Cáritas diocesana de Mérida-Badajoz ha puesto en marcha la campaña "Dona diferente", con la que pretende avanzar en un nuevo modelo de ayudas que no se base en la donación de alimentos sino en una aportación económica que permita a las familias con menos recursos realizar las compras en las tiendas del barrios y en función de sus necesidades.
"Elegir como nos alimentamos es un derecho, no un privilegio", asegura Lourdes Sánchez, técnica de Cáritas.
Ese nuevo modelo de ayudas permite desarrollar la autonomía, acaba con el estigma y puede ayudar a reducir el desperdicio de alimentos, entre otras ventajas.