La visita de un ser extraño
Basado en un relato de Mercedes Fleine González Adaptación ficción sonora: Rocío Román
(Música intro de radio Maria adulta Pista 1).
Maria Adulta-. ¡Muy buenas tardes queridos oyentes! ¡Bienvenidos a Radio de otros mundos! Hoy estoy emocionada, eufórica…y pronto lo entenderéis…
A menudo soñamos con seres de otros mundos o imaginamos que tenemos encuentros fortuitos con seres que no pertenecen a nuestro planeta tierra, una de las películas más hermosas que tratan este tema es E.T. del reconocido director estadounidense, Steven Spielberg, a quien adoro por esa rica imaginación que tuvo desde niño y que no perdió al crecer, sino que recreó para suerte de los que amamos la ciencia ficción. Quiero contarles algo…y es que yo!! tuve “un encuentro cercano de tercer tipo”, pero hace muchísimo tiempo, tanto que no lo consigo recordar, aunque siempre quedan imágenes, a menudo están semiborradas por la vorágine de la vida moderna, pero hoy ocurrió algo casi mágico que me hizo recordar.
Sé que muchos no me van a creer, otros me tildarán de fantasiosa, mentirosa, exagerada, soñadora o idealista, en fin, pero para que mi historia no quede sepultada en las huellas del olvido, hoy les voy a dar la oportunidad de que escuchen mi encuentro con todo detalle, ese encuentro maravilloso con un ser increíble de otro planeta que tuve la suerte y el privilegio de conocer, y que hoy vuelve para contarles nuestra historia.
Ponganase cómodos, sírvanse una taza de su mejor té y presten atención porque hoy les traigo un invitado muy especial…
(Música de ambiente narración extraterrestre viejo Pista 2)
Extraterrestre “viejo”-.
Parece que fue ayer cuando decidí contarle mi historia a aquella niña de ojos azules cristalinos, y hoy amigos terrícolas, la comparto con ustedes.
No quería despertar a Maria de su profundo sueño, así que, solo atraje hasta mí su cuerpo de “gas invisible”. Entonces de pronto se sintió muy agotada como si hiciera mucho rato que estuviera andando, sin noción alguna. Se vio en un lugar diferente que no conocía; comenzó a caminar por un terreno pedregoso y sintió angustia porque nunca antes había visto aquel paraje extraño, ni siquiera sabia cómo había llegado hasta allí, solo recordaba haber estado momentos antes de dormir pensando en los diversos mundos que forman parte del universo y los seres que podrían habitarlos. Más no tuvo mucho tiempo para reflexionar, pues un ruido la distrajo de sus pensamientos, y es que ella no estaba sola…
Buscó desesperadamente un lugar donde refugiarse, pues sintió temor, pero no encontró nada a mano, aunque justo frente a ella vio un pequeño arbusto con pocas hojas en sus ramas, pero lo suficiente para ocultarla, se acercó con cuidado y pudo atisbar una escena que, a su entender, no formaba parte de su mundo conocido.
Algo se movía al otro extremo de dónde ella se escondió, algo tan diferente que por un momento tuvo la certeza de que soñaba, pero sin embargo podía percibir el cansancio, las rocas que dañaban sus pies descalzos y el frio que ponía sus bellos de punta. Intente comunicarme con ella en mi lengua…
Extraterrestre “joven”-. mic mic tic cut er mis tac cer sir tur mer…
Extraterrestres “viejo” (se dirige a Maria adulta)-. Pero por más que agudizaste el oido no entendías nada (G) . Entonces cometiste el error de estornudar y por mucho que te tapaste la nariz no pudiste evitar el desastre (G).
Maria niña-. ¡Achissss!!!
Extraterrestres “viejo” (se dirige a Maria adulta)-. Sin saber cómo inmediatamente me situé a tu lado, sin embargo no sentiste miedo alguno, ¿la razón? no la sabias, pero lo cierto es que te inspiraba una gran confianza. Mi apariencia trasmutada para una niña por aquel entonces, era similar a la de un duendecillo, era inquieto, de cara sonrriente y daba saltos de un lado para otro sin parar, me mirabas con ojos de curiosidad y emoción. Entonces, fingí caerme en aquel suelo pedregoso (G) resulto muy chistoso… fue cuando conseguí tu primera sonrisa, y me decidí hablarte…
Extraterrestre “Joven”.- Hola, hola, hola…
Maria niña-., Hola…yo…yo no debería estar aquí…no sé que hago aquí…
Extraterrestre “Joven”.- Oh, no te preocupes, llevo tantos siglos aquí solo que es una sorpresa muy agradable encontrarme un ser vivo en este momento. Nadie me visita nunca…
Maria niña-. Claro… usted debe ser de un planeta muy muy lejano.
Extraterrestre “Joven”.- Así mismo es, despoblado, misterioso y solitario. A veces hasta inhóspito.
Maria niña-.¿Por qué entiendo su idioma? ¿Acaso habla usted el mismo idioma mío?
Extraterrestre “Joven”.- Estoy aplicando los conocimientos telepáticos. Me entiendes en tu propio idioma porque hago la traducción simultánea en tu pensamiento…En fin,
¿vas a salir de donde estás escondida ? Porque así no podremos conversar cómodamente.
Maria niña-. Saldré, si promete usted no hacerme ningún daño…
Extraterrestre “Joven”.- ¡Jamas podría hacerte daño!
Maria niña-. Vale, salgo…¿y cómo llego usted aquí?
Extraterrestre “Joven”.- Ohh, es una larga historia ¿Puedo ofrecerte algo de beber? Sé que los humanoides terricolas beben una especie de brebaje que llaman té que les gusta mucho.
Maria niña-. (G) Si, me gusta el té, pero no creo que usted tenga algo así por aquí (G).
Extraterrestre “Joven”.- Te quedarás muda de asombro pero tengo un té tan original que te encantara. Cuando lo bebas no tendrás ni sueño ni hambre, ni cansancio ni pereza, y saciará todas tus necesidades. No es ni amargo ni dulce, porque tendrá el sabor exacto que tu paladar quiere.
Extraterrestre “viejo” (se dirige a Maria adulta).- Te quedaste maravillada cuando de repente, como por arte de magia, saque una preciosa tacita blanca y brillante con un té calentito y humeante que desprendía un aroma único, no tardaste en dar el primer sorbo y entonces comencé mi historia…Por cierto…aún conservo un poco de esa magia…¿te gustaría un poco de ese te?
Maria adulta.- Claro, como no…mientras no caigan en los micrófonos no hay problema.
(G).
Extraterrestre “Joven”.- Hace muchos años llegué a este planeta enviado de un mundo lejano, tan distante al vuestro que ni aún con sus más potentes telescopios podrían algún día llegar a ver. Vine cabalgando en un rayo de luz, el cual, después de haberme traído, se fue tan rápidamente como vino.
De mi mundo me desterraron a éste, creyendo que no habría vida alguna aquí, por haber cometido una falta que jamás perdonarían los nuestros.
Mi castigo fue venir a vivir a un mundo muerto hasta el resto de mis días. Los laxes no morimos sino que dejamos el cuerpo que hemos habitado y adoptamos la forma de “gas invisible” a vuestra vista. Como ves, yo aún estoy vivo…También podemos transmutarnos, transformarnos en los seres que queramos ser…como un simpático duendecillo por ejemplo.
Cuando vine a este planeta me maravillé de lo hermoso que era; plantas gigantescas por todas partes, inmensos mares y océanos, altas y temibles montañas que yo escalé con solo dar un impulso a mi superdotado cerebro laxes. Desde la cima de estas montañas, el panorama aún era más hermoso, si cabe, y desde allí, la vista se recreaba al ver las maravillosas obras de la naturaleza”.
Viví muy solo durante mucho tiempo, hasta que poco a poco ví cómo surgían las distintas especies, tanto vegetales como animales. Primero surgieron bacterias, especies formadas por una célula, una cosa tan simple, más tarde se multiplicaron y fueron metazoos, luego un pez, después un pequeño animal terrestre y con el transcurso de los siglos y milenios, los grandes monstruos prehistóricos, marinos y terrestres poblaron el planeta, fue un proceso lento y casi mágico, la naturaleza se abría camino en un equilibrio casi perfecto.
Luego fueron desapareciendo los animales más primitivos y surgiendo otras nuevas especies de animales, de las que aún, hoy día, pueden encontrarse algunas.
Los animales en su enorme diversidad poblaron las grandes planicies y aparecieron los primeros simios. Y yo como un mero observador disfrutaba de aquello sin interacción alguna dejando a la naturaleza, el gran dios del universo, hacer su magia. Pero un día todo cambio, varias naves aterrizaron en mares y océanos de todo el planeta, movidos por la colonización y la investigación, realizaron todo tipo de experimentos, mezclaron su genética con la de los simios y de aquí nacieron los primeros “seres humanos”, hubo muchos experimentos fallidos, seres monstruosos y temibles nacieron de estos experimentos, varias generaciones de humanoides poblaron la tierra, pero cuando el “experimento” se descontrolaba un cataclismo se producía y los aniquilaban, fueron tiempos oscuros, y yo me vi obligado a huir, me retiré a las tierras más hostiles del planeta tierra para dejar de presenciar tan temibles actos, al fin y al cabo…¿que podría hacer yo? Por fin un día, tras uno de sus exterminios, sus naves despegaron y se marcharon…de las cenizas de la catástrofe surgió un hombre y una mujer, al principio eran algo torpes, yo los veía caminar por las grandes praderas, quizás buscando alimento en las ramas de los arboles, eran seres perdidos, desorientados, alejados de su naturaleza y esencia, sentí tanta pena por ellos… y me decidí a intervenir, iba colocando en su camino algunas evidencias de cosas que pudieran servirle para que aprendiese a manejarlos y adquiriesen destreza primero como cazadores, como la utilización del arco y de la flecha para cazar y luego semillas de frutas para comer que, usando algún instrumento de pico, les permitiese cavar en la tierra para luego echarlas dentro y que al germinar en frondosos arbolillos garantizasen su alimento.
Todo esto lo hice mientras ellos dormían y de manera paulatina les enseñaba la manera de usarlos, sin que notaran mi existencia.
Te cuento todo esto porque ya llega el fin de mi destierro y aunque te dije que mi error no tenia perdón, ellos me han permitido el regreso al cabo de milenios, porque por fin aprendí la lección que tenia que recibir…pero he pensado que de algún modo debe quedar algún testimonio de mi paso por este hermoso planeta.
El ser humano es ahora una especie capaz de raciocinio y grandes reflexiones, adelanta día a día en su intenso progreso para el desarrollo de la humanidad, en que han progresado mucho, sus científicos son inteligentes, sus médicos excelentes; ya han viajado hasta el propio cosmos, y tengo la seguridad de que dentro de poco, podrán viajar y establecerse en los distintos planetas que componen el sistema solar y hasta quizás, los sistemas solares de otras galaxias, pero… en vuestro ADN esta mezclado el bien y el mal debido a vuestros traumáticos orígenes, y no siempre veréis y obrareis con claridad, pues es un destino que debéis atravesar y en vuestra mano esta el futuro de la próxima humanidad.
Mi objetivo es guiaros hasta vuestra verdadera naturaleza sin influenciaros… (la voz hace una transición de extraterrestre “joven” a extraterrestre “viejo”) así pues cuando toméis el ultimo sorbo de té olvidareis todo cuanto escuchasteis, y este momento os parecerá una absoluta locura, pero quedará guardado en el subconsciente para que en algún momento, la verdad se os revele. (Sonido ensordecedor, sensación de destello Pista x)
Maria Adulta.- ¡Muy buenas tardes queridos oyentes! ¡Bienvenidos a Radio de otros mundos! Hoy tenemos con nosotros a un viejo amigo y colaborador…Amadeo Marossi! Bienvenido Amadeo!
Amadeo.- Hola Maria, muchas gracias por invitarme, tenia tantas ganas de volver…por cierto, ¿quién se esta tomando un té?
(Musica final Pista x).
FIN
***Anotaciones para los personajes:
Extraterrestre “viejo”: en este caso el extraterrestre visita a su amiga terricola, en su ultima etapa de vida, y se transmuta en un señor anciano de barba blanca, su carácter es el de un gran sabio, con gran experiencia vital, pero a la vez es como un abuelito entrañable, todo esto se tiene que reflejar en una voz madura, sabia y simpática. Personaje de referencia: Gandalf en el señor de los anillos.
Extraterrestre “Joven”: En este caso el extraterrestre habla con una niña, así que tiene un aspecto de duende carismático, risueño, torpe e hiperactivo, y todo esto debe reflejarse en su voz y en su forma de contar las cosas. Puede ser una voz atipada con tendencia a los agudos. Típicas voces de dibujos animados.
Amadeo: Tienes que ser tu mismo =P