enlace: un ejemplo que se puede extender a casi toda la gama del fabricante en esta categoría.
    ¿Se trata de un caso aislado? Desgraciadamente no: buena parte de su competencia tiene similares o peores valores, y sus anuncios también van dirigidos a niños y adolescentes. Como ejemplos, el caso de Kellogg’s (fabricante que ha decidido obviar la información nutricional de sus productos en su web en español) o el de Nestlé, también en casi toda su gama.
    Comidas y platos precocinados o listos para comer
    En su categoría, la 9, las condiciones solo permiten anunciarse aquellos alimentos que aporten menos de 10 g de grasas totales; 4 de grasas saturadas; 10 de azúcares totales y 1 de sal, además de aportar menos de 225 kcal/100g. No hay que esforzarse mucho en contrastar los valores nutricionales del catálogo de pizzas de Casa Tarradellas para descubrir que ni una sola cumple estos requisitos. Todas superan la cantidad de sal sugerida entre un 20 y un 70%, mientras el 42% supera la cantidad límite de grasa y el 75% la de calorías. Con cadenas como McDonald’s, Burger King o Telepizza sucede lo mismo, pero ahí están sus anuncios.
    Helados
    Los helados también tienen su propia categoría particular, la 5. En este caso la recomendación es más expeditiva: según las recomendaciones de la OMS, no deberían permitirse sus anuncios dirigidos a los niños. Sin disquisiciones: ninguno. La cantidad de anuncios que deberían desaparecer de nuestras televisiones es innumerable: solo hay que ver el que encabeza esta sección o este otro también de Nestlé, además de otras marcas como Kalise. Ninguno de ellos deberían anunciarse, en beneficio de la Salud Pública.
    Zumos
    Aquí la cosa se complica, ya que los zumos de "fruta 100%" están encuadrados en la categoría 4 destinada a las bebidas, que se desglosa en cuatro: 1º bebidas lácteas, 2º bebidas energéticas, 3º otras bebidas —colas, limonadas, naranjadas, refrescos, bebidas azucaradas, aguas minerales saborizadas, ya sean con azúcares añadidos o con edulcorantes– y 4º, los zumos. Como en el caso de los helados, los zumos tampoco deberían poder anunciarse, independientemente de su contenido en los ítems señalados.
    La razón es que los zumos –aunque sean "100%"– representan una importante cantidad de azúcares libres en la dieta de un niño, de acuerdo con el documento de posicionamiento de la OMS Guidelines on Sugars Intake for Children and Adults. Así pues, ni los de Juver, ni los de Zumosol, ni los de Don Simón: nada de anuncios de zumo, así que imagina los requisitos para el resto de bebidas.
    Quesos y similares
    En la categoría destinada a los quesos –la 8– las condiciones para poderse anunciar pasan por aportar menos de 20 g de grasas totales y menos de 1,3 g de sal. El ejemplo del vídeo, La Vaca Que Ríe, cumple con las grasas pero no con el contenido en sal, igual que el resto de su gama, que en el 100% de los casos supera la cantidad de sal y en muchos el de grasas. La única excepción, los quesitos light con queso azul, que contienen 9 g de grasa y 0,8 de sal). No lo hacen mejor otras marcas como El Caserío, Babybel (cuya variante sabor cheddar es una bomba con 31 g de grasa/100 g y 1,8 g de sal) o muchas otras.
    Galletas, bollería y pasteles
    En la 2 nos encontramos con otra de esas categorías en la que la OMS se torna expeditiva: no hay porcentajes salvables ni opción para anunciar productos de esta categoría. Ni los de Artiach, ni los de Cuétara, ni los de Panrico, ni los de Bimbo, ni los de Lu, ni Bollycaos, Panteras Rosas, Tigretones, Phoskitos, Q’caña o Donuts. Si alguien se pregunta el porqué de este veredicto radical, que se asome a la lista de ingredientes de cualquiera de ellos: cuenta la leyenda que, si lo haces tres veces, directamente te suben el colesterol y el azúcar.
    Entonces, ¿qué se puede anunciar para los niños?
    Hay categorías completamente libres para dirigir su publicidad a los niños. Lo difícil, curiosamente, ha sido encontrar anuncios de estos productos. Nos referimos por ejemplo a la categoría 13, que incluye carne fresca y congelada, aves, pescados y similares o huevos. Junto a la 15 –que alude a fruta, verduras y hortalizas frescas o congelada– son las únicas que gozan de total libertad para hacer anuncios dirigidos a los niños. Esos se pueden contar con los dedos de una mano: sirva como ejemplo el del plátano de Canarias.
    UNA ACLARACIÓN NECESARIA
    La limitación en la publicidad de estos productos alimenticios trata solo de su enfoque hacia los niños –por su condición de indefensión, además de ser especialmente influenciables–, y no quiere decir que no puedan existir o anunciarse. Pero fácilmente podríamos ampliar el patrón a todos los consumidores, simplemente para tomar conciencia de lo negativos que son los procesados que no cumplen esos requisitos mínimos. Si los alimentos no recomendados son los que son, y los que se libran tienen esas limitaciones en los niveles de grasa, azúcar y sal –salvo los frescos, donde hay barra libre– ve tomando nota, porque lo que no es bueno para tus hijos tampoco lo es para ti, ni para nadie. Si quieres obtener un análisis de todas las categorías del informe de la OMS, además de la fuente original puedes consultar esta reflexión que publiqué hace algún tiempo y trata el tema en profundidad.
    http://elcomidista.elpais.com/elcomidista/2016/11/24/articulo/1479982740_390119.html
    12 min
  • HOMENAJE A CARLOS ARNICHES
    Carlos Arniches nació el 11 de octubre de 1866 en Alicante, dejó muy pronto su hogar familiar para trasladarse a Madrid donde comenzó a trabajar de periodista, lo que le permitió impregnarse de ese ambiente castizo que trasladó a sus obras teatrales y que lo convirtió en el maestro del sainete popular madrileño.
    (Carlos Arniches y Barrera; Alicante, 1866 - Madrid, 1943) Comediógrafo español considerado el más claro continuador del sainete costumbrista del siglo XIX. De joven colaboró con el diario La Vanguardia, de Barcelona, hasta que se trasladó a Madrid. Encontró un protector en el músico Ruperto Chapí, autor de numerosas partituras del género chico y hombre popularísimo. Con su ayuda, Arniches logró entrar en el mundo teatral madrileño. Antes había colaborado en diversas publicaciones; pero su verdadera vocación era el teatro.
    Su primera producción consiste en sainetes y libretos para algunas zarzuelas de fines del siglo XIX y principios del XX en colaboración con Cantó, García Álvarez, Fernández Shaw y otros. Después desarrolló el llamado género chico (sainete musical y cuadro de costumbres de vivo colorido local) hasta transformarlo en comedia sin música.
    El ambiente que recrea esta faceta de su obra suele ser el Madrid finisecular, popular y castizo, con personajes que hablan un lenguaje alambicado que abunda en chistes veloces y giros rápidos. Arniches no sólo se limitó reproducir la jerga de ese Madrid tan peculiar, sino que fue creador de muchas expresiones que, una vez representadas, pasaron a ser de dominio público. A esta parte de su producción pertenecen títulos tales como Las estrellas (1904), La flor del barrio (1919) o Los milagros del jornal (1924).
    La crítica suele dividir la totalidad de su obra en tres apartados, que cultivó indistintamente: género chico, sainete extenso y tragedia grotesca. En el primero merecen mencionarse La fiesta de san Antón (1898) y El santo de la Isidra (1902); en cuanto al tercero, Arniches fundió lo dramático con lo caricaturesco, anticipándose en cierta forma a los esperpentos de Ramón del Valle-Inclán. Su ambiente suele ser idéntico al del sainete, pero aquí lo cómico encubre una emoción grave que sirve para introducir la crítica, el humor negro o la tesis social. Entre sus restantes títulos cabe recordar La señorita de Trévelez (1916), Los caciques (1920), La heroica vida (1921) y Es mi hombre (1921).
    Su producción comprende unas 270 obras escénicas estrenadas a lo largo de un período de más de cuarenta años, que va de Los aparecidos (1892) a Don Verdades, terminada el día antes de su muerte repentina. Obra tan vasta es naturalmente muy desigual, pero en toda ella se revela una vena cómica auténtica, sobre todo en la descripción de costumbres y en la pintura de los tipos castizos de los barrios del Madrid de fin de siglo.
    El lenguaje de Arniches es fluido y pintoresco y en él abunda el chiste rápido y fresco, el retruécano, la frase de argot; a menudo las situaciones lindan con la astracanada, la deformación distorsionadora de la realidad. Las situaciones son cómicas porque rompen el orden previsible de las cosas; los personajes, por algún rasgo anómalo y desproporcionado que se lleva al extremo, especialmente por su peculiar lenguaje: por ejemplo, el de Florita de Trevélez, lleno de palabras esdrújulas y frases retóricas propias de un romanticismo trasnochado. El habla de estos tipos es pródiga en dislocaciones, rupturas de tono, asociaciones insólitas y descabelladas, comparaciones y chistes. El lenguaje es la invención arnichesca por antonomasia, y nada tiene que ver, a las alturas de la segunda década del siglo, con el inicial convencionalismo heredado.
    La dislocación de la realidad, la constante ruptura de lo obvio y la trasgresión del lenguaje esperable, junto con la ambivalencia tragicómica que ya viene cultivando en formas diversas desde años atrás, conducen a Carlos Arniches hacia lo grotesco, culminación de su búsqueda y expresión de la capacidad creativa de un autor que ha superado unas formas teatrales decadentes. Pero siempre hay en su humor un fondo genuino, de observación atenta del ambiente. En las situaciones dramáticas, en cambio, cae a menudo en la nata sensiblera. Con todo, no puede negarse que Arniches ha sido un extraordinario exponente del casticismo madrileño, del cual supo recoger modos y estilos al par que lo enriqueció con aportaciones personales que tienden a su estilización y no pocas veces a su caricatura.
    Además se vio afortunadamente en otros géneros como el género ínfimo o la opereta y por su fama tan dilatada obtuvo una calle en Madrid que fue quitada en la guerra civil por su ideología. Algo similar ocurrió con su calle alicantina que perdió su denominación en 1937 siéndole retirada también la placa conmemorativa de su casa natal.
    Fue miembro de la Real Academia de la Lengua.
    Muchos de sus argumentos han sido adaptados para el cine.
    Murió en Madrid el 16 de abril de 1943.
    Filmografía parcial
    La casa de Quirós (1937)
    La canción que tú cantabas (1939) (obra teatral)
    El jefe máximo (1940)
    ¡Que viene mi marido! (1940) (obra teatral)
    Alma de Dios (1941) (diálogo) (obra teatral)
    Para ti es el mundo (1941) (obra teatral)
    El más infeliz del pueblo (1941) (obra teatral)
    ¡Así se quiere en Jalisco! (1942) (novela)
    Bruma en el Riachuelo (1942)
    La chica del gato (1943) (argumento) (diálogo)
    Qué hombre tan simpático (1943) (guion)
    Ángela es así (1945) (obra teatral Ángela María)
    Noche de Reyes (1947) (argumento)
    La locura de don Juan (1948) (obra teatral)
    La señorita de Trevélez (1984)
    Cuando críticos o periodistas solicitaban a Carlos Arniches una valoración de sus obras antes del estreno, era frecuente que el maestro del humor declarara como principal o única pretensión la de entretener al espectador proporcionándole un rato de regocijo. A propósito de El casto don José, por ejemplo, asegura que no pretende más que «hacer pasar unas horas de risa a los buenos espectadores [...] que tanto se merecen un poco de solaz y esparcimiento» (Heraldo de Madrid, 23-XII-1933).
    Y en muchas otras ocasiones se pronuncia de manera semejante, ya desde que en 1911, en el epílogo al libro de Antonio Casero Los castizos, reivindica de manera explícita la risa en el teatro:
    Riamos, sí; la risa es sana y bondadosa. Los pueblos más fuertes son los que ríen con mayor simplicidad y con más alborozo; porque la alegría es la salud de los pueblos grandes. Con que ¡viva lo cómico! Y riamos; riamos de todo, hasta de los que nos censuran y condenan, aunque nos injurien.
    A la postre, dentro de veinticinco o treinta años, cuando todos hayamos callado, hablará el Tiempo, y él dirá con su eterna y clara voz quiénes han dicho lo mejor y más digno de ser oído... Y el Tiempo no será tan cursi que niegue su recuerdo a los que llevaron con buena voluntad un rayo de noble alegría al alma de sus contemporáneos (Heraldo de Madrid, 22-II-1911).
    Porque, en el fondo, Arniches siempre consideró su forma de hacer teatro una especie de «servicio público». Pensando en el espectador, se planteaba las obras como un medio para divertir y proporcionar alegrías en tiempos de pesadumbre; también para conmover, dando cauce a los sentimientos más elementales del ser humano, la risa y las lágrimas; y de paso, proponía lecciones de conducta y un modo de entender la realidad.
    12 min
  • PSEUDOCIENCIAS EN LA ESCUELA. LA TEORIA DE LAS INTELIGENCIAS MULTIPLES
    PSEUDOCIENCIA EN LA ESCUELA (3). LAS INTELIGENCIAS MÚLTIPLES
    by Efecto Mcguffin Dec. 28, 2015 9 min read original
    Tercer capítulo del resumen extenso que estamos llevando a cabo este mes al respecto de la charla que realizamos en Barcelona este pasado 11 de julio, dentro de los EEEP. Una vez colocados un poco los cimientos en los dos anteriores artículos sobre la escuela y sus dos grandes enfoques, toca hoy entrar en pseudociencia propiamente dicha. Y para hacerlo, qué mejor que empezar por una de las que está más de moda: la teoría de las inteligencias múltiples de Howard Gardner. ¿Qué hay detrás de ella? ¿En qué se fundamenta? ¿Es fruto de un trabajo empírico? ¿Puede ser falsada? ¿Por qué, según muchos de las que la aplican, funciona? ¿Qué dicen las evidencias al respecto?
    Howard Gardner es el impulsor e inventor del término "inteligencias múltiples". En su libro "Frames of mind", de 1983, se aventuraba por una parte a poner en solfa toda la teoría sobre una única inteligencia que hasta entonces había reinado a lo largo de los años en la ciencia. Su libro no tuvo repercusión en su momento, pues la comunidad científica no avaló sus ideas (y sigue sin hacerlo), las cuales tampoco venían avaladas por ningún tipo de evidencia empírica, sino que se basaban en una intuición de su propio autor, a quien eso no le amilanó para afirmar con contundencia que esas 7 inteligencias eran independientes las unas de las otras y que todo ser humano destacábamos en dos o quizás tres de ellas. A día de hoy hablamos de 8 inteligencias, pues la intrapersonal hizo su aparición al cabo de un tiempo. Al final, estas son las 8 inteligencias propuestas por Gardner:
    A pesar de querer escribir una nueva teoría de la mente, y no un nuevo método de enseñanza para las escuelas, fue la pedagogía la que escuchó y se sintió fascinada por las ideas subyacentes que había en su teoría, a saber:
    *Uno de los motivos por los que algunos niños y niñas fracasan en la escuela es que en ella sólo se trabajan dos inteligencias, la lógico-matemática y la lingüístico-verbal, lo cual perjudica a los demás alumnos que no destaquen en estas dos inteligencias, pero que podrían ser muy buenos si se trabajase con las que se adaptan a las suyas.
    *La inteligencia de las personas no se puede comparar, pues no sólo las etiqueta, sino que no son comparables entre sí, pues al haber niños y niñas con múltiples inteligencias, no podemos catalogar a unos como más inteligentes que a otros. En el fondo, si trabajásemos las inteligencias de cada uno, todos seríamos igual de inteligentes.
    Trataremos de ir por partes ante estas primeras consideraciones.
    La diversificación del material, estrategias y recursos didácticos de toda índole está plenamente apoyada por la evidencia como un potente dinamizador dentro del aula (1). Este hecho, que la misma escuela nueva ha defendido sin tener que recurrir a la teoría de las inteligencias múltiples (pues esta es muy posterior a los postulados de aquella) no demuestra la existencia de esas inteligencias necesariamente, ni mucho menos. Por otra parte, la etiquetación del alumnado según sus resultados o rendimiento es una mala práctica que, por desgracia, aún se arrastra en algunas aulas, aunque no de modo oficial. Se trata de uno de los posicionamientos más nocivos, tanto a nivel pedagógico como humano, que pueda tener un maestro delante de sus alumnos. Justamente tener buenas perspectivas de nuestros alumnos activa el efecto Pigmalión, que hace que su rendimiento aumente. Al mismo tiempo, el efecto inverso también se produce y cuando no esperamos nada de un alumno, nada es lo que vamos a sacar de él. (2) Todo esto de por si, por otra parte, no permite verificar la existencia de las inteligencias múltiples.
    En el fondo, cuando apelamos a que nadie es más inteligente que nadie, lo hacemos a un sentido romántico de la vida y equivocadamente igualitario, donde la realidad poco tiene que decir y sólo los anhelos, los sueños y la entronización de los buenos sentimientos tienen cabida. La realidad, por contra, suele ser menos romántica, más compleja o menos dada a amoldarse a nuestros deseos.
    Einstein vs Messi
    Este es un ejemplo muy usado por los defensores de las IM. Miren la fotografía:
    A partir de estos dos famosos personajes se formula la siguiente pregunta:
    "¿A quién consideras más inteligente, a Albert Einstein o a Lionel Messi?" Es bastante probable que la respuesta mayoritaria sea Einstein. Si ese fue tu caso, lamento decepcionarte, porque no es correcta. Ambos son inteligentes; no obstante, poseen un tipo diferente de inteligencia."
    Es decir la equiparación de las inteligencias de Einstein (lógico-matemática) y la de Messi (corporal) es otra característica de esta teoría. Ante esta equiparación de las inteligencias la respuesta (más bien pregunta) es bien sencilla: ¿Tenemos que derivar a un especialista a un niño que, por ejemplo, no tenga ritmo ni afinación musical (falta de inteligencia musical) al igual que lo hacemos con aquel que no habla bien (falta de inteligencia lingüística)? Pero ya no sólo se trata de eso. En el juego de las inteligencias de Einstein y Messi se sigue insistiendo en equiparar la inteligencia de todo el mundo, a la búsqueda de una Arcadia imposible, esto es, que todos somos, de algún modo igual de inteligentes. No es sólo que una sencilla observación del día a día desmonte este hecho, sino que, aún jugando con las IM, nosotros proponemos una variante del mismo juego. Atentos a las fotografías:
    Bien, aquí tenemos de nuevo a Messi y junto a él, a otro jugador del FC Barcelona, componente del famoso Dream Team de Johan Cruyff, el inefable Julio Salinas (disculpen el exceso de metáfora futbolística pero no pudimos resistirnos). Mientras Messi representa uno de los mejores ejemplos de jugador virtuoso, digamos que Salinas representaba otro tipo de "virtuosismo", aunque los dos sin duda podemos clasificarlos como inteligentes corporales según la teoría de las IM. Bien, reformulemos ahora la pregunta: "¿Quién de los dos es más inteligente?" La respuesta obvia debería ser Messi con lo que el pobre Salinas saldría perdiendo ante tal comparación, por tanto, todo intento de igualación de inteligencia o inteligencias entre personas es una pérdida de tiempo y una negación de lo obvio. La pregunta que la escuela debería realizarse, en vez de perderse en este berenjenal de buenas intenciones sin fundamento, es "¿Y qué?". ¿Tanta importancia tiene la inteligencia en el buen hacer de un alumno? Sin duda, es un buen punto de partida, pero hay dos factores (que la escuela tradicional no tenía en cuenta) que son claros: el cerebro no es algo fijo e inmutable y, por tanto, hay muchas maneras de moldearlo (sea para bien o para mal). Eso hace que el trabajo, tesón y el esfuerzo del alumno sean verdaderamente la gasolina que necesita la inteligencia, que vendría a ser el motor. Sin ellos, la inteligencia es algo que por sí sola no tiene tanto valor como tradicionalmente se le ha dado. La mayoría de los mortales nos movemos dentro de una media de "normalidad" por lo que respecta a la inteligencia y, al final, es nuestra capacidad de trabajarla lo que verdaderamente marca la diferencia.
    Inteligencias o habilidades
    Digámoslo claro de una vez: lo que Gardner llama inteligencias son, en el mejor de los casos, habilidades o talentos de la persona. Aplicar la palabra "inteligencia" a estos sólo añade confusión a un término que ya de por sí no está consensuado aún por la comunidad científica. Ante la pregunta al propio Gardner de por qué usó el término "inteligencias múltiples" él mismo reconoce que lo hizo porque en caso de haber llamado a su libro "Teoría de las habilidades o talentos múltiples" nadie se hubiera fijado en él. Una razón muy científica como ven. ¿Podríamos hablar en este caso de inteligencia comercial?
    A todo esto, ¿ha habido algún estudio para intentar demostrar o falsar la teoría de las IM? De Gardner y compañía aún esperamos, más allá de teorizaciones, hechos contrastados. Aunque quizás esperemos en vano. De hecho uno de sus mayores defensores, y colaborador de Gardner, dejó escrito:
    "Esto sugiere una profunda división entre los teóricos, que pueden encontrar un montón de agujeros lógicos en teoría de las IM, y los practicantes, que están demasiado ocupados buscando formas de motivar a los niños y buscar métodos para cambiar sus vidas como para preocuparse de unas inconsistencias lógicas o algunas insuficiencias en la teoría".
    Pues nada, pasemos de las inconsistencias lógicas y las insuficiencias de la teoría y sigamos adelante con ella.
    No fue hasta el 2006 (23 años después de su publicación) que se realizó el primer estudio sobre IM.(3) ¿El resultado? No sólo salió negativo sino que, una vez más, volvió a dejar en evidencia que sí podemos hablar de una inteligencia general subyacente a las diferentes habilidades, talentos y capacidades de la persona.
    Testar Inteligencias Múltiples: ¿Cómo? Y luego... ¿qué?
    No es menor el asunto. Aceptemos la existencia de las IM por un momento e imaginemos un aula. En ella existen diversos alumnos a priori con sus diversas inteligencias. Antes de empezar es hora de averiguar cuáles son aquellas en las que cada uno destaca. Primer problema. Aún habiendo tests para intentar localizar esas inteligencias (no deja de ser irónico que el propio Gardner haga una crítica feroz a los tests de inteligencia clásicos y aún modernos, tachándolos de poco veraces y parciales), estos están mucho más lejos de los tests clásicos de inteligencia de hallar algo que pueda calificarse como científicamente relevante. No parece que la pregunta "¿Tarareas sin darte cuenta por la calle o en la ducha?" sea la mejor manera de hallar inteligencia musical en alguien. Esta es una variante de las muchas que puedes encontrar para realizar tu test de IM en clase, pero no hemos podido apartar la vista del siguiente test extraído de la web Imaginarium.
    Haga clic para agrandar
    Mejor que esto, el test viene seguido de lo siguiente:
    Mensaje recibido. Todos somos genios gracias al desarrollo de las IM, ergo vamos a ser más creativos, exitosos y, por tanto, más felices. ¡Ay, la felicidad! Ese concepto tan esquivo al que todo el mundo persigue en estos tiempos y que se ha convertido, para unos cuantos, en el único objetivo que debe tener la escuela. ¿A quién no le parece estar leyendo un libro de autoayuda ante tal torrente de promesas de felicidad? Pero sigamos con el test.
    Aún no habiéndolo, imaginemos que tenemos uno que prediga en buena parte las IM de nuestros alumnos. ¿Ahora qué debemos hacer?
    Si hay un niño que destaca en inteligencia musical, ¿individualizamos las actividades que este debe hacer de manera musical? ¿Cómo diversificamos las 8 inteligencias dentro del aula? ¿Hacemos una actividad de cada inteligencia para todos o diferentes actividades para cada uno según su IM? Esto último no se hace por la imposibilidad de diversificar a estos niveles dentro del aula. Si hiciésemos lo primero (que es lo que en realidad sucede) ¿no es esto acaso la atención a la diversidad de la que siempre hablamos? ¿Es necesario recurrir a las IM para eso? De hecho, ¿no podríamos diversificar tareas, ejercicios, espacios, agrupamientos y actividades sin recurrir a las 8 inteligencias de Gardner? Miremos el siguiente ejemplo para ejemplificar lo que decimos:
    Esta es una intervención real basada en IM para alumnos de 5º de Primaria con dificultades de lectura. Fíjense en las diversas actividades aparejadas a cada inteligencia:
    INT. VERBAL: Resumir, parafrasear, activar conocimientos previos.
    INT. LÓGICO-MATEMÁTICA: Contestar y justificar respuestas.
    INT. VISUAL: Usar imágenes para aprender nuevo vocabulario.
    INT. INTERPERSONAL: Trabajo cooperativo.
    INT. INTRAPERSONAL: Trabajo individual.
    INT. MUSICAL: Creación de patrones rítmicos e interpretación de canciones.
    INT. CINÉTICA: Movimientos corporales y uso de objetos para aprender vocabulario.
    Exceptuando la penúltima referida a la inteligencia musical (los ejercicios propuestos son los típicos en una clase normal de música en la escuela) y la última (sería interesante ver la ejecución y resultados de tal ejercicio) todo lo demás ¡no es más que lo que todo buen maestro hace para trabajar el aprendizaje de la lectura! Para este viaje no hacían falta tantas alforjas. Cuando en una escuela de IM la inteligencia intrapersonal se resume muchas veces en que el alumno trabaja él solo haciendo una ficha... pues ¿qué quieren que les diga? Sólo se me ocurre que la mayoría de maestros torpes llevamos media vida trabajando la inteligencia intrapersonal en el aula y nosotros sin saberlo.
    Causa y efectos
    Visto lo visto, la teoría de las IM parece más bien amoldarse fantásticamente a posteriori a muchos aspectos ya existentes en la escuela y da una explicación, sin base científica, a mucha verborrea buenrollista sobre la inteligencia de nuestros niños y niñas, igualándolos a todos en un paraíso que, desgraciadamente, está muy lejos de existir o haber existido. Sin duda, algunas de las implicaciones que lleva creer en esta teoría son positivas (como lo sería comportarse bien con los demás por creer en Dios). Lo primero no implica que lo segundo exista aunque lo aduzcamos como razón para actuar de esa manera. Además, el hecho que la teoría de Gardner se base más en su intuición que en hechos científicos, ha hecho proliferar entre sus seguidores todo un sinfín de inteligencias adicionales que algunos también consideran destacables y que van más allá de las 7/8 originales. Así, podemos encontrarnos con la inteligencia espiritual, la existencial, la creativa, la emocional, la informática...
    Los estudios realizados por la pedagogía basada en evidencias apoya muchísimos enfoques individuales que parecen pertenecer al ámbito de las IM porque, con buena mirada comercial, estas han sabido hacerse un hueco dentro de la carrera de magisterio con verdades (ya conocidas de antes), medias verdades o directamente falacias apoyadas en una visión idílica del ser humano muy poco apegadas a la realidad. ¿Deberíamos hablar en este caso de inteligencia pseudocientífica?
    (3) Para más información sobre el primer estudio sobre IM:
    Visser, B. A., Ashton, M. C., & Vernon, P. A. (2006a). Beyond g: Putting multiple intelligences theory to the test(link is external). Intelligence, 34(5), 487-502. doi:http://dx.doi.org/10.1016/j.intell.2006.02.004(link is external)
    Visser, B. A., Ashton, M. C., & Vernon, P. A. (2006b). g and the measurement of Multiple Intelligences: A response to Gardner(link is external). Intelligence, 34(5), 507-510. doi:http://dx.doi.org/10.1016/j.intell.2006.04.006
    http://efectomcguffin.blogspot.com.es/2015/07/pseudociencia-en-la-escuela-3-las.html
    18 min
  • LA HISTORIA DEL FUNDADOR DE VICTORIA'S SECRET.
    Unos 70 metros. Esa es la distancia que separa la vía peatonal del Golden Gate de San Francisco, uno de los puentes colgantes más famosos del mundo, del agua de la bahía del mismo nombre. Una jornada de temperatura suave del 26 de agosto de 1993, el hombre que pudo reinar, Roy Raymond (que había nacido en Connecticut en 1947), se lanzó desde allí y acabó con su vida engullido en las procelosas aguas. Como la mayoría de las 1.500 personas que se han suicidado desde ese puente, era un hombre desesperado, agobiado por las deudas, solo. Pero, sobre todo, era un hombre marcado por la desdicha. La empresa de ropa interior femenina que él fundó, Victoria's Secret, se había convertido en uno de los negocios textiles más lucrativos de su país, Estados Unidos. Solo había un problema: él no ingresaba ni un dólar. Su desgracia fue haberlo vendido unos años antes.
    En esta historia solo hay un perdedor, Roy Raymond. Los demás son todo ganadores en una empresa que hoy factura 7.000 millones de euros al año. Victoria's Secret es un poderosísimo reclamo lo mires desde cualquier ángulo. Como despachador de ropa interior fina, como organizador de desfiles masivos con ingresos millonarios gracias a la publicidad que reporta su transmisión (como el desfile de la noche del 8 de diciembre, emitido por la cadena estadounidense CBS), como trampolín para modelos y aspirantes a famosos, como surtidor de imágenes en Instagram o como reclamo para pinchar en titulares de Internet.
    Pero las cosas eran muy distintas cuando arrancó la empresa, allá por 1977. “Todo empezó cuando Roy fue a comprarme lencería y se sintió incómodo. Lo pasaba muy mal por las dificultades que tenía a la hora de encontrar modelos bonitos y porque el trato no era demasiado cálido”. La que habla es la que fuera mujer de Raymond, Gaye, una señora que ahora cuenta 65 años y que vive discretamente como profesora universitaria.
    Estamos a mediados de los años setenta. En Estados Unidos (y no digamos en España) la mayoría de los grandes almacenes carecían de ropa interior femenina elegante y exclusiva. El refinamiento, el encaje y la seda tardarían en llegar. Raymond quería que su mujer se sintiese guapa también por dentro. “Decía que algunos dependientes le trataban con cinismo y le hacían sentir como un pervertido”, ha contado Gaye a la prensa estadounidense en las pocas entrevistas que ha concedido.
    Hombre con fuste de emprendedor, Roy decidió crear un nuevo concepto: en lugar del agobio de los grandes almacenes donde se exponen muchas tallas y de dudoso gusto, sería una tienda donde se mostraran las prendas exhibidas en un marco en la pared, para poder curiosear sin ser molestado. Una vez elegido el modelo, el dependiente ayudaba al cliente (básicamente varón) con la talla. Era como una especie de museo erótico. Además, ofrecía un catálogo por correo. La inversión no fue muy elevada: 80.000 dólares. La mitad los consiguió mediante un crédito bancario y los otros 40.000 los pidió prestados a sus familiares.
    En 1977 abrió la primera tienda en Palo Alto, California. El revuelo fue considerable. En los alrededores se hablaba, y mucho, de un negocio distinto, empapelado de ropa sexy, cómodos sofás y ambientación relajada. “Era una tienda pequeña, con decoración de burdel victoriano, con sofás de terciopelo rojo. Pero la ropa era realmente bonita. Y sexy. No había visto nada igual en Estados Unidos”, dijo a la revista Newsweek en 2010 Leslie Wexler, un tipo importante en esta historia. Pero antes tenían que pasar algunas cosas.
    En cinco años Raymond consiguió hacer de su pequeña tienda un buen negocio e incluso ampliarlo con tres establecimientos más. Las cosas marchaban para el matrimonio, que adquirió alguna propiedad y un par de coches. En 1982 llegó la gran decisión. Un empresario en auge, Leslie Wexler, propietario de The Limited, una empresa textil que empezaba a expandirse, le hizo una oferta a Raymond. Tu Victoria's Secret por un millón de dólares. Roy, cuya personalidad empresarial se podría describir como inquieta y ajena a echar raíces, decidió vender. Su objetivo era utilizar ese dinero para montar otros negocios.
    Fue cuando creó My Child’s Destiny, una empresa de ropa cara para niños, enfocada a los ricos estadounidenses. Pero fracasó. A los pocos años estaba en bancarrota. Mientras su vida encadena fiascos, Roy observaba consternado cómo la empresa que él había creado y vendido, Victoria's Secret, subía de forma vertiginosa. Su nuevo propietario, Leslie Wexter, inspirándose en las tiendas de lencería europeas, cambió el concepto: Victoria's Secret no sería para que los hombres comprasen lencería a sus parejas; las clientas eran ahora ellas, atraídas por la idea de glamour. En pocos años se convirtió en referente mundial con unos ingresos de 1.000 millones de dólares y con más de 600 tiendas en todo el mundo.
    La moral de Roy se fue hundiendo. “Creo que cogió una depresión severa. Pidió mucho dinero a su madre. Intentó más negocios, pero fueron mal. Y solo vio una salida”, ha contado su ex mujer. La pareja se divorció, y solo unas semanas después Raymond se tiró por el puente de San Francisco.
    Tardaron en encontrar su cuerpo una semana. Tenía 46 años.
    Algunas curiosidades sobre la marca
    Victoria´s Secret cuenta con más de 19.858.000 seguidores en Facebook y más de 1.260.000 seguidores en Twitter
    Sus "Ángeles" son elegidas con base en lo atractivas que son para las mujeres, no para los hombres
    Su nombre hace honor a la reina Victoria I de Reino Unido
    El sostén más caro que actualmente vende la marca tiene un precio de 3 millones de dólares
    La marca evita que las celebridades sean sus modelos.
    Su desfile anual provoca numerosas quejas de parte de la Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos
    La estatura ideal para sus "Ángles" es de 1.78 metros
    Cada año, la marca celebra el "Victoria's Secret Fashion Show", un desfile de moda anual para promover y comercializar sus productos en entornos de alto perfil con algunas de las modelos más reconocidas del mundo de la moda.
    Cada año, la marca crea un sostén conocido como Fantasy Bra fabricado con joyas preciosas.
    Sus "Ángeles" empezaron como una línea de lencería que debido a su éxito y popularidad fue utilizada como parte de su identidad de marca en diferentes campañas publicitarias.
    La marca ha sido en diferentes ocasiones centro de las críticas debido al exceso de photoshop en sus modelos
    10 min
  • DECALOGO PARA FORMAR A UN DELINCUENTE:
    El popular juez de menores de Granada, Emilio Calatayud, conocido por sus sentencias educativas y orientadoras, ha publicado un libro "Reflexiones de un juez de menores" en el que incluye un " Decálogo para formar un delincuente".
    1. Comience desde la infancia dando a su hijo todo lo que pida. Así crecerá convencido de que el mundo entero le pertenece.
    2. No se preocupe por su educación ética o espiritual. Espere a que alcance la mayoría de edad para que pueda decidir libremente.
    3. Cuando diga palabrotas, ríaselas. Esto lo animará a hacer cosas más graciosas.
    4. No le regañe ni le diga que está mal algo de lo que hace. Podría crearle complejos de culpabilidad.
    5 . Recoja todo lo que él deja tirado: libros, zapatos, ropa, juguetes. Así se acostumbrará a cargar la responsabilidad sobre los demás.
    Imagen Delincuente
    6. Déjele leer todo lo que caiga en sus manos. Cuide de que sus platos, cubiertos y vasos estén esterilizados, pero no de que su mente se llene de basura.
    7. Riña a menudo con su cónyuge en presencia del niño, así a él no le dolerá demasiado el día en que la familia, quizá por su propia conducta, quede destrozada para siempre.
    8. Dele todo el dinero que quiera gastar. No vaya a sospechar que para disponer del mismo es necesario trabajar.
    9. Satisfaga todos sus deseos, apetitos, comodidades y placeres. El sacrificio y la austeridad podrían producirle frustraciones.
    10. Póngase de su parte en cualquier conflicto que tenga con sus profesores y vecinos. Piense que todos ellos tienen prejuicios contra su hijo y que de verdad quieren fastidiarlo.
    3 min

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