LOS DETECTIVES PSÍQUICOS Y LA PARAPSICOLOGÍA EN LAS INVESTIGACIONES POLICIALES
La capacidad de ver lo oculto es algo que ha intrigado al ser humano desde siempre.
Los antiguos griegos consultaban con frecuencia al oráculo sobre su futuro.
Mientras que los generales romanos hicieron lo mismo con los augures.
Unos sacerdotes que practicaban la adivinación.
Parece ser que estas prácticas se mantienen en nuestros días.
Series como ‘el mentalista’ o ‘medium’ nos mostraron casos resueltos con la ayuda de personas con capacidades sensoriales especiales que colaboraron con la policía.
La CIA publicó doce millones de páginas de archivos y documentos desclasificados entre 1940 y 1990.
Entre ellos, existen informes que corroboran la participación de ciertos espías psíquicos.
En 1953 se creó la Cátedra de Parapsicología en la Universidad de Utrecht, en Holanda.
Desde entonces, sus departamentos han colaborado con diferentes entidades.
Las autoridades, a veces, requieren sus servicios cuando se agotan todas las vías ‘científicas’.
Como fue el caso del vidente Peter Hurkos.
Quien ayudó en 1961 en la investigación de ‘el estrangulador de Boston’.
O de la vidente Nella Jones, que colaboró con la policía para intentar atrapar al destripador de Yorkshire.
Un hombre que mató a trece personas en Inglaterra, a finales de los setenta.
También se acudió a videntes en el mediático caso de la desaparecida Madeleine Mc Cann en 2007.
En el año 2015 se reformó el código de la policía británica.
Y recomiendo no descartar el uso de técnicas ‘esotéricas’ en la investigación de casos policiales.
En principio, tendrían que atender a cualquier pista que ayude a investigar un delito y sirva para detener a los presuntos culpables.
Siempre que merezcan una credibilidad suficiente, nada impediría que tomen en consideración los testimonios de estos supuestos videntes.
De hecho, en España se ha usado la parapsicología para trata de resolver algunos casos.
El famoso sacerdote jesuita José María Pilón colaboró en muchas investigaciones de la Policía y la Guardia Civil.
Eso sí, su participación no puede considerarse como una prueba en un procedimiento judicial penal.
Ya que sólo admiten como válidas pruebas como un examen de testigos, un informe pericial, declaraciones corroboradas o la inspección ocular.
Es decir, sólo valen las declaraciones aportadas por los testigos que hayan presenciado los hechos.
Y el resto de informes técnicos, siempre que sigan un método científico.
En conclusión, los videntes sólo pueden proporcionar pistas a los agentes.
Indicios que conduzcan a una prueba sólida.
Pero su testimonio, por sí sólo, no tendría validez en un juicio.
Troy Griffin es otro caso conocido.
Desde joven se dio cuenta de que tenía el don de la clarividencia, la intuición y la previsión.
Aparentemente es una especie de investigador psíquico no oficial y no remunerado.
Ha trabajado para el FBI y en otros 100 casos en varios países como Alemania, Canadá o Australia.
Troy se dedicó a mirar la base de datos del sistema nacional de personas no identificadas o desaparecidas.
A través de un golpe psíquico, dice que ciertas imágenes le llaman más la atención, con sólo mirar a los ojos de esas fotos.
Otra detective psíquica similar es Deborah Kauflin.
Deborah ha impartido cientos de conferencias sobre perfiles criminales a oficiales de policía y a otras entidades como la CIA o el FBI.
Ella se considera una médium psíquica.
Admite que las autoridades están dispuestas a usar sud dones para obtener respuestas en momentos de necesidad y desesperación.
Deborah enseña a que los agentes de la ley sepan usar su instinto, sus sensaciones viscerales sobre un caso.
Que se fíen más de sus impresiones, corazonadas o sueños proféticos.
Ella cree que todos tenemos el potencial de usar esas habilidades, pero no las entrenamos.
Por supuesto, como en todo, hay fraudes.
En muchos casos, tienen visiones, y hacen afirmaciones inconexas del tipo:
He visto un palo, hay una casa cerca, percibo una figura redonda, etc.
Luego, la policía tiene que reconstruir y dar sentido a esas percepciones sobre una base de datos con lugares que reúnan esas características.
Es un mundo muy cerrado, con escépticos y detractores.
Lo cierto es que en bastantes casos que se daban por cerrados siguen recurriendo a la única vía posible, la de un detective psíquico.
Un anhelo por abrir una ventana la esperanza.