12 DE OCTUBRE DÍA DE LA HISPANIDAD 2022
EL PRENAUTA Y CRISTOBAL COLÓN
Ni dinero, ni aventuras, ni fe.
Cristóbal Colón quería ser señorito.
Este 12 de octubre se celebra en España el Día de la Hispanidad .
Una fecha en la que se conmemora la llegada de Cristóbal Colón a América en 1492.
En ese año ocurrieron otros acontecimientos extraordinarios:
La Reconquista con la toma de Granada, la publicación de la Gramática castellana de Antonio de Nebrija o la subida al trono del papa español Rodrigo Borgia.
Sin olvidar, la expansión por Europa de inventos como la pólvora, la imprenta o la carabela.
Porto Santo era la isla pobre del archipiélago de Madeira.
Allí vivió un Cristóbal Colón recién casado con Felipa Moniz, la hija del capitán de esa localidad.
El reconocido capitán había encontrado aquel islote y por ello fue distinguido como gobernador perpetuo.
Un privilegio que heredarían sus descendientes.
Colón quería ser como su suegro, poner un ‘Don’ delante de su nombre.
Tras siete años, Isabel y Fernando accedieron a patrocinar el viaje del genovés.
Aunque se alarmaron por las exigencias del marino.
Colón quería ser almirante y señor de las mares océanas de aquellas islas y tierras firmes que descubriese.
Y que el título lo heredasen sus hijos.
Además, pidió quedarse con la décima parte del comercio de las Indias del territorio descubierto.
Y gozar de poderes judiciales y políticos mediante un virreinato, con el almirantazgo de la Mar Océana.
Los Reyes Católicos terminaron cediendo y lo firmaron todo en las Capitulaciones de Santa Fe.
El dinero del viaje se reunió de varios inversores y prestamistas.
Era un hombre de muy alto ingenio sin saber muchas letras.
Esta es la definición de Colón que nos brinda Andrés Bernáldez, el cura de Los Palacios.
Su cuna humilde lo acomplejo, pero su falta de estudios la compensó con una gran fuerza de voluntad.
Su poder de convicción y su fe en sí mismo le llevaron muy lejos.
En 1492 emprendió un viaje desde el Puerto de Palos hasta las Indias, a través del océano Atlántico.
Era una ruta nunca antes realizada.
Un par de meses después, el 12 de octubre, las tres carabelas de Colón avistaron tierra.
Es cierto que quería llegar a las Indias navegando por occidente y que, en un principio, pensó que lo había logrado.
Colón dedicó el segundo viaje a explorar las Antillas, tratando de identificar la localización exacta de lo que creía que era el continente Asiático.
Sin embargo, en su tercer viaje, el Almirante se dio cuenta de que no estaba en las Indias, sino en un continente nuevo.
En este trayecto entró en contacto con América del Sur.
Navegando cerca de la Isla Trinidad, vio la desembocadura del enorme río Orinoco.
Fue la señal de que no estaba en el continente asiático.
Américo Vespuccio fue amigo de Colón y miembro de su tripulación en el segundo viaje.
Más tarde, Vespuccio haría sus exploraciones por la costa atlántica del continente.
Y fue cuando el Nuevo Mundo pasó a llamarse América, en honor a su nombre.
Colón fue capaz de emplear correctamente el cambio en la declinación magnética de la brújula.
La aguja de marear o brújula era un instrumento básico.
Se alojaba en una caja de madera o bitácora y estaba iluminada por un candil de aceite durante la noche.
La aguja imantada se fijaba sobre una madera torneada, donde había una rosa de los vientos con las 32 direcciones.
El hito del Almirante, es que pudo magnetizar la brújula periódicamente.
Para corregir la declinación magnética que es la diferencia entre el polo magnético y el real.
Se colocaba la rosa de los vientos desviada con respecto al eje de la brújula, haciendo coincidir la flor de lis con el Norte geográfico.
No puede juzgarse el pasado con los ojos del presente.
Cualquier consideración sobre el viaje de Colón debe basarse en los criterios y las normas de aquel momento.
Lo cierto es que los territorios del Nuevo Mundo mantuvieron su Derecho indígena propio, siempre que no fuera contrario a la legislación de los Reyes españoles ni fuera opuesto a las creencias de su religión.
La esclavitud era común según la ley de la guerra.
En 1495, Colón envió a la Península a un número de indios como esclavos.
Isabel la Católica reflexionó y hubo un cambio en la consideración jurídica de los indios como personas libres, vasallos.
La Reina lo plasmó así en las instrucciones de gobernación del año 1500.
Los indios no estaban sujetos a la esclavitud.
En 1501, el Descubridor afirmó por carta que: hasta hoy no he recibido ninguna cosa de renta ni provecho.
En 1498, durante el tercer viaje, el balance de la empresa de Indias era negativo.
Tanto que el propio Colón acordó con los Reyes no cobrar ni la décima ni la octava parte, ni siquiera correr con los gastos acumulados.
El 19 de mayo de 1506 fue la víspera de la muerte de Cristóbal Colón.
De su testamento se desprende que Colón no murió siendo rico, sino percibiendo una renta similar a la del sueldo de los virreyes.
En 1492 sucedieron muchas cosas importantes.
A partir de 1450, la imprenta de Gutenberg imprimiría todos estos avances y descubrimientos que cambiaron nuestro mundo.
Colón no fue un cazatesoros, tampoco un evangelizador ni un explorador.
Empeñó su vida en que sus descendientes pasaran de plebeyos a señores.
Y esta convicción le hizo descubrir un nuevo continente para el Viejo Mundo.
Es fundamental la figura de Alonso Sánchez de Huelva, conocido como el Prenauta.
Se dice que este español descubrió América, varias décadas antes de la llegada de Colón.
Incluso, fue quien informó a este de la existencia de un continente desconocido.
El primero en hablar abiertamente de Alonso Sánchez fue Fray Bartolomé de las casas.
En un escrito aseguró que un navío había salido del puerto de España cargado de mercadería para Flandes o Inglaterra.
Una terrible tormenta hizo que terminase en una isla que, según los cronistas, sería la de Santo Domingo.
Allí vivió durante un mes con el puñado de marineros que había sobrevivido al temporal.
Y pudieron alimentarse, repararon el barco y emprender el viaje de vuelta.
El Inca Garcilaso de la Vega en sus ‘Comentarios Reales’ puso nombre a este navegante.
Segú su relato, el regreso de Alonso y sus hombres fue difícil.
Y el único que regresó a la isla de Porto Santo fue el propio Alonso.
Colón tuvo conocimiento de la llegada a la isla portuguesa de un marinero español que decía haber descubierto un continente desconocido.
La leyenda dice que, en su lecho de muerte y sabiendo que su vida se apagaba, Alonso Sánchez le contó los pormenores de su viaje hasta alcanzar aquellas tierras.
Solo unas semanas después, Colón acudió ante los Reyes Católicos en busca de financiación para un ‘nuevo viaje’.
Algunos expertos creen que los Reyes sabían que Colón iba en busca de ese continente desconocido.
Lo de las Indias fue tan solo una cortina de humo.
En las Capitulaciones de Santa Fe se hablaba de: lo que ha descubierto en los mares océanos.
Algo imposible, ya que todavía ni había partido ni, supuestamente, se sabía que existía algo allí.
Ciertos expertos opinan que Alonso le dio a Colón una serie de planos en los que señalaba la ruta y la existencia del nuevo continente.
Otros opinan que sólo es una leyenda.
En cambio, en Huelva se venera la figura del Prenauta, aquel marino español que pudo llegar a América antes que Colón, o no.