LOS INVENTOS PARALELOS
A lo largo del tiempo han surgido inventos en distintos sitios al mismo tiempo.
Los llevaron a cabo personas distintas, que no se conocían.
Un hecho que ha ocurrido desde muy antiguo.
Son sincronicidades, mentes que crean soluciones idénticas en el mismo momento, a pesar de venir de contextos alejados.
Veamos algunos ejemplos:
El bronce y el acero surgieron, independientemente, en cuatro continentes.
La cerbatana se inventó dos veces, una en las Américas y otra en las islas del sudeste asiático.
Se han documentado hasta 60 innovaciones culturales que fueron comunes a dos civilizaciones separadas por miles de kilómetros.
En el antiguo Mediterráneo y en las culturas altoandinas.
Incluso, se registraron hasta 53 innovaciones prehistóricas que se originaron, sin aparente conexión alguna, tres veces en tres regiones distintas: África, Eurasia occidental y Australia.
Galileo no fue el único en ver las manchas solares en 1611.
Hubo otros tres observadores que las divisaron por la misma época.
Charles Darwin y Alfred Rusel Wallace postularon su teoría de la evolución, aunque el mérito se lo ha llevado el primero.
Kelvin incorporó hasta 30 innovaciones, pero tuvo bastantes descubrimientos simultáneos con otros inventores.
A Edward Jenner se le atribuye la invención de la vacuna, con la de la viruela.
Pero hasta cuatro científicos dieron con ella, antes y de forma independiente, sin guardar ninguna relación entre ellos.
La máquina de escribir se inventó, simultáneamente en Inglaterra y Estados Unidos.
Hay seis inventores del termómetro que lo idearon, por separado.
El telégrafo eléctrico fue propuesto por múltiples personas: Joseph Henry, Samuel Morse o William Cooke.
Seis inventores se atribuyeron la invención del barco de vapor.
Y otros seis, afirmaron haber aplicado, de forma independiente, la electricidad al ferrocarril.
El teléfono no fue inventado, sólo, por Alexander Bell.
Ya que Bell solicitó la patente, exactamente, el mismo día en que lo hacía Elisha Gray en 1876.
Además, se comenta que otros tres inventores ya habían tratado de hacer funcionar teléfonos parecidos, unos tres años antes.
A Edison, le precedieron más de 20 inventores de bombillas incandescentes.
La fotografía no fue obra exclusiva de Louis Daguerre.
Otros nombres como Hercules Florence o William Herny también habían progresado casi de igual forma.
En el caso del motor a reacción para los aviones, el británico Frank Whittle y el alemán Hans Von Ohain llegaron a la misma idea, sin saber el uno del otro.
Lo mismo sucedió con la licuefacción del oxígeno, la electrólisis del aluminio o la estereoquímica del carbono.
Donde varios científicos llegaron a las mismas conclusiones con una diferencia de pocos días.
Los científicos de Bell Labs inventaron el transistor en 1948 dando comienzo a la revolución de los semiconductores y de los ordenadores.
Aunque, sólo dos meses después y sin saber nada de este invento, dos físicos alemanes llegaron a la misma solución.
La impresora de inyección de tinta, se inventó dos veces: Una en Japón, en los laboratorios de Canon y la otra en Estados Unidos, en Hewlett- Packard.
Las patentes fueron presentadas en 1977 por ambas compañías con meses de diferencia.
En conclusión, la realidad es que una tecnología nueva suele nacer en varios sitios a la vez.
La invención paralela es una norma.
Y da lugar a inventos independientes, equivalentes y simultáneos.
Ahora, unos estudios científicos prueban que las invenciones simultáneas son cada vez más frecuentes.
La sincronicidad será cada vez más habitual.
Es extraño que algo disruptivo, radicalmente nuevo, surja en distintos lugares al mismo tiempo, pero así es.
Lo que hace falta es que los inventores, provenientes de sociedades diferentes, hayan llegado a un grado de desarrollo similar.
Por ejemplo, sería imposible inventar las gafas de Apple Vision Pro en la época en la que James Watt desarrolló su máquina de vapor.
Pero cuando todo está preparado, suele ocurrir que varias personas o entidades llegan a inventar algo parecido.
Otros opinan que los inventores no son más que los canales o conductos por donde ha de llegar la sincronicidad o el genio de una innovación.
Otro caso frecuente es cuando varias personas han llegado a una misma idea o conclusión pero no han sabido materializarla.
Hasta que, por fin, alguien con el suficiente ingenio y los medios adecuados, lo lleva a buen término.
Inspirados, gente que inspira y que inventa…
Seamos agradecidos con ellos por sus valiosas aportaciones.
Ya sea de una en una o a la vez.