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Volver con la frente marchita, pero ¡volver! El Premio Nobel Alternativo de esta semana recae en el poeta de Valparaíso, Juan Cameron, que nos habla de lo veleidosa de la poesía que te hace amanecer un día como poeta sublime y al día siguiente como deleznable. La creación nos hace inseguros, reconoce con coraje. En todo caso, a su juicio y contra todo lo que te diría tu psicóloga, son los elogios los que te hacen poeta. En el Dato Rosa somos introducidos en el arte de la murga que no se va nunca. Volvemos a recomendar un libro, ahora de la Editorial Alastor. Y en la Bitácora Ruculista muy a pesar de los optimistas que escuchan el programa, llegamos a la convicción de que todos volvemos a ser los mismos, que no se puede cambiar por más que nos esforcémos. Pedimos al pueblo ruculista que se acostumbre a volver a sus vicios, errores, obsesiones, y sobre todo a sus amores tóxicos. Regresar es morir un poco.
Ven a jugar con nosotros. Pero no te piques si hacemos trampa. Jugar limpio condena todas las éticas a la pureza. Esta semana nuestro jurado ha concedido unánimente el Premio Nobel Alternativo a la poeta de Países Bajos, Nanne Timmer, quien hace música con palabras y se lo juega todo en las juguetonas maneras de la vida y la poesía. Nos aconseja cambiar de idioma, cambiar de identidad, jugar con el ser para no dejarse atrapar por las trampas del poder las lenguas maternas. En Poesíasinvergüenza, Juan Pardo nos conmina a salir (¿o entrar?) en la oscuridad subidos en el tren de la infancia. Rosa Espinoza nos somete, con saña, a duras pruebas físicolingüísticas con trabalenguas tan circences como impronunciables. La Bitácora Ruculista nos desnuda, explorando más allá de lo posible en el juego y haciéndonos vulnerables con personajes que dependen de los dados. Todo se pudre cuando alguien hace trampa, pero qué placer da ganar.
Con el superávit de la venta de nuestros poemas, hemos enviado a nuestro expedicionario al corazón profundísimo del Amazonas a indagar los vestigios de chamanes, caucheros y poetas con machete. El Premio Nobel Alternativo esta semana ha recaído en el poeta franco-charapa José Carlos Rodríguez Najar, quien desde el silencio de la jungla de Iquitos nos habla de los rasgos amazónicos de París. En Poesíasinvergüenza Tinque Tinque (de enigmática identidad) nos ha enviado un haikú para nuestro solaz. Rosa Espinoza nos desasna señalándonos que el Amazonas no es un pulmón sino un corazón que bombea ríos voladores y poetas de todo calibre. En la Bitácora Ruculista, nuestro corresponsal no asumido, en un arranque de altruismo idealista y de amor infantil, se lanza contra los molinos de viento que quieren destruir la selva y asesinar la poesía.
La literatura es una mentira que se cree, nos delata la poeta chilena Teresa Calderón. Por eso hay que cuidarse de los lugares comunes, nos pueden hacer decir lo ya dicho o hacer creer que está dicho lo que no se ha dicho nunca. De familia de poetas, Teresa Calderón escribe del amor y de otros lugares comunes porque le importa un bledo lo que otros opinen. Ser poeta es dejarse llevar por la veleidad de la poesía que te dicta lo que ella quiere. Rosa Espinoza, fiel a su naturaleza, nos confunde con un lugar común que se pelea por un lugar común. En Poesíasinvergüenza nos unimos a Julio Bravo en un homenaje al icónico Erick Pohlhammer. La Bitácora Ruculista alude a la exégesis sintacto-gramatical para analizar los recursos retóricos y la pureza del verbo del poeta y trovador Ricardo Arjona. Los ruculistas se lanzan en una aguerrida defensa de los lugares comunes en la poesía, aunque todo podría ser una vil mentira.
Existen las fronteras. No hay nada que hacer. Pero si cruzamos la garita de control vemos que la vida bulle y el lenguaje se articula de una manera nueva. Poseídos por el arrojo inconsciente de los antiguos navegantes portugueses, hemos decidido premiar al poeta de Brasil, Iacyr Anderson Freitas. Iacyr entra en los misterios de la poesía como quien entra en los arcanos de la existencia para descubrir que la poesía no soluciona ningún problema de mundo. En Poesíasinvergüenza, Magdalena Aguerre, psiquatra de la poesía, oriunda de Durazno, Uruguay, nos disecciona con su musa perenne. Rosa Espinoza recrea el Quijote con un spanglish irreverente, delicioso y sarcástico. En la Bitácora Ruculista cavilamos en torno a las lenguas afectivas, que por ágrafas están más vivas que las lenguas muertas del mar ruculista.
No te dejes llevar por lo correcto. No sigas a la razón como medida única de todas las cosas. No limites tu poesía. Mejor escucha a Olvido García, poeta asturiana, centelleante ganadora del Premio Iberoamericano Pablo Neruda y del Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, que nos dice que el poema no tiene ningún límite, y que, además, no miente a diferencia de tantos lenguajes embusteros que nos engañan constantemente: la publicidad, la política, la industria, el entretenimiento. Nos dice que hay poesía prescindible: no sigas leyendo el libro que se te cae de las manos. En Poesíasinvergüenza, desde la inmediaciones de Santiago, un árbol de liquidámbar, en voz de Catalina Silva, hace una protesta contra el otoño por injusto y ciego. La cortopunzante Rosa Espinoza nos aconseja, con sorna culterana, que aprendamos poemas de memoria porque no tenemos mucho que decir espontáneamente. En la Bitácora Ruculista conversamos arrellanados en un sillón burgués acerca de la verdad de la poesía. Pero la verdad es un lujo que el ruculismo no siempre puede permitirse.
¿Cómo sabemos que no estamos actuando todo el tiempo? El ruculismo extremo cree, sin temor a equivocarse, que no dejamos de actuar; el ruculismo amarrillo, duda. Por eso invitamos a Daniela Rodríguez León, actriz peruana, para que nos explique dónde termina el fingimiento y dónde empieza el yo auténtico. Lo importante es jugar como lo hace la poesía, nos dice con genuina sabiduría y fingida admiración, aunque no responde a las cuitas que nos ocasiona ¿por qué es la actriz más triste de su país?. En Poesíasinvergüenza Diego Caballero desde Uruguay mide poéticamente la magnitud de todo. Rosa Espinoza denuncia toda publicidad que nos hace llorar. En la Bitácora Ruculista actuamos por necesidad, fingimos ser poetas malditos o alcaldes de Santiago, y lo hacemos por una frivolidad profunda. Terminamos con un acto de honestidad perturbador: recomendamos la poesía de Tzveta Délcheva publicada por RIL Editores.
Ooooom oooom, hemos llegado al capítulo 100. 100 invitados cada semana, 100 poemas comentados, cientos de vivencias. Mareados con el éxito y la fama vivimos flotando en el vacío del ser hacia la entropía cósmica que inventamos. Dada esta galimatía y conscientes de que a nadie le importa esa vida exagerada, invitamos como un botón de emergencia al poeta argentino Hugo Mujica. En su visión, la poesía es una forma de ir siendo y, por lo tanto, escribimos un solo poema, que es nuestra vida. Así como en la vida, todo poema místico, admite la paradoja y la contradicción, quién dijo que no hay que contradecirse. Como celebración por nuestro centenar de capítulos, tenemos un regalo para nuestra audiencia: una nueva sección, El Dato Rosa con la indisciplinada Rosa Espinoza, un dato que busca salvar la poesía. La Bitácora de esta semana venera la mística ruculista que vincula en un orden contradictorio y juguetón lo fecal y lo sublime. No sabemos si la incorporación de Rosa Espinoza es una amenaza o más agua para los peces.
Imagínese que usted conoce a Borges, y, como en un laberinto, conversa con él infinitas veces. Imagínese preguntándole sobre los espejos, los tigres y las bibliotecas, husmiando en su ceguera. Bueno, eso y más hizo nuestro invitado, el poeta argentino Osvaldo Ferrari. En este capítulo nos cuenta todo, pasiones, tango, milongas, Silvina Ocampo y su amistad con el autor de El Aleph. En Poesíasinvergüenza Eva Ahumada nos desafía con su agramaticalidad poética. La Bitácora Ruculista se queda digiriendo la interpósita entrevista a Borges. Los ruculistas deciden no endiosar a nadie, salvo a Borges el memorioso. Como regalo a la fiel audiencia les recomendamos el libro Obra Completa de Belén Ojeda de la editorial LP5.
Este programa está dedicado a los poetas Beat, una generación de poetas de mitad del siglo XX que revolucionó el escenario poético cósmico con su crítica, social, desparpajo y experimentación. ¿Fueron poetas malditos heraldos de lucifer o fueron ángeles tocados por los dioses? El poeta y académico Armando Roa nos trae todas las respuestas, incluso aquellas que no sabíamos que ignorábamos. Como adelanto podemos decir que para escribir poesía hay que escuchar música. En Poesíasinvergüenza, los ruculistas fuimos invitados a un concurso y he aquí uno de los poemas más destacados del certamen. En la Bitácora Ruculista nos revelamos contra la domesticación de la cultura. No queremos que nos procesen como un paté y terminemos más desabridos que un comercial de pasta de dientes.
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