Para recuperar el equilibrio en nuestras sociedades, la respuesta no se halla en el sector privado, aunque es cierto que se necesita una mayor responsabilidad social corporativa; ni en una actuación contundente y decidida de los gobiernos, aunque dicha actuación sí debería producirse realmente. La respuesta está en el sector plural, que no lo forman ellos, sino usted, yo y todos nosotros, actuando conjuntamente. Eso quiere decir que deberemos comprometernos más en movimientos e iniciativas sociales, enfrentarnos a prácticas destructivas y sustituirlas por otras constructivas. Tendremos que dejar de ser recursos humanos al servicio del desequilibrio y, en cambio, recurrir a nuestra propia iniciativa como seres humanos al servicio de nuestros descendientes y de nuestro planeta.