Un artículo reciente advierte sobre un fenómeno emergente llamado “atrofia cognitiva”, que puede surgir cuando las personas dependen en exceso de herramientas de inteligencia artificial para pensar, escribir, analizar o tomar decisiones. El detonante del texto es un caso real en el Reino Unido, donde una decisión policial basada en información incorrecta generada por inteligencia artificial provocó consecuencias graves, mostrando los riesgos de confiar ciegamente en estas tecnologías.