En la calle de Toledo desde el S. XVIII
Probablemente estamos refiriéndonos al tercer comercio más antiguo de Madrid. De los múltiples dueños que se han sucedido en el establecimiento desde su fundación en 1754, se conoce a Nemesio Palencia Peña y a sus descendientes. Nemesio vino a Madrid desde El Almiñé, una pequeña aldea del burgalés Valle de Valdivieso, para trabajar en la tienda como aprendiz, desarrollando poco a poco sus excelentes dotes comerciales hasta hacerse propietario del negocio en 1914, que heredó de los primeros fundadores.
Nemesio Palencia en 1915
Nemesio Palencia en 1915 (centro de la imágen sentado en segundo término).
Su nieta Mercedes Rodríguez Palencia es la actual responsable de la firma.
Se trata de un comercio tradicional, mencionado en varias obras de Benito Pérez Galdós, que comienza siendo un bazar donde se podía adquirir todo tipo de productos: mimbres, sillas de mimbre, bastones, alpargatas, cordelerías, rafia, fuelles, almadreñas, pólvora, cohetes, juguetes, pintura, plumieres y artículos de droguería despachados por cinco o seis empleados.