"La Virgen oye complacida cualquier oración piadosa y guarda de mal a quien le es encomendado en ella" Que esas dos cosas hacen ganar su amor y gracia muy cumplidamente, si con devoción se hacen como es debido; y así se manifiesta abiertamente su virtud ante todo hombre en dificultades.
Sobre esto os pido que me oigáis un milagro que hizo Santa María; y, si os fijáis, oiréis muy gran maravilla y os convenceréis de cuánto ha beneficiado al hombre la oración.