Nos mintieron desde niños: no compramos las cosas con dinero, las compramos con horas de nuestra vida.
El problema es que casi nadie sabe calcular cuánto vale realmente una hora de su tiempo. Cuando le restas los impuestos, el tiempo en el tráfico y los gastos que generas solo por ir a trabajar, tu hora real — tu hora neta — vale mucho menos de lo que aparece en tu recibo de nómina. En este episodio te enseño a hacer ese cálculo y a leer las etiquetas de precio de otra manera.
Cuando termines de escuchar, ese teléfono de $25,000 pesos ya no va a costar $25,000 pesos. Va a costar cuatrocientas horas de tu vida. Y eso cambia todo.