Veamos un resumen de la historia de la lengua valenciana.
La primera lengua del mundo en tener un Siglo de Oro de sus Letras.
El primer pueblo conocido en la península con nombre propio, fueron los íberos.
Tuvieron una lengua propia, tanto escrita como hablada.
Estaba basada en un complejo signario.
Además, fue el primer pueblo que bautizó esta zona como la península ibérica.
Los Íberos tenían una rudimentaria agricultura.
La cultura de la caza.
Una incipiente religión y una alfarería pintada.
En aquellos tiempos ya se conocían diferentes clases de signarios.
Según el territorio donde los encontraron.
El Nororiental.
Utilizado en Valencia y Castellón.
El Greco- Ibérico.
Empleado en lo que hoy es Alicante y Murcia.
Y el Suroriental.
Utilizado desde Murcia hasta Granada.
Utilizado en lo que hoy es Alicante y Murcia.
Signario Suroriental
Utilizado desde Murcia hasta Granada.
Este hecho diferenciador en la escritura repercute en el habla.
Es una norma constante en todas las lenguas que han evolucionado de manera natural.
Según se hable más hacia el sur o más hacia el norte de nuestra Comunidad, la lengua valenciana presentará sus respectivos matices, giros y expresiones.
Tras los Íberos vinieron un gran número de pueblos diferentes.
Los Celtas se asentaron en el centro de la Península.
Al fundirse con los Íberos, conformaron el pueblo Celtíbero.
Su lengua también se fusionó.
Y surgió la lengua celtibérica.
Desde Túnez, vinieron los fenicios.
Estos hablaban el púnico.
Una variante del fenicio.
Se establecieron en Gades, la actual Cádiz.
Entre otros lugares, se asentaron sobre todo en la franja sur de la península.
Después llegaron los griegos.
Fundaron la ciudad de Danium, actual Denia.
Y Saguntum, actual Sagunto.
Más tarde vinieron otros pobladores.
Los vascones, galaicos y astures.
Pero se asentaron por la parte nororiental de la península.
Así que no influyeron demasiado en la lengua valenciana.
Las lenguas fenicia, púnica y griega sí dejaron su impronta en el valenciano.
El fenicio y el púnico en el sur.
Y el griego en todo lo que conformaría el Reino de Valencia.
De ahí las diferentes expresiones y giros que podemos encontrar en las diferentes localidades de habla valenciana.
Sigamos con la llegada de los cartagineses.
Fundaron colonias en la isla de Ibiza.
Dentro de la península, en la ciudad de Cartago, actual Cartagena.
Desde la que iniciaron una conquista hacia el norte, llegando hasta Sagunto.
Su impronta lingüística más fuerte se dejó sentir en la ciudad de Alicante.
Siendo casi nula en la actual Castellón.
Ahora comentemos un breve episodio histórico importante.
Sobre el 218 antes de Cristo, los Cartagineses amenazaron con invadir Sagunto.
Sagunto era una ciudad aliada del Imperio Romano.
Así que le pidieron ayuda.
Enviaron a Publio Cornelio Escipión.
Apodado: El Africano.
Con fuerza y determinación, terminó con la amenaza Cartaginesa.
Luego emprendió la conquista de la península.
Y esta pasó a ser una provincia más del Imperio Romano.
Este hecho hizo que de nuevo cambiara su nombre.
Ahora sería la Península Hispánica o simplemente Hispania.
Los romanos impusieron su derecho de conquista.
Sus costumbres tradiciones y…
Cómo no…su lengua.
El latín.
Que sería el substrato más importante de la lengua valenciana.
No fue exactamente el latín, sino el bajo latín.
Era la lengua más evolucionada de las que se hablaban en la Península.
No se basaba en un signario, como otras lenguas más antiguas.
Sino en el alfabeto silabario.
El alfabeto sería la manera de componer palabras que ha llegado hasta nuestros días.
Esta lengua del pueblo vencedor resultaba más sencilla que las otras que habían.
El bajo latín sería la lengua vehicular de prácticamente toda la península.
Se mezcló con las otras aportaciones: la íbera, púnica, griega, fenicia…
El tiempo fue pasando.
En el año 138 antes de Cristo, el cónsul romano Décimo Junio Bruto Galaico regaló una isla fluvial a sus soldados más veteranos.
Como premio por sus gestas militares.
Así que estos fundaron Valentia Edetanorum.
Valentia, en honor a la valentía de sus soldados.
Y Edetanorum porque se fundó en tierras edetanas.
El territorio que tenía como capital la actual Liria.
El sufijo tia se pronunciaba como cia.
Siendo en la actualidad, la fonética con la que se pronuncia el topónimo de la ciudad de Valencia.
Desde el 138 antes de Cristo hasta el 406, pasaron 544 años de paz.
La Pax Romana.
Donde un gran número de generaciones se formaron con la lengua del bajo latín.
Junto con todos los substratos de todas las lenguas precedentes.
En un momento dado, acabaría por conformar el Romance Valenciano.
Que podría considerarse un valenciano rudimentario.
Luego llegó la invasión de los germanos.
Los visigodos dejaron su impronta en la actual Castellón.
Estos hablaban el gótico.
Pero su lengua vehicular era el latín.
O una variante del mismo.
Por lo cual, desde el 406 hasta el 711, el Romance Valenciano siguió evolucionando durante 305 años más.
Consolidándose como lengua vehicular.
Una lengua que se gesta, desarrolla y habla en un territorio en concreto, puede ser el topónimo del lugar donde se utiliza.
Desde el 160, en Valentia Edetanorum ya se hablaba un primigenio valenciano.
Que siguió consolidándose hasta la Edad Media.
Desde el 711 hasta el 726 comenzaron las conquistas musulmanas en la península.
Tras la misma.
Volvió a cambiar de nombre.
Ahora sería Al-Andalus.
Don Pelayo inició la reconquista cristiana.
Que duró 770 años.
Veamos qué sucedió durante la reconquista.
En la parte sur de la península se hallaba el reino taifa de Valencia.
Era de dominio musulmán.
En cambio, la parte norte donde se encontraba Aragón, fue cristiana.
Esto añade un nuevo substrato a la lengua valenciana.
El árabe.
Valencia fue conquistada por los musulmanes en el año 723.
Y pasaron a denominarla: Balansiya.
Durante 515 años, el romance valenciano siguió evolucionando.
En ese medio siglo de avance, se continuó hablando la primitiva lengua valenciana en el reino taifa de Balansiya.
Aunque su lengua oficial fue el árabe.
La impronta lingüística árabe en el romance valenciano se ve claramente.
Se aprecia en las palabras que empiezan por : al- o Beni.
Son prefijos de origen árabe.
Se encuentran en numerosos topónimos de nuestra Comunidad.
Benimarfull, Benicásim, Aldaya, Algemesí o Alicante.
Hasta aquí, en resumen.
Desde el 160 se gestó la lengua valenciana.
Que llega hasta el final de la época musulmana.
Emprendiendo un recorrido de desarrollo y utilización de 1078 años.
Un tiempo suficiente para que arraigara en los habitantes de su territorio.
Lo podemos comprobar con las Jarchas.
Son unos versos en romance valenciano.
Se añadían a los poemas en árabe o hebreo.
Los llamados Moaxajas.
Las Jarchas buscaban hacer que el poema fuera comprensible para el pueblo.
Que nunca dejó de hablar valenciano.
Y el cual, no adoptó el árabe como lengua vehicular.
Es más, los hablantes de la lengua árabe demostraron su interés en que los hablantes de romance valenciano entendieran sus poemas en las Jarchas.
Se escribían en los siglos 9 y 10.
Y nos dan otra pista importante.
El romance valenciano se escribía de forma culta.
Ya que sólo las lenguas cultas, de prestigio, arraigadas en sus gentes, pueden llegar a componer poesía.
La expresión literaria más compleja de todas las artes escritas.
El reino taifa de valencia, Balansiya, ya contaba con una lengua culta en la que se escribía poesía.
Los árabes dejaron vivir a la población civil conquistada.
Siempre que se sometiesen como siervos, no causaran problemas y contribuyesen con el pago de sus impuestos.
Es decir, los vencidos fueron la mano de obra explotada de la nueva clase dominante, los musulmanes.
En el año 1238, el rey Jaime primero de Aragón y Valencia conquistó Valencia.
La lengua valenciana ya era una lengua culta.
Jaime primero concedió sus fueros al Reino de Valencia, que pasó a ser independiente de la Corona de Aragón.
Jaime primero logro la capitulación del rey Zayan Ibn Mardanis.
El último rey musulmán de la taifa de Balansiya.
Jaime primero creó el Reino de Valencia y le dio sus fueros.
Que se escribieron en la lengua que hablaba el pueblo.
La historia de la lengua valenciana continuó con su glorioso recorrido.
Hasta el siglo 14 las tierras del sur del Ebro formaron parte del reino de Aragón.
Desde Gandesa a Amposta.
No eran del condado de Barcelona o de otro condado Catalán.
El profesor Ubieto calcula que estos serían los porcentajes de los conquistadores.
El 51% aragoneses, un 12% catalanes y el 37% restante…navarros, provenzales, castellanos…
Antonio Ubieto estudió el ‘llibre del Repartiment’ y el ‘llibre de la Avehinaments’.
Donde consta que los repobladores de la Marca Hispánica Catalana fueron escasos.
Entre el 1 y el cuatro por ciento.
Su influencia en el hablar romance valenciano fue mínima.
Además, muchos eran mozárabes valencianos.
Tiempo atrás, huyeron hacia el norte y noroeste peninsular.
Para buscar refugio en tierras cristianas.
Ahora regresaban como repobladores cristianos.
De ahí surgen las características entre el valenciano y el catalán oriental.
Que se habló en la Catalunya Vella.
El valenciano y el catalán oriental ya se encontraban diferenciados en los tiempos de la reconquista.
Sin embargo, el catalán no fue la lengua del Reino de Valencia.
Este fue el primer reino de la península en desarrollar un siglo de oro literario.
Que incluso es anterior al del castellano.
Lo tuvo entre los siglos 14 y 15.
La literatura valenciana de estos siglos influyó sobre las otras lenguas peninsulares.
También sobre la lengua catalana.
Que se hizo cada vez más parecido a la lengua valenciana.
La literatura, la novela, la poesía o el ensayo nos dejaron muchos nombres ilustres para el recuerdo.
Literatos, poetas y escritores que escribían en su natal lengua valenciana.
Conformando el primer siglo de oro de todas las lenguas del mundo.
El de las Letras Valencianas.
Algunos de los más significativos fueron:
Joanot Martorell, Ausias March, Bernat Fenollar, Juan Luis Vives, Antoni Canals, Fray Bonifacio Ferrer…
Y es que hubo muchas verdaderas obras de arte.
Más de 500 años después, siguen siendo una referencia para todo el mundo.
Incluso, el gran Miguel de Cervantes siempre reconoció que era un enamorado de la obra Tirant Lo Blanch.
La obra de Joanot Martorell es citada en el Quijote.
A pesar de todas estas pruebas de la evolución de la lengua valenciana.
A finales del siglo 19 se falsearon documentos históricos.
Antonio Bofarull hizo una traducción tergiversada del ‘Llibre de Repartiment del Regne de Valencia’.
Donde se inventó los nombres de algunas familias catalanas.
Para dejar patente su supuesta influencia ficticia.
Ya conocían la riqueza de esta lengua.
Por eso buscaron poseer un Siglo de oro una biblia traducida a su idioma.
Aunque, en realidad, está traducida al Valenciano.
Seguimos con nuestra cronología hasta la Guerra de Sucesión.
La disputa por el trono del reino de España.
El rey Carlos segundo, El Hechizado, murió sin descendencia.
Carlos era de la familia de los Habsburgo.
Así comenzó el juego de tronos.
Estos dos fueron sus pretendientes.
Por un lado, El rey Felipe Quinto de España el animoso de la casa de los Borbones.
Y al otro, Carlos Francisco de Habsburgo, el Archiduque Carlos, por el bando Austracista.
Navarra y otros reinos de la península apoyaron al rey Felipe Quinto.
En cambio, Aragón y Valencia se decantaron por el del Archiduque Carlos.
Y ganó Felipe Quinto.
En 1707 promulgó el Decreto de Nueva Planta.
Es decir, abolió las leyes de los reinos que lucharon en su contra.
Suprimiendo los reinos de Aragón, Mallorca y Valencia.
Impuso el castellano como una lengua moderna.
Pero el valenciano siguió en pie.
Como demuestra este hecho.
El 25 de marzo de 1474 el impresor alemán Lamberg Palmart imprime en valencia el primer libro de toda España.
Trobes en Lahors de la Verge Maria.
Un gran hecho histórico.
Por supuesto, el ejemplar estaba escrito en valenciano.
Una lengua que siguió muy viva.
A principios del siglo 19 comenzó el movimiento de la Renaixença.
El pueblo valenciano quiso devolver su milenaria lengua al lugar que le correspondía.
Destacan nombres como Teodoro Llorente o Constantí Llombart.
Se fundó la entidad Lo Rat Penat.
Constantí Llombart promovío un compendio de obras en valenciano de diferentes autores de la época.
Los fills de la morta viva.
La muerta viva, a la que hace referencia en su título, es la lengua valenciana.
A finales del siglo 19, el padre Lluis Fullana i Mira realizó unos estudios sobre la lengua valenciana.
Buscó por todos los rincones del Reino de Valencia.
Recopilando las acepciones de las palabras que encontró.
Con todo ese material, redactó gramáticas, vocabularios y otros libros de referencia en valenciano.
El padre Fullana fue el primer catedrático de lengua valenciana que hubo en la universidad de Valencia.
Además, fue catedrático de la Real Academia de Cultura Valenciana.
La entidad encargada de normativizar esa lengua.
Pero en 1932 se firman en Castellón de la Plana, las conocidas bases de Castellón.
Donde algunos sectores deciden fundir en una sola lengua el valenciano y el catalán.
Dejando el nombre genérico de catalán.
En 1933 el padre Fullana redactó la verdadera gramática de la lengua valenciana.
En 1936 estalla la Guerra Civil Española.
Que concluyó en 1939.
Las lenguas diferentes al castellano no estuvieron realmente perseguidas.
Pero el castellano era la lengua del estado.
Y no estuvo bien visto que se hablara otro idioma.
Muchos cambiaron sus apellidos valencianos al castellano.
El apellido Cavaller se castellanizó a la forma Caballero.
Para estar acorde a la norma.
A principios del siglo 20 se deja notar la influencia de Enric Prat de la Riba.
Y sobre todo de Pompeu Fabra.
Con todo, en 1979 la Sección de Lengua y Literatura de la Real Academia de Cultura Valenciana desarrolló una nueva gramática.
Basada en la del padre Fullana.
Que pasó a ser conocida popularmente como las Normas del Puig.
Ya que en 1981 fueron ratificadas en el monasterio de Santa María de El Puig.
En la actualidad, se diferencian cuatro dialectos derivados de la lengua valenciana.
El septentrional.
Hablado en parte de Castellón.
El ‘apichat’.
Practicado en la zona central y costera de Valencia.
Allí las jotas y las ges se pronuncian como si fueran haches.
El meridional.
Utilizado en gran parte de Alicante.
Y el valenciano salado.
Que se escucha en los municipios alicantinos de Taberna y la Vall de la Gallinera.
Donde se emplean los artículos salados del mallorquín.
En resumen.
La lengua valenciana se desarrolló de forma natural.
Consiguió un merecido prestigio mundial.
Y siempre se mantendrá imborrable para todos los valencianos.