Historia y simbología de los Reyes Magos 2023
Alrededor de los Reyes Magos hay cierto misterio.
Poco se sabe de su origen más allá de que fueron a ver al Niño Jesús y le dejaron sus famosos regalos.
¿De dónde salió su historia?
Conozcamos más detalles sobre los tres reyes magos.
Sólo son citados una vez en la Biblia, en el Evangelio de San Mateo.
Mateo habla de unos ‘magos’ pero no menciona ni sus nombres, ni su procedencia o rasgos.
Ni que fuesen tres reyes.
El Día de Reyes comenzó a celebrarse a principios del siglo III por los cristianos orientales de Constantinopla.
Coincidiendo con la fiesta pagana del nacimiento de Aion, símbolo del Tiempo Nuevo.
En Occidente, su práctica proviene del siglo quinto.
La costumbre de incorporar regalos surgió a mediados del siglo 19.
Para contrarrestar la tradición de San Nicolás.
Un obispo de la iglesia oriental que vivió en el siglo cuarto.
Fue conocido por su generosidad con los niños.
Con el paso del tiempo, se transformó en el actual Santa Claus.
Pero volvamos con nuestros tres protagonistas.
El Auto de los Reyes Magos o su Adoración, es un antiguo manuscrito toledano.
Representa una obra dramática, escrita en el siglo 12.
Muchos la consideran la primera obra teatral en castellano.
Este relato nos permite reconstruir cómo se forjó la leyenda de los Reyes Magos durante la Edad Media.
En la obra, no son nobles, sino tres astrólogos.
Y debaten sobre el hallazgo de una nueva estrella y su posible significado.
Hasta que la relacionan con el nacimiento del que podría ser el nuevo Mesías.
El manuscrito muestra como los tres visitan el palacio de Herodes, quien promete ir a adorar al niño, tras mostrarse preocupado por el significado de su nacimiento.
Hasta el siglo 10 a los Reyes Magos se les identificó como sacerdotes persas del culto a Mitra.
Los tres representaban las tres razas conocidas de la humanidad en aquellos años: la europea, la asiática y la africana.
En las primeras imágenes artísticas, todos ellos eran más blancos que la harina.
Hasta el siglo 16, Baltasar no aparece de raza negra.
Melchor es el más anciano y simboliza a los europeos, ofreciéndole el oro a Jesús.
Gaspar representa a los semitas de Asia y trae incienso.
Mientras que Baltasar viene de África con su mirra.
Una de las tradiciones navideñas dice que partieron por mar hacia la India, después de ver al niño Jesús.
Fueron advertidos por un ángel del Señor.
Allí el apóstol Tomás los bautizó y los consagró como obispos.
Ahora veamos el significado de los tres ilustres regalos.
La mirra es una sustancia rojiza aromática, común en Medio Oriente.
Se usó para elaborar perfumes.
Antiguamente se empleó para el aceite de la santa unción y como bálsamo para la santa sepultura.
La mirra es el símbolo del hombre y representa la humanidad de Jesús.
Gaspar, el más joven y rubio de los tres Reyes, le entrega incienso.
Es una preparación de resinas aromáticas que se usaba en rituales religiosos.
Se solía quemar en el santuario como ofrenda.
El incienso representa la divinidad de Jesús.
Baltasar le entrega el más preciado de los metales, el oro.
Símbolo de realeza y autoridad, representa al Rey.
En realidad rey y mago son dos arquetipos.
Sirven para mostrarnos los dones y capacidades que quizás desconocemos de nosotros mismos.
Jesús era Rey-oro, Dios-incienso y hombre-mirra.
El oro la realeza, el incienso la espiritualidad y la mirra…una premonición de su muerte.
La mirra se usaba para embalsamar los cuerpos de los fallecidos.
Para que esos arquetipos sean efectivos en nosotros hay que canalizar nuestras capacidades hacia una Fuente Superior.
Jesús dijo que somos como dioses.
En realidad es para simbolizar el viaje de nuestras almas.
Todos podríamos ser los reyes o reinas de nuestras propias vidas si conectamos con el Ser o Yo Superior.
Es decir, si desarrollamos la chispa divina que llevamos dentro.
Llegados a este punto conozcamos algunos enigmas de estos tres iconos navideños.
En las primeras representaciones iban sin corona, lo que lucían era un gorro frigio de mago.
Pero los magos, en aquella época, estaban mal considerados, por ello ascenderían de categoría.
No se debe entender que eran magos al estilo de los hechiceros.
Más bien como hombres sabios y astrónomos.
Unos dicen que iban montados en camellos, pero Mateo no lo especifica.
San Agustín dice que llegaron en dromedarios y otras versiones añaden que iban a caballo.
No se sabe qué pasó con ellos tras acabar su Adoración.
Santa Elena, en el siglo cuarto, dijo haber encontrado sus restos.
Los hizo trasladar a Constantinopla, de ahí pasaron a Milán.
Algunos creen que residen en la catedral de Colonia, en Alemania, hoy en día.
Según algunas tradiciones hubo hasta 4 Reyes Magos o 12 para los armenios.
Cada año, el 6 de enero se celebra la Epifanía.
Una palabra griega que significa manifestación de la vida de Jesús.
Que los niños sigan escribiéndoles muchas cartas y el Roscón de Reyes os traiga suerte.