El uso excesivo de pantallas, especialmente por la noche, se ha convertido en un factor clave en la falta de sueño entre niños y adolescentes. Un panel internacional de expertos convocado por la Fundación Nacional del Sueño en 2023 concluyó que el uso de pantallas antes de dormir afecta negativamente la salud del sueño en jóvenes. Además, señaló que establecer límites claros y consistentes —especialmente por parte de los padres— puede reducir estos efectos. Sin embargo, muchos adolescentes se resisten a estas restricciones en busca de mayor independencia.